Historia basa en las novelas de J.K. Rowling!

Nacer por ti, Morir por él

Capítulo veintiséis: "Me cansaste!"

Por Jane.Camui

-Allí viene la feliz pareja!-gritó Sirius desde la mesa Gryffindor cuando vio sus dos amigos que en esos momentos entraba por la puerta del gran salón. Todos los estudiantes comenzaron a murmuran mirando a Lily y James.

-Recuérdame matar a canuto-le dijo James a Lily. Lily se limitó a sonreír azorada.

-Aplaudan!-gritó.

James lo fulminó con la mirada cuando todo el gran salón rompió en aplausos.

-Por qué le hacen caso?-preguntó Sophie mientras se servía jugo de calabaza. A Annie, que también acababa de llegar, no se le escapó el hecho de que solo chicas seguían las instrucciones del animago. Suspiró... ¿Todas las chicas estaban prendadas de él?... no podía ser.

-Quieres jugo?-preguntó Sophie alzando el jarrón con liquido naranja.

-Nunca voy a entender porque le dicen jugo de calabaza si en realidad es naranja-dijo Sirius mirando su vaso.

-Hola Canuto-dijo James dejando caer su mano sobre el hombro de su amigo.

-Yo también me alegro de verte Cornamenta-dijo Sirius tratando de que James dejara de apretar-siempre tan afectivo.

-Y?-preguntó Sophie sin esperar a que su amiga se sentara. Annie dejó de ver como James y Sirius peleaban tirándose papas y pan.

-El lunes luego de finalizar el año escolar-dijo ella tratando de controlar su emoción. Pasó por alto el hecho de que detrás de Annie, Lupin intentaba quitarle a Sirius una rebanada más que generosa de pastel de carne que el chico estaba dispuesto a plantar en la cara de James, quien detrás de Sophie, se disponía a lanzar tres jarros de jugo de calabaza.

-Dios!! Lily!-dijo Sophie tapándose la boca con las manos-te vas a casar!!

Lily no alcanzó a responder. Una porción de puré de papas había caído en plena cara de Annie. La chica, que se levantó de su asiento sobresaltada, se limpió la cara entre las carcajadas de la mesa. Sirius, causante del desastre, se acercó tendiéndole una servilleta.

-No quería-dijo él tratando de contener una risa burlesca. Todos se habían dado cuenta de que realmente si quería.

-Si, claro...-dijo Annie recibiendo la servilleta y limpiando su ojos. Sirius se quedó congelado.

-Diablos!!-exclamó al tiempo que se quitaba la túnica y se la tiraba a Annie encima, sobre la cabeza.

-Qué estas...?!! SIRIUS!!-gritó Annie ante los anonadados estudiantes. Sirius había tomado a Annie en brazos y la sacaba del gran salón.

James, Lily, Remus, Sophie y Peter se quedaron mirando con los ojos entrecerrado.

-Qué se supone que estaba haciendo Sirius?-preguntó Lupin.

-Le tiró a Annie la túnica en la cara y salió cargándola-explicó Peter.

-De acuerdo...-dijo James-tenemos que enviar a Sirius donde Poppy para que le revise la cabeza.

-Estoy de acuerdo-dijeron las dos chicas.

o.o.o.o

-SIRIUS BLACK!-vociferaba Annie-BAJAME EN ESTE INSTANTE!

-Ya deja de reclamar. Comienza a dolerme la cabeza!!

-ENTONCES BAJAME!!

-QUE TE CALLES!!

Sirius dejó a Annie sobre el suelo. Habían entrado en un aula vacía y Sirius había cerrado la puerta con un encantamiento. Le quitó a la chica su capa y dejó al descubierto el rostro con puré y enojo de la chica.

-Se puede saber que estas haciendo?!-preguntó Annie poniendo sus manos en la cintura.

Sirius movió la varita y ante ellos apareció un gran espejo. Con brusquedad puso a la chica delante del espejo y ella se llevó un susto tremendo.

-Dios!!-dijo ella mientras tomaba su varita.

-Si, Dios!!-dijo Sirius pasándole un lado limpio de su túnica-Límpiate.

-Gracias...-dijo la chica-por qué pasó esto? Por qué volví a mi aspecto normal?!

-No lo sé-dijo Sirius.

-Y por qué estás enojado?!

-Ah! Termina de limpiarte quieres. Voy por la capa de James. Pone el encantamiento cuando salga-le dijo antes de cerrar la puerta tras él.

Annie se quedó parada con la capa de Sirius entre las manos manchada con puré de papas con el desconcierto más grande que le había provocado. Movió la varita y la puerta hizo un chasquido que le indico que estaba encerrada. Se miró en el espejo una vez más. Sí, allí estaba Annie Dahl con su pelo negro y liso hasta la cintura. Con los ojos azules y las mejillas sonrojadas... Sirius la había sacado de gran salón en brazos...

Se golpeó las mejillas como si aquello la ayudara a alejar el sonrojo.

Se preguntó porque razón el puré de papas había anulado el efecto de la poción. Bueno, el profesor Dumbledore podría explicárselo. El único problema era que no podría salir de su habitación hasta el otro día, cuando fuera a tomar la poción nuevamente.

Se terminó de limpiar el rostro cuando ya habían pasado cinco minutos.

-¿Por qué demora tanto?-dijo impaciente-no es tan complicado encontrar la torre Gryffindor!

Apoyó la oreja en la puerta tratando de escuchar algo, pero fue en vano. Quitó el hechizo de la puerta y abrió un poco, lo suficiente para mirar hacía el pasillo y lo necesario para cerrarla rápidamente. No había nadie.

-¿Dónde se metió?-exclamó afirmando la puerta.

Y escuchó una voz. Era la de una chica.

-Entonces?-preguntó la voz femenina-El fin de semana de Hogsmeade?

-Por supuesto-respondió Sirius. Aparecieron por la esquina y Annie pudo ver como una chica de pelo castaño le sonreía coquetamente-no me perdería por nada aquella... oportunidad-terminó.

La chica se acercó a Sirius y lo besó en los labios. Annie no pudo moverse. Simplemente cerró los ojos con fuerza... no supo cuando tiempo había pasado, pero cuando los volvió a abrir Sirius tenía a la chica atrapada entre la pared y la besaba con demasiada pasión... demasiada pasión...

Annie cerró la puerta de un portazo. Puso el encantamiento y se acercó al espejo... miró como sus ojos habían adquirido un tono aguamarina. Dejó caer la túnica al piso y la pateó lejos de ella. Escuchó que alguien llamaba a la puerta y se acercó a esta mientras parpadeaba varias veces intentado que sus ojos volvieran a ser tan azules como siempre.

-Quien?-preguntó sabiendo perfectamente quien era.

-Sirius-dijo el chico. Annie quitó el encantamiento y la puerta se abrió-qué tienes?

-Ah?-dijo ella ante la dura mirada de Sirius-nada... ¿por qué?

-Tus ojos están aguamarina-respondió mientas la tomaba y la acercaba al espejo.

-Deja!!-se soltó Annie-no puedes ser un poco más delicado?!

-Claro, disculpa. Olvidé que estaba con la princesa de Inglaterra!

-Da igual si soy la reina o una simple bruja-dijo Annie quitando su brazo de Sirius-no puedes llegar y tomarme de esa forma!

-Qué?! Acaso te desarmas?-preguntó Sirius con los ojos centellando.

-Dónde está la capa?-preguntó Annie-me harías el favor de pasármela?

Sirius sacó de su mochila la capa. Annie se la quitó de las manos y se la puso encima. Inmediatamente desapareció. Sin esperar a que el chico se moviera, salió del aula y corrió lejos. Sin darse cuenta, llegó a la torre de astronomía y se quitó la capa para volverse invisible. Esta oscuro y nadie la vería.

...Sirius estaba haciéndole daño nuevamente sin que se diera cuenta...

Ya no sabía que hacer.

Se había tratado de convencer que le gustaban otros chicos, había salido con otros chicos. Pero no podía alejar a Sirius de su cabeza. Cada cosa, cada situación le recordaban a Sirius. Era como si el fantasma del animago la siguiera impidiendo que ella pudiera sentir algo por otra persona... y él, él no tenía idea. Siempre había tratado de comportarse de manera normal con él.

-Deberías estar en la torre-dijo Sirius levantando la capa de James-Ponte la maldita capa y vamos a la torre ¿quieres?

-Cómo me encontraste?!-preguntó Annie.

-No es muy difícil. Ahora, hace lo que te estoy diciendo.

-No...-pidió ella dando un paso hacia atrás-quiero ver la estrellas.

-Podrás ver las estrellas luego! Ahora tienes que irte

-Por qué?!-preguntó Annie corriendo la capa que Sirius intentaba poner sobre su cabeza.

-Por qué?!! Acaso todo lo que te pasó no te entra en la cabeza?!!-

-NO ME GRITES!-alzó la voz Annie.

-Entonces deja que te ponga la endiablada capa!!

Annie lo miró directo a los ojos. Sus ojos, que habían adquirido un tono oscuro...

-Solo quiero estar un rato mirando el cielo ¿Qué tiene de peligroso?-dijo ella cansada-durante mucho tiempo no pude ver la luna. Olvidé lo blanca y hermosa que es. Olvidé la paz que me transmitía. Olvidé lo grande de este universo... solo quiero ver las estrellas un momento.

Sirius, que había fruncido el entrecejo, se cruzó de brazos.

-Tienes cinco malditos minutos!.

Annie se giró y dirigió su vista hasta el cielo. Pero no podía observar. Tenía la mente en otra parte. Eran esas las actitudes que la mataban, eran esas reacciones las que no entendía. Aquella sobreprotección... su enojo... su beso con la otra chica.

-No sabía que las estrellas estaban tan abajo-dijo Sirius. Annie se dio cuenta que había agachado la cabeza-no seas mentirosa. Vámonos-le dijo tendiéndole la capa.

-No-dijo testarudamente-deja de hacer como que eres mi guardián. Me sé cuidar solita!

-Sí, de eso no tengo dudas-dijo Sirius con paciencia-si no te pones la capa invisible, te lanzó un hechizo, te dejo inconciente y después...

-y después qué?!!-gritó Annie.

Sirius no respondió. No iba a decir todas las ideas que se cruzaban por su mente... No cuando ella lo miraba de forma tan amenazadora.

-Y después te llevo de vuelta a tu habitación-terminó.

Annie suspiró. No podía con él. Simplemente no podía.

Sirius se sorprendió cuando ella le sonrió y más aun cuando ella le tendió la mano.

-Ven-le dijo-ven a ver la luna conmigo.

Al ver que Sirius no tenía intención de moverse. Ella se acercó y lo tomó de la mano. "Me gustaría que tomaras la mía" pensó cuando Sirius no hizo ademán alguno. Lo guió hasta llegar a una de las grandes ventanas y le indicó el cielo.

-En silencio. Cuando sientas que ya no quieres contemplarla... me iré-le dijo en un susurró. Sirius resopló a su lado.

o.o.o.o

-Dónde están?-preguntó Lily mientras se paseaba de un lado para otro en la sala común de Gryffindor.

-Tranquila, Lily-dijo James tomándola de la mano cuando pasó por delante de él por centésima vez. Tiró de ella, que cayó sentada sobre las piernas de James-Sirius esta con Meg. No le ocurrirá nada malo.

-Claro! lo que me preocupa es precisamente eso!-dijo ella nerviosamente.

-Dónde se metieron?!-escuchó la voz de Sophie que venía bajando la escalera desde su habitación.

-Ustedes no conocen la palabra "relájense"?-preguntó Peter mientras intentaba terminar los deberes.

-Y tu no sabes la frase "si haces otro comentario, te golpeo"?-dijo Sophie. Lupin, viendo lo peligrosa de la situación tomó a la castaña y la llevo hacia una butaca cerca del juego.

-Por qué te preocupa que esté con Sirius?-preguntó Remus tendiéndole a las chicas una barra de chocolates.

-Porque de todos los merodeadores es el que tiene más fama de casanova-dijo Sophie. Lupin resoplo ante la mirada de James de "yo también quiero de tu chocolate".

-Y no te doy más-le dijo al tiempo que le alcanzaba una.

-Gracias, papi.

-Sirius no hará nada con Meg-dijo Lupin mordiendo su propio pedazo de chocolate-no se mete con amigas.

Sophie y Lily se miraron mientras saboreaban el chocolate. No sabían si estaba hablando en serio o lo decía para convencerse.

-Bueno...-dijo Sophie que parecía haberse calmado-Si le hace algo a Meg... ya me encargaré yo de que sea lo último que haga.

-Descuiden-dijo James metiendo su pedazo de chocolate en la boca de Lily impidiendo que esta pudiera soltar la amenaza que tenía pensada-te ves preciosa con la boca llena.

Lily trato de masticar y al mismo tiempo quejarse.

o.o.o.o

Había pasado una hora desde que estaban allí en silencio.

Sirius no había mirado la luna durante todo ese tiempo. No podía... Estaba demasiado concentrado en cultivar su enojo... ¿Y por qué? Porque no entendía a esa mujer. Nunca lo había hecho y creía que jamás lo lograría. Ella sonreía, pero al mismo tiempo lloraba. Ella podía estar danzado, pero al segundo una sombra la cubría logrando que toda su alegría se eclipsara. No lograba comprenderla... y cuando hablaban, el terminaba aun más confundido que al principio. Miles de veces la había detenido y preguntado que era lo que diablos le pasaba... y siempre obtenía respuestas distintas. "Qué hace mucho frío" "qué no me fue bien en el examen" "que me duele la cabeza" "que me hace daño y no lo sabe"... y ¿cómo ayudarla si no entendía la razón de su dolor?

-En que piensas?-le preguntó ella contemplando la luna.

-Por qué eres así?

-Ah?-dijo ella apartando su mirada del satélite blanco y fijando sus ojos en Sirius.

-Por qué tienes que hacer todo más difícil de lo que realmente es?

-No entiendo a que te refieres.

-Hace un rato estuviste llorando... ¿Por qué?

-No lo sé... de repente me llegaron ganas de llorar-mintió-quizá fue el puré que me lanzaste.

Se sobresaltó cuando Sirius golpeo la piedra con su mano.

-YA DEJA DE MENTIRME!

-Qué es lo que pasa?!-dijo ella asustada-por qué te comportas de esa forma?! Hice algo que te molestara?! Por qué de un momento para otro actúas tan extraño?!

-Yo?! Yo soy el que se comporta extraño?!

-Sirius...-dijo ella sin entender.

El chico, perdiendo la paciencia completamente tomó la capa de James y se la puso y como ya había hecho antes, la tomó. La puso sobre su hombro mientras la chica, doblada, le reclamaba en voz baja para no atraer a nadie y golpeaba. Sirius, caminó tranquilamente por el pasillo al tiempo que la chica le recriminaba y le exigía que la dejara en paz.

Cuando llegaron junto a la dama gorda, la dejó sobre el suelo y la tomó con fuerza del brazo.

-De ahora en adelante-le dijo en un susurró-no te moverás de mi lado. No podrás ir a ninguna parte sin que yo lo sepa y mucho menos hablar con alguien que yo no conozca. De ahora en adelante me pegaré a ti como si fuera tu endiablada sombra ¿escuchaste?

-Pero...-y no le dio tiempo de responder. Dijo la contraseña y entró con ella a la sala común. Maldiciendo porque no estuviera vacía, ya que cerca del fuego estaban sus amigos, le quitó la capa.

-Y créeme que si estás en otra parte de la que te corresponde, lo sabré-dijo antes de marcharse a su habitación-me cansaste!

-Sirius?-preguntó James viendo como su amigo subía hecho una furia hacia la habitación de los chicos.

-Déjame en paz maldita sea!!-dijo cerrando con un portazo que se debió escuchar en todo el colegio.

Inmediatamente las miradas se fijaron en Annie que estaba con los ojos muy abiertos y el pelo desordenado.

-Qué pasó?-preguntó Lily yendo hacia su amiga. Annie se encogió de hombros.

-Aun no estoy muy segura. Pero juro que yo no tuve nada que ver-explicó-iré a dormir. Entre los gritos de él y sus palabras me a comenzado a doler la cabeza.

-iremos contigo-dijo Sophie levantándose y quitándole a Lupin una barra de su chocolate-para Meg. O Annie ahora.

-Buenas noches!-dijo Lily. James se levantó y la beso mientras la acompañaba a las escaleras.

-te veo mañana por la mañana. Duerme bien.

-Tú igual-dijo ella al tiempo que se ponía de puntillas y lo besaba en los labios. James, al sentir sus labios, la tomó por las manos sin querer dejarla ir...

-James...-susurró ella. El hizo una mueca al tiempo que la soltaba.

-Espera!-dijo antes de que la chica pusiera un pie en el primer escalón. Le entregó un espejo.

-Yo tengo, gracias-dijo preguntándose por qué le pasaba un viejo espejo.

-Lo sé... es por si ocurre algo. Cualquier cosa que ocurra. Solo toma el espejo y di el nombre de Sirius. Nosotros estaremos pendientes.

-No es necesario. Estamos al lado-dijo ella, pero se guardó el espejo en el bolsillo sabiendo que James no la dejaría tranquila hasta que ella aceptara quedárselo.

-Buena chica-dijo James sonriendo-iré a ver que le pasa a Canuto, quiero decir, Sirius.

-Sí-pero cuando ella se disponía a subir por la escalera, James la volvió a afirmar por las manos-James, Si no me sueltas yo no podré ir con Meg, ni tú podrás ir con Sirius.

-Lo sé... pero podré quedarme contigo...

o.o.o.o

-Canuto?-preguntó Lupin-quieres decir que es lo que pasa o tendremos que sacártelo a la fuerza?-dijo el licántropo.

-Puedes intentarlo...-respondió Sirius con una mirada amenazadora.

James entró con una sonrisa de eterno enamorado. Sirius lo fulminó con la mirada y acto seguido de encerró en el baño.

-Le sacaste algo?-preguntó James borrando la sonrisa del rostro.

-Una amenaza. ¿sirve?.

o.o.o.o

Buenoo! Espero que les haya gustado!

Estoy muy emocionada, hoy compré mi libro de Harry Potter! El último:D Ya quiero que sea 21 de Julio!

Un besito para todos y dos para aquellos que me dejaron un R.R. Los adorooo!!