12.NYM
Inmediatamente después de que los tres chicos abandonaran su casa se dio cuenta de que necesitaba una explicación, la necesitaba y la iba a exigir, quería que Snape le dijera que estaba de parte del Lord Oscuro para poder seguir odiándole, para que ni la más mísera duda recorriera su mente porque si seguía así se iba a volver loca. Así que sin pensar demasiado, simplemente dejándose llevar por sus instintos, salió a buscarle. Sabía donde le podía encontrar, él le había hablado muchas veces de su pequeña y oscura casa de la calle de la Hilandera a la que no la podía llevar porque sería muy sospechoso.
Justo antes de desaparecerse se dio cuenta de que si se presentaba con ese aspecto en la casa del mortífago los pondría en peligro a ambos, tanto a ella como a él. Así que recapacitó un poco y no se dejó llevar por sus impulsos. Lentamente volvió a entrar en la casa, fue a la cocina y abrió un pequeño armario en el que guardaba todo tipo de pociones. Despacio sus ojos recorrieron las etiquetas de los frascos que de manera poco habitual en ella estaban perfectamente ordenados. Con cuidado cogió uno en el que una etiqueta ya oscurecida por el paso del tiempo ponía Multijugos. No quería cambiar ella misma su aspecto porque temía que alguien la reconociera o que la furia le hiciera cambiar su aspecto espontáneamente. Con el bote en el bolsillo volvió a salir a la calle, ahora necesitaba alguien en quien convertirse. La calle seguía desierta así que tuvo que dirigirse a una calle más transitada, tampoco había mucha gente en las cercanías pero chocándose con una mujer consiguió lo que quería, un pelo. Tras meterse en un callejón lo echó en la poción, tranquilamente se la tomó un trago e inmediatamente después notó como los cambios se producían en su cuerpo, crecía unos cuantos centímetros mientras que su pelo se acortaba y se oscurecía hasta un negro azabache.
Por fin todos los cambios terminaron, ya estaba preparada, así que se desapareció para aparecer en la ya nombrada calle de la Hilandera. Le parecía imposible que esa fuera la primera vez que estaba en esa calle, cada piedra, cada farola le parecía conocida fruto de las noches que había pasado abrazada a Snape mientras él le contaba cada detalle de su vida, de su casa, de su calle. Era un recuerdo doloroso así que rápidamente lo apartó de su mente. Sin dudarlo se dirigió hacia la casa que Snape había descrito como suya.
Sus piernas temblaban pero no se permitió darse la vuelta. Con el paso más firme que su ansiedad le permitía recorrió los pocos pasos que le separaban de su destino. Con una serenidad fingida llamó a la puerta. No se oía nada dentro de la casa, quizás no estuviera, ese pensamiento destrozó a Tonks porque sabía que todo su coraje se había ido en ese viaje, porque sabía que no se atrevería a volver, porque sabía que esa era su última oportunidad de enterarse de la verdad.
Por fin oyó como alguien abría los cerrojos al otro lado de la puerta. Los ojos de Colagusano se abrieron como platos al ver la belleza que estaba al otro lado de la puerta que tanto trabajo le había costado abrir.
"Hola" Tartamudeó el mortífago. "¿En qué… puedo ayudarla?"
"Necesito ver a Snape" Dijo Tonks intentando ocultar la repulsión que sentía al estar ante el que había traicionado a los Potter, al que había causado la encarcelación durante años de su primo en Azkaban.
"Y… ¿a quién debo anunciar?" Volvió a preguntar decepcionado de no ser él a quién esa preciosidad estaba buscando.
"Simplemente diga que alguien le quiere ver, quien sea o quien no sea yo no le importa" Contestó la metaformaga con un tono que no dejaba lugar a la replica.
Colagusano cerró la puerta dejando a la bruja esperando en la calle, la espera se hizo eterna pero tan solo tres minutos después la puerta se volvió a abrir y el cobarde le indicó que se entrara. Snape estaba esperando en un salón que como todo lo que había visto le parecía familiar aunque esa era la primera vez que pisaba la casa. Tras mirarla de arriba a abajo intentando sin éxito reconocerla le indicó con un gesto amable que se sentara.
"Fuera" Dijo el mortífago sin dejar de mirarla. Colagusano a quien estaba dirigida la orden hizo un gesto de odio pero no añadió nada, solo se empezó a dirigir hacia la puerta. "Y que no se te ocurra espiar detrás de las puertas" Le advirtió el antiguo profesor de Hogwarts. Cuando el traidor salió de la habitación con un rápido movimiento de varita Snape insonorizó la habitación para evitar que incluso a pesar de la advertencia fueran espiados. Después de eso volvió su mirada hacia Tonks, sin decir nada siguió examinándola preguntándose que hacía una mujer como ella en su casa, preguntando por él. Sospechaba que habría alguien conocido tras la poción Multijugos que sin duda esa persona se había tomado para no encontrar problemas a la hora de entrar en su refugio.
"¿Quiere tomar algo?" Preguntó el anfitrión. Ella negó con la cabeza, no quería decir nada hasta que se le pasara el efecto de la poción Multijugos para poder hablar cara a cara. "¿Le importa que tome yo algo?" Ella volvió a negar con la cabeza. Él confuso por el silencio de su huésped se levantó, se acercó a un pequeño mueble donde se sirvió un whisky de fuego doble. Sin decir nada volvió a su sitio, se sentó y empezó a darle suaves vueltas a la copa, parecía que estaba totalmente concentrado en el líquido que contenía su copa pero Tonks le conocía muy bien como para saber que solo intentaba intimidarla, hacer que se sintiera incómoda. Tranquilamente y de un trago se bebió todo el contenido de la copa, después la dejó en la mesita que les separaba. Muy despacio se recostó en el sillón y volvió a clavar su penetrante mirada en ella. El silencio se adueñó de la habitación, Tonks sabía que tenía que esperar a que se pasara el efecto de la poción y Snape estaba empezando a sospechar quien era la persona se escondía tras ese desconocido aspecto, solo una persona podía soportar su silencio, solo una persona podía mirarle tanto tiempo a los ojos sin pestañear siquiera.
Hacía una hora desde que se había tomado la poción Multijugos y poco a poco se fue convirtiendo en ella misma. Snape seguía mirándola, sin apartar sus ojos de ella, parecía que ni siquiera pestañeaba, él ya sabía que era ella la que estaba enfrente de él aunque no había tenido ninguna pista.
"¿Qué haces aquí Nym?" Preguntó él cuando acabó la transformación sin que nada cambiara en él, ni su posición, ni su mirada, ni siquiera un gesto cruzó su cara.
"¿Por qué ayudaste a Harry, Hermione y Ron?" Preguntó ella a bocajarro.
"Porque esa era mi misión" Contestó él enigmáticamente.
"¿En qué bando estás?" Tonks notó como la furia la recorría, quería respuestas, quería que le dijera la verdad, que la permitiera dejar de sufrir. Pero él no podía decirle la verdad, si ella sabía la verdad correría peligro, él estaría bien, en paz consigo mismo siempre y cuando ella estuviera a salvo.
"En el correcto, en el que siempre he estado" No quería que ella supiera la verdad pero tampoco quería mentirla.
"Eso no es una respuesta Snape" El mortífago se estremeció¿cuándo había dejado de ser Severus para convertirse en Snape?
"Es la única que vas a obtener" Contestó él.
"Eso quiere decir que lo único que he hecho al venir aquí es perder el tiempo" Dijo Tonks mientras se levantaba, para mirarle desde arriba, para sentirse superior. Dejó a la rabia hablar mientras su corazón se partía una vez más por ese hombre. "Si Voldemort se entera de lo que hiciste eres hombre muerto"
"Así es" Dijo él dolido por la amenaza que iba escondida en la cruel frase. "Tienes el poder para destruirme, siempre lo has tenido, pero no te voy a decir más, y no porque no pueda sino porque no quiero, no vas a sacar más de mí así que lo mejor que puedes hacer es largarte" Una lágrima luchó por salir, Snape la vio y estuvo a punto de acercarse a consolarla, nunca la había podido ver llorar, dolía demasiado pero esta vez ella no necesitaba consuelo, ganó la batalla, no le permitió a la lágrima que resbalara por su suave mejilla. Se dirigió a la puerta mientras bebía algo de un frasquito que Severus supuso que era poción Multijugos porque tras bebérsela se volvió a convertir en la morena que había dejado casi sin habla a Colagusano pero que para Severus solo era una máscara que ocultaba la belleza de la mujer que amaba. Cuando tenía la mano ya apoyada en el pomo de la puerta se dio la vuelta para dar por terminada su relación, para siempre:
"Si alguna vez tengo la oportunidad voy a acabar contigo, te voy a matar" Dijo ella aunque sabía que si acababa con él también acabaría con ella porque no podría soportarlo, matarle sería matar una gran parte de ella, sería clavarle un cuchillo a su ya sangrante corazón.
Severus se quedó mirando la puerta que se acababa de cerrar durante, segundos, minutos, horas, no lo sabía, había perdido la noción del tiempo, solo quería abrazarla, besarla, decirle que estaba en su bando, que lo único que quería era protegerla, como siempre había hecho, como había hecho el día que le declaró su amor.
-----------------------------------Flash back-----------------------------------
"Todo va mal. Cada día hay más muertes, más desapariciones. Dumbledore desaparece cada dos por tres. No sé nada de la gente de la Orden del Fénix, no sé lo que pasa porque con la excusa de tenerme vigilando a Harry me tiene desinformada de todo. No sé como están los Weasley, ni Kingsley, ni McGonagall, ni Remus" Snape se sintió lleno de celos al oír el nombre del licántropo pero no quiso decir nada, ella simplemente necesitaba desahogarse. Tonks se separó un poco de él para poder mirarle a la cara. "Ni tampoco, tampoco… de ti" Las mejillas de Tonks se sonrojaron al decir eso último. Severus se asombró de lo encantadora que estaba ruborizada, con suavidad le secó las lágrimas y no pudo evitar recorrer la escasa distancia que les separaba y darle un dulce beso en los labios. Al contrario de lo que esperaba Severus ella no se separó sino que rodeó su cuello con sus brazos y le permitió profundizar en el beso.
Ninguno de los dos fue consciente del tiempo que pasaron el uno en los brazos del otro, solo podían disfrutar del momento, ninguno de los dos pensaron en el tiempo que habían esperado ese momento, solo lo vivieron como si cada instante anterior no hubiera existido, como si su vida acabara de volver a empezar, como si la Tierra hubiera dejado de girar, se hubiera detenido ante la intensidad de sus sentimientos.
A pesar de que intentó refrenarlo el profesor que siempre habitaba en el cuerpo de Severus por fin reaccionó, se dio cuenta de que estaban en un pasillo, que en cualquier momento podría pasar alguno de sus alumnos o de sus colegas y encontrarle en esa situación, muy a su pesar y muy lentamente se separó de Tonks. Ella le miró confusa, sin saber muy bien donde se encontraba, y avergonzada, muy avergonzada, mientras que su pelo se había vuelto rosa brillante sus mejillas estaban totalmente coloradas. Severus aún la tenía entre sus brazos pero ella se intentó soltar del abrazo, él no se lo permitió, no iba a permitir que se escapara una vez más. Ella le miró confusa¿por qué se había separado de ella si no quería que se marchara?
Sin añadir nada más Severus la cogió de la mano y se dirigió hasta su despacho sin soltarla. Ella le siguió, sin decir nada, mientras su cabeza daba vueltas, mil millones de dudas le pasaban por la mente¿adónde me llevas¿Por qué estamos haciendo esto¿Por qué me haces sentir tan bien solo sosteniendo mi mano? Pero ninguna de esas preguntas acudió a sus labios.
Tras unos minutos que a ambos les parecieron horas llegaron al despacho del profesor de defensa. Tras entrar en él, Severus cerró la puerta y la volvió a abrazar, la volvió a besar y ella se dejó hacer porque se había dado cuenta de que él la necesitaba tanto como ella a él.
"Siento haberte traído así pero allí podía interrumpir cualquiera" Le explicó por fin él mientras sentía que él también se sonrojaba.
"No importa" Contestó ella mientras se volvía a acercar para darle un breve y dulce beso en los labios. Entonces le abrazó, se apoyo contra él, no le besaba pero no lo necesitaba, solo quería sentirle junto a ella. Él la apretaba como si tuviera miedo que en cualquier momento desapareciera, como si quisiera que se fundieran solo en uno.
"¿Cómo ha pasado?" Preguntó Severus. Ella se separó un poco para poder mirarle con una expresión interrogante ya que no entendía a que se refería. "¿Cómo has hecho que me enamorara de ti como un adolescente, como un loco?" Aclaró él.
"No lo sé" Dijo mientras le sonreía "Quizás de la misma manera que has hecho tú que yo me enamorara de ti como una adolescente" Con una sonrisa en los labios que pensaba que nunca iba a poder borrar de su cara la volvió a besar, a abrazar, a apretar contra él.
"Te quiero, Nymphadora" Tonks de repente se separó de él, muy seria, tenía la mirada fija en él sin que él supiera que había hecho mal.
"No se te ocurra volver a hacerlo" Le dijo muy seria.
"¿Qué he hecho?" Le preguntó muy confuso.
"No me llames así" Le ordenó.
"Pero ese es tu nombre" Le contestó Severus inocentemente, le encantaban las chispas que relucían en los ojos de Tonks cuando estaba enfadada. Ella estaba muy furiosa, su nombre era algo con lo que nadie podía jugar así que enfadada y sin añadir nada más se intentó separar de él, pero el profesor de defensa no estaba dispuesto a dejarla ir tan pronto. La sujetó con fuerza y le dio un suave beso en los labios.
"No te pienso seguir llamando Tonks"
"Pero…" Intentó protestar pero no pudo porque otra vez la estaba besando.
"Quizás Dora" La mueca de escepticismo de la aludida hizo que Severus sonriera "¿Nympha?" Preguntó riéndose él mismo de lo ridículo que sonaba haciendo que ella le mirara enojada. "Definitivamente, a partir de ahora vas a ser Nym" Añadió por fin muy serio.
La sonrisa acudió a la cara de Tonks. "Me gusta" Añadió por fin mientras se ponía seria al pensar, "Y tú a partir de ahora serás Sevie" La cara de miedo que puso el profesor de Hogwarts mereció la pena, solo por ver esa cara había merecido la pena todo.
"Ni se te ocurra llamarme así delante de nadie, señorita Nymphadora" Le amenazó como si le acabara de quitar cincuenta puntos a su casa.
"Está bien, te llamaré simplemente Severus" Le contestó mientras volvía a besarle para por fin dejar de hablar, para dedicarse el uno al otro como hacía tanto tiempo que deseaban hacer.
----------------------------------------Fin del flash back------------------------------------
Tras mucho tiempo he vuelto. Al final empecé las clases y me lié y no he podido hasta ahora que tengo puente subir el capítulo a pesar de que ya lo tenía escrito desde finales del verano. ¿Qué os ha parecido? Espero que os gustara. A mi este capítulo me gusta especialmente. Muchos besos y muchas gracias a los que seguís leyendo a pesar de todo lo que tardo en actualizar.
