Basado en las novelas de J.K. Rowling.

Nacer por ti, Morir por él

Capítulo treinta y Siete: "Con Sirius"

Por Jane.Camui

La noche había llegado y con ella una terrible tormenta. La lluvia de la tarde era una simple llovizna al lado de el agua que caía como tirada por baldes. Lily cepillaba su cabello como cada noche para evitar que este se enredase más de lo necesario mientras escuchaba los truenos y el viento. Se miró en el espejo que ocupaba gran parte de la pared del baño. Sus pecas, nuevamente, parecían burlase de ella estando en su piel.

-Recordar preguntarle a Madame Pomfrey si existe alguna forma de quitarlas-se dijo a si misma dejando el cepillo de pelo sobre el tocador que todas compartían.

Annie estaba profundamente dormida. De hecho, desde el sábado que la pelinegra no hacía más que dormir y comer. Lily se preguntó si su amiga se levantaría al día siguiente para ir a clases. "No creo, debe estar muy perturbada" pensó al mismo tiempo que se sentaba sobre su cama. Observó a la chica dormir. Cuanta lástima sentía. Deseaba poder encontrar la forma de librar a a su amiga de todo el calvario que tenía que soportar. Deseaba que por una vez por todas, Annie dejara de esconderse. Era realmente triste ver los ojos llenos de angustia de Annie, mientras trataba de dibujar una nada convincente sonrisa. ¿Por qué siempre se esforzaba en sonreír¿Por qué no, simplemente, dejaba que sus sentimientos afloraran?. Muy pocas veces se molestaba, tenía una paciencia envidiable y generalmente trataba de buscarle el lado bueno a todo. ¿Acaso la magia blanca provoca esa falsedad en ella?.

-Lily?

La pelirroja dejó de mirar a su amiga cuando unos leves golpes en la puerta y la voz de James la sobresaltaron y como si esa fuera una alarma que estaba esperando ansiosa, se metió bajo la cama ocultándose el camisón. No quería que James la viera en pijama.

El chico sonrió y entró. Tenía las manos en los bolsillos del pantalón. Caminaba con algo de despreocupación, como si pasar por allí le fuera completamente natural. Lily reparó en ello y frunció el entrecejo. "Debo decirles a las chicas que cuando salgan cierren la habitación bajo llave".

James se agachó y la besó con dulzura en el los labios. Se sentó junto a ella. Lily lo interrogaba con la mirada al tiempo que tiraba más arriba de las sábanas. ¿Acaso James creía, por lo de acostarse juntos en la enfermería, que ella deseaba...? Lily se sonrojó de solo pensarlo.

-Qué pasa?!-preguntó en un susurro.

-Tenemos una conversación pendiente-respondió James. Echó una ojeada a Annie-Tengo la versión de Sirius, pero quiero saber qué fue lo que pasó antes de que Canuto te encontrara. Quiero que todos los que estaban allí se pudran en Azkaban, así que... dame nombres.

¿Nombres?... "¿Cómo puedo tener tan mala suerte?"

-Pues...-titubeó la pelirroja esquivando la mirada de James-la verdad es que... no pude ver a nadie. Digo, reconocí a Adolf, pero el resto estaban con capuchas y máscaras... Tú sabes.

-Lily, necesito información. Cualquier cosa que me puedas decir es útil. Dumbledore necesita de nuestra ayuda! Si sabes algo, pero tienes miedo... Lily! Yo estoy aquí para protegerte!

La pelirroja se preguntó si acaso James sabía algo sobre Snape y su relación con Voldemort. ¿Le estaría sacando verdad por mentira?. Prefirió no arriesgarse. Aun no había tenido tiempo de hablar con Severus y no iba a entregarlo, no al menos hasta tener la certeza de que el Slytherin no era realmente quien ella creía que era.

-De verdad-mintió-no recuerdo a nadie. Estaba todo oscuro dentro de la casa de los gritos y ellos llevaban máscaras. Lo siento...-se disculpó

-No importa-respondió James aunque notablemente decepcionado. Había tenido la esperanza de que Lily le dijese algo que lo condujera a alguna parte, a algún culpable con el cual poder desquitarse.

o.o.o.o

Sophie miró la fotografía de un arreglo floral particularmente colorido. Lo examinó tratando de pensar como su amiga. Hizo una mueca y giró la cabeza como tratando de ver si desde otro ángulo la convencía más, pero decidió que no.

-Y este?-preguntó Remus alzando al azar una fotografía. La verdad es que el chico no estaba siendo de gran ayuda. De vez en cuando decía algo para molestar o le advertía con espantosas imitaciones de la voz de Lily regañándola.

-Ya basta!-exclamó Sophie cuando Remus volvía a aquel tono agudo-Deja de hacer la voz de Lily-y le quitó la fotografía.

Siguieron otro rato en silencio. Esos malditos silencios...

Remus no estaba muy seguro de que estaba haciendo en la sala de los menesteres con Sophie cuando se pasaba la mayor parte del tiempo recordándose que debía estar lejos de la castaña. Pero allí estaba, sentado frente a ella ayudándola con algo que él consideraba un desafío al sentido común de James. Aunque... le encantaba. Estaba tan entusiasmada con la idea de la boda, que parecía haber logrado olvidar todo lo ocurrido el fin de semana en Hogsmeade. Lupin aun no había escuchado de Sophie lo que había ocurrido y tampoco deseaba preguntarle. No quería presionarla. Sophie tenía la fortuna de poder olvidar aquellas cosas que le desagradaban...

Le hubiese gustado olvidar aquel día en que vio a Sophie con Sirius. Le hubiese gustado sentirlo como un recuerdo distante y no como un miedo presente. Le hubiese gustado haber sido más seguro para comenzar de nuevo. Le hubiese gustado ser como James, estar con la chica que amaba... le hubiese gustado poder olvidar!

-Ojalá pudiera!-dijo Remus en voz alta sin darse cuenta con impaciencia.

Sophie alzó la vista de la lista que estaba haciendo interrogando con la mirada. Remus se dio cuenta de su metida de patas. Se movió incomodo y sonrió tratando de imitar esa sonrisa que Sirius ponía ante la profesora McGonagall.

-De qué estás hablando?-"Oh, de que me gustaría olvidar que te metiste con uno de mis mejores amigos cuando eras mi novia" pensó Remus con ironía.

-Ojala pudiera...-se pasó la mano por el cabello buscando una respuesta lo suficientemente convincente-pudiera...-Sophie estaba una respuesta sin apartar la vista de él-pudiera ayudarte a anotar esas cosas que necesitas, tu sabes... para la boda.

-Ah!-Sophie pareció encantada. Le entregó al chico el pergamino y la tinta. Remus sonrió forzosamente-Anota, tenemos que ver una cita con Madame Malkim para comprar el vestido de novia de Lily y el traje de James. He pensado que será algo sencillo. Conozco a Lily y ella se sentiría más serena se fuese algo tranquilo. Aunque seguramente James querrá una gran fiesta ¿verdad?... No sé¿se puede juntar ambo? Entonces llegué a la conclusión de qué, quizá un grupo de música animaría el ambiente. Eso también anótalo. Tenemos que buscar una banda que pueda levantar la fiesta. La comida va a ser perfecta. Estuve hojeando un montón de catálogos y ofrecen comida muy fina. Muchas veces se piensa que la fineza no viene de la mano con lo económico, pero yo sé que eso no es verdad...

Así siguió hablando durante largo rato. Remus deseaba mirar la hora de su reloj y comprobar si Sophie había sobrepasado su propio Record de monólogos. La veía como movía las manos al hablar y como a veces se emocionaba tanto que, de no tener cuidado, casi lo golpeaba con uno de sus gestos. Estaba tan entusiasmada con eso de la boda... y eso que ni siquiera era la de ella. ¿Cómo se pondría Sophie cuando le tocase organizar su propio matrimonio?... seguramente no habría quien la callase...

-Anotaste todo?-preguntó al finalizar con lo que seguramente era un detallado relato de la forma en que Lily aparecería de un gigantesco capullo de rosas.

Remus miró el pergamino que la chica le había pasado minutos antes. Salvo por lo que ella había alcanzado a anotar, no había nada nuevo. Levantó el pergamino para que ella no lograse verlo, asistiendo con la cabeza.

-Me podrías repetir lo último?-pidió como si tal cosa. Sophie alzó una ceja y le quitó el papel de las manos. Como Remus no lo soltó, terminó por rasgarse, pero finalmente Sophie logró quitárselo.

-Qué? Usaste tinta invisible?-Lo miró mordazmente.

-Es que hablas muy rápido!-se trató de defender Remus-Además, quieres hacer tantas cosas! Es casi imposible que te dejen... hacer que Lily baje de los aires... por no sé que cosa que ya ni recuerdo!

-No bajaba de los aires!-reclamó Sophie indignada.

-De todas formas¿De verdad crees que James va a permitir que organices la boda? No me deja organizarle los horarios de estudios y va a dejar que tu lo hagas con su boda!!

-Son dos cosas muy distintas!-inquirió Sophie sonrojándose-Seguramente tu le pones todas las horas libres de estudio! Eres un aburrido Remus Lupin, por eso nadie deja que hagas sus horarios!

-SI, claro!-se burló-antes no decías lo mismo ¿verdad?-Lupin se sorprendió a si mismo al escucharse hablar. Sophie se levantó tan rápido del suelo que Remus creyó botaría todo lo que tenía en las manos, pero no fue así.

-El pasado me condena, por lo que veo!-susurró con la voz cargada de rabia y pena.

-Si, eso creo... yo al menos tengo bastante por lo cual condenarte!-Remus también se levantó quedando de frente a ella. No sabía por qué le estaba diciendo esas cosas. ¿En qué momento comenzó a sentir esa rabia?.

-Así? Al menos yo no soy el licántropo!!-gritó Sophie con los puños apretados. Remus sintió esas palabras como una bofetada. Sophie, notando lo que acababa de decir, se tapó la boca con las manos arrepentida-Lo siento, Remus. Yo... no quise decir... es qué...

-No importa-la interrumpió el castaño.

-Remus, yo... no quise decir eso. De verdad-trató de disculparse.

-SI lo quisiste decir. Lo hiciste. Te salió de corazón y tienes razón. Que suerte que no seas el licántropo.

-No! Por favor!-Sophie le tomó una de las manos, pero el la retiró con brusquedad. Estaban a pocos centímetros de distancia-Me sacaste de mis casillas-susurró-Lo dije porque me moleste!

Remus no respondió. Desde su altura la observaba con los ojos entrecerrados, no muy seguro de lo que estaba sintiendo. Si pena o coraje. Por una parte sentía que ella tenía razón, él había comenzado aquella discusión, pero la forma en que lo había dicho... le había dolido. "Pero la culpa no ha sido de ella" pensó corriendo la vista. Estaba tan molesto por lo que sentía, por lo que ella causaba, que terminó aprovechando el primer instante para desquitarse.

Finalmente, optando por lo que él consideraba más sano, decidió irse. Caminó con paso decidido hacia la puerta mientras Sophie permanecía de espaldas a él con la cabeza gacha. Cuando Remus ponía la mano en el pomo de la puerta Sophie habló.

-Siempre escapando-dijo-siempre yéndote.

-Sólo estoy evitando una discusión, Sophie. Además, no tendría caso.

-¿Y qué es lo que para ti tiene caso?-gritó Sophie perdiendo la paciencia. Estaba cansada, demasiado cansada-Te pasas la vida oculto. Me ocultaste a mí. Ocultaste tu licantropía, Remus. Me enteré por otra persona, por casualidad! Siempre estas esquivándome. Te quieres sentir como una pobre víctima! Pero no es así, todo lo que pasó, todo lo que hice fue por tú culpa!-dijo con la voz cargada de enojo apuntándolo con el dedo-Fuiste tú el que me lanzó a Sirius, tú y tu estúpida forma de pensar. ¿Hasta cuando creías que yo iba a soportar estar oculta¿Hasta cuando? Dime! Pensé miles de cosas, incluso llegué a creer que te avergonzabas de mí. Qué seguramente no era ni tan linda, ni tan inteligente¿Qué querías que hiciera?

Remus la miraba sorprendido. ¿Él sentirse como una víctima?. Estaba a punto de replicar, de responder, pero no lo hizo. Se tragó las palabras. No estaba dispuesto a empeorar la situación. No estaba dispuesto a llevar más lejos aquella historia. El iniciar una discusión con Sophie lo único que lograría sería confundirlo, y él ya estaba seguro de lo que tenía que hacer.

-Somos amigos-dijo con la intención de calmar a Sophie.

Pero ella no quería que él la tratara de tranquilizar. ¿Por qué siempre tenía que tomar la actitud de intermediario¿De arbitro, de aquel que solo pude hacer lo correcto? Estaba molesta y más aun cuando notaba que Remus no tenía intenciones de responderle. ¿Por qué no pelea conmigo¿Por qué no discute?

-Típico de ti!-dijo pasando por encima de su cojín y caminando con paso firme hacia él-Es tan obvio! Remus Lupin no sería capaz de decir nada malo, ni grosero. Por una vez en tu vida-pidió la chica llegando frente a él-defiéndete!! Cuando te ataque, grítame. Hiéreme!!

-Para qué?! Acaso crees que con eso lograrás sentirte mejor? Sophie, yo nunca te voy a gritar, ni te heriré, como quieres que haga. Eso no va a arreglar las cosas. Entiende de una buena vez.

-Jamás me has pedido una explicación, nunca me preguntaste el por qué. Pasabas por mi lado y me saludabas como si nada hubiese ocurrido, cuando yo ni siquiera podía estar frente tuyo por más de tres segundos. Actuaste como si no te importara. Me hiciste creer que en el fondo, todo había sido una especie de bendición para ti.

-No voy a luchar contra lo inevitable. Y si me importaba. Más de lo que tú te puedes imaginar-La tomó por los brazos con delicadeza-más de lo que te puedes imaginar.

-Me hubiese gustado que... solo por un momento... hayas mostrado que valía la pena el haber pasado escondida del resto. Qué me explicaras todo, así como yo podría explicártelo todo.

-Sophie, No-intentó decir Remus, pero Sophie alzó la voz.

-Dejar las cosas claras. Remus, yo... respeto que ya no... que ya no... me quieras-dijo con tristeza-pero necesito que me digas, que me hagas entender porque nuestra relación tenía que ser en secreto. Dios! Juro que traté de justificarte, pero luego de tanto tiempo ya no podía encontrar alguna explicación.

-Y para qué?-susurró Remus viendo los ojos de Sophie demasiado cerca de él.

-Sólo para entender-respondió Sophie con lentitud. Estaban a pocos palmos.

Remus había olvidado que su principal propósito era mantener alejada a la chica, que debía mantener la distancia. Olvidó que le había dicho que eran solo amigos. Olvidó que hacia un tiempo le había dejado muy claro que él quería a otra chica. Olvidó que ella lo había engañado. Olvidó sus miedos, sus excusas, sus justificaciones. Olvidó el tiempo y el espacio. Olvidó que ella le había estado gritando, que lo acusaba de cobarde.

Sólo pudo observar los labios de ella por unos leves segundos, antes de besarlos, olvidando absolutamente todos sus prejuicios. Simplemente que aquella a la cual abrazaba era Sophie... la chica a la cual tanto quería.

o.o.o.o

Lily no podía quedarse dormida. Sus pensamientos la atormentaban. James se había marchado hacia una hora dejándola con preocupaciones y temores. Y ¿Cómo no? Le había mentido de manera descarada. ¿Qué pensaría su novia si llegaba a descubrir que estaba encubriendo a un mortífago?...

-No tiene que pensar nada-dijo muy segura golpeando la almohada-Severus era mi amigo.

Pero algo dentro de ella le advertía de forma molesta de que estaba poniéndose en la boca del hipogrifo y sin hacer reverencia.

-Claro que no!-se defendió de sí misma-¿Qué mal me puede causar una conversación con él?

Se acomodó acurrucándose hacia el lado derecho de su cama. ¿Estaría jugando con fuego¿Tendría que decirle a James? Y ¿ella sería lo suficientemente fuerte como para comprender lo que motiva a una mortífago a hacer daño?

Suspiró mientras sopesaba sus posibilidades.

-Son demasiados los riesgos...-susurró.

-Lily?

La chica dio un grito ahogado asustada. La voz de Annie la había tomado por sorpresa. Estaba segura de que la chica había estado durmiendo. Se incorporó y tomando la varita de su mesa de noche y prendió una pequeña vela. Vislumbró el rostro de su amigan con el pelo desordenado y pasándose la mano por la cara intentando despertarse bien.

-Estás bien?-preguntó inmediatamente Lily-necesitas algo?

-No, estoy bien. Gracias-dijo sonriendo y sentándose con la espalda apoyada en la almohada.

-Creí que dormías. No quise molestarte... Tú sabes-dijo sonrojándose-a veces me da por hablar sola.

Annie rió mientras asistía con la cabeza. Ella lo sabía perfectamente. Muchas veces la había descubierto peleando consigo misma o caminando por el pasillo mientras se trataba de hacer entender algo. Lily era así, a veces descuidada y otras, demasiado perdida en su mente.

-Tú no me has despertado-dijo Annie-fue James-Lily dejó salir una risita nerviosa.

-Creo que es un poco escandaloso. ¿Cuándo te despertó¿Cuándo trataba de quitarme mi diario de vida saltando sobre la cama o cuando se tropezó con la colcha y calló?

Annie rió lo más silenciosamente que podía. Miró de reojos la cama de Sophie creyendo que ella se encontraba dormida, pero se llevó una sorpresa. No estaba.

-Dónde está?-preguntó preocupada.

-Dijo que tenía que ver unas cosas, que tenía que arreglar no sé que cosa con respecto a algo muy bueno y que muy pronto me enteraría-respondió Lily.

-Eso te dijo? De esa forma tan clara?!-ironizó Annie.

-Sí, y a veces es más confusa aún...

-Pero no es un poco peligroso-inquirió Annie-digo, son las-tomó su reloj y lo observó-es cerca de las una de la madrugada. ¿Está en la sala común?

-No, dijo que iría a la sala multipropósito y que no osara acercarme. No te preocupes Annie, Remus está con ella.

-Ah!-eso pareció tranquilizarla, pero solo por unos momentos ya que volvió a mover sus manos de forma nerviosa-y si les ocurre algo?

-Annie, nadie va a entrar en Hogwarts. El profesor Dumbledore triplicó la seguridad del castillo. Además, a nuestra querida Sophie le hará muy bien estar a solas con Remus-Lily le lanzó una mirada significativa, pero Annie no alcanzaba a comprender el por qué a Sophie le haría tan bien estar con Remus. La miró confundida.

-Tu sabes, Annie!-se quejó Lily-Arreglar las cosas!-le dijo como si fuera lo más elemental del mundo.

-Arreglar qué?

-Vamos! No me vas a decir que no sabes-Lily se levantó de su cama y fue a sentarse junto a la de Annie. La chica seguía completamente perdida en la conversación.

-Lo siento Lily, pero no sé de que estás hablando ¿Se pelearon?

Lily se puso pálida. Annie no sabía nada. Nada sobre la historia de Sophie y Remus. ¿Por qué demonios nadie le había dicho? Ahora se sentía como una tonta soplona que andaba contando cosas de sus amigas. ¿Tendría que contarle?

-Ehh... pues, la verdad...-Lily no sabía que hacer-Mira Annie, será mejor que te duermas-dijo finalmente levantándose y yendo a su cama, donde se acostó y se tapó.

Pero Annie se había levantando. Quitó las mantas de Lily, la miró desde su altura con una mirada entre confundida y divertida.

-Pasa algo entre Remus y Sophie?!-preguntó emocionada.

-Qué?!-trató de parecer sorprendida.

-No te viene bien la mentira. Anda, cuéntame!

-Eres una chismosa!-declaró Lily quitándole sus mantas y volviendo a taparse.

-Solo quiero saber, porque Sophie, que es mi amiga, está en la sala multipropósito con Remus, que también es mi amigo. Me miraste como si yo supiera algo, pero no sé nada. Ahora sé que hay algo que debería saber y que no sé...

-Algo más con eso de saber y no saber?!-preguntó Lily tomando una almohada y poniéndosela sobre la cabeza. Nuevamente había metido la pata.

-Me vas a contar o no?-dijo Sophie quitándola la almohada con gran esfuerzo.

-No sé si deba. Es algo que los incumbe a ellos...

-Entonces Sophie y Remus tiene algo?!-Lily hizo una mueca.

-Está bien-aceptó finalmente. De todas formas, Annie se enteraría-Cuando estábamos en quinto Annie y Remus comenzaron a salir. Se volvieron novios...

o.o.o.o

Se separaron aun sintiéndose muy cerca. Remus la miró con infinita ternura mientras le acariciaba la espalda. Se habían besado. ¿Era un error¿Se había equivocado?. Meneó la cabeza en señal de negación mientras dibujaba una sonrisa en sus labios. Ella mantenía los ojos cerrados con la cabeza apoyada en su hombro. Se quedaron así durante largo rato, incapaces de poder romper aquel momento. Finalmente, Sophie alzó el rostro medio sonrojado.

-Lo siento-se disculpó. De a poco se fue alejando-No debí haber dicho lo que dije... estaba molesta y...

-Quieres arreglar las cosas?-interrumpió Remus-Lo haremos. Te contaré porqué lo hice y tú me dirás por qué lo hiciste.

Se acercó a ella, la tomó de la mano y la llevó hacia los cojines donde había estado sentados rato atrás. Le contó todo. Su miedo, el pánico que lo embargaba de solo pensar que ella pudiese tener idea de que él era un hombre lobo. De que lo dejara al descubrir su naturaleza...

-Pero... eso yo ya lo sabía!-dijo Sophie frunciendo el entrecejo-Yo la sabía desde cuarto. Escuché a James hablando con Sirius. Estaban comentando la noche anterior... Yo, Remus, jamás te hubiese dejado. Al contrario!-Sophie se sonrojó aun más-creo que cuando supe que eras hombre lobo, me gustaste aun más...

-No se suponía que tenía que pasarte eso!-exclamó desconcertado Remus-tenía que darte miedo. Digo, es un hombre lobo!!

-Lo sé, pero... digo, el ser hombre lobo me inspiraba... no sé...-Sophie esquivó su mirada, abochornada. No son cosas que una le pueda contar al chico que le gusta... Annie y Lily si lo sabían. Con ellas se sentía con la libertad para comentar ciertas cosas que con él no lo haría, no por falta de confianza si no por la vergüenza que le daría.

"-Remus es un hombre lobo?!-dijo Lily cuando se encerraron en la habitación luego de escucharlo de los propios labios de James Potter-Wow, jamás me lo hubiese imaginado.

-Eso explica muchas cosas-Annie se sentó en su cama sorprendida-por qué se marchaba una vez al mes, por qué cuando volvía parecía más pálido que de costumbre y por qué le afectaba tanto astronomía!

Sophie estaba sumida en sus pensamientos, procesando la información que acababa de recibir. Remus Lupin, el chico que a ella tanto le gustaba, era un hombre lobo. ¿Qué se supone que tenía que hacer, decir o pensar?.

-Debe sufrir mucho-Dijo Annie apenada.

-Sufrir?!-repitió Sophie-Claro que no! Los hombres lobos tienen mucha fuerza. Remus debe ser de aquellos a los que no les entran balas.

-Pero se transforma una vez al mes. Digo, de seguro a él le gustaría ser un chico normal-dijo Lily.

-Bueno, en eso tiene razón-aceptó Lily-dolerá mucho?

-Yo creo que Remus es el chico más genial del colegio!-dijo Sophie con naturalidad. Sus amigas la miraron alzando una ceja y sonriendo de forma pícara-Es un chico guapo, con un poder oculto!!

-Más que poder oculto-inquirió Lily-es una maldición oculta.

-Podría destruir a quien quisiera-dijo de forma soñadora Sophie-es como invencible!

-Sophie, ya crees que Remus es como tu héroe ¿Verdad?-rió Lily

-Claro que no, tu sabes que a mi me gusta Johnny, no hables tonteras!-mintió Sophie girando la cabeza para que ninguna de ellas pudiera ver su sonrojo-es solo que, el ser hombre lobo le da un poco de misterio-No iba a decir que lo encontraba "excitante". Eso de estar con alguien que una vez al mes se transformaba en un hombre lobo y se alejaba de ella solo para que ella estuviera a salvo.-Es muy valiente..."

Vamos, jamás admitiría que Remus le parecía a un más guapo por ser hombre lobo. Lo sentía tan bien ejercitado y eso de seguro, solo se debía a que se transformaba en hombre lobo. ¿Qué chica no querría estar con un hombre fuerte y lindo? Además, a pesar de ser tan atractivo, era encantador, amable y caballero.

-Sophie, sigues conmigo?-preguntó Lupin. Sophie salió de su ensimismamiento y sonrió levemente tratando de ocultar una pequeña carcajada.

-No puedo creer que haya sido por eso!-exclamó Sophie aliviada. Por una parte, se sentía tan feliz. La explicación de todo aquello no era más que ella misma. Lo había hecho para que ella no lo dejara. Aunque su otra parte, estaba molesta porque llegó a pensar que ella sería lo suficientemente estúpida como para no estar al lado de quien la necesitaba.

-Por qué nunca me dijiste?-preguntó Remus-Jamás me preguntaste nada...

-No lo creí necesario. Además, quería que tu me lo dijeras... Pero jamás se me pasó por la cabeza que tenía que ver con eso. No pensé que te afectara tanto.

-No me afectaba tanto-aseguró Remus sosteniendo su mirada-Ahora, dime porqué lo hiciste...

o.o.o.o

-Sophie engañó a Remus? Se metió con otro?

Lily asistió con la cabeza. Había estado apunto de decirle quien era el otro chico, pero al recordar que Sirius Black era él que le gustaba a Annie no supo si hacerlo o no. No quería hacerle daño y no sabía como tomaría aquella información Annie.

-Así que, me parece bueno que Remus y Sophie estén juntos. Quizá puedan comenzar de nuevo.

-Pero...-Annie seguía pensando-con quien? Con quien lo engañó?.

La pregunta que no quería responder Lily se hizo presente. Se mordió el labio inferior. No podía mentirle. Tenía que decirle que Sirius y Sophie se habían besado. La miró a los ojos azules esperando que ocurriera algo que evitarse que ella le dijese.

-Con Sirius... Sophie engañó a Remus con Sirius.

o.o.o.o

Lo sé, me demoré un poco, pero prometo que la próxima actualización será muy pronto porque ya lo tengo listo, listo! A veces suelo perder mucho tiempo en los detalles!.

Gracias a los Reviews:

RebexPotter, Lily Evans, Desiré, Judith Malfoylordaeglos, Cami (Jejeje... lo siento, se me pasó, la verdad no me di cuenta, pero lo que pasa es que era un Vaso grande, wuajaj... la misma broma sin gracia de siempre), clau malfoyclau malfoyLady Loony LupinNena-prongsivenus-valens, Francesca, o.Little Fairy.oRai-PotterCcii Tnks

Nos leemos en el próximo Capítulo, besos!