Historia basada en las novelas de J.K. Rowling.

Nacer por ti, morir por él

dieciseisavo capítulo: yo amo a otra persona.

Jane.Camui

Robert la había encontrado primero. Ella podría regresa sana y salva. Él ya no tenía nada que hacer allí.

Estaba a punto de marcharse cuando las palabras de la chica lo hicieron detenerse. Lupin frunció el entrecejo. La conversación llegaba alta y clara a oídos del licántropo...

-Por favor!-imploraba la chica-vuelve al castillo!

-Sophie, creíamos que estabas perdida!

-Y lo estoy!!

-Pero me acabas de decir...

-Ayy! Por qué todo tiene que ser tan difícil!-dijo exasperada.

-No entiendo nada. Lily nos dijo...

-Ya sé lo que ella dijo-interrumpió la chica-te lo explicaré mañana, pero ahora, por favor, vete.

-NO!-dijo el chico furioso. Una idea vaga de lo que estaba pasando se había fijado en su mente-todo esto es por ese hombre lobo ¿verdad?

-No lo llames así!-dijo molesta la chica.

-Lo llamo por lo que es. Es un hombre lobo, un licántropo y todo esto es un maldito montaje para que él viniera ¿cierto?. Eres increíble! No has hecho más que llorar a una persona que probablemente ni se acuerda de lo que pasó entre ustedes. Entiende una vez por todas que el prefiere a sus amigos que a una chica! Estás dando lástima para que él esté contigo solo por pena ¿no?... pobre idiota!

-Cállate!-gritó Sophie. La mano de ella se plantó con fuerza en la mejilla del rubio. Lupin solo escuchó el ruido, pero estuvo seguro de lo que pasaba-No vuelvas a decir aquello nunca más. Quien te crees para dirigirme la palabra de esa forma? Lo que yo haga o deje de hacer con mi vida, con mi tiempo o con mi persona es algo que ti no te incumbe...-tenía la voz entrecortada, pero Remus sintió la furia que salía de sus labios-cría que era distinto, que eras un amigo de verdad. Siempre confié en ti. No entiendo porque actúas de esa manera!-Robert no se había inmutado. No se sobó la parte adolorida, ni la tocó. No retiraba su mirada de la muchacha. Una mirada fría y calculadora-te detesto, y te exijo que te vayas ahora mismo de aquí. No quiero volver a ver tu ególatra cara!. Eres un... un... qué?! Qué estás haciendo?!! Suéltame

La voz de la chica ya no se entendía. Lupin, preguntándose que estaba pasando y un poco asustado, se acercó y asomó la cabeza. Lo que vio lo dejó helado.

-SUELTALA!!-gritó apuntando con la varita al chico.

-Diablos...-dijo Robert separándose de los labios de la chica-El maldito hombre lobo aparece en el momento menos oportuno-pero no la soltó. La tenía fuertemente afirmada por los brazos.

-Suéltala-repitió. Sophie forcejeaba y tiraba pero la fuerza del chico era superior.

-Idiota!-Dijo Sophie llorando-me estás haciendo daño!

Lupin estaba ardiendo en rabia. Sólo le habían bastado las lágrimas de la chica para abalanzarse sobre Roberts. El ataque tomó desprevenido al rubio, que intentaba sujetar a Sophie. Ante el desconcierto, soltó a la chica que se alejó histérica. Lupin no necesitaba su varita, quería golpearlo, hacerle el mayor daño posible, pero con sus manos. En ese momento, su varita no parecía más que un molesto palito. Robert, que parecía tener una fuerza sorprendente, no era capaz de sobreponerse a la furia del chico castaño. Entre golpe y golpe Sophie gritaba pidiendo que se detuvieran, pero ninguno de los chicos tenía la menor intención de terminar con la pelea. Ambos estaban sacando a flote su rabia. Lupin por haber osado acercarse a la chica, por haber creído que podía besarla, por incluso haberla tocado o mirado. Robert, porque se sentía frustrado. No iba a poder tener jamás a la mujer que amaba y todo por culpa del hombro lobo. Pero de repente, entremedio de todo el tumulto, un fuerte rayo color ámbar rompió la poca luz que los iluminaba.

-Qué?!-dijo Lupin deteniéndose con la manos aferrando la túnica de Robert.

El chico rubio quedó inconciente. Lupin no entendía que había pasado, miró a su lado y vio a la chica con la varita en la mano, apuntando directamente a Robert. Remus soltó el cuerpo del chico y vio como este caía desmayado al césped.

-Remus?...-dijo Sophie sin moverse. Sin apartar su varita del lugar donde había apuntado.

-No debiste haberlo hecho...-dijo Remus sin mirarla.

-Yo... yo...-dijo la chica secando sus lágrimas. Pero Remus no la escuchaba. Sirius había tenido razón, Sophie había hecho aquello para llamarlos a su lado. No estaba realmente perdida. Se había metido en el bosque prohibido, había actuado irresponsablemente, poniendo en riesgo su vida y, quizá, la de todos sus amigos... ¿solo para que él fuera por ella?.

-Vuelve al castillo-dijo finalmente.

-y tú?-preguntó la chica con temor.

-Yo? Yo esperaré que Robert recupere la conciencia.

o.o.o.o.o

-Bah!! Siempre tan infantil!-dijo James caminando.

El silencio a su alrededor no hizo más que molestarle, como pensaba que la chica deseaba. Pero él no iba a ser tan estúpido como para darse vuelta y rogarle para que abriera la boca para decir algo. James estaba con todo su orgullo reluciendo. Le molestaba que la chica no fuera capaz de decir la razón por la cual no podían estar juntos ¿qué podía ser tan importante? ¿qué era aquello que ella se negaba a decir?. James pateó una piedra con fuerza, enojado.

-Vamos a estar toda la noche dando vueltas...-dijo apretando los dientes y aguantando el dolor en su pie-y la señorita se niega a hablar?

Silencio, solo silencio... solo el sonido de sus pasos acompañaba la soledad de James.

-No podrás estar toda la noche callada. Ambos sabemos que tarde o temprano me gritarás!...

James miró de reojos a su lado. Pensó que iba detrás de él, pues no iban caminando juntos. Al llegar a un claro se detuvo, miró a todas lados preguntándose donde ir. Pero de repente, frunció el entrecejo...

-Lily?-preguntó. Pero no obtuvo respuesta-DIABLOS!! Lily!! Dónde demonios te metetiste?!!!

o.o.o.o.o.o

La pelirroja caminaba por el bosque buscando alguna señal, algo que le indicara que tan lejos estaba del castillo. Había intentado hacer magia, pero por alguna extraña razón le era imposible hacer un buen hechizo. Lo único que había podido realizar, había sido el conjuro de la luz en su varita. Supuso que las palabras del chico la había afectado en sobre manera, de modo que sus fuerzas estaban muy bajas... iba a tener que caminar hasta que diera, por casualidad, con alguna torre del castillo en la distancia. De haber tenido sus fuerzas, habría podido...

-Quien está allí?-dijo deteniéndose de repente. Alzó la varita para poder ver entremedio de unos árboles raramente juntos. Sintió un escalofrío al recordar que una vez le habían dicho que dentro del bosque prohibido había una manda de gigantes-tonta!-se dijo a si misma-Si fueran gigantes los habrías visto hace mucho rato...

Intentó calmarse y comenzar a caminar de nuevo. Pero cuando movió un pie, sintió el roce de algo. Se detuvo en seco... alguien estaba por allí cerca, estaba segura. Sentía que el corazón le latía a mil por segundo. Que se ponía pálida y que perdía la movilidad de las manos... ¿por qué había sido tan tanta y separarse de Potter? Tendría que haber esperando a llegar al castillo para hacer lo que se había prometido... Nuevamente, fue conciente del movimiento del follaje. Estaba tan oscuro que la débil luz de su varita no alcanzaba a mostrar aquello que ocasionaba el temor de la chica.

Intentó regular su respiración. Hizo lo que una vez Sophie le había dicho que hiciera cuando tenía mieda... contar.

-Uno, dos, tres, cuatro...-pero no daba resultado. Aquella cosa se estaba acercando, lo sentía-por favor...-dijo con voz debil-a... a...le...-pero estaba paralizaba. Estaba sola en medio del bosque prohibido, sin saber hacia donde correr, con un ser extraño que se acercaba espantosamente lento.

Cerró los ojos esperando el momento en que el ser saltara sobre ella... pero no pasó nada. Escuchó un sonido de cascos...

-Ah?-dijo confundida. Abrió y los ojos y se maravilló.

Delante de ella había un hermoso ejemplar. Un unicornio blanco como la luna y reluciente como la misma la miraba con extrañeza. Tenía los ojos tan claros como su piel y su gran cuerno era de un hermoso color plateado.

-Eras tú?-dijo Lily sintiéndose un poco tonta. Había creído que había llegado su hora. Estaba segura que jamás podría salir viva del bosque prohibido. El animal sacudió su cabeza y pateo levemente en el suelo-me asustaste!-dijo sin levantar la voz para no espantar al hermoso unicornio. Con cuidado, se acercó para acariciarlo. Estaba encantada, nunca había visto uno tan perfecto. Los que habían estudiado en estudios de las criaturas mágicas eran muy comunes, pero este... este tenía un brillo particular que le impresionó. Era mucho más elegante que otros de su especie, pero al mismo tiempo se dejaba acariciar con placer y disfrutaba con los delicados movimientos que la chica le dedicaba-supongo que yo también te asuste ¿verdad?...

La chica suspiró aliviada.

o.o.o.o

-Maldita sea!. Dónde te metiste?!!-gritó furioso James. Estaba tratando de volver en sus pasos, recordando donde la chica había dejado de hablarle y preguntándose por qué demonios la muchacha había desaparecido-Lily Evans!-decía apretando los labios-cuando te encuentre...

Pero no, no le molestaba tener que buscar a la chica. Además de estar enojado con ella por su actitud, tenía miedo. Nuevamente el sentimiento de aflicción que sintió cuando pensó que la perdería se hizo presente en su cabeza. Tenía que encontrarla y pronto...

No lo tranquilizó el escuchar una lechuza. Pensó en todas las criaturas que habitaban el bosque y se maldijo a si mismo por no haber notado la desaparición de la pelirroja antes. Si algo malo le llegaba a pasar, nunca... nunca se lo iba a perdonar.

Comenzó a correr, mirando para todas parte, pero no era lo suficientemente rápido.

Sintió un ruido de galope y se escondió detrás de un árbol. "Centauros" reconoció al ver el pelaje de unos de ellos. "Demonios" se dijo, los centauros no iban a quedarse muy campantes si veían a la chica en lo que ellos consideraban su bosque. Ella ya tenía diecisiete años, era una adulta y los centauros sólo pasaban por alto la presencia de los niños. Sintió aun más miedo... pero se quedó mirando a uno de ellos. Había una forma de encontrar, una forma mucho más eficiente que corriendo y mirando.

-Gracias Lupin!-dijo antes de transformarse en un reluciente ciervo.

o.o.o.o

-Lupin...

-Ya basta!!-dijo exasperado el muchacho-no puedo creer que hayas sido tan imprudente como para idear todo este montaje. Podría haber sido muy peligroso. Podría haberte pasado algo. ¿Qué hubiese pasado si Robert te encuentra y yo no estoy cerca? ¡¡¿Qué estaría haciendo él ahora contigo?!!.

-Nada!! Yo no hubiese dejado que pasara...-intentó decir, pero el resoplido que dejó salir Remus la detuvo. Él tenía razón y no tenía argumentos para debatirlo. El chico se paseaba, perdiendo la paciencia y pensando. En una mano aferraba su varita y la otra la apretaba con fuerza.

-Esto no puede seguir así...-pensó en voz alta.

-Lo sé...

-Tienes que dejar de pensar en mí. Lo nuestro se acabó. Entiéndelo de una vez!!...

-Remus, No puedo!!-dijo ella con las manos en la cara-te amo...

Al escuchar sus palabras, el chico se detuvo. Estaba de espalda a ella.

-Pero yo no... yo amo a otra persona.

o.o.o.o.o

Un gran ciervo atravesaba a toda velocidad el bosque prohibido. De vez en cuando se detenía para olfatear, buscando en el aire el aroma a flores de la chica.

No había pasado mucho rato, cuando escuchó la voz de la muchacha.

Con cautela, se acercó y observó, aun convertido en ciervo, a la chica que se encontraba en compañía de un unicornio.

-Idiota...-pensó al mismo tiempo que sonreía para sí...

Lily se había quedado acariciando al hermoso animal durante largo rato. Se sentía hipnotizada, encantada con el unicornio. A demás, tampoco tenía muchos deseos de alejarse de él, pues sentía miedo de estar sola dentro del bosque prohibido.

-No debía haberme alejado de Potter-dijo en voz alta mientras observaba los grandes ojos del animal. El unicornio que parecía entender lo que ella decía, sacudió la cabeza. Lily rió levemente pensando que la criatura blanca le estaba dando la razón-Pero el dijo que quería que desapareciera! Cómo iba a quedarme si el no quiere estar conmigo?-le explicó-aun que... todo es culpa mía...-dijo finalmente-Ayy!! Por merlín! Estoy tan confundida!...

Y se detuvo. Había escuchado el movimiento de algo muy cerca de ella...

-Otro unicornio?-dijo mirando hacia el lugar.

Pero la inquietud del animal que ella acariciaba la espantó. No, no era un unicornio, y por la reacción de la criatura, tampoco podía ser nada bueno.

-Vámonos!-Dijo apresurando el paso. Pero el unicornio no se movió. Tenía la vista fija en las sombras-No!! Muévete!!-espetó-puede ser peligroso!!.

Se quedó mirando al animal con el corazón en la mano. Este se había puesto a caminar hacía el lugar de donde había provenido el ruido. Lily le hacía señas casi con desesperación para que se alejara. Ya sin poder aguantarlo más, y armándose de valor, corrió al lado del animal y tomó su varita con mano temblorosa. Solo estaba a unos pasos del oscuridad...

-Ah!!!!-gritó tapándose la cara y dejando caer su varita.

Lo que ella pensó que era una gran bestia, había salido y saltado sobre el unicornio. Juntos, comenzaron una atronadora batalla. Cuando Lily se destapó la cara vio que la gran bestia, no era otro ser que un ciervo café oscuro, con grandes cornamentas.

Desesperaba, recogió su varita con la intención de ayudar al unicornio. Los animales, viendo lo que Lily se disponía hacer, se detuvieron.

-Qué?!!-dijo Lily desconcertada-Ah...-dijo bajando la varita, algo malhumorada-son amigos ¿verdad? No...-dijo Lily aburrida de asustarse-mejor no respondan.

Comenzó a caminar, conciente que ambos animales la estaban siguiendo.

o.o.o.o

-Qué amas a otra persona?-dijo Sophie sintiendo que le corazón se le partía.

-Sí... –mintió Remus. Estaba conciente de que la única forma de terminar con aquella historia era demostrándole, o haciendo creer a Sophie que ya no había razón para que siguiera con sus intentos por volver. "Nuestra historia es solo pasado" pensó con amargura.

-A quien?-preguntó en voz baja.

-Una muchacha de Ravenclaw-dijo recordando a una chica que desde quinto él sabía sentía algo por él.

-Su nombre?

-Para qué Sophie?!-dijo Remus mirándola repentinamente, pero luego se arrepintió. Al ver sus ojos llenos de lágrimas que se resistía a derramar, sintió que no podría más con la mentira. Que no era capaz de hacerle más daño...

-Esta bien...-dijo ella pasando una mano por su mejilla para detener a una solitaria lágrima-No importa...

-Vuelve al castillo-le pidió por segunda vez, pero con menos brusquedad.

-Sí...-dijo ella guardando su varita.

Ya había salido del claro cuando una horrible idea se cruzó por su cabeza. Sophie no iba a volver al colegio!

-Espera!-gritó yendo tras ella. Ella se detuvo pero no lo miró, tenía su vista fija en el piso. Lupin pensó que hacer. No podía dejar a Sophie sola, pero tampoco podía dejar a Robert inconciente en medio del bosque prohibido. Así que con su varita creó una camilla invisible con la cual poder transportar al chico y le indicó, sin palabras, a Sophie que caminara delante de él.

Ella no hizo ningún gesto, solo siguió las indicaciones del chico. Tenía el rostro imperturbable, una reacción que Lupin no se esperaba. Ella siempre había sido muy dejada a llevar por sus sentimientos. Si sentía pena, lloraba sin importar quien estuviera delante de ella. Si estaba alegre reía hasta más no poder. Pero aquellos ojos, que eran una puerta hacía su corazón, en estos momentos estaban nulos. Como si hubiese perdido la capacidad de sentir o como si de repente, sus sentimientos se hubiesen ido lejos. Lupin, mirándola por atrás, se sintió mal, culpable... La quería, la amaba... de eso no había dudas. Adoraba su forma de ser, incluso se hubiese alegrado de saber que ella había hecho todo eso por él si no hubiese resultado tan peligroso. No podía dejar de pensar en lo que hubiese pasado si él no estaba cerca. ¿Qué habría hecho Robert con Sophie?.

-Es por aquí-dijo de repente al notar que la chica se desviaba del camino. Ella se detuvo y miró, luego asistió con la cabeza y continuó por el pequeño sentadero que el chico de pelo castaño le había indicado.

Quería abrazarla, besarla... se moría por tenerla en sus brazos una vez más... pero no podía. Además de la historia pasada... no creía poder mirar a los ojos a su amigo si volvía con la muchacha.

Simplemente... ahora sí... todo se había acabado...

o.o.o.o

-Qué quieres? No entiendo...-Lo miró preguntándose que era lo que estaba haciendo el ciervo. Se ponía delante de ella, impidiendo que pasara-Aun no aprendo a hablar con los animales-pensó durante un momento-aunque si puedo hablar con Potter...-exclamó malhumorada. El ciervo dio un resoplido molesto-Ya! Eres muy lindo...-dijo acariciando al animal-pero no sé que quieres...

James pensó que a veces la chica tenía muy pocas luces. Estaba más que claro lo que él intentaba hacer, pero la pelirroja lo miraba sin entender. Se pregutó como era posible que Lily no entendiera que...

-Quieres que me monte?!-dijo de repente. James agradeció dentro de su mente. Por fin, luego de largos diez minutos, la chica había captado el mensaje-No... no debe ser eso-dijo finalmente. James gruñó perdiendo la paciencia.

Lily sintió como alguien la empujaba levemente por atrás. Giró la cabeza y vio al unicornio indicandole con movimientos finos el lomo del ciervo.

-Ustedes tienen una forma muy extraña de actuar...-dijo ella mientras se apoya en el ciervo y se sentaba sobre él.

James pateó el suelo satisfecho. Ahora era mucho más fácil salir de allí. Tenía completo control sobre la chica.

-No, Alto!!-dijo de repente. James se detuvo inmediatamente asustado-Tenemos que buscar a James!-dijo angustiada. El chico de anteojos le hubiese gustado decirle que probablemente "James" ya estaría de vuelta en el castillo si no hubiese tenido que estar buscando a una niña caprichosa que se le ocurrió alejarse de él... "y en muchos sentidos" pensó.

El ciervo negó con la cabeza y apresuró el paso por si Lily decidía saltar. Estaba seguro que si se le metía una idea en la cabeza, no habría nada ni nadie que pudiera contra ella.

-Detente!-dijo Lily aferrándose a sus cornamentas para no caer.

o.o.o.o

Hola! Con poquito tiempo!! Aquí les dejo un capítulo! Que entretenido, actualizo más ahora que cuando estaba en mi casita linda... Ahh!! Muchas gracias por los mensajes!!! ) nos leemos en el próximo capítulo!.