Capítulo 2: Introducción a la Locura
Snape siguió a Albus al piso inferior del colegio, mientras se preguntaba qué clase de absurdo deporte podría practicarse en un cuarto de la escuela. ¿Los deportes acaso no se realizaban al aire libre? Al menos los de los magos si. Pero esto era, después de todo, algo Muggle. Quién sabe qué clase de cosa ridícula consiguieron. Deseó con todo su poder darse la vuelta y retroceder a su oficina (y colocar una fuerte barricada tras la puerta) pero ésa no era una opción posible para él. Dumbledore siguió llevándolo adelante, hacia un viejo vestíbulo cerca de la salida de los invernaderos.
A medida que se fueron acercando, los sonidos de voces humanas se hicieron más altos, en lo que parecía una canción, haciendo eco en el vestíbulo.
"Uno, DOS, tres, CUATRO, cinco, SEIS, siete, OCHO..."
"Uno, DOS, tres, CUATRO, cinco, SEIS, siete, OCHO..."
Doblaron en la esquina para entrar en la habitación. Snape se detuvo de repente, horrorizado e invadido por el pánico. Inmediatamente intentó apartar sus ojos, pero antes de que pudiera hacerlo, él ya había recibió una vista completa del extraño cuadro que tenía lugar en la habitación.
Por lo menos una docena de muchachas escasamente vestidas estaban corriendo precipitadamente sobre una gran estera del suelo, gritando su raro canto numérico, e intentando alzar a otras encima de sus hombros y elevarlas en el aire. Snape intentó sacar al director del cuarto apresuradamente.
"¡Merlin, Albus, ellas no llevan puesto casi nada! ¿Y en una habitación abierta? ¡Esto es escandaloso! Cualquiera podría caminar por aquí. ¿Tienes alguna idea?"
"Claro, Severus," Dumbledore dijo tiernamente. "Relájate. Yo no veo nada escandaloso. Simplemente es el atavío atlético de los Moggles."
"¿Y tu lo permites?" Siseó Snape. "¡Son unas indecentes! Están prácticamente desnudas..."
"Oh, vamos, Severus. Ciertamente no están desnudas. Se están cubriendo lo esencial."
"Sus piernas están casi completamente desnudas, así como sus brazos, sin contar que esa ropa esta demasiada pegada a sus formas, no dejan nada a la imaginación. ¡Si eso no es indecente, yo no sé lo que es!"
"Realmente," Dumbledore continuó serenamente, mientras se llevaba a su renuente, y humeado profesor a un rincón del cuarto, "Su atavío es bastante conservador para las normas Muggles. Sus torsos están completamente cubiertos."
"¡Bien, yo debo pensar que sí!" Respondió un Snape indignado y agregó muy bajo "He visto a las prostitutas del Callejón Knockturn mejor vestidas..."
"Oh, venga. ¿Tú nunca has ido a la playa, mi muchacho? ¿A una playa de Muggles en un día soleado?"
"¿Una playa del océano? ¡Puedo pensar en mejores lugares para estar en un día soleado! ¿Qué razón tendría yo para ir a un lugar así? Precisamente son pocos los ingredientes de pociones que pueden encontrarse en la arena. ¿Qué utilidad podrían encontrar los Muggles ahí?, yo no tengo ninguna idea."
Snape lo miró frunciendo el ceño, mientras las muchachas se agrupaban en grupos de tres, y cada grupo traía a una muchacha encima de sus cabezas sujetándola por una pierna, mientras que la otra la estiraban hacia atrás. Una muchacha se balanceó perdiendo el equilibrio, cayendo al suelo y arrastrando con ella a las demás de su grupo.
"Los Muggles van a la playa para bañarse," dijo Dumbledore.
"¿En el mar?"
"Sí."
"¡Siempre supe que los Muggles eran tontos, Albus, pero yo les di más crédito que eso! ¿Tienen acaso alguna idea de lo que realmente hay en el agua del mar? ¿Y ellos se bañan en él? De seguro salen más sucios de lo que entraron. Aunque, siendo Muggles, quizás ni lo noten."
"Ellos no toman baños en el mar, Severus, ellos nadan en él por diversión." Dumbledore parecía divertido.
"¿Realmente?" Snape continuó mordazmente. "Salpicarme encima una poción venenosa no es mi idea de diversión." Clandestinamente estaba investigando las caras de las muchachas. Buscando a las estudiantes de su casa. "¿Y supongo que ellos lo hacen vestidos así?" Prosiguió.
"Ciertamente, llevan ropa mucho más reveladora. ¡Honestamente, Severus, debes salir más a menudo! Tú te aíslas demasiado, y tienes ideas demasiado estrechas…eres un ejemplo perfecto de lo equivocado que esta el mundo mágico de hoy. Hay demasiada jactancia y aislamiento, demasiado desacierto. Nosotros somos una minoría en medio del mundo Muggle. Es una desgracia que nosotros seamos tan ignorantes sobre él"
Severus había contado a cuatro muchachas de Slytherin envueltas en medio de este ejercicio maníaco…Erica Brockelhurst, Sylvia Thornton, Jacqueline Ross, y Alicia Podmore. Hizo una mueca interior de dolor al ver a la Srta. Podmore. Su madre, Camilla Podmore, era una mujer orgullosa de su alta posición social. ¿Qué le diría si se enteraba que su hija estaba exhibiéndose en ese atavío tan escaso, o que él, siendo jefe de su casa, había mirado las piernas de su hija? ¿Y Dumbledore lo quería de consejero para esto? Era una absoluta y completa locura.
"Albus, ¿tienes idea de lo que los padres de estas niñas dirán sobre que estén tomando parte de este deporte Muggle?"
"No te preocupes, mi muchacho. Ellos ya me han dado su permiso. Las muchachas están ganando créditos extra por sus esfuerzos en la cooperación Mago/Muggle."
"¿Y saben que sus descendencias están brincando así medio vestidas?"
"Ahora Severus, creo que estás construyendo una montaña en una colina lunar. Pienso que es tiempo de que veas de se que trata el deporte."
Él se volvió a las muchachas en la estera y llamó, "¡Srta. Granger! ¿Usted y las muchachas pueden preparar una demostración?"
Una figura se desembarazó de la muchedumbre y gritó, "¡Seguro, Profesor!"
Hasta este tiempo, Severus no había reconocido a la Sabelotodo de Griffindor. Su rebelde y espeso pelo estaba herméticamente limitado a un bollo en la cima de su cabeza, haciendo que su enfrente parezca extrañamente desnudo. Era una vista rara sin esos salvajes, y espesos rizos, aun mas vestida con esa corta indumentaria. Usualmente, él siempre había pensado de ella…si es que él pensaba en ella…como un problema o una irritación. Ahora que estaba libre de sus largas y fluidas túnicas, no podía negar que la molesta y precoz niña, había crecido definitivamente convirtiéndose en una mujer. Eso era algo que él no quiso notar, y solo le dio una mirada agria.
Las otras muchachas se lanzaron unas miradas nerviosas. Se apiñaron en una esquina de la estera, juntando sus cabezas, Severus no tenía ninguna duda de que ellas estaban hablando sobre él. Estaba enervando. Él les dio también una mirada fija de desprecio.
HHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH
Hermione reunió a su equipo en la esquina de la estera.
"¿Todas estamos listas?" ella preguntó.
"¿Tu viste quién está parado al lado de Dumbledore? ¡Es el Profesor Snape!" Preguntó Lucy Prendergast, buscadora de Hufflepuff de cuarto año.
"¡Yo no puedo hacer esto delante de Snape! ¡El me pone nerviosa!" gimió Wanda Nutwinkle.
"¡Esa es una cosa sin sentido!" Hermione contestó molesta. "¿Qué tiene que el Profesor Snape este aquí? Él no puede herirnos. Ésta no es su clase de Pociones. No tiene ninguna jurisdicción aquí. Éste es el proyecto del Profesor Dumbledore, no suyo."
"¡Míralo! ¡Él está frunciendo el ceño hacia nosotras!" Amanda susurró.
"Oh, él siempre lo hace," Hermione se encogió de hombros. "¡Escuchen! ¡Ésta es nuestra oportunidad para demostrar lo que nosotras podemos hacer! Tenemos una competencia en dos semanas. Piensen sobre eso. ¡Si nosotras no somos capaces de hacer esta rutina delante del Profesor Snape, entonces no podremos hacerlo delante de nadie! Ésta es la prueba perfecta…nuestra más dura prueba. ¡Nosotras podemos hacer esto! ¡Hagamos de esta actuación, la mejor!"
"¡Vamos muchachas, podemos hacerlo!" Ella se volvió hacia los dos profesores y gritó, "¡VAMOS MUCHACHAS!"
SSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS
Snape escuchó a Hermione gritar, "¡vamos muchachas!" Y la manada entera corrió, gritando hacia la estera, ondeando en alto sus manos en el aire, sonriendo abiertamente, y agitando sus cabezas en lo que parecía ser una manera muy provocadora. Se quedaron de pie firmes en el centro de la estera y al instante gritaron al unísono:
"¡VAMOS, HOGWARTS! ¡ADELANTE!"
Al instante, un ruido empezó a retumbar alrededor de ellos, y una voz profunda, no terrenal entonó, de lo que parecía salir de las mismas paredes:
"¡Nosotras somos las mejores, y hemos venido a triunfar!"
El aire hizo erupción con un estallido ensordecedor de sonidos. Ruidos que en varios rangos de intensidad tronaron en un ritmo complicado, y las muchachas en la estera se apresuraron a romper su formación firme y se ubicaron en los bordes de las esquinas. Hermione tomó una posición directamente frente a él, Snape la miró, con cara de susto, ella tomó un par de pasos pequeños y, con los brazos extendidos, se tiró cabeza abajo hacia la estera.
Snape no pudo evitar quedarse en blanco al ver a la estudiante, lanzarse de nariz al suelo. Pero en lugar de quebrarse la cabeza como él pensó, la muchacha aterrizó en sus manos extendidas y entonces, alzando sus pies encima de su cabeza, ella hizo un arco elegante de su cuerpo, con sus largas piernas, arqueándose hacia atrás, hasta que aterrizó ágilmente en sus pies, sólo para rebotar y aterrizar de nuevo. En la tercera rotación, Hermione no tocó el suelo en absoluto con sus manos. En cambio, ganó un poco más altura y, envolviéndose como una pelota, hizo un perfecto salto mortal aterrizando en sus pies.
Ella sonrió satisfecha con una llamarada de triunfo desafiante en su cara, picó sus puños en el aire al golpe de la música, y giró para repetir su actuación hacia el otro lado de la estera. Snape retrocedió un paso y cerró su boca que la traía abierta de la impresión.
En los próximos segundos él fue vagamente consciente de la actividad que tenía lugar en la otra parte de la estera. Varias muchachas habían estado haciendo alguna clase de movimientos rodantes, y dos o tres estaban haciendo saltos complicados hacia el centro desde las esquinas. Pero toda su atención se enfocó principalmente en lo que estaba pasando en el centro mismo. Él sólo tenía ojos para Hermione Granger, sus increìbles saltos , su forma de arquear su cuerpo, sus piernas bonitas, la manera de hacer esos volantines complicados. Esto no se comparaba con nada que él hubiera visto alguna vez.
Como árbitro de Quiddich, Snape había dado testimonio de innumerables hechos de habilidad realizados en los palos de escoba. Había observado mas de una vez a los jugadores hacer piruetas complicadas, lanzamientos y arremetidas increíbles, que te dejaban los pelos de punta. Pero nunca había visto a nadie, impulsar su propio cuerpo en el aire con tal mando, destreza y gracia, o realizar tales movimientos fantásticos sin el uso de ningùn artefacto mágico. Severus enmudeció al pensar en eso.
Las muchachas se agruparon en tres grupos y cada uno alzó a una muchacha en el aire y la sostuvieron por un pie. Las muchachas elevadas estaban de pie directamente en una pierna con la otra estirada hacia atrás, estirando sus brazos, daba la impresión como si se prepararan para alzar vuelo. Agitaron sus cabezas atrevidamente hacia él y entonces juntaron sus piernas por un momento para después desplomarse al unísono en los brazos de sus compañeras. La música se detuvo, y ellas se alinearon en una formación.
"¡UNO! (Palmas) ¡DOS! (Palmas) ¡TRES! (palmas) ¡CUATRO!"
"FLYERS de HOGWARTS ADELANTE (palmas. Palmas) ¡AL SUELO!"
Todas realizaron un salto mortal, hacia atrás, para aterrizar, perfectamente de nuevo sobre sus pies.
"¡NOSOTRAS SOMOS EL EQUIPO QUE NO PODRA SER DERROTADO!"
"¡FLYERS! (Palmas) ¡TU NOS CONOCES!" (Palmas, Palmas)
Cuatro muchachas corrieron para recoger unas banderas que estaban a un lado de la estera, y las trajeron al frente de la línea.
"¡AZUL! ¡AMARILLO! ¡ROJO! ¡VERDE!"
Las banderas mostraron el escudo de cada una de las cuatro casas, ondeándolas en lo alto.
"¡VOLAR TAN ALTO QUE NO PODAMOS SER ALCANZADAS!"
"¡VERDE! ¡ROJO! ¡AMARILLO! ¡AZUL!"
"PRESTEN ATENCION RIVALES, NOSOTROS HEMOS VENIDO (Palmas, Palmas)" ¡POR USTEDES!
Las banderas se ondearon amenazadoramente a la palabra "Ustedes," entonces estas salieron volando hacia los lados y las muchachas quedaron de pie en una formación desafiante, con las manos en las caderas, mientras gritaban,
"¡F--L--Y--E--R--S!"
"¡FLYERS! (Palmas) ¡ESCUCHENLO!"
"¡F--L--Y--E--R--S!"
"¡FLYERS! (Palmas) ¡LAS MEJORES!"
La música se puso en marcha de nuevo y las palabras de la canción llegaron a él, eran:
¿Tú crees en la magia, del corazón de una muchacha joven?
Con la música puedes librarla siempre que empiece,
Y su magia...
Con risas y confusión, las muchachas habían empezado a bailar. Giraron sus caderas y ondearon sus brazos juntas en una clase de jubiloso y raro coro, sus movimientos provocativos eran un cuadro de inocencia juvenil y optimismo.
Yo te diré que la magia, librará tu alma, sí...
¿Tú crees en la magia?
¡Oh, yo creo en la magia!
Snape reconoció que no era una canción entera. Una de sus pocas aficiones, durante los últimos años, había sido la música de los Muggles, sabía que el pedazo había sido cortado, se había cortado y se había empalmado de algún modo. Mientras él se preguntaba cómo es que hicieron eso, las bailarinas se detuvieron en el centro, y la música cambió. Esta vez era la letra de una canción de U2 "Elevación," aunque esta canción, también, había sido recortada, se había hecho tan hábilmente para hacer un máximo uso de la parte mas rápida que liberaba energía y poder.
Muy alto, mucho mas que el sol.
Me disparas como un arma
Quizá puedas educar mi mente...
Los movimientos de las muchachas eran más rápidos, manejando sus cuerpos a un paso frenético. Algunas estaban haciendo una cosa, otras hacían otra, a Snape le parecía una salvaje confusión…una locura a gran escala. Una orgía salvaje de brazos piernas y caderas oscilantes.
Un topo viviendo en un agujero,
Excavando en mi alma
Bajando, excavación
¡Elevación!
Hermione y un par de muchachas más hicieron una acrobacia, y entonces el grupo entero se juntó en el centro. Al tiempo salvaje de la música, e izaron a tres muchachas en el aire y las bajaron de nuevo. Entonces las lanzaron al aire con más fuerza, para cogerlas una vez más.
Yo, y yo, en el cielo,
¡Me haces sentir como si pudiese volar!
¡Tan Alto!
¡Elevación!
Rápidamente los tres grupos se juntaron, levantaron en el aire a unas y estas a su vez izaron a otras formando una especie de pirámide. La música se detuvo de repente y con sus caras sonrientes soberbiamente gritaron:
"¡VAMOS HOGWARTS! ¡ADELANTE!"
En la salón se creó un vacío por el cese abrupto de la música ensordecedora, Snape estaba de pie pasmado y helado por el espanto. Apenas era consciente de que Albus Dumbledore aplaudía y gritaba muy entusiasta, "¡bien hecho, muchachas! ¡Bien hecho!" Las chicas se recuperaron cuidadosamente de su inseguridad y se volvieron hacia el director. Entonces empezaron a saltar, mientras se abrazaban jadeando por el esfuerzo.
Snape no podía creerlo. Él sentía como si lo hubieran obligado a ver la visión de una mente torturada de un paciente mental de St. Mungo. ¿Esto es en lo que Dumbledore insiste que me vea involucrado? ¿Qué era todo este caos? Esto se parecía a alguna clase de ritual arcano…como el primitivo Baile de la Lluvia, o la antigua Tarantela de la fertilidad.
¿Cómo podía Albus promover a los estudiantes de Hogwarts participar en semejante ultraje pervertido? ¿Cómo podía él, Severus Snape, tener algo que ver con esto? Bien, él no lo haría, eso es. Él tenía su dignidad, después de todo. ¡No iba a rebajarse a semejante nivel, y él no iba a manchar sus túnicas con estas idas raras de Muggles, eso con seguridad! Él era un maestro, un profesional serio. ¡Él tenía normas que respetar!
Hermione trotó a dónde él estaba parado, y él la favoreció con su mejor mirada fría, pero ella no le dio más que una superficial mirada cortes, y una inclinación. Y fue directamente, hacia el director del colegio.
"¿Qué le pareció, Señor?" ella preguntó alegremente.
Su voz estaba un poco jadeante de todo el ejercicio que había realizado y su cara era de un rosa carmesí dándole un toque saludable. Incluso sus labios estaban rojos, y sus ojos brillaban con una chispa brillante. Snape nunca la había visto así antes. Ella siempre había parecido pálida y lívida debido al demasiado trabajo y las excesivas horas que pasaba en la biblioteca. ¿Y siempre le había parecido demasiado seria, una muchacha que llevaba demasiado peso en sus hombros…o ésa era sólo la manera que ella estaba alrededor de él? Severus estaba repentinamente consciente del hecho que estaba de pie demasiado cerca de una mujer joven, con unas piernas bien formadas. Él le frunció el ceño aun más áspero.
El Profesor Dumbledore emitió. "¡Ésa fue una excelente actuación, mi querida! ¡Muy buena! ¡Todas parecen haber progresado, las hermanas Patil sobre todo! ¿Estarán listas para la primera competición?"
"Yo pienso que sí, señor," ella dijo segura. "Todavía tenemos algunas cosillas por arreglar, además que hay que asegurarnos de que nuestra rutina tenga todos os elementos técnicos dentro del tiempo limite, pero pienso que estaremos listas. ¡Ésta fue nuestra mejor actuación! ¿Qué piensa de nuestras selecciones de música? Incluso la Señora Hooch no las ha oído todavía."
"¡Oh, maravilloso! Particularmente me gustó la referencia a la magia. Pareció, de algún modo, muy apropiado." Sus ojos chispearon cuando él continuó. "Pero siento tener que informarle que hay un pequeño cambio de planes acerca de la Señora Hooch."
Hermione miró al director cuestionándolo. Snape sin embargo no notó ninguna sombra de cuidado o falta de confianza. Era obvio que ella confiaba en Dumbledore totalmente. La excesiva inocencia de la juventud, él pensó irónicamente.
"La señora Hooch no podrá continuar adelante como Consejera del equipo. Ella ha encontrado demasiados conflictos con el horario del equipo y sus deberes con el Quiddich. Sin embargo, yo he encontrado un reemplazo."
Hermione asintió. Snape podía ver que ella no había hecho la obvia conexión todavía, y estaba seguro que cuando lo hiciera, sería muy divertido.
"¿Quién es?" ella preguntó inocentemente.
"Debido al corto aviso de la Señora Hooch, le pedí al Profesor Snape que tomara la posta, Usted necesitará de alguien que puede aprender las reglas, por así decirlo, en un tiempo muy corto. Y el Profesor Snape es la persona mas indicada para eso, es una suerte que él haya aceptado cortésmente el reto."
Severus estaba de pie un poco más tieso ahora. Asintió tan imperceptiblemente como pudo.
Hermione no cambió su expresión. Ella siguió sonriendo, pero ahora era una sonrisa algo helada. Sus ojos se pasearon entre Snape y Dumbledore para unos segundos.
"Oh... Oh, bien... ¡Eso es muy bueno! Sí... Gracias."
Severus estaba un poco desilusionado. Su reacción no había sido espectacular, después de todo.
"Estoy seguro, Srta. Granger, que usted querrá darle una oportunidad al Profesor Snape para revisar las reglas del deporte y él necesitará un poco de ayuda con todos esos libros de información."
"Oh, sí," ella dijo, todavía con una sonrisa cortes. Su voz era un poco vacilante, sin embargo. "La señora Hooch tiene todo mi material ahora. Yo podría traérselos después..." Sus ojos se encontraron con los suyos en una solicitud cortes.
"Después de la cena. En mi oficina, Srta. Granger." Fue una contestación tiesa, y fría.
"Sí. Yo estaré allí. Gracias," ella dijo cuidadosamente, antes de dirigirse al director, "gracias, Profesor Dumbledore!" La sonrisa que ella le dio a él era más calurosa. "Estoy segura que nosotras estaremos listas en dos semanas."
"Estoy seguro que así será, mi estimada. Espero oír hablar de sus éxitos."
El director se retiró del cuarto, y Snape, después de mirar irritado por otro momento a la compañía de muchachas, lo siguió rápidamente.
"No puedes hablar en serio, Albus!" él siseó furiosamente, mientras le daba alcance. "Honestamente no puedes esperar que yo me vea involucrado en este ridículo... tan estúpido..."
"Oh, sí lo hago, Severus," Contestó Dumbledore serenamente, mientras caminaba despacio hacia su oficina. "Yo lo hago ciertamente."
"¡Pero esto es imposible! ¡Es ridículo! ¡Yo no puedo!" Snape habló en casi un cuchicheo, mirando nerviosamente alrededor del pasillo abandonado horrorizando que algún estudiante podría dar testimonio de su incomodidad.
"Sí, puedes," vino la contestación, una contestación que se tiñó sutilmente con humor. "Y sí, tu quieres. Y si yo te conozco, siendo el perfeccionista que eres, harás un trabajo admirable."
"Pero…"
"Recuerda nuestra conversación, Severus." Su tono sereno se tiñó imperceptiblemente con una advertencia. "Esto es, después de todo, una acción disciplinaria. Tu solo te lo ganaste. Simplemente considera esto como una detención, y recuerda que pudo ser peor, mucho peor"
Él sonrió alegremente, y Snape se detuvo de pie como una estatua en medio del vestíbulo vacío, mirando al director que continuó caminando hasta quedar fuera de su vista, con un ceño de resentimiento todavía en su cara amargada.
--
Hola muchachas si que demoré mucho con esto, lo se, pero esta semana estuve con el animo un poco alicaído, la mascota de mi mama, una perrita de 10 años falleció, y pues agregado a mi tristeza esta también ver a mi mama toda deprimida. Y es que ella era muy unida a Darien, paraban juntas todo el día, así que ya se pueden imaginar.
Bueno no me quiero poner triste, en todo caso solo decirles que en vista de que parece que les ha gustado el inicio, a mi también. Pienso seguir con la traducción, y espero hacerla muy regular, yo no he terminado de leerla así que no se en que termina, ni si habrá lemon. Pero después de la anterior historia que traduje pues no me importaría si no lo hubiera, jajaja, aun no me recupero.
Una cosita preferí no cambiar el nombre del equipo de las chicas que es FLYERS que bueno, queda mejor en ingles ya que traducido seria algo así como voladoras o aviadoras, lo que no quedaría bien así que lo deje tal cual.
Bueno sin más… ya empecé a traducir el siguiente capi así que no las haré esperar mucho.
Así que ahí nos vemos.
