¡Bien

De verdad lo lamento, las hice preocuparse por nada. Resulta que mi padre canceló el curso, así que me agarró por sorpresa y me tuve que poner a escribir lo más pronto posible. Pues bien, hoy lo terminé (17) y aquí se los presento.

Así que bueno, aquí está el siguiente capítulo, y como predije, me han pedido tanto batallas como romance, incluso por mp, así que bueno, veamos como me sale jajajaja!

……… º--+..-..-.--+ º-.-º +--..-..+--º ………

11: La aparición de un antiguo conocido

Repetidos golpes y patadas se escuchaban desde la distancia, al igual que unas pocas explosiones y gritos de lucha, pero nadie prestaba atención a esto.

Se habían acostumbrados a ese tipo de cosas desde hacía ya mucho tiempo, más específicamente desde que el equipo 7 de Konoha dejó de tener un sensei y ahora tenían misiones especiales debido a su potencial. Incluso podría decirse que Itachi había ocupado el lugar de Kakashi para que fueran cuatro integrantes en el equipo.

Aún así, sí notaban los disturbios que podían haber y las distintas discusiones, como en esos instantes…

-Idiota…idiota…idiota –Decía Sakura al mismo tiempo que su respiración perdía su ritmo normal debido a las constantes patadas que le daba a un árbol –el cual hubiera caído ya de no ser por su enorme tamaño-, debido a lo pasado hacía unas horas.

Naruto y Sai la miraban discretamente mientras simulaban estar prestando atención a su lucha.

-Idiota –En ese momento Sakura concentró tal cantidad de chakra que la resonancia del golpe obligo a Naruto y a Sai a taparse los oídos. Para cuando el polvo que se había formado se dispersó, ya había un gran agujero que atravesaba todo el tronco.

Ambos se quedaron atónitos.

-Sakura está algo más enojada hoy –Le dijo Naruto a Sai, quien sólo asintió-. Ve a preguntarle qué le pasa.

-Personalmente, la muerte todavía no está en mis planes –Respondió con algo que Naruto interpretó como sarcasmo, y soltó una leve risa. Sai lo miró sin inmutarse-. ¿Qué?

El rubio sonrió ampliamente agarrándose la nuca.

-Lo que pasa es que no había notado lo emocional que te has vuelto –Le dijo con alegría contagiante y haciendo énfasis en la palabra emocional.

Sai formó una falsa sonrisa.

-¿Tratas de decirme que debo volver a ser como era antes? –Preguntó señalando su rostro. A Naruto le dio un escalofrío.

-¡No! Solo decía que… -Trataba de corregir rápidamente, pero no se le ocurría nada-... tú… arg, te detesto –Soltó resignado, su vocabulario no había crecido mucho.

-Gané.

-No es cierto, sólo te dejé ganar.

-Gané limpio y lo sabes.

A Naruto le dio un tic en la ceja, Sai seguía siendo irritable.

-¿Qué pasa chicos?

El contenedor de kyuubi dio un respingo al no haber notado la presencia de su amiga.

-Sakura…

-¿Qué? –Preguntó extrañada de la actitud de su amigo. Naruto señaló hacia atrás haciendo que ella ladeara para ver de qué trataba eso. Rió al entenderlo-. A bueno, verás… Itachi y sus estupideces.

Ambos chicos se relajaron con esto. Por lo que sabían, a Itachi le encantaba hacer enojar a Sakura.

-Si es eso no importa…

Naruto recibió un puñetazo en la cabeza antes de poder continuar.

-¿¡Cómo que no importa!?

-¡No, no es eso!

-Naruto… -Pronunció con un aire tétrico la pelirosa.

Sai miraba la escena con pena ajena y algo de gracia a la vez, esos dos si que tenían problemas de comportamiento.

-¡Espera un poco! ¡E…estaba hablando de Sai!

-¿A si…? –Respondió dando a entender que poco le importaba y que del golpe no se salvaría. Naruto tragó saliva y siguió hablando.

-¡Si! ¡¿Verdad que ha cambiado?!

Puso sus brazos frente de él y cerró los ojos fuertemente esperando el siguiente puñetazo.

Abrió los ojos lentamente al ver que no llegó nunca. Se reincorporó.

-¿Qué pasa? –Preguntó extrañado, pareciera como si su amiga se hubiera acordado de algo importante repentinamente.

Sakura bajó el puño y volteó hacia Sai.

-¿Qué demonios?...

Alcanzó a pensar el mencionado al notar la amplia sonrisa que la pelirosa le daba.

Sakura por su lado estaba feliz, había algo que quería decirle a Sai desde hacía algunas horas, pero por una u otra razón no pudo.

Posó una mano en el hombro del pelinegro, que se la miró de reojo.

-Supongo que ahora me dirás a qué viene todo esto.

Sakura asintió.

-Gracias por lo que hiciste la otra vez en la oficina de la Hokage, no sabía que tu apego a Itachi era de verdad tan grande.

Flash back:

-Es verdad Tsunade-sama, Itachi ya ha quedado libre, no pueden hacerle esto, ya está comprobado que de verdad no recuerda nada, y que no haría nada malo a Konoha, ¡usted no puede hacer eso!

Si el grito de Naruto había sorprendido a Tsunade antes, éste sorprendió a todos.

-Sai…

Murmuró Itachi viéndolo con asombro y las pupilas sin mantenerse fijas. No le cabía la idea de lo que había pasado.

Sai había gritado.

Y no sólo eso… gritado a un superior.

End flash back.

Sai se sorprendió ante lo que dijo y un sano remordimiento lo atacó de repente. Sonrió con nerviosismo.

-¿Qué sucede? –Le preguntó Sakura, asustada por la expresión que había tomado su rostro.

Buscó en su mente una forma de decirle la verdad a Sakura sin tener que practicar maniobras evasivas después. Podría decirle sólo una parte, pero esa parte iba a ser precisamente la que iba a hacer enfadar a Sakura; o podría guardárselo y no dormir en toda la semana siguiente. Fuero lo que fuera, sabía que no le mentiría, así que se resignó. No podría ser tan malo.

-De hecho, sí lo defendía, pero no de la manera en que tú piensas –Levantó la mano para decirle a Sakura que lo dejara hablar antes de que lo interrumpiera y se echara para atrás-. Bueno…tú sabes que un ANBU tiene que saber comportarse como sea debido a la situación –Soltó rápidamente, tenía vagas esperanzas de que Sakura no entendiera a qué se refería.

Y ella se quedó meditando lo dicho, ya que no creía que de verdad Sai había dicho lo que ella creyó.

Naruto se puso tenso.

-Oye Sai, no estarás tratando de decir que sólo actuabas –Dijo Naruto.

Sai dio un respingo al percatarse de la energía maligna que Sakura comenzaba a emanar a sus espaldas. Sin embargo, el tono con el que Naruto lo había dicho lo había hecho sentir algo extraño en su pecho. De repente no prestaba atención al hecho de que su amiga iba a golpearlo, y se puso serio.

-La verdad… -Murmuró apenas audible-, es que no mentí del todo.

Sakura paró repentinamente sorprendida, ¿qué estaba diciendo?

-Itachi puede ser algo peligroso debido a su situación, sin embargo, poco me importó.

-Sai –Murmuró Sakura muy sorprendida, ahora todo su enojo se había esfumado y se concentraba en ella una gran curiosidad- ¿Tratas de decirnos que…?

-Que Itachi para mi, ya es un hermano –Al momento de pronunciar estas palabras, una gran sonrisa se formó en su rostro-, al igual que ustedes, ya no tengo uno, sino tres.

Sakura y Naruto se miraron, pero de inmediato la sorpresa en sus rostros se convirtió en felicidad, era verdad, ya estaban demasiados unidos como para soportarse o vivir separados… eran tan infantiles y egoístas, no querían separarse.

Y eso fue lo que acaparó su atención los minutos siguientes.

-Bueno, Sakura, después de aclarar todo este lío, cuéntanos qué te hizo ahora –Dijo Naruto, rompiendo la dulzura del momento.

La cara de Sakura se debatía entre la ira y la irritación, que al fin y al cabo no eran muy distintas.

-Ese idiota, ¡lo hizo de nuevo!

-Ah… ¿era eso? –Preguntó Naruto.

Sakura asintió.

-No se por qué te molesta tanto Sakura, si sabes que él… -Sai no continuó al ver cómo la pelirosa apretaba los labios.

Naruto cambió de expresión rápidamente. El tema que trataba de evitar tenía que salir ahora mismo, así que tomó aire.

-Sakura... –Pronunció a duras penas, pero fue suficiente para llamar su atención.

-¿Qué pasa?

-Te sigue recordando a Sasuke –No era una pregunta.

Sakura bajó la mirada rápidamente, contestando la pregunta. Sai suspiró ante esto, Naruto le siguió.

-No puedo evitarlo.

-¡No está bien! –Naruto casi gritaba, no podía comprender la actitud de su amiga en ese aspecto. Suspiró y gruñó varias veces, tratando de controlarse. Se tomó fuerte del pelo-. Sakura, el no es Sasuke, es su hermano, y la persona que nos ha ayudado desde hace mucho tiempo.

-Y la razón por la que Sasuke se fue.

Naruto y Sai se quedaron atónitos, ¿acaso estaba echándole en cara todo lo había pagado ya? No creía que aún existiera rencor en el corazón de Sakura hacia Itachi ¡Era hacia Sasuke contra el que debía concentrarlo!

Se pasó la mano por la cara respirando profundamente, llegando hasta sus cabellos rubios de nuevo. No lo podía creer.

-Creí que lo había superado –Murmuró cerrando los ojos.

-Ya ves que no –Soltó de manera fría.

Sai, que hasta ese momento se había mantenido fuera de la conversación, interrumpió de repente.

-Ahí viene –Un toque de advertencia se percibía en su voz.

Todos se quedaron petrificados. Pensaron en cien maneras de ocultar lo que pasaba mientras miraban en la dirección por la que se aproximaba. No tendrían tiempo de reponerse para que no notara el tipo de discusión que habían tenido, y ese sería un problema. Después de todo, Sakura no había querido decir esas cosas, sólo habían salido de su boca sin más, mientras que Naruto tampoco estaba tan enojado como parecía.

Un gran problema por una gran estupidez.

Los arbustos de movieron, dejando ver la silueta de Itachi. No había pasado ni un segundo desde que Sai les había advertido hasta que él llegó, y ya habían pensado en tantas cosas. Ni siquiera se movieron. Itachi se acercó como si nada a ellos, al parecer aún no se daba cuenta de la tensión en el aire.

Sólo sus pisadas y las respiraciones de sus compañeros se escuchaban; hasta el viento dejó de soplar. Tras dos segundos que se hicieron eternos llegó junto a su equipo.

Paró en seco al percatarse por fin de sus expresiones. Todos se quedaron callados mientras él los evaluaba con detalle. Algo ocurría.

-¿Qué pasa?

Ninguno supo qué responder. Se miraron los unos a los otros buscando una excusa.

-Hablábamos de Sasuke –Dijo Sai aparentando naturalidad. Itachi lo miró fijamente; no lo iba a dejar pasar tan fácilmente, y esperaba que Sai no lo creyera tan tonto como para tragarse eso.

-Cierto, platicábamos sobre los sentimientos de Sakura hacia Sasuke –Dijo Naruto tratando de reír, sin mucho éxito.

Itachi abrió los ojos ligeramente por menos de un segundo, aún así, notaron su sorpresa y el hecho de que no esperaba eso. Tras mirar los ojos de Sakura, y ver que ésta evitaba los suyos, supo que era cierto. Se cruzó de brazos y se apoyó en un árbol cercano.

Una ancha sonrisa invadió su rostro.

-Bueno, me alegra que no te hayas olvidado de mi hermano aún –Hizo énfasis cuando mencionó que Sasuke era su hermano, y más aún en el hecho de que estaba feliz.

Sakura se quedó helada. Itachi había reaccionado tan bien, lo había tomado tan a la ligera que un escalofrío recorrió su cuerpo y de cierta manera la hirió profundamente.

-¿Qué? –Murmuró a duras penas, aún visiblemente en shock.

Itachi no dejó esa sonrisa que había sacado de Sai.

-Dije que me alegro, pero aún así, no tenemos tiempo para hablar de eso, tenemos asuntos pendientes, de veras –Contestó, poniendo a todos en alerta discretamente. Ese término en la frase era una señal que sólo ellos conocían, y sabían muy bien su significado.

-¿A qué te refieres con asuntos pendientes? –Preguntó Sakura, aparentando tranquilidad y tratando de encontrar algo fuera de lo normal al mismo tiempo.

-Unos tan duros como un árbol –Respondió imitándolos.

Todos se concentraron en la zona con más árboles que había, siguiendo con las indirectas. Alguien los veía desde los árboles, pero aún no estaban demasiado preparados.

-No creo que sean tan duros como para no poder enfrentarlos –Continuó Sai. Itachi lo pensó por un momento, riendo con falsa sorna.

-De hecho, son demasiado complicados incluso para mí.

-¿Cómo es que no nos habíamos enterado antes? –Preguntó Sakura, refiriéndose al hecho de que no se habían dado cuenta de que alguien los observaba, y peor, aún estando concientes de la situación, no sentían su chakra o señales de vida anormales.

-Bueno, los problemas especiales siempre son los que nos llegan después –Agachó la mirada, dirigiendo sus pupilas hacia un sitio en concreto y de manera que sólo su equipo lo notara.

Esa fue la señal que los desencadenó. Itachi desapareció.

Naruto y Sai desaparecieron de repente para que Sakura concentrara chakra en su puño, que fue a parar momentos después contra la corteza de un árbol.

El impacto hizo que una rápida sombra saliera de inmediato para protegerse, dándoles una oportunidad para ver de quién se trataba. El resultado no fue lo que esperaban, ya que el sujeto llevaba una capa que protegía su identidad.

El espía fue a parar en el centro del campo de entrenamiento, quedando frente a frente con Sakura, que preparaba de nuevo su puño.

-¿Quién eres? –Preguntó, no obteniendo respuesta alguna. Sakura emitió un sonido de molestia directo de la garganta, ya que por lo general siempre tenía que ser ella la que no obtenía respuestas. Su mirada se tornó amenazadora-. Por el simple hecho de estar espiándonos sin ser de esta aldea ya estás en problemas, así que te aconsejo que te rindas por las buenas.

La sombra sólo seguía parada en su lugar sin moverse. Lo único que se alcanzaba a distinguir era una pequeña sonrisa que cruzaba su rostro. Sakura se tensó.

-¡Suficiente! –Al no recibir respuesta, se lanzó al ataque. El sujeto tuvo que saltar para evitar un golpe que hizo aparecer en el suelo varias grietas.

Sakura mostró una expresión sorprendida, ese sujeto si que era rápido. Él estaba a punto de aterrizar después de su gran salto, cuando sintió cómo lo sujetaban por detrás.

-No te muevas –Oyó exclamar a una persona por detrás. Sakura sonrió.

Naruto y Sai se encargaban de inmovilizarlo por ambos lados mientras Itachi sujetaba una kunai contra su cuello, ejerciendo presión pero sin lastimarlo.

-Parece que éste también cayó –Exclamó Naruto a sus compañeros, que ya sabían a lo que se refería.

Cada vez que Itachi daba una señal parecida, significaba que alguien los espiaba. Entonces él se desvanecía mientras Sai y Naruto fingían atacar al oponente, que siempre terminaba frente a Sakura, quien lo distraía. Siempre fingía ir a golpearlo para dar al suelo y luego una máscara de asombro aparecía en su rostro.

Después de eso, nadie escapaba a los verdaderos peligros.

El encapuchado sonrió.

-Debo admitirlo, son buenos.

Todos se quedaron callados ante el comentario. Itachi entrecerró los ojos con recelo. Ese hombre… no le daba un buen presentimiento.

-¿Quién eres? –Preguntó el pelinegro, apretando un poco más la kunai contra la garganta de su cautivo.

En tiempo pareció detenerse cuando Itachi se retiró como si el simple hecho de tocar a ese hombre le enviara corrientes eléctricas por todo el cuerpo. Se llevó las manos a la cabeza mientras no paraba de quejarse y de repetir palabras que sólo abría dicho cuando tenía memoria.

Los demás estaban atónitos, pero no era nada en comparación con Sakura; se había quedado petrificada sin poder reaccionar, con el horror fijo en su mirada al verlo.

En ese momento pareció que al fin Sai pudo salir del impacto de la situación y se acercó a Itachi para tratar de tranquilizarlo.

-Itachi… -Murmuró, mientras estiraba una mano para tocarlo.

-¡No me toques! –Gritó apartando la mano con un golpe- ¡No quiero que nadie me toque! ¡No ahora!

Sai desistió de inmediato al escuchar esas palabras. Su amigo parecía como poseído por un demonio, debatiéndose entre parar o matar a todos en ese instante.

Un sonido de risa llegó a los oídos de la pelirosa.

-¿Qué le hiciste? –Preguntó todavía con pánico en la voz- ¡Responde! –La desesperación comenzó a hacerse dominante, sus nervios estaban parados y no podía mover ni un músculo.

-Digamos que… no podía perderlo –Un tono de sorna se oyó en su voz, a la vez que se quitaba la capucha y dejaba al descubierto su rostro.

Todos lo miraron fijamente, incluido Itachi a pesar de tener que levantar la vista con gran esfuerzo.

No lo conocían, Naruto, Sai y Sakura no vieron nada fuera de lo normal en esa persona, excepto por detalles en su rostro y su cabello naranja.

Pero hubo algo que los dejó desconcertados.

-Pein… -Murmuró Itachi con un hilo de voz. Sakura lo volteó a ver, ¿acaso lo conocía? No, no era posible. Itachi volvió a cerrar los ojos con fuerza mientras con el tiempo comenzaba a apaciguar él mismo sus quejidos, que se convirtieron en gritos ahogados.

La de pelo rosa volteó hacia la cara del sujeto.

-¡Para por favor! –Dijo fuertemente, conteniendo sus propios sollozos.

Pein sonrió con malicia mientras negaba con la cabeza. Sakura apretó los puños, eso no podía estar pasando.

-Lo lamento, pero como dije, no puedo darles el lujote quedarse con alguien tan valioso como es Itachi –Un intenso rinnegan resplandeció, haciendo que Sakura comenzara a sentirse extraña. Un leve mareo comenzó y su vista se tornó borrosa.

-¿Qué… qué me pasa? –Murmuró algo cansada, apenas pudiendo mantener los ojos abiertos.

-¡Sakura! –Gritó Naruto, pero antes de poder protegerla, él y Sai fueron atrapados por lo que parecían dos clones de Pein- ¡Demonios! ¡Déjenme! ¡Sakura, Sakura!

-Es inútil, aún eres demasiado débil como para escapar de ellos –Respondió Pein con la misma sonrisa en la cara. Sai se quedó petrificado al mirar la expresión en su cara.

-Piensa matarla –Dijo, obteniendo rápidamente una mirada horrorizada de Naruto-. Esa expresión… piensa hacerlo.

-¿¡Qué!?

El de pelo naranja rió.

-Eres muy hábil leyendo los rostros, así es, esta mujer es un estorbo en mis planes.

Pein volteó de nuevo hacia Sakura, mirándola fijamente. Ella se sentía adormilada, atrapada, sin poder defenderse. Los ojos penetrantes de él estaban haciendo que todas sus fuerzas fueran drenadas y que su mente estuviera al borde de una crisis nerviosa. Era hipnotizante.

Naruto comenzó a gritar mil y un amenazas mientras Sai volteaba la vista al no querer ver cómo su amiga caía. Un grito desagarrado salió de los labios de ella y Naruto dio otro desesperado al mismo tiempo que una lágrima caía por su mejilla.

-Adiós…Sakura –Murmuró Pein, dando el golpe final.

-Pein… -Una voz hizo eco, un leve desvió de la mirada casi por reflejo, fue todo suficiente para que el akatsuki perdiera control de la situación. Lo que Pein vio lo hizo maldecir. Itachi lo apuntaba con su índice desde el suelo; y él lo vio- Utakata.

Fueron menos de tres segundos lo que duró la tortura de Itachi, y eso fue suficiente para hacerle perder el equilibrio al poseedor del rinnegan.

Itachi se llevó de golpe una mano al ojo, quejándose. Su poca energía y la habilidad especial de Pein habían causado que su ataque fuera menos potente pero lo suficiente para que Sakura cayera al suelo desmayada, pero a salvo.

-¡Sakura! –Exclamó Naruto, corriendo hacia ella cuando los otros dos cuerpos de Pein desaparecieron. Se puso a su altura y la sostuvo en sus brazos. Sai le tomó el pulso- ¿está bien?

-Si, sus latidos algo débiles pero estables –Comentó con alivio que también llegó a Naruto.

-¡Cabrón…! –Naruto se quedó con la palabra en la boca, por que al voltear ya no se encontraba el akatsuki.

Itachi se levantó lentamente, mientras el rubio lo miraba con cautela. Su expresión había cambiado, pero no sabía en qué. Tampoco podía ser que hubiera recordado algo, menos peligroso, pues sus ojos se mantenían sólo algo ensombrecidos.

El sonido del césped que pisaba con sus pasos fue todo lo que se oyó por un momento. Llegó junto a ellos, poniéndose en una rodilla. Miró a sakura con la seriedad en su rostro.

-¿Tiene alguna otra herida? –Preguntó aún sin cambiar su expresión. Sai también notó esto y tuvo que hablar aparentando normalidad.

-Unos ligeros raspones y un golpe leve en la cabeza debido a la caída, pero nada más.

Si ambos estaban buscando algo para cerciorarse que el peligro ya había pasado totalmente y que no tendrían que iniciar una pelea, esta vez con el antiguo Itachi, lo que hizo fue lo que buscaban. El pelinegro se dejó caer en el césped, con las piernas extendidas, y dando un profundo suspiró entrecortado. Los otros se relajaron al ver de nuevo a su compañero.

-Creí que moriría –Confesó con las manos en la cara, que luego utilizó para entrelazarlas en su cabello- De verdad lo creí.

Naruto podó una mano sobre el hombro de Itachi, y con una mirada le dijo que no había nada que explicar. Él agradeció mentalmente.

-Mmh… -Un leve jadeo se escuchó de Sakura. Todos voltearon a verla de inmediato.

-Sakura, ¿te sientes bien? ¿Te duele mucho? –Naruto recibió un golpe de Sai que le pedía silencio. Al parecer, sólo había despertado por un momento pero pronto volvería a desmayarse.

-Itachi… -Murmuró bajo, parpadeando. El aludido la miró con ansiedad- Itachi tú… tú nunca…

Tú nunca aprendiste el Utakata de nuevo…

-Hay que llevarla a la enfermería –Dijo Sai, levantándola.

-Si –Respondió Naruto.

Itachi se quedó en el mismo lugar, sin moverse por unos instantes. La preocupación se leía en su mirada, y los dos se dieron cuenta de ellos.

-¿Vas a venir?

-Creo que esta vez paso, denle mis disculpas –Dicho esto, desapareció saltando entre los árboles, lo mismo con Naruto, Sai y Sakura.

En los pensamientos del pelinegro sólo aparecía una palabra mientras llegaba a la aldea y brincaba de tejado en tejado; una palabra que le retumbaba en la mente.

Sakura…

--

En el edificio de la Hokage…

-Y bien, ¿qué es lo que opinas? –Preguntó una mujer rubia detrás de su escritorio. Al parecer había acabado de tener una larga y tensa conversación con el azabache frente a ella.

Él no la miraba fijamente, sino que desviaba la vista hacia un retrato colocado en un mueble. La foto era de los años en los que él estaba en el quipo 7. Sonrió de lado.

-Veo que le tienes gran afecto a Naruto –Dijo, recorriendo con la mirada el estante y fijándola en otra más reciente. Ésta era del equipo 7 actual, con Itachi en el medio, todos sonriendo. Chasqueó la lengua con fastidio -, y también a ese imbécil.

La Hokage apretó las manos.

-Responde, si o no.

Sasuke rió con cierta sorna, virando hacia Tsunade y mirándola fijamente.

-Acepto.

Ese era el comienzo de muchos problemas para él e Itachi. Después de todo, Tsunade sabía que el Uchiha mayor tendría que usar todos los recursos posibles para que Sasuke no descubriera su identidad… ahora que van a vivir en la misma casa.

Continuará…

Lo se, lo se, debo cerciorarme antes de las cosas, pero bueno, en compensación, este capi fue como dos páginas más largo, así que bueno, espero que les haya gustado, ya que me costó algo de trabajo, jeje.

Bueno, ¡nos leemos luego!