Nueva actualización! Espero que les guste! Gracias por los mensajes! Me dan muuucho ánimo, y ganas para seguir escribiendo
Nacer por ti, Morir por él
Cuarto capítulo: "Eres un idiota entrometido"
El sol iluminó la sala de la enfermería y Lily despertó por causa de eso. El sol le daba en toda la cara. Se sorprendió cuando se vio acostada en una camilla y tapada completamente por la capa para volverse invisible. Se levantó mientras se acomodaba la capa de modo que quedara completamente cubierta, pero… ¿Cómo había llegado allí¿No habrá sido James?
Se disponía salir de la habitación cuando sintió que algo tiraba de ella, miró horrorizada a un lado y vio a James. Estaba esperando algo delante de la oficina de la enfermera. Lily no lo había visto porque pensó que estaba en su camilla, al final de la sala, así que veía hacia allá, no al otro lado de la sala, donde realmente estaba. El corazón latía con fuerza, y desebaba salir de allí corriendo. Estaba pensado precisamente en hacer eso cuando salio de la oficina Madame Pomfrey.
-Listo Potter-Le dijo entregándole un bolsa de papel con algún objeto en ella-solo debes tomarte esto cada 8 horas y estarás bien.
-Muchas gracias-Su voz sonaba molesta.
Luego salió aun agarrando con fuerza la capa que Lily tenía puesta. Al llegar al corredor y comprobar que nadie los veía, se la quitó y descubrió a una colorina completamente sonrojada, muerta de la vergüenza. Lily pensó que la molestaría pidiendo explicaciones y seguramente se pasaría miles de películas dentro de su cabeza, buscando algo que le explicara la razón por la cual había ido a verlo, y probablemente llegaría a la conclusión de que Lily sentía algo por él. Pero para sorpresa de la chica… no fue así.
-Toma-Le dijo estirando su mano y acercándole lo que parecía una carta.-Para que vayas a Londres con tu querido novio.
-¿Qué?-Lily tomo el papel impresionada, lo abrió y vio la prolija carta de Adolf.-¿De dónde sacaste esto?-Dijo Lily molesta.
-No tiene importancia.-Dijo James comenzando a caminar hacia las escaleras-Solo quiero que dejes de jugar conmigo.
-¿Jugar contigo?-Repitió Lily, no sabía si reír o comenzar a llorar- No estoy jugando contigo… Ni con nadie.
James parecía realmente molesto y por lo que estaba notando Lily, le iba a costar mucho tranquilizarlo. Se acercó cuidadosamente a él, con la carta entre sus manos, con la cabeza agachada y un poco nerviosa. Cuando estuvo cerca, demasiado cerca, levantó su rostro y lo miró directo a los ojos.
James sentía que su estómago se llenaba de acero. Todo su cuerpo se hacía pesado y no podía moverse, le habría gustado alejarse de ella, pero sus piernas parecían pegadas al piso. Los ojos de la chica lo observaban atentamente, luego abrió los labios…
-IDIOTA!-Le gritó-ESO ERES!... ERES UN IDIOTA ENTROMETIDO!
James sentía que su globo de la paciencia se le estaba llenando de aire a una velocidad sorprendente, el problema es que en cualquier comento estallaría.
-¿QUÉ DIJISTE TONTA?-vocifero James sin importar que alguien pudiera escucharlos y obviamente perdiendo toda la paciencia. Entre los que se acercaron estaban Lupin y Sirius. Ambos tratando de contener la risa.
-LO QUE ESCUCHASTE-Dijo Lily poniéndose en puntas de pies para poder llegar a la altura de sus ojos.-O ACASO NO ERES LO SUFISIENTEMENTE INTELIGENTE PARA ENTENDER?.
-BRUJA ESTUPIDA-La gente comenzaba a acumularse alrededor de ellos, pero eso parecía no molestar a la pareja o tal vez aun no lo habían notado.
-AH! TE ODIO JAMES POTTER!-espetó Lily con una energía sorprendente.-ME PREOCUPE POR TI! TRATE DE SER TOLERANTE CONTIGO!
-PUES NO QUIERO TU MALDITA SIMPATÍA!
-ENTONCES YO TAMPOCO
Luego ambos se miraron con el más profundo odio y salieron en direcciones separadas, Lily hacia los jardines y James a las escaleras.
Sirius miró a Lupin, ambos asistieron, comprendiéndose al instantes, luego como si lo hubieran conversado de ante mano, Sirius siguió de lejos a James y Lupin salió en busca de Lily.
Lily estaba hecha una furia, no soportaba más a ese idiota de Potter. "Me preocupe por ti, arriesgue todo contar de ir a verte a la enfermería y si mi hubieran pillado ¡habría sido expulsada! Pero eso no fue un impedimento para mí, muy por el contrario… no te importó. ¿Y así me lo agradeces¿¿Gritándome frente a todo el colegio? Y más encima, eres un intruso. ¡Registraste mis bolsillos! Ah! Te odio, te odio, te odio", murmuraba mientras caminaba por el jardín de un lado para otro.
James, por otro parte, Se había encerrado en la habitación de los chicos y gritaba ahogando el sonido en una almohada. Nadie se atrevía a entrar y Sirius que podría haberlo hecho y sobre todas las cosas, habría aguantado el golpe que le mandaría James, no lo hizo pues dijo que necesitaba su ojo derecho.
Cuando Lupin encontró a Lily a orillas del lago, estaba un poco más tranquila, pero igual de molesta. Lupin se acercó cautelosamente, por miedo a que la chica sin pensarlo le echara un maleficio. Se sentó a su lado sin decir palabras.
-¿Qué¿te envió James?-dijo bruscamente sin apartar la vista de su varita.
-No, Lily…-Dijo tratando de elegir las mejores palabras.- Solo… solo vine porque me preocupo por ti.
Lily se mordió el labio y agacho la cabeza algo avergonzada.
-Lo siento…-dijo finalmente.
-No importa.-respondió más tranquilo, sabía que había logrado hacer que Lily dejara de pensar en maleficios, ahora podría conversar tranquilamente con ella, e incluso, comprender que había pasado con James.
-Y bien…-dijo contemplando al calamar gigante sacando sus largos tentáculos del lago.-¿Estas bien?
-¿Qué si estoy bien?-dijo mirándolo extrañada.-¡No, Remus, no estoy bien… -y la simple pregunta del chico logro que Lily soltara todo, relatándole lo que había ocurrido desde la noche recién pasada, hasta los gritos fuera de la enfermería. Lupin la escuchaba atentamente, sin interrumpirla-Y ahora! todos pensaran que soy una malvada, pues hice enfadar al chico guapo del colegio…-terminó molesta.
Lupin le dio unas palmaditas en la espalda y se levantó con una sonrisa en el rostro. Lily se molestó un poco al notar que nada de lo que le había dicho parecía entrarle en la cabeza, obviamente, él iba a pensar que toda la culpa era de ella.
-¿qué es lo gracioso?-dijo levantándose y mirándolo amenazadoramente.
-Lily, todo esta muy claro.-dijo sonriendo más todavía.
-¿Claro?-dijo extrañada.-Para ti estará todo muy claro, porque yo no comprendo nada.
-Lily, supongo que tu sabes que a mi me gustaste durante mucho tiempo.-Lily se sonrojo, asistió con la cabeza- Bien… por suerte para mí, eso ya paso. Pero me sirvió, de otra forma jamás te habría conocido tanto-Dijo dándole la espalda y metiendo la mano en los bolsillos-Lily, debes decirle a James lo que sientes.
Eso a Lily le llego como un balde de agua fría. ¿Decirle a James lo que siento¿no sería mejor saltar de la torre de astronomía?.
-Lupin…Creo que no entendiste-dijo tratando de sonar divertida.-Yo… yo solo lo veo como un amigo… nada… ¿Por qué te ríes, Remus, lo que te digo es cierto… yo...-Pero sabía que era inútil, por lo visto Lupin la conocía demasiado.
-Ambos sabemos que eso no es verdad-Luego caminó hacía el castillo.
Luego de insistir durante mucho rato, Sirius accedió a entrar en la habitación de los chicos.
-Si salgo con un ojo menos, quitare uno a cada uno de ustedes.-les gritó desde la escalera a la repleta sala común.
Al entrar encontró a James sentado en el suelo, apoyando la espalda en la cama. Sirius se sentó en ella y se quedó un rato allí, esperando que James dijera algo…
Pasada media hora creyó que sería prudente romper el mismo el hielo.
-¿Y me dirás que pasó o tendré que esperar más tiempo?-dijo temiendo que James reaccionara violentamente, cosa que obviamente paso.
-Ah¿Qué es lo que quieres que te diga?-Estalló el joven de anteojos-Escuchaste abajo ¿no?
-Para tu información, cerebrito, aparte de insultarse mutuamente no dijeron nada interesante… de hecho, dejaron muy descontento al público.
-Esa Lily Potter! Se acabo, no me preocupare más por ella.-Dijo levantándose del piso y comenzando a pasearse por la habitación.
-Gran decisión, dejaste que te insultara durante 5 años y ahora que queda menos de un año para terminar decides ponerle punto final. Muy bien, James.-Dijo Sirius con tono irónico.
-Ya no soporto a esa niña mimada y engreída.
-Claro, claro… te basta y te sobra contigo¿verdad?-La voz de Sirius sonaba muy aburrida.
-Dejé que me trata como quería, nunca le reproche nada- Vocifero molesto-No la protegeré más, no me importa lo que Malfoy y Snape puedan decirle.
-Seguro TU dejaras que la insulten- aportó su amigo, dejándose caer sobre la cama.
-De ahora en adelante Lily no existe para mí.-Exclamo James con fuerza.
-¿Tienes idea de las veces que te he escuchado decir eso?-pregunto Sirius.
-Y si Sirius sigue haciendo esos comentarios estúpidos le romperé la nariz
-¡Ay! eso puede doler.-Dijo Sirius Protegiéndose el rostro.-Pero bueno, si ya terminaste el monólogo que tienes, podría contarte lo que hable con Dumbledore.
James se detuvo y miró a Sirius, luego se acercó y un poco conmocionado le dijo:
-¿Qué hablaste con él?
-Le preguntamos que fue lo que ocurrió ayer en el partido de Quidditch.-Dijo levantándose, al parecer ese tema le era mucho más interesante.
-¿Qué dijo?.
-Atraparon a un Mortifago tratando de escapar del castillo, no era uno de los más brillantes, debe ser por eso que lo envió ¿no?-dijo hablando solo-bueno… la cosa es que se lo llevaron a Azkaban y le espera un juicio. Además junto con él había un Dementor, nadie entiende por qué, pero Dumbledore sospecha que se estén aliando con Voldemort-
-¿Sabes por qué atacaron Hogwarts?-preguntó ansioso.
-No, pero es obvio… de seguro quieren matar a Dumbledore-dijo Sirius.
-¿Frente a todo el colegio? eso sería muy arriesgado-James negaba con la cabeza mientras hablaba.
-Sí, supongo que tienes razón… entonces, lo único que nos queda es el hecho de que buscaban algo… ¿Pero qué, esa debe es la pregunta que Dumbledore se hace
Los días pasaron y Lily no miraba ni por casualidad a James, mientras que él hacía como que la chica no existía en su mundo perfecto. Para ellos no era inconveniente, pero para quienes significaba un problema era para Sirius, que debía turnarse con Lupin para no dejan a Lily sola, y al mismo tiempo tenían que apoyar en todo a James, de lo contrario podría sufrir una fuerte crisis.
Se acercaba navidad y las cosas se volvían más complicadas, aparte de batallar contra la indiferencia los chicos tenían por delante los deberes que los profesores les daban todas las clases.
James quería averiguar por todos los medios lo que ocurría con respecto al juicio del mortifago, pero cada vez que interrogaba a Dumbledore, éste encontraba una manera de evitarlo y salir sin dar alguna respuesta "inteligente". Un poco desesperado por la falta de información, recurrió a la profesora McGonagall, y aunque Lupin le advirtió de que no era una buena idea, la esperó al finalizar la clase.
-Profesora quiero que me diga que ocurre con el maldito que ocasiono mi accidente-Dijo sin importar como se lo pudiese tomar.
Eso le cayó como una verdadera patada en el estómago. Ningún alumno le había hablado de esa forma antes. No esperaba que un demente se acercara de la nada y le preguntara con tal sueltes sobre un tema que ella consideraba tan delicado y más aun si la mitad de la clase aun estaba dentro del aula, que de hecho al escuchar las palabras de James (que no las había dicho bajito, si no que francamente las había gritado) se quedaron detenidos con las miradas sorprendidas.
-¡Señor Potter!- Dijo molesta.-¿qué clase de pregunta es esa? me sorprende que usted, entre todas las personas, trate de esta forma tan despreocupada algo tan delicado como…
-¡Profesora!-dijo deteniéndola-se como va a terminar el sermón, por favor… haría usted el favor de responder mi pregunta.-Dijo James haciendo una reverencia, lo cual no podría tomarse como una señal de respeto, si no más como algo satírico.
-¡No!-Tomó enojada su maleta y lo miró con sus profundos ojos, a través de los anteojos- Potter, te ruego que te controles¿se a tomado usted las pastillas? al parecer el golpe aun le afecta, le recomendaría dar una vuelta por la enfermería.-Luego salio imponente por la puerta. Pero antes de salir, se paró en seco y habló-¡Ah! Potter, otra cosa… son 5 puntos menos para Gryffindor por escupirme mientras me hablaba.
-¡Eso no es verdad!-Gritó molesto-Vieja bruja-Susurró.
-Hola Sirius-saludo una voz femenina.
-Hola Lily-dijo el amigo de James aguantando las carcajadas. Lily salía detrás de la profesora y luego de mucho tiempo miro a James a los ojos con el más profundo odio…
-Creo que ella te oyó.-Le susurró Sirius a James con una sonrisa en el rostro.
Aunque ninguno de los amigos sabía por qué James y Lily habían terminado tan mal, no hacían intentos por reconciliarlos. James tenía carácter y para que hablar de Lily. Cuando le preguntaban sobre el tema a algunos de ellos se mostraban reacios a decir que fue lo que paso. Lily se ponía sería y sus mejillas tomaban un color rosado bastante fosforescente, mientras que James comenzaba a golpear las cosas y ponía miradas de odio contenido.
Una semana antes de comenzar las vacaciones de invierno las cosas comenzaron a tomar un cierto aire entretenido. Estaban James, Lupin y Peter sentados en los jardines del colegio pensando en como celebrar el final del trimestre cuando una particular voz los motivó a levantase.
-Snape, siempre con esas cosas ¿no?-Decía una persona que arrastraba las palabras y que tenía un tono arrogante.-El señor tenebroso pronto nos librara de todas estas pestes.
James sonrió y haciéndole una seña con la cabeza a Lupin se levantó.
-Miren a quién encuentro por aquí-dijo saliendo de entremedio de unos arbustos-Si no es el doctor caca y su compañero vomito?-
-¡Potter!-dijo con odio Snape
-Severus-Dijo Lupin serio saliendo detrás James-Malfoy…
-Vaya, vaya, vaya… ¿sacaste a pasear a tu mascota Potter?- Pregunto Lucius, mirando con asco a Lupin.
-¿Mascota? yo no veo ninguna mascota, a menos que te estés refiriendo al espécimen que tienes a tu lado-Dijo James apuntando con la cabeza a Snape.
-Mucho cuidado con lo que dices Potter, el señor tenebroso escucha todo-
-Si eso me han dicho… pero sabes, no me da miedo…-Dijo mirando a los lados con despreocupación como esperando ver unos oídos gigantes-Le podrías decir que me envíe una foto de él autografiada? Es muy famoso tu jefe…-
-Te arrepentirás de tratarlo de esa forma.-Dijo Snape sacando su varita.
-5 puntos menos para Slytherin- Dijo Lupin.
-No te atreverías-Dijo con antipatía Malfoy
-10 puntos menos para Slytherin-Dijo Lupin mirando la hora.-Cada vez que hables le quitare puntos a tu casa.
-Maldito…-Malfoy pretendía lanzarse contra Lupin.
-15 puntos menos para Slytherin-Lupin lo miró evaluadoramente.-Piensa que lo hago por tu bien.
-Eres un asqueroso lican…-Dijo Snape, pero alguien no lo dejo terminar.
-30 puntos menos para Slytherin-Era la profesora McGonagall, venía acercándose cuando escucho a Snape.-Me sorprende su falta de tacto señor Snape. Váyanse, Ahora! los dos.-les dijo a Malfoy y a Severus.
Luego miró a Lupin y le indico que lo siguiera.
-Usted señor Potter vuelva la sala común y que no lo vuelva a ver peleando con el señor Malfoy.
Ya estaban cenando cuando apareció Lupin por las puertas del gran salón. Venía con un sobre en la mano y caminaba despreocupadamente por entre las mesas e incluso tenía una sonrisa en el rostro.
-¿Por qué esa cara?-le preguntó Sirius a Lupin cuando éste tomó asiento al lado de James.
-Me voy a casa para las vacaciones-dijo sirviéndose pastel de papas.
-Oh! pensé que nos quedaríamos aquí-dijo Sirius algo molesto.
-Pero Peter también vuelve a su casa-le recordó James jugando con su comida-De este ángulo no alcanzo al grasiento de Snape.
-Más para el lado-le indico Sirius haciendo que James se moviera hacia la izquierda en su asiento-entonces solo nos quedaremos dos merodeadores?
-No, para nada-Remus parecía entretenido y sonreía abiertamente.
-Brillante-James lanzó la comida con la cuchara pero le dio a una chica de Revenclaw, se giró rápidamente y miro a Remus con cara de suficiencia- ¿Qué pretendes¿Partirte por la mitad¿La chica se dio cuenta?-Preguntó mirando por la rabillo del ojos hacia la izquierda.
-No-Sirius se reía por lo bajo, haciéndole señas a la niña para indicarle quien le había lanzado el pastel de papas.
-Ustedes irán conmigo-le explico Lupin a sus amigos-Claro, si quieren… obvio
-¿Ir contigo?-repitió Sirius dejando lo que hacía.
-Claro¿a Londres?-James sonrió de oreja a oreja.
Lupin asistió con la cabeza mientras masticaba un pedazo de pan.
-Genial-Sirius hizo un gesto de alegría-¿cuando nos vamos?
-Apenas salgamos de vacaciones. Pero… ¿no van a pedir permiso?
James y Sirius se miraron, luego comenzaron a reír escandalosamente. Lupin levantó una ceja, pensado que preguntar eso había sido una idiotez.
-De acuerdo, entonces avisen en sus casas o mejor… no digan nada y arreglen los baúles-se levantó-¡Ah! James, la chica viene para acá-luego salió del gran salón seguido muy recerca por Sirius y dejando a James con una chica de Ravenclaw bastante molesta.
Las vacaciones llegaron más rápido de lo que incluso ellos querían. Peter se marchó a su casa un día antes que ellos. Lily también arreglo el baúl y se fue donde sus padres, pensando que estar lejos de todo el mundo le serviría para reflexionar. James, Sirius y Lupin esperaron hasta que pasara la luna llena, luego tomaron el tren.
El viaje les pareció una eternidad. Por la ventana se podía ver la nieve caer y arremolinarse. Lupin y James jugaban ajedrez mágico, Sirius miraba y vitoreaba al que iba ganando.
Cuando llegaron a la estación se encontraron con los padres se Lupin.
-Que bueno verlos, chicos-dijo la señora Lupin cariñosamente, miraba a su hijo con los ojos llenos de lágrimas.
Al entrar en la casa, encontraron que todo estaba adornado para la ocasión, fiestas de fin de año. Un gran árbol de navidad en medio de la sala y adornos en todas las direcciones. Incluso cuando James y Sirius entraron en su habitación encontraron un pequeño arbolito en medio de ambas camas, encima de la mesita de noche.
Los días pasaban, era bastante placentero sentarse junto a la chimenea y escuchar la nieve caer, comiendo pastelitos de navidad y leche que la señora Lupin les llevaba cada una hora. Cuando el tiempo no estaba muy tormentoso salían a "jugar con la nieve" pero la realidad era otra.
-Mira esa chica-le susurró James a Lupin.
-No, esa, la de bufanda verde-dijo Lupin sonriendo.
-Oigan-Sirius les tiró una bola en la cabeza a ambos chicos-¿El cementerio de los magos no esta en Londres?
-Sí-dijo Lupin pensando lo mismo que Sirius.
-¿Crees que deberíamos?-pregunto James serio.
-También era nuestra amiga-le recordó Sirius-Debemos ir a verla.
Todos asistieron con la cabeza. A partir de eses momento el día ya no estuvo muy entretenido. Ya habían pasado meses desde la muerte de Annie, pero aún James sentía el exceso de ira al pensar en la causa.
A la mañana siguiente, se levantaron temprano rumbo al autobús. Lupin los guió durante todo el camino. Hablaban de vez en cuando, solo para preguntar algo o responder. Llevaban la varita bajo la manga y preparada ante cualquier incidente sospechoso. James iba muy serio, Lupin tenía un semblante melancólico y Sirius parecía penoso.
Cuando entraron en el cementerio, caminaron con paso firme través de las lapidas si detenerse a mirar el nombre. Habían pregunto en la entrada por Annie, sabían perfectamente donde se encontraba. "Casi al final" fue lo que dijo el hombre. Pero lo que vieron al llegar al límite hizo que James sintiera ganas de golpear a alguien.
-¿Lily?-escuchó que decía Sirius.
La pelirroja estaba arrodillada junto a una lapida, pero alguien la abrazaba. Un hombre joven pero mayor que ella.
-¿Y quien es el otro?-ahora el que hablaba era Lupin.
-Adolf…-susurro James apretando los puños y sintiendo deseos de salir de allí.
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