Bueno, este es el ante penúltimo capi... el final viene muy pronto... así que sin mas que decirles, les dejo mis locos escritos esperando que dejen sus mensajitos... aunque sean cortitos. Besos.

Capitulo 15: Regresando a Casa

Veamos... donde lo deje... ah... si, ya recordé... (Típica memoria a corto plazo XD)

La noche pasó de lo más lento y por más que quiso tranquilizar a la chica, simplemente no pudo. Por toda la revuelta, la maldita antena fue desconectada y no pudo encontrar señal para avisar a Tokio que Kagome ya estaba con el, por que de Xavier no sabia nada.

Apenas habían transcurrido dos largas, tediosas y cargadas horas que no se escuchaba otro ruido más que de los animales nocturnos. Se recostó al lado de su amiga, que después de darle un somnífero se quedo totalmente dormida en una bolsa de dormir. Ahora veía como se había desmejorado ella, estaba más delgada y algo pálida. Lo que tuvo que vivir, no fue nada fácil y por el momento solo les quedaba esperar a que llegara la claridad de la mañana para que salieran de ahí lo más rápido. Y sin poder evitarlo, pensó en ese chico que aun no aparecía. ¿Estaría muerto¿Qué tanto le habría echo ese loco de Kouga? Tantas preguntas que se pasaban por su mente y no había respuesta alguna para ellas. Lo mejor sería esperar y cuidar que nadie los encontrase.

Un ruido entre la maleza puso alerta al mas mínimo de sus músculos... si era uno de los secuaces de Kouga se las vería muy negrita. Apenas sabia defenderse solo y Kagome estaba dormida, sin darse cuenta de nada. Los pasos se hicieron más cercanos. Era uno solo, tal vez...podría ser...

Miroku... – se escucho el susurro del español - ... ¿dónde están?

¿Xavier? – esa oscuridad en esa parte del bosque era casi total, así que encendió la lámpara y lo vio acercándose con la camisa muy manchada... con sangre – por Kami... ¿qué paso? – le dijo al tenerlo mas cerca y ayudándole a sentarse en el suelo

Tantas cosas y un solo resultado – fue lo que le dijo – quiero agua

Claro, claro... – le pasó una botella, que fue esparcida en su boca y en parte de su cuerpo

Hay que curarte... estas sangrando... – le dijo el ojiazules, sacando el botiquín de la mochila

Esto... no es mío... es de Kouga y de alguien mas... – cerro los ojos recordando todo lo que paso en esa cabaña antes de salir

Flash Back

¡Espera maldito! Kagome es MIA... una vez que acabe contigo, iré a buscarla, así que házmelo mas fácil... – teniéndolo agarrado del tobillo era imposible que se le fuese de las manos

Deja me decirte que ella no es tuya y saldrá de aquí y no lo vas impedir – tratándose de zafar, pero el agarre era firme y fuerte, sin obviar el rencor que emanaba de él

¿ah, si? Ya lo veremos - en ese momento se levanto y se abalanzó sobre Xavier, que aprovecho para girarse y no quedar sobre este, que cayo de sopetón contra el piso – maldito... ella solo es mía... ese Taisho se arrepentirá de haber na... – no termino de

hablar, por que el otro le dio un buen puñetazo sobre su mejilla y otro en el estomago, aunque no calculo bien su caída por que termino aplastándole.

Un forcejeo se dio entre ambos, recibiendo golpes, magulladuras y un culazo en la zona cervical de Xavier, que lo dejo un rato viendo estrellas; momento ocupado por Kouga para recargar su arma y apuntarle desde la espalda.

No tienes salida... estos son los últimos momentos de tu vida... disfrútalo – le apunto directo a la cabeza, por la distancia; no habría mucha evidencia que rescatar luego. Por su lado Xavier cerro y abrió los ojos rápidamente por un rato, estaría perdido sino hacia algo para esquivar la bala... recorrió el piso y vio para su sorpresa una cacerola muy cerca de su mano derecha... un movimiento rápido y...

Eso es lo que crees – fue lo único que dijo, ya que Kouga había retirado el seguro y halado del gatillo, el estallido fue casi en cámara lente para él, antes de que la bala impactase con su objetivo fue desviada por la cacerola, haciendo que la bala rebotase y cayese muy cerca de Kouga. Para ese momento, la puerta que daba paso al jardín estaba entrampada, así que no le quedó de otra que salir huyendo al interior de la cabaña.

Dio gracias que los demás estaban deshaciéndose del cuerpo de Bankotsu y solo ellos dos se encontraban ahí. Escucho como el otro salió en su búsqueda y el chirrido de llantas en el exterior.

¿Quién será?- pensó este paseándose por las habitaciones de la planta baja.

La llegada de otro elemento, le salvó al vida, casi se va de espalda. Esa mujer se parecía mucho a la señorita Kagome, pero por la forma de su mirada y de su vestir... le indicaba que era otra persona.

¿qué rayos esta pasando aquí? – le pregunto a un enloquecido Kouga que la miró primero con odio y luego con vehemencia

Eres tú... Kagome... regresaste... sabia que no podías abandonarme

¿perdón? Deja de decir estupideces... no soy Kagome, soy Kikyo... – sabia que tratar con ese tipo era de armar a tomar, pero llegar al punto de que la confundiera con esa... le era hasta repugnante - ¿dónde esta ella?

Me... me... abandono, prefirió al maldito de Taisho que a mi... – apretó mas el puño y la culata del arma – tengo que encontrar a ese bastardo – dijo mas para si mismo – y luego terminare con Inuyasha...

¡NOOOO! Ese no era el trato Kouga – dijo desesperada

Pero si tu no lograste nada con él, lo mejor será sacarlo del mapa

No te atrevas, primero tendrás que pasar sobre mi – le dijo al tiempo que sacaba otra pistola de su cartera

Con que esas tenemos... sabia que tarde o temprano me traicionarías... bueno, ya se fue Bankotsu, solo faltas tu...

¿Bankotsu? – si fue tan capaz de matar a su amigo, que no haría con ella si solo era cómplice.

Ese era su momento para huir, mientras esos dos se hacían trizas mutuamente, busco salir sin hacer ruido, pero para su infortunio, en su camino se tropezó con un jarrón cerca de la salida. Tanto Kikyo como Kouga se volvieron y ella dio un leve respiro al no estar a solas. Solo que

Kouga hizo un movimiento mas astuto a su favor. Tomo desde atrás a Kikyo, dejándole su brazo alrededor de su cuello y apuntando al chico que se vio de nuevo en apuros.

Miren nada mas... esto será al 2x1, y la pregunta ahora es... ¿quién será el primero?

Los aludidos se miraron, ninguno quería morir (pero yo quiero que sea Kikyo... ¿y ustedes que piensan?)

Anda tu- refiriéndose a Xavier – acércate o te mato ahora mismo – al chico se le puso la carne de gallina con eso, de todas maneras estaba su merced. Poco a poco fue caminando hasta llegar a tres pasos de distancia entre ellos – muy bien... veo que eres valiente y pues tu serás testigo de su muerte – con esto movió el brazo que sostenía a Kikyo hasta su cintura para poder sacar una daga y clavándosela en el área del abdomen, la sangre salió a borborones de la chica, sin antes dejarle un buen recuerdo a su asesino. Como Kouga, ella también tenía otro as bajo la manga, solo que un poco más letal. Mientras caía al suelo le asestó un buen disparo en el pecho, justo en el corazón.

Por Dios... – fue lo único que dijo el español frente a tal escena. Esa era su oportunidad de Salir de ese lugar, pero la voz de Kikyo le hizo volver a ver por ultima vez

Pídele perdón a Kagome... nunca creí que esto... – sacó sangre de la boca - ... saliera tan mal, yo solo... lo quería a él... – con esto la chica murió tendida al lado de su cómplice que cayo muerto antes que ella. por la cercanía en que se encontraba él, le cayó ambos rastros de sangre sobre su ropa. Sin pensar mas, salió corriendo de ahí por el mismo lugar por el que entró.

Estaba mas que trastornado por todo lo que tuvo que vivir esa noche pero estaba tan feliz a la vez por que su amiga pronto estaría de vuelta con los suyos y el... tendría que volver a su tierra a pesar de los sueños que lo hicieron ir a ese país...

Sin la ayuda de lámpara alguna le costó mucho encontrar el lugar donde dejaron las cosas con Miroku, pero después de dar unas cuantas vueltas, por fin los encontró.

End Flash Back

Así que eso ocurrió- dijo el relator después de cambiarse las ropas y de curarse unos golpes de la cara

¿Kikyo? Eso si no me lo esperaba, pero lo importante es que ya no volverán a hacerle daño a Kagome

Pero faltan los guardias¿qué tal si nos buscan?

No lo creo, al ver a su jefe muerto, lo mejor sería huir y no salir con la misma suerte. Descansa un poco y en la mañana buscaremos la manera de regresar a Tokio.

Si, será lo mejor – cerró los ojos y Miroku lo miro detenidamente, era mas joven que él; pero su determinación era superior y se sintió complacido al conocer a una persona así.

Por que maldita sea... no han hablado – Inuyasha daba vueltas como león enjaulado en la sala, mientras Sango tomaba un poco de té y Sesshomaru hacia unas llamadas. La

policía ya estaba en camino del lugar donde mantuvieron capturada a Kagome – si no fuera por esta cosa... – refiriéndose al yeso que le fue puesto nuevamente, ahora en la pierna, después de darse una buena fractura al caerse de las gradas y un Inuyasha en muletas, desesperado era una tortura soportarlo.

Podrías calmarte un poco... si ya salieron, la policía los traerá de vuelta, junto con sus captores, es cuestión de tiempo.

Llevo CUATRO MESES sin saber NADA de ella, ese no fue un secuestro normal... la policía no hizo su trabajo como era y tuvimos que mandar a unos de nosotros para que fueran a salvarla y desde anoche no se nada de ellos, solo que ya estaban frente al lugar y para esta Maldita hora... ya tendríamos que saber algo de ellos – con esto se escucho gimotear a la única chica que se había mantenido firme todo ese tiempo. Los hermanos se miraron, el mayor reprochándole con la mirada y el otro sintiéndose culpable se acercó a ella – disculpa Sango... no debí ser tan impulsivo, Miroku también esta ahí y se que volverán... ya lo veras.

¿de verdad lo crees? Es que el pensar que estuvimos vigilados desde hacia tiempo, que nos siguieron hasta aquí... tener copias del departamento, es tan... – con esto soltó a llanto en el pecho de su amigo que la entendió perfectamente. Ella estuvo en grave peligro, hasta el punto de ser hospitalizada y estar en coma... no era fácil y mas al despertar saber que su mejor amiga estaba secuestrada.

Después de un rato, la chica se tranquilizo quedándose dormida y como Inuyasha no podía cargarla, Sesshomaru se hizo cargo de llevarla a la cama para que durmiera mejor. Después regreso a la cocina, preparó café y lo llevo a la mesa, donde su hermano estaba ido, como tantas veces; no necesitaba preguntar en donde estaba, por que ya lo sabia.

Deberías de dormir – fue lo que le dijo después de un rato de estarlo viendo – a mamá la tienes muy preocupada

Lo se... pero no puedo, simplemente no puedo y antes de que se me olvide... quiero darte las gracias por toda tu ayuda

Ni que lo digas... estabas en una situación mas que peligrosa – sintió algo extraño que su hermanito le diese las gracias, pero por nada del mundo dejaría bajas sus defensas delante de él.

Pero no lo digo solo por lo de Kagome, sino también por lo que hiciste cuando me fui de casa

Buscabas un sueño, el viejo no te dejaba y lo mejor sería demostrándole que eras capaz de todo y lo lograste

Pero a costa de Kagome, si hubiese sabido que mi carrera la afectaría de esa manera, nunca habría aceptado ese contrato. Toda esta pesadilla inicio con el contrato – maldito Kouga, por que rayos le tomo tanto odio desde ese día... él también era un buen actor y tarde o temprano lo hubiesen visto a él.

Aunque gracias a tu carrera la conociste, no dijiste que ella te perseguía... pues ya ves; ese era la forma en que se encontrarían; que haya pasado esto, no quiere decir nada

Si, pues el contrato en la televisora fue cancelada al igual que los demás proyectos que haría luego. Me deshice de todo eso para mantener con vida a Kagome...

No me digas de Inuyasha Taisho se dará por vencido por eso... – quería usar la psicología inversa con él, al vez haría algo bueno

... no es eso, simplemente que a veces pienso que papá tenia razón, debo de hacerme de nuevo con la naviera, hasta que Shippo sea mayor – tomo la taza de café en sus

manos y de un trago, se tomo el todo el café. Estaba amargo pero ya este había pasado por su garganta. Por su lado, Sesshomaru guardó silencio. Esa era la actitud terca que los Taisho tenían, así que por el momento no podía hacer nada por hacerlo cambiar. Solo había una persona capaz de hacerlo y esa era Kagome.

La mañana había caído como bálsamo para los chicos que se encontraban guardando las cosas y volver a la tan añorada civilización, pero antes tendrían que despertar a Kagome. Por la dosis de somnífero, no tardaría en despertar, así que buscaron que comer además de los dulces que aun quedaban. Encontraron unos frutos y los llevaron, encontrando a su regreso a una Kagome extrañada.

Ya despertaste... ¿como estas? – le dijo Miroku a acercarse a ella. la chica lo vio algo turbada y de golpe los recuerdos de la noche anterior llegaron a su memoria. De su mutismo paso a alterarse

Xavier... ¿qué paso con él¿no esta muerto...?

Pues gracias a Dios... aun estoy con ustedes – le contesto el chico que aparecía en ese momento con mas frutos. Kagome no l pensó mucho y se tiro a sus brazos

No debiste arriesgarte tanto por mi... te agradeceré por siempre por lo que hiciste y a todo esto... ¿qué haces en Japón?

Oye... se que debes agradecerle a él y a mi... – le reclamo Miroku un tanto celoso

Como crees que me olvidaría de mi amigo hentai... – el aludido la miró turbado por el comentario - ... eres único, gracias a ti también

Será mejor que comamos antes de salir de aquí.

Mientras los tres comían, le relataban a la chica las razones del por que Inuyasha no estaba ahí, obviando la parte del disparo en el brazo y sustituyéndolo por la caída en las gradas; la chica se compadeció de su novio. Había sufrido tanto o más que ella al no saber de su paradero. Cuando pregunto por Sango, a Miroku se le hizo un nudo en la garganta, pero con algo de dificultad pudo decirle lo del coma y para alivio de ella, ya estaba mejor a la espera de su regreso.

Han pasado tantas cosas desde que me fui... – dijo ella cuando ya empezaban su camino de regreso. Como estaban un poco alejados del camino hecho por Kouga, no escucharon el paso de los carros patrullas por la madrugada, pero ahora que tomarían ese camino para regresar, el primer carro patrulla los diviso en la distancia.

La sirena del auto los detuvo a los tres, se giraron y vieron que después de la tormenta, por más fuerte que sea... siempre venia la calma y ese sería su transporte. Al principio, los oficiales los confundieron con los secuestradores, pero con ayuda de Kagome todo quedó solucionado. Los subieron al auto y con la radio dieron aviso a la central que la chica ya estaba bajo su custodia.

Los tres ya se encontraban en la parte trasera de auto, a cada minuto estaban más cerca de la capital y como faltaba mucho para llegar; decidieron dormir un rato.

Ese sueño fue bastante reparador para ellos, pues fueron conducidos hasta el departamento y fue hasta ahí que los oficiales les despertaron... Kagome fue la primera en despertar.

Miroku... Xavier... ya estamos en Tokio – con esto los aludidos se despertaron y vieron con mucha alegría que su travesía les trajo con bien. Los tres bajaron y vieron casi como un milagro estar de nuevo en casa.

Kagome... bienvenida a casa... – le susurro Miroku a la chica.

Si... ya estoy de vuelta...

Continuara...

Muajajajaja... Que mala soy, pero como el final ya esta a la vuelta de la esquina, lo tuve que hacer un tanto corto, pero les digo que el final será tan largo que se cansaran de leer... bueno, bueno...

Gracias por sus mensajitos, son tan importantes para mí, que me gustaría que se pasasen más por aquí...

Les quiere

Agatha