Capitulo 4

La otra espía

"Estando dentro de la oficina, medio abrí la puerta y los pajarracos estaban parados en la estatua, tenía que hallar la forma de cómo salir de ellos, se me ocurrió la idea de hacer una gran bola de papel con humo, el humo los ahuyentaba, esa era una técnica que mi abuelo me enseño, así que arrojé la bola a ellos, se aturdieron y salieron volando de la Comisaría, sentí un gran alivio, pero no tan prolongado que digamos, al cruzar la puerta, el pasillo esta plagado de zombies, saque mi Rémington, y barrí con montones de cabezas, pero eran muchos para mi, necesitaba guardar cartuchos para mas tarde, vi una caja fuerte y metí el 224568, la abrí y encontré unos documentos, un mapa de la Comisaría y una tira de quince cartuchos para escopeta.

Sentí un olor pestilente, provenía de atrás del escritorio, era del cuerpo de un policía, le desgarraron la mandíbula y le abrieron el tronco, tenía dos proveedores para Glock y los tomé, de ahí me dirigí al sótano, antes me puse a ojear los documentos y observé que el U. S. E. T. I. estaba desarrollando experimentos avanzados en otras sucursales, Cunningham y otros asociados se dirigieron a la oficina principal de Inglaterra, en donde firmaron un negocio importante que involucraba a la población de Raccoon City, por otro lado, la sucursal de Umbrella de Francia envió numerosas cantidades de armamento y vehículos de catálogo militar a E. E. U. U., habían muchos resultados de cuentas de cobro, cheques, nominas de sueldos, recibos de pago, todos esos papeles iban dirigidos a los bastardos de Irons y Cunningham, y al Alcalde, pero ¿por que a él? Quizás también esta involucrado con los incidentes del brote, debido a las presiones de Irons, guardé estos documentos con los demás al morral.

Me llené de aliento y baje al sótano y todo estaba en silencio, caminé con cautela, recorrí el lugar, solo 2 habitaciones: "la morgue" y "cuarto de generadores", sin olvidarme la puerta de salida al parqueadero, en el lado este, otra puerta, ni sabía a donde llevaba, luego escuché unos pasos sigilosos de animal, me paralicé del miedo, cogí la Glock ya cargada, doblé la cabeza y eran cinco perros sin piel, les decían "CERBERUS", recordé que solo atacaban a lo que se movía con apuro, para evitarlos caminé lentamente hacia la puerta del parqueadero, ellos se dirigieron al otro extremo, saqué la pistola de nuevo, pero no me atreví a dispararles para no provocarlos. Ya en el parqueadero había tranquilidad, caminé por ahí y no encontré nada sospechoso, solo una foto de la policía posando para el periódico de la ciudad, decía por detrás "La Superioridad Del R. P. D. Es Impenetrable, Somos Intocables…".

Mientras andaba, un disparo ensordecedor me sacudió, casi me daba un infarto, eché a correr y siguieron disparando, ni hablar de devolverme al pasillo, los perros sarnosos estaban ahí dentro, disparé a lo loco, y el atacante se escondió detrás de una furgoneta policial, necesitaba tiempo para cargar el arma, de ahí tuve la oportunidad de escapar hacia la otra salida y otro disparo me paralizó por completo, volteé a mirar y era una mujer empuñando un Smith and Wesson 686, un revolver de acero inoxidable, se lamentó diciéndome que me confundió con un zombie, su nombre era Jessie Daniels.

Al parecer, trabajaba para "La Agencia", su uniforme era distinto al de las otras mercenarias, mucho mas ajustado, le pregunté qué estaba haciendo aquí en la Comisaría, luego se derrumbó un muro, se metieron los trepadores, eran tres, nos quedamos quietos, Daniels, muerta del miedo, dejó caer el revolver, me agaché para recogérselo, las criaturas se alborotaron y se lanzaron a nosotros, escopeta en mano, comenzamos a dispararles, nuestras armas eran fuertes pero no les infringíamos suficiente daño, Daniels vio que la furgoneta botaba gasolina, afortunadamente el charco era grande, encendí un fósforo, la furgoneta estalla y los monstruos quedaron calcinados.

De nuevo le hice la misma pregunta, me dijo que estaba buscando a un sujeto llamado Fred D., era uno de los mejores investigadores de la ciudad, añadió que estaba encerrado en las celdas pero el acceso estaba obstruido por la furgoneta en llamas, nos pusimos el trabajo de buscar un extintor, mi teléfono sonó, era Ian, llamó para decirme que encontró a una sobreviviente, no me dio su nombre, por ciertas consecuencias, me habló en clave y colgamos para evitar el rastreo; de paso, Daniels encontró dos extintores, apagamos las llamas de la furgoneta, el freno de mano estaba suelto, pero era imposible moverlo por lo caliente que estaba, Jes, mas inteligente cogió el gancho de una grúa y la ensambla en el parachoques ya intacto, giró la palanca y el cable lo remolcaba lentamente, luego me pidió que le amarrara con una manguera de bomberos para remolcarlo con una patrulla hacia el agujero que los trepadores hicieron.

Al despejar el área de la puerta, antes de cruzarla, escuchamos un grito de ¡Espera!, acompañado por una serie de disparos, le dije a Daniels se quedara ahí esperándome, me regresé al pasillo de "los perros", no había nada, entré al cuarto de generadores, había un policía tendido en el suelo con un inalámbrico en la mano, estaba pisoteado, al lado estaba Garth, me dijo que le disparó a sangre fría porque estaba desarrollando los síntomas del virus y estaba a punto de transformarse y la iba a atacar; sabía que eran patrañas, la sangre estaba fresca, saca su portátil, para analizar el cadáver, me dijo que se fuera tranquilo porque el peligro ya pasó, me encontré otra hoja de papel, me la eché al bolsillo para leerla después, me volví a donde Daniels, estando ahí escuchamos otro grito desgarrador, era de Garth, los zombies se fueron a atacarla, y tumbaron la puerta del parqueadero, no pudimos enfrentarlos, eran muchos para nosotros, así que cruzamos la puerta que Daniels desobstruyó y le pusimos seguro por dentro.

Ya adentro, Daniels echó a correr, no pude detenerla; por cierto, me dirigí a las celdas, ahí estaba el tal Fred, dormido, lo desperté y me mostró unas fotografías de cómo los zombies penetraron en la Comisaría, también me estuvo comentando sobre los efectos del "T - Virus", mejor dicho, como matar para revivir después; Jessie aparece en escena, le preguntó a Fred si vio a su novio "Ralph", que trabajaba en las Oficinas de Umbrella de Dallas, desapareció hace 12 meses, y que oía rumores de que ya estaba en Raccoon City, pero el sujeto le dice secamente que no sabía nada, y que no tenía obligaciones de hablar de esas cosas, añadiendo que los zombies ni los "Trepadores" son los únicos que rodean la Comisaría, de repente, se escucho un alarido ensordecedor pero espeluznante, todos sudamos de lo petrificados que estábamos, Jessie se fue averiguar, y Fred me dio una batería que servía para poner en marcha el mecanismo de cerradura de la puerta de las Alcantarillas."