Historia basada en las novelas de J.K. Rowling.
Morir por ti, vivir por él.
Capítulo veinticuatro: "¿Qué dijiste James?"
Por Jane.Camui
El chico se acercó más hacia ella. Lily había bajado la varita sin darse cuenta.
-Vamos... hazlo. Dime que no me amas y te juro, te prometo que jamás volveré a hablarte, a tocarte y mucho menos a besarte. Pero quiero que lo digas mirándome a los ojos.
Lily cerró los ojos. Soltó la varita que rodó por el suelo del baño. No podía, simplemente le era imposible decir aquellas palabras observando los castaños ojos de James. ¿Por qué?... Agachó la cabeza y su pelo rojo calló ocultando de esa forma las mejillas sonrojadas. Porque lo amaba y negarlo iba en contra de todo lo que ella estaba repudiando en esos momentos: las mentiras. ¿Pero cómo podía, aun en esos momentos, dejar a James con la satisfacción de que había conseguido engañarla?...
-Ya no me importa nada... Has conseguido lo que querías-dijo Lily sin alzar la cabeza ni un milímetro-ahora, por favor, déjame sola.
Escuchó el sonido de unos pasos y el sonido de una puerta al cerrarse. "James se ha ido" pensó, y como si esa fuera la señal que estaba esperando comenzó a llorar desesperadamente. Tapó su cara con las manos mientras su pecho se movía agitadamente por causa de los sollozos que salían atropelladamente. Lo amaba, lo amaba más que a nadie en el mundo, y era horrible descubrir que toda su fantasía se había acabado. Que todas las promesas no habían sido más que viles mentiras... No podía hacer otra cosa mas que sufrir con cada recuerdo. Ella había creído que James era su príncipe azul, que él la protegería para siempre, pero se había equivocado. Él no había hecho más que robarle el corazón y dejarla con un poco menos de vida. Ella se había imaginado toda una historia maravillosa y cuando había descubierto la verdad, el mundo se le vino encima... recordándole todo lo que había pasado. Cada persona que había pasado por su lado y que ahora ya no estaba. Él había alumbrado su vida, la estaba ayudando a salir a delante. Le incitaba a querer mirar por la ventana y sonreír por pequeñas cosas, porque corría viento o porque caía lluvia... pero ahora? Ahora se sentía vacía, perdida en medio de un desierto, sedienta y sobre todo, sin ganas de levantarse de la arena...
-Quizá no te merezco-dijo James. Lily se detestó por no haberse asegurado que el chico había salido realmente-Pero no me importa. Lily...-James retiró las manos del rostro de la chica y observó sus verdes ojos bañados en lágrimas-No me importa... porque he descubierto que no puedo vivir sin ti. Y aunque te haya hecho daño, estoy dispuesto a pasar toda la eternidad demostrándote que te amo...
-No...-pidió Lily cerrando los ojos con energía. James aferraba sus manos con fuerza mientras ella se resistía a escuchar.
-Es tonto y puede que tú creas que todo de esto es otra manera para hacerte creer algo que no es-dijo como si pudiera leer los pensamientos de Lily-pero no lo es. Te quiero desde que te vi por primera vez. No me di cuenta en ese momento, pero ya desde ese entonces, cuando solo teníamos once años comencé a quererte. Adoro cada movimiento tuyo. La forma que tienes de hablarme cuando estas molesta, la forma en que tiras de tu falda para que no se suba. La forma en que te aferras a tu bufanda cuando hace frío. Te quiero por como lees y muerdes tus lápices antes de un examen. Por como peleas con tu cabello cuando corre viento o como juegas con él inconcientemente. Me gustas porque no puedo evitar reír cuando te veo correr detrás de Sirius para que te de vuelva el bolso. Te necesito porque venero la forma en que muerdes tus labios. Me tienes completa e irreversiblemente unido a ti por la manera que tienes de cargar tu bolso cuando estás cansada... arrastrándolo por el suelo... te amo, por eso y muchas otras razones que día a día voy descubriendo. Y créeme... porque si lo que estoy diciendo no es verdad, prefiero desaparecer y dejarte en paz...
El corazón de Lily dio una tremenda sacudida. Había anulado a su cabeza, su corazón estaba actuando por ambos. Se sorprendió al notar, como su mente se veía derrotada por sus sentimientos.
Ella también lo adorada... ella también estaba conciente que no podía evitar mirarlo a los ojos y no sentir que no podría vivir lejos de él. Porque sentía el corazón acelerado o porque se sorprendía sonriendo tontamente cuando él la tocaba. Porque perdía la respiración cuando él rozaba su mano con la de ella... Porque "provocaba cosas que ningún otra persona había conseguido"...
-Lily-James se acercó hasta quedar a la par con el oído de la chica. La tomó por la cintura y la atrajo hacia él-Ya no sé que decir o que hacer para que entiendas que no estoy jugando contigo.
-Júramelo-dijo Lily abriendo sus ojos. James no apartó la vista.
-Te lo juro Lily, estoy completa y locamente enamorado de ti-dijo sonriendo al ver que la pelirroja cerraba los ojos y dibujaba en sus labios una sonrisa que a él le pareció maravillosa-Cásate conmigo...
-Qué?!
-Qué?!!!!-el grito de cinco personas despertó a James que parecía hipnotizado por los ojos de la pelirroja.
-Qué están haciendo aquí?!!-gritó James al notar que desde la puerta del baño lo miraban anonadados Sirius, Meg, Sophie, Remus y Peter.
-Qué dijiste James?-preguntó Lily sin prestar atención al resto.
-Salgan-dijo el muchacho de anteojos y pelo indomable apretando los dientes.
-No, no...-dijo Sirius negando con la cabeza-yo también quiero que repitas lo que dijiste.
-Vale, vale-dijo Remus saliendo de la sorpresa-será mejor que salgamos de aquí.
-Le ha pedido matrimonio!!-exclamó Sophie al tiempo que daba pequeños aplausos.
-Sí!-dijo Annie que estaba entre feliz y emocionada-Lily Potter...
-No lo puedo creer-susurró Peter que tenía la vista fija en la pareja.
-Fuera...-pidió James tratando de mantener la paciencia. Sentía la mirada de Lily sobre él-Luego hablaré contigo Canuto...-dijo mirándolo con enojo.
-Pues después de que aclares todo esto, cornamenta!-dijo Sirius cruzándose de brazos.
-No tienes una cita?!-dijo James indicándole con la cabeza que se marchara.
-No, la acabo de cancelar.
-Ella lo sabe?-preguntó James temiendo la respuesta.
-No, pero da igual. Quiero que repitas lo que dijiste.
-Dije que salieras!!
-No! Lo de antes...
Lily alzó una mano en dirección a Sirius para que se callara.
-Qué me dijiste James?
-Diablos! La profesora McGonagall!
Y como si todo aquello fuera una comedia, la bruja entro con los labios crispado.
-Se los dije-habló el más pequeño del grupo-quería que fuéramos a su despacho urgente.
-Se puede saber por qué demoran tanto?!-preguntó la mujer-y por qué el señor Black, Lupin, Pettigrew y Potter están en el cuarto de niñas?!!
-James acaba de...-pero la mano de Annie impidió que Sirius terminara la oración.
-Potter estaba tratando de persuadir a Lily para que le gastaran una broma a Snape-dijo Sophie rápidamente. Remus negó con la cabeza.
-A mi despacho, ahora mismo!-dijo la profesora molesta.
o.o.o.o
-No puedo creer que usted, señorita Evans, entre todos los alumnos de este colegio haya faltado a todas las clases del día. Y de usted señor Lupin no quiero ni hablar... Su puesto de prefecto parece no importarle en lo más mínimo... Y si hasta anda aun con bata!. Espero que tengan una buena explicación...
-No estamos pasando por un buen momento, Profesora-dijo Sophie conciente de que era un argumento muy pobre. A su lado, Lupin se lamentaba por no haberse cambiado-las cosas no han sido fáciles.
-Para nadie señorita Langford-apuntó la mujer-esa no es excusa. Usted debería estar muy atenta a las clases, pues faltó varios meses y déjeme recordarle que la última transformación del conejillo de indias no fue precisamente buena.
-Sí, eso es obvio-habló Sirius-tenía que ser un cojín y que digamos, esa piedra no era muy cómoda.
-Pues servía para golpearte en la cabeza-dijo Sophie ofendida-Lo siento, profesora. Usted sabe que siempre he tenido problemas con su asignatura.
-Y Usted señor Pettigrew, no ponga esa cara de indignación. Aunque ha mejorado bastante, si participara y obviamente se presentara, su nivel en transformaciones sería notablemente mejor.
-Vamos profesora!-dijo Sirius-no sea tan...-Sophie lo pisó-estricta-dijo mirando a la chica-no iba a decir nada más-Sophie soltó un bufido que les dejó claro que ella estaba pensando otra cosa-Solo hemos faltado a una clase. Lily a dos, pero porque se sentía mal. No hemos faltado a todas las clases del día-dijo poniendo los ojos en blanco.
-Eso porque no tienen más clases hoy y no me venga con defensas señor Black.
-Lo siento profesora, pero la verdad es que usted...
-Es que usted tiene razón-intervino Remus notando que su amigo iba a meter la pata monumentalmente-Asumimos nuestra responsabilidad.
-Acepto!-dijo de repente Lily.
-Claro que tiene que aceptar, señorita Evans. Todo esto es solamente su...
Pero el silencio en los chicos fue profundo. Lily observaba a James mientras este le sonreía. La pelirroja se mordió el labio y luego soltó una risita nerviosa.
Lily Evans y James Potter se iba a casar.
-Me perdí de algo?-preguntó la profesora a Annie que se mantenía a un costado.
La chica asistió mientras sonreía ampliamente.
-Sí, profesora. Igual que yo... pero creo que dentro de poco tiempo, habrá sonido de campanas.
-Qué quiere decir?
-Que tenemos que organizar una boda!-exclamó Sophie contenta.
-Una boda?!-dijo la profesora levantándose de su asiento. Sus ojos fueron de James a Lily una y otra vez-Ay, por Merlín!-dijo dejándose caer sobre su butaca-No lo puedo creer...
-Ni yo...-dijo Sirius con los ojos como platos.
-Acepto...-repitió Lily cuando James tomó su mano y la acercó a él. La besó en la frente.
Ella ya no se opondría más a sus sentimientos. Nunca más... a partir de ese momento haría todo lo que mandara su corazón y si eso significaba sacrificarse por él, no le importaba. Lo haría... ahora si tenía una razón para vivir.
Él no la dejaría jamás. No importaba lo que pasara, si tenía que luchar contra Malfoy, Snape o un profesor, o incluso en contra de Voldemort. Jamás dejaría que alguien tocara a Lily, porque a partir de ese momento, el juramente que se iba a ser, no había forma de romperlo.
"Porque el amor es mucho más fuerte que el odio, y porque generalmente vence... cierra tus ojos y deja que te guíe por ese camino lleno de bifurcaciones, lleno de tropiezos. Y aunque caigas, no te preocupes, pues yo estoy allí para levantarte... deja que te guíe hacia el camino a la felicidad... juntos"
"Te afirmo que habrá malos momentos entre nosotros, te aseguro que en algún momento querrás que todo esto se acabe. Pero tienes que tener la certeza que si no te lo pido, me arrepentiré durante toda mi vida, porque yo sé, en mi corazón, que eres la única mujer para mí. La única a la que amo"
O.O.O.O
Y?! QUE ME DICEN?!
Luego de tanto que rogaron para que se reconciliaran... aquí tienen!
Espero que les haya gustado el capítulo. La verdad, es que este es uno de mis favoritos, me entretuve mucho escribiendo e imaginándolo, obvio!! Solo con ver la cara de Sirius me entusiasmo!
Bueno! Besitos a todos los que me dejaron R.R y los que leen y no dejan, que les cuesta?! Uno solamente ) Hahaha... bueno, bueno! Nos leemos la próxima semana
Inspirado en una de mis películas favoritas... )
