Capitulo III ataque
El sol naciente alumbra cada rincón, en la antes bella ciudad de Nerima e la que ahora solo se divisan las ruinas.
-ya amaneció-exclama una peli-azul, que a pesar de todo aun permanece en lo que fue alguna vez el gran dojo Tendo y que ahora no es más que ruinas- Ranma ojala regreses pronto para poder reconstruir todo, además me siento muy sola-decía ella como si su prometido pudiera escucharla- parece que fue ayer que te fuiste y todos se fueron junto a ti ese recuerdo me asecha en cada amanecer… Ranma- expresaba la chica al viento mientras dos lagrimas recorren sus ahora sus pálidas mejillas.
Flash back---------------------------------------------------------------------------------------------
El tren comenzó a marcharse y Akane detrás del tren
-Akane se fuerte confió en ti- dijo el oji-azul sonriendo para la joven
-Ranma- grito ella llorando tomando por pocos segundos la mano de su prometido- te esperare el tiempo que sea necesario- grito ella con más fuerza, mientras la velocidad del tren acelera y sus manos se sueltan.
-te esperare amor mió- dice ella mientras ve como ese viejo tren lleno de gente se lleva a la personas más importante para ella
Luego de ver como el tren se aleja regresa destrozada hasta donde se encuentran las únicas personas que pueden hacerla sentir mejor, camina sintiendo como todo lo que la rodea gira y gira sin detenerse, cuando al fin todo parece cesar la oscuridad invade su vista, su mente aun no entiende lo que ocurre y su mundo parece un laberinto sin salida.
A lo lejos escucha una voz que la llama¿Dónde esta? No la visualiza pero su oído le indica hacia la derecha y luego no hacia la izquierda, todo es tan confuso…
-Akane, ya esta reaccionando- decía Kasumi
-hija, hijita mía que es lo que tienes- gritaba un desesperado Soun mientras sus ojos parecían cataratas de tantas lagrimas.
-calma papá- intentaba controlarlo Kasumi mientras el panda observaba atento y Nabiki pues deseaba lo mejor.
-Akane ¿ya te sientes mejor?- escucho una dulce voz
-¿Qué… que me paso?- es lo primero que pregunta
-pues te desmayaste, hermana- responde Nabiki en su típico tono de voz.
-hijita mía creí que algo grave te pasaría. Lloraba aun desconsolado Soun
-ya papá y dinos Akane ¿y Ryoga y Ranma en donde están? los hemos buscado y aun no los encontramos- preguntó inocentemente Kasumi
-ellos…- decía Akane recordando las imágenes del tren-ellos…- la lagrimas se hicieron presentes y todos la miraban expectantes- a ellos se los llevaron en el tren-dijo señalando la dirección que el tren había tomado, su rostro busco refugio en el pecho de Kasumi quien la recibió dulcemente mientras Akane desahogaba su llanto.
Luego de unos minutos el llanto ceso, no quería ver a nadie pero era inevitable.
-Akane ¿en serio se llevaron a los muchachos?- preguntaba inquieta Kasumi
-claro que si- grito ella- como creen que bromearía con algo tan serio-
-oh no Soun se han llevado a mi hijo, debo ir por el- tenia escrito en un cartel el panda y luego se dio la vuelta para marchar al "rescate de Ranma" cuando había caminado un metro aproximadamente varios soldados fuertemente armados pasaron frente a el con otro grupo rezagado de jóvenes, el panda simplemente se paralizo obteniendo miradas extrañas de parte de todos y luego regreso con un cartel que decía "mejor me quedo con ustedes para ayudar a protegerlos"
Mientras una gota rondaba sus cabezas –debemos esperarlo- dijo Akane muy segura de que eso es lo mejor que pueden hacer.
-no hija nos iremos a un refugio en la ciudad vecina ahí estaremos bien y le dejaremos una nota a Ran-chan que nos busque allá- explicaba Soun
-papá eso no creo que sea posible de seguro la nota desaparecerá y no sabrá en donde nos encontramos-explica muy angustiada Akane
-pero hija- trataba de convencerla Soun
-nada papá yo me quedare a esperarlo-dijo ella muy segura
-pero Akane es muy peligroso- dijo Kasumi mientras Soun lloraba desconsolado ya que sabia que era difícil hacer cambiar de decisión a Akane.
-mira Akane, si quieres me puedo quedar contigo-dijo Nabiki asombrando a todos- pero claro esto te costara mucho- afirmo, dejando rodar una pequeña gota por la cabeza de los presentes.
-Nabiki tu no cambias-exclamó Akane- no hay necesidad que nadie se quede puedo cuidarme sola y esperare a Ranma- dijo ella muy segura y denotando en el tono de su voz que nada la hará cambia de opinión.
-pero…- exclamaba Soun
-nada papá y ahora váyanse antes de que algo pase-
-si, cuídate hija- dijo Soun al mismo tiempo que sus ojos derramaban gruesas lagrimas. Y así todos se despidieron de Akane.
Fin del flash back------------------------------------------------------------------------------------
Desde ese dia ella esta sola en medio de la guerra incesante, sin poder hacer nada, sin saber si quiera si su prometido vive o muere. En medio de lo que alguna vez fue el gran dojo Tendo que ahora aunque se mantiene en pie no es ni la sombra de lo que fue.
Dentro de este hay un pequeño cuarto subterráneo que le sirve de escondite a la hora de las rondas que los soldados dan y a la hora de las batallas por supuesto.
-a veces quisiera que alguien estuviera junto a mi- decía con mucha tristeza la peli-azul- desde que todos se fueron parece que no hay mas amaneceres, mas atardeceres ya no hay alegrías, ni peleas, ni enojos nada simplemente no hay vida- se lamentaba
-bueno ire a revisar las provisiones, no vaya a haber un ataque y no este preparada- se animaba ella misma.
En la antigua cocina de la casa Akane había logrado la manera de esconder la poca comida que lograba conseguir generalmente era comida enlatada y luego la llevaba hasta su cuarto subterráneo ya que nunca se sabia cuanto tiempo permanecería ahí.
-bueno hora de llevar la comida- dijo ella luego de tomar un pequeño desayuno, comenzó llevando agua, mantas y comida. Cuando llevaba las últimas cosas un ruido estridente la saco de sus pensamientos.
Luego le siguió otro y una mas de nuevo, sentía como si sus tímpanos fueran a estallar de un momento a otro, siguió escuchando mas sonidos pero en menor estruendo y los identifico de inmediato.
- hay un enfrentamiento- dijo muy preocupada, es inevitable sentir angustia en situaciones así. Supo de inmediato que eran bombardeos eso que causaba ese efecto en sus oídos, cerro la puerta de su escondite, estaba aterrada las veces pasadas los bombardeos eran intensos si, pero esta vez lo eran mucho mas, a su cabeza no llegaba nada mas la imagen de Ranma quizás podría estar en medio de esos soldados, pero en su interior sabia que eso era muy poco probable.
El ruido aumento haciendo que involuntariamente un grito saliera de su garganta para luego encontrarse en un lugar muy oscuro, parecía que corría pero no llegaba a ningún lugar parecía de nuevo un laberinto sin salida…
La caminata era incesante, pero al menos un reconocimiento ya era parte del historial de Ranma sin duda esto le convenía, pero en su mente la imagen de Akane aparecía en todo momento.
-bueno señores hemos llegado a la base- decía el sargento que a penas caminaba producto de la bala que impacto en el.
-mi coronel reportándome con el batallón 25 del sur- decía el sargento frente a un hombre de unos 35 años aproximadamente, asombrando a todos por ser coronel a esa edad, era de rasgos distintos, de ojos grandes, cabellos castaños, y la piel blanca aunque este color natural era opacado por el lodo de las batallas que han librado.
-¿el batallón 25 del sur ha?-dijo el coronel mientras miraba con un poco de indiferencia a los jóvenes- pero tenia en el reporte que eran mas- dijo en un tono serio.
-si mi coronel pero tuvimos problemas-explicaba el sargento-fuimos atacados mientras acampábamos y gracias a la astucia del cabo Saotome logramos sobrevivir la mayoría- informaba el sargento
-bueno pase a dar informe por escrito y a acomodar a su pelotón- ordenó
-si señor- contesto el sargento y se retiró.
-bueno niños-decía el sargento- su tienda será la de la izquierda ahora retírense- ordenó
Todos se fueron a inspeccionar la tienda no sin antes dar un vistazo al lugar.
Era un campo árido, la poca vegetación que se localizaba estaba a un kilómetro aproximadamente, estaba rodeado por una zanja enorme en forma de semicírculo además de haber muchos costales que contenían arena
Llegaron a la cabaña que se encontraba desocupada en esos momentos, uno de los soldados informo que el almuerzo estaría listo en dos horas. Todos se quedaron un poco sorprendidos ya que el sargento había dicho que era su cabaña y fue cuando se dieron cuenta que en las guerras no hay cabañas para dormir.
El dia transcurrió normalmente e decir que no hay ataques, todos descansan sobre la árida tierra.
Siente como un dolor agudo se apodera de su cabeza, por instinto lleva su pequeña y delicada mano hasta el origen de su dolor, justo arriba del cuello, intenta pararse pero esta acción se le es negada por una fuerza que aun no comprende.
Esta en medio de la oscuridad, pero logra sentir un extraño liquido en su mano, justo en la mano con la que ha tocado su cabeza, abre sus ojos al pensar lo que puede ser.
Toca de nuevo y puede sentir un liquido que sale un poco fluido de su cráneo, vuelve a dar un grito de terror al pensar en la sangre, el sueño se apodera nuevamente de su ser e involuntariamente cae sin conciencia.
La noche cae de nuevo, pareciera que la oscuridad esta mas densa que nunca, las estrellas no brillan esa noche y es muy extraño ya que están en época de verano y sin las luces de la gran ciudad es fácil visualizar las estrellas, pero esa noche no, estaba todo nublado, luego de un mes de dormir sobre tierra ya esto era rutina incluso hasta habían noches en las que lograba un sueño.
Pero esa noche el sueño se hizo pesado, sus ojos se cerraron.
-oh ahí esta Akane, espera Akane-grita exasperado el joven Saotome mientras ve como ella se aleja hasta que…
-Akane ¿Qué paso¿Qué tienes?-decía sin obtener respuesta de la joven peli-azul que hacia desmayada en el suelo mientras un charco de sangre brota de su cabeza.
-Akane reacciona por favor, Akane no, nooo-
-Ranma despierta, tranquilo- decía Ryoga al ver en ese estado de agitación al joven de coleta.
-¿Qué paso?- exclamaba en un evidente estado de alteración Ranma
-fue solo un sueño- advirtieron sus compañeros.
-si ya estoy bien, gracias- dijo el muchacho levantándose de su incomoda posición en la que dormía, se levanto y alejó de sus compañeros pero no del campamento ya que esto era muy riesgoso, había un árbol cerca, era el único que había cerca, se sentó y admiro el opaco cielo que esa noche había, su corazón sentía una angustia jamás sentida, el frió era mas terrible que todas las noches anteriores.
-Akane espero que estés bien- suspiraba un joven enamorado pidiendo que su bella prometida este bien…
La noche transcurrió tranquila, sin bombardeos, disparos, sin ataques, Ranma regresó junto a sus compañeros esperando que no fuera dia de batalla.
Fueron a tomar el desayuno, todos hablaban sobre el tema preferido volver a casa, pero el joven Saotome callaba, estaba pensativo ni si quiera escucho cuando le llamaron
-¿Qué paso?- dijo el
-te preguntábamos que harás cuando regreses- dijo Jin
-pues seguir entrenando en las artes marciales-
-que bien-
Y la plática seguía y seguía pero el no la escuchaba seguía sumergido en sus pensamientos, por alguna extraña razón y de una manera involuntaria el rostro de Akane se dibujaba cada segundo en su mente…
El dolor en su cabeza ha disminuido un poco, abre sus ojos despacio como si doliera realizar esa acción, inmediatamente es cegada por unos instantes por la luz del astro sol
-¿Dónde estoy?- son las primeras palabras en ser articuladas por la peli-azul
-tranquila debe descansar- dice una voz muy suave
-ande descanse un poco mas- dijo otra voz
-¿Quiénes son ustedes?- pregunta intrigada Akane al ver a dos jóvenes junto a ella
-mi nombre es Nina- responde la joven de unos 17 años. Cabellos negros recogidos en una tradicional cola de caballo, los ojos igual de negros y expresan cierta ternura y tranquilidad a pesar de estar en medio de un conflicto.
-y el mió Edward- contestó el otro joven un poco diferente a la chica, cabello largos y rubios, los ojos dorados como el brillante sol y su piel blanca cubierta por el lodo de los escombros- y pues estamos refugiados aquí desde hace una semana y te vimos cuando entrabas a ese lugar –dijo refiriéndose al cuarto- intentamos hablarte pero cada vez que tratábamos los militares se acercaban, ayer los bombardeos fueron mas intensos y vimos que todo se derrumbo sobre tu refugio y nos imaginamos estabas ahí-relataba el chico- así que con Nina luego que todo paso quitamos los escombros- dijo el
- tardamos toda la noche pero luego te encontramos y vimos que sangrabas y te pusimos ese vendaje por cierto ya dejo de sangrar la herida- dijo ella
-¿ustedes me curaron y me cuidaron estas horas?- pregunto la chica un poco impactada por alguna extraña razón le costaba creer que eso estuviera pasando, quizás porque desde que todos se fueron creyó estar sola en ese abandonado pueblo, no vio ninguna otra persona, estaba sumergida en la depresión y la monotonía de la habitación que ocupaba como refugio, y la aparición de dos personas ahora, que eran como sus ángeles era demasiado increíble para ella.
-muchas gracias-dijo ella con un hilo de voz, el golpe la había dejado un poco débil.
-no hay de que-respondió Nina- debes seguir descansando perdiste sangre y tu cuerpo debe sentirse débil así que duerme aquí estamos seguros-
-es verdad- respondió Edward- así que tranquila te dejaremos para que duermas y cualquier cosa nos llamas-dijo muy dulce el joven de cabellos rubios.
-esta bien gracias- dijo ella y volvió a caer en un sueño profundo del que no despertara hasta dentro de varias horas…
Todo fue tan repentino, el enemigo atacó estratégicamente, encerrándolos en su propio fuerte, muchas bajas se presentan a as primeras horas de la tarde, nuestros jóvenes han logrado sobrevivir al primer ataque pero ahora se enfrentan a algo peor, están cercados por el enemigo, por suerte han retrocedido por las bajas sufridas por ellos también pero pronto regresaran, no llegan los cargamentos y no puede ingresar nada, ni medicinas, armas y mucho menos comida están destinados a sufrir un aislamiento involuntario hasta que se les ocurra algo o el enemigo acabe con ellos.
Los días pasan con una rapidez increíble, las municiones aun son imposibles de llegar, y los soldados cada vez pareciera que están más débiles hasta el punto que si un ataque se registrara seguro caerían rápido.
-esta situación se esta tornando muy insoportable- exclamó Ryoga, se sentía muy deshidratado además que su piel tenia un color rojizo intenso por las quemadas proporcionadas por la luz solar.
-si, debemos hacer algo o no duraremos mucho- dijo con mucha preocupación el joven de coleta
Y la conversación terminó, durante toda la tarde y la noche no hablaron más, las fuerzas flaqueaban es verdad habían sobrevivido en esas condiciones inhumanas de falta de comida, de beber agua casi al punto de ebullición pero al menos tenían alimentos y bebidas que ayudaban a mantener sus fuerzas, esta vez era distinto, estaban desprotegidos totalmente, sin agua, comida y municiones necesarias para ganar un enfrentamiento.
Ranma no durmió esa noche, su mente reproducía miles de planes para salir de esa situación.
-ya lo tengo-afirmó
-¿el que?- preguntó Ryoga
-ya veras-dijo el- esto nos sacara de aquí- dijo el joven de coleta muy exaltado y fue corriendo directamente hasta donde el sargento.
-que quiere cabo- preguntó el sargento de mal humor, la situación por la que pasaban era frustrante para todos.
-pues creo señor que deberíamos atacarlos hoy por la noche-dijo tranquilamente ranma
-que Saotome se ha vuelto loco, no tenemos las suficiente municiones y estamos débiles-espeto el sargento
-no señor-dijo el muy sereno- es simplemente que el enemigo sabe que nos tiene rodeados y que estamos flaqueando así que no esperaría un ataque y lograríamos causar mucho daño-explicaba Ranma al sargento
-bueno en eso tiene razón saotome, lo consultare puede retirarse-ordenó y el se fue.
La mañana pasó como todas las demás rápida y desesperante. Alrededor de las 12:30 p.m. el coronel hizo un llamado a toda la tropa que inmediatamente se formo en cuatro filas.
-señores hoy atacaremos-indica el coronel-será por la noche, llevaremos todas la municiones será un ataque sorpresa, el batallón 15 del norte atacara por el costado derecho, el batallón 15 central por el costado izquierdo y el batallón 25 del su ira por el centro- explicaba el coronel mientras su rostro permanecía serio- ahora bien a prepararse es nuestra única oportunidad de sobrevivir ahora retírense- exhortó y todos obedecieron.
Por el resto de la tarde todos se encargaron de reunir las municiones restantes, mientras en cada batallón se repartían las posiciones.
Alrededor de las siete de la noche todos partieron hacia su destino: el campo enemigo.
La marcha era rápida y silenciosa, unos arbustos cubren la mayor parte de sus cuerpos para camuflagearlos ya que justo en el campo enemigo hay mucha vegetación. Los pasos se apresuran cada vez más, el enemigo tiene muchos guardias de vigías pero ninguno puede ver lo que se viene a continuación.
Los primero en llegar son los del centro en donde va Ranma y Ryoga, una terrible batalla esta a punto de librarse, por la patria pero especialmente por la supervivencia; por la vida…
bueno otro capitulo mas, espero que sea de su agrado y me dejen sus mensajes cuidense y nos veremos pronto
