Basado en las novelas de J.K. Rowling, Harry Potter
Nacer por ti, morir por él
Décimo Capítulo: "creí en ti"
Por Jane Camui
Lily tenía los ojos apretados. Intentando contener las ganas de abrirlos y perderse en los de él. Pretendía sacudirse o quizá no lo hacía, a lo mejor le gustaba sentir el contacto con él, saber que la miraba detenidamente sin perder detalle. Las mejillas le ardían... "No, yo no siento nada por Potter. No, no, no, no. Es imposible" pensaba tratando de remover de su cabeza la idea de lo agradable que era estar allí, pero cuando se comenzó a sentir un tanto atontada volvió a su mente la imagen de James besándose con Mary. Inmediatamente su orgullo y el dolor se hicieron notar en su pecho. Deseó moverse, quiso librar los brazos, mover las piernas...
-Mientras más te agites, más difícil te será salir-dijo la voz de James. A Lily le pareció maravillosamente seductora, pero intentó no dejarse cautivar por los "encantos" del chico.
-Déjame!-exclamó corriendo el rostro. Abrió los ojos y contemplo la pared del compartimiento. James, al ver los ojos de la pelirroja, sonrió. Le encantaban, la naturalidad de ellos y la forma que tenía de expresar lo que sentía con la simple mirada.
-Solo quiero explicarte lo que pasó-dijo James mientras intentaba controlar sus impulsos.
-Ya dije que no quiero saber!-sentenció la chica.
-No te dejaré ir si no me quieres escuchar!
-Por qué!-preguntó Lily. Ahora lo miraba. James no supo como definir lo que veía a través sus ojos. Tristeza, miedo, ira ¿Qué era?-Por qué debería escucharte? Siempre me dirás lo mismo. No eres más que un vil mentiroso. Pareciera que disfrutarás con lo que me haces. Por un segundo creí en ti, pensé que era verdad todo lo que me decías. Que tonta fui...-dijo en voz suave, pero cargada de amargura-Nunca debí pensar que tus palabras venían del corazón. Solo querías jugar ¿verdad?.
James la miró con sorpresa. Sentía como si hubiese comido algo desagradable, una sustancia que le pesaba en el estómago y que le hacía sentir mal.
-Ese día que ocurrió todo-James supo que se refería al día en que se enfrentaron a los mortífagos en el cementerio-tú dijiste... que creías... Yo... No...-Lily no pudo decir lo que había escuchado aquella vez... "No puedo olvidarme de ella...creo que... creo que estoy enamorado, Sirius" Sus palabras no hacían otra cosa que atormentarla.
-Lily...-dijo James por fin. Pero ella no lo dejó terminar. Negó con la cabeza.
-Ya no Potter-dijo en un susurro-Ya basta con el juego. Todo se acabó.
-No-dijo James con fuerza-Tu no puedes acabar algo que aun no comienza. Escucha! No me interrumpas. Ahora hablaré yo-Lily no hizo gesto algo, solo lo miraba-Eres cambiante, extraña, te dejas llevar por tus idea-Lily hizo un intento por protestar, pero James levantó la voz- solitaria, cerrada, testaruda, inconsecuente, mandona, caprichosa... Podría seguir todo el día. Pero a pesar de eso...-de apoco Lily sintió como el peso se iba alivianando. James comenzaba a levantarse-...pero a pesar de eso no puedo evitar sentir por ti algo que jamás en mi vida había sentido. Ya te lo he dicho, y de seguro ahora crees que estoy mintiendo, pero quiero que tengas claro que no puedo evitar mirarte y sentir que te adoro. Que aunque me dirijas tus ojos para demostrarme lo mucho que me detestas, no hace que te quiera menos. Al contrario, eres una persona complicada, demasiado complicada... Pero cada vez que me doy cuenta de lo difícil que es entenderte me gustas más. Es esa magia más poderosa que cualquier otra, el saber que no importa lo que ocurra... siempre seguirás siendo tú...-James la mirada desde el otro lado del asiento serio y con la mirada penetrante-... ¡La niña torpe y obstinada de siempre!
Lily entrecerró los ojos molesta. Claro, demasiadas palabras bonitas para terminar con un final dulce. "No, tenía que terminar con una estupidez" pensó la pelirroja mientras se levantaba violentamente. James la miraba con aire de suficiencia.
-Idiota-dijo Lily en voz baja, pero lo suficientemente fuerte como para que James la escuchara.
-Idiota! JA!-exclamó James. Lily intentaba bajar su baúl-Estás celosa. Admítelo. Te molestó hasta el pelo que ella me besara.
-Celosa?-preguntó Lily-Olvídalo. Eres muy poco para mi.
La pelirroja tiró de su baúl con toda la fuerza y este cayó a su lado. Se disponía a salir del compartimiento cuando un rayo de luz atravesó el lugar. Lily intentó abrir la puerta, pero estaba fuertemente cerrada.
-Abre!-dijo Lily.
-No-James le sonrió picaramente. Lily observó, con horror, como James jugaba con su varita.
-Devuélvemela!
-No-repitió el chico de anteojos. Lily resopló disgustada.
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-Sirius! Pudo abrir?
-Sí, está dentro.
-Genial. Tenemos que sacar las cosas...
-Estás bien? Te noto un poco raro...
-Sí, me duele un poco la cabeza. Podemos entrar o no?
-James acaba de lanzar un hechizo contra la puerta nuevamente. Al parecer, no quiere dejar salir a Lily.
-Pero ya estamos llegando
Sirius se encogió de hombros. Observaba al castaño con ojo analítico. Tenía una expresión en el rostro que denotaba cansancio, incluso más del que habitualmente proyectaba. Tenía la piel pálida y sus ojos dorados estaban tristes.
-Qué pasó, Lupin?-preguntó Sirius.
-Nada, todo está bien-respondió el licántropo tratando de parecer seguro.
-Hablaremos luego-dijo casi con un tono de amenaza-Ahora tenemos que hacer que James abra esta maldita puerta... a todo esto-dijo de repente-¿dónde está Sophie?
-Ah-dijo Lupin lamentando hablar de ella-en el compartimiento del otro lado. Quiere que le expliques lo que está pasando.
-Luego, después, otro día-dijo Sirius sin darle importancia-abre!-gritó hacía la puerta-Tenemos que sacar los baúles. Estamos llegando a la estación, Cornamenta.
-Luego, yo se los llevo. Da igual...-dijo James. Sirius notó el tono entretenido.
-Abre!-escucharon Remus y Sirius. Por la voz los chicos supieron que Lily estaba apunto de explotar de indignación.
-James-comenzó Lupin-no sería mejor que...
-No! Esto lo vamos a arreglar ahora ¿verdad pelirroja?
-No me llames así intento de ser humano!
Sirius intentó contener la risa, Remus lo miró con una ceja levantada. No estaba muy seguro si eso era gracioso o no. Prefirió dejarlo hasta allí, además a él comenzaba a dolerle la cabeza.
-Vámonos-dijo a Sirius-James tendrá que cumplir su palabra. Tenemos que ir por Sophie
El tren comenzaba a detenerse. La poca gente que había en el ferrocarril sacaban sus cosas para bajar. Una neblina hacía casi imposible la vista en la estación. Los alumnos se dirigían torpemente a los carruajes que los llevarían de vuelta al colegio. Hagrid estaba allí, controlando y vigilando que todo saliera bien. Al ver a los tres chicos, se acercó con un gesto amigable.
-Sophie! Bienvenida nuevamente-Hagrid de dedicó una sonrisa a la chica, que se la devolvió aunque parecía notablemente apenada-Cómo estuvo el viaje?-preguntó.
-extraño-respondió Sirius asistiendo con la cabeza, miró a Sophie al notar su tristeza.
-Dónde está James?-Dijo mirando a todos lados-y Lily! Dónde están?
-Arreglando un problemita...-Sirius guiñó un ojo pícaramente. Hagrid prefirió no decir mucho. Se limitó a asistir con la cabeza. Lupin estuvo seguro que contuvo las ganas de decir que James no era el indicado para Lily. Los ojos del semigigante y la forma que torció los labios se lo indicaron.
-Vamos a los carruajes, está haciendo frío...
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-No seas payaso Potter!-dijo Lily con voz cansada. Estaba sentada frente al chico de anteojos. El expreso de Hogwarts estaba vació-En cualquier momento el tres se irá y nosotros con él.
-No abriré la puerta hasta que me disculpes-dijo James con tono calmado, como si fuera todo aquello lo más normal. Lily se limitó a fulminarlo con la mirada y cruzarse de brazos indignada-de acuerdo, en ese caso-James se acomodó en el asiento, como si pretendiera dormir allí.
-qué haces!-dijo Lily levantándose de un sopetón-Potter! Abre la maldita puerta!.
-Ya sabes lo que tienes que hacer...
-Pero no lo haré! Vamos-dijo Lily dando una taconeada-nos quedaremos sin cenar!
-Si lloras te dejo salir!-Exclamó James como si la idea fuera maravillosa.
-Idiota! Idiota! Idiota!
-No es tan difícil-James se incorporó-Solo tienes que decir: James Potter, te disculpo y acepto ser tu novia.
Lily se quedó quieta. Había escuchado sus palabras y no pudo reprimir una leve sonrisa. Por desgracias, James lo notó. La tomo de las manos y la miró detenidamente a los ojos, como ya había hecho antes...
-Lily, te quiero. Te lo he dicho de muchas formas
Lily estuvo tentada de decirle que también lo quería y con lo locura. Que no podía desear otra cosa que poder estar con él y tratar de vivir juntos todo lo que debería ser una vida hermosa. Pero no podía, no era tan fácil...
-No puedo...-dijo con pesar. Agachó la cabeza.
-Por qué?-James estaba serio.
-Porque aunque no quieras admitirlo-dijo Lily levantando la cabeza-necesitas tener a tres chicas junto a ti, te gusta estar rodeado de... de... esas... tu sabes-Lily estaba nerviosa, notaba como las manos de James apretaban cada ves más.
-Deja demostrarte que eres la única a la que quiero. ¿Qué puedes perder?-dijo volviendo a su actitud altiva.
-Lo poco que me queda de orgullo-respondió la pelirroja.
-El orgullo no te sirve para ser feliz, la persona que amas sí-Lily supo al instante que decía la verdad. Sonrió tristemente. James la abrazó, con la misma fuerza con la que se atrapa aquello que no se quiere dejar ir. Acarició dulcemente su cabello, unas caricias que lograron que Lily se diera cuenta que hiciese lo que hiciera jamás podría dejar de sentir por James lo que su corazón guardaba con tanto celo. Suspiró resignada a estar atrapada entre sus brazos... pero feliz cada vez que sus ojos se topaban. Olvidando todo lo que le hacia daño, todas las heridas. Él estaba allí para protegerla y brindarle su ayuda.
-Deja que te demuestre que a mi lado, tu serás la única-susurró James. Lily asistió casi inconscientemente. James beso la frente de la pelirroja con cariño... Lily levantó el rostro queriendo sentir sus labios, pero de repente...
-El tren!-exclamó Lily asustada.
-Diablos-dijo James algo frustrado-Está bien, no te asustes. ¿Qué es lo peor que podría pasar?
-Volver a Londres, ir a Cambridge, a Liverpool-dijo Lily nerviosa.
-Tenemos que salir de aquí. Estas últimas ciudades muggles no las conozco.
Apuntó a la puerta con la varita y se abrió al instante. Con otro movimiento de varitas envió todo el equipaje a los terrenos del castillo. Tomó la capa invisible y la puso sobre ambos, tratando de tapar los dos cuerpos.
-Pasaste tu examen de aparición?-preguntó James temiendo la respuesta.
-No-dijo Lily apenada.
-No importa. Afírmate de mi brazo fuertemente. Nos vamos a aparecer en el pueblo
-Has hecho esto antes?-preguntó Lily con temor.
-No-respondió secamente James-Pero la primera es la vencida. No dice así el dicho muggle?
Lily negó con la cabeza, se mordió el labio. En su momento podrían haber saltado del tren, pero ahora era casi imposible. La locomotora iba a toda velocidad.
-En fin. Fue un gusto conocerte-dijo Lily tratando de no parecer muy alterada. James le dio un fugas beso en los labios antes de cerrar los ojos con fuerza.
-Uno, dos, tres!
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-Dónde estarán?.
-Cómo estarán!
-Espero que bien...
La cena había terminado. Sirius, Lupin y Sophie estaban sentados en la desierta sala común de Gryffindor esperando que sus amigos volvieran. El fuego crepitaba mientras los tres chicos estaban en silencio. De ves en cuanto Sophie miraba de reojos a Remus, pero este al notar su mirada corría el rostro. Sirius estaba echado en una butaca con cara de sueño, así que no notó absolutamente nada. Pasó la hora y el retrato nunca se abrió. Finalmente Remus se levantó del cómodo sillón.
-Me voy a la cama-Se sentía demasiado incomodo allí, entre ambos-si James aparece me despiertas-dijo dirigiéndose a Sirius.
Caminó con paso fuerte a la escalera. Sin mirar a tras la subió y entró en la habitación. Sophie sintió un terrible peso sobre ella. Negó con la cabeza. Lo quería, de eso estaba segura. Desde la primera ves que la besó ella notó como su corazón se agitaba de la emoción, cada vez que él tomó de su mano, ella sintió como su estómago daba un salto. Su cabeza daba vueltas cuando lo veía de lejos, cuando se cruzaban en los pasillos y él le dedicaba una amorosa sonrisa. Ese gesto lograba que ella se quedara tranquila, le recordaba que aunque nadie lo supiera ellos estaban juntos... Observó como Sirius bostezaba. Tomó una decisión. Si quería recuperar a la única persona que de verdad había amado... si de verdad quería volver a sentir felicidad... debía comenzar a hablar...
-Sirius-se rascó levemente la cabeza, nerviosa-necesito hablar contigo.
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-Estoy entera!
-No sé, tampoco quiero abrir los ojos. ¡Auch! No me golpees.
-Te lo tienes bien merecido!.
-Por qué!
-Por tu culpa no pudimos bajar cuando debíamos, por tu culpa quizá me falta una oreja o quedé calva.
-Merlín quiera que no, imagínate sin tu pelo rojo.
-Me siento estúpida...
-Olvídalo, piensa que si perdiste algo fue una parte que no vemos... Piensa lo horrible que sería que perdieras uno de tus pe...
-Qué intentas decir con lo último?
-No pongas palabras en mi boca, Evans! Quise decir pelo... De acuerdo, abriré los ojos y te miraré para asegurarme de que no te falta algo.
James sintió como la mano de Lily lo apretaba. Abrió los ojos y quitó la capa invisible lo más rápido que pudo. Miró a la chica que tenía los ojos cerrados, a James le pareció hermosamente dulce.
-Y...?-preguntó Lily sin abrir los ojos.
-Al menos tu pelo esta...Espera-James levantó el pelo rojo de la chica y observó -Tus orejas también, sanas y salvas. Ambas manos, ambas piernas, pies... y también están tus dos pe...
Lily abrió los ojos bruscamente. Con la mano se tapo. Miró indignada a James que la observaba divertido y picaramente.
-Solo me aseguraba que estuviera todo-dijo el chico poniéndose las manos en la cabeza despreocupadamente.
-Muchas gracias, pero creo estar completa! No sigas mirándome!-Dijo apenada. Sus mejillas estaba carmesí.
-Y tú crees que nunca lo he hecho? Qué esta es la primera vez?-preguntó fascinado con la reacción de Lily.
-No me importa!-mintió. De repente notó un frío viento. James rió por lo bajo y le pasó su chaqueta.
-Toma, así tapas tus pechos-Lily lo miró avergonzada-y te refugias del frío.
-No es necesario-dijo en voz baja la chica.
-Claro, claro que sí-Dijo, al notar que ella no quería aceptar su ofrecimiento la afirmó y forcejeo con ella intentando ponérsela-vamos! No seas testaruda!
-Te voy a morder-dijo amenazadoramente la pelirroja.
-Te voy a dejar calva!-Exclamó el chico.
Minutos después ambos caminaban por el pueblo nevado. Lily llevaba puesta la chaqueta de James luego de un forcejeo donde ambos había recibido manotazos.
-Te vas a resfriar-dijo Lily en un susurro. James se encogió de hombros-Por más que quieras, no eres el hombre de acero.
-Quien dijo que no?-preguntó con falsa sorpresa. Lily sonrió, le encantaba... le gustara o no, él le encantaba.
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-Qué ocurre?-preguntó Sirius sentándose bien en la butaca.
-Lo que necesito contarte...Mmm.. es algo muy importante... Yo... sé que esto...-intentó encontrar las palabras precisas, pero por más que lo intentaba su lengua se trababa.
-Podrías comenzar a contármelo dentro de este año?
-Espera!-dijo molesta, no con el chico, sino con ella misma. Por todo, por no poder decir las cosas en el momento. Por no haber sido sincera, por haber actuado de una forma determinada. Por haber olvidado lo que sentía, por todo... y cada una de las cosas que pasaban.
-Tengo toda la noche...-dijo Sirius mientras intentaba reprimir un bostezo. Sophie comprendió que no era el mejor momento, en cualquier segundo Sirius caería dormido.
-Sirius, necesito que me pongas atención. Lo que intento decirte es... Cielos! Te vas a molestar tanto conmigo.
-Entonces no lo digas, así nos evitamos problemas-dijo Sirius con simpleza.
-No, es necesario... Sirius. El año pasado, cuando pasó eso que tu sabes...-Sophie hizo un gesto con la mano, evitando decir la palabra clave.
-Nos besamos?-aventuró Sirius alzando una ceja.
-Sí, eso...-repuso Sophie con pesar-Bueno, aquella vez... Yo estaba... en realidad, es un poco... Mmm... tú no sabías pero...-Sirius la miraba divido entre la extrañeza y la diversión. Le encantaba ver a las mujeres nerviosas.
-Y bien?-preguntó invitándola con la mano a continuar.
-De acuerdo, si no es ahora, no será nunca-dijo para sí-el año pasado cuando nos besamos yo estaba de novia-dijo lentamente.
Sirius la miró con la misma expresión de hace cinco segundos antes.
-Y...?-preguntó. Si había armado todo el problema por aquello, había perdido majestuosamente su tiempo. A Sirius Black no le importaba, Sophie podría haber estado casada con el mismísimo ministro de la magia y le habría dado igual.
-Se que no te preocupa-Dijo Sophie con un suspiro. Si la chica que Sirius Black tenía en la mira tenía o no tenía novia, era un simple detalle. No le había importado antes, no le importaría jamás.
-No es que no lo valgas-dijo Sirius-Al contrario, creo que eres la mejor muchacha con la que he estado. Aunque no fue más que un beso, no deberías preocuparte-dijo Sirius como si aquello fuera lo que a la chica la tenía tan nerviosa. Sophie sonrió tristemente... ahora venía lo peor. Se levantó y se hincó al lado de la butaca que Sirius ocupaba.
-Sirius... mi novio era Remus-dijo en un susurro.
Sirius se sintió aturdido. La miró con los ojos muy abiertos... "Aquello no puede ser verdad" pensó horrorizado.
Continuará
Gracias por todos los Reviews del capítulo anterior. Me demoro cada vez menos en actualizar, solo por ustedes!
Estoy trabajando en otro fic donde se relata toda la historia (según yo) de Lily y James, desde primer año hasta el final. Ya lo subiré y espero que todos ustedes lo lean. Solo un pequeño anticipo, es larguísimo que incluso me da miedo.
En fin. Fiel a mis lectores de despido.
muchos saludos a todos!
