Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y étc. xD


4. La noche de bodas

Me sacó la venda y abrí los ojos, me costo adaptar los ojos, pero cuando pude entender lo que veía, era una maraña de lucecitas debajo nuestro. Creo que estábamos como en el décimo piso, y teníamos todo el esplendor de una gran ciudad debajo nuestro.

-¿Estamos en Seattle?

-Todavía si.

-¿Todavía?

-Si, todavía. Y no te digo mas. Ven conmigo.

-Siempre.

Cuando entramos a la habitación, me quede asombradísima. Era preciosa, y enorme. Era una lujosa habitación grande con una gran cama con dosel en el medio, el piso estaba cubierto con una gran alfombra color canela.

En el techo había una gran araña que colgaba majestuosamente. Esa habitación debía de ser la suite presidencial.

-Edward..

-¿Te gusta?

-Me encanta, pero es demasiado.

-Nada es suficiente.-Y me agarro el rostro entre sus manos y me beso como siempre, con cautela al principio, pero esa cautela empezó a desaparecer. Sus labios dejaron de ser cuidadosos, y yo lo agradecí.

Lo rodee con mis brazos y el me aferró con una mano de la cintura, estaba nervioso, pero eso me encanta porque lo hace tan... humano. Me fue empujando de a poquito hacia la cama y yo recorrí su cuello con mis manos, dispuesta a llegar a los botones de su camisa. En parte me sorprendí ya que el no me detuvo, pero también me pareció justo. Habíamos hecho un trato y ya había cumplido mi parte.

Dejo de besarme los labios para empezar a recorrer mi cuello y recordarme que debía respirar, realmente a mi no me importaba si lo hacia o no. Mientras yo seguía desabrochando su camisa sentí que estábamos a la orilla de la cama, me arrodille con cuidado en ella y Edward me aferró mas la cintura, pero con otra mano estaba bajándome el cierre del vestido. Yo le saque la camisa y de repente el me miro con esos ojos preciosos

-Estamos haciendo muy mal- me dijo, y yo lo mire enojada, no podia hacerme esto ahora- pero no me importa. No sabes cuanto te deseo Isabella Swan.

Empezó a sacarme el vestido mientras yo recorría su perfecto pecho con mis manos. No podia creer que una persona tan perfecta y hermosa sea para mi, se que no me lo merezco. Logre sacarle los pantalones mientras el seguía besándome. Trataba de mantenerme concentrada en respirar, pero no se me hacia fácil. El aroma de Edward me nublaba el cerebro y no tenia en claro que es lo que hacia.

El paso una de sus piernas sobre mi cuerpo, se pego a mi y automáticamente me fui dejando caer, mi cabeza alcanzo una almohada y el rostro de Edward estaba pegado al mío, la punta de su nariz rozaba la mía.

Levanto su mirada tratando de comprender la expresión de mi rostro, entonces su frío dedo empezó a recorrerme todo el cuerpo. Rozo toda mi cara, que estaba colorada como la madre de los tomates, bajo por mi cuello, se quedo un rato en mi garganta, y creo que la deseaba mas que nunca. Luego de un momento su mano siguió su recorrido, llego a mis pechos, pero eso era mucho mas de lo que yo esperaba, no creí q Edward se animaría a poner mas en duda su autocontrol. Me beso la garganta mientras que con sus dedos bajaba por mi abdomen y yo estaba agradecida que no pudiera ver mi rostro. Su dedos recorrían mis caderas y acariciaban mis piernas, esto estaba yendo demasiado lejos y yo no quería parar. Por lo que podia sentir, Edward tampoco.

Su respiración se volvió irregular, mas que la mía, a el no le afectaba, pero a mi si y por eso a cada rato escuchaba que el me murmuraba que respire.

Me di cuenta que Edward trataba de controlar su fuerza, yo sabia que el no quería hacerme daño, pero en ese momento no me importo cualquier daño que me haga, porque yo estaba demasiado feliz como para preocuparme por eso.

Al fin era completamente de él y él era completamente mío. No podia quejarme.


Mi amiga me dicee q continuee un poco mas..

pero quiero dejarlo ahi para que cada uno haga uso de su imaginación y pueda ser leido por las/os que sigan mi fic, sin importar la edad..

Espero que les gustee y muchisimasss gracias por las reviewss! Besotee :)

Andii