¿Ven que soy rápida? xD Aquí está el segundo capítulo. Igual de corto que el primero, pero es lo que hay no más.
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-Demonios, aquí no está.
Llevaban cuatro horas buscando a Neji, y aun no encontraban ni siquiera un mínimo rastro de éste. Si bien el cuerpo del shinobi había caído lejos, jamás imaginaron que fuera para tanto.
En medio de su batalla contra los ninjas de la hierba, apareció un grupo aun más numeroso de ninjas de la cascada para ayudarlos. Desde ahí la victoria les estaba asegurada y no fue difícil acabar pronto. Una vez que terminaron, aun con las pocas fuerzas que les quedaban a ambos, se dirigieron corriendo a buscar a su compañero. Pero, hasta el momento, les había sido imposible encontrar su paradero. Así que, luego de dos horas de búsqueda, se separaron para cubrir diferente áreas; Tenten volvió a la aldea de la cascada a ver si el pelilargo había vuelto allí, mientras que Gai buscó por los alrededor de esta y se alejó aun más, por si acaso.
Pese a todo, decidieron juntarse en las puertas de la villa para volver a Konoha cuanto antes y avisarle a la Godaime sobre la desaparición de Neji. Tenían miedo de que si no actuaban rápido, el Hyuuga podría morir, ya fuera a manos de algún enemigo que lo encontrara, o desangrándose por alguna herida grave que se pudiera haber hecho al caer. Ambas eran ideas aterradoras; Neji era un shinobi muy respetado en la villa y, si su familia se llegaba a enterar, ellos serían culpados de que muriera, sin decir que su equipo era de las personas que más lo querían. Gai nunca se perdonaría el haber perdido un estudiante por no haberlo salvado cuando pudo.
-Gai-sensei, –La voz de Tenten sonaba apagada y con falta de ánimo. Ella, por su parte, había tenido siempre una gran admiración por Neji, y la pérdida de éste era un fuerte golpe para ella-. ¿cree que lo encontraremos?
-… -Un momento de silencio se produjo por parte de su sensei. Sabía que había tantas posibilidades de encontrarlo como de lo contrario, pero no quería alarmar a su estudiante. Apenas era una gennin poco experimentada, que, a pesar de ser muy fuerte físicamente y poseer una valentía inmensa, debía pasar por más cosas antes de sufrir lo que era perder a un ser querido de aquella manera-. Claro, -dijo mientras embozaba una gran sonrisa- lo encontraremos, cueste lo que cueste.
-Pero...
-Tranquila, Neji es lo suficientemente fuerte para sobrevivir a esto. Dudo que pase mucho tiempo antes de que vuelva a estar a nuestro lado. Por algo es un genio de la familia Hyuuga. –La kunoichi sonrió ante las palabras de su sensei. Podía confiar en él, de eso estaba segura.
-Comprendo.
Ya habían comenzado a saltar por lo árboles en dirección a Konoha. No se detendrían a descansar de la batalla, eso lo podían hacer en la aldea, ahora debían hablar urgente con la Hokage.
El Hyuuga era su principal preocupación en aquel instante. Debían encontrarlo, a como dé lugar, y no se detendrían hasta que esto sucedería. Y, aunque su localización era insegura, no podía estar muy lejos, ¿no?
-Neji, ¿dónde estás?
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-Ya veo. –Allí se encontraba Orochimaru, en una silla muy alta para imponer poder.
Frente a él, estaban Los Cuatro del Sonido. Luego de presentarle al chico y explicarle su plan, el rostro del ex Sannin manifestaba completa satisfacción. Al parecer le había agradado la idea de sus subordinados, pues había escuchado con toda atención y sin interrumpir su explicación.
-Me parece una idea brillante. Así, Sasuke-kun podrá venir sin mayores complicaciones. –dijo, mientras embozaba una sonrisa de lo más tétrica-. Solo tengo una duda, -Los tres shinobis y la kunoichi, lo miraron intrigados. Estaban seguros de que su definición del plan, había sido muy detallada como para haber preguntas por parte de su superior-. ¿qué harán con el chico en todo este tiempo restante?
-¡Pero, –Kidoumaru se atrevió a hablar, pues comúnmente no les estaba permitido interrumpir a Orochimaru-. él sigue inconsciente, no será problema dejarlo tirado en alguna jaula hasta cuando lo necesitemos!
-Kidoumaru... no podemos ser tan groseros con nuestro invitado. –Orochimaru alargó su lengua, hasta tocar con la punta de esta la cara del ojiblanco-. Viene de mi antigua aldea, y merece que lo tratemos con más educación. Además, tiene un cuerpo muy bien cuidado. –Lamió la mejilla de éste, como si se fuera lo más normal-. Al menos podríamos despertarlo, para darle un calurosa bienvenida ¿no te parece, Kabuto?
El susodicho reacomodó sus gafas, y sonrió cínicamente. Se encontraba al lado del sannin de las serpientes desde hace rato, escuchando su conversación con Los Cuatro del Sonido. A él también le había parecido interesante la propuesta de usar al niño ese de carnada. En realidad, habría jurado que ya lo había visto en alguna parte... Posiblemente también estuvo en el último examen chunnin.
-Si usted quiere, Orochimaru-sama. No será difícil hacerlo despertar.
-Excelente. –Volvió su mirada a los cuatro ninjas que tenía enfrente-. Ya se pueden retirar.
-Um. –Y en una bola de humo, desapareció el cuarteto.
A pensamiento de Orochimaru, esto se volvía cada vez más interesante. Ahora que lo veía mejor, recordaba haberlo visto en la final del examen chunnin, había peleado contra el chico Kyuubi. Y por sus facciones, debía suponer que obviamente provenía de la familia Hyuuga. Aquella familia era muy poderosa, cuando se enterara de la desaparición de este miembro, se pondrían a buscarlo desesperadamente. Con aquella simple idea, comenzó a reír de forma maligna.
-Orochimaru-sama. –La voz del peliblanco lo sacó de sus cavilaciones.
-Dime, Kabuto.
-Luego de despertarlo ¿qué hará con él?
-Tengo una muy buena utilidad para éste chico. –al decir esto, su sonrisa se intensifico más.
-¿Ah si? ¿Cuál es? –Kabuto, por su parte, también sonrió ante la expresión del pelinegro.
-¿Dónde está Kimimaro?
-Creo que se encuentra en la habitación que hace poco le otorgó. ¿Por qué? ¿Tiene algo que ver él?
-Por supuesto. –El peliblanco se sorprendió. Habría esperado muchas ideas por parte de Orochimaru, pero no le cabía en la cabeza que tendría que ver Kimimaro en esto. De todas formas no iba a cuestionarlo, sabía que se divertirían ,tanto él como el sannin, poniendo en marcha la idea, fuera cual fuera-. Pronto su cuerpo será mío, y desearía que disfrutara sus últimos días en él.
-Entiendo a lo que se refiere. –luego de decir esto, comenzó a reír pervertidamente.
-Así que le daremos un pequeño regalito de despedida. Estoy seguro de que le gustará. –dijo antes de acompañar la risa de su subordinado-. Esperemos que lo use con "responsabilidad".
-Será mejor que lo despierte cuando antes.
-Sí, te lo encargo, Kabuto. Quiero que esté en perfectas condiciones para cuando se lo regale a Kimimaro, si es necesario ponle una cinta de regalo.
-Comprendido, Orochimaru-sama –el peliblanco se acercó al Hyuuga, tomándolo en brazos.
-Una última cosa. –Kabuto subió nuevamente su mirada hacía el pelilargo.
-Dígame.
-Me gustaría saber el nombre de éste muchacho. Lo único que sé es que viene del clan Hyuuga, y estuvo en el examen chunnin. Tú también estuviste, debes recordarlo, peleó contra Naruto-kun al final.
-Sí, se me hace familiar. Aun tengo guardada la información de aquel evento, no será dificultoso encontrarlo. Déjenlo en mis manos, Orochimaru-sama, enseguida le traeré su nombre.
-Muy bien.
-Sin más, me retiro. –Y así como dijo, desapareció del lugar junto al cuerpo del pelicastaño. Dirigiéndose directamente a una sala del laboratorio, donde habían suficientes máquinas y computadoras para mantener la vida del chico.
Mientras tanto, Los Cuatro del Sonido se encontraban en las afueras de la habitación donde habían estado con Orochimaru, apoyando sus oídos aún contra la inmensa puerta.
Luego de haber salido, la curiosidad fue más fuerte que ellos, y se dedicaron a escuchar la conversación de Kabuto con Orochimaru. Sus habilidades con el sonido, les permitieron escuchar absolutamente todo con suma claridad, aun con la tan gruesa puerta que se interfería.
-No sé como demonios me convencieron de esto. –se quejaba la pelirroja.
-Tayuya, es solo espiar una conversación, no estamos cometiendo ningún delito. Y si lo fuera, dudo que te afecte demasiado. –La kunoichi frunció el ceño ante las palabras de Sakon.
-De todas formas me obligaron a hacer algo que no quería.
-No te obligamos a nada, así que no te quejes. Deberías aceptar que tú misma fuiste la más emocionada con esto. –comentó Jiroubou, enojando aun más a su compañera.
Cuando habían dado la idea de escuchar lo que decían aquellos dos, Tayuya por poco había saltado a posicionarse al lado de la puerta para oír. Pero su orgullo no quería confesar que tenía curiosidad por aquel chico de Konoha.
-¡Cerdo asqueroso, cállate!
-Tayuya, las mujeres no deben hablar con tantas grosería. –Ante aquel comentario tan repetido, la kunoichi lo fulminó con la mirada.
-Déjala, Jiroubou, solo está celosa de que Kimimaro tendrá a alguien más, y no le prestará atención a ella. –comentó Kiroumaru, haciendo enojar terriblemente a la chica.
-¡Eso es mentira! Me importa un rábano el estúpido de Kimimaro, y menos me interesa si se folla al mocoso.
-Sí, tienes razón, el que se pondrá furioso en verdad será Juugo. Estallará de celos cuando sepa sobre el regalito de Kimimaro.
-Conociéndolo, será imposible que su segunda personalidad no salga a flote.
-¿Quién vota para que Tayuya vaya a contarle? –Antes de que los demás pudieran alzar la mano, la misma pelirroja se adelanto a interrumpir.
-¡Ni de coña! Iré a ver si Karin está muy ocupada. –dijo y se alejó caminando por los pasillos.
-Uy, Karin... –comentó con picardía Sakon. Y, aunque lo dijo en voz baja, recibió de respuesta el golpe de una piedra en la frente.
-¡Cállate, mutante de mierda! –gritó desde lejos su compañera de equipo.
-¡Eso dolió, bastarda!
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O.o
Hasta aquí queda, después sigo con el resto. Está pequeñísimo, ya sé, pero no me da para escribir más.
Ahora sí, ¿un review? Sus comentarios y aportes a la historia serían una alegría para mí.
Cuídense, besos, sean felices y esperen con ansias el próximo capítulo.
