7.HABLANDO EN UNA CAFETERÍA
Al día siguiente abandonó rápidamente la casa de sus padres y se propuso no volver, todos los recuerdos, todas las imágenes que tenía de esa casa solo le hacían daño.
Empezó a andar sin un rumbo fijo, recorrió decenas de calles del Londres muggle, sin que nada fuera capaz de llamarle la atención, sin que nada fuera capaz de arrancarle ese dolor que sentía muy dentro de ella.
Atravesó un puente que cruzaba el Támesis y por fin algo la sacó de su ensimismamiento, un pequeño local. Entró sin preguntarse la razón. Era una pequeña y encantadora cafetería. Se sentó en la barra y pidió una tila. El camarero la sonrió con alegría y Tonks notó como algo se revolvía dentro de ella ya que encontraba algo familiar y tranquilizador en esa sonrisa. Mientras le servía la tila el camarero le preguntó:
"¿Por qué estás tan triste?"
"¿Y tú tan alegre?" Le contestó ella después de haberse encogido de hombros como respuesta a la pregunta del moreno.
"Voy a conocer a mi hermano. Es mi hermano mayor, nuestro padre les abandonó a él y a su madre cuando él tenía once años, al año siguiente se casó con mi madre y poco después nací yo y en el lecho de muerte hace dos años mi padre me confesó que existía, llevo todo este tiempo buscándole y creo que por fin lo encontré" Tonks sonrió ante toda la información que había recibido en apenas unos segundos de ese desconocido.
"Espero que sea él y que os llevéis bien" Le dijo amable y sinceramente.
"Ahora te toca a ti" Le dijo el camarero con una sonrisa.
"¿Me toca qué?" Preguntó confusa.
"Contarme que te pasa" Tonks suspiró. "A veces es más fácil contarle las cosas a alguien que no está implicado" Intentó ayudarla.
"Mis padres han sido asesinados" Dijo por fin la metamorfomaga, él no añadió nada instándola a continuar ya que notaba que había algo más "Y la persona de la que nunca me debería haber enamorada puede haber estado involucrada"
"¿Estás segura de eso último?"
Tonks negó con la cabeza, sin fuerzas para hablar mientras una lágrima se deslizaba por su mejilla.
"Asegúrate antes de condenarle y odiarle... y si no recurre a quien tengas a tu lado porque es imposible que una chica tan dulce como tú esté sola"
Tonks miró al camarero mientras se secaba las lágrimas con una servilleta que él le había tendido dulcemente.
"Tienes razón" Se levantó, dejó el dinero encima de la barra y se dirigió hacia la puerta. Justo antes de abrirla se dio la vuelta y le preguntó: "¿A quién le debo el consejo?"
"A Tobías, Tobías Snape" El nombre retumbó en los oídos de la auror pero no dijo nada más, tan solo salió de la cafetería en el mismo instante en el que la puerta lateral se abría.
Había sido incapaz de dormir nada, a su mente volvía una y otra vez la misma imagen, ella diciendo que le odiaba, ella llorando, ella sufriendo, solo ella, una y otra vez. Y él se sentía impotente, no podía abrazarla, no podía consolarla, no podía decirle que siempre estaría con ella y que no permitiría que nadie le hiciera daño. Unos golpes le sacaron de su ensoñación. Se acercó a la puerta y un mensajero le preguntó si él era Severus Snape, solo asintió y miró la carta que el mensajero muggle le entregaba. Jamás hubiera sido capaz de imaginarse el contenido de la misiva.
Tras leerla se vistió con ropas muggles y salió de la casa sin darle explicaciones a Colagusano que le miraba interrogantemente.
No tardó mucho en llegar a donde le habían citado, un simple toque de varita y se encontró en el Londres muggle. Iba a entrar a la pequeña cafetería cuando por la puerta lateral observó como Tonks hablaba con el camarero del lugar. No se atrevió a interrumpir. Al ver como ella se dirigió a la puerta principal él cruzó la lateral y sin escuchar el nombre que acababa de decir el camarero la siguió.
Iba caminando sin prisa, tranquilamente, hacia un lugar en el que pudiera desaparecerse sin ser vista y eso es lo que hizo en cuanto llegó al lugar preciso. Severus la conocía lo suficientemente bien como para saber hacia donde se dirigía y él también se desapareció para aparecerse segundos después en el valle de Godric. La vio andar sin prisa hacia la casa de Remus. Sin moverse del lugar en el que se había aparecido vió como el licántropo que había estado sentado en el porche con la mirada perdida se levantaba, corría hacia ella y la abrazaba mientras que ella solo se dejaba hacer. Sus palabras llegaban con claridad a sus oídos:
"No me dejes sola" Le pedía ella.
"Sabes que no quiero ni puedo hacerlo" Contestaba él.
Ella estaría bien, no le necesitaba, tenía a alguien que la iba a cuidar y la iba a consolar, que la iba a abrazar y que iba impedir que nadie le hiciera daño. Con un suspiro se desapareció para volver al lugar del que había partido. Recorrió el mismo camino que había hecho antes en dirección contraria siguiéndola.
Entró en la cafetería y pidió una tila al camarero que le miraba con los ojos entrecerrados intentando reconocer en él algún rasgo. Severus simplemente le ignoró y se puso a pensar, a recordar.
------------------------------Flash back----------------------------
Había sido un día horrible para él, la primera clase con los sextos y ya había tenido problemas con el "gran Potter", por lo menos le había castigado, ya se vengaría de él durante el castigo, a ver si así el gryffindor aprendía de una vez por todas que no podía ganarle. Pero lo peor no había sido eso sino que no había podido dormir una noche más porque no podía olvidar el beso que le había dado a Tonks.
Definitivamente necesitaba una copa, así que se dirigió a la Cabeza de Puerco, esperaba que por una vez ella no estuviera allí porque sería la forma más difícil de olvidarla. Entró en el bar y su mirada voló por todas las esquinas y para variar allí estaba ella que le había visto y en apenas unos segundos había ideado una forma de vengarse.
Tonks se fue acercando poco a poco a un mago que había a su derecha en la barra y mientras Snape se acercaba a ella entabló conversación con el desconocido que dio la casualidad de ser un miembro del ministerio por lo que enseguida encontraron mil temas en común de los que podían hablar.
Snape estaba sentado a apenas dos metros de ellos pero según pudo percibir la auror no les dirigió ni la más mínima mirada. Lo cierto es que estaba muy confundida, no entendía los sentimientos que el profesor de Hogwarts despertaba en ella, debería despertarle odio, había sido el enemigo de Sirius; repugnancia, trataba fatal a todos y a cada uno de sus alumnos. Sin embargo no sentía nada de eso hacía él, sentía desconcierto, curiosidad, atracción. Lo que más la enervaba era que el misterioso profesor le despertaba sentimientos más profundos que los que sentía hacia Remus del que ella había estado profundamente enamorada desde que era una cría, o al menos eso pensaba.
Por fin se cansó de hablar con su compañero del ministerio y mientras salía del bar tomó una decisión, había esperado demasiado, se había dado por vencida demasiado pronto, si Remus no entendía las indirectas tendría que empezar a usar directas pero al final conseguiría lo que se había propuesto: enamorar a Remus y olvidar la obsesión que Severus había despertado en ella.
Iba tan concentrada en sus propios pensamientos que no se dio cuenta de que alguien la seguía hasta que oyó la profunda voz del profesor de defensa contra las artes oscuras a su espalda:
"Por lo menos habrá conseguido su teléfono"
"¿Qué?" Preguntó ella confusa sin entender a que se refería mientras se daba la vuelta para enfrentarlo.
"Me refiero al teléfono del hombre del bar"
"No me interesaba" Le contestó Tonks con frialdad.
"No era esa la apariencia que daba" Algo dentro de Tonks se encendió al darse cuenta de que si se había estado fijando en lo que ella hacía.
"Lo que importa es que yo tengo las cosas muy claras y sé que me interesa y que no"
"Yo no creo que tenga las cosas tan claras" Severus se acercó un paso a Tonks que a pesar de que por dentro estaba temblando no se movió ni un centímetro.
"Eso es porque no me conoce lo suficiente"
"Es cierto que no me importaría conocerla más" La oscura mirada del profesor se clavó en los labios de la joven auror.
"Pero lo importante es que a mí si me importaría" Tonks se dio la vuelta, comenzó a andar y sin mirarle dijo: "Buenas noches Severus"
Severus se quedó mirando la espalda de Tonks sin saber que decir, sin saber que hacer. Por fin consiguió reaccionar y comenzó a caminar hacia el colegio lentamente mientras se recriminaba mentalmente por el jueguecito que había intentado llevar con la joven auror, nunca se le habían dado bien y estaba claro que no se le iban a empezar a dar bien ahora. La única solución que pasaba por su mente era apartarse de ella y dejar que las aguas volvieran a su cauce.
------------------------------Fin del flash back-----------------------
Por fin se decidió a hacer lo que le había llevado hasta allí. Se levantó de la mesa en la que se había sentado y se acercó a la barra.
"¿Eres Tobías Snape?" Le preguntó al camarero.
"Sí" Asintió el camarero.
"Yo soy Severus Snape" Continuó mientras le tendía la mano que era estrechada con fuerza.
"Tenía ganas de conocerte" Dijo Tobías. "Nuestro padre me confesó tu existencia hace dos años en su lecho de muerte"
"Mi padre murió cuando yo tenía once años" Le contestó fríamente Severus.
"Mientras tú no murieras también ese día eso no me importa" Con ese comentario consiguió arrancar una sonrisa de los labios de Severus.
"¿Por qué querías conocerme?"
"Porque eres mi hermano y yo siempre he querido tener uno cuando daba la casualidad que ya lo tenía"
"No tengo un carácter fácil"
"Mientras puedas querer no me importa"
"No puedo"
"Eso no es cierto"
"No me conoces"
"Pero quieres a la chica que se acaba de ir"
Severus decidió no seguir protestando. Simplemente dijo: "Ya nos veremos" y se fue pensando en que su hermano no se parecía en nada a él.
Después de mucho tiempo desaparecida he vuelto. Lo siento mucho pero estaba sin inspiración, tras los hechos del capítulo anterior no sabía que más escribir pero ya se terminó el bloqueo y espero poder seguir escribiendo a buen ritmo aunque ahora me voy una semana de vacaciones.
Me gusta mucho como me ha quedado este capítulo aunque soy consciente de que es un poco cortito, es distinto al resto y a mi personalmente me agrada el resultado. Ahora solo me falta conocer vuestra opinión, la estaré esperando.
¡Muchos besos!
