Historia basada en las novelas de J.K. Rowling.

Nacer por ti, Morir por él

Capítulo veintitrés: "La falsedad hacia ti misma"

Por Jane.Camui

Lily se apoyó en la pared de piedra del desierto pasillo. Miró por la ventana y vio, con tristeza, el cielo de aquel día de febrero. Estaba nublado y un fuerte viento hacia que los árboles se movieran de forma violenta.

No lloraba, parecía que ya no podía derramar más lágrimas de las que habían pasado por su mejilla durante el último año. Partiendo por la partida de Annie, por la ida de Sophie, hasta la muerte de sus padres y por supuesto, cada uno de los sollozos que había provocado James.

Suspiró cerrando los ojos y sintiendo el viento en su rostro. ¿Qué podía hacer¿En quien creer?. Estaba quedando sola... y ahora, ahora Adolf no descansaría hasta tenerla a su lado. Por un segundo la idea de que quizá era lo mejor se cruzó por su mente. Irse con Adolf...

Ya no aguantaba más. Todo el mundo le mentía, cada una de las personas a las que ella quería de una u otra forma le habían demostrado que este mundo estaba lleno de falsedad.

Sophie. Sophie había sido infiel a Lupin. No le había importado nada, simplemente se había dejado llevar por sus caprichos y ahora... ahora no hallaba la forma de recuperarlo. ¿Pero realmente lo merecía¿Realmente valía la pena que hiciera tantos intentos?

Sirius y Remus. Ellos dos también parecían engañarla. Habían participado en la mentira de James. ¿No había dicho James que Sirius había ideado el plan¿Y Lupin estuvo de acuerdo?... y se hacían llamar sus amigos. ¿Cómo?...

James. James ya era un caso perdido. Estaba convencida de que no había una pizca de verdad en las palabras del chico de anteojos. Había sido una tonta, no podía dejar de arrepentirse de todo y cada una de las cosas que le había dicho. Estúpida... Le había abierto su corazón y él se había reído en su cara...

Annie. Annie no tenía la culpa. La chica no había tenido elección. Pero cuanto la había necesitado, cuanto había necesitado sus palabras, sus sonrisas, sus miradas o simplemente poder saber que no importa lo que pasara, con apoyo todo saldría adelante. "Porque mañana será otro día".

Claro, aquel apoyo que ella necesitaba había sido James...

¿Y cómo no amarlo?

-Vaya...-dijo una voz a su espalda. La chica se giró sobresaltada. La voz de Severus Snape la había tomado por sorpresa-no esperaba encontrarme a la prefecta Lily Evans en ese pasillo.

-Muy gracioso. No tengo ánimos para pelear

-Ni yo...-dijo el chico encogiéndose de hombros.

Se quedaron en silencio. No muy seguros de porque ambos estaban allí todavía. No con la certeza de porque alguno no se iba. ¿No se habían prometido acabar con la amistad¿No se había jurado que no iban a hablar nunca más?

-Qué es lo que quieres Severus?-preguntó Lily cansada.

-Nada. Tendría que necesitar algo para estar parado en este pasillo?

-Cuando estoy yo, claro que sí-con enojo-En serio, acabemos con esto de una vez.

-No entiendo por qué tan mordaz.

-No es Mordaz. Es ser sincera. No he tenido una buena semana y créeme que estar aquí, platicando contigo, no me ayuda.

Snape no esperaba que la chica le hablara de esa forma. Era como si toda la dulzura que guardaba hubiese desparecido, como si la esencia de la pelirroja la hubiese abandonado.

-Qué te hizo Potter?-dijo Snape recuperándose de la sorpresa-qué fue lo que el gran Potter le hizo a la prefecta para que esta esté al borde de la amargura.

-Primero-dijo Lily ya perdiendo la paciencia-qué tiene que ver Potter en todo esto? Por qué siempre estás restregándome en la cara al idiota de Potter?. ¿No te basta con verme destruida¿Tienes que ser tan estúpido como para hablarme de él¿Por qué?!!-gritó mientras comenzaba a llorar. Y sin pensarlo, se dejó caer sobre Snape, quien la recibió entre sus brazos-¿Por qué?... ¿Por qué me hizo eso?...

Lily sintió como todas las emociones volvían a su corazón, como cada punzada de dolor se había más intensa y le destrozaba el alma. Se aferró a Snape buscando protección, una protección que sabía no encontraría en el Slytherin pero que de todas formas abrazaba. Sí, era verdad. Cuando estaban en cuarto habían dejado de hablar cuando ella descubrió que él despreciaba a los hijos de muggles y aunque ella le había pedido una explicación, él no había demostrado remordimiento alguno. Y así todo había acabado, así él había finalizado de la noche a la mañana una amistad que Lily siempre consideró importante. Y ahora... ahora ya no tenía a nadie, todo el mundo se alejaba...¿Cómo tenía ella que tener fuerzas para oponerse a Adolf si la energía se le estaba yendo de a poco?.

-Entonces si fue Potter-dijo Snape.

-Potter, Petunia, tú, mis padres, Annie... todos…-sollozó Lily.

-Te lo advertí. Te dije que te alejaras de ese tipo. ¿No fue lo primero que te indiqué?!-replicó Severus notablemente molesto.

-No lo pude evitar...

-Lo quieres?-preguntó Snape alzando su cabeza y mirándola a los ojos.

Lily lo pensó. Más humillada no se podía sentir y mentir no iba a evitar que se sintiera de esa forma. No arreglaba nada.

-Sí. Más de lo que me gustaría-dijo.

Snape negó con la cabeza y resopló.

-Niña tonta. El es arrogante y no le importa otra cosa o persona más que si mismo y la distancia que lo separa del espejo ¿no te das cuenta?.

-Claro, claro que me doy cuenta-dijo Lily separándose del chico-crees que estoy así por felicidad?!

-No me grites Evans!-exclamó Snape.

-Entonces no me molestes!!.

Snape la fulminó con la mirada, pero instantes después soltó un resonante carcajada. Lily lo miró sorprendida mientras se secaba las lágrimas. ¿Ahora era el chiste de Snape¿Cuánta gente más se reiría de ella?

-Qué es lo que te causa tanta gracia, pedazo de carbón?!-vociferó la chica.

-Tú actitud, tu descorazonamiento. La falsedad hacia ti misma.

-Qué...?!

-Evans, Estás tan enamorada de Potter, que has dejado de ser tu misma. La distancia con él esta matando cada partícula de tu ser. Estas amargada y asustada. Lo veo en tus ojos y solo por culpa de él. ¿Y después me dicen que él amor es bueno¿Quién puede afirmar eso cuando tu eres el ejemplo móvil de que el amor nos hace más daño que bien?. No puedo creerlo. James Potter se clavó en tu corazón y lo peor, es que no importa lo que hagas, no lo puedes quitar.

Lily se quedó pasmada ante las palabras del chico. No era verdad. No podía ser cierto. Ella jamás dejaría de ser Lily Evans por estar lejos de James. Jamás...

-No me crees?-siguió Snape con una media sonrisa-pues mírate en el espejo y dime que ves. Dime quien es la que te saluda cuando te reflejas. No es la Lily que yo conocí y detesto. No, es una chica que se parece tanto a Bellatrix que podríamos confundirlas con hermanas. Te estas consumiendo...

Lily negó con la cabeza horrorizada. ¿De qué estaba hablando? Ella jamás se volvería tan sombria como las hermanas Black. Nunca. Ella no era un serpiente, era.. era...

-No vuelvas a decir nunca algo como eso-susurró Lily-quizá tú que eres un maldito Slytherin se cree con esas horribles "cualidades" pero yo, yo no. Me creo con la suficiente fuerza como para salir adelante aunque me este muriendo de la pena.

-Qué? Valentía de Gryffindor?-se burló Snape.

-Sí, valentía de gryffindor, pero sobre todo porque no me voy a dejar marchitar-finalizó.

Se alejó por el pasillo mientras la sonrisa irónica de Snape la siguió hasta que se perdió de vista al doblar una esquina. El rostro de Snape volvió a adoptar su semblante serio y algo aburrido de siempre.

-te conozco demasiado bien como para no saber que con picarte un poco te ayudo a salir adelante-pensó en voz alta antes de caminar en sentido contrario a la chica.

o.o.o.o

Annie había vuelto a transformarse. Volvía a tener el pelo rubio y crespo hasta la cintura. Volvía a tener los ojos dorados y pequeñas manchas en la piel, y sobre todo, volvía a tener...

-Estoy segura que la enfermera podrá hacer algo por eso-dijo Sophie conteniendo la risa.

-No le veo el lado gracioso-dijo cruzándose de brazos. Sophie la abrazó pasado un brazo por su hombro y sonriendo.

-Estoy muy feliz por tenerte de vuelta-le dijo.

-Yo también. Estoy feliz de tenerlas de nuevo. Aunque estoy un poco preocupada por Lily. No había esperado una reacción como esa. Salió de la sala sin más, sin lágrimas, sin exclamaciones. Nada.

-Tienes que entender que para ella ha sido muy difícil. Este año ha sido una pesadilla. Para todos. Y créeme cuando digo que la historia con James la ayudaba, al menos hasta ayer.

-Aun no me explican que fue lo que pasó! Cuando me fui Lily ya no peleaba con James pero tampoco podíamos decir que fueran amigos. Y ahora, ahora resulta que...

-Sí-dijo Sophie asistiendo con la cabeza.

-Cuantas cosas más hay que no sé?!.

-Es por eso que vamos por torta de chocolate ¿recuerdas?.

Atrás de ellas, por un pasillo cerca de la cocina, iban Remus, Sirius, Peter y James.

-Tenemos que hacer algo-dijo James

-Cómo qué?

-No podemos dejar a Annie y a Lily solas. Siempre alguno de nosotros debe estar con ellas.

-Estoy de acuerdo con Cornamenta-se apuntó Sirius. Remus asistió con la cabeza.

-A Sophie tampoco podemos descuidarla-dijo luego James.

-Es verdad. Robert podría estar tan loco con Adolf...

-Entonces?-preguntó Peter.

-Yo le pasaré a Annie mi capa de invisibilidad. Y nos organizaremos para acompañarlas.

-Pero hay algo-dijo Sirius-ellas no deben notar la sobre protección. Annie podría sentirse mal ante tanta atención, Lily se sentirá incomoda y Sophie se enfurecería.

-Esta bien-aceptó James-Sirius, tu acompañarás a Lily. Remus a Sophie y yo a Annie. Peter, tu tendrás el mapa de merodeador. Deberás revisarlo constantemente y en el caso de que haya algo raro deberás avisarnos inmediatamente. ¿Entendido?

-Sí-dijeron los otros tres chicos.

-Peter-dijo Sirius-te pasaré mi espejo para que puedas comunicarte con James.

Peter asistió con la cabeza.

-Ahora, lo que...

-Qué están tramando ustedes?!-dijo Annie, o Megaera, desde adelante. Los chicos, que habían caminado juntos y conversaban en susurros, les pusieron la sonrisa más falsa que Sophie había visto.

-Son un caso perdido, Meg. No tienen solución-dijo al llegar junto al cuadro donde una pequeña pera se acomodaba entremedio de las uvas y las naranjas.

o.o.o.o

Lily entró hecha una furia a la sala común de Gryffindor. Unos alumnos de segundo se alejaron rápidamente de la pelirroja que se sentó sobre una butaca cerca del fuego. Tenía el cabello revuelto y las mejillas levemente rojas causa del viento. Había creído que los chicos se encontraban en la sala multipropósito, pero no los había encontrado por ninguna parte. Necesitaba hablar con ellos, quería dejar claras algunas cosas.

-Ya verán ese grupito!-susurró.

-Hola Lily!-dijo Alice sentándose junto a la chica. La pelirroja no respondió. Se limitó a soltar un gruñido. Alice la miró frunciendo el entrecejo, algo que irritó aun más a la chica. Molesta se levantó y corrió hacia su habitación. Si tenía que esperar, al menos que fuera sola.

Pero pasadas unas horas, comenzó a sentirse vacía. Las chicas aun no volvían y ella no quería moverse ni un centímetro. Estaba acurrucada en su cama mientras intentaba no quedarse dormida. Le urgía decir lo que estaba sintiendo y pensando. Y aunque sabía que hablar con enojo no era lo mejor, si no lo hacía terminaría por explotar y toda la rabia que sentía, ya fuera por James o Snape, podía provocar mucho dolor.

-Lily? Estás aquí?-dijo la voz de Megaera. Lily se sentó en su cama y vio como la cabeza rubia de la chica se asomaba por la puerta-puedo pasar?

Y cómo decirle que no si ella mostraba la misma sonrisa de siempre. Esa sonrisa que alegraba el días más triste. Lily asistió con la cabeza.

-A pesar de tu aspecto, tu sonrisa sigue siendo la misma-dijo Lily con voz desanimada.

-Gracias-dijo Annie sentándose frente a su amiga. La miró esperando a que ella dijera algo-Suéltalo. Ya los chicos me lo han contado todo. No te guardes lo que estás tratando de canalizar.

-Créeme que no quieres saberlo...-dijo Lily.

-Estas queriendo soltarlo. Lo veo en tu actitud-dijo Annie apenada.

-Qué actitud?!-dijo Lily alzando la voz.

-Pues esa. Tan fría y resentida.

-Ja!-exclamó Lily sonriendo con ironía-no me vengas a decir como soy porque te has pasado meses lejos.

-Lily...-dijo Annie sorprendida-qué te pasa?!

-Qué me pasa?! Pasa que siento que mi vida se esta destruyendo de apoco. Pasa que me duele hasta el último milímetro de mi alma y de mi corazón. Pasa que me estoy quedando sola. Pasa que este mundo es una mierda, pues todos y cada uno de ustedes me ha mentido de una u otra forma. Pasa que ya no sé que hacer, no sé como afrontar lo que me dijiste. Pasa que tengo miedo y que no quiero tenerlo. Pasa que estoy perdida y completamente enamorada de un tipo que ha jugado con mi amor. Pasa... Pasa que ya no sé si quiera seguir aquí.

Annie tenía la boca levemente abierta. Parpadeo varias veces asimilando las palabras de la chica.

-Lily...-dijo ella. Pero la pelirroja la interrumpió.

-No me digas que este mundo es una maravilla y que solo tengo que aprender a apreciarlo, porque eso es algo que ni tu misma te estás creyendo. Ya basta con todas las mentiras!! Dejen de meterme el dedo en la boca, de contarme historias para que me quede callada y tranquila!! Ya no soy una niña!.

-Yo no pretendo... no podría.

-Por qué Annie?! Por qué me tiene que pasar esto?! Por que me quitan todo lo que adoro, lo que amo, lo que quiero. Dime por qué por favor, porque me estoy volviendo loca!!

-Tu aura -dijo Annie entristecida.

-¿Qué pasa con mi aura?. ¿Ahora te habla¿Tiene vida propia?. También a decidido marcharse??-preguntó mordazmente.

-Esta oscura... -dijo Annie como si le doliera la cabeza-lo siento Lily, tu energía me hace daño.

-Pues vete, no me extrañaría. La verdad, ya estoy acostumbrada.

-No-dijo Annie notablemente afectada.

-no te estoy preguntando-susurró Lily-¡¡VETE!!-gritó.

o.o.o.o

-¡¿Qué fue eso?!-preguntó Sirius levantándose de la butaca. Sophie se sobresalto con el grito.

-Esa fue Lily?-dijo Peter mirando hacia la habitación de las chicas.

La respuesta les llegó al instante cuando Meg dejó la habitación de las chicas y bajó las escaleras con paso lento.

-Creo que es mejor que la dejemos sola-dijo luego de sentarse junto con Remus.

-Estás bien?-le preguntó el castaño tomando una de sus manos.

-Sí, preocupada pero bien. Es normal, supongo, tiene miedo. Yo también lo tengo, pero ella debe afrontar el riesgo que esta corriendo y supongo que aquella es la forma que ha elegido. Solo tenemos que...

-Adónde vas James?!-exclamó Sirius desde su butaca al ver como el chico de antejos se levantaba con decisión y se dirigía hacia la escalera que conducía al dormitorio de las chicas.

-Ya me cansé-dijo mientras tanteaba un costado de la escalera.

-A la derecha-dijo Sirius indicándole con el dedo.

James apretó algo y puso un pie en el primer escalón. Para sorpresa de todos esta no lo rechazó. Subió la escalera de dos en dos y antes de que alguna de las chicas pudiera replicar por entrar en su habitación este ya estaba dentro.

-Dónde estás?!-dijo con voz enojada.

Escuchó un chasquido. Lily se había encerrado en el baño.

-Tú sabes perfectamente que eso no me va a impedir atraparte. Abre la puerta!-gritó.

Desde abajo los gritos de James fueron acogidos con una mueca. Lupin se levantó e indicó con la cabeza el retrato de la dama gorda.

Lily se tapó los oídos con las manos tratando de alejar el sonido de la voz de James.

-Abre!

-Márchate-dijo con frialdad.

-No, una vez te saqué de un vagón de tren. Abrir esta puerta será mucho más fácil. Así que si no quieres que esto se ponga pero... ABRE LA MALDITA PUERTA!.

-Qué es lo que pretendes?!-gritó desde dentro la pelirroja-por qué no te aburres de mí? Ya déjame tranquila Potter.

James sacó la varita y la apuntó a la empuñadura. Susurró "Alohomora" a lo que la puerta se abrió automáticamente. No le sorprendió encontrar a la chica parada en el centro del baño preparada y con la varita apuntándolo.

-Antes, no lo hubiese hecho, pero ahora da igual. Sal de aquí si no quieres que te lance el peor hechizo que conozco.

-Todo esto es por culpa mía?-preguntó el chico de anteojos sin apartarse. Lily tenía los ojos rojos de tanto llorar.

-Por favor...-le suplicó la chica haciendo notables esfuerzos por controlar la voz-sale.

-No pienso-replicó James acercándose a la chica.

-No me hagas esto...-la mano de la chica tembló levemente.

-Escúchame. Tenemos que hablar.

Lily rió crudamente y levantó la varita tratando de parecer firme, pero no miró al chico a los ojos.

-Qué cuento me vas a contar ahora? Con qué cuento Chino vas a llegar? Vamos, habla... dime lo que yo ya sé que es mentira. Lo único que agradezco de todo esto, es que me di cuenta de la verdadera persona que eres. Pero no te interrumpo más, quiero saber que maravillosa historia se esta inventando James Potter.

-Déjate de juegos, Lily... Crees que todo esto es entretenido? Qué te hace bien? Mira como estás!! Alterada y amargada...

-Igual que Bellatrix, que Narcisa?!-lo interrumpió la chica-sí, ahórrate el comentario. Ya me lo habían dicho. Y la verdad es que ya me da igual-mintió-quizá siendo como ellas dejen de hacerme daño.

-Fantástico!-le festejó el comentario James-es lo más idiota que te he escuchado decir. Sé como ellas y ve por la vida haciendo daño a la gente. Es precioso...

-Ja! Quién te crees para decirme lo que debo o no debo hacer? Acaso tu maldito ego se cree con esa autoridad. Ya basta!! Sal de aquí ahora mismo! Estoy cansada de ti.

-No me voy a ir, hasta que arreglemos esto.

-Qué?! Yo pensé que esto había quedado claro hace mucho rato, pero al parecer no te está que dando claro. Entonces te lo diré directamente: A partir de ayer, tú significas nada para mí. Todo lo que sentía por tu estúpida persona murió en el preciso instante en que me mentiste. Ya no me vas a herir más...

James no le creyó, era imposible. El amor, el cariño, el apego no mueren de un segundo para otro. Era imposible...

-Repítelo-le pidió James-pero dímelo a los ojos.

Lily alzó la vista...

o.o.o.o

Perdón por la tardanza?!

Espero que les guste y que no quieran matarme! )

Un besito para todos y gracias por los mensajes en el último capítulo!!

Nos leemos la próxima semana!!!