Capítulo 10
Celos

En cuanto Kakashi se marchó, la habitación se sumió en silencio, y nadie parecía querer romperlo, por su parte, Naruto parecía muy interesado en una taza de porcelana que estaba sobre la mesa y Sakura no encontraba forma de justificarse, la última vez que había visto a Naruto había sido antes de que el se marchara en una misión y en ese tiempo ella todavía era novia de Neji.

- Mmmmmm ¿Sakura-chan? –se atrevió a decir el rubio, dejando de examinar la taza- ¿Te gustaría que habláramos? –preguntó- No te he visto desde hace mucho tiempo, así que no sé nada de ti, quisiera que me pusieras al día –pidió con una sonrisa afable.

- Ha-hai… -aceptó sentándose en la mesa donde jugueteo un momento con su comida antes de empezar a hablar.

- ¿Qué ha pasado Sakura? Regreso de una misión y de pronto me entero que vives con Kakashi. –dijo, directamente.

- Bueno… -Sakura suspiró profundamente, Naruto era su amigo y alguna vez había sido su pareja, sabía que podía confiar en él, por lo que le contó todo.

- Vaya… Sakura-chan… no sé qué decirte. Aunque, creo que eso no debe importarte mucho, y mucho menos a él –dijo, refiriéndose a Neji- No importa quien sea el padre, lo que importa es que tú eres la madre y me parece algo ilógico que sólo amen al bebé si es de ellos, deberían de saber que aunque no fuera de ellos deben quererlo como tal.

- Naruto… -se sorprendió la kunoichi, nunca había esperado tales palabras de él.

- Al menos yo lo haría así.

- No importa –sonrió tristemente Sakura- Estoy bien, no te preocupes –se detuvo mirándolo a los ojos- Kakashi dejó ANBU y es Jounin, por lo que se refiere a mí… yo seguiré siendo ANBU después del parto. Además… Kakashi me cuida mucho.

- Aun así, si alguna vez te da problemas no dudes en decírmelo, yo mismo le haré pedazos –declaró con sinceridad haciendo que Sakura se echara a reír descontroladamente, le sorprendía que su amigo no había cambiado y seguiría siendo el mismo de hacía años.

- No creo que eso haga falta –afirmó haciéndose hacia delante observando aun más cerca sus ojos azules.

- Sakura yo… -Naruto bajó a sus labios, y la besó con delicadeza, se habría confirmado con un abrazo, pero para él eso era lo que a ella le faltaba, el ser querida de verdad, el demostrarle que se puede estar ahí, para ella, cuando la necesite, que ella sepa, que siempre contará con él. – Gomen… -se disculpo antes de que ella le pegara un golpe, pero ella no hizo eso, sólo se quedó callada, tratando de comprender los sentimientos detrás de aquella acción si saber que…

Hinata se había acercado lo suficiente a la casa, pero para no hacer un viaje en vano activó su Byakugan, con el que pudo divisar a dos personas… besándose, que inmediatamente reconoció, eran su rubio y Sakura. Pero en lugar de echarse a correr llorando, que era lo más apropiado en una persona como ella avanzó con decisión hacia la casa, debía darle el recado de Kakashi a Sakura, que no volvería hasta en unos meses… y que no se preocupara.

Tocó suavemente la puerta antes de entrar y los encontró a ambos, sobresaltados, pero no se enfadó… no mucho, después de todo estaba seguro que Sakura amaba a su primo o Kakashi, quien sabe pero no a Naruto.

Después de decirle lo que había dicho Kakashi se despidió junto con Naruto y ambos emprendieron el camino de regreso hacia Konoha, no sin antes pedirle a su amiga que la acompañara la semana siguiente a buscar su vestido de novia.

Durante el camino discutió un poco con Naruto sobre cambiar la fecha de la boda, y después de un tiempo el aceptó, aunque no sentía realmente celos de Sakura más le valía prevenir, por lo que su boda sería en un mes…

Cuando llegó a su casa, después de despedirse de Naruto se encontró con su primo que entrenaba sin descanso en el patio principal, como si de esa forma desquitara todo lo que sentía, Hinata se sentó a observarlo por un tiempo, y luego se sumergió en un catálogo de vestidos de novia, al tiempo que Neji se sentaba junto a ella, no muy entusiasmado y secándose el sudor que le resbalaba por la frente.

- Hinata-sama… ¿a dónde has ido? Hiashi-sama te ha estado buscando.

- Mmmmmm pues fui a casa de Sakura –dijo distraídamente.

- Ah, sí.

- Ella no está muy bien… -se atrevió a decir- Kakashi se ha marchado a una misión dejándola sola –comentó como quien no quiere la cosa.

- ¿Por qué debería eso de importarme? –preguntó frunciendo el ceño- ¿Por qué debería de importarme una mujer que durmió con otro varias veces y que ahora espera un hijo suyo?

- Porque la amas –contestó Hinata.

- Si es que sabes tanto, Hinata-sama, creo que tú podrías resolver esta cuestión. ¿Cuándo un hombre y una mujer están juntos sólo por deseo, pueden estar juntos después por amor?

- Creo que… todo viene junto –pensó- Después de todo, si han estado juntos tanto tiempo algo ha de haber, el amor y el deseo llegan juntos, se unen después de un tiempo.

- Bien –aceptó él- Tu padre te busca.

Al parecer esa no era la respuesta que el esperaba, el esperaba que le dijeran que no iban juntas, que podrías estar solo por deseo pero nunca por amor… y ahora, la semilla de la duda se había plantado en su corazón¿Sakura amaría a Kakashi¿Estaría bien sola? Aun así no podía hacer nada… no quería quedarse atrapado con ella en ese dilema, no quería… o al menos… todavía tenía algo de resistencia a ello.

Días después vio llegar a Hinata murmurando muy emocionada acerca de que a ella le hubiera gustado un vestido igual al de Sakura, eso lo hizo dudar más, sin embargo, no haría nada, Kakashi la quería, y aunque el igual, sabía que si el veía el cabello plateado de ese niño… regresaría con ella, aun después de todo el daño que le hizo.

Fin cap. 10


Notas de la Autora: Bien, aquí está el fantasma de la duda y los celos. Cómo terminara la cosa, ya casi se acaba este fanfic… de hecho llega hasta el capítulo 16, y ya veremos que beneficios y consecuencias trae que la boda de Hinata sea antes y el que Neji se preocupe por el bienestar de la muchacha.

Ja ne!