Cáp. 2Inuyasha, te presento a Kagome…

El plan había salido justo como ella lo quería, no se lo cruzo más. Kouga había alquilado un apartamento para ambos, estaba feliz, el había amueblado el apartamento un mes atrás. Kagome empezaba la universidad en una semana, mientras que Kouga empezaba hoy, estaba emocionado.

Estaban desayunando, Kouga le comentaba a Kagome los planes para el futuro, era muy tierno escucharlo hablar de esa manera, a pesar de que el era así, tierno, confiable y romántico, aquel muchacho del avión era apasionado, admitía que le había gustado.

Suspiro, debía de dejar de pensar en el, ya que no lo vería mas… ¿y si se lo cruzaba? Naah, era imposible, Tokio era demasiado grande como para encontrárselo.

Aunque en el fondo, tenia el resentimiento de haber engañado a Kouga y eso le ponía mal, pero no lo engaño ósea.. el.. la beso.. no ella… suspiro, ella también lo beso. No debería de sentirse culpable, total, no vería más a aquel sujeto de cabello plateado y ojos dorados.

-bien, amor debo irme...-le dijo Kouga levantándose y dándole un beso en los labios, Kagome se quejo, ella quería algo mas… un beso apasionado, que la dejara sin aliento no un simple besito cariñoso.-te cuidas… te veo en la noche, adiós…-se despidió.

Lo ultimo que se escucho fue la puerta cerrarse, quizás, Kouga jamás seria apasionado, nunca la tocaba y lo detestaba, se sentía una… una… mujer que no complacía a su novio. Suspiro, el la amaba así ¿no? Y ella lo quería así, sin ser apasionado ¿verdad? Lo quería… no lo… ¿amaba? Rolo los ojos, claro que lo amaba, para ella el era el hombre perfecto para su vida, en unos años tendrían unos hermosos hijos… una casa propia... y... ¿a quien engañaba? Se sentía… insatisfecha, no con el amor que el le entregaba, si no que… necesitaba algo en su vida, algo como… un poco de… pasión, deseo y lujuria. Suspiro, ella no era así… ¿Qué le paso? Aquel hombre del avión la había dejado… loca.

-debo dejar de pensar en el…-murmuro levantándose y recogiendo las tacitas de café.

La tarde pasó aburrida, estuvo encerrada todo el día, viendo la tele, la ventana, hablo con su madre, limpio un poco el departamento, pero aun así… estaba aburrida.

Se recostó sobre el sillón mientras veía un programa de televisión, trataba de una pareja que estaba apunto de su divorcio, pero allí, había unos especialistas que lo ayudarían en su relación.

Se acomodo y quedo con la vista en el techo, ya faltaba poco para que Kouga llegara, se levanto decidida a preparar una rica cena para Kouga.

Camino a la cocina, tarareando una canción, preparo todas las cosas necesarias y en pocos minutos todo estaba picado y arreglado, de la olla salía un riquísimo olor, Kagome aspiro, era la primera vez que salía buen olor de allí, jamás supo cocinar, pero ¿ahora? Quizás era por que estaba con ganas.

A los pocos minutos llego Kouga, quien la sujeto de atrás y le dio un beso en el cuello y luego en los labios.

-que rico huele… ¿Qué cocinaste mi vida?-pregunto tierno mirando la olla, ella sonrió y se giro abrazándolo por el cuello.

-una especialidad mía…-murmuro, mirando sus labios, el encorvo una sonrisa y le murmuro algo en el oído, quien rió.

-me iré a cambiar, ya vuelvo mi amor…-le dijo dándole un suave beso, para luego salir de la cocina.

Parecían una pareja de recién casados, ella esperándolo en casa con la comida echa y el volviendo de su trabajo cansado. Sonrió¿así seria su futuro?, quien sabe… todo cambia.

Cenaron animadamente, el contándole su primer día en la universidad, que se encontró con un viejo amigo. Ella solamente sonreía y asentía, le gustaba ver feliz a Kouga.

-y dime amor… ¿Qué hiciste tu?..-pregunto interesado comiendo un bocado de la comida, Kagome por primera vez había cocinado rico.

-pues… digamos que me aburrí un poco...-dijo ella sin ánimos bebiendo su jugo, el suspiro.

-sabes… mi amigo Inuyasha tiene una novia, quizás… el la traiga para la cena del viernes…-le comento el agarrándole de las manos y besándola.

-¿cena del viernes?-pregunto ella.

-oh, me olvide decirte, invite a Inuyasha a que venga a cenar, ya que según el debe contarme muchas cosas, tiene una novia, su nombre creo que era… Kikio, le diré que la traiga, quizás ustedes dos tengan algo en común y se lleven bien…-comento contento, ella sonrió.

-seguro, por que no…-murmuro.

-sabia que estarías de acuerdo…-dijo contento, dándole un beso en la mejilla y yéndose a su cuarto.

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

El viernes llego rapidísimo, Kouga puso la idea de ir a un restaurante a cenar, ya que Kagome, a pesar de saber... poco y nada sobre la cocina, Kouga decidió no presionarla. Esa misma noche, ella conocería a su amigo, de quien habla tan bien. Estaba preparada, traía una pollera de gin corta con unos tirantes rosas, en donde dejaba ver un poco su busto. Kouga al verla sonrió y le murmuro 'sexy'. El estaba vestido con un pantalón de gin con una camisa, nada formal, total, solamente era una cena.

Ambos subieron al convertible rojo de Kouga y pusieron en marcha hacia el restaurante que no era muy lejos precisamente. La noche estaba hermosa, las estrellas y la luna llena hacia que la noche fuera especial y con un toque mágico. La calle estaba llena de gente, algunos se iban a bailar otros cenaban al aire libre o simplemente caminaban para pasar el rato. Llegaron al restaurante y como un caballero Kouga le abrió la puerta de auto, ella sonrió y le dio un beso en la mejilla, cosa que Kouga corrió la cara y se lo dio en los labios.

Entraron y fueron guiados por un hombre hacia la mesa reservada, se sentaron juntos a esperar a la otra pareja. Kagome miraba los alrededores, no era nada formal, y eso era bueno, se había asqueado ese dia en el que tuvo que viajar en primera clase con esa gente de la alta sociedad.

Miro por la ventana, la gente pasaba y pasaba, riendo y charlando, tomados de la mano, abrazados o simplemente… caminando. Sonrió y miro a Kouga quien la miraba detenidamente, este la abrazo y le dio un beso en la frente.

Pasaron largos minutos en donde la otra pareja llego, Kagome estaba mas entretenida mirando por la ventana, que cuando llegaron no noto que la miraba.

-kag…-hablo Kouga llamando su atención, ella lo miro con sus ojos marrones llenos de alegría y sonrió, mientras se levantaba.- ellos son… Inuyasha Taisho, un viejo amigo..-

Ella lo miro y se sorprendió, su corazón dio un vuelco, ahí estaba el mismo hombre del avión, frente a ella, con su… novia… sonrió con indiferencia. El le extendió la mano sonriéndole ampliamente, ella tomo su mano y una corriente eléctrica le recorrió el cuerpo, haciendo que se soltara de su mano y lo mirara directamente a esos ojos dorados, en los cuales no había podido olvidar por más quisiera.

-ella es… Kikio Himura, su novia…-siguió hablando el, pero ella no presto atención, si no que estaba mas concentrada en ver a ese hombre, su cabello, su cara, sus ojos y finalmente.. sus labios, esos labios que la habían dejado sin aliento y con deseo de mas.

Bajo la mirada y recobro la compostura, parecía una tonta mirándolo de esa forma.

-un gusto..-dijo sonriendo a la mujer que estaba a su lado, esta también sonrió, pero su sonrisa era mas… hipócrita.

Los cuatro se sentaron, Kouga e Inuyasha no tardaron en entablar una conversación, mientras que Kikio y Kagome estaban mas calladas, el silencio era incomodo y torturador, por parte de Kagome, ya que a la otra no le importaba.

Sonrió, se sentía nerviosa, enfrente de ella estaba Inuyasha, por fin se sabía su nombre y estaba segura de no olvidárselo. Levanto la mirada y noto que el la miro y le sonrió acompañado con un guiño de ojos, ella se sonrojo y bajo la mirada rápidamente.

-y dime Inuyasha¿Cuándo llegaste a Tokio?-pregunto Kouga.

-el sábado..-contesto el, con su voz varonil y seductora, Kagome sentía que un fuego la estaba consumiendo, se tenia que ir… aunque sea… solamente a respirar aire fresco.

-el mismo día que nosotros, que raro que no nos encontramos…-hablo el dudoso.

-ahora que lo dices… me cruce con tu novia, al parecer iba distraída y chocamos…-contó el, Kouga rió.

-si, normalmente es distraída…-dijo el entre risas, Kagome estaba roja¿acaso tenia pensado contar todo?.

-y dime… Kagome… ¿Cuántos años tienes?-le pregunto el, ella levanto la mirada y lo miro, diablos! Lo estaba volviendo loca, con esa sonrisa hermosa que tenia. Suspiro tranquilizándose y contesto.

-17.-hablo ella.

-ah… eres muy mona para tener 17 años, eres solamente una nena…-hablo Kikio, Kagome la miro… ¿una nena? Si se enterara lo que hizo con su novio.

-es verdad, Kouga es preciosa tu novia…-le dijo el sonriendo, ella bajo la mirada sonrojada.

-pues la tuya no queda atrás…-le hablo el picadamente.

-aunque… si cuidara mas su pelo y su piel… seria perfecta..-comento Kikio.

Kagome levanto la mirada, ella sabia cuidar perfectamente su pelo, no necesitaba una estilista para saberlo, además, nadie le pidió su opinión, refunfuño entre dientes.

-¿Qué pasa amor?-pregunto Kouga mirándola, ella sonrió falsamente.

-creo que me callo un poco mal la comida, iré al baño, en un rato vuelvo...-dijo ella levantándose y yéndose, ellos la siguieron con la mirada y continuaron su charla.

Llego hasta el baño y se quedo allí, mirándose en el espejo, no sabia que hacer ni como reaccionar delante de ellos, apretó sus puños con fuerza, odiaba a Kikio, la odiaba realmente, ella podía estar con Inuyasha y ella no… se sorprendió por lo que pensó y bajo la mirada. ¿En que diablos pensaba? Ella… ella… tenía a Kouga, ella amaba a Kouga no a Inuyasha.

Abrió la canilla del agua y se mojo la cara, necesitaba pensar, estaba confundida, amaba a Kouga pero ¿e Inuyasha? No, el solamente la beso por que estaban en un momento perfecto, solamente por eso, además si tenia novia significaba que se amaban ¿no? Suspiro, todo era tan complicado…

Salio del baño y miro desde lejos, noto que solamente estaba Kikio y Kouga… ¿e Inuyasha? Miro para todos lados, no estaba… ¿se había ido? No, no dejaría a su novia… ¿o si? Se giro y se encontró frente a frente con Inuyasha, quien la miraba directamente a los ojos, se sentía nerviosa.

-yo…-murmuro ella, pero el no la dejo continuar por que la sujeto del brazo y la puso contra la pared, encerrada entre una columna y el brazo fuerte de Inuyasha, comenzó a respirar agitadamente, solamente estar así con Inuyasha hacia que su cuerpo necesitara el suyo y de sus roces, el sonrió.

-jamás pensé encontrarte…-murmuro el acercándose peligrosamente a sus labios.

-yo tampoco…-dijo ella mirando directamente los labios de el que se movían con sensualidad.

-el mundo puede ser tan… pequeño...-murmuro, sus respiraciones se juntaba y el mundo para ellos desaparecía y solamente existían ellos dos.- pero sabes… ahora que te encontré no te dejare ir… hermosa…-le murmuro cerca de sus labios para besarlos.

Primero fue un leve rose, pero luego comenzó a tonarse apasionado, Inuyasha sin previo aviso introducio su lengua en la boca de Kagome, quien la acepto gustosa, la mano que estaba libre acaricio la pierna de ella, quien gimió entre el beso, el sonrió y abandono sus labios para besar su cuello con besos suaves, húmedos y calientes. Ella mantenía sus ojos cerrados, mientras que con sus manos acariciaba la nuca de el y enredaba sus dedos en el pelo suave de el. Las manos de el acariciaban su muslo y parte de sus caderas, el aire comenzó a hacer insuficiente para ellos, y comenzaron a tomar bocanadas de aire, como si quisieran aguantar la respiración para guardar ese pequeño recuerdo. El volvió a sus labios y los beso con lentitud, con ternura, ella entre abrió sus ojos y se dio cuenta en donde estaban. De mala gana se separo de el, respirando agitadamente, las mejillas sonrojadas, sus labios rojos y levemente hinchados.

-no debemos… yo…-murmuro Kagome.

-si lo quieres… si no, no me hubieras correspondido… ¿no crees?-pregunto sonriente y acariciándole la mejilla sonrojada.

-pero es que… yo… estoy con Kouga y tu con…-

-Kikio…-completo el la frase, ella asintió y el suspiro.-mira, si tu amaras a Kouga no estarías aquí besándome a mí… y si yo amara a Kikio no estaría besándote ¿no crees?.-

-no, no… es distinto, tu.. tu..-balbuceaba ella, el se acerco y pego su frente a la de ella.

-claro que no es distinto, Kagome eres hermosa y me gustas…-le dijo el.

-Inuyasha yo…-Kagome bajo la mirada, quería decirle que a ella también le gustaba pero.. ¿luego que?.- ni siquiera nos conocemos…-murmuro ella.

-podemos conocernos, salir, hablar…-hablo el.

-¿y luego que?-pregunto ella sin querer.

-¿Qué piensas que sucederá?-evadió su pregunta.

-no se, te pregunte yo a ti…-murmuro ella.

El aguardo silencio, ella suspiro y se separo de el.

-debemos volver...-murmuro alejándose de el.

Sabía que estaba mal, estaba engañando a Kouga, el a ella la amaba y ella a el… no sabia, estaba confundida. Llego a la mesa, y un poco después llego el, con su mirada tranquila, ni siquiera habían dudado de ellos, eso la alivio, por lo menos, tendría la oportunidad de arreglar las cosas, quizás… luego de esa cena… seguramente no lo vería mas y el quería salir con ella, puras idioteces.

Terminaron de comer el postre y demás y salieron, se despidieron con un abrazo.

-hasta luego hermosa…-le susurro Inuyasha en el oído a Kagome, esta se puso nerviosa¿Qué quería decir 'hasta luego'?.

Kagome y Kouga subieron al auto, ninguno de los dos hablaba, Kouga estaba más concentrado en el camino y ella… mirando los árboles.

Llegaron al departamento, se cambiaron y se fueron a dormir, ambos compartían una cama.

Kouga beso a Kagome y la abrazo por la cintura, ella suspiro y cerro también los ojos, justo cuando iban a dormir Kouga le hablo.

-me olvide mencionarte que Inuyasha mañana vendrá a buscar unas carpetas mías por la tarde, encárgate de dárselas, ya que yo no estaré hasta en la noche..-murmuro el.

Kagome abrió los ojos asombradas, el iría a su departamento, Kouga no estaría.. y… quizás ellos dos...

Lo vería… mañana por la tarde, estarían solos y… seguramente… el querría terminar con lo que empezó y no puedo terminar.

Suspiro, estaba cometiendo un error y debía acabar con ese dulce error cuanto antes.

En el proximo lemon!!! ninias.. grax x su rewiend o como se escriba..
nos vemos!!