Lo se, fue un mes entero, pero bueno, las palabras navidad, año nuevo, diciembre, creo que explican algunas cosas; además, justamente hoy acabo de entrar a la escuela de nuevo, y bueno, me metí una desvelada horrorosa antes de eso, así que bueno, con todo y sueño, aquí está.

Naruto y los demás no me pertenecen en absoluto, simplemente los uso para expresar mi forma de visión, según como querría que fuera todo.

-Situación del mes para razona:

Si en un foro hay un fic con error de script y OOC, y sí tiene muchos comentarios, de repente le llega un persona nueva, con cero mensajes, y su primer mensaje es específicamente con ese fic (cabe mencionar, que el foro tiene más de un millón de mensajes), diciendo que está genial, súper, lo que quieran, y bueno, que es una compañera de la escritora… ok, me guardo mis opiniones, pero díganme, ¿qué es lo primero que se les vendría a la cabeza?

Mmm, otra cosa más, ¿hay por aquí alguna anti-Sakura? Porque luego me encuentro personas que hasta historias anti-sakura tienen en sus favoritos, y yo me pregunto, si les cae tan mal, ¿Qué hacen en un lugar donde ella es la protagonista? Bueno, espero no ofender a alguien con esto, pero si hay alguna situación así por acá, esa persona sabrá que a ella me refiero.

……… º--++..-..-.---+++ º-.-º +++---..-..++--º ………

9: Cruel juego de niños

-¡Abran esta maldita puerta!

Un ANBU viró su cabeza hacia él, contemplándolo fijamente; a pesar de que el chico no veía sus ojos, podía deducir la mirada que le mandaba.

Escuchó los sonidos que hacían su garganta al dejar salir pequeños gruñidos, su propia respiración agitada y también sus propios lamentos. ¿Es que nadie en el mundo era racional? Estaba bien, lo admitía, él podría merecer eso por lo que hizo, pero creí tener suficiente cerebro como para recordar que Konoha no era tan cruel con sus prisioneros, fuera cual fuera su situación: y esta vez era él del que se hablaba.

Apretó sus manos que rodeaban las barras de acero que lo mantenían en ese lugar, pegando su frente contra ellas. Echó un vistazo hacia ambos lados, maldiciendo su suerte. Fácilmente podría salir de ahí de no ser por los dos impedimentos que le habían puesto: uno era que, siendo él, tenía más seguridad y vigilancia de la normal; y la otra, era que aún con todo eso, podría burlar y aturdir a los guardias si tan solo no tuviera esa cosa en sus ojos. Tsunade había sido muy precavida, no se le había pasado ningún detalle por alto.

Exhaló, dejando resbalar las manos de las barras. Todo aquello no debería estar pasando, él debería estar a tres pasos de matar a Itachi; pero no, le habían tendido una trampa, y los sirvientes del que alguna vez fue Orochimaru se lo iban a pagar.

El chirrido de una reja cerrándose de golpe lo sacó de sus pensamientos de golpe, causándole por un momento la necesidad de ponerse en guardia. Sólo era otro prisionero. Se sentó en el suelo, poniendo sus dos manos sobre su nariz, como si estuviera rezando, pero cualquiera que le viera su contraído rostro descartaría esa idea de inmediato.

-Y también capturaron a los demás, ni siquiera se dónde están –Dijo para sí mismo, refiriéndose a hebi, su grupo, o al menos, el que había sido su grupo.

Una sombra se proyectó en su cara; al parecer un ANBU se había extrañado de sus reacciones. Ni siquiera lo miró, no había que hacerlo para saber quién era.

-Uchiha Sasuke –Pronunció con voz grave.

Sasuke lo miró por el rabillo del ojo, con ojos asesinos; de no ser porque hasta donde sabía y comprobaba, estaban sellados, lo habría matado ya. El sujeto no pareció inmutarse ante la reacción, sabía cómo era un Uchiha.

Un intenso silencio se apoderó de la habitación, ninguno dando indicio de querer romperlo. Sasuke por su parte había vuelto su mirada hacia el suelo, mientras que el ANBU no decía nada. Era incómodo, y el pelinegro se estaba hartando de que no le dijera el motivo por el que no lo dejaba en paz, por lo que inspiró profundo asegurándose de no quedarse sin aire para darle la despedida de cortesía.

-Largo –Murmuró para sí mismo.

-No me iré.

Definitivamente, eso no se lo esperaba. Como pudo se paró a una velocidad digna de un Uchiha en aquellas condiciones, sin importarle la sensación de quemazón y molestia que le provocaban las heridas al abrirse una vez cicatrizando, o el rojo líquido que escurría por toda la piel de sus piernas. Casi chocó contra la reja de rabia, pasando un brazo entre los barrotes para tratar de alcanzar al ANBU, que había precavido una posible reacción como esa, y rápidamente se había apartado. Sasuke lo mataba con los ojos, casi asegurándole una trágica y dolorosa muerte.

-¡¿Qué quieres maldito?! ¡Ya tengo suficiente con estar aquí perdiendo mí tiempo como para que tú vengas a joderme la vida!

Sonrió detrás de la máscara al contemplar la reacción del pelinegro; tal vez no podría llevarlo vivo frente a Tsunade si seguían así.

Sasuke lo miró con las pupilas disminuidas. ¡Se estaba riendo! En una situación así, no le encontraba alguna razón con un mínimo de risa. Se tragó un gruñido de ira, quedando con la cabeza agachada y su labio inferior temblando. Ya lo tenía claro, no iba a salir de ahí, y por eso, la oportunidad que iba a tener, tal vez la única, de matar a Itachi, se hizo pedazos.

-¡Sólo sácame de aquí con un demonio! –Gritó, sobresaltando al ANBU.

Se puso más tenso mientras observaba cada uno de los movimientos del sujeto, que lo único que hizo, fue llevarse una mano a la barbilla, como si fuera a pensar algo de suma importancia. Joder, no saldría de aquí.

-Tranquilízate, de esa forma podré sacarte –Dijo, llamando la atención de Sasuke. ¿Algún traidor, o tal vez alguno de sus compañeros? No, no lo creía, pero le estaba ofreciendo la oportunidad de escapar, y él no podía rechazar una oferta tan generosa, por educación. Sí claro, él mismo se rió ante sus pensamientos.

-Deja de tratar de confundirme, que no lo lograrás.

-¿Se puede saber por qué piensas eso? –Sasuke se le quedó viendo fijamente, entonces, lo que aquella persona decía iba en serio, lo sacaría de ahí; sólo se puso más ansioso.

-¡¿Pues qué esperas?! ¡Ya sácame de aquí!

Una nueva pequeña risa se vino a escuchar del ANBU, que dejando ya de jugar con el Uchiha, se dirigió a abrir la reja. Sasuke lo contemplaba fijamente, no perdía ningún detalle de cada movimiento que tuviera que ver con su liberación, y tal vez por eso, no se fijó qué iba a hacer la otra mano del ANBU. Se quedó helado, no podía creerlo.

-Vamos, nos esperan.

Sasuke se quedó con la boca abierta mientras observaba los grilletes que lo mantenían cautivo. No podía ser, si se suponía que lo ayudaría a escapar, ¿por qué lo retenía de esa forma? Trató de mover las muñecas, pero al parecer, esos grilletes estaban especialmente diseñados para Sasuke Uchiha. Gruñó para después mirar al ANBU con ojos parpadeando, a punto de liberar el sharingan.

-De verdad, ¿no creíste que te iba a liberar? –El tono con el que dejó salir esas palabras hizo a Sasuke sentirse como un estúpido, maldiciéndose, ya que el deseo de escapar para así poder enfrentarse a su hermano le había hecho alejarse de la realidad.

-No puede ser –Dijo para si mismo, con la cabeza agachada; una vez resignado, y cuando el otro se cercioró de que no trataría de escapar, comenzaron a dirigirse hacia algún lugar que, honestamente, Sasuke no tenía muchos deseos de conocer.

La tensión se sentía por los pasillos por donde pasaban ellos dos, cada uno cuidando sus movimientos y atentos a cualquier indicio para ponerse en alerta. Sasuke miraba la espalda del hombre con ojo minucioso, ciertamente, no le agradaba la situación en la que estaba metido; algo le decía, que esa no era una persona común y corriente, más que nada por su forma de actuar; si tan sólo pudiera verle el cabello…

Sus ojos se tornaron sorprendidos, el ANBU había hecho un movimiento para saludar a otro que le había dado una oportunidad para escapar.

-"¡Ahora!" –Antes de que ninguno pudiera reaccionar, Sasuke se había soltado del agarre con un fuerte tirón, comenzando a correr sin un rumbo fijo de escapatoria. El ANBU con el que se habían cruzado de inmediato dio la alarma y en sólo unos instantes ya todos los alrededores estaban siendo vigilados más de lo normal. Sin embargo, para el encargado de llevar al pelinegro, esto no era más que un contratiempo, simplemente bufó molesto y comenzó a caminar relajadamente.

El sonido de los pasos apresurados retumbaban por las paredes, él en más de una ocasión maldijo que todo aquello estuviera tan vacío, así sería más fácil de encontrar. Pese a todo, él seguía conservando su orgullo, y no permitiría que lo manejaran a su antojo tan fácil. Aún con los grilletes, se pasó rápidamente una mano por la frente para limpiar el sudor que hacía, diablos, eso era difícil, y extrañamente el calor estaba aumentando en ese lugar.

Unos intensos ojos negros observaban a Sasuke mientras el dueño de ellos se mantenía oculto, tratando de no ser descubierto. De verdad que esa situación era algo innecesaria, basándose en sí mismo suponía que algo así pasaría, pero hubiera preferido que simplemente ese chico no hiciera nada, y simplemente se dejara llevar a su destino. Rió con disimulo ante eso; si él mismo no lo haría, ¿porqué Sasuke si?, pensó siguiendo observando al chico tratando de encontrar la salida; no lo lograría, y él estaba seguro de eso, ya que hacía sólo dos años se habían encargado de cambiar el sistema y diseño de ese lugar, y constantemente lo modificaban, precisamente para que enemigos como él no supieran cómo funcionaba aquello.

Pero aún así, el hecho de verlo, mirar cada uno de sus movimientos y facciones, le hizo sentir algo en el pecho que en determinado momento, sabía que llegaría a presenciar; ahí estaba él, Uchiha Itachi, mirando a su hermanito menor… después de años de no hacerlo. Sabía exactamente la última vez que lo habría visto, pero no la recordaba, conocía la fecha, aunque su mente no daba ni una sola imagen de aquel entonces, sino que para él, sin contar los sueños, era la primera vez que lo veía… en la realidad.

Su reflexión no pudo durar mucho debido a que, al parecer, Sasuke había detectado su presencia.

-Muéstrate –Si, no lo había imaginado, Sasuke miraba de reojo hacia ambos lados, dejando ver su guardia perfecta, sin ninguna falla. Ese Orochimaru lo había entrenado muy bien, pensó para si mismo.

-Mmph, que carácter –Dijo más bien en un mero murmuro, sabiendo de sobra que su voz sonaba muy distinta de esa forma. A una velocidad casi invisible para un ojo shinobi, se mostró frente a Sasuke, con su típico porte frío y relajado al mismo tiempo, y claro estaba, su máscara AMBU.

Sasuke lo inspeccionó bien antes de hacer nada, el sujeto frente a él se apoyó en una pared cruzando los brazos, casi gritándole que no era rival para él. Hizo un gesto de molestia, mientras lo escrutaba con la mirada. Itachi no se inmutó, y simplemente sonrió. Le agradaba la forma de ser de su hermano pequeño, no vacilaría en atacarlo, y tampoco lo atacaría. Era extraño, justo como él. Sonrió de lado, cosa que no pudo ser apreciada por Sasuke, pero él, de cierta forma, estaba empezando a sentir algo extraño, tal vez sería… ¿orgullo?

-Quítate de mi camino –Estaba claro que el mismo Sasuke no creía que fuera a hacerlo, pero en una situación así, era lo más razonable que podría decir.

Itachi miró hacia las muñecas de Sasuke, ¿cómo pensaba atacarlo con las manos atadas? Debía tener mucha confianza en si mismo para cometer semejante locura, o era que no había escuchado hablar de él a otros ninja. Frunció el ceño, lo estaba subestimando.

-No lo haré, y lo sabes –Dijo de nuevo en voz muy baja, lo suficientemente potente como para que el otro lo oyera; debía tener precaución, cualquier cosa que hiciera podría delatarlo y hacerle ver a Sasuke quién era él, y lo primero que podría echarlo de cabeza era su voz.

Sasuke no se inmutó mucho ante sus palabras, ya era esperado, así que pasó a la siguiente estrategia.

-Entonces, tendré que quitarte.

Cuando Itachi se dio cuenta, ya tenía el pie de Sasuke impactando contra su cara, que lo hizo retroceder significativamente. Jadeó, dolía, y había roto una pequeña porción de su máscara AMBU, mostrando su mejilla, ahora algo colorada por el previo ataque. Se llevo una mano a la herida, sintiendo de inmediato un pinchazo de dolor. Se le inflamaría, demonios que iba a odiar los siguientes tres días.

Sasuke lo miraba con cautela, ya más alejado, había dado el primer ataque y se sentía satisfecho, él le daría pelea no importando su situación, nadie lo humillaba.

En el amplio pasillo se oyó el retumbe que daban muchas pisadas acercándose peligrosamente rápido. Sasuke no volteó a ver, ya sabía de qué se trataba aquello.

-Ahí está, atrápenlo –Dijo uno de los AMBU que habían llegado, a espaldas de Sasuke.

Ya se disponían a atacar, cuando una mano hizo que todos se detuvieran. Itachi tenía su mano derecha arriba, en señal de alto, indicando que no hicieran un movimiento más. Los ninjas lo miraron expectantes de alguna reacción, sabían que jamás debían desobedecer una orden de una persona como él, de Itachi.

-Yo puedo solo. Llévenlo con la Hokage cuando acabe esto –Demandó, aún usando su bajo tono de voz. Sasuke miró con recelo al hombre frente a él, mientras que todos los demás asentían, apartándose.

Debía tener un alto cargo y buen prestigio para causar reacciones así en un grupo de AMBU que de lejos se notaba, no eran muy humildes.

Itachi se posicionó como si nada pasara, totalmente recto, con un sentimiento de ansias recorriéndole todo el cuerpo.

-Esto será divertido, y creo que necesitaré algo más de libertad –Dijo causando confusión en Sasuke. Acto seguido, dirigió sus dedos hacia la pequeña liga que sujetaba sus hebras negras, retirándola. El instante en el que todos sus cabellos quedaron libres pareció congelarse; le llegaba hasta por debajo de la cintura, le había crecido notablemente durante ese tiempo, dejando ver una magnífica cascada negra, perfecta y lisa.

Los ANBU parecieron asombrarse al acto, cosa que Sasuke no parecía comprender muy bien, ¿por qué tanta conmoción por ese simple gesto? No le importó mucho, pero por lo que veía, algo grande estaba pasando, y él no tenía la más mínima idea de lo que podría ser.

-Bien, creo que ya está todo –Justo después de mencionar estas palabras, comenzó a formar una serie de sellos que sería complicada de ver hasta con el sharingan. Sasuke empalideció cuando el chakra comenzó a fluir del cuerpo de su rival, al reconocer algo de él…

-"Este… ¡este chakra es…!"

Continuará…

Bien, creo que yo soy lo contrario a muchos, cuando hay vacaciones se me dificulta sentarme y actualizar, pero cuando las clases comienzan, todo es más fácil.

De acuerdo, acepto todo tipo de reclamos por lo corto del capítulo, pero ahí tenía que dejarle; también se aceptan reclamos por lo tarde de este capítulo, así que bueno, me esforzaré.