4. LA CASA DE LOS GRITOS

Ya tenía que volver a trabajar, se había pasado dos días sin tener que ir así que teniendo en cuenta como estaban las cosas no podía ni debía quejarse. Habían sido dos días muy tranquilos. Después de que Remus se fuera fue incapaz de volver a dormirse, se había pasado todo el día repasando lo que había pasado en aquella ciudad española y había llegado a una conclusión, que ojala no la hubieran enviado a ella para esa misión porque le costaría mucho olvidarla. Más tarde volvió a su casa Remus y le hizo una cena deliciosa, lo cierto es que era un cielo con ella, no merecía que le tratara así sobre todo sabiendo que no sentía por él lo mismo que él sentía por ella, no era justo para él pero ella no podría sobrevivir si le perdía. Siempre había sentido una gran dependencia con respecto a Remus y ahora eso no había cambiado. Tras la cena al ver lo cansada que estaba su novia Remus se fue y no volvió durante el día siguiente porque él si tenía que realizar un par de trabajos para la Orden.

En pocos minutos se encontraba en su trabajo, fue un día muy normal, de papeleo ya que tenía que hacer un informe preciso sobre lo que había ocurrido en Toledo y así lo hizo. Ya iba a volverse a su casa cuando oyó como alguien la llamaba. Enfrente de ella estaba Kingsley que tras una educada conversación le informó que al día siguiente había reunión de la Orden en la Casa de los Gritos. Ella asintió y se fue a su casa.

Desde la muerte de Dumbledore odiaba las reuniones de la Orden. Ahora la directora de la Orden era McGonagall al igual que la directora de Hogwarts, además había habido nuevas incorporaciones entre las que se podían destacar las de los gemelos Weasley y las de Ron, Hermione y Harry a pesar de que todavía no era mayor de edad. Harry se había convertido en la mayor prioridad de la Orden, todos estaban constantemente preocupados por su protección. Ese día era el cumpleaños de Harry así que eso explicaba la causa de esa reunión tan precipitada y sin previo aviso.

Tonks llegó pronto a la Casa de los Gritos. Todavía se acordaba perfectamente de la primera reunión que hicieron tras la muerte de Sirius, fue una semana después de su funeral y ella había llegado pronto como había hecho ese día, también estaba sola en esa tenebrosa casa o al menos eso creía ella.

----------------------------------------------Flash back-------------------------------------------

Tonks había pasado toda la tarde en casa de los Weasley ya que había ido a recoger una receta que le había pedido a Molly pero ella había insistido en que se quedara y habían pasado las horas hasta la llegada de Bill que le dirigió una sonrisa de saludo pero enseguida se fue a buscar a su prometida haciendo que el ceño de Molly se frunciera. A Tonks le hacía gracia esos intentos de Molly que no parecían tener ninguna respuesta favorable por parte de ninguno de los dos. Cinco minutos después de la llegada del mayor de los Weasley habían llegado Dumbledore con Harry y ello encontró la excusa perfecta para irse así que la aprovechó.

Al llegar a su casa se encontró con una carta de Dumbledore en la que le informaba de que al día siguiente habría una reunión de la Orden. Era la primera desde la muerte de su primo y sería por primera vez en un sitio distinto a la casa de Sirius, iba a ser en la Casa de los Gritos.

Al día siguiente llegó muy pronto a la reunión. En su carta Dumbledore le informaba de que la reunión iba a ser a las 6 de la tarde pero ella estaba demasiado nerviosa en su casa como para quedarse allí así que a las cinco y cuarto ya se había desaparecido de su casa para aparecer segundos después en la Casa de los Gritos.

Entró esperando que ya hubiera alguien puesto que se había ido de su casa para dejar de estar sola y dejar así de pensar en su primo. Pero cuando llegó todo estaba en silencio y no parecía haber nadie.

Era la primera vez que entraba en esa casa puesto que cuando ella estudiaba en Hogwarts una multitud de leyendas rodeaban a la casa, incluso ella misma había oído los ruidos de la casa una noche que no podía dormir y decidió pasarse a investigar. Ahora entendía todo, esa noche había luna llena y era su primer año por lo que Sirius todavía no había abandonado el colegio. Los ruidos que había oído habían sido ocasionados por Remus en una de sus dolorosas transformaciones.

Empezó a curiosear por la casa, era una casa muy grande y parecía que en su tiempo había sido muy bonita y grandiosa pero ahora solo había en ella muebles rotos, destrozados por garras y dientes. Según iba recorriéndola se iba dando cuenta de que si todas sus reuniones iban a ser allí a partir de ese momento Molly iba a querer transformarla entera.

Ya había investigado casi todas las habitaciones, estaba entrando en otra más cuando descubrió que no estaba sola como ella creía. Acababa de entrar en una sala distinta a todas las demás, era muy amplia y tenía lo que parecían unos muy cómodos sillones, en uno de ellos se encontraba Snape que miraba con curiosidad quien era el que ya había llegado. Al verle Tonks sonrió y le saludé con un gesto de cabeza y él respondió de la misma manera.

"Así que aquí va a ser la reunión"

"Sí, me parecía que tendríamos que tener un sitio más o menos confortable para evitar que la señora Weasley pusiera el grito en el cielo" Tonks asintió sonriendo ya que ella sabía que tenía razón. Después de muchos años le había perdido el miedo a su profesor de pociones, es más, le parecía estúpido alguna vez haberle tenido miedo.

"Profesor Snape" Dijo Tonks mientras se sentaba en un sillón enfrente del profesor de Hogwarts.

"¿Qué quiere señorita Tonks?" Le dijo él con sorna. Tonks le miró asombrada, que mal sonaba eso de señorita.

"No me llame así" Le contestó ella.

"Vale, pero si me llamas Severus"

"Vale y tu a mí Nymphadora" Él la miró asombrado ya que sabía que no le gustaba que usaran su nombre pero aún así asintió con otro cabezón "Vale" Ella sonrió y no añadió nada.

"¿Qué querías?"

"Ya no me acuerdo" Le contestó ella encogiéndose de hombros. Él la miró con una sonrisa de suficiencia pero ella ni se inmutó, simplemente respondió "No sería importante, sino me acordaría"

"Si, claro" Le dijo él en un tono en el que parecía que no se creía nada.

"Es cierto" Dijo Tonks indignada. Snape no añadió nada más, simplemente la miró con una sonrisa pero que no tenía el matiz de burla habitual en él. Durante cinco minutos ninguno dijo nada ya que a Snape no le gustaba hablar por naturaleza y Tonks estaba alucinada por la actitud que estaba teniendo Snape con ella, estaba siendo agradable, no parecía el habitual Snape, la sorprendía lo mismo que había hecho el día del lago, era como si con ella fuera un Snape distinto. Lo cierto es que le gustaba la nueva actitud del profesor de Hogwarts aunque ella no sabía a lo que podía llevar eso.

En ese momento la puerta se abrió y entró en la habitación Remus. Tonks sonrió al amigo de su primo mientras que él saludaba nervioso por estar en la casa en la que había estado tantas veces pero que no había tenido tiempo de disfrutar. Remus se acercó a Snape que le dio una poción, seguramente era la poción matalobos. Mientras los dos intercambiaban unas palabras Tonks pensaba en lo que sentía por el licántropo. Desde su primer año en Hogwarts le había gustado, para ser precisos desde el primer día. Ese día un alumno se había reído de ella por tener el pelo color rosa chicle y Remus había salido en su defensa. Desde ese momento le había gustado, además durante ese primer año pasó mucho tiempo con su primo y por lo tanto con él así que poco a poco se había ido enamorando de él, sentía un amor infantil y platónico que desapareció cuando él despareció de su vida. Pero cuando había ingresado en la Orden un año atrás esos sentimientos habían reaparecido y de una forma más adulta.

Después de la llegada de Remus la actitud de Snape cambió, se mantuvo en silencio y apenas hizo ningún comentario. Poco a poco fueron llegando el resto de los integrantes de la Orden y la reunión empezó. Dumbledore simplemente estableció un perímetro para proteger a Harry que tras mudarse de casa de sus tíos dejaba de tener la protección que le ofrecía la sangre de su tía. Remus no participaba en ese perímetro puesto que tendría que abandonarlo una vez al mes, Snape se encargaría de vigilarlo dentro de Hogwarts y Tonks se encargaría de vigilar las afueras del colegio.

Tras la reunión los miembros de la Orden fueron abandonando la Casa de los Gritos uno a uno. Al final solo quedaron en la pequeña habitación Snape, Tonks y Dumbledore.

"¿Cómo estás Tonks?" Le preguntó el director a la chica mirando su pelo que no tenía su color rosa chicle habitual.

"Bien" Dijo ella aunque sabía que eso no era verdad ya que se echaba la culpa de lo que le había pasado a su primo. El director se encogió de hombros sin añadir nada más él también se fue.

Snape también se levantó para irse pero antes de abrir la puerta se volvió, sonrió a su amiga y le dijo:

"No está bien mentir, y menos si se te nota tanto" Tonks le miró y le preguntó.

"¿Qué quieres que haga si no? ¿Decir la verdad?"

"Hay personas a las que no se la debes decir pero a otras si nos la deberías decir" No le dejó que contestara ya que nada más terminar la frase cerró la puerta, dejando a Tonks sumida en sus pensamientos.

Tonks estaba muy confusa, ¿era su impresión o Snape se había ofrecido a ser su confidente?

---------------------------------------Fin del flash back--------------------------------

Tonks se dirigió a la sala de las reuniones como la habían acabado llamando, cuando entró recorrió toda la habitación con la mirada esperando en el fondo que alguien estuviera allí, al no ver a nadie se dirigió al sillón que había estado ocupado por Snape el día de la primera reunión, allí se sentó, deseando volver a ese primer día y deseando poder borrar todo lo que había pasado a lo largo del curso anterior pero sabiendo que eso no era posible.

Pasó quince minutos sola en esa casa pero cuando faltaban cinco minutos para la hora de la reunión alguien abrió la puerta. Tras ella vio a su novio que le dirigía una sonrisa en forma de saludo, se acercaba, le daba un suave beso en los labios y se sentaba en el lugar que ella había ocupado tanto tiempo atrás.

Después de Lupin empezaron a llegar todos los miembros de la Orden y a la hora prevista empezó la reunión. En la reunión todos demostraron su preocupación por Harry que acababa de cumplir los 17 y al ser mayor de edad había abandonado para siempre Privet Drive. Se había trasladado de momento a casa de los Weasley por insistencia de Ron pero todos estaban seguros de que ante la menor oportunidad desaparecería para intentar acabar con Voldemort aunque ninguno conocía la existencia de los Horrocruxes y tampoco sabían los planes que tenía el niño que vivió. La reunión fue inútil puesto que no podían hacer nada para evitar que Harry hiciera lo que él quisiera pero al menos se enteraron que el importante manuscrito de Toledo estaba en manos del ministerio y no en la de los mortífagos. Ninguno sabía que contenía ese manuscrito para ser tan importante pero si sabían que Voldemort lo quería pasara lo que pasara por lo que no podía tenerlo.

Después de eso todos se fueron, volviendo al día a día que cada día se iba volviendo más negro y más peligroso.

¡Hola! ¿Qué os ha parecido el capítulo? Espero que os gustara. Supongo que os habrá parecido extraña la actitud que tiene Snape con Tonks pero no os preocupéis porque tiene una explicación muy lógica y que aparecerá en el siguiente capítulo sin falta.

No sé cuando podré escribir y subir el siguiente capítulo pero lo haré lo antes que pueda. Por lo menos habrá que esperar dos semanas porque me voy de viaje de fin de curso pero intentaré escribir el siguiente capítulo en cuanto vuelva. Pero no prometo nada… Aunque si me llegan muchos reviews seguro que me apetece más escribir y lo suba antes… Así que ya sabéis dejarme muchos reviews que yo los esperaré ansiosa. Besos a todo el mundo.