10.FUE REMUS
"¿En qué te puedo ayudar?" Le preguntó Tonks.
"Necesito que me pongas en contacto con tu madre" Pidió el rubio. Ante la petición Tonks empalideció.
"No... no es posible" Tartamudeó.
"¿Por qué?" Preguntó Draco.
"Porque está muerta" Contestó Tonks con un nudo en la garganta. El que empalideció ante esa información fue el rubio.
"¿Qué necesitas de ella?" Le interrogó Tonks, intentando así disimular su turbación.
"Mi madre me contó que ella tenía algo que su primo Regulus la había dado y que era de vital importancia que lo buscara, y que lo destruyera. Que era necesario para acabar con el Señor Oscuro"
"Y ¿qué tiene que ver eso que tenía mi madre con el-que-no-debe-ser-nombrado?" Quiso saber Tonks.
"No lo sé" Contestó el rubio. "Pero yo tengo que hacerlo, tengo que hacerlo por mi madre, se lo prometí" Empezó a sollozar el chico nervioso.
"No te preocupes, haré lo que pueda" Intentó consolarle ella.
"Gracias" Le dijo el muchacho.
Tras esa conversación decidió abandonar la casa en la que había vivido esos últimos meses. Sin saber muy bien por qué se dirigió al Londres muggle, a la cafetería donde una vez había encontrado refugio y un buen consejo. Entró en la cafetería y el camarero al verla la sonrió.
"Buenos días" Le dijo con amabilidad Tobías "No esperaba volver a verla" Añadió.
"Necesitaba pensar y la última vez que vine aquí me dieron un buen consejo, tenía que agradecerlo. Gracias"
"Fue un placer" Le dijo él "La invito a un café" Ella asintió, recordando un café que se le había atragantado.
-----------------------------------Flash back-------------------------------
Había pasado una semana desde que se había declarado a Remus y no tenía noticias de él, eso la tenía preocupada, al menos no quería perderle como amigo. Pensamientos como ese recorrían la cabeza de Tonks mientras tomaba tranquilamente un café en una pequeña cafetería de Hogsmade. La cafetería estaba desierta, solo estaban ella y la dependiente, al abrirse la puerta ésta última la miró asombrada, dos clientes en una misma tarde, eso si que era extraño. El nuevo cliente se acercó tranquilamente a la metamorfomaga que no se había dado cuenta de la intromisión.
"Buenas tardes" Le dijo él. Tonks se sobresaltó y miró con cara de pocos amigos al profesor de defensa.
"Buenas para algunos" Contestó ella, aunque no pudo evitar una sonrisa.
"Me pone un café con leche, sin azúcar y con hielo, por favor" Pidió Severus a la camarera mientras se sentaba al lado de Tonks. La piedra que llevaba la metamorfomaga en el cuello se volvió de un color negro intenso demostrando la furia que sentía su dueña ante la actitud del profesor de Hogwarts.
"¿Por qué estás tan furiosa?" Le preguntó Snape.
"No estoy furiosa" Contestó ella mirándole interrogante, no era consciente de que se le notara tanto.
"Esta piedrecita indica lo contrario" le comentó Snape mientras con suavidad cogía la piedra que reposaba en el cuello de la auror. Los en ese momento verdes ojos de Tonks se posaron en los siempre oscuros de su compañero y con una sonrisa maliciosa dijo:
"¿Cómo sabes lo que esta piedra indica? Yo la primera vez que la vi fue cuando me la regalaron y creo que es lo suficientemente única para que no la hayas visto nunca."
"Sé muchas más cosas que tú acerca de este mundo" Le contestó él, rabioso porque ella no hubiera supuesto que él había sido el que le había regalado la piedra. "Por cierto¿quién te hizo un regalo tan curioso?"
"Fue Remus" Antes de arrepentirse Tonks añadió: "Remus Lupin" Ese mes y medio había merecido la pena solo por ver la rabia que cruzó en ese momento el rostro de Severus Snape.
El profesor de Hogwarts se levantó y dejó dinero en la barra, sin añadir nada se dirigió a la puerta y salió del local no sin antes oír como con tono burlón Tonks le decía: "Buenas tardes profesor Snape"
No entendía que era lo que le pasaba, había conseguido lo que quería¿no? Que ella creyera que el regalo no era suyo, entonces¿por qué le daba tanta rabia? Se había arrepentido de su actitud del día de Navidad desde entonces, no entendía porque le había comprado un regalo, porque había bailado con ella, porque le había dado un beso en la mejilla. Lo que más odiaba Severus era no tener las cosas bajo control y Tonks siempre conseguía que él tuviera todo patas arriba. Nunca nadie había sido capaz de hacer eso. Le hacía comportarse de manera extraña, hacer cosas que en ninguna otra circunstancia haría y lo peor de todo es que lo último que él quería era alejarse de ella, no quería que las cosas volvieran a la normalidad.
---------------------------Fin del flash back------------------------
Ya se había acabado el café, pero había algo que quería preguntar antes de irse.
"¿Al final conociste a tu hermano?"
Una sonrisa iluminó el rostro del pequeño de los Snape. "Lo cierto es que sí"
"¿Qué tal¿Fue como te esperabas?"
"Lo cierto es que no. Se llama Severus" Un estremecimiento la recorrió al oír ese nombre. "Y es bastante huraño y poco amable pero es el hermano que llevo dos años buscando y me alegro mucho de haberle conocido"
"¿Seguís en contacto?"
"Sí, de vez en cuando viene a hacerme una visita, se toma un café, hablamos un rato y se va. Y no vuelvo a saber nada de él hasta la siguiente visita"
"Resumiendo, que te alegras de haber conocido a tu hermano"
"Mucho, además me da la impresión de que puedo contar con él para lo que quiera, es la típica persona que una vez que entrega su lealtad nunca te da la espalda"
"Tú sabrás. Eres tú el que le conoces, no yo"
Sin añadir nada más Tonks se levantó y se fue llena de sentimientos contradictorios. Sabía que Severus estaba bien porque había ido a visitar a su hermano, pero no sabía si se alegraba o no de ello, no era capaz de identificar lo que sentía hacía él. Le odiaba, quería verlo muerto porque le culpaba de lo que le había pasado a sus padres pero también le quería, no podía olvidar todos los buenos momentos que habían pasado juntos.
Severus sintió como le sacudían. Al abrir los ojos vio como una elfina doméstica le mojaba la cabeza para despertarle. Oía como Parkinson caminaba nervioso por la habitación. Severus se incorporó.
"¿Qué ha pasado Parkinson?" Preguntó al mortífago.
"Me la han quitado, me la han quitado, esos malditos mocosos se la han llevado, el Señor Tenebroso me mata, no salgo de esta" Estaba histérico, no podía parar, se paseaba por la habitación susurrando maldiciones y también formas de pedir perdón aunque sabía que no servirían los perdones, los lamentos, el Señor Tenebroso no solía tener piedad y menos con errores como el que había cometido.
"¿Qué te han quitado?"
"La copa de Hufflepuff. Una de las reliquias a las que no sé porque el Señor Tenebroso le tiene tanto aprecio y que mi misión era cuidarla. Me va a matar y no va a ser con un simple Avada Kedavra, me va a torturar, me va a hacer sufrir y cuando ya no desee vivir va a acabar con mi vida"
Severus no dijo nada, simplemente se levantó y se fue. Con un rápido movimiento de varita se desapareció. Llegó para hacer algo que le repugnaba pero que tenía que hacer porque si no lo hacía el castigado iba a ser él. Se presentó ante el Señor Tenebroso que se asombró de su llegada pero le recibió. Snape le contó lo que había pasado en casa de los Parkinson, la furia de Lord Voldemort se reflejó en un crucio que Severus aguantó sin hacer un gesto, sin emitir un ruido. Inmediatamente después echó al antiguo profesor de Hogwarts para encargarse de quien le había fallado.
Snape salió del castillo del Señor Tenebroso temblando, cada vez eran peores los crucio, había aguantado tantos a lo largo de su vida que cada vez le debilitaban, le dolían más eran casi inaguantables. Todavía recordaba lo que había hecho tras una de las últimas torturas a la que había sido sometido.
---------------------------Flash back--------------------------
Ese día el Señor Tenebroso estaba nervioso, furioso y lo había pagado con Severus, cuando salió del castillo solo le apetecía una cosa, necesitaba consuelo, necesitaba no sentirse solo. Así que se dirigió hacia Hogsmade, hacia Las Tres Escobas.
Cuando llegó se asomó a la ventana y vio a quien buscaba, pero no estaba sola. Alguien estaba con ella.
Dentro de Las Tres Escobas Remus Lupin hablaba seriamente con Tonks.
"Siento mucho no haber dado señales de vida desde hace tanto tiempo, pero lo cierto es que me asusté mucho con lo que me dijiste"
"Tampoco doy tanto miedo" Le contestó ella.
"Claro que no me das miedo pero lo nuestro no puede ser, Tonks, tienes que entender que soy peligroso, nadie está seguro a mi lado"
"Deberías dejarme decidir a mi que es lo que es seguro y lo que no"
"Si te pasara algo por mi culpa no me lo perdonaría"
"Prométeme que a pesar de todo esto vas a seguir siendo mi amigo, que cuando necesites algo vas a acudir a mi como has hecho siempre, por favor, si no quieres que haya nada entre nosotros olvida esto y seguimos como siempre.
"Te lo prometo. Siempre vas a ser mi amiga" Tonks se levantó y le dio un abrazo a su amigo. Sintiéndose agradecida de no perder al licántropo pero lo que más le sorprendió es que no se sentía desilusionada por no tener la oportunidad de estar con él, mientras le abrazaba se dio cuenta de que realmente prefería no tener nada con él. No sabía como había pasado pero en poco tiempo se había olvidado del licántropo para enamorarse otra vez del hombre menos apropiado.
"Buenas noches" Dijo una voz con toda la intención de interrumpir el cariñoso gesto.
"Hola Snape" Dijo el licántropo incómodo por la situación. "Te invito a una cerveza de mantequilla" La metamorfomaga miraba con una fría sonrisa al profesor de Hogwarts.
"¿Qué tal todo Snape?"
"Bien, aunque creo que no también como vosotros, cuando vais a anunciar vuestro compromiso de manera oficial"
"¿Nuestro qué?" Preguntó Lupin asombrado.
"Compromiso. Tras el abrazo que acabo de ver, el regalo que le hiciste¿qué quieres que piense?"
"¿Regalo¿Qué regalo?" Volvió a preguntar Lupin mientras Tonks fulminaba a Severus con la mirada. Despacio se acercó a Tonks y con delicadeza cogió el colgante que Tonks no se había quitado.
"Me parece que tienes un admirador secreto, porque si no te lo ha regalado Lupin¿quién ha sido el que te ha hecho un regalo tan original?"
"Realmente no lo sé" Contestó ella "Pero tendré que averiguarlo"
"Bueno chicos, yo me voy que tengo que llegar a Londres" Lupin estaba deseando escapar de una situación tan incómoda
"Buenas noches Remus" Se despidió Tonks con una sonrisa forzada al ver que les dejaba prácticamente solos en el bar. El licántropo sin decir nada más pero confundido por el extraño comportamiento de sus dos amigos se fue.
"¿A qué ha venido eso?" Preguntó Tonks cuando se cerró la puerta.
"¿El qué?"
"Lo del compromiso" El pelo de Tonks tomó un color chillón mientras que la piedra que tenía en el cuello se volvía negra ante la furia de la auror.
"Siempre has estado enamorada del licántropo y ahora te hace regalitos no hay que ser muy listo para darse cuenta de que hay algo entre los dos"
"En tu deducción falla algo, él no me hace regalitos"
"Entonces no tienes ninguna idea de quien es el que te hizo el regalo"
"Tengo una sospecha pero es totalmente descabellada" Harta de la conversación se fue del bar sin decir adiós pero no contaba con que Severus la siguiera y la agarrara del brazo manteniéndola muy cerca de él.
"¿No vas a compartir tus sospechas conmigo?"
Tonks se sentía incómoda ante la proximidad de su profesor pero sus palabras no lo dejaron traslucir.
"Sospecho que quien me lo regaló es un hombre caprichoso, cruel, resentido, aburrido y con muchas virtudes como esas"
"Yo sospecho que no estás muy lejos de la realidad"
"¿Por qué alguien como él le compraría a alguien como yo un regalo como este?"
"Quizás ni él mismo lo sepa, y eso es lo que más le asusta"
Los ojos de Severus estaban clavados en los de Tonks no podía apartar la mirada, temía que ella lo hiciera y se fuera, dejándolo plantado, deseando más que nada besarla, tomarla en sus brazos y decirle que no sabía como había pasado pero que había conquistado su corazón y que ahora no podía imaginarse su vida sin los pequeños momentos que pasaban juntos, los pequeños momentos que en sus discusiones la tenía en sus brazos. Tonks tampoco era capaz de apartar la mirada de sus negros ojos con miedo a que se separa de ella, a que la soltara y ella dejase de sentir como su corazón latía cada vez más deprisa, la excitación de su cercanía, de su presencia. Ambos tenían miedo pero no sabían que sus anhelos eran los mismos.
El miedo al rechazo que sentía Snape actuó por él.
"Buenas noches Tonks" Le dijo mientras la soltaba con suavidad el brazo y se apartaba a pesar de la expresión de desilusión de ambos.
--------------------------Fin del flash back------------------------
Tras muchos meses de ausencia he vuelto con un capítulo más. Antes que nada voy a pedir disculpas por el retraso pero con la universidad es imposible seguir con los fics porque hay mucho que estudiar. Así que voy a intentar acabar el fic este verano, aunque no vaya subiendo los capítulos intentaré al menos terminar el fic porque el año que viene voy a tener incluso menos tiempo.
Ahora quiero preguntaros vuestra opinión sobre el capítulo, espero que os haya gustado. Al principio a mi no me convencía pero al final estoy contenta con el resultado.
Besitos. Espero vuestros reviews.
