Disclaimer: todos los personajes pertenecen a JK Rowling
Hola a todos!!!!!!!!
Acabo de salir a "vacaciones" así entre comillas porque sigo con mucho trabajo, pero quería publicar de nuevo una viñeta. Esta es mucho más ligera que la anterior, que sé que resultó algo fuerte, aunque tuvo bastante aceptación, lo que me alegra mucho.
Los dejo con la viñeta del día.
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Comida
-Estoy aburrido.
-Yo también.
Los hermanos Black estaban solos en casa. Regulus estaba acostado en la cama con un libro cerrado entre las manos. No tenía ganas de leer. Su hermano mayor estaba jugando sin ganas con una quaffle, haciéndola rebotar en la pared.
-Tengo hambre – se quejó de nuevo el menor. Era un niño de 7 años de aspecto serio. Su hermano sonrió al escuchar su estómago gruñir, como para reforzar sus palabras.
-¡Eres un genio Reg! – dijo Sirius tirando la bola en su cama y jalando al niño de la mano para levantarlo - ¡Vamos a cocinar!
-¡¿Qué?! ¡Mamá nos matara cuando vuelva! – el niño se dejó arrastrar mientras chillaba horrorizado - ¡La cocina es para los elfos!
-¡Anda, no seas aguafiestas! ¿Quieres comida no? Te voy a hacer algo, tienes hambre… ¡Te haré galletas!
Sin esperar respuesta Sirius corrió hacia la cocina arrastrando a su hermano. Cuando entraron ordenó con voz segura.
-Piérdete, Kreacher.
El elfo obedeció y Sirius empezó su intento de lograr hacer galletas. Pronto su hermano empezó a ayudarlo, aunque todo lo que lograron fue llenarse de harina, azúcar, mantequilla y comerse las chispas de chocolate que tenían guardadas en la alacena.
-Somos un fracaso como cocineros – suspiró Regulus resignado. Sirius le miró fingiendo un aire ofendido.
-¿A quién llamas tú fracasado?
Antes de que respondiera empezó a hacerle cosquillas. El menor empezó a reírse sin control mientras su hermano continuaba el ataque. Volcaron la bolsa de la harina, y una barra de mantequilla cayó al piso y fue triturada por sus pies. Resbalaron y cayeron riéndose, hasta que un sonido proveniente de la sala de la casa los alertó. Sirius detuvo las cosquillas y Regulus lo miró con auténtico pavor en los ojos.
-Es mamá.
Sirius lo escuchó mientras miraba el desastre en que estaba convertida la cocina. Sus ojos se dirigieron a las escaleras auxiliares que unían la cocina con los cuartos del segundo piso. Levantó a su hermano de golpe y lo empujó hacia ellas.
-Sube.
-¡Pero Sirius…!
-¡¡SUBE!!
El niño no se atrevió a replicar. Subió los primeros escalones, pero al oír la puerta de la cocina abrirse se quedó petrificado. Oyó los pasos de su madre entrando. Luego… silencio.
Y luego la sonora cachetada y el cuerpo de Sirius contra el piso.
Asustado, corrió hasta su cuarto sin mirar atrás.
