Como lo prometido, aquí, les dejo el siguiente capi. Sin mas que agregar... lean.

Capitulo 9: Soy lo que me das

Comenzaron a hablar del clima y luego con mas confianza, Izayoi le pregunto sobre su familia y muchas cosas más. Para cuando Inu y Shippo se asomaron a la sala, ambas estaban charlando de lo mas animadas.

Así se la pasaron por un rato mas y los chicos huyeron antes de que los incluyeran en la conversación. Cerca de ahí pasaba un río e irían a probar suerte con las cañas de pescar.

Al notar el ausentismo de los chicos, se dedicaron a dar una vuelta por la casa y los alrededores, el lugar era realmente hermoso. Lleno de árboles, flores y de una calma que poco se podía disfrutar en la ciudad. Regresaron a la casa y juntas se dedicaron a preparar el almuerzo. Dejaron el plato fuerte de ultimo, ya que Izayoi se imaginaba por donde andaban sus hijos.

Solo espero que regresen con algo bueno, desde esta mañana, Shippo esta ansioso por atrapar un pez y por cierto, ¿cómo conociste a mi hijo?

La verdad, chocando... – le contó brevemente como fue que lo conoció -... y pues ya que soy reportera, fui la que le hice la entrevista...

Después de la primera presentación de la obra – al ver que ella asentía, recordó todos los artículos de su hijo que guardaba en casa - conque eres tú la chica que tanto escribe sobre él...

Pues si, mi trabajo es seguirlo, espero que no le parezca mal.

Para nada querida, al contrario; con eso he sabido mas de él, te doy permiso para que lo sigas haciendo

¿Permiso para que? – dijo alguien que estaba en el umbral de la cocina

no es bueno que estés escuchando conversaciones ajenas... veo que han traído algo bueno – viendo que Shippo entraba a la cocina con la hielera – ponla en el fregadero, vamos a descamarlo y luego lo freiremos, mientras ustedes dos – a los niños – van arreglando la mesa

Inuyasha se acerco a Kagome y le pregunto sobre que están hablando y esta solo se limito a decirle que más tarde hablarían. No quedando conforme con eso, le robo un beso y salió antes de que ella protestase.

Minutos mas tarde tanto el almuerzo como la mesa estaban servidos y los cuatros dieron gracias y se dispusieron a comer. El mayor se ofreció a lavar los platos y con ayuda de Kagome se fueron a la cocina. Su madre entendió la indirecta de estar solos y se llevo al menor afuera.

por fin, solos... – rodeándola por la cintura la acorralo en el congelador – un minuto mas y me vuelvo loco – hundió su rostro en el cuello de esta, era tan suave y su aroma, embriagador

Inu... nos pueden ver – se mordió el labio al sentir como él comenzaba a besar su cuello. Ese juego siempre quedaba inconcluso, pero ahora; no sabia si hacerlo parar o dejarse llevar por las sensaciones que le provocaba.

Siempre sintió mariposas cuando la besaba o cuando simplemente la miraba; pero ahora era distinto, el cuerpo se le aflojaba y la temperatura aumentaba. ¿Por qué no la besaba? Era tan tortuoso tenerlo cerca y que él se dedicase solo a su cuello. Como si le leyese la mente, fue subiendo hasta colocarse frente a sus labios, que estaban entreabiertos y el colorete de sus mejillas la hacia ver más hermosa. La miro a los ojos y se sorprendió de verla tan agitada, sonrió de medio lado por lo que acababa de descubrir. Mordió suavemente su labio inferior y la besó despacio. Quería comprobar su teoría. (malvado ¬¬ )

hay que fregar los platos o sospecharan... – se separaron después de un rato para tomar aire

Este... si, claro – no sabia muy bien, pero le había dolido que él no siguiese, aun sabiendo las consecuencias de lo sucedería. Trataba de despejar su mente con otra cosa, pero el tenerlo tan cerca, le era imposible - ¿dónde los coloco?

Déjalos ahí, mamá ama que se sequen al natural, vamos a dar una vuelta por ahí, no quiero que nos la pasemos encerrados con tanta naturaleza allá afuera.

Si, creo que es una buena idea; ya esta haciendo un poco de calor...

¿Calor?, eso lo podemos remediar, sé lo que necesitas para que te pase

ya, deja de insinuarte, Inuyasha

¡Que! Yo solo te iba a ofrecer algo frío de la nevera; ¿ en que estabas pensando? – claro que uso el doble sentido para seguir tentándola y lo consiguió, solo que fue mas listo par no delatarse tan rápido como ella.

En nada, no me hagas caso - ¡Tonta! ¿Cómo pudiste caer? Bueno, sera mejor que salga de aquí un rato, terminó de secarse las manos y salió en busca de alguien mas que no fuera él.

¡¡¡KAGOME!!! – Shippo que andaba corriendo por ahí salió en dirección de la chica – vamos a nadar al río...

Bueno, solo espero no hundirme – y siguiendo al chico, fueron a sus habitaciones a cambiarse.

Uso su traje de dos piezas color azul, una blusa sin mangas blanca, un short de jeans y sus sandalias blancas. Se amarro el cabello y con toalla en mano salió justo Shippo tocaría su puerta. Ambos salieron corriendo y se toparon con la mirada complacida de Izayoi y la celosa de Inu, tan rápido hizo migas con mi hermano, mocoso, me esta robando la novia.

Creo que iré a...

Tú, te quedas aquí, deja que disfrute, mientras me cuentas que tanto has hecho en estos largos meses

Como quieras mamá – en esos momentos como deseo ser Shippo. Pero ante todo, tendría que atender a su madre. No sabia hasta cuando la volvería a ver.

Llego a la rivera casi jadeando, no estaba acostumbrada a correr en terreno desigual y por lo visto su compañero si.

No te cansas, eh?

Los entrenamientos surgen efectos después de tanto tiempo – ahí recordó que el chico practicaba fútbol – ven, el agua esta deliciosa

Solo deja que acomode mis cosas y recordarte que no sé nadar muy bien.

Entonces te ayudo a aprender, a mí, mis hermanos me tiraron a la alberca que tenemos en casa a los 4 años, como pude flote.

¿Inuyasha hizo eso?

Fue mas idea de Sesshomaru pero, el cara de perro lo hizo; claro que no dije nada, por que aprendí ese mismo día

Así que se la pasaron parte de la tarde en las clases de natación y aunque no fue una gran sirena, aprendió a flotar y patalear en el agua. Luego jugaron a quien aguantaba mas bajo el agua y fue hasta que Kagome vio su piel arrugada por tanto tiempo en el agua, decidieron salir. Esa había sido la mejor tarde de su vida. La novia de su hermano era muy divertida, no como la otra...

Mientras caminaban de regreso, Shippo le contó que la noticia de que él nacería, tomó por sorpresa a toda la familia, contando que Inuyasha ya tenia 14 años cuando su madre resulto embarazada y que gracias a eso, habían comprado esa propiedad. La casa permanecía la mayor parte del año sola y unas señoras del pueblo eran las que se encargaban de mantenerla limpia y en orden. Era por eso que todo estaba perfecto cuando llegaron esa mañana.

apuesto a que Inushi estará cocinando con mamá ahora mismo

¿Por qué lo dices?

Una corazonada

Tal y como lo dijo el chico, al acercarse a la casa; se escucharon risas en la cocina, no se detuvieron mucho, ya que irían a cambiarse antes de cenar. Al ver lo perfecto que estaba la mesa, Kagome vio de donde había sacado el actor sus dotes en la cocina.

Después de la cena, Izayoi se fue a dormir, dejando a tres con muchas ganas de hacer algo antes de ir a dormir.

vamos a jugar damas... – propuso Inuyasha

Nooo... que te pasa – Protestó Shippo – mejor dejémonos caer desde el techo de la casa antes que eso

La noche esta preciosa, ¿por qué no hacemos una fogata?

Y asamos malvaviscos – añadió Shippo

Y luego les cuento la historia de cómo mataron a un grupo de scouts por salir una noche de luna nueva – dijo Inu en un tono tétrico

Ah... paso –dijo la chica

Igual – agrego Shippo

Par de miedosos...

Ya con una idea en mente, fueron a buscar la leña que se guardaba en el cuarto de herramientas para la chimenea, extrajeron el pedernal y sin que se fijaran los chicos, Kagome saco una bolsita de fuego instantáneo, por sino servia a la antigua (XD)

¿Quién enciende la fogata?

Tu – dijeron al unísono Kag y Shippo

Entonces, coloquen las ramas, mientras yo lo hago... veamos – chocó ambas piedras entre sí para producir chispas, se acerco tanto a las piedras como a las ramas secas, que no se fijo que una chispita brincó en dirección a su cabello – quien dijo que no encendería

Inuyasha... – Kag se abalanzo sobre él, para apagar el fuego y Shippo solo se rió ante la torpeza de su hermano – ya estas; veo que amas al fuego

Esta sería la segunda vez que te quemas, Inushi

La segunda... Kagome... ¿le contaste?

Si, estábamos platicando y se me salió...

Y ahora serás la antorcha humana, hermanito

Grandioso

Después de ese pequeño accidente, la fogata fue prendida con el fuego instantáneo, ya que Inu se rehusó a volver a intentar con el pedernal; asaron malvaviscos y se quedaron viendo las estrellas, sin antes tomarse muchas fotografías. Shippo dijo que ya se iría a dormir, dejando al par de tórtolos, solos.

La noche esta maravillosa y más estando tu a mi lado.

ya tengo frío...

Eso lo podemos arreglar – extendió su brazo y colocándola a su lado la miro a los ojos - ¿quieres quedarte otro rato mas o nos vamos a dormir?

Estas seguro que tu mamá esta dormida y no espiándonos desde allá arriba...

Puede ser... será mejor que ya nos vayamos

Apagaron lo poco que quedaba de la fogata y entraron a la casa abrazados, esta era su única oportunidad para saber sí...

como me gustaría pasar la noche contigo...

Pero que hombre tan insistente y directo, como se te ocurre; estamos en tu casa

mi habitación es a prueba de ruidos...

Otro día, hoy no – ese Inuyasha, tan directo... ni lo quería ver a los ojos, por que sabia que daría su mano a torcer.

Yo soy el directo y tú la esquiva; pero ya veras...

¿Es una amenaza?

Que te gustara mucho, pero bien, descansa

Bueno, no fue como lo imagino, pero una parte de él se contentó por su rechazo. No era ni el momento ni el lugar para eso. Ya buscaría el momento propicio. Lo menos que quería era forzarla. (AC: Ah, no se pudo... Inu: oye, no prometiste lemon... AC: Este... espera un ratito, no seas tan impaciente Inu: Los lectores esperan algo de parte tuya AC: tal vez entre tu y Kag)

La noche cedió ante el amanecer que se avecinaba y el domingo se hizo presente.

Como no quiero aburrí... desayunaron, y para el almuerzo hicieron un picnic. Para marcharse por la tarde y así cada cual tomaría su rumbo a casa, sin antes despedirse como debían.

Ya de vuelta a la realidad, se extrañaron que estuviese lloviendo, si estaban en pleno verano. Calentamiento global. Y ningún paraguas en el auto. Inuyasha salió del auto y tomo la maleta de ella, la dejo en la entrada del edificio. Según la chica tenia algo planeado para salir del auto.

Esta lluvia parece que no va a calmarse con nada – dijo él - ¿cuál es tu plan?

Jugar un rato bajo la lluvia

Nos vamos a empapar...

Tu ya lo estas – diciendo esto salió y se planto en medio del parqueo y dejando que el agua la empapase

Te puedes enfermar, vamos, entra al edificio...

Aguafiestas, entrare si solo me atrapas – y corrió entre los pocos automóviles que habían. Conque quieres jugar... bien jugarían.

Ya veras cuando te alcance.

Corrió y corrió y cada vez que creía que la alcanzaría, se le escapaba. Muchachita más escurridiza, los autos no le ayudaban mucho. La ropa ya le pesaba con tanta agua y ella seguía corriendo y encima riéndose, brinco uno de los túmulos para ganar distancia. Kagome se detuvo sin mas, se giro y cayo junto a él al pavimento.

¿Estas bien? – la ayudo a sentarse

Ya me había cansado... casi fue como la primera vez

Solo que no estábamos empapados

Y no era demasiado comprometedor, llévame al apartamento – alzando sus brazos para que la cargara

Que haré contigo – cargándola

Amarme, nada mas...

Llegaron a la entrada, donde la bajo para cargar con la maleta y subieron hasta el 6 piso. Muchas gradas y ningún elevador. Llegaron a su piso y se extraño que las luces de su apartamento estuviesen apagadas. Abrió y como se imagino, Sango no estaba.

Iré a conectar la cafetera, es raro que Sango no este; Los domingos no sale si no es por... – hizo una seña como si se acordara de algo – ve al cuarto de lavado, mete la ropa en el secador y luego sales – como lo imagino, Bankotsu le había pedido un trabajo de ultima hora a su amiga y la nota estaba pegada en el congelador. Ni modo

Quítate esa ropa o cogerás una pulmonía - le dijo el chico ya en el cuarto de lavado.

La chica se dio una rápida ducha y se coloco el pijama. No tenía hambre, después del "pequeño" aperitivo que les hizo comer Izayoi. Así que bastarían unos rolles de canela y el café para esperar que se calmara la lluvia.

Salió y ya estaba listo el café. Sacó dos tazas, esta noche dormiría muy bien si refrescaba el ambiente. Pensando en lo abrigadita que dormiría, se descuido del café y un poco le cayo en la muñeca. Ella grito y se metio la mano sobre el agua fria del fregadero, dejando su piel escocida

Al instante Inuyasha salió solo para ver el porque del grito, la encontró viéndose la muñeca, la examino y la volvió a meter bajo el agua.

¿Aun duele? ¿Conque fue?

Con el café, no tuve cuidado

No fue tu culpa, espera – saco del congelador un poco de mantequilla y se la untó sobre la diminuta quemadura rojiza – tienes suerte, el ardor ya pasara

Gracias

Por nada – ella le sonrió. Él le levantó la mano y le beso la parte exterior de la muñeca - ¿mejor?

No mucho – dijo en susurro, fue hasta en ese momento en que reparo en que situación se encontraban. Él en jeans y ella en su pijama corto.

La sensación de tenerlo así y verlo con su torso al descubierto, le empezó a hacerle estragos. Todo le giraba por dentro y se le doblaron las rodillas. Hubiese caído si el afortunadamente no la agarrase de su cintura. Se termino por apoyar con su otra mano en su antebrazo desnudo, cálido y firme. El le dio otro beso en el brazo y otro en su hombro.

eso... esta... mucho mejor, ¡Oh! – exclamo cuando él puso los labios en su palma.

Cuando era pequeño, siempre que practicaba con mi mamá en la cocina, siempre me quemaba. Ella solía besarme las quemaduras – y delicadamente beso la zona afectada.

Pero no con las mismas intenciones de esta vez, ¿verdad? – contradijo ella con voz traviesa

Él se echó a reír, con voz suave y ronca y le deslizo los labios por la mano, lamiendo sus dedos. Kagome creyó que terminaría por derretirse como la mantequilla si seguían así

Un beso quita el dolor – dijo después de un rato – a mí me lo quitaba cuando era niño

Pero yo no lo soy

Eso, lo sé muy bien; por eso necesitas cuidados mas especializados... - le susurró él.

Con la otra mano le ciño la cintura, acariciándole el abdomen, cerca de su pelvis, con el pulgar. Ella sintió vibraciones en su interior.

¿Pasó el dolor?

No pudo responderle, las sensaciones iban en aumento y las palabras no le salían, tal vez fueron sus ojos o ese gemido que se le escapo; que le contesto a él.

Un poco – termino por decir. Estaba a su merced. Lo sabia y no le desagradaba. Un tanto tímida fue paseando sus manos sobre sus brazos hasta dejarlas en su pecho.

¿Qué tal si lo remediamos a mi manera? – dijo el, inclinándose para besarla

Kagome hizo una rápida inspiración, retener la mayor cantidad de aire en los pulmones, y se dejo derretir de una vez en sus brazos, bajo el poder de sus labios embriagadores, cálidos, posesivos y llenos de amor solo para ella.

Acariciándole el arco de la espalda, no podía creer que la tuviera así, su boca se amoldaba perfectamente a la suya y en el tiempo que llevaba besándola, sabia que paso de una chica tímida que se dejaba llevar por él a la que tenia ahora, que le seguía muy bien el ritmo. Su figura delgada y pequeña se amoldaba a la suya muy bien. Que mas podía pedir. El deseo le desato una contienda dentro de él, su voz interior le decía para, detente...

Kagome...

Pero los labios de ella buscaban mas de él y sus manos le quemaban, maldita su suerte por sentirla así, tan cerca, piel a piel con su pecho. La necesita ahora y el palpitar loco de su corazón y de su sangre, le impidió pensar mas y la siguió besando, casi con desesperación y se obligo a apartar de nuevo. No quería dañarla con sus impulsos.

Princesa... – apoyando la frente en la de ella, la sostuvo por la cintura, tratando de recuperar el aliento.

Shh, no digas nada, quiero seguir pensando que es mi sueño; no me hagas despertar – le toco la nariz con la suya, invitándolo a otro beso.

¿Cuál sueño? – dijo con voz ahogada, mientras la observaba como ella mantenía sus ojos cerrados una hermosa sonrisas sobre sus labios hinchados.

El de saber como es el amor... quisiera que tu me lo mostrases esta noche, te amo.

Por Kami... eso no se lo esperaba.

El corazón estuvo a punto de explotarle. La abrazo y acaricio su cabeza con sus manos. Sus cabellos estaban ligeramente recogidos con un listón, este se soltó, liberando la oscura y larga cabellera de ella, cayendo libres, frescos y con un exquisito aroma a jazmines que terminaron embobándolo más.

A veces me pregunto
porque estoy tan unida a ti y a tu mirar
que me ilumina

yo también, no sabes cuanto...

La estrechó fuerte y poso sus labios sobre los de ella, primero suave; quería ser delicado y luego con mucha avidez. Ella le rodeó el cuello con los brazos, saboreo mejor de su beso. Luego paso sus labios por su mejilla hasta llegar al lóbulo y la sintió aflojársele de nuevo, otro gemido se escapo de sus labios. Esto era mejor de lo que se había imaginado. Chocaron contra algo, una silla y ambos se rieron por su torpeza.

Las manos de ella que se había quedado en su pecho fueron caminando hasta su espalda, cubriéndole la boa con la suya, paseando su mano sobre la figura de esta, sintió como ella también sentía la potencia del mismo fuego que lo estaba quemando por dentro.

Una atronadora urgencia le estremeció por completo y volvió a besarla, apretándola contra él, la chica sintió su erección. Siguió la curvatura de su pecho por encima de la delgada tela de su pijama. Ahuecó la mano y la amoldo sobre su seno, se lo acaricio y ella gimió en su boca. Era como estar en el cielo, todo era tan perfecto que por un momento temió que fuese un simple sueño.

Con pasos torpes, llegaron hasta la puerta de su habitación que estaba abierta de par en par. Cerraron la puerta y la apoyo en contra de la misma.

Con los hombros apoyados en la puerta, le fue bajando un tirante de su camisa a medida él iba besando su cuello y la piel de su hombro. Era tan tersa. Ella tironeó un poco con el cinturón de sus pantalones y entre risas se ayudaron hasta quedar sin la poca ropa que llevaban.

Ella aun tenia el cabello mojado, lo supo cuando enmarco con sus manos su rostro y la beso apasionadamente. Que si la lluvia los dejo empapados y los obligo a encerrarse en el apartamento o la quemadura de ella, los llevo a eso; ahora no importaba, solo lo que ambos se demostrarían de aquí hasta el fin de sus días.

Desde ahí bajo las bajo deslizándolas a placer sobre lo largo de su cuerpo, hasta mas debajo de sus caderas y volviéndolas a subir, saboreo su piel, era como seda. Kagome por su parte fue bajando hasta su pecho y deposito tibios besos que surtieron efecto en él. Se sentía torpe ante Inuyasha, pero sabia que él comprendía su falta de experiencia. La amaba.

Tus besos por mi cuerpo
me encienden día a día
destello azul, que me da vida

La pasión lo recorrió en oleadas, cuando ella lo acarició mas debajo de su cintura, temerosa, pero termino por excitarlo más. Deslizó su boca hasta su pecho y sintió endurecerse el pezón, succionándolo suavemente. Esta gimió alto y le hizo presión sobre sus caderas, una corriente eléctrica le recorrió desde ahí, hasta el resto de su cuerpo.

Entonces él ya no aguantó mas, necesitaba sentirse dentro de ella. La levantó en brazos y ella lo rodeo con sus piernas sin dejarse de besar, este la colocó en la misma cama que por años (era la misma que tenia en su casa) la ocupo una única persona y ahora la compartía con él.

Tu le das calor al sol
con tu piel morena
devórame y hazme el amor
con la luna llena

Solo así la pudo ver completamente y deleitarse la mirada. Tendida en la cama y dispuesta para él. El miedo en sus ojos era delatador y sabia el por que. Se inclinó a besarla y calmarla un poco, trazando una senda de estos desde su cuello hasta su ombligo, pues ella lo halo para besarlo de lleno y deshacerse de ese temor.

Mira lo que soy,

soy lo que me das
si me das amor yo te daré mi corazón
soy lo que me das

Habría seguido mimándola, acariciándola, pero la rápida disposición de ella y la pasión retenida en él lo precipitaron. Colocándose sobre ella, le susurro palabras llenas de amor; sin que ella se lo dijese, supo que sería su primera vez y se sintió dichoso por ser el primero y el único en su vida.

si me das cariño yo me puedo enamorar
soy lo que me das
si me das ternura te regalo mi ilusión
mira lo que soy
soy lo que das amor

Cálida y suave la encontró, apretada contra él, la blandura de su cuerpo le excitó.

Debes ir despacio amigo...

Ella movió sus caderas hacia él en un impulso, el de orbes doradas ahogó un gemido, si ella seguía así, le sería muy difícil irse refrenando. Respiro hondo y fue deslizándose en ella y penetro tan rápido la delgada barrera que fue consciente de esto al sentir las uñas de ella enterrándose en sus brazos y de un gemido de dolor.

Tranquila gatita, ya pasara; discúlpame

Es lo único que duele, ¿verdad?

Sí, de aquí en adelante sera puro placer...

Entonces, que esperas, sigue

Tu pelo se me enreda
y entre mis dedos juega , ámame otra vez
y sin medidas

Los inundo un abrasador calor interior y otro movimiento de caderas de ella, lo introdujo aun más adentro. Esta se estremeció, fusionando su cuerpo con el de él. Era ahí donde no podía decirse donde iniciaba él o terminaba ella, ya que estaban formando un único ser.

Estando con ella, al fin entendió la razón que le hizo regresar a Japón, no era la actuación o el enfrentar a su padre; era el conocer a su Otra Parte (bien Paulo Coelho suena esto XD) y sentirse lleno de nuevo. Todo lo que había deseado desde su adolescencia, se estaba cumpliendo con Inuyasha, su corazón había sanado las heridas, para recibir de lleno el amor de ese hombre tan terco pero tan suyo.

Solo con tu sonrisa
me invades me haces trizas
y al oír tu voz ya me fulminas

Cada movimiento se fue haciendo más rápido, gotitas de sudor recorrían por sus cuerpos y un espasmo les recorrió en el instante en que él de derramaba en ella. la mente se les nublo por segundos que fueron horas para ellos.

necesitaran matarme para alejarme de ti, gatita

tengo hambre, vamos a asaltar el congelador

Necesitaríamos calentar de nuevo el café, ¿no? Debe estar muy frío.

Si, pero ahora lo harás tu, yo ando algo torpe

Era fantástico todo, no necesitaron hablar de las consecuencias, hablaron como siempre, pero las miradas entre ellos ya estaba alterada. Ahora había algo que los unía.

M ira lo que soy,

soy lo que me das
si me das amor yo te daré mi corazón
soy lo que me das
si me das cariño yo me puedo enamorar
soy lo que me das
si me das ternura te regalo mi ilusión
mira lo que soy
soy lo que das amor

Continuara...

Bueno, ahí iba el lemon... (n///n) fue un arduo trabajo en equipo (6 horas pegadas al computador son extenuantes) con mi amiga Susan, que me ayudo en algunos detalles. Te quiero amiga mia. Espero que les haya gustado y que así perdonen mi ausencia por tantos días sin actualizar. Si alguien quedó con ganas de mas, solo denme ideas y yo las transformo en hechos.

Les quiere

Agatha