5. EL GUARDAPELO
Ya había pasado una semana desde que había regresado de Toledo y seguía sin poder dormir, no podía cerrar los ojos, cada vez que lo hacía la veía mirándole con odio y desapareciendo para siempre de su vida. Había pasado una semana lamentándose pero no podía seguir así, tenía que hacer algo mucho más importante que no la involucraba.
Por fin después de una dura semana se decidió a salir de su pequeña casita en la calle de la Hilandera, no se molestó en darle explicaciones a Colagusano que seguía en esa casa para servirle. Sabía perfectamente hacia donde se tenía que dirigir así que no dudó ni un momento, se tomó la poción multijugos que tenía preparado para la ocasión y partió hacia el pequeño pueblecito del norte de Escocia donde llevaría a cabo su misión.
Por fin había descubierto donde se encontraba el horcrux, ahora solo quedaba hacerse con él y destruirle. Al llegar al pueblecito escocés miró a los dos lados sin estar muy seguro de hacia donde dirigirse. Sabía que tenía que entrar a una tienda de antigüedades y allí tendría que convencer al dueño para que le vendiera lo que a él le interesaba. Después de preguntar en el bar del pueblo mientras se tomaba el whisky que necesitaba se dirigió hacia la tienda.
Cuando entró vio como una chica le sonreía desde el mostrador, era morena con unos preciosos ojos oscuros y un esbelto cuerpo. Severus sintió un pinchazo puesto que le recordaba mucho a la Tonks que le había conseguido engañar en Toledo pero aún así no dejo que ella notara nada.
"Buenas tardes" Saludó con una amabilidad impropia en él. Ella simplemente le hizo un gesto con la cabeza. Severus se acercó al mostrador con una sonrisa seductora ya que tenía que utilizar todas sus armas para convencerla de que le vendiera el guardapelo.
"Hace poco vino un amigo aquí y me dijo que era la mejor tienda de antigüedades que jamás había visto" Empezó él.
"Me gusta pensar que no es una mala tienda" Le contestó ella sonriendo orgullosa.
"Me dijo también que tenías unas joyas maravillosas"
"Tenemos una de las colecciones más valiosas de toda Escocia" El orgullo aumentaba en la atractiva anticuaria.
"¿Me dejaría verla?" Preguntó Severus intentando esconder su ansiedad.
"Claro que sí" Contestó ella mientras empezaba a andar hacia una puerta. Severus no sabía si seguirla o no pero al final se decidió por hacerlo. Entraron en una pequeña habitación y mientras él observaba sus delicados movimientos desde la puerta ella abría un armario y sacaba de él un maletín que parecía muy pesado. A pesar de ello Severus no se ofreció a ayudarla, parecía la típica mujer capaz de hacerlo todo por ella misma y que se molestaba si los demás no lo veían así.
Depositó el maletín encima de una mesa de madera y Severus se acercó a ella mientras lo abría. Las joyas que se encontraban en el maletín relucían bajo la luz del sol que entraba por la ventana. Severus con un rápido vistazo localizó lo que estaba buscando pero no podía mostrar demasiado interés por esa joya en particular. Así que le preguntó a la chica si podía coger una de las joyas y ella le dijo que si. Cogió la que estaba más alejada de la que realmente estaba buscando y la examinó con cuidado, tras cinco minutos la dejó en su sitio y dirigió su mirada al guardapelo. Lo cogió con el mismo cuidado y tras examinarlo dijo por fin:
"Nunca había visto una joya tan perfecta"
"Es muy antigua, tiene unos mil años" Los ojos de Severus se abrieron demostrando una sorpresa que no sentía.
"¿Cuánto quieres por ella?"
"No está en venta"
"¿Qué?" Ahora la sorpresa de Severus no era fingida.
"No está en venta" Repitió ella sin variar el tono de voz.
"¿Por qué?"
"Porque es una herencia familiar"
"Ah" Dijo el en tono decepcionado dejando el guardapelo en su sitio mientras miraba por última vez el escudo de Revenclaw que estaba grabado en la joya. "Entonces, ¿qué está en venta?" El tono había pasado de decepcionado a enfadado.
"Todo lo demás" dijo ella en tono seductor ya que siempre se había sentido atraída por los hombres con un carácter explosivo.
"No me interesa" Él se dio la vuelta pero ella le sujetó de un brazo haciendo que se diera la vuelta.
"¿Seguro que no te interesa?" Le preguntó mirándole seductoramente a los ojos y de ahí a sus labios haciendo que él por fin entendiera.
"Quizás puedas recompensarme por no venderme ese guardapelo tan bonito" Dijo él con voz ronca mientras con un paso acababa con la distancia que había entre ambos. Ella le besó con pasión y él respondió de igual manera. Ella le quitó rápidamente la corbata y después la camisa mientras él no la permitía abandonar su boca. Cuando ella empezó a acariciar su espalda desnuda él empezó a bajarle lentamente el vestido que ella llevaba dejándola en ropa interior. Lo cierto es que Severus tenía que reconocer que ella tenía un cuerpo perfecto. Al ver ella la admiración en los ojos de él sonrió con suficiencia y se acercó para volver a besarle pero antes de que sus labios alcanzaran los de él cayó desmayada. Severus la recogió con cuidado y la sentó en un sillón enfrente de la mesa en la que todavía se encontraba el estuche con las joyas.
Tras ponerse la camisa y la corbata cogió el guardapelo y lo guardó con cuidado en su bolsillo. Miró por última vez a la dependienta y sonrió al recordar como la había engañado. Antes de salir de su casa se había tomado a parte de la poción multijugos un antídoto de la somnífera, una poción muy potente que hacía que quien la tomara se durmiera durante horas. Antes de entrar en la tienda se había echado una vaselina que estaba impregnada con dicha poción y ella al besarle se había tomado la poción y dormiría durante horas.
"Sabía que ni con la poción multijugos podrías resistírteme Bellatrix" Dijo a modo de despedida.
Salió de la tienda y antes de desaparecerse de nuevo se tomó un sorbo de poción multijugos puesto que antes de volver a su casa tenía que hacer algo importante. Apareció en el valle de Godric y se dirigió sin dudarlo hacia la casa de la única persona que conocía la verdad. Llamó a la puerta y después de estar cinco minutos esperando por fin le abrieron iba ya a regañar a Lupin por hacerle esperar cuando se dio cuenta de que no había sido él quien le había abierto la puerta.
"¿Puedo ayudarle?" Preguntó Tonks mientras le miraba con una sonrisa. Severus no podía contestar, jamás hubiera pensado que allí estaría ella, mirándole, sonriéndole con amabilidad, era cierto que se había tomado la poción multijugos por si acaso se encontraba a alguien allí pero no quería que fuera ella la que estuviera allí. Quería encontrarse a la nueva novia de Lupin, una rubia espectacular y con la que fuera muy feliz, pero no, él era feliz pero lo era con su Nym.
"¿Puedo hacer algo por usted?" Volvió a preguntar ella.
"Sí" Dijo él consiguiendo hablar por fin "¿Puedo hablar con Remus Lupin?"
"Claro que sí, pase" Le llevó a un salón y se fue a buscar a su novio. No había pasado ni un minuto cuando Remus Lupin entró en la habitación seguido de la metaformaga.
"¿Qué quería?" Preguntó el licántropo.
"¿Podría hablar con usted en privado?" Pidió Severus a pesar de que no quería perder de vista a Tonks, para una oportunidad que tenía de verla… Tonks no se hizo de rogar y sin decir nada salió de la habitación.
"¿Qué quería?" Volvió a preguntar Lupin esta vez impacientemente.
"Pedirte ayuda" Los ojos de Lupin se llenaron de sorpresa. "Soy Severus" Aclaró.
"¿Qué pasa?" Preguntó ahora más nervioso el licántropo.
"He encontrado un horcrux"
"¿Dónde está?"
"Aquí" Severus sacó el guardapelo de Ravenclaw mientras los ojos de Lupin se abrían de asombro ante la ostentosa joya.
"¿Qué quieres que haga con ella?"
"Destruirla" El miedo cruzó los ojos de Lupin "Yo no puedo hacerlo, estoy vigilado todo el tiempo por Colagusano y si acercó el guardapelo demasiado a Voldemort él lo notará.
"Esta bien" Accedió finalmente.
Severus se levantó para irse pero antes tenía que decirle algo más a Lupin "No le hables de esta conversación a nadie" Él asintió "ni siquiera a Tonks" Él mortífago no dijo nada más, simplemente se desapareció.
Al llegar a su casa Severus se sentía desvalido, triste, exactamente igual que se había sentido cuando había descubierto que Tonks estaba enamorada de Remus Lupin.
----------------------------------------------Flash back---------------------------------------------
Había pasado una semana desde que tuvieran la primera reunión de la Orden en la Casa de los Gritos y a pesar del ofrecimiento que le había hecho a Nymphadora no tenía noticias de ella, quizás no hubiera entendido el ofrecimiento o puede que no quisiera nada de él. Desde la muerte de Black había cambiado su actitud con ella porque lo cierto era que se sentía culpable de la muerte de Black, él le había dicho una y otra vez que era un cobarde por quedarse encerrado en Grimmauld Place. Había salido una vez de su encierro y no había podido volver a él porque ahora estaba muerto. Se sentía muy culpable de lo que le había pasado y ahora quería recompensarle cuidando a las personas que él quería y él sabía que esas personas eran Tonks, Lupin y Potter. Con los dos últimos era demasiado tarde para establecer una relación cordial porque se odiaban demasiado pero con la metaformaga quizás no fuera demasiado tarde y pudiera compensar en cierta medida la actitud que siempre había tenido con respecto a Black.
Ese día había sido muy duro puesto que ya había empezado a preparar sus clases como profesor de defensa contra las artes oscuras para el siguiente curso así que para relajarse había decidido acercarse a Hogsmade y tomarse un whisky de fuego en la Cabeza de Puerco. Tranquilamente fue dando un paseo hacia el pueblo y una vez allí fue al único sitio que podía soportar del pueblecito mágico. Al entrar en el bar vio a Tonks sentada en la barra hablando animadamente con el camarero, se acercó y con una sonrisa le saludó.
"Hola" Contestó ella con una amplia sonrisa.
"¿Qué tal todo?" Preguntó Severus.
"Bien, como verás ya he empezado a vivir en Hogsmade" Dijo ella intentado entablar conversación. "¿Y tú?"
"Ya he empezado a preparar mis clases"
"¿Cómo se siente uno siendo el profesor de defensa?" Se interesó con una sonrisa sabiendo que siempre había deseado ese puesto.
"Bien" Los dos se quedaron en silencio, sin saber que decirse hasta que por fin Severus se decidió. "El otro día en la Casa de los Gritos lo que quería decirte es que si lo necesitas que confíes en mi" Le dijo secamente como siempre que abordaba con alguien temas sobre las relaciones humanas.
"Es lo que me pareció entender pero no estaba muy segura así que lo deje pasar"
"Voy a hacerte la misma pregunta que te hizo Albus: ¿Cómo estás?" Le dijo Severus mirándole a los ojos que en ese momento eran castaños
"Mal" Contestó ella sinceramente por primera vez desde la muerte de Sirius a la vez que apartaba la mirada de esos ojos negros que tanto la perturbaban.
"No fue tu culpa" Le dijo él sabiendo lo que pasaba por la cabeza de la auror.
"No fui capaz de detener a Bellatrix, si ella no me hubiera vencido Sirius estaría vivo"
"Si yo no hubiera llamado a Sirius cobarde durante todo un año él no habría salido de Grimmauld Place y ahora estaría vivo" Severus pronunció por primera vez en voz alta esas palabras que llevaban tanto tiempo atormentándole. "Es mi culpa" Prefería que ella le odiara a él a que se sintiera culpable, era lo mejor que podía hacer por ella.
"No es cierto, Sirius salió porque quería salir de allí, nadie le obligó a hacerlo"
"Sirius se enfrentó a Bellatrix porque quería hacerlo, nadie le obligó" Ella sonrió ya que Severus estaba utilizando sus argumentos con ella sin que ella pudiera rebatirlos.
"Eso me lo he repetido una y otra vez pero aun así me siento culpable"
"Yo también" Dijo él sinceramente, el silencio volvió a establecerse entre ellos hasta que cinco minutos después Severus lo rompió. "Él se ha ido y no va a volver pero no estás sola, tienes gente que te quiere y gente a la que quieres que van a estar allí cuando la necesites y nada ni nadie se lo va a impedir" Ella asintió y le sonrió.
"Muchas gracias Severus" Se estremeció al oír su nombre en los labios de la auror. En ese momento la auror miró por encima de su hombro y sonrió dulcemente mientras su pelo recuperaba un poco de su antiguo color. Cuando se dio la vuelta vio como Remus Lupin entraba en la Cabeza de Puerco.
"Hola" Saludó el licántropo. Sin decir nada Severus se levantó y se fue del bar sin haberse acabado el whisky antes de irse oyó como Lupin le preguntaba a Tonks que era lo que le pasaba y como ella contestaba que no lo sabía, se estremeció de furia ante la indiferencia de la auror, lo que no pudo notar era la mirada de preocupación que le dirigía mientras abría la puerta y que su pelo había vuelto al color que tenía el día del funeral de Sirius, hasta que él le había hecho llorar.
Se dirigió hacia el castillo furioso, había descubierto dos cosas que no le gustaban nada. La primera era que Tonks estaba enamorada de Remus Lupin, el licántropo amigo de su primo y la segunda, que era la que más le preocupaba era, que le había molestado mucho, desde su punto de vista demasiado, ese descubrimiento. Quizás era cierto lo que llevaba todo el verano sospechando, se sentía atraído por Tonks y eso hacía que él empezara a sentirla como una posesión ante la aparición de un sentimiento nuevo para él. Tenía que acabar con esa situación, se alejaría de ella y acabaría con esa relación de amistad que habían entablado.
-------------------------------------------Fin del flash back--------------------------------------
Se despertó con dolor de cabeza como si la hubieran drogado intentando recordar que era lo que había pasado. Lo último que podía recordar era la imagen del chico moreno que había entrado esa tarde en la tienda, su interés por sus joyas y sobre todo por el guardapelo de Ravenclaw, también recordaba como se habían empezado a besar y… y… y a partir de ahí no podía recordar nada más. Se levantó deprisa y tras encender la luz puesto que ya era de noche miró el estuche de joyas que todavía estaba encima de la mesa, dirigió su mirada hacia el sitio del guardapelo y vio que estaba vacío. Un estremecimiento recorrió su cuerpo, había fallado a su señor, había perdido algo por lo que su señor le pidió que si fuera necesario diera la vida.
A pesar del terror que sentía hacia su señor Bellatrix era una mujer inteligente y no quería pasar el resto de su vida lamentándose de su sinceridad así que tomo dos decisiones, Lord Voldemort no se enteraría de que había perdido una parte de su alma y ella descubriría quien se lo había robado y se vengaría aunque fuera lo último que haría. Sabía que no sería fácil descubrir la identidad del que le había robado puesto que podía haber utilizado una poción multijugos como había hecho ella aunque tenía una pequeña sospecha, solo un hombre la había hecho sentirse como el que acababa de entrar en la tienda y se hombre había sido el único que la había despreciado alguna vez. Quizás Snape a pesar de haber matado a Dumbledore les estuviera traicionando, a partir de ese momento tendría los ojos muy abiertos.
¡Hola! Como ya he vuelto de mi viaje y he visto que había recibido muchos reviews me he decidido a escribir otro capítulo cuanto antes y aquí lo tenéis para que veáis que los reviews tienen su recompensa. Hablando de reviews cuando estaba leyendo una historia leí una frase que me pareció muy cierta y que se la voy a robar a quien la dijo (espero que no le importe) SI NO ME DEJAS REVIEWS TU MENSAJE ES QUE NO TE GUSTA MI HISTORIA.
Ya está dicho, ahora vamos a hablar de la historia. En este capítulo no aparece nada del sexto libro pero era necesario para el siguiente capítulo en el que aparecerá el enfrentamiento entre Tonks y Snape cuando ella lleva a Harry al colegio y en el presente pasará algo muy importante en la vida de Tonks.
Ya solo quiero decir que me encantaría que os pasarais por cualquiera de mis otras historias y que me dejarais un review aunque lleven acabadas un siglo, yo lo leeré y si puedo lo contestaré.
Por último un beso a tods, feliz Semana Santa y espero poder seguir pronto con el fic.
