Órale, termine de traducir lo mas rápido que pude, me alegra que mi manera de traducir este entendible, siempre tengo miedo de que solo yo pueda entenderla. Gracias a todas por valorar mi esfuerzo. Han de saber que es gracias a esto es que yo también puedo leer estas historias ya que soy demasiado floja para leer en ingles o en francés…esta por ejemplo solo la he leído hasta la mitad. Pero esta simpática hasta donde he llegado.

Bueno sin más molestia a leer.

Capítulo 4: La fuerza irresistible, y el objeto inmóvil

Severus esperó pacientemente en su oficina. La Sabelotodo de Griffindor estaría por llegar en cualquier momento. No le haría ningún mal comportarse de una manera tolerante, quizás no tan desdeñoso. Pero eso podría consentir la idea equívoca de que ella era importante, o de que podía venir por aquí más de una vez…quizás a menudo. Incluso podría animarla a que creyera que su empresa era más importante de lo que realmente era, o que él iba a poner el más denodado de los esfuerzos.

El hecho de que Dumbledore lo describiera como "cortésmente" al aceptar la posición de Consejero, lo hizo parecer como si estuviera ávido por cooperar. Felizmente, el viejo no le había dicho a la muchacha que él se había ofrecido. Por lo menos Snape esperó que no le hubiera dicho eso. ¡Ahora mismo, él estaba tan agitado por su situación tan miserable, que le estaba trayendo dificultad para recordar lo que el viejo había dicho exactamente! ¿Qué impulso cruel, vengativo y malvado había llevado al viejo para hacerle esto? Honestamente siempre pensó que el Director lo había considerado un amigo.

A estas alturas, Severus realmente deseó no haber sido tan expresivo en el uso de sus palabras al dirigirse a las personas. Quizás debió de haber frenado su boca, haberse mordido la lengua, y haber llevado la fiesta en paz con todos esos padres tontos. El problema era, que de verdad disfrutaba maltratando a aquéllos individuos inferiores porque se lo merecían. Era uno de los pocos placeres que él tenía en la vida. Le cogio satisfacción a su manera pretenciosa y pomposa de actuar…todo con el uso certero de su sarcasmo. ¡Y ahora todo eso se le estaba volviendo para morderlo al fin! ¡Oh, maldíganse todos!

Sonó un golpe en la puerta. Granger, como siempre, se había permitido llegar tan pronto como acabó la cena. Esa mocosa era tan predecible como la muerte y los impuestos.

"¡Entre!" Gruñó, y se preparó con resignación a consumar esa reunión.

Ella ingresó muy confiada con una enorme pila de libros y papeles, y lo que parecía una maleta pequeña. Snape notó, para su satisfacción que ella fue decentemente vestida. Habría sido más difícil guardar la compostura si estuviera con las piernas desnudas. Las túnicas oscuras le daban un sentido de normalidad a la situación.

Estaba difícil recordar que la estudiante ante él….la muchacha pálida, bastante simple con esos rizos salvajes y espesos, era la misma criatura que se había doblado con tanta habilidad a través del aire, y había aterrizado tan divinamente apenas a un pie de él. Eso era muy bueno. Porque no quiso recordarlo. Él le envió una imperiosa mirada.

Una luz intensa parecía emanar de ella. Había inexplicable seguridad en su expresión cortes, una chispa de fuego inextinguible en su mirada.

"Éstos son los materiales que le di a la señora Hooch. Traigo el Manual de las animadoras, algunas hojas con esquemas, una lista de las normas y regulaciones de la competencia, y algunos videos interactivos."

Snape apuntó su varita a una mancha en la esquina del escritorio y continuó mirándola ceñudo de una manera que de hecho era para intimidarla, sólo que ella no se intimidada en absoluto. Simplemente lo miraba con cuidadoso respeto, mientras quizás esperaba por que él hiciera sus preguntas. Bien, él no iba a hacer ninguna pregunta. Esta entrevista iba a acabar rápidamente, y ella se iba largar de inmediato. Él frunció el entrecejo tan hoscamente como pudo. A Severus no le gustaba cuando los estudiantes no retrocedían en su presencia. No era natural. Iba en contra del orden normal de las cosas y perturbaba el equilibrio de su mundo. Él opto por hacer señas con su mano, pero ella no movió.

"¿Y Bien?" él la riñó. "¿Está pensando quedarse de pie mirándome mientras yo leo sus tontos papeles, o usted va a dejarme en paz?"

La muchacha todavía no se movió.

"¿Sabe manejar mi computadora, señor?"

"¿Cómo?… ¿que? ¿Qué es una... computadora?" Él dijo la palabra como si fuera el nombre de un repugnante insecto, o una sucia enfermedad… ¿qué era eso? ¡Nadie le había dicho que este castigo involucraba una computadora!

"Tengo unos videos interactivos grabados en mi portátil. Muestran todos los tipos de saltos y faltas que se pueden cometer, y un boceto, una clase de diagrama animado, de nuestra rutina. La Señora Hooch consiguió usarla, porque que yo le mostré la manera. Puedo mostrárselo a usted también."

Ella recogió el objeto que él pensó era una maleta, dio un golpecito a alguna clase de broche, abriendo el objeto como un libro para revelar una pantalla negra en un lado y un teclado en el otro. Al golpecito de otro botón, la pantalla se iluminó.

Claro, la Srta. Granger tenía razón. Severus no tenía ninguna idea de cómo usar una computadora, nunca había visto una, y nunca había querido verla. Él consideró esto con extrema sospecha. Como la mayoría de los magos, Snape se mostraba intranquilo alrededor de los dispositivos Muggles. Él los vio, irracionalmente, como alguna clase de hechicería extranjera. Y todo porque esas máquinas trabajaban con principios que no tenían nada que ver con la magia, le parecía que por eso no tenían ninguna utilidad para ellos. Incluso para tocarlos, lo hacían como si de algún modo estuvieran sucios...

Pero claro no lo estaba. Simplemente era un tonto dispositivo Muggle. El problema era que no tenía la más mínima idea de cómo echarlo a andar, y qué tendría que aprender a hacerlo. Tendría que permitirle a un ESTUDIANTE enseñárselo…y a que estudiante, nunca. ¡Oh, cómo se divertiría con eso! Dumbledore iba a pagar por esto definitivamente, y pagar con su vida...

"Estas cajas pequeñas se llaman ventanas, señor, y la flecha pequeña se llama cursor"

¿La maldigo?... Merlin dulce, no me tientes.

"Y esta pelota pequeña se llama ratón. '"

Obviamente esta tonta se esta burlando de mi. ¡Esta pelota no se parece para nada a un ratón!

"Usted mueve el ratón para hacer que el cursor se dirija a la ventana que desee, y pulsa el botón en él. Eso significa hacer presión a este pequeño botón de aquí..."

Snape apenas podía creerlo. ¡Él estaba sentando en su propia oficina tomando lecciones de computadora con la estudiante más irritante que se cruzó en su camino! ¡Que desmoralizador! ¿Acaso las computadoras no eran responsables por todos los problemas en el mundo Muggle? Quizás él se despertaría mañana y esto sólo habría sido un mal sueño. ¡Animadoras! Esto tenía que ser una pesadilla...

"Ahora, tiene que seguir el sendero de las ventanas para conseguir la información que usted quiere. Ellos están en carpetas, ve con esto evita hacer un enredo en su escritorio."

Estoy seguro que piensa que esta siendo graciosa. ¡Pequeña sabelotodo inaguantable!

"Pulse el botón dos veces y las ventanas aparecen. Pulse el botón en la pequeña "x" de la esquina, y la ventana desaparece." Su voz fluyó con alegre paciencia, como si él fuera un niñito de una guardería, en lugar de un maestro de escuela. Snape molió sus dientes. ¡ALGUIEN iba a pagar por esto!

La ventana se encendió en la pantalla.

"¡Vea, es fácil, señor! Pulsemos el botón que esta aquí…el que dice, Salud para Bretaña."

Snape irritado palmoteó su mano en el ratón," y se abrió paso a codazos.

"¡Eso es suficiente, Srta. Granger!, ¡yo puedo hacerlo!" él siseó con ácido veneno, "Esto es, como usted ha dicho, evidentemente muy fácil."

Él pulsó el botón dos veces en "Salud para Bretaña," y una ventana apareció mostrando a una muchacha joven en el centro saltando con sus piernas extendidas, y sus brazos estirados. Él pulsó el botón inmediatamente en "x" para hacerla desaparecer.

"¡Eso, Profesor! ¡Usted lo ha hecho muy bien!"

"¡Claro, muchacha tonta! ¡Cualquier mago competente puede dominar estas máquinas de Muggles en materia de segundos! La teoría detrás de todo es lo elemental."

La sonrisa de desprecio que él le envió era venenosa. Era un punto de molestia extrema, pero ella no rompió su paso en absoluto.

"Todo lo que tiene que hacer para cerrarlo, señor, es hacer clic en "inicio" que esta en esta esquina y se va a "apagar sistema" Y para ponerlo en marcha de nuevo solo tiene que apretar este botón de aquí...eso es todo"

Ella se apoyó cerca de él, y pulsó un botón (evidentemente para salir) en la esquina del teclado. Él la miró tan amenazadoramente que ella retrocedió un poco cuando le vio.

Bien, bien, bien. Como se estará divirtiendo. ¡Y a mis costillas!

"Yo lo siento, Profesor. Yo me dejo llevar un poco, a veces."

"¡lo he notado... durante los últimos siete años!"

Hermione se sonrojó e inclinó un poco su cabeza cosa que él encontró sumamente satisfactorio, pero no obstante, ella todavía, siguió parada a su lado…una Griffindor hasta el último. Él no pudo contenerse.

"¿Dígame, Srta. Granger, cual es el propósito de este llamado deporte? ¿Por qué es considerado un deporte? ¡A mi parecer, parece como si todo lo que hacen es dar porras mediante gritos y saltitos a equipos que practican los deportes verdaderos! Hay alguna una meta real en las animadoras?"

Hermione lo consideró por un momento, y entonces ella sonrió.

"Pienso que la meta es igual que cualquier otro deporte, la diversión."

Él contestó con un burlón "Humm!" y rodó sus ojos. "Típico de los Muggles!"

"Y usted tiene razón," ella continuó. "Las animadoras empezaron como una clase auxiliar…para empujar la moral en los juegos de pelota. Pero con el tiempo llegó a ser un deporte separado. Muchos equipos incluso no animan ya los juegos. Sino que compiten entre ellos."

"¿Compiten cómo?" El nivel de escepticismo en la voz de Snape no podría ser más alto.

"En Competencias de Animadoras. Diversos equipos compiten para ver quién es el mejor. Presumen de sus habilidades al dar volteretas, saltos mortales, y se juzgan por cuan perfectos son y que tan difícil es su rutina. Y hay toda clase de reglas y normas que se tienen que seguir. Yo le traje algunas hojas de muestra que le serán muy útiles cuando este en la mesa de los jueces. Hay espacios en ellos para dar o deducir puntos por la actuación de cada equipo."

Una golpazo frió se materializó en el estomago de Snape, una nueva sensación de pánico lo invadió. ¿Ella dijo la mesa de los Jueces? ¿ÉL estaría sentando en la mesa de los Jueces? ¡Dumbledore no le había dicho eso! Una sensación de ultraje subió a través de él, ahora se empezaba a sentirse muy enfermo. ¡Increíble! Su situación simplemente había cambiado de guatemala a guatepeor. ¡Como fue que su vida tranquila se había visto alterada de esta manera, ahora encima iba a tener que mezclarse con Muggles! pensamientos asesinos bailaron Tango en su mente mientras se esforzaba por guardar una expresión de piedra difícilmente ilegible.

"Ya veo," él dijo, en una voz calmada. "¿Y esta Competición cuándo es?"

"La primera es en dos semanas."

¿La primera? ¿Como que la primera?

Snape consideró por un momento el veneno, que usaría, ese que trabajaría mejor con el café del Director. Pero eso no lo ayudaría en absoluto. Si Albus moría, él la pegaría con Minerva, y esa inaguantable bruja nunca lo relevaría de esto. Y probablemente insistiría en participar de su humillación...

Hermione estaba a la expectativa delante de su escritorio. Su delgado y precario margen de autodominio estaba empezando a resbalarse despacio.

"Muy bien, Srta. Granger," él siseó a través de los dientes. "Estaré actuando como Consejero de su ridículo equipo, y la acompañaré a sus reuniones competitivas, donde desgraciadamente, actuaré como juez. ¡Pero entienda que yo encuentro este ejercicio como lo más tonto, más VANO que me han pedido alguna vez que haga en toda mi vida! ¡Hasta donde estoy enterado, lo que usted y sus pequeñas amigas están haciendo no tiene relación con ningún deporte! ¡Y entérese que no es de mi agrado el tener que acompañarlas! Sólo soy su Consejero porque el Director me lo pidió como un favor personal. Claro, que de haber sabido exactamente lo que tenía que hacer con este favor, lo más probable es que lo habría pensado dos veces"

Y si cualquiera se entera que estoy haciendo esto como un castigo, esa persona morirá...

"Eso es todo, Srta. Granger. Usted puede salir ahora."

Ella asintió tiesamente. Severus notó que algo de su brillo y entusiasmo parecían haberse marchitado. Bueno, Granger siempre había sido sensible a la crítica.

¡Anótese otra victoria para el sucio, y bastardo Profesor Snape…amo de las ilusiones aplastadas, y señor oscuro de la disciplina rigurosa! ¡Que tengan cuidado todos los que se crucen con él!

Pero fue sorprendido al sentir una diminuta punzada de pesar cuando la miró salir de su oficina. Ella le había parecido mucho más atractiva con una luminosa sonrisa en su rostro y con sus mejillas carmesí... Severus arrojó lejos esos pensamientos molestos. ¡Granger podría parecer tan atractiva como quisiera con tal de que se apartara de él!

Snape frotó su frente irritado, había desarrollado un agudo dolor de cabeza. Se levantó con un ligero gemido y procedió a ir a su laboratorio para prepararse un lote fresco de poción para el dolor de cabeza. Tuvo el presentimiento de que necesitaría mucho de eso.

HHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH

Hermione reveló un largo suspiro cuando salió de la oficina del Profesor Snape. Esto no había salido del todo bien. ¡Por que ese profesor tenía que ser tan difícil, era el más exasperante de todos los maestros, era el hombre más intimidante de toda la tierra! Ella había hecho su mayor esfuerzo para no permitirle intimidarla, pero al final se había sentido tan perturbada, agachando su cabeza como un niñito de primer año que había roto alguna tonta regla. ¡Pero al menos no le permitió darse cuenta!

Y realmente pudo ser peor, mucho peor. Él no la había maldecido, ni dado una detención, ni convertido en un hurón llevando un uniforme de animadora. No le había quitado ningún punto a su casa siquiera. Claro ella no había hecho nada que mereciera eso, pero el Profesor Snape era famoso por encontrar las razones más creativas para deducir puntos. ¡Él fácilmente podría multar a Griffindor por algo tan simple como traer un hilo suelto en la túnica, o una gota de transpiración en el piso de su oficina! Sabía que debía considerarse muy afortunada.

Quizá no fue la mejor idea apresurarse en enseñarle el uso de la computadora. Hermione hizo una mueca de dolor cuando se imaginó lo molesta que le debió parecer su voz a él. Probablemente había herido su orgullo. El Profesor Snape era indudablemente un hombre muy susceptible cuando se trata de su orgullo, y ella debió de haberlo recordado. Hermione agitó tristemente su cabeza. Realmente no quiso insultarlo.

Snape nunca la había tratado bien. Él intimidaba a todos los que no eran Slytherins, pero aun así ella siempre le había tenido un profundo respeto. Respetaba su fuerza, su inteligencia, y su increíble dominio en todas las disciplinas mágicas. También respetaba su dominio del idioma. Con tal de que su sarcasmo no estuviera dirigido a ella, sus ingeniosos sarcasmos podrían ser increíblemente cómicos. Se sorprendió de que nadie lo notara. Sólo lo veían como un bastardo infeliz. Y el era un bastardo. Pero Hermione se dio cuenta de que eso no era todo lo que el era.

Ella debió proceder con más respeto en cuanto a la computadora, debió de ofrecerle un libro, hacerle esquemas o algo así. Pero no tenía el libro con ella en la escuela, y no había usado un libro cuando trató con la señora Hooch. Y eso había sido muy bueno porque ningún libro escrito podía superar a la ayuda informática. Aunque la pobre Señora Hooch había sido muy lenta para aprender lo que se le enseñaba. Incluso al principio estaba asustada por tener que tocar la portátil, como si esta fuera una bomba que explotaría en cualquier momento. Le había tomado semanas de lecciones para hacerla llegar a un nivel pasable de habilidad.

Ahora todas esas semanas habían sido completo desperdicio. Hermione había despilfarrado demasiado tiempo enseñándole todos los pormenores de las competencias. Para nada, claro también hay que decir que ella se la paso encima de la pobre profesora todo el tiempo, corriendo a su oficina cada dos días, cubriéndola con toda la información que ella pudo encontrar sobre ese deporta. Quizás todo eso había sido demasiado excesivo. Hermione tuvo un doloroso pensamiento de repente.

Quizás la Señora Hooch no había renunciado debido al cruce de horario con el Quiddich. Quizás es que simplemente estaba cansada de ella. ¡Quizás Hermione había sido una verdadera peste! Y claro ella siempre tuvo el hábito de ser mandona, y los muchachos se lo habían estado diciendo durante años. También tenía el hábito de meterse en las vidas de sus amigos dizque para ayudarlos, o manejar sus horarios para hacerlos más eficaces. Harry y Ron nunca habían apreciado esa ayuda que ella les había dado. ¡Y sólo había estado intentando serles útil!

¿Era entonces toda su culpa de que el equipo de animadoras tuviera a Severus Snape como Consejero? ¿Era la manera sutil de Dumbledore para decirle que su conducta había sido insoportable? No le gustó pensar que Dumbledore había echo esto con ella y con su equipo, pero tenía que admitir que era la clase de lección sutil que el sabio director podría otorgar. Su madre la había comparado una vez con una fuerza indomable, pero el Profesor Snape era definitivamente un objeto inmovil… la última persona en el mundo que podría manipular o mandar. Quizás éste era su castigo.

O, tal vez estaba llevando sus supociones demasiado lejos... La señora Hooch quizás encontró difícil arbitrar los partidos de Quiddich y además trabajar con su equipo. Y tal vez nadie tenía el tiempo suficiente, a diferencia del Profesor Snape. O quizás Dumbledore le había pedido que asumiera el trabajo porque ningún otro maestro lo quiso. Preguntándose todas esas cosas no ganaría nada ya, solo gastar mas su tiempo. La única cosa por hacer era sacar lo bueno de la situación, no importa que tan malo fuera esto

Y la situación no era para tanta pena. Snape simplemente quería tener el menor trato con ellas como le fuera posible. ¿No era lo que querían? Hermione sonrió. ¿Eso no era lo que le dijo a su equipo que el haría? ¡Deberían estar muy contesta con esto! Todo lo que necesitaban era seguir practicando, para hacerlo cada vez mejor, y guardar la distancia con pintoresco Consejero.

Ella también alejaría de él. Snape obviamente se sentía incómodo con su equipo. ¡Él no aprobaba ese deporte…incluso tampoco el tipo de uniforme que las muchachas llevaban! También tenía la idea de que el pobre ni siquiera había sabido que tenía que sentarse con los jueces Muggles hasta que ella se lo dijo. Mirándolo desde su punto de vista, esta situación era demasiado dura para él como para el equipo. No ayudaría para nada si encima lo trataba de la manera que había hecho con la Señora Hooch.

Entonces quedaban así. Ella no lo importunaría ni le haría preguntas… incluso ni para saber cómo le estaba haciendo con la computadora. Repasar esos diagramas y videos ya no era tan necesario. Además, quizás lo encontraba todo fácil. Después de todo, él era un hombre muy inteligente...

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Nota de la autora. Comenta que ha cambiado algunas reglas, al parecer los jueces son independientes y no formados por los consejeros de los equipos participantes, pero ella hizo este cambio para torturar aun más a nuestro pobre Severus. Así que lo tendremos de juez en la competencia.

Fiel a mi promesa colgué el capitulo lo mas rápido que pude, no me gusta hacerme esperar mucho. Bueno el siguiente ya esta en camino y creo que lo colgare mas rápido de lo que vosotras puedan gritar Yo amo a Severus Snape. Pero háganlo en cámara lenta.

Por cierto Neysha esta traduciendo una historia que trata sobre una misión de Hermione, yo ya la leí, y se las recomiendo, yo me mate de risa, bueno solo acotar que para leerla tienen que tener una mente muy pero muy abierta y ser alguito pervertidas. Si es así adelante. Se las recomiendo.

Bueno sin más que decirles les deseo un buen día, y nos vemos muy pronto.