Bueno, aquí la conti de este fic... como lo prometí, en este capi hay unas pequeñas intervenciones de Inu.
Disfrútenlo.
Capitulo 2: La Oportunidad
Las cosas iban relativamente bien en su vida, ya concluyo una etapa difícil de estudios, ayudaba mas en su casa y atendía el templo hasta tarde, pues se había dado la casualidad que desde que inicio con su labor de sacerdotisa, acudía muchas personas en busca de amuletos, oraciones y consejos; ya tenia a unos nuevos amigos, Sango y Miroku, los cuales les invitaron a salir por la tarde a un bar cercano... eran tan buenos y comprensivos, lo admitía. Esa noche celebrarían su primer mes de trabajo en el periódico. Como las publicaciones solo necesitaban mandarlas por e mail, podría disponer de todo el tiempo que quisiese.
Suspiro y volvió a la tarea que estaba haciendo: barrer las gradas del templo. Recogió los últimos pétalos que el árbol sagrado boto al suelo y los metía a una bolsa para que se secaran. Regreso al lugar en donde se encontraba ese árbol y lo miro por largo rato... a pesar de ser tan antiguo, aun seguía manteniendo sus ramas frondosas llenas de hojas, flores y de vida.
Podría pasar todo el día en esa misma posición, admirarlo y dejar que sus pensamientos volasen como el viento y en ocasiones en las pequeñas lágrimas que brotaran de sus ojos, pero hoy lo únicos que saldría eran sus ganas de hacer algo mas que ser la sacerdotisa de su templo. Quería volar, pero simplemente no sabia en que dirección.
Su madre salió a buscarla y la encontró frente al árbol, como todas las tardes y vio la tristeza de sus ojos, aun sin que su hija le dijese que le pasaba; lo sabia perfectamente y solo esperaba que tomara el valor para decírselo. Pero al paso en que iban... nunca se lo diría. Se acerco lentamente a ella y paso su brazo por los hombros de Kagome.
¿Por qué te la pasas aquí parada cuando la tarde esta tan hermosa?
Por que tengo muchas cosas en que pensar...
Y confías mas en un árbol que en tu madre... – su rostro se encontraba sereno, no era que la señora Higurashi no pudiese enojarse pero prefería estar lo mas calmada cuando se trataba de hablar con sus hijos -... sabes que te apoyaría en lo que sea, además nunca quisiste ser la sacerdotisa de este templo, aun no se la razón de tu cambio de parecer, pero lo he respetado
Gracias mamá – sus ojos se llenaron de lágrimas, ella sabia que no podría seguir con esto y más sabiendo que su madre la conocía muy bien – creo que quise retribuirles un poco a ustedes por el sacrificio que hicieron para que yo terminara los estudios
Kagome... deja de pensar un poco en los demás y piensa mas en ti; Sé que ahora esa cualidad es tan escasa, pero si quieres seguir tus sueños tienes que dejar muchas cosas de lado y en esos estamos nosotros, Souta ya esta grande y pues tu deberías buscar un trabajo, ¿qué dices? – se colocó enfrente de ella y la miró con ternura; luego la abrazó al sentir que ella comenzó a llorar
Tienes... razón mamá... – enjugándose las lagrimas de sus mejillas – tengo que hacer mi vida, solo que me asusta un poco, ¿cómo le hiciste?
Solo seguí a mi corazón y mis sueños, además recuerda que nos tienes a nosotros para cuando quieras y ve a cambiarte, por que tus amigos ya llegaron
¿Sango y Miroku?
Si, te esperan en la sala, les ofrecí una galletas y los deje muy ocupados comiéndoselas.
Kagome beso la mejilla de su madre y corrió hacia la casa, entro y se dirigió a su habitación, busco que ponerse y se decidió por unos pantalones de mezclilla oscuro y una blusa verde claro. Se soltó el cabello y lo cepillo y por ultimo colocó unos aretes de estrella en sus orejas. Estaba lista.
Hola chicos, disculpen por la tardanza, pero estaba terminando de barrer... – se corto al encontrar a un Miroku tirado en el suelo con un tremendo golpe en la cabeza y a una Sango enfurecida en un rincón de la sala que lo fulminaba con la mirada - ¿qué paso aquí? – la pregunta era mas que obvia, pero le gustaba oír sus respuestas y que luego se reconciliasen
Este... hentai... quería sobrepasarse conmigo... de nuevo- luego dirigiéndose a su novio prosiguió mas enfadada - entiende que no quiero y que estamos en casa de Kagome, aprende a respetar, ¿quieres?
Discúlpame Sanguito, debes entender que mi mano tiene vida propia y pues no lo puedo evitar... di que ¿sí?
Siempre me sales con esa tonta excusa y ya deje de creerte, realmente tú nunca cambiaras
Ustedes dos no tienen remedio, mejor vamonos y tal vez te pase el enojo más rápido, ¿no Sango? – Kagome le guiño el ojo y la castaña entendió el jueguito de su amiga. Harían sufrir a Miroku.
Para hacerlo escarmentar en serio, lo llevaron al centro comercial y sin pensarlo dos veces se metieron en una gran tienda de ropa y lo tuvieron como dos horas esperando. Hasta que él se levantó y las busco en las afueras de los probadores.
ya entendí Sanguito... te pido perdón enfrente de todas estas damas – refiriéndose a las mujeres que esperaban a por entrar (era día de gangas y la tienda estaba a reventar) – eres la mujer de mi vida y no veo mi futuro sin ti...
que tierno... – exclamo una chica rubia
Oye sal y dile que lo perdonas – dijo otra que se conmovió ante esa declaración tan inusual y a la vez tan romántica.
Que dices Kag, ¿le perdono?
Creo que tú lo perdonaste desde mi casa, además lo quieres tanto o más que él a ti – le contesto la pelinegra desde el cubículo continuo conteniendo una risilla por lo infantil que a veces eran sus amigos. Sango salió con un vestido rojo mas arriba de la rodilla y con un ligero escote.
Espero que la próxima no trates de hacer algo a lo que no estoy aun preparada...
Lo que tu digas Sanguito, sabes que eres mi vida y sin ti me muero – confeso el chico de la coleta, su novia se veía realmente hermosa – que tal si te compro ese vestido, te ves muuuy bien. Kagome abandono el otro cubículo, con la ropa que ni sé probo; Además no tenía a quien mostrársela, así que las dio a una mostradora para que los fuera a colocar.
Para no hacer sentir mal a Kagome por ir sola, Miroku y sango se turnaron para bailar con ella, se la pasaron fenomenal y las horas pasaron volando. Al ver su reloj, la pelinegra dio un brinco en su asiento
¿Las 2 de la mañana? Es tardísimo, oigan chicos... tengo que irme, tomare un taxi y nos vemos otro día
nada de eso Kag, te iremos a dejar, verdad Miroku...
Claro, claro; después de que tu pagues – refiriéndose a Kagome
Nani... ¿por qué yo?
Pues veamos... venimos a celebrar tu primer sueldo, ¿qué mejor regalo que pagar la cuenta?
Pero si no traje nada, todo esta en la cuenta del banco, para comprarme una cámara profesional... – la chica estaba pálida por que no sabia como pagar todo lo que habían comido y bebido esa noche... tendría que lavar platos para pagar, ¿no?
Jajaja, tranquilízate mujer, era una broma – dijo el chico al ver la angustia en el rostro de su amiga
Eres perverso Miroku... solo por eso nos llevaras de paseo al mar el próximo fin de semana y así celebramos el cumpleaños de nuestra amiga – era cierto, el próximo sábado sería su cumpleaños... con tantas ideas rondando en su cabeza y lo había olvidado.
La semana paso de lo más rápido y esa tarde veraniega de viernes iría a dejar su habitual columna, que esta semana sería sobre la convocatoria de la televisora más importante de Japón para nuevos talentos. Estaban en la etapa de audiciones y ella había cubierto la noticia con una entrevista al encargado de todo. Esa era la prueba de la que tanto le hablaba la señorita Fumikao y esperaba no defraudarla. Llevaba varios bocetos para la edición especial que harían sobre la convocatoria y muchas fotografías de los lugares donde se llevaría a cabo. El sol estaba de lo mas caliente y decidió colocarse unas gafas oscuras para protegerse los ojos.
Solo faltaban dos cuadras y llegaría, pero en la esquina de la ultima no se fijo bien y tropezó con algo, o mejor dicho alguien; haciendo que ambos cayeran al suelo.
¡Ouch! – dijo la chica por el fuerte sentón que se dio
¿Esta bien señorita? – la voz ronca de un chico hizo que levantase la mirada hacia él, quedándose pasmada ante lo que vio. El sujeto con el que chocó tenia el cabello un tanto largo y de color negro, piel bronceada y unos hermosos ojos dorados, que en esos momentos se encontraban admirándola - ¿señorita? – volvió a preguntar ante el mutismo de ella
¿Ah? – miró hacia un lado en busca de sus carpetas, las cuales por suerte se encontraban intactas. La chica suspiró aliviada – si, mi jefa me mataría si no llego con eso – apuntando las carpetas – y discúlpeme por hacerlo caer, no me fije
No tenga cuidado, además no todos los días tropiezo con una chica tan hermosa como usted – ayudándole a recoger sus cosas y a levantarla del suelo. La chica sonrojada, solo pudo regalarle una sonrisa tímida y dándole las gracias, se alejo en dirección del periódico, con el corazón latiendo a mil por hora.
Por su parte el chico seguía viendo por donde ella había desaparecido. Una sonrisa se dibujo en su rostro al recordar el sonrojo de ella. era una pena que llevase gafas oscuras y no poder admirar sus ojos, que podría jurar que eran hermosos como su dueña.
Ah Inuyasha... deberías caminar mas a menudo por la ciudad y no tanto en ese convertible
Fue lo que el chico pensó antes de retomar el camino y el porque se encontraba en esa zona poco frecuentada por él. Bueno, si no fuese por su madre; no hubiese conocido a la chica.
pero si eres tonto, ni siquiera sabes su nombre... lastima
Metiendo sus manos en los bolsillos de su pantalón negro, se alejó silbando alegremente hacia un vivero que se encontraba cerca y en donde su madre lo estaba esperando.
Entró al edificio acalorada, saludo a los que se encontró por el camino y tomo el ascensor. El largo trayecto hasta el piso 16 se hizo eterno y más al encontrarse sola. Salió de este y se dirigió a la oficina de su jefa. Kanna al verla le dirigió una sonrisa a medias y la anuncio para que entrase.
Puntual como siempre Kagome, ¿lo terminaste?
Si señorita Fumikao, tanto la entrevista como las primeras imágenes de los lugares de audiciones están dentro de esta memoria y en la carpeta vienen algunos promocionales que quieren que coloquemos en los rotativos y las fotografías de todo. – Kagura observo detalladamente, todo estaba en orden; quizás esa niña sería un buen elemento para ella.
Muy bien Kagome, pero antes; déjame de tratarme de usted, soy Kagura, ¿si?
Como diga seño... digo, Kagura
Eso esta mejor. Ahora déjame tu columna y nos vemos el lunes a primera hora para la planeación de esta campaña, ¿sí?
Estaré a tiempo. Pasa buena tarde Kagura
Igual para ti – la chica era buena y emprendedora. La probaría el lunes y ver si le era indispensable en la empresa. Además quería tomar unas vacaciones y su jefe no se las daría si no conseguía una asistente que se encargara de todo en su ausencia.
Kagome salió feliz, agradar a su jefa era una de las cosas que las chicas de redacción envidiaban de ella, Kagura era una mujer muy distante y prácticamente vivía para su trabajo, vestía elegantemente pero sobre su escritorio no había señales de una familia o de un novio a lo sumo. La pelinegra suspiro al salir del edificio. Aun esperaba a su príncipe, quien le robase el aliento, tanto como el joven de la mirada dorada.
si, si Kagome, ya te enamoraste de él...
meneo la cabeza y rió ante la tontería que había pensado
Ella enamorarse de un extraño...
Aunque tenia que admitir que le hizo sentir cosquilleo en su estomago al sentirse atrapada en su mirar único.
admítelo, estaba guapo y que quieres volverlo a ver
Era hora de regresar a casa antes de que otras ideas locas asaltasen su mente soñadora.
Inu, ¿pero en donde andas querido?
¿Decías madre?
Es mejor que me lleve los dos – refiriéndose a dos tipos de rosas, una blanca y la otra violeta – desde que llegaste es como si estuvieses en otra parte, en la mañana refunfuñaste por venir y ahora estas como ido, ¿Qué paso en el trayecto de la casa hasta aquí?
Pues me di cuenta que tu consejo de caminar mas por la ciudad puede ser muy agradable
Lo dices por eso o por que viste algo o a alguien...
Madre... no preguntes esas cosas
Eso quiere decir que si viste a alguien. Deja de ser tan cerrado con tus sentimientos y más cuando estas conmigo, tu crees que por que casi no pasas en casa, no sé en que andas muchachito...
¿De que hablas? – dijo mientras abría la puerta de la limosina para darle paso a ella
Estas llevando los negocios de la naviera pero en las tardes te escabulles al teatro, ¿ a qué vas eh?
Mama... este... yo...
Actuaras en la obra del fantasma de la opera, ¿no es así? – Izayoi lo miro con ternura y le pellizco la punta de la nariz al verlo en shock por descubrir su secreto
Como... desde cuando
Desde que vi un afiche de las audiciones a la obra en el bolsillo de tu saco azul antes de que la mucama se lo llevase a la tintorería
¿por qué no habías dicho nada?
Por que esperaba que tu me lo dijeras, pero veo que tuve que decirlo yo, ¿NO? Es que acaso ya no confías en mi...
Claro que si, solo que pues no sabia como ibas a reaccionar, tu sabes las posturas de papá en estas cosas
"debes mantenerte al frente de la naviera ya que un día todo esto sera tuyo" – dijo ella imitando a su esposo y sus posturas burocráticas con la compañía
ja ja ja... mamá... que bien lo haces... – de lo que llevaban conversando hasta ahora lo hacia reír...
no en vano llevo 30 años casada con él...
si al menos Sesshomaru no se hubiese independizado... – como odio el día en que su hermano mayor decidió comenzar su propia empresa de robótica - ... todo sería distinto
no desanimes Inu, sé que por las buenas o las malas él entenderá tu verdadera vocación
es que no sabes lo mucho que me gusta... puedo expresarme tan bien, es como si al estar sobre la tarima, puedo hacer lo que sea...
Ka-go-me... ¿estas escuchándome?
Creo que estaba divagando Ayumi, discúlpame; ¿decías?
Lo distraída no se te quita ni con los años... – reprendió la amiga al otro lado de la línea -... te estaba preguntando que tan cierto es que cubrirás parte de las audiciones que la televisora hará...
Ah, eso... pues así es, iré en compañía de otro periodista del periódico y su fotógrafo para ir tomando experiencia... eso me lo encomendó Kagura ayer, solo tendré que ir el lunes a afinar detalles y listo
¿Te puedo pedir un favor?
Claro, ¿de qué se trata?
Que si miras a uno de nuestros actores favoritos, puedes pedirle un autógrafo para mí...
Lo haré si me es posible, así que no te ilusiones mucho
Eres un amor Kag, ¿lo sabias?
Cada vez que te hago un favor...
Te quiero amiga, bye
Yo también – colgó y se rió de su amiga, de cómo la convencía tan fácil y que nunca le podría negar nada a ella o a sus otras amigas. Subió a su habitación y su hermano la asustó con una serpentina al entrar a su habitación
¡Feliz No Cumpleaños! – le grito emocionado – espera la sorpresa de mañana... te morirás de la emoción... mua jajaja – y Souta desapareció, dejándola confundida, su hermano había enloquecido definitivamente. Miro su calendario y sonrió al ver que su fecha de cumpleaños estaba marcada con tinta morada, cumpliría 24... como se pasaba el tiempo. Tomo una fotografía que la tenia sobre la pared. Ahí salía con su familia completa, antes de que su padre muriera en el accidente. De eso ya 10 años y aun lo extrañaba.
Lo coloco de nuevo y se tumbo en su cama e inmediatamente se quedó dormida.
¡¡¡¡¡¡¡Feliz Cumpleaños Kagome!!!!!!!
Un fuerte estallido la hizo levantarse de un brinco y se vio rodeada de confeti y serpentina, alzo la vista y se topo con sus amigas Eri, Yucca, Ayumi; Miroku, Sango y su familia que aun seguían gritándole
muchas gracias, pero no debieron molestarse
no todos los días cumples años Kag... así que déjate consentir – dijo Sango
Si además queremos pasar el día entero contigo... – dijo Eri – nos distribuimos entre todos para pasar tu cumple.
Pero primero tiene que abrir sus regalos y como el mío es él más grande... - bufo Ayumi entregándole un pesado paquete. Lo abrió contenta y se sorprendió al ver que era: una linda cámara digital con su trípode y sus accesorios, junto con mucho papel fotográfico y una impresora para fotografías.
De Eri recibió unos binoculares con visión nocturna, por si se le ocurría espiar a las estrellas de la farándula de noche; De Ayumi unos libros de cómo tomar fotografías y de Sango y Miroku un programa de computadora para arreglos de imágenes.
Su día inicio con pie derecho, ya que su madre preparó un súper banquete para todos como agradecimiento por las atenciones hacia su hija. La sorpresa más grande fue recibir flores de Hoyo. El chico la llamó luego para saludarla y preguntar si le habían gustado. Fue un gran detalle pero aun así solo lo miraba como amigo. (lastima Hoyo sera en otro fic, porque en los míos No XD)
Luego salió de paseo con sus amigas y luego al cine con su pareja favorita (San-Mir) para concluir una cena en familia.
Ya casi al terminó de ese día la imagen del chico de la caída se hizo presente y casi pudo verlo oír que le deseaba un feliz cumpleaños... pero como todo sueño, tendría que bajarse de esa nube. No sabia el nombre de él y mucho menos si lo volviese a ver.
Continuara...
Aquí el segundo capi...
Ja.
Inu y Kag ya se vieron, lo bueno empezara mas tarde, cuando jueguen al gato y al ratón...
Si quieren saber mas de esto... sigan pendientes de los siguientes capis.
Besos a
kagome-sama chan, lady kagome, setsuna, kag-chan 14 y anita-chan por sus comentarios
les quiere
AgathaChan
