Los personajes no son mios, pertenecen a Stephenie Meyer.

----- ---- ---- ---- ---- ---- ---- ---- ---- ----- ----- ----- ----- ----- ---- ---- --

La foto

-Charlie aún no a ido a trabajar.

-No vas a abrazar a tu madre?-mi madre me sonreía con los brazos abiertos.

Me acerque para abrazarla y le di dos besos.

-Que hacéis aquí? Quedamos que llegaríais un día antes de la boda, y aún faltan cuatro días!!

-Tu madre quería acostumbrarse al frío.

Bese a Phil y lo contemplé. Tenia el brazo escayolado, seguramente de alguna lesión de su equipo.

-Hola Charlie, cuanto tiempo.-Mi madre miraba por encima de mi, detrás, donde se había acercado Charlie al ver que no contestaba.

Charlie enmudeció de golpe. Sentí un poco de pena por él. No se esperaba su llegada hasta dentro de unos días y ni él ni yo estábamos preparados, aunque por causas bien distintas.

-Hola Reenè, no os esperábamos tan pronto. Pasar, enseguida os preparo el cuarto de invitados.

-No no Charlie, a eso no se le puede llamar cuarto. Además, nos vamos al hotelito del pueblo.

-No hace falta, no tardo nada, no tenéis porque pagar un hotel.

-Charlie, t lo agradecemos, en serio, pero... tenemos nuestras cosas allí y ya esta todo pagado.

-Bueno, si cambiáis de opinión...

-Gracias Charlie.

Se hizo un incomodo silencio. Solo habían hablado ellos dos.

-Bueno, Reenè, Phil, me tengo que ir a trabajar. Ya nos veremos.

-Si...hasta luego Charlie.

-Adiós papa-alcancé a decir. Ahora estaríamos solos nosotros tres.

Le observamos subirse al coche de policía. Cuando este se perdió de vista me giré para observar a mi madre.

-Mama... no hacia falta que vinierais antes. Y... yo también me tengo que ir. Tengo que ir a ver a Edward. Por aquello que te conté. Ya esta bien pero es mejor que no haga largos viajes y que no conduzca.

-Bueno, entonces ya nos veremos cariño.

-Hasta luego mama, Phil.

Acababa de llegar y yo ya me iba. Que bien habíamos quedado delante de ellos marchándonos así. Corrí hacia mi Chevy. Allí me sentía tranquila y segura. La boda... me lo habían recordado. Yo simplemente dejaba pasar el tiempo sin pensar en ello pero...me iba a casar!! Parecía imposible. Quería a Edward, si así él podía ser feliz yo le daría esa felicidad. Además, luego estaba nuestro pequeño trato. Noté el rubor en mis mejillas y me dirigí a casa de Edward intentando despejarme.

Llegué a su casa y llamé a la puerta. Alice abrió corriendo con una sonrisa en los labios.

-Edward!! Una enfermera muy guapa y sexy a venido a ver tu estado!! -me ruboricé al momento.

-Alice!! -Edward y yo lo dijimos a la vez, yo avergonzada, él... parecía cabreado y divertido a la vez.

-Vamos a mi cuarto Bella, aquí tenemos espías- Dijo mirando sin ningún tipo de disimulo a Alice que nos observaba sin quitarnos los ojos de encima

-Lo veré igualmente Edward!! -Gritó Alice cuando entramos en su cuarto.

-Que tal esta Reenè?

-Sabias que vendrían?-eso no encajaba, se suponía que solo leía la mente y que se había marchado mucho antes de que mi madre y Phil llegaran.

-Me lo dijo Alice nada mas llegar a casa. Ultimamente se centra demasiado en nosotros. -Le mire preguntándole el porque de su forma de actuar-Teme que te eches atrás respecto a la boda, ya sabes, no queda nada para que tu y yo ... bueno, para que estemos casados como marido y mujer.

-Y tampoco queda nada para que tu y yo nos unamos en un único ser-Desde luego,no iba a ser yo la única que se sintiera cohibida.

Note como Edward se tensaba.

-Bella...te recuerdo que dije que lo intentaría, si veo que no aguanto mis instintos parare.-Da igual lo que me dijese, estaba convencida de que podría aguantar su hambre.

Me quede mirando desde la cama todo su cuarto. Des pues de largo rato observando cada rincón con la mirada me di cuenta de que había aparecido un marco con una foto. Me acerque y la cogí. Era la misma foto que yo guardaba con tanto esmero. Un Edward hermoso me miraba con frialdad desde la imagen. Y yo a su lado...tan diferentes como siempre. Me giré con la foto en la mano y se la tendí.

-No me gusta esa foto-Le dije mientras él la observaba.

-Ni a mi, pero es la única que salimos los dos.

-Bueno, eso abra que remediarlo. Vamos a mi casa, cojo la cámara y salgamos a hacer fotos. Mi vida antes de ser tu esposa en imágenes.

-Suena divertido. Vamos, iremos en mi coche.

Salimos corriendo escaleras abajo directos a por esa fantástica maquina que recogería los recuerdos de mi vida. Charlie no estaba en casa, así que fui directa a mi habitación y saque la cámara del cajón del escritorio. Edward me esperaba en la puerta.

-Vamos a dar un paseo por el bosque, luego iremos al pueblo y podrás hacer mas fotos. o es que no quieres obtener ese verdor intenso que te recordara cuanto odiabas esto?-Nos empezamos a reír juntos. Era verdad, había odiado ese ligar tanto como ahora lo amaba.

Y así pasaron los pocos días que restaban para el gran día. Dábamos paseos y hacíamos fotos a todo aquello que podría tener el mas leve significado para nosotros.