Feliz día del amor y la amistad atrasado por días... gracias por sus lindos comentarios, se los agradezco de corazón y pues aquí me tienen con un nuevo capi para ustedes. Besos y chocolates de conejos para ustedes que siguen mi fic...
Capitulo 12: Espionaje
Todo salía a pedir de boca para ella, no necesito buscarlo, porque se lo encontró en el lugar que menos sospechó. Ahora era solo cuestión de tiempo para que volviera a sus brazos. Esa carrerita de actor no le seria de impedimento y mucho menos que su primita fuese la novia de turno. Sabia las debilidades del chico y las usaría a su favor. Todo le saldría a pedir de boca.
Satisfecha con sus planes a futuro se disculpó de la familia, aduciendo cansancio por el viaje. Nadie le reprochó nada y se dirigió a la habitación que ocuparía. La de Kagome. Que irónico, al entrar; inspecciono todo y efectivamente, ella seguía siendo una niñita comparada con ella. de seguro solo era besitos y abrazos con Inuyasha...
"Si tan solo supiese el pasado que compartimos, ya no lo vería como ahora"
Que equivocada estaba, primero porque Inuyasha había cambiado mucho desde la vez que le rompió el corazón y segundo, por nada del mundo cambiaría a Kagome. Solo que no contaba que otra persona la alejaría de él mas pronto de lo que se imaginaba.
Termino de desempacar y se metió al baño, tenia tantos planes para recuperarlo y los empezaría a usar al día siguiente. Por nada del mundo se dejaría ganar a un Taisho por la insignificante de su prima. Eso jamás, tenia una buena fortuna por sus trabajos en China y lo que más anhelaba era casarse con alguien con dinero y quien más que su adorado Inuyasha. Todo le saldría a pedir de boca.
Kagome es tan tonta que ni cuenta se dará cuando se lo quite... como me gustaría ver su cara de mustia muerta...
La llamada a su móvil, le interrumpió su llegada al departamento, Inuyasha acompaño a Kagome hasta la revista, su jefe la llamó algo alterado. Debía ser una noticia muy importante para tenerlo así.
Gracias por dejarme aquí, no te pueden ver conmigo; te has arriesgado demasiado, te llamó mas tarde, ¿sí?
¿Estas segura? No me gusta tu jefe... y sabes a lo que me refiero
no seas paranoico, es mi jefe, nada mas...
Pues a él no lo veo tan convencido de eso; debemos decir lo nuestro lo antes posible o sino...
esta bien, lo prometo, pero será después de todo este ajetreo
La chica se bajó del auto y entró en el edificio, Sango ya estaba ahí y por su cara no era nada bueno. Trato de buscar en su mirada la respuesta pero la otra la esquivó, solo le indicó que su jefe la esperaba en su oficina.
Buenas noches, ¿puedo pasar?
Kagome... claro, toma asiento; por que lo que te diré no es nada agradable.
El aire se tornó tenso y a la chica le picó la espalda, Bankotsu la miró por largo rato y le paso unos papeles que ella leyó minuciosamente, era sobre la investigación de la noticia del incendio que ella misma había cubierto. No supo el porque la involucraba, pero al ver el nombre de la persona quemada que resulto ser mujer, temió por lo peor.
¿Por qué me muestra esto? – dijo al terminar de leer
Por tu novio, Inuyasha Taisho, ¿no?
¿Como...? – eso la tomo por sorpresa, pensaba que era secreta su relación y ahora ya había alguien que ya lo sabía
Soy reportero antes que editor y no se me escapa nada, no lo olvides... debes decírselo y por cierto, debes ir a la policía para saber algo mas de esto. Lo quiero para mañana, así que... date prisa
Eso si era ser radical, aun conmocionada por la actitud de su jefe, agarro su bolso y salió de la oficina, donde sango la esperaba. Le pidió el auto prestado y mientras bajaba le marcó a Inuyasha, el cual le dijo que no se preocupara tanto, aunque se conmociono por la noticia de Natsumi, pobre de la chica. Solo ahí se puso a pensar en lo poco que la conocía, trabajaban juntos, pero eran unos completos extraños.
La joven reportera llegó donde la policía, donde no consiguió mucho, solo el informe necesario para hacer un simple reportaje. Necesitaba mas, se dijo a sí misma y al salir busco una entrada trasera, buscaría por ella misma la noticia. Como pudo burlo al guardia que estaba en la cocina, lo demás fue pan comido. A esas altas horas de la noche, quedaban pocos y en el sótano; donde guardaban los registros no había nadie, pero la puerta estaba cerrada. Se mordió el labio y una idea surgio. Usando un pasador de su cabello logro abrir la cerradura. Saco una linterna pequeña de su bolso y busco los archiveros.
No le costo mucho encontrar lo que buscaba, ahí los papeles los guardaban por año y no por nombres. El informe general del forense era de tres paginas, que incluía las fotografías y una detallada información del incendio, el cual había sido provocado por una pequeña bomba casera muy cerca del cuerpo, el cual fue primero estrangulado, golpeado hasta la muerte y por lo que decía... ya estaba muerta a la hora del incendio. Todo esto lo anoto en taquigrafía, y por respeto a la chica, no tomo ninguna de las imágenes finales de ella. El público la recordaría como era: una mujer muy hermosa que murió trágicamente, nada mas...
Así como entró, salió; no necesitaba nada mas y se dirigió a la revista. Abriendo la compuerta sintió como si alguien la estuviese espiando, buscó a su alrededor y se fijo en una masa que trataba de esconderse entre los botes de la basura y algo brillante entre sus brazos, la hizo salir de su afán de saber quien era. Sería mejor que saliese de ahí.
La sombra la vio huir de ahí y una sonrisa se formo en sus labios... si tan solo ella supiese la victima que seguiría después, si huyese en serio. Todo sería perfecto, sin ninguna mancha.
Terminó la noticia como algunas fotografías que ella misma le había tomado tiempo atrás y que no fueron publicadas. Hizo una biografía y la trayectoria de la chica para que fuese de tres paginas, como Bankotsu le pidió. Lo entregó y luego se fue en compañía de Sango, la cual estaba igual de conmocionada, nunca había existido una muerte así y menos de alguien conocido. Por su lado, Kagome estaba inquieta, desde que vio esa sombra se sentía inquieta, a la expectativa; Como si algo malo pronto pasase.
Tal vez es mi instinto de sacerdotisa del que tanto habla el abuelo, es casi igual lo que sentí con el regreso de Kikyo... Bah, tonterías mías...
Y con esa incertidumbre se fueron a casa, la cual estaba sumida en un silencio total. Fue a la cocina en busca de leche y el aroma extraño que emanaba del aire la desconcertó, era como dulzón y sin darse cuenta fue drogada por el aroma, trato de no olerlo mas, pero fue demasiado tarde, alguien la intercepto en la salida, la tomo de su cara y lo ultimo que vio antes de caer en sus brazos, fue un trapo blanco sobre su rostro, con el mismo dulzón.
Tantas imágenes pasaron por su mente, ahí mismo estaba su amiga y si le hacia algo malo también...
Dos sujetos mas revisaron la casa, la otra chica no era necesaria, así que con no hacer ruido, ella no se daría cuenta de la falta, hasta la mañana y ellos estarían bien lejos. La cargaron como un costal de papas y para burlar al casero, la metieron en una bolsa negra y la llevaban como si fuera basura, solo teniendo cuidado que no se dañase o su jefe se enojaría mucho con ellos.
La metieron en la parte de atrás, completamente sedada y con rumbo incierto. La noche fue el único testigo de este rapto. Desde este momento las cosas no volverían a ser las mismas.
Fueron muy buenos, pero no esperaba menos de ustedes; Ahora veremos que pensara de esto... lo haré sufrir con lo que más le duele y al final estará muerto y ella será mia... – dijo una voz. Kagome aun no sabía donde estaba, ese lugar no era el apartamento y para seguir escuchando no se movió, necesitaba saber quién la tenia raptada, si, esa era al palabra. Raptada.
¿Y para cuando la primera llamada? – pregunto otro que miraba lascivamente a la chica acostada en posición fetal, tuvo que retenerse para no aprovecharse de ella. Pero al menor descuido de su jefe lo haría. No todos los días se tenía una chica tan bonita a su merced – sabes que tengo que volver al trabajo y que nadie sospechen de mí.
No será una llamada, será una fotografía de ella y una carta. Ese Taisho se arrepentirá por quitarme todo lo que era mío. No le bastaba el dinero de su papi para quitarme la oportunidad de ser famoso.
Se ve que lo odias mucho... – opino el otro
Demasiado y mas al quitármela. Se que fui un cerdo con ella, pero me di cuenta muy tarde que la quiero para mi y asi será.
La soga le estaba escociendo las muñecas y el echo que tenía sus brazos amarrados a la espalda le dificultaba sentirse cómoda. La venda en los ojos no estaba socada, pero por mas que trató de ver a través, no pudo. Sabia que había luz, pero no podía identificar donde estaba. Los dos tipos hablaban muy extraño, casi en sigilo. Se sentía aun muy mareada y decidió volver a dormir, talvez al despertar, tendría las fuerzas necesarias para actuar.
Horas mas tarde, sintió como alguien la zarandeaba, como tratándola de despertar. Estando dormitada, la obligaron a sentarse y ahí sintió un gran dolor de espalda, debido a la rígida posición en que fue obligada a quedarse. Trato de hablar, pero solo pudo emitir un suave quejido.
No trates de hablar aun, los efectos de la droga están en ti. Necesitas beber algo para que te sientas mejor – le dijo la persona que la había levantado, que resulto ser una mujer - te destapare los ojos, y te daré de comer; por que él aun no confía que te estés quieta – sintió como le retiró la venda y la luz de la habitación le molestó la vista. Los cerró de inmediato y poco a poco los abrió, vio borrosa la figura y con los segundos se aclaro, era una chica de mas o menos su edad, de cabello rojo que la miraba sin expresión.
¿Don... de... ? – fue lo único que pudo decir, le dolía la garganta. Inspeccionó la habitación y no era tan pequeña o tan oscura como las que veía en las películas. Era mas una habitación de una casa normal. No debería estar muy lejos de Tokio, por la forma de construcción.
No te le diré... solo que estamos demasiados alejados de la civilización, así que no hay problema que grites, nadie te escuchará, anda come, que él lo pide – y de esa manera fue obligada a comer una sopa de extraño sabor, que a cada momento que tragaba se sentía igual cuando la raptaron. Debía tener esa misma droga. Luego la obligo a tragar agua y amarrándole la venda de nuevo la dejo en la misma posición en la que la encontró.
Por mas platica que le quiso hacer, la chica no le habló y siempre se excusó que no era la adecuada para hablar de su captura, muy pronto Él vendría a verla y muchas de sus dudas serían aclaradas.
No tuvo que luchar contra esa nueva sensación de cansancio, ya que en pocos minutos su cuerpo se sintió adormecido y sus dolores fueron calmados. No estaba dormida. Era como si estaba en un trance entre la realidad y su subconsciente. Era como estar presa.
Pensó en sus amigos y en su familia. ¿Ya sabrían la noticia? ¿Le habían hecho algo a Sango? ¿Estaría ella en su misma posición? No podía responderse, ya que no sabia nada ni el tiempo real que había pasado; E Inuyasha... siempre creyó que él sería el dañado, pero como le escucho decir a su captor, ella era su castigo. Quiso llorar y no pudo, se frustró por no hacerlo y sin darse cuenta se quedó dormida. No supo que ya habían pasado dos días de su secuestro y que medio Japón la buscaba insistentemente.
Tanto su celular como el de su amiga sonaban constantemente, pero era incapaz de oír o sentir algo. Su cuerpo estaba adormecido y su mente totalmente fuera de la realidad. Fue hasta que Inuyasha y Miroku entraron por la fuerza y la encontraron tirada en su habitación. El ojidorados buscó por todas partes algún indicio de su novia, pero nada; era como si la tierra se la hubiese tragado. Al ver que Sango no respondía a sus llamados, la llevaron a un hospital, donde un examen toxicológico (el que prueba las sustancias extrañas que se encuentran en la sangre) les dijo que su amiga estaba muy drogada y que necesitaría un lavado estomacal.
Primero la extraña llamada de Kagome pidiéndole tener cuidado y ahora era ella la que estaba perdida. Era todo tan extraño, quién quiera que fuese el que la tuviese se las pagaría, de eso estaba mas que seguro. Buscó la ayuda de su padre para iniciar la búsqueda. Necesitaban imágenes de ella para pasarlas por los medios de comunicación y solo ahí se recordó de su familia. Ellos no sabían nada y tendría que decírselos.
La señora Higurashi cayó desmayada al saberlo y su abuelo cayo en shock, los únicos que se mantuvieron mas calmados fueron Souta y su tío, porque por parte de Kikyo... ni una sola expresión salió de su rostro; o mejor dicho, que fuese lo suficientemente creíble para él. Ahí vio lo falsa que podía ser.
Las siguientes horas, fueron una tortura para él y gracias a Kaguya... se supo el noviazgo entre ellos, pero poco le importó; lo único vital era encontrarla viva y sana. Sobretodo viva.
Por ratos iba a visitar a Sango al hospital, donde Miroku no se había movido desde su ingreso y por el momento su estado era estable, pero seguía en cuidados intensivos, por cualquier eventualidad. Estaba conectada a un tubo y una sonda que la estaban alimentando de oxigeno y alimento respectivamente. De solo verla así, no podía imaginar en la condición que Kagome estaría.
¿Cómo van con la búsqueda? – le dijo su amigo, las marcas del develo eran visibles en ellos.
Nada, aun... ¿dónde diablos la tienen? – golpeo con su puño la pared, quería con todas sus fuerzas que ese fuera el maldito que la tenia; ni siquiera sabia el por que y eso lo estaba torturando
Tienes que mantener la calma. Sango puede que tenga alguna pista. Tenemos que tener esperanza – y no solo lo dijo para su amigo, sino para convencerse que todo saldría bien al final.
¿Crees que no la tengo? Pero con el paso del tiempo... no quiero ni pensarlo. – se dejo caer al piso y se encogió, no quería llorar, pero tuvo que ocultar su rostro en sus rodillas y unas gruesas gotas saladas mojaron su pantalón. Eso no era justo, ¿por qué no se lo llevaron a él en lugar de él? Era lo que repetía su mente
¿No crees que estar así es una perdedera de tiempo? Así no la ayudaras – la voz inconfundible de alguien a quien no había visto en años, lo petrifico. No era posible que él estuviese ahí. – anda, levántate y vamos a que te cambies y comas algo – levantó su mirada y efectivamente, era él que estaba ahí.
¿Qué haces aquí... Sesshomaru?
A buscar a tu novia y a que no te mueras antes de que la encontremos
te desamarraré para que estes mas comoda... kagome –le dijo su captor mientras sentía el escozor de sus muñecas lastimadas – te traje un poco de ungüento para curarte las rozaduras – la gel helada hizo contraste con las quemadas en su piel e hizo un ademán de dolor – se que duele, pero sabes; si te portas bien, te soltaré.
¿Qué es lo que quiere? – dijo ella. Desde hacia dos comidas que no era drogada y cada día se sentía mas fuerte y su mente trabajaba en un plan de escape. Pero primero tendría que conocer su entorno antes de quererse fugar.
Oh, querida; trátame de tu, de todas maneras tu ya me conoces, solo que sin este modulador de voz claro esta. – como aun seguía vendada, no podía verlo y mucho menos saber quien era el de esa voz
¿Dime porque? – esa era la pregunta que siempre se hacía cuando pasaba horas en ese terrible silencio.
Eso es algo que tu novio me debe y pues lo tome como excusa para tenerte a mi lado, veras que todo volverá a ser como antes y me querrás tanto o más que yo a ti. – solo ahí supo de quien se trataba, de todas las personas, esta era la ultima en la que se imagino y se sintió por un lado enojada por la forma en que la tenía y por otra desesperada por no saber que haría con ella. tendría que averiguarlo
¿Me mataras? – la voz le tembló con solo la mención
Para nada, como crees, el que morirá es él, no tu; así que tranquila
¡NOOOOO! Hazme cualquier cosa a mí, por lo que más quieras, no lo hagas nada a Inuyasha- no podía imaginarse nada que le hiciese daño a él
¡Tonta! Tu estas aquí encerrada, no harás nada para impedírmelo, entendiste... NADA, así que hazte la idea de permanecer a mi lado desde hoy hasta la muerte
por favor... si tanto me quieres, no le hagas daño
¿Cómo quieres que te lo diga? Él ya es hombre muerto, solo así serás mia y mi venganza estará concluida – en un arranque le bajo la pañoleta que le cubría los ojos y la encaró. Ella no podía amarlo a él, simplemente no podía.
Tu no eras así... – ese no era el chico que conoció, algo lo había cambiado y necesitaba saberlo -... ¿qué te paso?
Eso no te interesa Kagome, confórmate que en unos días ese Taisho estará muerto, para estas fechas ya le llegó la fotografía y la carta – con esto la chica se asustó, no recordaba que le hayan tomado nada... a menos que... por Kami se dijo ella, lo pudo hacer mientras estaba drogada y si le había echo algo mas... de solo pensarlo, le dolió la cabeza
TE ODIO... – y sin pensarlo le mordió el antebrazo tan fuerte que le arrancó piel, el atacado perdió la poca paciencia que le quedaba y la mando a volar con una fuerte bofetada que le sacó sangre de la boca y un poco de la nariz.
Eres una malagradecida, tendré que volverte mas sumisa a mi – la arrincono en la pared e imponiendo el peso de su cuerpo la amarro de nuevo y una idea perversa llegó a su mente. Limpio el rastro de sangre de su rostro y la beso a la fuerza, mientras intentaba quitarle la blusa.
La chica no creía lo que le estaba pasando, tenía que hacer algo para quitárselo de encima o la terminaría... ni pensarlo, tendría que quitárselo de encima antes de que pasara y como pudo movió su pierna derecha cuando él se movió y le dio justo en su entrepierna. El otro se retorció del dolor y tomándola la dejo caer sobre la cama y saliendo este de la habitación, dejándole bien en claro que la próxima no se salvaría y que por ese atrevimiento, Inuyasha sufriría más...
Con la llegada de su hermano se sintió mas confortado, este lo alentaba a seguir de frente, pero con la llegada de las imágenes de su Kagome amarrada de pies y manos, los ojos vendados y en un estado deplorable, casi se muere de la impresión. Sostenía la carta, que había leído más de una vez y que la policía había analizado, sin entender una pizca de lo que le decía:
Inuyasha Taisho:
Como sabrás tu querida noviecita esta en mis manos y no me tentare nada en hacerle lo que se me plazca, así que debes cumplir con cada una de mis instrucciones para que ella siga con vida.
Si crees que es un secuestro común y corriente, estas equivocado, porque no necesito de ningún dinero y solo te conformaras con saber que estará viva el tiempo que tu lo decidas y que estas serán las únicas imágenes que tendrás de ella, porque no la verás más.
Ella será la venganza por lo que me hiciste, así que sufre mientras yo me complazco con ella.
Espera la siguiente carta para que sepas lo que quiero que hagas.
Siempre creyó que le pedirían dinero y estaría gustoso de vender hasta su alma, con tal de volverla a ver; pero ahora... las cosas no se veían nada bien y menos con las descaradas visitas de Kikyo con el pretexto de consolarlo y de saber de su prima.
¿Qué haré? Sí ni siquiera sé donde rayos estas... Kagome... ¿donde estas?
Ya eran tres semanas sin saber de su paradero y eso lo ponía mal, su mal genio aumentaba día a día y una de las que sufrió su agresividad fue la misma Kikyo que salió espantada. Caminaba como loco por las calles, ya ni la prensa lo acosaba, pues con la golpiza propinada a uno de ellos nadie se atrevía a encararlo. Fue tanto que el guionista de la novela tuvo que inventar una muerte de su personaje, porque él ya no apareció en los sets.
Mientras subía a su auto para despejarse un rato, alguien le tapo la boca desde el asiento de atrás. Por un instante sintió miedo, pero al ver por su retrovisor se calmó.
Por favor, no vaya a gritar ni nada; yo puedo darle información de donde esta su novia, pero será mejor que nos vayamos de aquí. Puede que lo estén siguiendo y no quiero que me vean...
esta bien... agáchese, la llevare a un lugar fuera de aquí...
Manejó como si la vida de Kagome dependiese de eso, condujo hasta llegar a una zona verde alejada de la ciudad. Salió y vio para todos lados. Nadie los había seguido, extrajo las llaves y le indico a la chica que saliese.
Y bien... ¿dónde esta? – tenia poco tiempo para escucharla y mucho para rescatarla
En una casa de campo al otro lado de la ciudad, en un lugar llamado... – no terminó de hablar cuando un tiro certero le dio justo en la sien y cayo desplomada al suelo ya sin vida, él se giró y vio al tirador en las ramas de un árbol. ¿De donde rayos habían salido? Vio que otros tres enmascarados salieron en su busca y dejando a la chica salió corriendo, conocía muy bien el lugar y sabía en donde esconderse, antes de que lo atrapasen.
De vez en cuando volvía a ver y casi le pisaban los talones. No se dejaría agarrar sin encontrar a Kagome antes. Maldijo lo poco que había comido en esos días y no seguir los consejos de su hermano, ahora mas que nunca necesitaba esas fuerzas, pero no se dejó vencer. Casi llegaba al barranco en donde podría esconderse entre una de las grietas y hacerles parecer que se había tirado y matado. Solo que no contaba que casi al llegar, una bala le impacto y cayo justo antes de que la segunda le dejase sin vida. Como pudo se agarró de una salida.
La bala le había dado en el antebrazo izquierdo y como pudo se aguantó el dolor. Se quedo así por un largo rato, hasta que ya no escuchó la voz de nadie y todo el lugar volvió a la normalidad. Subió poco a poco a la grieta y descansó un rato. La sangre salía sin control y si no lograba pararla terminaría muerto.
Solo se dejo caer para recuperar las fuerzas perdidas en la persecución. Aun no sabia si ellos seguían por ahí y lo mejor sería avisarle a alguien de donde podría estar ella.
Miroku... busca alguna casa de campo en el sur de la capital... que este lo suficientemente alejada de todo, ahí puede que este Kagome
Si, esta bien, pero donde estas tu... no te oyes muy bien
No te fijes en pequeñeces y haz lo que te pida
Con eso colgó y sus ojos se cerraron.
Los tipos que lo habían seguido fueron lo bastante cautelosos para no darse a ver y más porque necesitaban saber a donde iba, sorprendiéndose que se encontrarían con una soplona. Y como cualquier soplón... tendría que ser castigada antes de revelar su ubicación.
Fue tan valiente la chica que quiso darle la pista de su victima que tuvo que pagar con su vida. Por eso nunca confiaron en ella, sabían perfectamente que estaba despechada y una mujer en esas condiciones haría lo fuese, hasta perder la vida. Pobre de ella, pobre de Ayame.
Continuara...
Bien... ya termine este capi cargado de muchas emociones, espero que con esto olviden mi tardanza de dos días. Espero que ya sepan quien es el malo de la película o mejor dicho de mi fic. Háganmelo saber, tal vez le atinan y también la identidad de su cómplice, del cual diré que es un personaje que ya tiene ratos apareciendo por aquí.
Cuídense mucho y la primera muerta ya esta, solo faltan dos... ¿quiénes serán? Será que Inu está muerto y Kag le seguirá después... si quieren saberlo, sigan en sintonía del fic. Jajajajaja (carcajada malvada)
Les quiere mucho su amiga y escritora
AgathaChan
