Nacer por ti, morir por él.

Diecisieteavo Capítulo: Dime por qué.

Por Jane.Camui

Llegaron al castillo cuando la luna estaba en medio del cielo. Nunca habían visto una luna más hermosa que la de aquella triste noche. Nada había salido de acuerdo a su plan. Lupin le había dicho que quería a otra... a otra...

-Llevaré a Robert a la enfermería-escuchó que decía Lupin. Ella solo se limitó a asistir con la cabeza. No lo quería ver.

Lupin se quedó parado, con Robert flotando a un lado de él, mientras observaba a la chica subir las escaleras.

-Algún día entenderás que es lo mejor...-dijo en voz muy baja.

Sophie llegó al retrato de la dama gorda, pero ella no estaba. Tendría que quedarse fuera de la torre Gryffindor esperando a que la mujer se dignara a volver. Se sentó en el suelo, apoyando su cabeza en la pared.

Que tonta había sido, que estúpida. Remus había dejado de quererla... ¿por qué? ¿por qué había sido tan idiota? ¿Por qué se había tenido que meter con su mejor amigo?. Había estado confundida. Las constantes miradas de Sirius la perturbaban, además... el hecho de que Remus no quisiera que nadie supiera lo que pasaba entre ellos la hacía pensar cosas... quizá él no quería que la gente supiera que salía con Sophie porque la encontraba tonta, muy poca cosa para él. Quizá solo estaba con ella por lástima... mil y un historias se inventó Sophie tratando de justificar el actuar del chico. Y mientras ella estaba sola, pensando en el por qué del secreto, aparecía Sirius...

"-Todo bien, Sophie?...

-Sí...-dijo ella esbozando una pequeña sonrisa.

-Entonces por qué estás tan sola?

-Lily fue a hablar con la profesora McGonagall y Annie esta buscando unos libros en la biblioteca...-Respondió. Sirius se había sentado a su lado. Estaban en la sala común de Gryffindor. Muy pocos estudiantes se encontraban allí, casi todos estaban cenando-y tú? Por qué no estás con los "merodeadores"?

-James cumple castigo, Peter cumple castigo y Lupin...-Sophie alzó la cabeza, expectante. Si descubría que estaba haciendo otra cosa, no lo que le había dicho que iba a hacer...-está cumpliendo castigo!

La chica suspiró con alivio. No sabría que hacer si Sirius le decía que había quedado con alguna chica, que tenía una cita.

-Y cómo es posible que Sirius Black no esté en un castigo?!-dijo Sophie algo más animada.

-Bah!-dijo él golpeándola dulcemente en el brazo-no soy tan malo como crees.

-Yo no dije que fueras malo-puntualizó ella-pero sí pienso que eres muy travieso.

-Gracias!-Sophie rió con ganas. Sirius siempre lograba subirle el ánimo.

Se quedaron unos segundos callados. Sirius había tomado una revista y ella miraba hacia la ventana, pensando. Como le gustaría poder estar sentada de esa forma con Lupin. En silencio, en la sala común, despreocupados... sin que él temiera porque los vieran juntos. Sin que ella se sintiera mal por eso. Muchas veces había querido preguntarle, pero él siempre encontraba la forma de evitar responder.

-De nuevo...-dijo Sirius sacándola de su ensimismamiento-Vamos Sophie! Qué es lo que pasa?

-No es nada importante-dijo ella.

-Si te hace ver tan triste tiene que ser muy importante-dijo Sirius mirándola fijamente a los ojos. Sophie se mordió el labio...

-No te preocupes... seguramente son ideas tontas mías-dijo tratando de sonreír, pero no pudo. Sintió que todo dentro de ella se estaba desvaneciendo. Quería hablar, quería poder desahogarse. "Por Merlín! Dios sabe que mal es no poder descargarse" pensó.

-No tienes que estar triste-dijo él abrazándola. Sophie cerró los ojos... sentía tanta pena, tanto miedo...-por qué no me dices? Quizá pueda ayudarte.

-No...-negó la chica separándose unos centímetros-De verdad, no te preocupes...

-Me preocupo! Claro que sí!-exclamó el muchacho. Sophie lo miró creyendo que se estaba burlando de ella, pero al ver su expresión seria... su estómago dio un vuelto-me importas mucho Sophie..."

-Idiota!!-dijo en voz alta. Se había dejado seducir. Había caído en las redes de Sirius Black como muchas otras chicas. Y eso había hecho que Lupin se distanciara cada días más, hasta que... finalmente...

"Sophie corría por los jardines del colegio. Corría hacía su sitio especial. Quería estar sola... sentía que algo malo iba a suceder.

Lupin le había dicho que necesitaban hablar urgente. Le pidió que se encontraran junto al árbol de hojas rojas. Sophie sintió que su peor miedo se había hecho realidad. Lupin quería romper con ella.

-Ey!-dijo alguien deteniéndola de repente. Sirius la había visto correr y cuando ella pasó junto a él, este la agarró por el brazo-qué pasa?!

-Nada...-dijo ella corriendo el rostro. No quería que supieran que estaba mal. No quería que nadie fuera conciente que su felicidad estaba siendo arrancada dolorosamente de su realidad.

-Ya basta Sophie!-dijo Sirius enojado-No puedes decirme que todo esta bien. Mira como estas!

Pero Sophie ya no podía más. Lo abrazó, igual como Sirius lo había hecho hacia algunos días. Necesitaba el apoyo de alguien, necesitaba que alguien la reconfortara.

-Vamos, Sophie-la consoló Sirius con voz suave. La guió hasta llegar a orillas del lago, lejos de los ojos de los curiosos-Tranquila. Todo va a estar bien...

-No...-dijo ella con voz débil. No, no iba a estar bien si él le decía... si él le decía que...

-Escúchame! No puede ser tan malo.. alguien ha muerto?-Sophie negó con la cabeza-entonces tiene solución! No puedes dejarte matar por malos ratos. Si alguien te dijo algo, si te dijeron algo que te hizo daño, ya olvídalo. Tienes que guardar lo agradable, los buenos momentos. Es eso lo que hace que cada día tengas una vida maravillosa. Si estás lejos de tu familia y amigos, piensa que en algún momentos volverás a verlos. Si sacaste una mala nota, ya la próxima será mejor. Si te equivocaste y actuaste mal, aprende de ellos e inténtalo otra vez... Tienes que mostrar siempre esa sonrisa maravillosa que tienes, no sabes cuantas vidas puedes alumbrar con ella...

Sophie lo quedó mirando, como si lo viera realmente por primera vez. Sus mejillas se sonrojaron, pero hizo lo que el chico le había dicho: sonreír.

-Gracias...-dijo besándolo en la mejilla.

Así se quedaron durante largo rato. Charlando, hablando sobre trivialidades. Chismes que Sophie sabía y secretos que Sirius le confió. Hablaron de todo, desde las aburridas clases del profesor Binns, hasta de la pequeña metamorfomaga que Andrómeda Tonks, prima de Sirius Black, intentaba criar.

-Es una diabla!-decía muerto de la risa.

-Me imagino-reía Sophie-no debe ser fácil.

-Cuando salen al callejón Diagon, ella se transforma en niñas que ve. A Andrómeda se le ponen los pelos de punta cuando ella hace eso. No sabe a quien lleva de la mano!

-Cómo se llama?

-Nymphadora, y solo tiene seis años. Pero es extraño...-dijo de repente Sirius.

-Qué?-preguntó intrigada

-Un día, hace más o menos dos años atrás. Remus me acompañó a casa de Andrómeda. Allí Lupin conoció a la pequeña. Ese día tenía el pelo color rosa. Le encanta. Siempre se lo pone así. Pero cuando vio a Lupin... la niña no lo dejaba tranquilo. Siempre iba detrás de él, le pasaba sus juguetes, lo buscaba.

-qué tiene de extraño?-preguntó Sophie frunciendo el entrecejo.

-Espera... cuando nos íbamos, Andrómeda me pidió hablar a solas. Me dijo que había sentido algo insólito, una sensación rara...

-Cómo qué?

-No sé, no lo pudo explicar. Pero me pidió que no volviera a llevar a Lupin...

-No entiendo...

-Yo tampoco, me dijo que al menos hasta que la niña tuviera diecisiete años... y lo que más me sorprendió fue lo que dijo al final... "en ese momento, ya no podré evitarlo. Ella decidirá por si sola"-Sophie frunció el entrecejo. Esa historia era muy ridícula. ¿Por qué Lupin tenía prohibido ver a una niña de seis años?.

-Pero en fin...-dijo Sirius dándose una vuelta. De repente, Sophie sintió que unos brazos la rodeaban.-Que importa en este momento Remus y Nymphadora?-Sophie rió ante la ignorancia de Sirius. Solo ella sabía lo mucho que interesaba. Se dio vuelta y tomó entre sus manos el rostro del chico. Tenía unos hermosos ojos grises, el pelo oscuro desordenado... era muy guapo...

Sirius miró los ojos de la chica, que se paseaban por su rostro. Como ya lo había hecho antes con otras chicas, se dejó llevar por la situación: la beso.

El beso fue extraño. Al principio, ella se sorprendió. No reaccionó, pero finalmente... aceptó los labios de Sirius y le correspondió el beso, pero de repente, ella se separó de él bruscamente.

-No!-dijo aterrada. Se tapó la boca con las manos y negó con la cabeza, horrorizada-que hice?!!"

Todo había salido mal... ya estaba cansada de pensarlo.

o.o.o.o

-Detente inmediatamente!-dijo Lily, pero el ciervo no hizo ademán de detenerse-Si algo malo le llega a pasar a Potter, te cocinaré!!-Al ciervo de le importó la amenaza de la chica, "Potter" estaba a salvo camino al castillo-Dios! Eres tan testarudo como él!-dijo molesta. Pero de repente una absurda idea se cruzó por su mente...

Lily aun se aferraba a las cornamentas del animal. El unicornio iba galopeando al lado de la pareja cuidando que nadie osara acercarse. Pero la pelirroja pensaba, y su mente no dejaba de trabajar atando cabos..."Vamos, Cornamenta! El partido de Quiddich ya va a empezar" recordó. "Cornamenta?" dijo en voz baja... así era como los amigos le decían a James, y nunca se había preguntado por qué. Pensó en ella misma, en como había aprendido solo hacia algunos meses atrás a...

-Un segundo...-dijo en voz baja. Ahora entendía todo...-POTTER!! ERES UN MALDITO ANIMAGO!-gritó al ciervo. Ahora si se detuvo de improviso. La chica casi calló ante el frenazo, pero no le importó. Se bajo hecha una furia del ciervo y se paró delante de él, observándolo indignada. ¿Cómo no se había dado cuenta antes? Qué tonta había sido!.

El unicornio, que se había detenido junto a ellos, decidió que era momento de desaparecer. Lily ni notó que el animal ya no estaba. Solo tenía ojos para fulminar a James.

-Transfórmate!-Le exigió mientras daba una pata al suelo. El ciervo negó con la cabeza-Pero si serás...!!-dijo-Yo, aquí, preguntándome donde demonios estabas, pensando en lo peor, queriendo ir tras tu arrogante cara, mientras tú, claro, te reías de mí!!

-Un segundo!!-dijo James luego de volver a transformarse en mago. Lily se había alejado un poco ante la potente luz que había envuelto al animal. Cuando desapareció la luz, vio a James Potter con los ojos crispados-Tú preocupada de donde demonios me había metido?! Ja! Evans, eres tú la que de un momento para otro se dio a la fuga. No me vengas con cuentos de indignación cuando tú eres la causante de todo!!

-No me digas Potter!-gritó Lily-Solo hice lo que tu estúpida boca pedía.

-No-dijo James negando con la cabeza-Tú no tienes idea de lo que mi estúpida boca esta pidiendo.

Y la besó. Enojado, molesto, con furia... La tomó entre sus brazos, con brusquedad la atrajo hasta él, y sin que ella pudiera evitarlo... la beso, como ya otras veces había hecho. Lily se resistió, no era como otras veces, en las que él era dulce y delicado... Intentó correrlo, pero finalmente no pudo oponerse a sus sentimientos. Él transformó el violento beso en un hermoso contacto suave, al cual Lily respondió.

-Eso...-dijo cuando se separaron-es lo que mis labios pedían..

-Cuando tiempo voy a tener que aguantarte?-dijo Lily sonriendo y juntando su cabeza con la de él.

-Si fuera por mi, el resto de nuestras vidas.

Lily lo miró profundamente. Sin darse cuenta, lo había abrazado con más fuerza. James no sonreía, la miraba serio. Lily comprendió, en ese momento de que nada de lo que ella hiciera iba a conseguir que dejara de pensar en él. Era una batalla perdida, sin quererlo, se había enamorado profundamente de James Potter y él, de ella.

-Pero...-intentó decir Lily.

-Dime cual es la razón por la cual no podemos estar juntos...-le pidió James.

-No...-dijo Lily mordiéndose el labio. James la soltó lentamente, por segunda vez en la noche, Lily sintió que el corazón se le destrozaba-es mejor así...

"prefiero tenerte lejos sabiendo que estás bien, que tenerte a mi lado y pensar que mañana podrías no estarlo"

-Vamos de vuelta al castillo...-dijo James.

o.o.o.o.o

Lupin caminaba lentamente por los pasillos del colegio. Eran las cuatro de la madrugada. Había dejado a Robert en la enfermería sin que nadie lo notara. En la mañana la enfermera se levantaría y notaría la presencia del chico. Si todo salía bien, Robert solo delataría a Lupin y lo acusaría a él de ser el causante de su inconciente noche, antes que decir que había sido Sophie.

-Sophie...-dijo en voz baja al llegar junto al retrato de la dama gorda.

Allí estaba ella. Sentada junto a la entrada de la torre Gryffindor profundamente dormida. Se acercó a ella lentamente, tratando de no despertarla. Se veía tan dulce, tan hermosa.

-Cuando llegué ya estaba dormida-dijo la dama gorda en voz baja.

Lupin sonrió. La tomó con delicadeza y la llevó dentro de la torre. Le hubiese gustado llevarla a la habitación de las chicas, pero ya sabía que aquello podía ser imposible. ¿cuántas veces Sirius y James habían caído estrepitosamente tratando de llegar al cuarto de las chicas? Muchas... Así que la dejó sobre un sillón y prendió un poco de fuego. La miró... la miró durante minutos. Sentado al lado de ella y sin quererlo, le acarició la mejilla.

-Por qué lo hiciste?-se preguntó a si mismo. Pero lo había dicho muy alto... Sophie estaba despertando.

Abrió los ojos lentamente. No alcanzaba ver bien la figura que se encontraba al lado de ella.

-Lupin?-preguntó en voz baja.

-Ve a tu habitación...-le respondió el chico. Estaba levantándose cuando la mano de la chica lo detuvo.

-Podemos ser amigos?-Le dijo mientras se incorporaba.

Lupin lo pensó durante un momento. Hubiese dicho "no" pero creía que ya era lo suficientemente doloroso para Sophie saber que él amaba a otra chica. Quería cortar todos los lazos con ella ¿acaso no lo entendía? Es amigos sería una tortura. La tendría cerca, no podría alejarla de él... y ella no podría olvidarlo.

-Claro...-dijo finalmente. Sophie sonrió... Aunque tuviera que esperar toda la vida... comenzaría nuevamente.

o.o.o.o

-Iremos más rápido si me trasformo en ciervo. Así tu te montas...

-No... Está bien así...

-Aunque tu también podrías...

-Qué?!

-Tu sabes...

-No entiendo!

James negó con la cabeza. La chica si entendía, no quería reconocerlo... lo cual era muy distinto.

-Me vas a decir que no eres...?

-NO!-negó ella antes de que él pudiera terminar.

-Sí... claro...-le dijo con ironía.

Se quedaron unos segundos en silencio.

-Esta bien!!-dijo ella finalmente-Si lo soy!

-Ja! Lo sabía-dijo James con aire triunfador-y bien??...

-Qué?

-Desde cuando?

-Desde finales del año pasado.

-Y por qué?

-Porque... bueno... porque...

-Podría ser para hoy?

-Podrías quedarte callado mientras pienso?

-En una mentira lo suficientemente buena?

-Sí...-admitió la chica.

-...

-...

-no me vas a decir?

-Cuando llegue a Hogwarts extrañaba mucho a mis padres...

-Esta bien... no importa!

-No! Ahora te dejas la boquita bien cerrada.

-Lo siento...

-Y alguien, no recuerdo bien, habló sobre los animagos.

-Podría haber sido la profesora McGonagall?-Lily lo pensó durante unos momentos. Si, probablemente fue ella.

-En fin, dijo que la persona se podía transformar en un animal a su elección. Yo vi, en ese momento, la solución a mi problema.

-Decidiste transformarte en lechuza...

-Sí, así podría volar a casa de mis padres siempre que quisiera

-No resultó?

-No...

James no pudo más. Soltó una carcajada. La idea de que Lily Evans pasara seis años tratando de transformarse en lechuza para ver a su madre le parecía muy tierna.

-no es cómico!-dijo ella.

-Si lo es... es como si yo te dijera que me transformaba en ciervo para ir donde mis abuelos a cenar.

-Si tu lo hicieras a mi no me molestaría...

-Jajajajajajajjaaaa... –siguió riendo el muchacho.

-Muy bien!!-dijo Lily golpeándolo levemente-te ríes porque quería ver a mis padres... pero...

James dejó de reírse. La observó... ella estaba pesando en la muerte de el señor y la señora Evans.

-Vamos Lily!!-dijo James-No pienses en eso!! Queda muy poco para llegar al castillo, ves la torre?

-James...-dijo ella tristemente-Yo...

-No digas más!-la detuvo James pensando que ella hablaba sobre sus padres.

-Lo que pasó hace un momento...-dijo. James se calló. Ella hablaba de la pelea y el beso?

-No importa Lily-dijo James caminando a su lado.

-Es que... No puede volver a pasar James, creo que lo mejor es que de una vez por todas esto quede claro.

-Solo hay una forma de que quede claro...-le hizo saber James-que me digas por qué no quieres estar conmigo.

-Ay! No es que no quiera! Eso lo sabes-dijo Lily molesta por el rumbo que la conversación había tomado.

-Entonces dime por qué!

-No!!

-Dime!!

-No quiero!! No puedo simplemente.

-Lily!!

-Déjame!!

-No! Dime!!

-No te voy a decir!

-Te voy a molestar todo la vida si no me dices!

-Ahh! Potter!!

Y a si siguieron hasta llegar al castillo. James pidiéndole incesantemente que le dijera la maldita razón por la cual no podían estar juntos, Lily peleando para que el chico la dejara tranquila de una buena vez.