¡Hola!

Deberían saber, no sabía que ya no me quedaba tiempo -.-U por lo mismo, me confié, y heme aquí, prácticamente atada a esta silla y de aquí no me muevo hasta terminar este capi! Eso si, ya pasaron los diez días, hoy tengo que terminar este capi, así que¡a chambear!

Naruto y CO. Le pertenecen a MK, un tío que no se digna a pelear a Itachi con Sasuke ¬¬ ¡NO son míos! Los uso para esta historia con perspectiva Fangirl.

¡Bien!...

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5: Misterios y revelaciones

-¡¿Qué…qué!?- Naruto no cabía en si de la impresión, no supo cuando llegó Itachi con todos los demás, y tampoco cuando lo mandaron a llamar a la oficina de Tsunade.

-Lo lamento Naruto, pero es muy obvio- Dijo Shikamaru, también sudando en frío.

Naruto se lo pensó. Muy bien, incluso él había notado el hecho de que muchos palidecían cuando lo veían pasar con Itachi, y solamente Shikamaru, Hinata y Neji lo hicieron de sus amigos, pero jamás se preguntó por qué.

-Pero…pero no puede ser¡¿cómo dices eso Shikamaru¡Tú mismo lo viste¡No actuaba como uno!- Decía Naruto tratando de defenderlo, pero es que no podía ser, no actuaba con orgullo o frialdad, era imposible que Itachi lo fuera…

-Na…Naruto-kun, lo que dice Shikamaru…puede ser verdad- Hinata habló también un poco asustada y pálida, mirando el suelo temblando un poco de su labio.

-Hinata…- Naruto murmuró por lo bajo. Hasta ella se lo decía, pero no era posible… muy bien, era muy posible, pero alguien como él no se rebajaría a actuar de esa forma.

-Sólo piénsalo Naruto…- Neji comenzó a hablar sumamente serio -…su cabello, forma de actuar, caminar, los ojos… ¿de verdad no te resulta conocido?-

Tragó en seco. Era cierto, todo el mundo parecía verlo, él también, pero se negaba a creerlo, tal vez ya lo sabía, pero no quería y no quería aceptarlo.

-Lo se Neji… se parece a él- Bajó la mirada. Lo aceptó, Itachi sí era lo que decía, sí era un Uchiha, y sobretodo… sí era hermano de Sasuke… el que asesinó su clan.

-¡Pero aún así¿por qué actúa de esa forma?!- Ino gritó de repente, llamando la atención de todos -¡No creo que Sakura no se haya dado cuenta¿por qué lo oculta?! Más bien¡¿por qué se mantiene a su lado si es el tipo que hizo que Sasuke se fuera¡Debería sentir repugnancia y…!-

-¡Cállate Ino!- La rubia se sobresaltó al oír el grito de Naruto, quien parecía estar siendo poseído por kyubi, o al menos eso lo decían sus ojos –Itachi no sabe nada, pudo haber matado a su clan, pero ya se los dijo¡no lo recuerda! Y en cuanto a Sasuke¡¿Lo amenazó con su Mangekyou para que se fuera?!-

Todos miraron a Naruto sorprendidos. ¿Lo estaba defendiendo? No podían creer que en lugar de lanzarse a al edificio de la Hokage por Itachi, lo estuviera defendiendo.

Naruto respiraba pesadamente, claramente en un ataque de ira. Cerró sus puños y apretó la quijada.

Era cierto según su criterio, nadie amenazó a Sasuke para que se fuera de la aldea, él mismo tomó esa decisión, y a él mismo ahora ya no le importaba. Ahora, sólo sabía que Itachi no le mentía, que fue encontrado en malas condiciones por los ANMBU, y que necesitaba ayuda. No sabía ni quería saber qué le había pasado, ahora sólo quería hablar con él.

-¡Maldición!- Golpeó el suelo, partiéndolo estruendosamente gracias a la concentración de chackra que había tenido. Trató de normalizar su respiración, y luego volteó a ver a sus amigos, quienes lo veían entre sorprendidos y asustados. Cerró los ojos y volteó a otro lado después de verlos por algún tiempo.

Se tranquilizó, y se paró firmemente, dándoles la espalda –No es el mismo, y no los dañará… se los prometo…- Todos lo vieron fijamente, Naruto… había madurado tanto…

Comenzó a correr lo más rápido que le permitía su cuerpo, pasando a llevar varias personas, de las cuales muchas le gritaron, pero no le importaba, este día tenía un objetivo en mente, y él se encargaría de juzgarlo por si solo… no importaba cómo.

En el edificio de la Hokage, se escuchó un portazo, siendo investigado de inmediato por los ninjas presentes.

-¡ITACHI!- Gruñó Naruto asustando a todo el mundo.

En la oficina de la Hokage, parecía no haberse escuchado nada, tal vez por lo alejada que estaba de la puerta, o por lo profundo de la situación…

-… Y ese es Sasuke, de verdad les dolió- Una rubia miraba con melancolía la copia de una foto del equipo siete. Eran tan unidos, todavía unos niños inmaduros que creían ser los mejores. Recordaba perfectamente cómo Naruto solía tener esas disputas con Sasuke, según informes de Kakashi, y también sabía, que desde que él se fue… Naruto no volvió a ser el de antes.

Itachi estaba sentado frente a ella. Tenía los puños cerrados fuertemente, estrujando sus pantalones de ANBU, y la cabeza agachada. Toda esa información le había caído de sorpresa, no lo creía, de la nada le salían con que tenía un hermano, uno que algún tiempo fue el mejor amigo de Naruto… pero que se fue, así, sin decir nada a nadie.

Miró fijamente el suelo, sin mirarlo precisamente. Su mente se encontraba divagando lejos de ahí, tratando de encontrar explicaciones a lo que estaba pasando. Pero no, como lo había pensado, no pudo recordar nada… era frustrante, tener un hermano y no recordarlo. Sonrió ante la ironía, Naruto le decía que era agradable como era en esos momentos, y él quería ser como antes, tenía el presentimiento de que era muy diferente.

-Tsunade-sama…-

La Hokage levantó la vista de la foto, claramente siendo sacada de sus pensamientos.

-¿Mmh?-

-¿Puedo…preguntarle algo?-

Lo miró extrañada… desde que lo conoció, habían sido motivo de preocupación sus preguntas, y tenía que encontrar otras respuestas, pero esta vez, le contestaría con la verdad todo lo que pudiera.

-Adelante- Dijo apretando sus nudillos inconcientemente.

-¿Porqué fue atacado por un grupo ninja?- Dijo sin más.

-"Itachi, tan directo como siempre"- Pensó la Hokage, de cierto modo contenta porque no se hubiera perdido todo del Uchiha, pero entonces, le pasó por la mente una idea más de todas las que había tenido –Verás, creemos que fuiste…-

La puerta de su oficina se abre de repente, interrumpiéndola.

-¡Te encontré maldito!- Itachi abrió los ojos de sorpresa al ver a Naruto de esa forma, con el Kyubi poseyéndolo, pero no le dio tiempo a reaccionar cuando Naruto ya estaba frente a él, propiciándole un puñetazo que hizo que ladeara su cabeza en dirección derecha.

El momento pareció detenerse, Itachi se quedó en esa misma posición, sintiendo el caliente sabor de la sangre, que ahora se extendía por toda su boca.

-¡Naruto¡¿Cómo te atreves a hacer eso?!- Gruñó la Hokage frustrada, mirando como Naruto volvía a tocarlo, pero esta vez lo sujetada del cuello, alzándolo del suelo dirigiéndo su vista a él.

Sin embargo, pareció haber entrado un poco en razón, ya que no parecía tan enojado como antes, ahora mostraba su rostro sumamente serio, incluso aterrador.

Ambos se quedaron observándose por largos momentos, en los cuales los shinobis a su alrededor tratando de que lo soltara, Tsunade gritándole, Sakura sorprendida por tanto escándalo… todo el mundo pareció desaparecer.

Apretó un poco el agarre, haciendo que Itachi tosiera… en ese momento, sintió como su una espada lo estuviera atravesando por la cabeza, un dolor agudo, y al mismo tiempo, hueco. Una visión que apenas duró unos instantes, vino a su cabeza…

Sintió una mano ir a parar alrededor de su cuello, apretándolo casi injustamente.

-No creo que hayas sido tan idiota como para pensar que de verdad podrías escapar-

Sintió cómo le perforaba la sien, ahora no podía soportarlo, era… demasiado… ¡¿Qué era?!

Naruto incrementó el agarre, a pesar de que Itachi ya hacía unos instantes que había dejado de respirar, y haber bajado la cabeza, cubriéndose el rostro con los negros cabellos de su flequillo.

Por la cabeza de cierta pelirosa pasó cierto pensamiento de complacencia, mientras también agachaba la cabeza para ocultar su sonrisa.

En cambio, Naruto yacía mirando fijamente al sujeto que tenía sostenido. Fueron tres segundo que parecieron eternos, tres segundos en los que no pudo notar su respiración… y pensó lo peor…

-Está…muerto-

Tsunade y todos los shinobis presentes se helaron en el preciso instante. La rubio sintió el líquido acudir a sus ojos y la rabia correr por sus venas, cuando, justamente antes de dejar salir un grito aterrorizado y lanzarse sobre Naruto, el chico rubio sintió un fuerte agarre en su muñeca… de hecho, demasiado fuerte para su gusto.

Sin cabes en sí mismo, alzó la vista sólo un poco para encontrarse con dos orbes rojizas mirándolo profundamente, escrutándolo ahí mismo. Itachi lo miraba como si fuera a lanzarse sobre él en cualquier momento.

-"Joder"- Fue lo único que pudo pensar, además de tener la sensación de estar tratando con el antiguo Itachi… -"¡Un momento" Ya había tratado con él¡dos veces"- Se sintió como un idiota total al haber olvidado esos dos momentos, de hecho, se le hizo muy extraño, hasta para alguien como él.

-Naruto… suéltame… ahora- Su tono de voz era impasible, no reflejaba en nada la mirada que le estaba enviando en ese preciso instante, al igual que sus ansias por… hacerle daño.

Itachi se sintió extraño, fuera de sí, se sentía como un arrogante asesino despiadado… se confundió tanto, que no supo cuando fue liberado del agarre, y cayó al suelo, tosiendo incluso algunas veces con sangre.

Naruto se quedó helado, al igual que todos allí, por una u otra razón.

De golpe dio media vuelta y salió firmemente por donde había entrado, dejando a todos ahí. De nuevo, había pensado algo para tratar de creer que Itachi no estaba fingiendo.

Mientras tanto, Itachi seguía en el suelo, tosiendo y tratando de controlar su respiración. Tsunade, que había estado observando desde lejos, también había formulado sus preguntas, pero en ese instante pareció reaccionar. Rápidamente se agachó a la altura de Itachi, buscando por algún daño grave que pudiera tener.

-¡Sakura no te quedes ahí¡Ayúdame!- Gritó al ver que la pelirosa no se movía de su posición, estaba tan helada que hastA ese momento volvió en sí… no estaba muerto.

-"¡¡JODER!!"- Gritó interiormente, sintiendo cómo estaba a punto de explotar en ira, tratando de tranquilizarse para que no se le notara su desilusión al ver al Uchiha vivo. Ayudó, muy a su pesar, a la rubia para llevarlo al hospital de Konoha. Sin darse cuenta, Naruto le había dañado una de las principales venas, quedando en riesgo de que se rompiera en cualquier instante.

Ese día, hubo un gran revuelo en Konoha.

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El silencio reinaba en la Aldea de la Hoja, las calles vacías y el viento corriendo, acompañados de la luna llena, creaban un hermoso paisaje a merced de cualquier humano que quisiera un momento de paz.

Todos yacían dormidos en todos lugares, sólo algunos cuantos ninjas de guardia o médicos seguían en sus labores, debido a la elevada hora de la noche.

En le hospital de Konoha, las luces en los pasillo se encontraban encendidas, pero no había nada alarmante que atender, por lo que se podían dar el gusto de relajarse un poco.

Sin que nadie se diera cuenta, una sombra se deslizó por la oscura noche, buscando una meta, la cual encontró rápidamente. Abrió la ventana con cuidado de no despertar al usuario de la habitación, y se adentró en el lugar. Caminó firmemente, y a la vez con tanta magnificencia que hasta parecía un andar delicado; la luz de la luna le daba de espaldas, haciendo que sólo su silueta se distinguiera. Se detuvo al lado de la cama, contemplando el rostro de la persona que yacía en aquel lugar. Su mirada se mantuvo igual, pero reflejó casi ternura al verlo. Dirigió su mano derecha hacia uno de los bolsillos de su pantalón, sacando un pequeño papel de ahí, y lo puso con sumo cuidado debajo de la almohada del Uchiha. Lo miró una vez más, y salió de la misma forma que había entrado, sin que nadie se percatara de su presencia, como una sombra entre muchas otras, y su cabello rubio destelló, y sus ojos azules reflejaron la luz de la luna.

Itachi abrió los ojos de golpe, sintiéndose observado, pero pasó lo mismo que la última vez que estuvo en un hospital, deseos de no haber sido tan brusco con sus movimientos, porque de nuevo tuvo un mareo y ganas de vomitar.

-Perdiste mucha sangre es normal Uchiha…- Volteó de inmediato al lugar de donde provino la voz, encontrándose con el reflejo de unos hermoso ojos verdes que resplandecían en reflejo de la luna. Por un momento, se olvidó totalmente de quién era. La pelirosa se acercó más a él, con un vaso con agua en la mano -…además, no deberías hacer movimientos bruscos, podrías morir- Dijo sin siquiera tratar de ocultar su sonrisa al decir aquellas palabras.

Itachi la miró profundamente, con la mirada entrecerrada.

Observó cómo le sonreía, cómo sus ojos brillaban en malicia, y no le agradó. Le incomodaba aquella fija mirada sobre él, la intención de tenerlo muerto, eso era lo que sentía en aquella chica… odio y rencor hacia su persona.

Apartó la mirada, fijándola en las blancas sábanas de la cama. Suspiró, tratando de ahogar un sollozo; sentía que el no debería estar ahí, siendo cuidado por ellos.

La sonrisa en el rostro se congeló un poco, y se apartó un mechón de cabello, ladeando un poco su rostro, mirando a un lugar cualquiera. Ofreció el vaso al Uchiha, el cual lo aceptó, tomando sólo un poco de su contenido, dejando el resto en una mesa cercana. Sakura se quedó con los brazos en los costados, mirando a Itachi.

-¿Por qué me odias?- Preguntó de nuevo, sin rodeos.

-Ggh-

La pregunta la atacó desprevenida, frunciendo un poco el ceño y de nuevo mirando a cualquier punto en la nada. Cruzó sus brazos delicadamente, mientras el Uchiha esperaba ansioso la respuesta. Se lo pensó bien¿sería correcto decir algo como, te odio porque por tu culpa el hombre del que estaba locamente enamorada, aunque nunca me miró tan siquiera, se fue por culpa de que tú masacraste sin piedad a todo su clan? No sonaba muy lindo, aunque era todo lo que tenía, pero… no.

-No se de qué me hablas- Dijo dando media vuelta dispuesta a irse. Como pudo, Itachi se levantó de la cama para poder alcanzar una de sus muñecas, la cual sujetó y no permitió que fuera desprendida de su agarre -¡Suéltame!- Dijo enojada la chica, que no soportaba el contacto con aquel asesino.

-¿De verdad piensas que te voy a soltar? Dices que no me odias, pero sólo mira cómo actúas con sólo entrar en contacto conmigo- Dijo volteándola y tomándola por los hombros. Sakura forcejeaba, empezando a desesperarse.

-¡Que me sueltes¡Si no lo haces… gritaré…!- Se sobresaltó y calló de golpe, logrando recibir una mirada confusa por parte de Itachi, que seguía sosteniéndola a pesar de lo ocurrido.

-¿¡Qué…!?- En ese momento Sakura se soltó con un brusco movimiento, aventándolo a la cama en el acto. Tenía los ojos muy abiertos y las pupilas dilatadas, y temblaba como si hubiera visto lo peor del mundo.

-¡Eres… eres tan parecido a él¡Es…estuve a… a punto de decir lo mismo que…!!- Guardó silencio al instante, mirando sus manos temblando, con lágrimas a punto de acudir a sus ojos. Levantó la mirada, quedándose fija en aquellos ojos azabaches, y de pronto, pareció tranquilizar sus ojos al entrecerrarlos, como si hubiera visto ahora lo mejor que podrías pasarle.

Itachi la miraba sorprendido, y más cuando sintió cómo un bulto rosa se abalanzaba sobre él, provocando que gruesas lágrimas recorrieran su cuello, y que sintiera el aliento de la chica en él.

-Sa…Sasuke…yo…- Pronunció débilmente la chica, sintiendo cómo unos fuertes brazos, que según para ella, eran muy conocidos, la abrazaban fuertemente. Itachi no supo porqué lo había hecho, pero sí que había captado su total atención al pronunciar el nombre de su recién nombrado hermano menor. Se quedó quieto cuando sintió cómo la chica dejaba de temblar, expectante a lo que podría decir de Sasuke, aún sintiendo cómo el golpe anterior le había afectado, ya que se sentía mareado y muy débil.

Mas sin embargo, lo que vino no se lo esperaba, para nada lo esperaba. Sakura se separó de él, quedándose mirándolo fijamente, con una cara llena de ternura y una delicada sonrisa. Tragó saliva por su proximidad de sus labios.

Silencio total…

-…yo te amo- Sin dejarlo reaccionar, pasó sus brazos alrededor de su cuello, y cuando volvió en si, ya estaba recostado en la cama, son Sakura sobre él… besándole… besándole como si la vida se le fuese en ello, como si fuera el último beso que pudiera dar en su vida. Un beso lleno de pasión y al mismo tiempo de ternura. Abrió inmensamente los ojos, tratando de apartarle, empujándola al principio algo desesperado, luego más suave, hasta que sintió cómo sus fuerzas le abandonaban por completo, y cómo sus mejillas comenzaban a arder. Cerró lentamente sus ojos, tratando de que de lo último de conciencia que le quedara, pudiera separarse, resistirse… pero no pudo… poco a poco, y sin su consentimiento, cerró al fin sus ojos, dejándose llevar, por el que estaba seguro, era el primer beso de su vida.

La luz de la luna era testigo de aquel momento de felicidad mutua, tal vez no verdadera, pero por el momento pensarían que lo era. Pasó sus brazos por la cintura de la pelirosa y contribuyó en el contacto, sintiéndose cada vez más pesado, pero también… más relajado.

Momentos después, no supo cuando dejó de estar despierto, ya que de nuevo, debido al golpe, había quedado inconciente.

Continuará…

Oe, no pueden decirme nada, que esta vez fue más largo el capi jeje.

Pues bueno, se los prometí, Sakura salió en este capi, y empiezan los sentimientos confusos… jeje, honestamente, sólo había dicho que aparecería Sakura, pero luego pensé también, que ya era hora de poner el comienzo…

Pero no se crean, esto no cambiará mucho, aún tendrán que pasar por bastante.

¡Hasta la próxima y gracias por sus comentarios!