11.SORPRESAS
Tonks necesitaba airearse, dar un paseo, acababa de terminar de mudarse de nuevo a su antiguo piso, al lado del callejón Diagon. Todo era muy raro, la casa estaba vacía, triste, no parecía la misma casa que había abandonado meses atrás, la había dejado llena de ilusión, contenta de empezar una nueva vida y solo unos pocos meses después estaba allí, de vuelta, todas sus ilusiones se habían roto, todo el mundo la había abandonado. Primero Sirius, no le había dado tiempo ni siquiera a despedirse de él, ni siquiera a acostumbrarse a tenerle cerca de nuevo; después fue Dumbledore y con esa pérdida vino otra más dolorosa, debido a las circunstancias de la muerte del director había perdido también al hombre del que se había enamorado irremediablemente; luego la abandonaron sus padres, no pudo despedirse, no pudo siquiera decir adiós y por último había perdido a Remus, su amor infantil, su amigo, el que siempre había estado allí para apoyarla, para ayudarla, para consolarla. Tonks se dio cuenta de que tenía dos opciones hundirse, dejar que las lágrimas ganaran la batalla o levantarse, salir de ese piso, dar una vuelta, dejar que el coraje ganara la batalla. Apenas lo dudó, se levantó, cogió el bolso y salió a la calle, a respirar aire fresco, a luchar por mantenerse entera un día más.
La calle estaba desierta, su única compañía era la lluvia, el viento que la invitaban a hundirse más, pero no se lo podía permitir. Así que siguió paseando, cada vez más rápido, para no permitirse pensar. Un rápido movimiento llamó la atención de la auror, vio como una figura desaparecía tras una esquina, la figura le resultaba conocida así que sin ninguna duda aceleró el paso y dobló esa misma esquina. Cuando vio lo que le esperaba a la vuelta de la esquina sonrió, era muy importante que fuera silenciosa, que no la descubrieran espiando, su única ventaja era el factor sorpresa.
Tres figuras estaban paradas mirando algo que desde su posición Tonks no podía distinguir, pero todavía no quería acercarse, no quería que los chicos salieran corriendo, necesitaba hablar con ellos. Vio como los chicos se miraban, parecía que no sabían que hacer, cruzaron unas cuantas palabras y volvieron a mirar al objeto que estaba depositado en la calle.
Con calma Tonks sacó su varita, no podía permitirles que se escaparan, la mujer triste, deprimida, sola, había desparecido y en su lugar podíamos encontrar a la auror, profesional y atenta, dispuesta a actuar en cualquier momento. Se acercó a ellos muy despacio hasta que estuvo lo suficientemente cerca para susurrar su hechizo.
"Accio varitas" Las tres varitas salieron disparadas hacia ella mientras los tres chicos intentaban alcanzarlas. Al ver que no eran capaces de ello salieron corriendo pero Tonks estaba preparada para ello.
"Petrificus totalus" Los tres chicos cayeron al suelo paralizados. Tonks se acercó tranquilamente a ellos.
"No sabéis lo preocupados que está todo el mundo por vosotros. No os voy a hacer nada, es más si me dais una buena explicación os voy a dejar marchar, no le voy a decir nada a los Weasley ni al ministerio. Pero como intentéis algo, atacarme o intentar escapar no seréis capaces de libraros de mí. Espero que esté claro porque ahora os voy a quitar el hechizo" Volvió a realizar otro suave movimiento de varita. "Finite incantatem"
Los tres chicos la miraron sin decir nada mientras se levantaban lentamente.
"Buenas tardes Tonks" Dijo el moreno.
"Buenas tardes Harry" Él chico intentó hablar pero Tonks no se lo permitió "Antes que me contéis nada quiero que me respondáis a una pregunta¿Estáis bien?" Los tres chicos asintieron sin ser capaces de abrir la boca. Hacía mucho tiempo que nadie se preocupaba por ellos. "Vamos a mi casa, estaremos más cómodos, os podréis calentar y tomar algo" Antes de emprender el camino Tonks cogió el objeto al que los tres chicos le habían dedicado tanta atención anteriormente, era una preciosa copa, parecía muy antigua y tenía un emblema similar al que tenía la casa de Hufflepuff. Pero algo raro le pasó cuando la cogió, un escalofrío la recorrió, era como volver a estar en presencia de Voldemort.
Los cuatro caminaron sin decir nada hasta la casa de la auror, cuando estuvieron allí con una taza de té caliente en las manos cada uno Tonks empezó su interrogatorio.
"¿Por qué desaparecisteis sin decir nada a nadie?"
Hermione iba a hablar pero Harry la interrumpió.
"Tenía algo que hacer y nadie me podía ayudar" Tonks supuso que en ese nadie estaban excluidos sus dos inseparables amigos.
"¿Lo has hecho ya?" Preguntó la metaformaga.
"No, todavía no"
"¿Mi ayuda serviría de algo?"
"No" Contestó Harry que también hablaba por sus dos amigos.
"¿Qué es esto?" Dijo la bruja mientras señalaba la copa que todavía tenía en sus manos.
"Una copa"
"¿Y qué tiene de especial?"
"No te lo podemos decir, nadie lo puede saber" Dijo Harry temeroso de que siguiera insistiendo en el tema
"Está bien, no importa" Concedió Tonks "¿De dónde la sacasteis?"
"Se la robamos a Parkinson"
"¿Conseguisteis entrar en casa de Parkinson¿Conseguisteis robarle esto? Vaya, estoy muy impresionada" Dijo Tonks con una sonrisa de orgullo en los labios y un gesto amigable "Veo que quizás ya sois mayorcitos, que quizás ya no necesitáis ayuda"
Harry miró a sus amigos como pidiendo permiso para decir algo, ambos asistieron, dando permiso al moreno para que hablara, para que contara lo que él considerara adecuado.
"Bueno, quizás si necesitamos ayuda, la necesitamos para coger la copa y la necesitamos ahora"
"¿Cómo que la necesitasteis para cogerla¿Quién os ayudó?" Interrogó la metaformaga.
"Snape estaba allí y nos echó una mano" Esta vez la que habló fue Hermione.
"No os fiéis de él, no tiene ningún motivo para ayudaros, es un asesino" La voz de Tonks era una voz triste, no entendía nada, no entendía el papel que Snape estaba siguiendo, no sabía a que jugaba, deseaba saber que estaba haciendo, no lo deseaba, lo necesitaba saber para no volverse loca.
"Lo sabemos" Dijo Ron "Pero aturdió a Parkinson y nos dio la copa, luego nos dijo que ahora fuéramos a por el-que-no-debe-ser-nombrado y que luego ya tendríamos tiempo para ocuparnos de él"
"Muy típico de él" Dijo Tonks todavía más confusa. Con gran esfuerzo apartó al mortífago de sus pensamientos, lo importante en ese momento era intentar ayudar a los tres gryffindors en todo lo que pudiera. "Da igual como la consiguierais, lo importante es la ayuda que necesitáis ahora"
"Necesitamos destruirla, pero no es una copa normal, es muy poderosa, no sirve ninguno de los hechizos más comunes"
"Si no me decís lo que es me parece que no voy a poder ayudaros" Intentó sonsacarles.
"No podemos Tonks, de verdad que no podemos. Solo necesitamos que nos digas algo poderoso, algo que sea capaz de destruirlo"
La habitación se quedó en silencio mientras la auror pensaba. En esos instantes Tonks tenía la mirada fija en el pelirrojo que estaba sentado en el sofá de enfrente. Que dio un pequeño salto en el sofá al quemarse con el té que todavía estaba muy caliente. La forma de fruncir el ceño hizo que una imagen viniera a la mente de Tonks.
"Charlie" Dijo.
"Soy Ron, no Charlie" Le dijo el pelirrojo muy confuso pensando que se habían equivocado en la persona a la que pedirle consejo.
"El fuego de los dragones es una de las cosas más destructivas y mágicas que hay. Quizás la persona más adecuada para ayudaros sea tu hermano Charlie"
Hermione se levantó de un salto y le dio un abrazo a la alucinada auror. "Muchas gracias, muchas gracias" Rápidamente se separó "Vayámonos chicos" Los tres se levantaron dispuestos a marcharse sin siquiera mirar hacia atrás.
"Si necesitáis cualquier cosa no dudéis en pedirme ayuda" Le dijo mientras ellos ya estaban en el marco de la puerta "Y no olvidéis las varitas" Añadió haciendo que los tres se dieran la vuelta para coger las varitas que ella les tendía y le dirigieran una última sonrisa.
Por primera vez en mucho tiempo Tonks se sentía bien, había podido ser útil en esa estúpida guerra en la que estaban todos metidos. Pero algo hacía que no se sintiera tranquila. Snape también les había ayudado, pero, por qué lo había hecho, si él estaba con Voldemort, había matado a Dumbledore. Estaba harta de las sorpresas, las sorpresas que siempre le daba Snape, unas agradables y otras desagradables.
----------------------------------------Flash back---------------------------------
Había ido a Hogwarts, necesitaba que la tranquilizaran, quería hablar con Dumbledore para que le dijera que todo iba bien, que las decenas de muertes que había cada semana se iban a acabar. Estaba desesperada, cada minuto de su estancia en Hogsmade era un suplicio, sin saber nada de sus amigos, de sus compañeros de la Orden, de sus padres, del profesorado de Hogwarts. Desde su última conversación con Snape no sabía nada de él, ni de Remus, ni de Dumbledore.
Se encontró con Harry en el pasillo, se alegró mucho de ver a alguien conocido, tras una conversación un poco tensa el alumno siguió andando por el castillo y ella continuó en el sentido contrario. Iba tan concentrada en sus pensamientos que no vio ni oyó a la persona que se dirigía hacia ella.
"Hola Tonks" Dijo Snape sacándola de su ensimismamiento mientras terminaba de acercarse. Ella dio un respingo asombrada de verlo.
"Hola" Contestó ella sin saber lo que sentía al verle, se sentía contenta, pero a la vez tenía miedo de su rechazo, pero la sonrisa que le dirigía le hacía confiar en él.
"¿Qué haces por aquí?" Preguntó él con curiosidad.
"Venía a ver a Dumbledore"
"No está" Le contestó él. "Quizás yo puedo ayudarte" Se ofreció.
"Ya vi que no estaba, fui a su despacho pero no hubo éxito. De todas maneras no creo yo que puedas ayudarme aunque muchas gracias" Respondió ella con tristeza.
"¿Qué te pasa Tonks?"
"Nada" Contestó ella, mintiendo.
"No es cierto Tonks" Le dijo Severus mientras se acercaba a ella "¿Por qué estás tan triste?" Había dado en el clavo, estaba triste, estaba sola, le necesitaba ahora, le quería con ella. Las lágrimas empezaron a caer por sus mejillas, sin que ella pudiera evitarlo, no quería llorar delante de él pero le parecía imposible. El profesor de defensa contra las artes oscuras dio el paso que les separaba y la envolvió con sus brazos. Ella no hizo nada para detenerlo se aferró a él con fuerza, le necesitaba a su lado. Por primera vez desde que había empezado el curso el miedo había desaparecido, el miedo a ser rechazada por Severus ya no estaba, por primera vez se sentía segura en sus brazos.
Inconscientemente Severus empezó a acariciarle el cabello suavemente. "Tranquila, no te preocupes, todo va a estar bien" Las palabras salieron solas de sus labios.
"No, nada va a estar bien" Susurró ella contra su hombro.
"¿Por qué no? Cuéntame que es lo que te preocupa, confía en mí, por favor. Cuenta conmigo" Le suplicó Severus, deseando que por una vez confiara en él, que le creyera.
Ella siguió sollozando, sabía que podía confiar en él pero le daba miedo empezar a hablar y no ser capaz de parar, de decirle la verdad, toda la verdad.
"Todo va mal. Cada día hay más muertes, más desapariciones. Dumbledore desaparece cada dos por tres. No sé nada de la gente de la Orden del Fénix, no sé lo que pasa porque con la excusa de tenerme vigilando a Harry me tiene desinformada de todo. No sé como están los Weasley, ni Kingsley, ni McGonagall, ni Remus" Snape se sintió lleno de celos al oír el nombre del licántropo pero no quiso decir nada, ella simplemente necesitaba desahogarse. Tonks se separó un poco de él para poder mirarle a la cara. "Ni tampoco, tampoco… de ti" Las mejillas de Tonks se sonrojaron al decir eso último. Severus se asombró de lo encantadora que estaba ruborizada, con suavidad le secó las lágrimas y no pudo evitar recorrer la escasa distancia que les separaba y darle un dulce beso en los labios. Al contrario de lo que esperaba Severus ella no se separó sino que rodeó su cuello con sus brazos y le permitió profundizar en el beso.
---------------------------------Fin del flash back------------------------------
He tardado mucho más de lo que esperaba en actualizar pero aquí estoy, ya he vuelto, por fin he podido actualizar, la verdad es que he tardado tanto por el shock que produjo en mí el séptimo libro. Menos mal que tengo el nivel suficiente de inglés para poder leer el libro porque la verdad es que estaba ansiosa, ya me lo he leído y no me puedo creer que ya se haya acabado Harry Potter, es como si hubiera acabado una época. ¿Qué les ha parecido el libro? A mi no me ha gustado demasiado porque es el final, porque ya se acabado y lo cierra del todo.
Cambiando de tema ¿qué os ha parecido el capítulo? Espero que os haya gustado, la verdad es que estoy contenta con el resultado. He estado haciendo cálculos y me parece que el fic va a tener unos seis o siete capítulos más y espero escribir al menos cuatro de ellos antes de que acabe el verano y de que me meta en el estrés del curso.
Espero vuestros reviews con vuestra opinión tanto del fic como del séptimo libro, me gustaría mucho saber lo que pensáis de él.
Muchos besos, espero poder seguir pronto.
