Amar y ser amado
Ya llevaban en esa ciudad 3 semanas y Shaoran no sabía decir si las cosas iban bien o mal. Por una parte, su hermana y sobrina estaban mucho mejor desde el accidente. Fanren había tenido sólo una recaída tres días después de su operación y Kari de lo único que se quejaba era de los tubos. La salud de las dos iba muy bien en estos últimos días
Le encantaría poder decir lo mismo de la relación que tenía con cierta señorita. Es decir, Sakura había sido muy comprensiva y preocupada todo éste último tiempo. Pero sólo con lo que era referente al bienestar de su familia. ¿La relación entre ellos dos? Iba de cero a nada. Ni un beso, ni un abrazo, ni una insinuación desde la tarde que llegó Kagoshima. Sólo ciertas miradas o sonrojos.
Él no era un insensible, sabía que ese accidente pudo haber matado a Fanren y haber dejado con varias secuelas a Kari. Pero el peligro ya había pasado hace mucho. Ahora sólo estaban en el hospital por precaución y pronto se les daría de alta.
Entonces¿Por qué Sakura se alejaba de él? Ya no sabía que pensar… ¿Había algo más detrás de todo esto?
Así lo pilló Tomoyo, pensativo y apoyado en el marco de la puerta de la pieza de Fanren y Kari.
- ¿Muy interesante lo que estás pensando, grandote? – Preguntó la amatista cuando llegó hasta el ambarino
- Ni te imaginas – Dijo sin sacar su ceño de la frente - ¿Cómo está Chiharu?
- Casi desesperada. Creo que Kero le está matando los nervios.
- Debería volver a Tomoeda y arreglar esos clavos sueltos
- ¿Y tu familia? – Shaoran sonrió
- No creo ser de vital importancia. Aparte, tú y Sakura las cuidan mejor que yo.
- Hablando de Sakura… ¿Dónde está?
- Ahí – apuntó la pieza con un movimiento de su cabeza – Con Kari.
- ¿Oigo un dejo de molestia en tu voz o es mi idea?
- Tú idea.
- No estarás celosos de tu pequeña sobrina porque pasa más tiempo con Sakura¿Verdad?
- Eso es una estupidez
- Eso espero. Entonces¿Vas a Tomoeda?
- Es temprano. Tomaré el tren y espero llegar a más tardar en la noche.
- En lo personal, ve a ayudar a Chiharu¿Si?
- Está bien – El ambarino vio a lo lejos a Sakura, cual estaba conversando con Kari, y después se despidió de Tomoyo.
Camino lento por el pasillo aun pensativo hasta que vio a su hermana que venía en silla de ruedas empujada por una enfermera. Al ver al ambarino se detuvieron
- ¿Por qué tan pensativo? - Preguntó Fanren
- ¿Por qué todos preguntan eso?
- Ya los malos tiempos pasaron.
- No todos – Murmuró Shaoran
- ¿Problemas con Sakura?
- No sabría decir – respondió dubitativo
- ¿Y qué vas a hacer ahora?
- Voy a Tomoeda por el día. Volveré en la noche
- En ese caso nos vemos mañana
- Sí. Adiós – Se despidió dándole un beso en el cabello a su hermana y siguió su camino
- ¿Y cómo has estado Kari? – Preguntó Tomoyo entrando a la pieza
- ¡Mucho mejor!- Dijo la niña que estaba tendida en la cama, pero con una enorme sonrisa en la cara – Yo ya me quiero ir.
- ¿No la has pasado bien con nuestra compañía? – Preguntó ahora Sakura que estaba al lado de ella
- No es eso. Es que papá prometió llevarme a Inglaterra a ver a mis primas.
Cuando se dio la noticia del accidente en Hong Kong, el padre de Kari viajó de inmediato a Japón. Al ver que las cosas estaban mejor regresó a China a terminar unos negocios pero les prometió a su hija un viaje a Kent por lo que quedaba de vacaciones y a su esposa que él personalmente vendría a buscarlas para llevárselas a casa.
- ¿Son simpáticas tus primas? – Preguntó Sakura
- Sí. Siempre jugamos en una casa que tienen arriba de un inmenso árbol ¿Ustedes conocen Inglaterra?
- Claro – Dijo la amatista – Un muy buen amigo mío es inglés.
- Demasiado buen amigo – Dijo Sakura por lo bajo
- Sólo amigos, no escuches a Sakura – Dijo Tomoyo algo sonrojada
- Pero yo prefiero venir a ver a mi tío. Cómo siempre está sólo…
- Pues tu tío nos ha abandonado por el día, cariño – Dijo Fanren entrando en silla de ruedas, empujada por una enfermera. Ésta la ayudo a acomodarse en la cama y luego se retiró del lugar.
- ¿Shaoran se fue? – Preguntó la esmeralda extrañada
- Sí. Volvió a Tomoeda. Me dijo que lo más probable es que llegara hoy en la noche o mañana temprano – Respondió la amatista
- Oh… - Murmuró Sakura bajando la cabeza
- Buh… El tío me había prometido que me sacaría al patio hoy
- Si quieres te saco yo a dar una vuelta. Pero debo ir a buscar una silla de ruedas primero – Se ofreció Tomoyo
- ¿En serio? - Kari abrió sus ojos llenos de felicidad - ¡Gracias!
- Hay una silla al lado de la puerta – Dijo Fanren. Tomoyo fue a buscarla
- ¿Vienes con nosotros Sakura? - Preguntó Kari
- Mmm… No. Creo que no.
- Kari, apóyate en mi – Tomoyo acomodó a la pequeña en asiento – Bien, nos vamos. Hasta más tarde
- Disfruten el paseo – Se despidió Fanren
- Si, disfruten… - Dijo Sakura sin ánimo
La amatista sacó a la pequeña a dar su vuelta y las dos mujeres se quedaron en la pieza guardando silencio. Sakura no quería hablar y Fanren respetaba eso. De repente la esmeralda se levantó de donde estaba
- Creo… creo que iré a la cafetería. ¿Quieres algo?
- No, gracias – Sakura se disponía a irse cuando las voz de Fanren la detuvo - No te pido que lo perdones¿Sabes? Quedé horrorizada cuando supe lo que mi prima y él te hicieron. Pero Shaoran nunca ha sido una mala persona. En el fondo no. Y si en éste momento está aquí como se muestra ahora, es gracias a ti. Sólo te pido que te guíes por lo que tu interior te diga
Sakura no fue capaz de darse vuelta. Simplemente apretó sus puños y siguió su camino con los ojos humedecidos.
No miraba por donde iba. No tomaba atención si se dirigía a la cafetería o no. Sencillamente veía el suelo y caminaba por donde había algún pasillo mientras trataba de contener las lágrimas y respirar a través del nudo que se le estaba formando en la garganta
- ¿Adonde va tan apurada esta vez, señorita?
La esmeralda se detuvo, levantó la mirada y movió su cabeza en dirección de la voz. En la pieza de su derecha estaba el señor Matsumoto, el mismo viejo que la había atajado el primer día que llegó al hospital, sentado en una silla al lado de la ventana. Sakura se secó sus ojos con su manga y respiró profundo
- No sé. Creo que mi destino en la vida es huir – Dijo mientras entraba a donde estaba Matsumoto
- Pero el destino se puede elegir.
- Los valientes eligen su destino. Yo soy una cobarde – Ahora se sentó en a la orilla de la cama.
- ¿Cobarde? Es una fea manera de describirte
- Es lo que soy. Soy cobarde porque no puedo afrontar las cosas. Lo hice cuando era adolescente y lo hago ahora
- ¿Y qué es lo que te produce tanto miedo?
- Es que… ¿Y si sufro de nuevo? Yo no quiero que me vuelvan a lastimar
- ¿No estás sufriendo ahora también?
- Es distinto…
- ¿Distinto por qué? Si estás sufriendo ahora no pierdes nada en arriesgarte
- ¿Y si después es peor?
- No sabes. No puedes decir que sea peor. ¿Lo amas?
- ¿Cómo sabe que es un problema de amor? - Dijo la chica mirándolo asombrada
- Tengo casi 80 años y dos hijos. El diablo sabe más por viejo que por diablo, mi querida Sakura. ¿Lo amas?
- Mucho – dijo bajando la cabeza
- ¿Él te ama?
- Él dice que sí.
- ¿Estamos hablando del joven que te acompaña a ti y a tu amiga siempre, el de pelo castaño? – La chica asintió – No se va para nada mala persona
- No lo es.
- ¿Y qué te hace desconfiar tanto?
- Él ya me hizo daño una vez
- ¿Y lo amas aun después de eso?
- Siempre lo he querido.
- Entonces algo bueno tiene que tener
- Bueno… Lo único que hizo para lastimarme fue ignorarme. Aun me duele eso
- Por lo que he visto últimamente eres tu la que lo ignora
- ¿Perdón? – Preguntó extrañada levantando la cabeza
- Soy un buen observador. Él te mira todo el tiempo. Tu siempre lo evitas
- Parte de su familia estuvo a punto de morir. No es correcto que quiera coquetear con el en circunstancias así.
- Según lo que me contaron las enfermeras la niña y su madre están fuera de peligro hace varios días atrás
- No deja de no ser correcto
- No entiendo. ¿Qué tiene de malo un beso o un abrazo?
- Mmm… Se puede decir que no es exactamente lo que él quiere o, al menos, yo quiero de él – El viejo frunció el ceño pensando. Después de unos minutos hizo una sonrisa pícara
- ¿Ya te acostaste con él?
- Si es realmente usted el diablo, es muy viejo – Matsumoto río con ganas al escuchar eso
- Me halagas, pequeña Sakura. Así que realmente el problema es de lujuria
- Tampoco eso. Es como de todo un poco. No soy lo suficientemente valiente para arriesgarme y me hace sentir mal querer… - Sakura no sabía como proseguir
- Querer hacer el amor con él – Completo el señor – Lo último se llama sobra de conciencia. Es como querer hacer una fiesta mientras se está planeando un funeral – El hombre sonrió – Pero el funeral ya pasó. ¿Qué te detiene ahora?
- Supongo que he estado tratando tanto de alejarme de él que ahora no sé como acercarme. Y lo más probable es que Shaoran no deba estar preocupado de tener relaciones sexuales mientras su familia está tan mal
- Estaba. Ya te dije que las enfermeras me contaron que estaban totalmente fuera de peligro. ¿Esperas a qué se vayan del hospital acaso?
- Probablemente
- Bueno, si yo fuera tú, y sé que todo está bien, no esperaría. Esperé por mi mujer tres años para casarme con ella. Y ahora, cuando ya se ha ido, me sigo arrepintiendo. Debía haberle dicho más seguido que la amaba. Haberle hecho el amor todas las veces que pude - Dijo el hombre con su mirada perdida en la pared - Abrazarla o regalarle algo simplemente porque era otro día. No dejes que ese remordimiento te llegue, Sakura. En especial si vas a ser tu el que va a morir después – Sakura sonrió al escuchar lo último
- ¿Y usted cuando se va del hospital?
- ¿Yo? – Hombre volvió a reír – Yo me moriré aquí. Y así lo prefiero. Mi amada no está conmigo, mis hijos están grandes y siempre me vienen a visitar. El hospital tiene un hermoso patio y un muy buen asilo. ¿Qué más puedo pedir?
- No suena muy bonito
- ¿En serio? Yo creo que es bastante agradable. Viví mi vida ya, pequeña. Dañe y me hicieron daño. Amé y fui amado. La vida fue justa conmigo y no podría estar más agradecido. Ahora vive tú vida, Sakura. Y si sale mal, bueno, aun te queda tiempo. Si lo amas, no pierdas más segundos. Ya has perdido años.
- ¿Sabe? Para haber sonado como un total loco cuando lo conocí, es bastante sabio.
- Has aprendido que es malo hacer prejuicios. ¿Y qué esperas?
- Él se ha ido. Vuelve ésta noche
- Interesante. Ahora que lo pierdes lo aprecias. La raza humana es toda igual
Guardaron silencio por unos minutos. Después hablaron desde la política hasta las más mínimas majaderías de la vida. Y Sakura se sentí más tranquila. Ese hombre logró sacarle el nudo que estaba en su garganta. Ahora sólo quería hablar con Shaoran
Logró tomar el último tren. Nada mal para el agitado día que había tenido. Realmente había considerado quedarse en Tomoeda la noche. Pero después de una carrera contra el tiempo llegó a la hora
Lo primero que hizo fue ir a su casa. Aunque ya había vuelto a su hogar hace una semana atrás para buscar más ropa y algunos útiles personales, el correo no se detenía. La mayoría eran cartas de cuentas que aun debía pagar.
Después de saludar al viejo Takashi y ver como andaba su salud, se dirigió al hospital para ponerse al día con lo que estaba pasando. Más que mal llevaba tres semanas sin trabajar
Finalmente fue donde Chiharu. Él esperaba encontrarse con una escenario lleno de sangre. O, en otras palabras, a Kero todo maltratado. Pero él cachorro no estaba nada de mal. Chiharu, después de todo, no tenía un corazón negro con los animales.
Relativamente era poco lo que había hecho en Tomoeda, pero las horas se le pasaron volando. "El tiempo pasa rápido cuando tu no te das cuenta de él"
Por otra parte, estuvo todo el viaje meditando. Llámenlo depravado, llámenlo sin corazón, llámenlo cruel. Pero si no le sacaba a Sakura algún beso, o mucho más, se metería en su pieza y no respondería de él mismo. Tampoco quería asustarla… Pero¿Qué más podía hacer? Ella no se le acercaba y a él ya no se le ocurría nada más para acercársele. Tal vez un movimiento directo diera mejores resultados.
Llegó a Kagoshima casi a la media noche. Tomó un taxi y le pidió que lo llevara a su hotel. Al llegar se fue directo a su pieza. Iba a subir las últimas escaleras que daban a su dormitorio cuando vio a Sakura sentada en un escalón mientras leía una revista.
- Finalemte… Ya pensaba que ibas a llegar mañana - Dijo la esmeralda al verlo, levantando la cabeza de su lectura
Shaoran lentamente subió las escaleras. Cuando llegó donde estaba la mujer se sentó a su lado.
- ¿Por qué me esperabas?
- Quería hablar contigo. ¿O estás muy cansado?
- Oh, no. No estoy cansado. Es que es raro. Mañana podríamos haber hablado igual. Ya es muy tarde
- No quería esperar hasta mañana
- Bueno… Soy todo oídos – Dijo sacándose el bolso que tenía de sus hombro y dejándolo en el suelo. Sakura cerró su revista
- Es que… ¿Sientes que te he ignorado todo éste tiempo? – Shaoran demoró en responder. No sabía si decir la verdad o mentir. Decidió por la verdad
- Sí, así me he sentido. Supongo que así te sentías tu en el instituto
- En parte… Pero tú jamás me distes esperanzas, por lo que es distinto. La relación que tenemos ahora no es la misma
- Da igual. Sé que lo hiciste por respeto a la situación. Pero acepto que estoy frustrado
- Bien, no eres el único.
- ¿No? – Preguntó el ambarino levantando una ceja
- No… Es que… me sentía mal sintiendo eso mientras tu familia estaba tan mal
- ¿Qué sentías?
- ¿Sabes? – dijo Sakura evadiendo la pregunta del hombre – Hoy me di cuenta que hay mil maneras de seguir un futuro, pero ninguna de volver al pasado
- Lamentablemente
- No hay forma de cambiar el pasado. Y me doy cuenta que ya no quiero cambiarlo. Supongo que si lo cambio mi presente no sería el mismo
- "El aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo"… El efecto mariposa, la teoría del caos
- Exacto. Me di cuenta que si cambio el pasado tal vez algo mucho peor pudo haber pasado después. Lo que viví tenía que vivirlo, así de simple. También soy una fiel creyente de que todo en esta vida se paga.
- Sí… Yo igual lo creo
- Por eso quiero dejar de estar atrapada en el atrás – Dijo Sakura nostálgicamente mirando a los ojos a Shaoran – Cada uno es el arquitecto de su destino. Bien, yo quiero construir el mío. Y lo que más quiero es estar junto a ti.
- Sakura… - Comenzó el ambarino bajando la mirada
- No. Ahora soy yo la que habla – dijo terminante la esmeralda – Ayúdame a salir de esos años
- Yo también estuve en esos años y no exactamente del lado correcto
- Pero te amo – Shaoran levantó la cabeza bruscamente y la miró con una cara inescrutable – Y tu me amas¿No? – Shaoran asintió
- Eso no significa que sea más fácil
- No, pero quiero tratarlo. ¿Qué más pierdo?
- No se trata sobre perder o ganar…
- Tal vez no para ti. Pero para mí, no tienes ni idea. Toda mi vida fui alguien que simplemente acepto las cosas porque sí. Y cuando me atreví a preguntar ya nadie me escuchaba – Los ojos de Sakura estaban lacrimosos, pero no caía ninguna lágrima - ¿Me vas a dejar estar contigo?
- Diablos, Sakura. Aquí él que debe preguntar eso soy yo. No tú. Yo te hice daño. Yo participé en hacerte la vida un infierno. Soy yo el que debe rogarte si quieres estar conmigo o no. Soy yo el que debe vivir con la culpa
- Los dos vivimos con culpas. Aunque distintas. No puedo decirte que aun no siento rabia, pero no quiero que eso impida obtener lo que yo quiero… Porque será en ese momento cuando Meiling y los otros me habrán ganado.
- ¿Y qué quieres que haga?
- Ámame. Es lo único que te pido – Shaoran la miraba con una expresión que Sakura no sabía descifrar. Lucía como si estuviera sufriendo, o dudando…
- No me había dado cuenta lo realmente hermosa que eras¿Sabes?... Realmente no te merezco – La mujer se disponía a hablar pero él la detuvo con un dedo – Ahora soy yo el que está hablando. No me pidas amarte, pero que ya lo hago y es demasiado fácil. Mas soy yo el que te pide que ames – Sakura sonrió
- "Lo más importante en la vida es amar y ser amado a cambio" - sonrió la chica - Yo te amaré si tu me amas a cambio – Shaoran sonrió abiertamente
- Muy bien – Él se levantó y estiró una mano a Sakura – En ese caso te amaré a mi manera – La esmeralda tomó la mano del hombre y se levantó
- ¿Y cuál es tu manera? – Preguntó suspicaz la chica. Shaoran la llevó de la mano y la guió a su pieza
- Si mal recuerdo te fuiste de mi casa antes de que me despertara¿No?
- ¿Hablas de aquella noche? – Preguntó ella haciendo énfasis en la palabra "aquella"
- Sí. Pues cometiste un grave error. Las mañanas son de lo más excitante – Dijo esto último con una mirada pícara. Al llegar a la pieza Shaoran abrió la puerta y empujó a Sakura dentro
Él tiró su bolso a una esquina mientras que ella dejaba a un lado su revista. De inmediato comenzaron a besarse. Era una mezcla de ternura con lujuria contenida. Shaoran se sacó su chaqueta. Estaba desabrochándose el primer botón de su camisa cuando se detuvo.
- Sácame tú la ropa – susurró el hombre en los labios de ella
Sakura dudo un momento. Pero a los pocos segundos sacó sus manos del pelo de él y los bajó a la altura del pecho. De a poco comenzó a desabrochar cada botón de su ojal hasta que llegó a la base del vientre. Pasó sus dedos a través de la piel de Shaoran y éste tembló. Sakura empujó la camisa hacia delante y calló al suelo. Cuando se diponía a desabrochar los pantalones, él tomó sus manos
- Dime¿La cama o algo más interesante? – Sakura lo miró dubitativa, pero finalmente sonrió
- Interesante, por favor
- Muy bien
Él la empujo hacia una mesa que estaba al otro lado de la pieza y sin permiso la tomó de sus nalgas elevándola, haciendo que ella gimiera y sentándola. La mesa estaba iluminada por la luna. Llevaban noches sin verla, siempre oculta por nubes.
Rápidamente Shaoran le sacó la blusa y después el sujetador. Se encontró con los pechos de ella, altos e incitadores, plenos e iluminados. Una total delicia para la vista. La chica, inconscientemente, puso sus manos atrás de su espalda para apoyarse, elevando aun más sus senos. Shaoran no pudo evitarse. Primero atacó uno con la boca hasta que el pezón estuvo totalmente erguido mientras escuchaba a Sakura suspirando de placer. Después atacó su otro seno, y cuando estuvo erecto se alejó para observar.
- Hermoso. Así deberían estar todo el tiempo
El placer de Sakura aumentó al escuchar eso. Sentía todo su cuerpo sensible y totalmente expuesto. Y eso que aun no estaba completamente desnuda. El hombre volvió a acercarse a ella y se fue a sus labios. Comenzó a bajar por su cuello mientras la recorría con sus manos y Sakura aprovechó para ir a sus pantalones. Logró desabrocharlos, pero no quitarlos ya que Shaoran se alejó. En cambio él comenzó a sacarle lo que a la mujer le quedaba de ropa hasta dejarla totalmente como vino al mundo ante él. La imagen de ella sentada en la mesa lo aturdió y casi lo hizo llegar al clímax. Respiró profundamente y pudo sentir el peso de la mirada de ella
- ¿Tan sólo me vas a observar? – dijo ella en un susurro. Estaba sonrojada y muy excitada.
Shaoran bajó su mano hacia sus pantalones y comenzó a sacárselos. Podía ver a Sakura mordiéndose los labios y realmente no sabía como aun no se abalanzaba sobre ella. Cuando se sacó el bóxer su miembro se lo agradeció. Estaba erecto e hinchado, preparado para la esmeralda.
Él se acercó y Sakura se alistó. Lo necesitaba desesperadamente. Pero la boca Shaoran volvió a jugar con sus pechos y comenzó a bajar. Se paseo por su vientre hasta que se arrodilló. La esmeralda no sabía lo que hacía, por lo que bajó la cabeza para ver. Cuando se percató de las intenciones del hombre trató de detenerlo. Sin embargo fue un grito lo que salió de su garganta en vez de una protesta.
Shaoran comenzó a beber la miel de ella glotonamente. Podía sentirla retorcerse sobre ella y gemir. Por su parte Sakura se aferró de lo que pudo para no desplomarse. Pero al poco tiempo quiso más del ambarino por lo que tomó su cabeza y la empujó más contra ella. Ya podía sentir el orgasmo llegar. Y cuando estaba al borde Shaoran se levantó y la penetró.
Si no era por la pared que estaba atrás de ella y porque él la tomaba, tal vez se hubiera caído. Cuando comenzaron las embestidas se afirmó de el sin importarle lo rasguñada que podría dejar la espalda del ambarino. Se sentía en un infierno de placer que no podía apagar. Estaba asombrada de que aun pudiera estar conciente. Los embates se hicieron más rápidos y ya casi Sakura podía saborear el clímax
- Mía – susurró de repente Shaoran – mía, mía, mía…
Fue en ese momento en que el interior de la mujer explotó. El apogeo fue tan grande que no supo cuanto duraron las palpitaciones. A los pocos segundos sintió la espalda del ambarino regirse y él derramó su semilla en ella.
Estuvieron abrazados hasta que fueron capaces de moverse. Sakura lo miró y lo besó tiernamente. Shaoran simplemente la abrazó y descansó su cabeza sobre su hombro
- Eso fue muy… - Comenzó ella
- Estimulante
- Subyugante – Él se separó de ella y la miró
- No use profiláctico
- Me di cuenta
- Puedes quedar embarazada
- Bien, tendré a mi bebé
- ¿Tan simples vez las cosas?- Preguntó extrañado Shaoran
- Son simples. ¿Acaso no te gustaría tener un hijo?
- ¿Estás loca? Aparte de tener un niño con la mujer que amo te tendría atada a mí por el resto de tu vida. No me parece nada de mal.
- Que romántico – dijo ella sonriendo
- Aun así no me gustaría tener un bebé así, por accidente – dijo más serio el ambarino
- Si quieres mañana me tomo una pastilla y listo
- No. Tampoco lo podría permitir
- Bueno... ¿Sí o no?
- Desde ahora nos cuidaremos. Pero si ya quedaste embarazada, eres mía.
- Pensé que ya lo era
- Cierto. ¿Cómo se me pudo haber olvidado? – Volvió a besarla – Ahora, creo que quiero hacerlo de nuevo
- De…De... ¿De nuevo? – Tartamudeo Sakura. Si volvía a sentir lo que sintió minutos atrás no sabría si fuera capaz de soportarlo
- Sí, aquí y ahora. Otra vez – Y Shaoran volvió a besar su cuello. La chica trató de detenerlo, pero a los poco segundos se rindió a su encanto.
Buenas días, buenas tarde o buenas noches... Como les acomode
No me regañen mucho... Es que demoré escribiendo el lemon. Quería superarme después del anterior que escribí. Aunque más me costó idearmelas para llevarlos a la cama... O a la mesa.
Éste es el penúltimo capítulo y la verdad es que no tenía planeado otro lemon en la historia. Pero como el capítulo iba a quedar muy corto se lo agregué. Haber si hago felices a algunas.
Y el 5 de marzo entro al colegio!! Sniff... Pero, curiosamente, trabajo más rapido en el año escolar que en vacaciones
Las respuestas a sus hermosos reviews estarán en my profile un poco más tarde
Good nigth and good luck!
