Bueeeno, 3r capi. up! xD A ver, yo akí poco cambio he hecho, pero los hay xD Antes estaba todo un poko raro hecho, se notaba k lo había hecho rápido y sin ganas xD hay veces en k me kedo mirando algo k he escrito yo y pienso:Ainhoa dios mío d donde has sacado eso tan bonito? O.o y luego lo comparo con ahora y me doy kuenta de k me he descuidado mucho xD Toda la culpa la tienen los exámenes, a la hoguera con ellos!!! XD
-When you saw the light-
4. Al despacho de la directora
La mañana apareció dormida entre vapores cenicientos y murallas de un gris líquido sobre estructuras retorcidas. En los callejones se aspiraba un aliento frío que avanzaba raudo a través de las lágrimas del cielo. Mientras la noche se iba alejando, más se intensificaba la tormenta. Pronto lo que comenzó como una llovizna finalizó por convertirse en una furiosa tormenta que desahuciaba a los caminantes, quienes se hospedaban, en principio sólo para resguardarse del monzón, y acababan por ser parroquianos en los bares de alrededor tomando unas copas para pasar el rato. Los callejones se convertían en ríos torrenciales y el vaho atrapaba los cristales como un soplo de hielo. Nadie en su sano juicio hubiera salido –o hubiera hacho salir- a una persona en tal estado meteorológico. Nadie.
Nadie excepto la encantadora y gentil hokage.
Aquella mañana de terrible y martilleante resaca avivó de una manera fascinante el humor de Tsunade que cuando miró a través de la ventana de su despacho, con un espantoso fruncimiento del ceño, su mal humor aumentó considerablemente con ayuda de los rayos. De la misma manera no tuvo inconveniente ni remordimiento alguno de conciencia al reclamar la presencia de algunos de sus ninjas en aquella mañana apocalíptica.
Cerró la puerta de casa tan rápido como pudo, intentando con desesperación que ésta no saliera volando por culpa del viento. Cuando, después de mucho esfuerzo, lo consiguió, introdujo la llave y aseguró la entrada, comprobando su resistencia.
Salió corriendo sin paraguas bajo la lluvia, con tan sólo un fino chubasquero rosa que le llegaba a penas por las rodillas. Sakura no podía entender qué tipo de nervio se habría podido cruzar en el cerebro de Tsunade-sama para hacerles salir con aquel temporal. Se frotó las mejillas, congeladas por la mezcla de agua y aire.
En realidad Tsunade le extrañaba. Ella que detestaba tanto las tormentas...Algunos días de lluvia, en abril, solía quedarse las horas muertas observando por la ventana, con un brillo triste en la mirada. Nunca supo el porqué. No sabía nada del pasado de su maestra, aunque tampoco tenía intención ni interés en hurgar en su vida privada. Los recuerdos son un tesoro o una carga que cada uno debe llevar consigo.
La lluvia se debilitó un poco. Debería ir más rápido o acabaría como un bloque de hielo.
Apretó el paso y alzó la vista a las techumbres rojas de los edificios. En un momento fugaz vio un manchón borroso que se dirigí hacia el mismo lugar que ella.
-¡¡¡Naruto!!!-llamó la joven.
El manchón se detuvo de pronto y el muchacho de dorados cabellos volteó la cabeza a todos lados, confundido.
-¡¡¡Aquí baka!!!-
-¡¡¡Ahhhh!!! ¡¡¡Sakura-chan!!!-dijo el chico con una gran sonrisa- ¡¡¡Ahahaha, no sabía quién me había llamado!!! ¡¡¡¿Qué haces allí abajo?!!! ¡¡¡Irás más rápido saltando por los tejados!!!- comentó balanceándose con los pies con el cuerpo encorvado.
Sakura tanteó la sugerencia. La tormenta, apagada por unos pocos segundos, volvió a rugir y el viento se volvió como una mano invisible que lo arrastraba todo y las cortinas de agua se volvieron grandes cascadas.
-...¡¡¡¿Pero tú eres tonto?!!! ¡¡¡Baja de ahí arriba o el viento se te llevará como a un paraguas!!!- vociferó intentando atravesar el clamor del cielo.
-¡¿QUÉEE?!- aulló Naruto con la mano detrás de la oreja, indicándole que no había oído ni una palabra.
-¡QUE BAJES DE AHÍ ARRIBA O SALDRÁS VOLANDOOO!-
-¡¿¿¿QUÉEE???!- preguntó el chico en la misma posición.
-¡¡¡QUE BAJES DEL PUÑETERO TECHO, COÑO!!!/inner: ¡¡¡SHANDAROO!!!-
-¡AHHHH...!-gritó el chico con las manos en su boca a modo de megáfono.
Sakura se pegó con una mano en la cara. Naruto siempre sería Naruto...Cuando la retiró su compañero estaba ya delante suyo, de manera que se pusieron en marcha. Unos minutos después llegaban con los ánimos aguados (N/a: nunca mejor dicho xD), las ropas mojadas, la piel helada, los ojos llorosos y la cabeza como una bola de cristal en un congelador. (N/a: no, no estaban calvos xD)
-¡Ah!¡Yamato-sensei!- exclamó Naruto al ver el inquilino que se erguía a un lado del despacho.-
-¡Buenos días!- saludó cantarinamente el aludido con una cálida sonrisa y un movimiento de mano.
Fuera un trueno retumbó en el cielo haciendo que el suelo temblara levemente, mientras la lluvia violenta y un viento huracanado se llevaba sábanas, ramas, hojas, pelotas, alguna moneda, paraguas y ropa, entre otras cosas.
-...sííííí, buenÍsssimos...-comentaron ambos remarcando bien la ironía de la frase.
En el despacho de la hokage, esperando a que ésta llegara, Sakura y Naruto se pasaban el tiempo comentando estupideces. Naruto comenzó a dar pequeños saltos, primero con la pierna derecha; luego con la izquierda, para calentarse las piernas.
-Brrr, que frío...¿Sakura-chan, quieres que te abrace para darte calor?- preguntó el rubio con una risa traviesa.
-Sí, contigo me voy a abrazar yo- ironizó Sakura echándole un mal de ojo.
De repente, un sonido casi inaudible se escuchó tras ellos.
-Ho-hola...-
Sendas cabezas se voltearon para descubrir al emisor del saludo, que no ara ni más ni menos que la tímida Hinata. Naruto no debió darse cuenta pero Sakura pudo apreciar sin esfuerzo que se le curvaban los labios en una sonrisa hasta el mayor extremo imaginable, tal que parecía tener una rodaja de sandía en la boca. Hinata, como siempre que le veía estaba roja como un cangrejo al sol pero, al parecer, cualquiera menos ellos mismos reparaba en lo que ocurría. Sakura intercambió una mirada con Yamato-sensei. Sonrieron, eran tan monos los enamorados ignorantes.
-¡Hinata-chan!¡Estás empapada!- exclamó preocupado Naruto al ver a la joven.
-Ehh...t-tú también lo estás N-Naruto...-apuntó Hinata con una gota de sudor en su rostro sonriente.
-¿Hinata-chan, tú también vienes a ver a Tsunade-babaa?-
Un chichón acudió a la cabeza del rubio (gentileza de Sakura).
-¡Ouch!¿Por qué hiciste eso Sakura-chaaaan?- preguntó Naruto con cascadas en los ojos
-¡Esa pregunta fue estúpida, baka!-dijo Sakura poniendo los ojos en blanco
-Pero-pero,-pero, ¿¿¿Por quée???-
-A ver, rubio sin cerebro, si Hinata-chan está en el despacho de Tsunade-sama es porque VIENE A VER a Tsunade-sama.- explicó la muchacha pelirosa.
-¿Y-Yamato-sensei, tú también vas a venir a la misión?- preguntó Hinata.
Antes de que él pudiera contestar la puerta se abrió de nuevo, esta vez con fuerza. Del corredor emergió la figura grandiosa y resacuda de Tsunade irrumpiendo en su propio despacho ante la mirada tensa de los tres ninjas. Los mismos pudieron advertir cómo ésta fruncía el ceño durante un microsegundo. Avanzó sin dilación hasta su mesa, dejando un rastro de olor a sake a su paso, y se sentó. De nuevo los jóvenes ninjas vieron el fugaz fruncimiento de ceño y Sakura pensó en lo peor...
-¡MALDITA SEA TSUNADE-BABAA! NOS TRAES AQUÍ DE IMPROVISO EN MEDIO DE UNA TORMENTA COMO ÉSTA CON TODO EL MORRO DEL MUNDO Y...- A parir de ahí Sakura sólo oyó blah,blah,blah en el tono de chirrido oxidado que utilizaba siempre Naruto cuando chillaba. Le dejó gritar un rato, porque en cierta parte estaba de acuerdo y, al fin, le dio un ostión en la nuca.
Hinata escuchaba algo nerviosa, no quería que la hokage se enfadara, y menos con Naruto...
Por contrario a lo que todos suponían, Tsunade ni levantó la cabeza con la injurias del rubio. Cuando Sakura al fin se encargó de él, la hokage sólo levantó el rostro, les miró, y volvió a fruncir el ceño fugazmente.
...U
-...¡¡¡ MALDITA VIEJAAA!!!-
Y, de repente, como si todo volviera a empezar, Tsunade-sama recuperó su voz perdida y volvió a gritar como siempre lo había hecho. Naruto gritaba, Tsunade gritaba, caían chichones, caían bofetadas, caían objetos, caían papeles y lápices del Ikea, Sakura se enfadaba, Tsunade se volvía ogro, Naruto en Kyuubi, Hinata se ponía tan nerviosa que empezaba a rozar el llanto, Yamato-sensei intentaba calmarles y se llevaba muchos de los palos que caían...En fin, la perfecta imagen de familia unida...
Después de que se calmaran los ánimos, la Quinta se puso a buscar los documentos que necesitaba.
Sakura se acercó disimuladamente a Naruto y Hinata y les hizo una pequeña señal para que se acercaran. Ambos se miraron y se aproximaron a Sakura con una expresión de pregunta. Yamato, con la curiosidad en el cuerpo, agudizó sus oídos lo máximo posible.
-Veis el fruncimiento de ceño?- preguntó en voz baja.
Los dos asintieron, ansiosos por saber qué iba a decir la pelirosa.
-Eso quiere decir que está borracha-
Los dos acompañantes de Sakura se miraron entre sí y luego miraron a Tsunade, que volvía a arrugar la frente.
-Y cuando digo borracha, quiero decir MUY borracha. Es un tic que le da a veces, cuando está entre "El borracho violento" y "El borracho concienzudo"- expicó- Tsunade-sama tiene varios niveles, aunque ella suele llegar siempre con facilidad a anclarse en "El borracho sabelotodo" que es ese estado en el que está como una cuba y se muestra arrogante y tozuda como ella sola-pinsa-ehh...bueno, más que de costumbre-
-¿Ocurre algo?- se oyó preguntar desde el escritorio.
-¡NO, NO, NADA!- cantaron los tres a coro con una gota de sudor.
-mmhh...- la mujer entornó los ojos hacia Naruto.
Frunció el ceño de manera intermitente.
Los presentes intentaron borrar sus sonrisas con desastrosos resultados.
Naruto sintió que se le hacía una sonrisa en la cara e intentó reprimirla. Tsunade le seguía mirando con su fruncimiento de ceño y una mirada amenazadora. El muchacho cogió aire, el estómago le dio impulsos de salir hacia arriba, su boca se iba inflando cada vez más, cerró los ojos con fuerza, sintió que explotaba. NOOO, NO DEBÍA, NO DEBÍAA...!!!!
-¿Pasa algo...Naruto?- preguntó la hokage hablando leeeentamente.
En la oscuridad Naruto vio el fruncimiento de Tsunade dentro de su cabeza. Negó vigorosamente con la cabeza. Abrió los ojos.
-Pfffft...-fruncimiento del ceño- PFTTAHAAHHAHAHAHAHAHAHAHAHHHAHA HAHAHAHHAHAHAHAHAHAHHAHAHAHAHAHAHAH!!!!!!!! XDDDDDDDDD DDDD- Naruto se revolcó por el suelo con las manos en la barriga, muriéndose de risa, con el abdomen duro como el hierro y la cara roja como un bote entero de ketchup mientras rodaba sobre sí mismo.
La risa, todo sea dicho, no le duró mucho.
El despacho de la hokage se volvió tenso e incómodo de golpe, el tiempo de los juegos habían terminado ya.
-Bien, tengo una misión importante para vosotros- anunció la Quinta paseando la mirada sobre los rostros serios de los ninjas-
-Continuará-
Kissessss a tóH Di0s xDD
