Gracias por sus comentarios, de veras que me halagan con eso de que escribo bien... si apenas estoy empezando con esto... y para agradecer sus comentarios, aquí les dejo la conti de este fic que no creo que se alargue mucho, unos tres o cuatro capis mas y es el fin. Aun no tengo muy bien definido este, así que si quieren cooperar, se les agradecería mucho.

Capitulo 13: Pistas para encontrarla

La llamada de Inuyasha fue totalmente desconcertante, además trató de localizarlo pero no obtuvo respuesta. Eso era extraño y mas el tono de su voz, estaba mas que seguro que algo le pasaba. Llamó a Sesshomaru, pero este tampoco sabia nada de donde estaba y esto los preocupó a ambos.

Es un inconsciente...era lo que decía una y otra vez el mayor de los Taisho. Tantas veces que le advirtió no salir a las calles, que él también corría peligro y que era mejor esperar noticias del secuestrador, pero no; debía saberlo, era tan apasionado como cualquiera... aunque pensándolo bien, quizás él haría lo mismo o mas si algo le ocurriese a Rin o a su pequeña. Prefirió esperar a que su hermano diese señales de vida antes de decírselo a sus padres. Sabía perfectamente que sería un duro golpe para ellos.

Sorbió un poco del té que le quedaba y salió sin rumbo fijo¿dónde rayos podría estar? De pequeños siempre solían escaparse de la mansión, para ir al parque o a... ¿podría estar ahí? Solo había una forma de averiguarlo y ahora si tenia un rumbo muy concreto. Debería estar ahí, de eso estaba seguro.

Como si realmente el destino se pusiera de su parte, llegó muy rápido, el congestionamiento habitual de esa hora no fue tanta y como se lo imagino, ahí estaba su auto. ¿Dónde estaba? Perdería la poca paciencia si ese no aparecía. Bastante hacia con buscarlo... y todo por que Rin se lo había pedido. Esa mujer era tal vez la única debilidad y estaba agradecido por eso.

Camino por el largo prado, todo estaba en una misteriosa quietud y eso le hizo poner más atención a cualquier movimiento de su entorno. Si su auto estaba ahí, él también. ¿Pero donde? Siguió caminando y ni pista.

Inuyasha... sal ya o te juro que no respondo – grito dos veces más su nombre hasta llegar al barranco. Un chiflido salió de este, no era corriente de aire ni nada por el estilo - ¿Inuyasha?

Por fin... – poco audible, pero era la voz de su hermano al fin de acabo. Como pudo se agacho y no lo vio... ¿dónde estaba? – no te veo...

Agáchate mas y veras una... ¡ouch!... grieta – en el intento de acercarse a la salida se había lastimado el brazo. Eso le recordó que ya no era tan pequeño para entrar con facilidad ahí.

Si, ya lo veo – con que ahí era el lugar secreto de su hermano, tantas veces jugaron a las escondidas y nunca lograba encontrarlo. Y ahí, con medio cuerpo en el aire, le ayudo a subir - ¿qué rayos te pasó? – al ver el brazo ensangrentado de su hermano

Vamos a que me saquen la bala y te contare luego – después de que descanso un poco, se rasgó la camisa y se hizo un torniquete para detener la hemorragia

Muy bien, luego vendremos por tu auto – y sin cruzar más palabras, lo llevó al hospital para que lo curaran...

(Como van a creer que voy a matar al papi de Inu... no soy tan sádica como para hacer eso y si ven como van las cosas... se pondrán mejores)

Quiero... agua... – suplicaba la chica que había sido movida de la antigua habitación a un cuarto completamente oscuro y sin otra salida que una puerta de hierro. Este era el castigo que le dio su captor (le ponemos ya el nombre... no, mas tarde, XD XD XD) Por su atrevimiento. Ya de eso tres largos días. Por lo que había escuchado (seguía con los ojos vendados de vez en cuando) la chica encargada de su alimentación estaba muerta, pero no sabia las razones del por que.

Te esperaras a que venga el jefe. Debiste pensar mejor las cosas antes de enfrentártelo – le contesto alguien desde afuera. Él tenía tanta gente en eso que no podía hacer migas con nadie, ya que eran cambiados constantemente. Únicamente sabia los días que pasaban, por los tiempos de comida.

Tuvo que aguantarse las ganas de saciar su sed. Ahora estaba desatada y sin ninguna atadura. Terminó por sentarse y se arreglo un poco la ropa, que era diferente desde la vez que quisieron abusar de ella. Cerró sus ojos, esa era su única entretención mientras estaba encerrada. Para su mala fortuna, ahí mismo había un retrete y no había forma de salir de ahí o mucho menos saber en que lugar se encontraba.

¿qué estarás haciendo Inuyasha? – musito ella. no había día que no dejase de pensar en él. Cuan equivocada había estado que él sería el dañado y lo menos que pensó que ya supiesen su relación...

En eso, recordó que su jefe también lo sabia, pero de eso a que su antiguo también... ¿podría ser? Una idea loca le cruzó por al mente, pero era tal, una idea loca; no podrías ser posible que ambos se conociesen y hubiesen planeado todo... ¿o si?

El no tener nada que hacer, su cerebro trabajaba de manera de mantenerse cuerda, pero con el paso del tiempo, muchas actitudes en ella era descubiertas. De espíritu alegre, extrovertida y amante del aire libre, se sentía presa; casi sin vida.

No sabía como sería su destino de aquí en adelante. No le mencionaban nada de su rescate o de algo parecido, tal vez eso era la venganza; que nunca más se volverían a ver.

Necesito estar cuerda... tengo que escaparme, a como de lugar. – dijo determinada. Ese castigo no duraría mucho y si tanto decía "amarla" la sacaría de ahí. – me estoy muriendo de sed...

Ya cállate, eres una fastidiosa... – le dijo y se cayo por un rato, unos pasos se dejaron escuchar y el hombre volvió a hablar – señor, ha estado pidiendo agua todo el rato

Bien, tráesela y dame las llaves – el otro hizo caso de inmediato y se alejo en busca del pedido. Esa niñita era más fastidiosa que Ayame, como quería deshacerse de ella, pero el jefe tenía otros planes. – hola Kagome... ¿cómo estas¿cómoda?

Pues si, es muy cómodo aquí... – por nada del mundo le daría el gusto de verla vulnerable, Por mas cosas feas que le hiciese, nunca se daría por vencida – lo único es que es oscuro, nada mas.

Pensé que eras claustrofóbica... – le dijo aun sorprendido por la serenidad de la chica. De esos tres días se imaginó que ella se le tiraría a los brazos y le suplicaría por sacarla de ahí.

Pues ya no, aprendí a dominar mis miedos – y eso era cierto, con ayuda de Sango pudo dormir sin utilizar una lámpara de noche.

Pues mira... has cambiado mucho desde la última vez que nos vimos. Me alegra y pues mañana saldrás de aquí, te llevaré a tu antigua habitación – odiaba tener que castigarla, pero ahora usaría otra técnica; la conquistaría poco a poco, hasta que olvidase a Inuyasha. Ella era SUYA y como tal no la dejaría ir tan fácil.

En eso tocaron a la puerta. Debía ser el agua para ella. Abrió y así era, además que ya le llevaba la comida, la tercera del día; así que Kagome dedujo que ya pronto anochecería. Como deseaba ver de nuevo el cielo, aunque fuera nublado, pero con solo saber que la vía de escape estaba cerca, le daba las ganas de seguir de pie.

Bueno, para su fortuna la cena de esa noche no fue el mismo plato de arroz, sino un poco de carne con verduras, como odiaba las últimas, pero las necesitaba para mantenerse fuerte. Cerró sus ojos y se limitó a descansar, aun sentía las magulladuras en su cuerpo y lo que mas deseaba era darse un baño y tomar algún analgésico para aminorar sus dolencias.

Como extrañaba a su familia y a sus amigos, hasta la pesada de Kikyo (x cierto... ella es inocente en esto del rapto); pero tenia que seguir firme. Sabía que Inuyasha no de daría por vencido en su búsqueda, tenía su total confianza de que tarde o temprano estaría de nuevo a su lado.

Ya un lindo cabestrillo cubría el brazo de Inuyasha, la historia ya muy bien relatada a Sesshomaru, el cual lo apoyó en buscarla por su propia cuenta, ya que ninguno de los dos confiaba en la policía y ahora que sabían que la informante era Ayame, no había dudas, era el loco de Kouga que tenia a Kagome. (Ja! Felicidades a quienes les atinaron, solo les falta el otro cómplice... a ver, traten de adivinar) lo que no entendían era el por que...

Yo creía que estaba enamorado de Ayame – comentó Inuyasha – yo mismo trabajé con ellos en el teatro y la pasaba celando, de donde rayos conocía a Kagome... – eso era lo que mas le intrigaba

Pues fue su antiguo novio – dijo Yucca que recién entraba a la habitación.

¿¿¿Cómo??? – dijeron las cuatro personas en el departamento (Sessh, Sango e Inu)

Si¿no lo sabias? – claro, contarle el mayor desastre amoroso a tu actual novio no estaba en la mente de cualquier mujer y menos en la de su amiga. Vio como los tres amigos negaban con la cabeza y Sesshomaru solo se limitaba a mirarla, lo que la incomodaba un poco, aunque no negaba que fuese guapo – je, je, je... podrías dejar de verme así... me intimidas un poco – con este comentario, un leve rosa adornó las mejillas del aludido, que decidió salir de ahí.

¿cómo fue que se conocieron? - interrumpió Inuyasha, que ya le picaba la curiosidad

Pues en la escuela, fue idea de Eri y Ayumi que Kag tuviese novio; ya saldríamos de la prepa y ella sin entablar relación con un chico. Pensamos en un inicio que sería con Hoyo, pero nos sorprendió que terminará saliendo con él, ya que era uno de los más asechados. Todo iba bien entre ellos, hasta las notas de ella mejoraron al punto de conseguir una beca en la universidad. Todos salimos y ello seguían juntos. Fue hasta su segundo año que supimos de su separación, que había ocurrido unos 6 meses antes y todo por que él le terminó poniendo los cuernos con una pelirroja... – trato de hacer memoria, por que no recordaba su nombre

Ayame¿no? – el ojidorado sí sabía su nombre – con que ese malnacido, se burló de ella y hoy la tiene secuestrada, haciéndole no se que cosas y quiere que me quede tranquilo... – empezó a caminar como loco por toda la sala, le exasperaba no tener noticias de nada ni de nadie. Solo dos cartas había recibido de ese maniático, la ultima, rezaba unas cuantas palabras y nada de Kagome.

Taisho o mejor dicho Tanaka; como te conocen en los medios.

Creí pertinente darte noticias sobre nosotros, la estamos pasando súper bien y te diré que no pienso devolverte a Kagome, es mi más valioso tesoro. Por el momento me ha complacido que te hayas alejado de las cámaras y quiero que siga así. Otro día te daré mas noticias.

Pd. La próxima no tendrás tanta suerte de salir bien librado. Ten cuidado, o un accidente te puede pasar.

Hasta se la sabía de memoria, los minutos eran valiosos para él y mucho mas para Kagome y ese Miroku que no llegaba con los planos. Como si lo invocase, la puerta se abrió, dejando ver a un chico de coleta con muchos rollos de papel en las manos.

¿lo encontraste? – tomando los planos y extendiéndolos en la mesa

Pues si, solo que hay tres casas de las mismas características, pero la mas alejada es esta – señalando una casa vista desde el aire muy cerca de un bosque y mas alejada que las demás de la carretera

Muy bien, que esperamos, vamos... – dijo Inu

Espera, espera; puede que el lugar este bien custodiado, no será sencillo

Eso y si agregamos que Kouga nos conoce, de una u otra manera – agregó Yucca

En eso tiene razón ella – dijo Sango que también habían sido amenazada

Tendremos que buscar a alguien de confianza para que se haga pasar por un turista y vaya a ver que pasa por ahí. Todos pensaron en alguien pero no se les ocurrió nada.

El sonido del móvil de Kagome los asusto a todos. Ya tenía días sin sonar. Sango se atrevió a contestar y casi de va de espaldas cuando vio quien llamaba.

¿Xavier? Y esa sorpresa... (ver cap. 7 x si no lo recuerdan)

¿señorita Kagome?

No, soy Sango

Ah, este solo le hablaba para decirle que estoy de vacaciones en Japón... ¿podría hablar con ella? – con solo oír que estaba ahí, una idea se le cruzó por la mente. Sería un tanto arriesgado, pero si lograba que ayudase, tal vez podrían salvar a su amiga.

¿dónde estas? Necesito hablar contigo, es sobre Kag – el chico le revelo su ubicación y ella le prometió irlo a buscar. – chicos, creo que tengo a la persona idónea para ser de turista, espérenme

Y como alma que lleva el diablo salió para buscar a su guía español. Él sería más que perfecto para buscarla. Solo tendría que pedírselo y listo, el rescate sería un éxito.

Luego de llevarlo al departamento, entre todos le contaron las ultimas, y casi se desmaya al saber del peligro que estaba pasando la reportera y cuando le pidieron ir a esa zona de Tokio para hacerse una idea de cómo era el lugar y si habían movimientos extraños en la casa que tenían en la mira; no puso ninguna objeción, al contrario, estuvo de acuerdo con el plan.

Todos sabían que sería un tanto arriesgado, pero valía la pena. Rescatar a Kagome era la prioridad de todos. Como no querían ilusionar a la familia de Kag, no les contaron nada de la pista y mucho menos del plan que tenían en mente y más por que Inu no quería ver a Kikyo, que en los últimos días no lo dejaba a sol y sombra.

Maldita garrapata – era lo que siempre decía, hasta se había mudado a su otro apartamento para evitarla. Esos eran los únicos momentos de tranquilidad que tenía y a la vez los más tortuosos, por que ahí fue el último lugar en que estuvieron juntos...

Desde ese día, no había cambiado las sabanas, en ellas estaban impresa su aroma y eso era lo que lo mantenía cuerdo. Detestaba esas horribles horas de quietud. Su madre lo visitaba de vez en cuando, le daba ánimo; eso era bueno, solo que a él no le surgía efecto. Estaría completamente aliviado, hasta tenerla entre sus brazos de nuevo. Solo así estaría en paz...

A la mañana siguiente partirían Miroku y Xavier para averiguar si la pista era correcta. Solo pedía a Kami que el sacrificio de Ayame haya servido de algo. No paraba de pensar que ese lunático fue capaz de mandar a matar a una persona tan cercana, que no haría con la pobre de Kagome...

Deja de pensar en esas malditas cosas... Kagome aun está viva... lo se... lo se...

Se sentó en la cama. Apenas si había probado bocado desde el almuerzo y por primera vez su estomago rugió. Necesitaba alimentarse, tal vez no por si mismo, si no por ella; por que pronto regresaría y necesitaba estar bien para ella.

Maldijo a su comodismo, nunca compró nada de comida desde que compró el departamento y como se mantenía con Miroku y los demás, no se preocupaba por eso y ahora estaba sin que comer.

Llama y pide comida rápida... le dijo su mente

Ese era una buena idea y lo hubiese hecho si en ese momento no llegara su madre con Shippo. Le llevaban comida y un poco d compañía.

Mama... Shippo... ¿qué sorpresa?

Pero que flaco estas... Kagome te va a dejar cuando te vea así... y luego será mi novia – dijo triunfal su hermanito

¿qué rayos dices? No te atrevas... – y como en los tiempos de antes, Shippo salió corriendo, pues Inuyasha lo perseguía por todo el departamento. Izayoi los vio y una risita salió de sus labios. Ya llevaba tiempo sin ver a su hijo con su carácter habitual.

Aprovechó que sus hijos se la pasaban peleando para arreglar la mesa, colocó los platos y luego los llamó para que se sentarán a comer.

¿por qué hay cuatro puestos? – dijo el mayor

Po r que no iban a comer sin mi, o ¿no? - dijo alguien detrás que resultó ser su padre

Papa...

Bueno, ya podemos comer o si no se enfriara - sentencio su madre y todos se dispusieron a comer.

Inuyasha, agradeció por ese gesto que su familia hacia para alegrarlo un poco y mas que no lo dejasen solo. Quiso decirles del plan, pero sería mejor callar. Entre monos personas se involucraran en eso, mejor y de broma en broma; se termino el palto y pidió mas. La comida de su madre era su debilidad y eso siempre lograba ponerlo de buen humor, como ahora.

Se la pasaron la noche platicando de cosas muy diferentes al secuestro y con la ayuda de las ocurrencias de Shippo lo lograron.

Bueno, ya estamos en el pueblo, ahora solo nos queda quedar de acuerdo con Xavier para hacerlo pasar como un turista perdido. Cuando tengamos alguna información, se la diremos. – fueron las cortas palabras de Miroku que cruzó con él. Ya pasaba la tarde y pronto anochecería. Pedía mas que nunca a Kami para que la encontraran y lograsen sacarla con vida.

Si nunca le dieron mas pruebas de su existencia, la aparición de Xavier le dirían si estaba sana y salva.

Kagome... ¿cómo estarás?

Continuara...

Este... como que lo hice un tanto corto, pero si seguía; creo que hubiese incluido cosas que aun no quiero revelar (Muajajajaja) y pues por que estoy corta de tiempo. Las clases en la Universidad dieron inicio y así la exprimidera de cerebro, pero asi son los gajes del oficio.

Espero que me den sus puntos de vista y les veo en la siguiente entrega. Les quiere

Agatha