Historia basada en las novelas de J.K. Rowling

Morir por ti, vivir por él

Capítulo veinte¿Dónde está Lily?

Por Jane.Camui

Aun faltaban un par de horas para que amaneciera. No le importó que aquella noche no durmiera nada... solo quería hacer algo y la hora, aunque fuera imprudente, no se lo iba a impedir. Atravesó todos los pasillos sin detenerse ni un solo segundo a tomar aire, le daba pavor pensar que un segundo tarde todo estuviera un poco peor.

Al llegar al retrato de la dama gorda, le gritó la contraseña para que esta despertara. La mujer lo miró molesta.

-No pienso abrir-le dijo rotundamente.

-¡Entonces la saco yo!-le dijo ya sin paciencia.

Ante la idea de que el chico la apuntara con su varita mágica y conociendo su fama de mago, prefirió cortar por lo sano. Se hizo a un lado para dejarlo pasar. El chico no dijo nada más, sin siquiera agradecer entró dentro de la sala común lo más rápido que pudo. Para sorpresa de él, esta no estaba vacía.

-James!!-dijo Sirius.

Lupin, Sophie y Sirius se habían quedado toda la noche esperando a que alguno apareciera. Estaban demasiado expectantes, en el caso de Sirius, y preocupados, Lupin y Sophie, como para conseguir dormir.

Al ver el rostro del chico, Sophie se quedó impresionada. Lupin miró a Sirius frunciendo el entrecejo. Sirius lo miró atentamente. James tenía los ojos enrojecidos. Sirius y Lupin lo comprendieron al instante: James había estado llorando.

-¿Estás bien?-le interrogó su amigo con cautela.

-¿Dónde está Lily?-preguntó sin importarle la pregunta de Sirius.

-No ha venido. ¿Qué pasó?-dijo Remus.

Pero James no respondió. Salió nuevamente por el retrato de la dama gorda. En su mano aferraba la varita mágica, no muy seguro del por qué. Tenía que encontrar a la pelirroja lo antes posible.

Corrió sin rumbo. Buscó en todos los pasillos, en todos los rincones que conocía y que creía que Lily también. Buscó incluso en la biblioteca. Pero ni rastro de la chica.

-En el baño-dijo en un susurro. Se dirigía hacia el baño del tercer piso cuando una voz lo detuvo.

-Vaya, vaya... –La voz de Filch era inconfundible. Lo habían atrapado-ahora si no va a tener forma de librarse de un buen castigo, Señor Potter. Son las tres de la madrugada.

El celador parecía encantado. James creía enrojecer de la ira que sentía. No era prudente que alguien se topara con él en esos momentos, no cuando sentía tanta rabia.

o.o.o.o

Lily aun seguía sentada donde mismo. La pelea interna no le daba descanso. Su cabeza estaba empeñada en el rencor, mientras que su corazón le pedía que entendiera.

-Entender qué?-se preguntó a si misma-Yo tengo muy claro lo que pasó. James solo jugaba conmigo.

Pero los miles de recuerdos le llegaban a la mente. No podía alejar de su cabeza todo lo que había pasado durante los últimos años y en especial aquel año. James se había comportado maravillosamente con ella en el momento preciso. Durante la partida de Annie, cuando sus padres también se marcharon... él estuvo a su lado cuando más lo necesitó.

Y otros años también... Incluso en primero, cuando ninguno de los dos se conocía... cuando eran solo unos niños de once años.

"Era la clase de encantamientos. El profesor Flitwick los había puesto en parejas para practicar el hechizo levitario.

-Muy bien, las palabras mágicas son Wingardium Leviosa. No olviden el movimiento de varitas. Pueden comenzar.

Lily miró a su lado. Todos estaban trabajando con pelotas de playa muggles. No muy lejos de ella un chico peleaba con su varita mientras su compañero le indicaba como hacerlo.

-Ya-dijo el chico cansado-No sé que le pasa a esta cosa...

-Esta cosa se llama varita y lo que yo te voy a dar en la cabeza se llama golpe si no haces que ese palito que tienes como varita mágica haga algo productivo.

-Que ingenioso...

-Yo te puedo ayudar a golpearlo-inquirió un compañero que se levantó detrás de Lily-entre los dos le duele más.

Lily no supo si estaban bromeando o no. Sirius Black le hacía señas a Peter como indicándole donde le iba a pegar.

-Lily, sigues conmigo?-preguntó a su lado su compañera.

-Lo siento, Annie. Hagámoslo!-dijo alzando su varita.

-Uno, dos, tre...-pero algo las interrumpió. Una fuerte explosión detrás de ellas las hizo olvidar por completo el trabajo. Se giraron sobresaltadas y vieron como una chica de pelo castaño hasta los hombros y unos grandes ojos pardos se encontraba envuelta en una gran nube de polvo.

-Qué fue eso?!-dijo Annie moviendo su mano para alejar el humo.

-No sé... pero de repente ¡PAFF! Explotó...-dijo indicando a lo que quedaba de pelota de playa.

Al lado de Sophie, Remus Lupin tosía mientras Sirius Black, rápido como nadie para las explosiones se había acercado y le daba palmadas en la espalda.

-Les dije que no olvidaran el movimiento de varita-les dijo el profesor Flitwick mientras dispersaba el humo-inténtelo usted señorita Evans.

Lily se volvió en su puesto nerviosa. Toda la clase la miraba esperando a que ella hiciera el encantamiento. Estaba tan nerviosa que cuando se disponía a tomar la varita se le resbaló de las manos cayendo al suelo.

-Oh!-dijo mientras la clase reía-ya la busco...

Pero no había sido necesario. Un chico de pelo azabache y ojos castaños se encontraba a su lado sonriendo. En su mano se encontraba la varita de Lily.

-Gracias...-dijo la niña de volviéndole la sonrisa. James le guiño un ojo... Era aquel que trabaja con Peter... James Potter"

Pero cuando creía que él estaba siendo realmente transparente, todo se le derrumbaba... "Fue un juego, fui un juego para él".

o.o.o.o

James volvía a correr precipitadamente por el castillo. Sabía que lo que había hecho con el celador le iba a costar caro "pero soy capaz de todo por Lily" pensó doblando una esquina. Divisó el primer baño y entró. Pero no había nadie. Sin esperar más, volvió a correr hasta llegar al baño que estaba más cerca de la sala multipropósito. Si se encontraba en algún baño, seguramente sería aquel.

Lily sintió los pasos apresurados de alguien. Se subió sobre el excusado ocultando sus pies. Encogida esperando que no fuera ningún profesor. Si alguien descubría que estaba fuera de la cama... sería ponerle la guinda al peor día de su vida.

Se quedó callada aguantando su respiración... durante unos segundos no se escuchó sonido alguno, pero al cabo de un momento, el sonido de algo golpeando la pared la sobresalto. Con cuidado se asomó sobre la cabina...

James estaba sentado apoyando la espalda en la pared, con la cabeza gacha... y al ver su puño sangrando supo que aquello que había golpeado la pared había sido su mano.

Lily contuvo un sollozo. Se acurrucó en el excusado abrazando sus piernas... mientras lloraba en silencio.

o.o.o.o

Lupin se paseaba de un lugar para otro, Sirius miraba el carbón y Sophie, acostada sobre un sillón, miraba el techo de la sala común pensando.

Al menos ella nunca había tenido que pasar por algo así... Sí había sufrido mucho, pero al menos había podido estar con el hombre que amaba. Y a pesar de que ya todo se había acabado, conservaba dentro de su memoria y corazón maravillosos momentos juntos, y aquello ni el tiempo ni nadie podría arrebatárselo. Porque como le dijo alguien por allí "nuestros recuerdos son nuestros mayores tesoros".

Lupin observó fugazmente a la chica que de vez en cuando tosía, bostezaba o suspiraba. ¿En qué estaría pensando¿Por qué a veces sonreía de forma tan encantadora y otras simplemente negaba con la cabeza?.

-Vas a dejar una marca en el suelo-le dijo Sirius indicando la alfombra. Lupin asistió con la cabeza y se sentó en una butaca, cerca de Sirius.

-Qué habrá pasado?-se preguntó.

-Lily tiene que haber reaccionado como la Gryffindor que es...-respondió Sirius.

-Ojalá que no... –inquirió Sophie levantándose-Me iré a dormir. Ustedes deberían hacer lo mismo, estando aquí no solucionan nada... y probablemente, en unas cuantas horas James los va a necesitar más que nunca. Buenas noches...

Subió las escaleras seguida de la mirada de Sirius y Lupin. La verdad, era que tenía razón.

-Creo que deberíamos seguir su consejo-admitió Sirius. Remus asistió. Subieron a la habitación donde Peter roncaba.

-Sabes...-dijo de repente Sirius mientras se ponía el pijama-si la quieres, no deberías dejarla ir.

-Qué?!-dijo en voz alta Lupin olvidando que debía hablar bajo para no despertar a nadie.

-Eso... Vi como mirabas a Sophie, Lunático. Yo soy el más molesto con todo lo que pasó, pero la verdad es que no creo que sea le mejor decisión que estén alejados cuando ambos se quieren.

-No puedo creer que me digas eso-dijo Lupin pasmado-Tú entre todas las personas, Canuto. ¿Por qué?

-Yo nunca he sufrido por amor, pero al ver como James lo pasa... realmente no quiero que mis amigos se sientan tan mal.

-Eso a sido lo más bueno que te he escuchado decir-dijo sinceramente Lupin. Sabía que Sirius tenía un gran corazón, era aquello lo que lo diferenciaba de su familia, pero generalmente trataba de no demostrarlo. Se ocultaba detrás de su mascara de chico rebelde, pero en el momento preciso sabía que decir o que gesto regalar...

-Ya ves, quizá yo también encuentre con quien estar-dijo Sirius, pero Lupin supo, por su tono de voz, que lo decía de forma irónica.

o.o.o.o

Cuanto tiempo había pasado, no lo sabía. Aun no amanecía, pero no debía faltar mucho. Aquella había sido la noche más larga de su vida y también, la peor. No quería levantarse, ni abrir los ojos, ni limpiar la sangre que corría por su mano.

­Solo quería un momento de paz, pero con ella...

Siempre se preguntó como fue posible que la llegara a amar. Era tan distinta al resto de las chicas. No era coqueta, ni vanidosa. No le importaba si estaba bien peinada o si su túnica no estaba del todo planchada. Más de una vez la había visto hablar sola y en otras golpearse en la cabeza con frustración. Siempre le pareció que era realmente una chica aparte, un poco loca. Ni siquiera se parecía a Sophie, la cual estaba siempre muy ordenada y con ropas y accesorios que combinaran. No, Lily podía ir tranquilamente por la vida vestida como un muggle común y corriente. Entonces, James comprendió que fue aquello lo que lo enamoró. Fue su naturalidad, su infantil despreocupación, su magia propia... el simple y maravilloso hecho que fuera distinta, especial y por otro lado, realmente hermosa.

Lily jamás comprendería porque se dejó embaucar por sentimientos tan absurdos hacia una persona tan poco racional. Él era tan distinto a ella. A él le gustaba el Quiddich, ella lo detestaba. Él quería pavonearse todo el día, a ella le gustaba pasar desapercibida. Él quería que todo el colegio lo conociera, ella se conformaba con saber que sus amigas estaba allí. No, lo que realmente le gustaba de él, era su sonrisa, sus palabras, sus ojos... aquellos gestos que siempre le dedicó única y exclusivamente a ella. Eso Lily lo tenía muy claro, a pasera de todo lo que había pasado. James se comportaba siempre de forma especial con Lily. Incluso cuando la molestaba, cuando la hacía enfadar o cuando le decía algo agradable... entonces, por qué había tenido que hacer eso con ella? Por qué la había traicionado?...

-Me traicionaste...

Sí, era una traición. Una traición hacia sus sentimientos, hacia lo que ella pensaba de él y hacia sus recuerdos, porque por un segundo, ella pensó que todas las memorias que guardaba de ellos juntos, no eran más que mentiras...

-No quiero que pienses eso...-dijo James abriendo la puerta con brusquedad.

Lily se sobresalto tanto que estuvo apunto de caer. James la atrapó en el acto. Lily, al sentir el contacto lo miró a los ojos... se mordió el labio... no, no podía dejar que esto llegara a más.

o.o.o.o

El frío viento hizo que su largo cabello negro ondeara. Se puso bien el gorro de lana que llevaba en la cabeza y apretó más la bufanda alrededor de su cuello.

Suspiró... Había tantas cosas que explicar, tanto que contar y un montón por comprender que el solo pensar en aquello le provocó un fuerte dolor de cabeza.

Pero había llegado el momento.

Era cuando su vida volvía y cuando retomaba aquello que había sido obligada a dejar, pero sobre todo era momento de reencuentros.

Miró a lo lejos el castillo y sintió una emoción que solo había experimentado la primera vez que puso los pies en él...

-Por fin, es hora de volver.

Bueno! Fin de otro capítulo. Lo sé, esta un poco corto... pero no eh podido hacerlo de otra forma! Así que por lo cortito que es, les prometo que actualizaré dentro de la semana (yo creo que el viernes).

Como siempre agradesco los mensajes que han dejado por la historia. Hay uno que realmente me interesó y agradesco su aporte! LadyEvans89 créeme que lo tendré en cuenta!

Mi-x-LuBrE-x-CaLa , que desea otro capítulo dedicado... está bien ¡! Todo sea por aquella niña que cada vez me amenazaa... T.T pobre de míi! Un saludo para ti y para E.T. (me imagino que debe ser tu novio)

Para Rizel, un besoteee! Quedan pocos días para que nos veamos! D te quiero, amiga!!

En fin, nos vemos el próximo capítulo!

Saludos a todos! )

Have a good time