Historia basada en las novelas de J.K. Rowling.

Nacer por ti, morir por él

Capítulo Treinta: "Te has equivocado mucho James"

Por Jane.Camui

A la mañana siguiente, las chicas se levantaron con el sonido de una gran explosión. Annie, que había olvidado lo escandalosos que podían ser los chicos, se sobresaltó tanto que Lily rió durante media hora. Sophie, entre carcajadas, le preguntó si acaso necesitaba una escalera para bajar del techo.

-Muy chistoso-dijo la chica sonriendo a medias. Sentía el corazón acelerado.

-Tu sabes que se emocionan cuando hay excursión a Hogsmeade-dijo Lily, que al igual que Sophie, ya sabía lo que se venía y había decidido levantarse más temprano, para que no les ocurriera precisamente lo que le había pasado a la pelinegra.

-Será mejor que te apures-comentó Sophie sonriendo de forma significativa-esta mañana ha llegado una lechuza para ti.

-Qué?-Annie, se sentó en su cama mirando con confusión a su amiga-de quien?

-Amos!.

-Dice que te espera a las once en la entrada para ir juntos!-soltó Lily emocionada.

-Ya veo...-dijo Annie recibiendo la nota que Sophie le alcanzaba. Sintió el impulso de mandar un pergamino de vuelta para rechazar aquella salida. No tenía ánimos para nada, algo muy extraño en ella, ya que generalmente era siempre la primera en saltar cuando había una salida a Hogsmeade.

-No te veo muy entusiasmada-le dijo Lily sentándose en su cama.

-No, no es eso...-negó la pelinegra-es solo qué...

-Te hará bien-aconsejó la pelirroja sonriendo de forma tranquilizadora-Amos es un buen chico, tú lo sabes. Te ayudará y sobre todo, te servirá para distraerte un poco.

-De qué hablan ustedes?-preguntó Sophie.

-Nada, nada!!Vamos a tomar desayuno.

-Yo voy luego. No puedo bajar en bata.

-Lupin lo hace...-dijo Sophie como si tal cosa.

-Ya, yaa...-intervino Lily tomando a la castaña de su abrigo-si Lupin salta de la torre de astronomía no quiere decir que lo tengas que hacer...

Y cerraron la puerta.

Annie miró el pergamino y lo abrió lentamente. Sí, ella pensaba igual que Lily, pero no podía dejar de pensar en Sirius. En su forma de ser, en como la miraba... ¿Por qué había cambiado de esa forma con ella? ¿Por qué le hacia tanto daño? Y es que el no era tonto... quizá incluso sabía lo que a ella le pasaba con él. Sirius debería saberlo. Tenía mucha experiencia con chicas, sabía en el momento preciso en que eso ocurría.

Se levantó y se miró en el espejo antes de destapar la botella que sabía la estaba condenando a ser otra persona. Estaba comenzando a detestar esas transformaciones y cuanto adoraba cuando, cada noche, su pelo largo y negro volvía.

o.o.o.o

-Muy bien, salió perfecto!!-Dijo James colgándose de Sirius. Ambos estaban muy contentos. Por atrás Lupin, con sus manos en los bolsillos y silbando inocentemente, los seguía con cierta distancia.

-Los estoy vigilando señor Potter-dijo la profesora McGonagall cuando los vio pasar.

-Descuide profesora, Peter está a salvo en la enfermería.

-Muy gracioso, Señor Black-ironizó la profesora McGonagall, aunque en su mente estaba de acuerdo con el chico-Señor Lupin-dijo la profesora en forma de saludo al pasar al lado del chico quien le hizo un gesto con la mano. Cuando la profesora dobló por una esquina, adelantó el paso hasta llegar junto al par.

-Tengo hambre, vamos más rápido-escucharon que decía el castaño pasando junto a ellos. Lupin ya estaba bajando las escaleras.

-El último en llegar es Bellatrix Black!-gritó Sirius soltándose de James y corriendo.

-Ey!-vociferó la chica que estaba pasando por allí en esos momentos-detesto a esos...

-Recuerda que yo también te detesto!-gritó Sirius saludando con la mano a Andrómeda que estaba junto a su hermana. La chica sonrió devolviendo el saludos al tiempo que Bellatrix fulminaba con la mirada a su primo.

Llegaron a al comedor en el preciso intente en que Lily y Sophie se sentaban en la mesa Gryffindor. Lupin, el triunfados de los tres, se sentó frente a ellas al tiempo que Sirius se detenía para hacer una zancadilla a su mejor amigo.

-Lo siento, pero no puedo permitir que me ganes... No cuando tu te vas a casar y yo no he tenido una cita durante los últimos dos días!-le dijo Sirius a James que estaba en el suelo boca arriba.

-Si no has tenido una cita en dos días, no es mi culpa-replicó James-además...

pero no pudo terminar. Unas cinco chicas se habían acercado. Lupin, sabiendo lo que querían, le indicó a Lily, con la cabeza, que mirara hacia sus amigos.

-Qué se supone...?!-exclamó Lily molesta. Había fruncido el entrecejo y estaba dispuesta a levantarse para espantar a los "buitres". Las cinco chicas, de diferentes casas y edades, se habían arrodillado junto al chico de anteojos mientras le acariciaban y miraban de forma ofendida a Sirius.

-Te encuentras bien James?!

-Te duele algo?

-Necesitas que llame a la enfermera?

James, a quien le encantaban los cuidados, solo se quejó un par de veces sobre lo mucho que le dolía el pie izquierdo. Sirius alzó una ceja. Pero se puso pálido cuando, sobre las cinco cabezas, una cabellera rojiza se asomó. Los ojos verdes de Lily podían destellar fuego. James sonrió inocentemente al tiempo que se encogía de hombros sin notar que su novia estaba detrás de él.

-Bueno, si creía que Lily no lo iba a notar...-dijo Sophie mordiendo sus tostada.

-A veces pienso que tiene un serio problema psicológico-inquirió Lupin negando con la cabeza.

-Yo creo que cornamenta va a tener un par de problemitas...-se regodeó Sirius sonriendo radiantemente al llegar junto a la mesa de Gryffindor.

El grito de Lily se escuchó en todo el comedor. Incluso Annie, que venía bajando las escaleras, pareció oír la voz de la pelirroja.

o.o.o.o

Todos los estudiantes de Hogwarts de tercero hasta séptimo esperaban ansiosos a que las puertas de roble se abrieran para que el celador los dejara partir hacia Hogsmeade. Lupin esperaba con Sophie a que el resto de sus amigos apareciera. Ninguno hablaba y siempre que se topaban con la mirada se sonreían tímidamente. Remus se sentía estúpido. ¿Por qué se tenían que comportar como si fueran unos niños?.

-Y...-intentó romper el hielo-vas con alguien especial a Hogsmeade?

Sophie negó con la cabeza rápidamente. Ella quería saber lo mismo. Remus le había dicho que amaba a otra persona... ¿Era posible que fueran juntos a la excursión a Hogsmeade?

-Tú vas con...?-Sophie no supo como llamarle. "¿La chica que quieres?".

-No-respondió Lupin. Un fugas idea se cruzó por su mente, pero la desechó inmediatamente. Incumbía a Sophie, él y un lugar apartado.

-Si quieres...-comenzó la castaña. Lupin alzó la cabeza mirándola intrigado-Podemos ir a... tomar algo a las tres escobas... Como amigos! Claro-aclaró. No quería asustar a Lupin.

-Como amigos... sería...-Remus sonrió-perfecto.

-Genial!!

-Hola!-dijo Lily que acaba de llegar. Sonreía-Qué tal? Aun no abren las puertas?. Han visto James? Megaerea esta ya con Amos?! Ustedes irán juntos? Nos reuniremos después? James volvió? Y Sirius tiene cita? Dónde está? Terminaron los deberes para el lunes? Les gustó el desayuno?!...

-Ey! Ey!-interrumpió Sirius que venía detrás de la pelirroja-tranquila, tranquila... una pregunta...-pero se detuvo al darse cuenta de algo-qué dijiste? Meg con... Amos?...

-Sí-dijo Lily que movía las manos nerviosa. Había hablado de más.

-Demonios!-exclamó el chico-lo había olvidado!!

-Ah?-Sophie miró con sorpresa como el merodeador desaparecía entre los estudiantes.

-Prefiero no preguntar-dijo Lupin-y tú también...-le indicó a Sophie que estaba apunto de abrir la boca-De todas formas... qué pasó Lily?

-Es qué...

-Qué le hiciste a James?

-Jah! La pregunta debería ser al revés. Qué me hizo él a mi. Es un descarado...-Lily parecía indignada, pero de todas formas miraba para todas partes, como si buscara a alguien-pero... de todas formas... Lo han visto?

o.o.o.o

-Hola!-le susurró alguien al oído.

-Amos!

-Te ves preciosa...-le dijo al tiempo que le alcanzaba un hermosa rosa. Meg le dedicó una sonrisa sincera.

-Muchas gracias...-Meg lo observó con cariño. Era realmente un chico guapo. Era alto, con un cuerpo bastante atlético. El cabello, de un color castaño, parecía perfectamente peinado... el único problema eran sus ojos... Eran grises.

-Todo bien?-preguntó el chico alzando el mentón de Meg-pareces triste...

-No, es qué... bueno, aun no me acostumbro a el colegio-mintió.

-No te preocupes, yo te ayudaré...

-Si?-interrumpió una voz-me gustaría saber como.

Meg dio un grito ahogado cuando, por sobre el hombro de Amos, vio a Sirius Black con los brazos cruzados y mirar molesto. ¿Qué estaba haciendo allí?.

Sirius, que estaba aguantando sus ganas de golpear al Hufflepuff, se paró al lado de la chica mientras observa con altivez al chico.

-Qué estas haciendo?-interrogó Meg con un hilo de voz.

-Buscar lo que es mío-susurró al tiempo que la tomaba de la mano con posesión.

-Perdón?

-No... esto es una equivocación...-intentó explicar Meg, pero se calló de la impresión. Sirius le había quitado la rosa y tirado a Amos.

-Meg es mi novia! Y no puedo creer que seas tan descarada!

-Es verdad eso Meg?

-Por su puesto que...-Trato de hablar Annie casi con desesperación. Pero Sirius con un movimiento de la varita, que el chico delante de ellos no había notado, le quitó el habla. Annie abrió tanto los ojos que Sirius tuvo que controlar las carcajadas que intentaban salir. Movía la boca sin emitir sonido alguno.

-Bueno, creo que estás sobrando-espetó Sirius a Amos indicándole con la cabeza que se marchara, pero el chico no se movio.

-Todo esto me parece muy extraño-dijo observando a una desesperada Meg, quien tiraba de la chaqueta de Sirius para que le devolviera la voz.

-Lo que a mi me parece extraño-dijo Sirius poniéndose delante de Annie-es que tú aun estés aquí. Necesitas que te lo explique de otra forma?

Amos observó como Sirius jugaba con su varita frente a su cara. Sabía que el chico de pelo negro tenía poca paciencia y no quería terminar en la enfermería. Fulminó a Sirius con la mirada. Quiso acercarse hasta Meg para susurrarle algo al oído, pero se detuvo al notar que Sirius había alzado la varita mágica.

-Nos vemos-dijo a Meg. Annie negaba con la cabeza casi suplicando con los ojos que el chico no la dejara, pero era demasiado tarde, Amos se había metido entre la multitud.

-Muévete-le dijo Sirius al tiempo que la empujaba suavemente por la espalda. Annie quería gritarle, quería golpearlo, quería exigir una explicación. Tenía ganas de llorar, ganas de implorar que la dejara en paz.

Sirius no tenía intenciones de responder a las preguntas que Annie hacía con la mirada. Tampoco estaba dispuesto a devolverle la voz. De hecho, sentía una leve punzada de arrepentimiento por haberse entrometido entre la "rubia" y su cita. ¿Qué demonios le estaba pasando? ¿Por qué había hecho esa estupidez?. Estaba actuado como un completo estúpido, un idiota que por alguna extraña razón estaba dejando llevar demasiado lejos sus... ¿Sentimientos?...

-Demonios!-exclamó en voz alta. Annie no paraba de tirar de la bufanda del chico-Cálmate!

Sirius, por primera vez, vio en los ojos de Annie un brillo asesino. Estaba en problemas, en muy grandes problemas.

o.o.o.o

-Vamos, Lily!

-Déjame Potter... Eres un...

-Pero si no fue mi culpa!! Yo no les pedí a esas chicas que fueran a atenderme. Tú tienes que entender que ellas se preocupen, no crees? Soy el chico más guapo de toda la escuela, ellas me adoran!

Lily se giró ante las últimas palabras del pelinegro. Claro, lo que a ella le faltaba.

-No has cambiado absolutamente nada!-exclamó-sigues siendo el mismo cabeza hueca que lo único que le preocupa en la vida es saber cuantas chicas le miraron!

-Eso no es verdad!-se defendió el chico de anteojos-no es lo único que me importa-susurró, pero no lo suficiente bajo como para que Lily no lo oyese.

-Engreído!-Lily estaba haciendo enormes esfuerzos por no alzar la voz. Dio un resoplido disgustada y se marchó con paso apresurado hacia los carruajes. James negó con la cabeza y la siguió.

Sophie sentada dentro de uno de los carros que los llevarían a Hogsmeade, hacía una seña a la pareja para que se acercara. Hizo una mueca al darse cuenta del fuego que emanaba la colorina. Metió la cabeza dentro el carruaje, donde Lupin, sentado y con los ojos cerrados, permanecía quieto. Sophie se quedó contemplándolo por un momento. Sintió Maripositas en el estómago. Se lamentó lo que le pasaba y decidió terminar con eso.

-Remus...-al instante, el chico abrió los ojos-James está en problemas.

-Cómo dices?

-Que Lily...-pero se vio interrumpida cuando un grito ahogó sus palabras.

No había sido necesario que miraran fuera del carruaje, James estaba dentro con Lily sobre sus hombros. La había tomado a la fuerza por atrás. La pelirroja había tratado de resistirse, pero no por nada James era el jugador de Quiddich más envidiado de todo Hogwarts, además de ser un as sobre la escoba, su fuerza también era muy superior a otros jugadores.

-Bájame intento de mago!-exclamaba Lily antes de que James la dejara dentro de carruaje-no vuelvas a hacer algo así!-gritó.

-O qué?!-preguntó James entrecerrando los ojos. Lupin quiso salir, pero no tuvo tiempo. El carruaje se había puesto en marcha. Sophie, que había tenido la misma idea, se lamentó por tener que aguantar a esos dos peleando todo el camino. "Qué suerte que el pueblo esté al lado" pensó la castaña mirando por la ventana.

-O... o...-Lily intentaba soltar una frase lo suficientemente hiriente, pero al mismo tiempo suave. Claro, estaba molesta. Una novia no espera que el futuro esposo se ande haciendo el lindo a la hora del desayuno y menos si ella está presente.

James la miraba, pero al darse cuenta de que la pelirroja no tenía nada que decir soltó una risotada. Lily se indignó aun más. Así que ese engreído, además de ser muy sinvergüenza encontraba todo eso gracioso.

-Genial!-ironizó Lily. Se puso con los brazos cruzados y miró hacia otro lado-Yo tengo que aguantar tu maldita galantería ¿verdad? Dime una cosa, Potter-el apellido del chico lo dijo con especial énfasis-tendré que ser una esposa modelo mientras tú vas por allí coqueteando con todo el vecindario?!

-No sé por qué-susurró Sophie tratando de encogerse en su asiento-pero todo esto me hace sentir terriblemente incómoda.

-No, claro que no!-respondió James notablemente entretenido-no pretendo que seas una esposa modelo.

Lupin sabía que las bromas, a su amigo, le iban a costar muy caro. Conocía lo suficiente a Lily como para saber que tenía bastante paciencia, pero en el momento en que la perdía era mejor desaparecer. Soportaba muchas cosas como prefecta, pero el minuto de la décima advertencia el estudiante en cuestión estaba más protegido junto al calamar gigante. Lo tenía muy claro, muchas veces había visto a Lily furiosa.

Sophie, que también sabía el terreno minado en el que James se estaba involucrando, sentía la extraña necesidad de sacar la cabeza por la ventana. Claro, que de haber podido, se hubiese tirado. Aquella discusión la incomodaba mucho, pues el tema del matrimonio tratado frente a Lupin le hacía sentir una extraña punzada de vergüenza. ¿Por qué? Ellos no estaban juntos, habían sido novios pero al parecer, y para desgracia de ambos, las cosas habían tenido un mal final sin vuelta atrás. Sí, le hubiese gustado llegar a ese punto... el matrimonio

-No le digas a nadie-susurró Remus alejándose levemente de la colorina-pero a mi todo esto me da miedo.

Lily se estaba poniendo roja. Quizá de ira o porque intentaba contener la respiración para no gritarle al chico de anteojos. James, mostrando su aventurado sentido del humor y la poca cordura, no alcanzaba a comprender que si apretaba un poco más a la ojiverdes lo podía lamentar mucho.

-Te has equivocado mucho James-dijo Lily en voz alta-no vaya a ser que esta vez sea la última que te perdone.

Al terminar de decir eso, el carruaje se detuvo. Habían llegado. Lily fue la primera en salir, pero no se detuvo a esperar al resto. Con paso apresurado se había ido hacia la primera tienda que había visto. James, que al parecer había notado su metedura de patas, se bajó de último, después de Lupin. Sophie, que no habías esperado más, se bajó y salió detrás de su amiga.

-No fue gracioso?-preguntó el pelinegro-No pensé que le iba a molestar tanto!

-Cornamenta, amigo-dijo Remus con paciencia-es chica. No importa que tan inteligente sea, ni lo linda que nos parezca. Es una mujer con todas sus letras, jamás las entenderemos. Aquella magia aun no se puede alcanzar. Es, cómo decirlo... desconocida para los hombres y tú, qué tienes más experiencias con ellas deberías saberlo!

-Claro que no!-exclamó James cruzándose de brazos y frunciendo el entrecejo-todas hacía lo que quería, a la hora que quería y donde quería. Por ejemplo, una vez, Balery...

-Gracias-interrumpió Remus-pero no quiero un detalle de lo que hiciste con Balery... aunque me lo puedo imaginar.

-No es lo que piensas-reprochó su amigo-eres un pervertido.

-De dónde habré sacado esas ideas ¿eh?...-miró de reojo a su amigo-Escucha, James. Sé que la quieres mucho, que la amas! Pero deber tener cuidado...

-Vaya...-dijo James haciéndose el sorprendido-deberías escribir un libro...-

-Quizá algún día lo haga, puede que en el momento en que tu sepas cuando mantener la boca cerrada y escuchar...

-Qué quieres decir?-preguntó James confundido.

-Acaso no sabes que cuando Lily Evans se queda callada por más de cinco segundos es porque su enojo está alcanzando el punto máximo?-James pareció pensarlo por un momento-pero claro-siguió Remus-hay vas tú y le lanzas una de tus bromas. No creo que le haya caído muy bien ¿eh?

-Sí...-James miró hacia la tienda donde Lily se había metido. Tenía que hablar con ella, nuevamente iba a tener que pedir disculpas, algo que le estaba comenzando a fastidiar. ¿A caso Lily lo encontraba todo malo? ¿Eso pasaría siempre?

o.o.o.o

Hola mis queridos lectores!

Estoy emocionada, pues queda tan poco para el estreno de la quinta película de Harry Potter! Además, me muero de ganas de tener en mis manitos la séptima y última parte de la saga. Obviamente, tengo sentimientos encontrados. Por una parte, por fin los misterios que durante tantos años nos rondaron tendrán una explicación. Saber que ocurrirá con Hermione y Ron! Si se quedan juntos o no? Si Harry sobrevive o muere... Si está Sirius realmente muerto... Es Snape realmente malo? Qué pasó con el Horrocrux? El relicario de Slytherin. Vuelve Harry a Hogwarts! Y muchas más...Uff! Son tantas cosas que quiero saber! Es demasiada la incertidumbre!!...Pero no sé, da pena pensar que luego de aquella última página, de esa última palabra ("Cicatriz") ya no hay nada, si no... que la magia, de cierta forma, se guarda en una cajita que Rowling cerrará con un candado. Aunque, todas aquellas y aquellos que escribimos, tendremos la posibilidad de abrirlo nuevamente, con nuestra imaginación y las ganas de que la magia siempre esté con nosotros!

Uuff! Parece que me emocioné demasiado. Buenoo! Le digo que de aquí al último capítulo hay un trecho corto (quizá no tanto... xD) pero espero que disfruten este nuevo capi.

Nuevamente y nunca lo suficiente, agradezco a todos lo que dejaron un R.R. en el capítulo pasado!!!! Un gran beso para ustedes!