8. ¿SÓLO UNA PIEDRA?
Habían pasado cuatro meses desde la muerte de sus padres y poco a poco iba volviendo a la normalidad, tras la semana de luto que le había concedido el ministerio volvió al trabajo con más ganas que nunca. Ahora el trabajo se había convertido en algo personal, quería encontrar a los responsables de la muerte de sus padres y quería verlos encerrados en Azkaban, más bien, quería encerrarlos ella misma.
El mundo mágico estaba revolucionado, Harry Potter había desaparecido, no había acudido al tren de Hogwarts el primer día de septiembre y se desconocía su paradero, lo que sí se sabía era que no estaba solo, junto a él habían desaparecido sus inseparables amigos: Hermione Granger y Ronald Weasley. Le habían a Tonks ofrecido hacerse cargo de ese caso pero ella no quería buscar a los tres niños, ella quería cazar mortífagos, especialmente a uno.
Había empezado a vivir con Remus aunque su relación se había estancado, Tonks se sentía malhumorada y taciturna sin que nada pudiera hacerla cambiar, el asesinato de sus padres estaba todavía muy reciente y el dolor aún era muy intenso. A veces se había arrepentido de haberse precipitado a la hora de irse a vivir con Remus pero lo cierto es que le hacía bien, porque necesitaba a alguien junto a ella.
Tonks había deseado varias veces volver a la pequeña cafetería donde la habían abierto los ojos, pero ese nombre todavía retumbaba en sus oídos, Tobías Snape. No quería tener nada que ver con alguien que llevara ese apellido aunque pareciera una buena persona.
Una nueva noticia recorrió todo el mundo mágico, un nuevo asesinato, Narcissa Malfoy había aparecida muerta en un parque, la autopsia a la que le habían sometido los medimagos era clara, la culpa de esa muerte había sido una maldición imperdonable, un Avada Kedavra. El ministerio sufrió una nueva revolución ante esta noticia, la mujer de un conocido mortífago había sido asesinada a manos de un mortífago. Empezaba a haber problemas dentro del bando enemigo y eso sólo beneficiaba a los aurores y a la Orden del Fénix. Al grupo de aurores que lideraba Tonks se le encargó una nueva misión, encontrar a Draco Malfoy con vida, un niño dolido que acababa de perder a su madre asesinada podía ser un gran aliado.
En otro lugar de Inglaterra Draco Malfoy también era buscado. Tras el asesinato de su madre el muchacho había desaparecido y todos los mortífagos estaban ocupados buscándolo porque era peligroso para ellos, conocía demasiados secretos.
Ese día Colagusano había salido y Snape se encontraba solo en su casa. De repente llamaron a la puerta, preguntándose por la identidad de su visitante el antiguo profesor de Hogwarts se acercó a abrir la puerta. Sus ojos se abrieron como platos al ver al rubio ante él. Estaba sucio, desaliñado y parecía cansado, muy cansado.
"Pasa Draco" Le dijo amablemente. "Te voy a traer algo para comer y algo para beber"
Draco pasó al salón mientras que Severus se dirigía a la cocina. Cinco minutos después se reunió con su antiguo alumno. El chico empezó a comer con ansia todo lo que le había servido su amigo. Cuando acabó Severus comenzó a hablar.
"¿Qué quieres?" Le preguntó.
"No tenía a quien acudir" Dijo el rubio sin saber como empezar a hablar.
"Has hecho bien en venir aquí"
"Esperé a que Colagusano saliera"
"No te preocupes nadie se va a enterar de que estás aquí"
"Vi como mi padre asesinaba a mi madre"
"No sabía que habías sido testigo"
"No quiero seguir con esto, estoy harto" Snape asintió instándole a continuar "Estamos en el bando equivocado, estamos en el bando perdedor, estamos en el bando malvado"
"¿Por qué asesinó tu padre a Narcissa?" Desde que se había anunciado entre los mortífagos el asesinato esa duda le recorría.
"Mi madre y yo estábamos hablando en el parque sobre algo que había hecho su primo Regulus y de repente llegó mi padre. Se pusieron a discutir, mi padre le dijo que me dejara de llenar la cabeza de pájaros que mi misión era vigilar no sé que copa de casa de los Parkinson. Mi madre le dijo que yo sólo era un niño, que no merecía esa vida y que me iba a sacar de ella. Entonces mi padre sin más sacó la varita y la mató"
Severus escuchó atento el relato del rubio, apenas fue consciente de la lágrima que resbalaba por la mejilla de Draco porque se había dado cuenta de algo muy importante. En unos pocos segundos había conseguido una información que llevaba buscando cuatro meses.
Por fin se dio cuenta de la mirada que le dirigía su pupilo, necesitaba ayuda y él tenía que ayudarle, no podía dejarle tirado, se lo debía a Narcissa.
De repente Severus se acordó de la última conversación con Draco, de la última Navidad.
------------------------------Flash back--------------------------
Se sentía muy frustrado tras la última conversación con el más pequeño de los Malfoy. Quería descubrir su plan pero por primera vez en diecisiete años el muchacho se había vuelto insondable para él y eso se lo debía todo a su queridísima tía Bellatrix. Al acabar la fiesta de Slughorn había ido al despacho del director y le había contado la conversación que había tenido con Draco y Dumbledore simplemente se había encogido de hombros y le había dicho que no se preocupara que acabaría por descubrir el plan de los mortífagos.
Había pasado dos días encerrado en las mazmorras ideando un nuevo plan para sonsacar a Draco la información. Se estaba empezando a subir por las paredes cuando llamaron a la puerta.
"Hola Severus" Dijo el director antes de que el profesor de defensa le diera permiso para entrar.
"Hola" Contestó el taciturno.
"Mañana es Navidad" Le informó el anciano.
"Ya lo sabía"
"Vamos a hacer una cena en el Gran Comedor"
"¿Quiénes?" Preguntó poco interesado Snape.
"Los profesores que nos hemos quedado aquí y los miembros del ministerio que se encuentran en Hogsmade"
"Vale" Contestó Snape mientras se prometía no ir.
"Vas a venir, es una orden" Le dijo Dumbledore tras haberle leído la intención en su cara. Sin añadir nada más el director abandonó la mazmorra.
Severus odiaba la Navidad, todo el mundo tenía que aparentar que era feliz, había que ser amable con todo el mundo y por último estaban los regalos, todo el mundo ponía cara de ilusionado ante un regalo que a la más mínima oportunidad iba a guardar en el cajón más oscuro y profundo que tuviera. De repente una idea recorrió su mente. Se levantó tranquilamente y se dirigió a Hogsmade, ese año le apetecía hacer un regalo.
Recorrió tranquilamente las calles del pequeño pueblecito mágico sin ver nada que de verdad quisiera comprar cuando en una tienda que nunca antes había visto vió una piedra que le llamó la atención. No era más grande que un dado pero su color era indescriptible. Entró sin dudarlo y le pidió al dependiente que se la mostrara. Cuando la tuvo en sus manos la piedra cambió de color a un alegre azul.
"Veo que esta de buen humor" Dijo el dependiente.
"¿Qué quiere decir?" Le interrogó Snape.
"Esta piedra muestra mediante los colores el humor de quien la sostiene" Ante esa afirmación Snape puso cara de escepticismo e iba dejarla en el mostrador cuando el dependiente volvió a hablar.
"¿Es para su novia?" Inmediatamente después de haber oído la pregunta Snape se puso furioso porque no le gustaba que se interesaran por su intimidad. "Siento haberle molestado" Añadió el tendero antes de que al profesor de Hogwarts le diera tiempo a decir algo. Éste le miró interrogante y el dependiente solo señaló a la piedra que todavía sostenía en sus manos. Al mirarla Snape se dio cuenta de que ahora la piedra era de un color negro intenso. La sorpresa que experimentó hizo que cambiara a un verde suave.
"Me la llevo" Dijo.
"Son cincuenta galeones" Contestó el tendero contento de vender la piedra.
------------------------------Fin del flash back---------------------------
"Severus, Severus" Le llamó Draco sacándole de sus recuerdos.
"¿Estás seguro de que te quieres cambiar de bando?" Preguntó Snape.
"Si sigo en el que estoy me matan" Le contestó el rubio haciéndole ver que no tenía opción.
"Entonces, ven conmigo" Le ordenó Snape.
El antiguo profesor de Hogwarts guió a Draco a su habitación y le hizo que bebiera poción multijugos, el joven se la tomó reticente y tras haber cambiado ambos su aspecto salieron de la casa. Tras unas indicaciones del profesor al alumno se aparecieron en el valle de Godric y se dirigieron a la casa de Remus Lupin.
Snape llamó a la puerta y apenas tuvieron que esperar porque el licántropo enseguida les abrió.
"Buenas tardes" Dijo "¿En qué puedo ayudarles?"
"Soy Sev..." No pudo terminar la frase porque en ese instante Tonks detrás de su novio.
"Hola" Saludó aparentando una alegría que no sentía. "Pasen" Los dos mortífagos entraron mientras el rubio le dirigía miradas interrogantes a su profesor puesto que no entendía que hacían allí, en la casa de dos miembros de la Orden y menos porque había estado a punto de decirle al licántropo su verdadera identidad. Tonks les guió hasta el salón.
"¿En qué podemos ayudarles?" Preguntó la metamorfomaga.
"Queríamos hablar con su..." Snape intentó decir la palabra novio pero algo dentro de él le hizo rectificar "...con Remus, a solas" Tonks se retiró con rabia del salón pero con una falsa sonrisa en los labios.
"¿Quién es?" Preguntó Remus señalando a Draco una vez que Tonks hubo cerrado la puerta.
"Draco Malfoy" Dijo sin vacilar Snape. Remus se levantó, cogió su varita y señaló al rubio.
"¿Qué hace aquí?"
"Necesita ayuda"
"Que le ayuden los mortífagos"
"No seas estúpido Lupin" Le gritó Snape "Los mortífagos quieren matarle como hicieron con su madre y él quiere acabar con el Señor Tenebroso tanto como nosotros"
"No pienso ayudar a un sucio mortífago"
"¿Recuerdas lo último que te pidió Albus? ¿Recuerdas que te pidió que me ayudaras?"
"Sí, pero eso no significa que tenga que ayudar a tus amiguitos"
"Así estás ayudando a nuestra causa, si los mortífagos le quieren muerto es nuestro aliado"
Remus se volvió a sentar ya más tranquilo.
"No puedo ayudarle"
"Puede refugiarse aquí"
"Aquí vive Tonks"
"Explícaselo, ponle alguna excusa"
"Pero yo no sé si estará dispuesta a colaborar"
"Si lo estará" Contestó Snape tajante. Después de eso Snape se levantó, miró a Draco y le dijo: "Aquí estarás seguro hasta que puedas ayudar"
"Pero..." Tartamudeó el rubio.
"Ya hablaremos y te contaré todo, ahora tengo algo muy importante que hacer"
"Gracias" Dijo Draco.
Snape se volvió hacia Lupin de nuevo y le dijo:
"Nadie se puede enterar de esto, solo Tonks, si alguien se entera me olvidare de que luchamos por lo mismo" Sin añadir nada más se dirigió hacia la puerta de la casa y salió.
Tras salir del salón Tonks subió a su habitación refunfuñando. Nada más entrar algo le llamó la atención, una luz salía de su mesita de noche. Se acercó con miedo y abrió el cajón, la pequeña piedra que le habían regalado la Navidad anterior estaba brillando con un color rojo intenso. Confundida la cogió, la última vez que había brillado así había sido en Toledo, pero ella la tenía puesta y Snape estaba cerca. De repente la piedra dejó de brillar mientras sonaba un portazo. Bajó corriendo las escaleras y vio a Lupin y a no de los dos hombres que habían ido en el salón.
"¿Quién era quien se ha ido?" Preguntó directamente.
"No le conoces" Contestó el licántropo.
"No me mientas Remus"
"No te lo puedo decir, es una promesa"
Tonks no dijo nada más, solo salió del salón y volvió a subir a su habitación. Y recordó la anterior Navidad, cuando esa extraña piedra llegó a sus manos.
----------------------------Flash back------------------------
Dumbledore la había invitado a la cena de Navidad que iba a celebrar en Hogwarts con todos los profesores y algunos compañeros de la Orden. Lo cierto es que tenía ganas de ir puesto que estaba muy deprimida aunque eso fuera totalmente contrario a su carácter. Su trabajo de vigilar a Harry apenas le ocupaba tiempo porque él estaba siempre en el colegio y no había podido ver a Remus desde que se había prometido hacerle entender que le amaba. Además durante ese tiempo tampoco había visto a Snape que había dejado de ir a Hogsmade por lo que estaba muy aburrida y triste, necesitaba hacer algo distinto, al menos durante una noche.
Llegó al colegio y sonrió al ver la decoración y recordar sus Navidades en el colegio. Miró a la mesa de profesores que estaba todavía vacía, solo estaba Dumbledore que la estaba sonriendo e indicando que se acercara.
"Me alegro de que hayas venido"
"Yo también." Dijo Tonks sincera. "¿Dónde está todo el mundo?"
"Espero que esté por llegar"
De repente empezaron a llegar los profesores de Hogwarts. Ya estaban todos, Tonks los miraba sonriendo, les conocía de las reuniones de la Orden, de las noches en la Cabeza de Puerco o de que incluso le habían dado clase en su etapa de estudiante pero a pesar de eso se seguía sintiendo sola, deprimida, pero sobre todo aburrida.
Ya habían empezado a cenar cuando la puerta se abrió y apareció Severus Snape con su habitual túnica negra.
"Ya creía que no venías" Le dijo Dumbledore a modo de reproche. "Siéntate en esa silla que esta libre"
Snape se acercó tranquilamente a la silla, que estaba en el extremo de la mesa, se sentó y saludó a Tonks que estaba a su lado.
"¿Qué tal?" Le preguntó ella contenta de por lo menos poder entretenerse aunque fuera con los cambios de humor del profesor de pociones.
"Supongo que me preguntaras eso como fórmula de conversación porque dudo que te interese todo lo que te puedo contestar a esa pregunta" Según iba Snape enunciando su elaborado discurso los ojos de Tonks se iban a abriendo como platos. Al ver la cómica expresión de la cara de Tonks él añadió: "quiero decir que bien, ¿y tú?"
"Aburrida" Contestó sinceramente ella aún un poco aturdida por el extraño buen humor en el que se encontraba su compañero.
"Pero si vigilar a Potter no puede ser aburrido" Añadió sarcásticamente el profesor de defensa.
"Cuando está encerrado en el colegio y no le dejan salir si puede ser aburrido, muy aburrido"
"Y... ¿No tienes nadie que te entretenga?" Le preguntó Snape en tono malicioso.
"No" Contestó ella en tono decepcionado para luego añadir "Aunque... estoy pensando en buscármelo" Snape escupió el agua que acababa de beber asombrado por la respuesta inesperada que le había dado la auror. Todos los profesores se quedaron mirando a la pareja alucinados, era la primera vez que veían hacer a Snape algo tan fuera de lugar como eso y además no parecía a punto de matar a Tonks que se reía a carcajadas de él. Era verdaderamente extraño.
El resto de la cena transcurrió sin más incidentes puesto que Snape no se atrevía a hacer otra pregunta maliciosa y Tonks no quería provocar más su mal humor.
De repente Dumbledore hizo que sonara una música a sacó a Minerva a bailar animando al resto de sus compañeros a que hicieran lo mismo. Poco a poco la mesa se fue vaciando porque Dumbledore había convencido al resto de que disfrutaran del baile.
"¿Bailas?" Le preguntó por fin Tonks a Snape harta de esperar a que él se decidiera.
"Claro" Contestó él mientras se levantaba y le tendía la mano. Ella se la cogió con desconfianza, pero era Navidad, incluso Snape podía tener buen humor en estas fechas.
Bailaron una canción, dos y tres sin que ninguno supiera que decir porque la escasa distancia que les separaba les hacía sentir incómodos. Por fin Tonks se atrevió a romper el hielo.
"¿Puedo preguntarte algo sin que te enfades?"
"Sí" Contestó él clavando su mirada en los ojos de la metamorfomaga que en ese momento eran azules oscuros.
"Es que es algo que me he preguntado muchas veces"
"Pregunta"
"Es solo curiosidad"
"Ya te he dicho que no te preocupes, que me puedes preguntar lo que quieras"
"Pero..."
"Si no me lo preguntas ya sí que me voy a enfadar" La interrumpió con dulzura Severus.
"¿Por qué eres así conmigo?" Preguntó después de suspirar.
"¿Así? ¿Cómo?" La interrogó Snape sin querer entenderla.
"Distinto que con el resto"
"¿Cómo sabes como soy con el resto?"
"Eres frío y desagradable"
"No lo sé" Contestó él tras pensarlo durante un par de minutos que a Tonks se le hicieron interminables.
"Alguna razón tendrás que tener"
"Lo cierto es que no lo sé" Repitió. Al acabar la canción dejaron de bailar y se quedaron mirándose a los ojos, sin saber que más decir. De repente Snape sonrió y se fue acercando poco a poco a Tonks mientras que la respiración de ésta se aceleraba.
"Feliz Navidad Nym"
Le dio un tierno beso en la mejilla y se separó de ella para dirigirse hacia la puerta dejándola plantada en medio del salón de baile.
Cuando consiguió reaccionar se fue de la fiesta sin despedirse de nadie. No entendía que era lo que había pasado en la fiesta, no comprendía lo que le pasaba a ella, no se explicaba la actitud de Snape, pero había algo que su corazón le decía con seguridad, que esa noche no podría olvidarla.
Llegó a su habitación en la pequeña posada de Hogsmade con la cabeza todavía en las nubes. Una pequeña lechuza la estaba esperando, con delicadeza desató el paquete de las patas del ave y la dejó marchar. Con curiosidad abrió el paquete, en el había una pequeña piedra, era bonita, la cogió y vio como su color cambiaba, se volvía de color rojo y ante su sorpresa volvió a cambiar, se volvió verde. Sonrió y mientras se la ponía al cuello leía la nota que había en el fondo del paquete.
Siempre estás cambiando tu aspecto, pero por dentro eres siempre igual, pura, buena y dulce. No dejes que nadie cambie eso.
Feliz Navidad.
La nota no tenía firma pero Tonks sabía de quien provenía el regalo, solo una persona podría escribir esa nota.
----------------------Fin del flash back---------------------
Poco a poco se fue quedando dormida, estaba cansada, cansada de luchar, cansada de mentir, cansada de vivir.
A la mañana siguiente se levantó con el ánimo cambiado, cogió la piedra que apretaba fuertemente entre sus dedos y se la puso al cuello, le recordaba que tenía que seguir adelante, que tenía que luchar, que no podía cambiar.
Se miró al espejo y vio como la piedra relucía en su cuello, el amarillo que la alumbraba le dio valor para ir a pedirle explicaciones a Remus.
Hola. Ya he vuelto con un nuevo capítulo, espero que os guste. A mí me ha resultado muy raro pero se ha escrito solo, no me he tenido que parar a pensar y me gusta como ha quedado así que he decidido dejarlo así.
No sé cuando voy a poder seguir escribiendo porque la semana que viene empiezo la universidad y no sé cuando voy a poder sacar tiempo aunque haré lo que pueda.
Voy a cambiar el rating de la historia porque el que tiene no me parece el más adecuado.
Espero sus comentarios y que se pasen por un nuevo one shot que he escrito, se llama Sentimientos y la pareja no es muy común aunque a mí me gusta.
Muchos besos.
REVIEWS.
