6. TE ODIO

Ese día se levantó con una sonrisa sin saber que era lo que le esperaba, el día anterior había pasado un día maravilloso, había ido por la mañana a casa de Remus y se había quedado allí todo el día y se lo habían pasado muy bien. Era cierto que el licántropo no era el hombre del que se había enamorado pero era un hombre que la trataba bien, que la quería. Lo único extraño que había pasado el día anterior era que a media tarde había llegado un hombre muy extraño que quería hablar con Remus, lo extraño no había sido que quisiera hablar con su novio sino la forma en la que la había mirado cuando le abrió la puerta y cuando abandonó el salón, también era extraño la mirada de Remus cuando él había abandonado la casa aunque enseguida se le pasó.

Se levantó y salió de la habitación procurando no hacer ruido para no despertar a Remus que todavía estaba dormido, fue a la cocina y una vez allí se dispuso a preparar el desayuno. Acababa de meter el pan en la tostadora cuando una lechuza entro en la casa del licántropo, se aproximó a ella y le dejó una carta. Ella la abrió extrañada ya que no esperaba carta de nadie.

Querida Tonks:

Siento comunicarte que ayer por la tarde un grupo de mortífagos atacaron la casa de tus padres y ninguno de los dos ha sobrevivido. Te esperaré en su casa.

Mis mayores condolencias.

Arthur Weasley

Según iba leyendo la carta los ojos de la joven auror se iban llenando de lágrimas pero no permitió que salieran, no entendía como le podía haber pasado eso a sus padres, las mejores personas que jamás había conocido. No se merecían eso, pero él era un muggle y ella una traidora de la sangre. Jamás perdonaría a los mortífagos lo que habían hecho, a partir de ese momento la lucha se había convertido en algo personal y o ellos desaparecían o ella moriría en el intento.

Remus salió con una sonrisa de su dormitorio esperando encontrar a Tonks en la cocina haciendo el desayuno pero su sonrisa desapareció de sus labios cuando la vio apoyando sus manos en el mostrador con la cabeza bajada y con una mirada furiosa. Se acercó a ella con preocupación pero no le dio tiempo a preguntar que era lo que le pasaba porque ella le tendió la carta donde explicaban todo. Al terminar de leerla intentó abrazarla para consolarla pero ella no se lo permitió, no quería consuelo.

"Tengo que irme" Dijo Tonks mientras se dirigía al dormitorio para vestirse.

"Te acompaño" Dijo Remus esperando una respuesta que no llegó.

Diez minutos después ambos salían de la casa, sin decir nada se desaparecieron y aparecieron en la casa de los padres de Tonks. La primera persona que los vio fue Molly Weasley que se acercó a ellos e intentó abrazar a Tonks pero al igual que había hecho antes con su novio ésta se lo impidió.

"¿Dónde están sus cuerpos?" Preguntó con rostro impasible, al igual que tras la muerte de Sirius no dejaba traslucir nada.

"Ven conmigo" Dijo Arthur con suavidad que también había oído la pregunta.

Ambos se dirigieron al interior de la casa y en el salón Tonks vio a sus padres por última vez. Su padre estaba en su sillón favorito del que nunca se despegaba y su madre estaba tumbada en el suelo con una expresión de horror en su rostro. Las lágrimas luchaban por salir de los ojos de Tonks aunque ella no se lo permitió a pesar de que todavía recordaba con claridad aquellas palabras que le decían que llorar no era malo. En ese momento empezó a llegar gente del ministerio, gente de la Orden, gente de Hogwarts, todos se preocupaba por la auror pero a ella no le interesaba esa preocupación. Consiguió aguantar media hora cuando por fin explotó. Todos los "invitados" estaban en la cocina que casi nunca abandonaba su madre cuando ella dijo con una voz fría, inexpresiva.

"Quiero que se vayan de mi casa" Todos la miraron alucinados sin querer entender lo que ella les acababa de pedir.

"Pero…" Alguien intentó protestar pero ella se lo impidió.

"He dicho que fuera" No gritó pero el tono frío de la normalmente alegre Tonks hizo que todos se estremecieran y abandonaran poco a poco la casa. Solo quedó una persona.

"Tú también" Dijo Tonks sin mirar a Remus que la observaba con preocupación.

"Estoy para lo que quieras" Esperó respuesta de la auror pero al ver que no llegaba también se fue dejándola sola en la casa en la que había vivido su infancia.

Tonks no se movió, permaneció quieta segundos, minutos, en la cocina mirando el cuadro que ella había dibujado cuando era pequeña. Aunque a mucha gente le costaba descifrarlo en él estaban su madre, su padre y ella un día que habían ido al zoo. Por fin reaccionó aunque las lágrimas siguieron sin aparecer en sus ojos. Se puso a andar y subió a la habitación de sus padres. Una vez en ella cogió con cariño el joyero de su madre que ella siempre le había dicho que heredaría, se sentó en la cama y lo abrió. Empezó a sacar con cuidado los collares de su madre, recordando cuando se había puesto cada uno. También sacó los gemelos de su padre acordándose de cómo odiaba que su madre le obligaba utilizarlos. También sacó anillos, pendientes, cadenas, todos ellos escondían antiguos recuerdos que hacían a Tonks sonreír a pesar de la tristeza que embargaba su pecho. Cuando vació el joyero se dio cuenta de que tenía un doble fondo y con cuidado lo abrió, dentro se encontró un pequeño papel doblado con un cuidado muy habitual en su madre. Sacó el papel, lo desdobló y se puso a leerlo.

Mi querida niña:

Supongo que si estás leyendo esto es porque algo me ha pasado. Sé que lo primero que harías si a mi me pasara algo sería venir y coger mi joyero para poco a poco ir vaciándolo. Busca mi cuerpo, ¿te acuerdas del collar que siempre llevo puesto? Cógelo y guárdalo. Es muy importante que lo cuides y lo protejas. Me lo dio un primo mío y me dijo que era esencial para acabar con lord Voldemort pero que tenía que mantenerlo escondido hasta que llegara la batalla final, hasta que fuera la hora de acabar con él. Sé que ese momento todavía no ha llegado pero que no tardará en llegar así que espero que puedas hacerlo tú por mí. A parte de que lleves el collar a la batalla final te voy a pedir otra cosa: Sé feliz, nadie se lo merece tanto como tú.

Te queremos mucha hija mía.

La carta no estaba firmada pero Tonks no lo necesitaba para saber de quien era esa carta. Bajó al salón y entró con la mirada fija en el cuerpo de su madre. Con suavidad desabrochó los primeros botones de su camisa cogió el collar y se lo puso. Después abandonó la estancia sabiendo que no iba a volver a sus padres.

Volvió a la cocina, necesitaba un te caliente para calmarse. Como si estuviera en la casa para hacer una visita a sus padres se lo preparó. Se sentó en la mesa de la cocina y sorbo a sorbo se lo fue tomando. Con cada trago que iba dando se sentía más y más abatida. Las lágrimas volvieron a luchar por salir de sus tristes ojos y esta vez ganaron. Estuvo media hora dejando que sus lágrimas recorrieran su rostro pero de repente se dio cuenta de lo que había hecho antes con todos los que querían consolarla, les había echado porque no quería su consuelo ya que sabía que era inútil solo una persona podría consolarla y ella ni siquiera sabía si él era culpable de lo que le había pasado a sus padres. Volvió a llorar pero de rabia, de frustración y tomó una decisión, se iba a vengar de él, por hacerla tanto daño, por dejarla sola cuando la necesitaba. Por fin expresó su frustración en voz alta:

"Te odio Severus Snape"

No era la primera vez que Severus le oía decir esas palabras.

----------------------------------------------Flash back----------------------------------------

Era el primer día de curso y a partir de ese momento su trabajo se duplicaría, tendría que empezar a vigilar a Harry, aunque lo que no sospechaba era que su misión empezara tan pronto. Harry no había salido del vagón así que entró en el tren y le encontró en un vagón bajo su capa invisible cuando el tren ya se había puesto en marcha, ambos saltaron del tren y después de preguntarle quien había sido y enviar un mensaje a Hogwarts con su patronus ambos se encaminaron al castillo. Al llegar vieron que quien venía a recogerle era el nuevo profesor de defensa.

"Vaya, vaya" dijo Snape con desdén; sacó su varita mágica y dio un toque al candado, con lo que las cadenas serpentearon hacia atrás y la verja se abrió con un chirrido. "Ha sido un detalle por tu parte que hayas decidido presentarte, Potter, aunque es evidente que en tu opinión llevar la túnica del colegio desmerecería tu aspecto.

"No he podido cambiarme porque no tenía mi…" se disculpó el chico, pero Snape le interrumpió:

"No es necesario que esperes, Nymphadora. Potter ya está… a salvo bajo mi custodia"

"El mensaje se lo he enviado a Hagrid" objetó Tonks arrugando la frente.

"Hagrid ha llegado tarde al banquete de bienvenida, igual que Potter; por eso lo he recibido yo. Por cierto" añadió, retirándose un paso para que Harry entrara, "tenía mucho interés en ver tu nuevo patronus" Y sin más cerro la verja en las narices de Tonks y volvió a tocar con su varita mágica las cadenas, que, tintineando, serpentearon de nuevo hasta recuperar su posición original. "Creo que te iba mejor el viejo" Concluyó con un deje de maldad. "El nuevo parece un poco enclenque.

Al darse la vuelta, Snape hizo oscilar el farol y Harry vio fugazmente la mirada de sorpresa y rabia de Tonks. Luego la bruja quedó otra vez envuelta en sombras.

"Buenas noches" le dijo Harry al echar a andar hacia el colegio con Snape "Gracias por todo"

"Hasta otra, Harry"

Tonks estaba furiosa con Snape, ese hombre cambiaba todos los días, unos días tan amable y otros tan desagradable, lo cierto es que empezaba a entender porque Sirius le había odiado tanto, sobre todo después de la humillación a la que le acababa de someter delante de Harry. Se dirigió furiosa a Hogsmade queriendo estrangular a ese orgulloso hombre. Cuando llegó no tenía sueño así que se fue la Cabeza de Puerco, lo cierto es que le estaba empezando a tomar cariño a ese lugar.

La cena pasó como entre la niebla para Snape, oyó como decían que era el nuevo profesor de defensa pero ni se levantó para saludar como había hecho Slughorn. Lo cierto es que se arrepentía mucho de lo que le había dicho a Tonks sobre todo tras notar la mirada de rabia fija en él. Cuando por fin pudo salir del Gran Comedor decidió que quizás pudiera encontrarla en la Cabeza de Puerco así que hacia allí se dirigió.

Diez minutos después entraba en el bar y veía como hablaba animadamente con el camarero sin notar como éste dirigía su mirada a su ligero escote. Se acercó cuidadosamente y con miedo porque no quería despertar la furia de la auror.

"Hola" Dijo cuando llegó a su altura. Ella le miró pero no se digno a contestarle. "Lo cierto es que si me gusta tu patronus pero me da envidia que el tuyo cambie y el mío no" Llevaba todo el camino preparándose esa frase y creía que no le había quedado demasiado mal. Ella volvió a mirarle con escepticismo pero esa mirada duro apenas unos segundos. La rabia empezó a aparecer en Severus pero se acordó de lo que se había prometido cuando murió Black. "Lo que estoy intentando decirte es que…" Ella no le dejó terminar porque se levantó y se dirigió a la salida. La cara de Severus estaba cubierta de asombro pero aun así salió detrás de ella en parte enfurecido y en parte divertido por la actitud de la chica.

Cuando él había conseguido reaccionar y seguirla ella ya se había alejado unos cinco metros del bar pero Severus corriendo enseguida la alcanzó, la sujetó del brazo y la obligó a volverse.

"¿Qué quieres, Snape? ¿Volver a ser mi amigo? ¿Para humillarme a la menor oportunidad? Perdona por no estar dispuesta a ello" Se volvió a dar la vuelta para seguir su camino pero él no la había soltado y la obligó a volverse de nuevo.

"¿Me vas a dejar hablar?"

"No porque cada vez que hablas dices una cosa distinta, primero aclárate tú mismo y luego relaciónate con los demás" Se volvió a intentar ir pero él se lo volvió a impedir, no quería que se marchara estando tan furiosa con él. "¿Sabes lo que te digo? Que me tienes harta y no voy a dejar que me humilles" El rostro de Severus no había cambiado, seguía mirándola de igual manera. "Te odio Severus Snape" Él reaccionó como si ella le hubiera hecho una declaración de amor porque no se le ocurría una mejor manera de hacer que se callara y porque llevaba deseándolo en el fondo de su corazón mucho tiempo, la besó. Ella en un primer momento se sintió confusa pero después se dejó llevar por esas sensaciones que Severus despertaba en ella. Ese beso duró cinco minutos. Por fin Severus se separó y le susurró:

"Yo nunca sería capaz de odiarte" Tonks se quedó paralizada pero él empezó a andar camino al castillo con una sonrisa de oreja a oreja pensando en la suavidad y dulzura de los labios de Tonks y de los sentimientos que la pequeña auror había despertado en él.

----------------------------------------------Fin del flash back--------------------------------------

Severus sonrió al recordar lo que había pasado la primera vez que había oído esas palabras en la boca de la auror. Pero esa sonrisa desapareció al acordarse de que era lo que hacía allí. Ese día cuando se había levantado Colagusano le había contado la incursión de los mortífagos en la casa de los padres de Tonks. Al enterarse de lo que había pasado había deseado ir a buscarla, a contarle todo, a decirle que no se preocupara, que él estaría con ella, que no estaría sola. Pero sabía que no podía hacer eso, que él era un mortífago y que tenía que aparentar, así que se alegró mucho de que hubieran asesinado a un muggle y a una traidora de la sangre. Media hora después sin dar explicaciones a Colagusano había abandonado su casa y tras coger su capa de invisibilidad se había dirigido hacia donde sabía que la encontraría, la casa de sus padres. Cuando llegó allí la casa ya estaba repleta de gente aunque le dio tiempo de verla desaparecer dentro de la casa guiada por Arthur Weasley, con la capa de invisibilidad puesta la siguió al interior y vio lo mismo que ella, a sus dos padres muertos. Después vio como ella echaba a todo el mundo, a pesar de eso él se quedó allí, no podía dejarla sola. La siguió a la habitación de sus padres, vio las sonrisas que dirigía a esas joyas carentes de vida y vio como leía una carta con cuidado, con cariño. Volvió a seguirla escaleras abajo y observó como recogía el collar de su madre se lo ponía e iba hacia la cocina. Una vez allí ella se preparó un té mientras él empezaba a suplicarle en silencio que llorara sabiendo que eso le haría bien. Por fin vio como una lágrima empezó a resbalar por su mejilla y él sonrió sabiendo que eso era lo mejor para ella. Tras observarla llorar se dio cuenta de que su rostro se había transformado y entonces la oyó hablar:

"Te odio Severus Snape" La sonrisa al recordar antiguos tiempos se transformó en una sonrisa triste que reflejaba el dolor que esas palabras le habían ocasionado.

"Yo nunca sería capaz de odiarte" Contestó él mientras se desaparecía.

Tonks se volvió hacia el lugar donde segundos antes había estado Snape, le había parecido oír algo pero seguro que había sido su imaginación. Así que se levantó para irse a acostar en la que antiguamente había sido su habitación.

¡Hola! ¿Qué tal todo el mundo? Sé que llevaba mucho tiempo desaparecida pero he ido escribiendo poco a poco cuando iba encontrando tiempo. Y la verdad es que el tiempo ahora no me sobra. El 24 acabo los exámenes así que intentaré subir otro capítulo esa misma semana pero no prometo nada porque si me han salido mal estaré deprimida y si me han salido bien no pisaré mi casa, pero aun así lo intentaré. Aunque insisto… si recibo muchos reviews intentaré sacar tiempo e inspiración de donde sea.

Espero que os haya gustado el capítulo, la verdad es que a mi si me gusta como me ha quedado al final aunque un poquito triste. Pero fue lo que se me ocurrió.

Muchas gracias a todas las personas que se han molestado en dejarme un review, siempre te suben el ánimo y hacen que sigas escribiendo. Así que ya sabéis, a dejarme muchos reviews con vuestra opinión. Me apetece escribir un one-shot cuando acabe los exámenes, acepto sugerencias sobre la pareja.

Besitos a todos y gracias por leer hasta aquí.

P.D. Se me olvidaba decir que lo que esta en negrita esta tomado del sexto libro de Harry Potter literalmente (no sea que se me olvide decirlo y me demanden por plagio o algo así) siento haberlo copiado pero es la única escena del libro en la que salen juntos y tenía que aprovecharlo, además queda bien con mi fic, no podía perder la oportunidad.