Capítulo 1.
Verdad.
Sakura caminaba con paso veloz a su 'cita' de todos los días, se encontraba muy desanimada y se sentía más culpable que de costumbre, debía terminar con aquello lo antes posible para estar con Neji, pero sin darle motivos a Kakashi pues no quería que se enterara, aunque sabía que era muy difícil que no lo hiciera.
Tocó a su puerta a las 8:25 en punto como siempre ésta se abrió de inmediato, pasó con algo de temor y oyó el sonido de una puerta cerrándose, todo estaba en completa oscuridad, Kakashi la jaló de la mano hasta donde ella sabía que estaba el sofá pero ella lo detuvo.
- ¿Qué pasa, Sakura? -preguntó el ANBU con mirada inquisitiva- ¿Qué tienes? -le susurró pero ella se apartó al contacto.
- Ya no quiero seguir así -dijo con voz firme.
- ¿Por qué no? -gritó bruscamente acercándose a su cara
- Quiero estar con Neji -empezó a decir pero Kakashi la besó para callarla.
- Nunca te habías quejado, esa no es la razón.
- Ya me harté ¡sabes que no te amo¿Por qué no me dejas ser feliz? -reclamó con los ojos bañados en lágrimas.
- Porque tú no me has dejado serlo -le espetó rodeándole la cintura con los brazos y atrayéndola hacia él- ¿Por qué habría de dejarte serlo? Eres mía, Sakura. Siempre me has pertenecido.
- ¡No soy de tu propiedad! -exclamó tratando de soltarse en vano
- Lo serás siempre que vengas aquí.
- Ésta va a ser la última vez -afirmó antes de ceder a la fuerza del ninja copia.
- Eso ya lo veremos -murmuró sin darle importancia y dedicándose a desabonotar el vestido veraniego color roja de la muchacha.
Sakura salió una hora más tarde del lugar, ya no iba a volver más se lo había prometido a sí misma, aunque sabía que no iba a poder ocultar mucho tiempo su embarazo se sentía agobiada por los problemas, tenía que decírselo a su madre y si el bebé era de Kakashi no quería ni pensarlo, iba a perder a Neji, su vida, todo, tenía que ser cuidadosa, si tan sólo no hubiera sido tan estúpida, si tan sólo se hubiera negado, con un simple 'no' hubiera bastado, pero el hubiera no existe... el daño estaba hecho.
Kakashi se encontraba medio dormido en el sofá preguntándose si eran ciertas las palabras de Sakura, tal vez no volvería pero no por querer estar con neji, eso no le había importado mucho desde hacía tres años, tenía que haber otra razón y él quería descubrirla, si le preguntaba a naruto, que era el mejor amigo de ella se enteraría... pero ya sería al día siguiente, ahora lo único que quería era dormir arrullado por el perfume de Sakura que había impregnado por todo el departamento.
A la mañana siguiente no le costó trabajo encontrar a Naruto, estaba en Ichiraku como siempre, se sentó junto a él y pidió un plato de ramen, mientras introducia sin querer a sakura en la conversación.
- A qué no sabes, Kakashi-sensei la buena nueva de Sakura. ¡SE VA A CASAR!
- ¿Se va a casar? - repitió con incredulidad, ya sabía la razón... aunque claro no era la única.
Después de comer salió con una excusa tonta del local y vagó por las calles un rato sin rumbo fijo, pero por casualidades del destino vio a Sakura al final de una calle, sola y al parecer triste... quería acercarse a ella, espetarle el por qué no le había dicho que se iba a casar cuando neji apareció a su lado.
- Sakura, tu madre nos está esperando, tenemos que decirle sobre la boda y el bebé.
- Hai - asintió ella sonriéndole y ambos desaparecieron en una bola de humo.
Así que un bebé... un bebé que podría ser suyo.
