Los personajes no son mios, pertenecen a Stephenie Meyer.
----- ---- ---- ---- ---- ---- ---- ---- ---- ----- ----- ----- ----- ----- ---- ---- --
Los Vulturis
-Hola chicos, supongo que nos esperabais.- Caius dirigió su mirada a Alice, la cual afirmó con la cabeza.
-Por favor, no os quedeís hay, pasar y sentaos.- Carlisle también se había acercado hasta la puerta y les invitaba a pasar dentro. Ellos no se negaron y en poco tiempo estuvimos todos sentados en la salita.
-Vemos que la humana es una vampirita muy mona. Habéis cumplido con el trato.
Me moví incómoda, no me gustaba la forma en que me miraba aquel vampiro.
-Veo que no venís con Aro, como esta él?- Carlisle entabló conversación como amigos de toda la vida, intentando mantenernos a todos en calma.
-Bien, Carlisle, bien. Te manda recuerdos.
-Y porqué no a podido venir él?
-No podíamos dejar Volterra sin nadie, sin vigilancia ni protección.
-Bueno, ahora que ya habéis comprobado que Bella es uno de los nuestros, tenéis algún plan? Os quedareis mucho por aquí? Ya sabéis que no nos gusta que hayan cacerías en esta zona.
-Tranquilo, no tenemos intención de quedarnos mucho, por ahora. - se rió, una risa fría, pero sus ojos se mantenían atentos a todo lo que ocurría a nuestro alrededor.
-La verdad es que hemos venido a ofreceos que os unáis a nosotros.
-Evitareis alimentaros de humanos?- Carlisle le miraba a los ojos. Contestaba a su pregunta con otra pregunta. Era una buena técnica.
-Eres un gran bromista! Tu humor nos haría falta allí. - Marcus se rió sin ningún tipo de emoción.
-La verdad, y no te molestes Carlisle, es que nos interesan más Edward, Alice y Bella. - Heidi fue la primera que dijo aquello que todos sabíamos pero ocultábamos con formalismos.
-Veréis chicos, nos gusta Forks, tenemos nuestras vidas aquí, y nuestra alimentación no la cambiaremos nunca. - asombrosamente mi voz sonó alta y segura, los efectos de Jasper eran increíbles.
-Bien... os lo diremos de otra forma. Vais a venir con nosotros, no es una pregunta, no es una opción, es una orden. - Marcus dejó de reír y nos miró fijamente.
-Aro esta al corriente de llevaros a mis hijos a la fuerza?
Gracias a Carlisle, la mirada fría del vampiro nos abandonó para posarse en el doctor.
-Tus hijos?- Derrochaba ironía en cada letra que dijo- No, no esta al corriente de todo esto, ni siquiera sabe que estamos aquí, pero es lo mejor, y no os tenemos que dar ningún tipo de explicación.
-Y bueno, digamos que tenemos nuestros métodos- aunque lo había dicho Marcus, Heidi sonrió dando por hecho que ella era el método.
Edward se levantó y y se giró hacía la puerta mientras todos nos giramos para mirarle.
-Aquí tenéis la puerta, largo. No permitiré que vengáis aquí y chantegeis a mi familia, amenazándola. -Se notaba la furia en la voz, aunque mantenía una calma inalterable propia de Carlisle.
Un olor de licántropos me llegó desde la puerta abierta. Estaban listos, solo esperaban la señal.
De pronto se levantaron y nosotros les seguimos hasta la puerta, donde se encontraba Edward.
-Te crees muy valiente al echarnos de vuestra casa no?- Caius se encaró a Edward y empezó una guerra de miradas. Al final desvió sus ojos, pero no me dio tiempo a asimilarlo y ya lo tenía delante de mí.
-Todo por tu culpa, si te hubiésemos matado como le dijimos a Aro esto no tendría que suceder y no estaríamos perdiendo el tiempo.
-Lo siento, pero Bella no tiene nada que ver. -Edward se interponía entre nosotros- Aunque ella no hubiese aparecido no podríamos vivir sin nuestros principios, asesinando a inocentes por el simple hecho de alimentarnos cuando hay otras alternativas, dando vida a nuestro monstruo interior, desterrándonos al infierno en vida, si a esto se le llama vida.
-Sabéis que tendréis que luchar, y que no tenéis posibilidades, y nos contestas de esa manera?
-He sido educado, solo he expresado mi opinión. -Edward no le quitaba el ojo de encima- además, os recuerdo que fuimos nosotros quienes hicimos vuestro trabajo no hace mucho eliminando a cierto ejercito de neófitos y a su creadora.
-No tenia mayor complicación. No sabéis el funcionamiento de todos nuestros poderes, y no me gustaría que Aro se enfadara con nosotros por mataros, así que os daré una última oportunidad, vendréis con nosotros?
-No. - Alice y Edward contestaron a la vez.
-Y tu?- Esta vez se dirigía a mi- No ansias la sangre? La fuerza? Eres un neófito... no te mata el apetito? No deseas la satisfacción que da esa magnifica sustancia roja?
Recordé el agujero en el estómago cada vez que olía sangre, su asqueroso olor y su fantástica sensación en mi garganta cuando la saboreaba, la fuerza y superioridad que me otorgaba, la sensación satisfactoria de que podía proteger a los que amaba con esa vitalidad...
-No, no iré con vosotros- jamás aceptaría aquello.
-Bien, acabaremos pronto entonces.
-Creo que ya conocéis a Heidi... - un sentimiento de celos recorrió todo mi cuerpo mientras la vampiresa miraba a Edward- aunque creo que no sabéis sus... habilidades. Os lo explicaré, de todas formas, Edward ya lo debe saber, verdad? Creo entendido que lees muy rápido las mentes- Edward emitió un gruñido dando a entender que estaba al corriente de todos sus pensamientos, pero le dejó continuar – Os gusta soñar? Tu debes echarlo de menos Bella. Los vampiros no podemos dormir, pero su poder nos lo permite, claro que es ella quien controla nuestro ser para así nunca despertar, y así, sin mas complicación, os olvidáis de todo, de todos. Magnifico, verdad?
Se me erizó el bello del cuello al ver su sonrisa. Empecé a tener verdadero terror al ir asumiendo lo que la dueña de aquella hermosa cara joven y hermosa era capaz de hacer. Olvidaría a Edward? Y él, me olvidaría a mi?
-Empieza por él, Heidi – dijo Marcus señalando con su blanquecino dedo a Edward. En sus ojos no había compasión.
Miré de reojo a Edward. Todos estaban en formación, rodeándome, protegiéndome. Odiaba aquello. Ya no era humana, era un vampiro, uno de ellos, quería luchar, ayudarles por una vez.
Heidi solo parpadeó una vez mirando con sus ojos negros a Edward. Supe que pasaba algo cuando Edward cayó inconsciente al suelo. Todos nos sobresaltamos. Me inundó un terrible sentimiento de ira y sin que nadie pudiese evitarlo, me interpuse entre Heidi y Edward, con los brazos extendidos en cruz, como si fuese una barrera. Vi sus caras de sorpresa.
Sin saber como, fui consciente poco a poco de que dejaba de ser yo... me sumergía en un mundo diferente al que yo estaba acostumbrada. Sentí algo raro... era extraño, me sentía como una intrusa en un cuerpo que no me pertenecía... y entonces un torrente de sensaciones y pensamientos que no eran míos se apoderó de mi, deje de ser yo por completo y observe mi vida como una espectadora externa a todo aquello.
- - - - - - - - - - - - - - - - - -- - - - -- -- - - - - - - - - - - - - - -
Siento mucho la tardanza, pero he tenido mis problemillas, pero...el lado bueno es que tengo toda la historia terminada, así que cuando pueda iré escibiéndola en el ordenador y la iré subiendo
es muy tarde ya así que solo deciros que mil gracias por vuestros reviews y que los contestaré con calma en el próximo cap que será prontito!!!
besitos a tods!!!
