Capítulo Re editado por Luzbelita. Muchas gracias por tu ayuda, sin ti no lo habría podido hacer.
Ninguno de estos personajes me pertenece, sino a la vasta imaginación de J.K Rowling
0
0
Devuélveme la vida
0
0
20.
El pasado de Hermione I :
"Mortífaga"
0
0
EL PRESENTE:
El mortífago abrió los ojos lentamente y vio como la Gryffindor lo miraba con sus ojos color miel, llenos de vida, tan distinta y oscura había sido ella meses atrás, y ahora, aunque era tentada muchas veces a caer en el vacío, la luz estaba con ella ahora..
-Bueno, estoy impresionado..-susurró el chico, mientras se pasaba una mano por la cabeza adolorida- Nunca pensé que algo así hubiese podido pasar..-dijo el chico con voz confundida, más sus facciones comenzaron a contraerse nuevamente por la ira y grito- ¡TODO ESTO DEBE SER UNA ARTIMAÑA TUYA SANGRE SUCIA!
-Ahh mira, ya olvidaba ese apodo- dijo le chica con expresión divertida, mientras se paraba del tronco de donde ella estaba sentada, con elegancia y suavidad- Mejor que te quedes ahí querido- dijo la chica amenazadoramente, al ver como el chico se paraba y caminaba hacia el arroyo.
-¿Acaso no puedo tomar agua?- se quejó el chico molesto, mientras caminaba hacia el arroyo sin detenerse a mirar a la chica- Soy tu secuestrado, así que lo mínimo es que me trates bien.
-¿Secuestrado?- dijo la chica con una risa maquiavélica- mi secuestrado, tú estas loco, tu mi querido, eres secuestrado de los recuerdos que yacen olvidados en el fondo de tu oscuro ser.
-Ya comenzamos con lo mismo Granger- dijo el chico con fastidio mientras se acercaba al arroyo de agua, y con una de sus delgadas manos, comenzaba a tomar agua
-¿Tú crees que a mí me gusta estar haciendo esto?- grito la chica de súbito, dando a conocer su vivo carácter- ¡Nada de esto debería haber pasado! No sabes como yo te ..- pero la chica se callo inmediatamente, no podía pronunciar esas palabras ante el mortífago, ya que las ocuparía a su favor, y sabía que ella era vulnerable cuando se trataba de los seres que ella amaba. Tenía que acostumbrarse a que él no era el mismo. Que algo le habían hecho, y que él, por más doloroso que fuese aceptarlo, la había olvidado. Tenía que ser fuerte, ya que el no dudaría en destruirla.
-¿Qué tu que, Granger?- dijo el chico sonriendo con malicia
-
Que yo nada- dijo la chica con violencia, haciendo que la sonrisa maligna que se había dibujado en los labios del rubio se hiciera más patente- Sólo sé que estoy perdiendo un tiempo valiosísimo, y que ahora mismo debería estar destruyendo a tu maldito amo.
-Y el tuyo Granger, el tuyo ¿Olvidas que fuiste una de sus mortífagas?- le preguntó el chico sin mirarla mientras seguía en su labor de tomar agua.
-Eso es pasado, y nunca lo fui, tuve que hacerlo por las circunstancias maldito.-dijo la chica con dureza- Y sabes, es hora que recuerdes. Me aburrí de tus palabrerías, no se puede hablar contigo si no recuerdas asqueroso.
-Ya ya ya, por más que me muestres tus cursilerías, igual no voy a recordar esa vida, ¡esos momentos que inventas Granger! - gritó el chico parándose encarando a la chica con su dura mirada
-Es la vida imbécil, y tú por carne propia deberías saber que la vida no es una cursilería, sino que es una mezcla de luz y oscuridad. Una mezcla entre lo asqueroso y lo agradable. Así que te callas, ya me tienes harta, si no fuera por que te necesito, ya hace rato te hubiese dejado fuera del juego. No quiero que me entiendas, ni que comprendas si esto es o no una ilusión mía, me tiene sin cuidado si me crees o no, sólo quiero que veas.-dijo la chica molesta, mirándolo con superioridad- A para que sepas cariño, ya no queda nada para que "nuestro" amo- dijo con sarcasmo- llegue al lugar que será su tumba, y todavía hay que poner en práctica la tercera profecía.
-¿De que mierda hablas?- preguntó molesto
-Ahora lo veras "tesoro", así que volvamos a lo nuestro- dijo la chica poniendo sus ojos en blanco mientras el viento que se había puesto más intenso que
nunca, dijo con voz grave y potente
¡Recordaus Pasauos!
…
…
…
…
…
…
Y paso febrero, con toda su devastación y resurgimiento. En 28 días vidas quedaron destruidas, y muchas otras resurgieron del caos que las embargaban. Maldito y bendito febrero. Los días lluviosos y oscuros, comenzaron poco a poco a desaparecer, comenzando a vislumbrarse del horizonte la luz de un nuevo mes, marzo, cual prometía esperanzas. Pero dentro de toda esperanza y dentro de toda luz, hay oscuridad. No todo es perfecto siempre. Nada es perfecto, siempre hay un aspecto en la vida de las personas que no marcha como uno quisiera.
Hermione y Draco Malfoy, hicieron una tregua desde esa mañana en la biblioteca, en donde ya no se molestarían más, y que en los meses que estuviesen castigados, tratarían de ser lo más civilizado posibles, aunque fuese difícil, la tarea de tener un trato más ameno, no era del todo incomodo para ambos, ya que a pesar de no tener cariño mutuamente, se podían llevar humanamente, logrando conocer ciertos aspectos de ambos. Que eran muy agradables para el uno y para el otro. Aunque ninguno de los dos lo reconocería jamás.
Hermione caminaba por los oscuros pasillos de Hogwarts a toda velocidad, para llegar a su castigo con Draco Malfoy en las cocinas. Pronto cumplirían un mes de castigo, un mes, estaban a jueves 10 de marzo. E imaginar que un mes atrás su vida había sido un infierno y que se había tratado de matar en la fiesta del 14 de febrero tirándose a las frías aguas del lago donde que su peor enemigo la había salvado. Y de unas horas para otras su vida había cambiado radicalmente, había retomado el camino hacia la luz. Gracias a quien la había arrojado a la misma oscuridad, una misma persona en su vida que fue la oscuridad y la luz. Tantos sentimientos, todos intensos y tan destructivos como constructivos..todos reunidos en una sola persona.
Draco Malfoy
Desde esa mañana en la biblioteca su relación no cambió radicalmente, sería mentira decir eso, no todo es tan idílico, pero si hubo un cambio. Un cambio profundo en las formas de tratarse. Él le había dicho que no podía aniquilarla, ella le había dicho o mejor dicho pensado que tampoco podía aniquilarlo, y si hubiese querido lo hubiese podido hacer. Pero no lo hizo ya que desde esa noche que él la salvo nuevos sentimientos, nuevas impresiones surgieron de ella hacia él. Aunque las heridas del pasado no habían sido olvidadas. Ella era conciente de quien era él, y de lo que era capaz, sabía que no podía fiarse. Su razón se lo decía, mas su alma le decía lo contrario, que ese ser tan frío y oscuro que tenía la imagen de un ángel negro, estaba atrapado en la oscuridad, pero él no era. Era un ser atrapado en ella, que quería ver tanto como ella la luz.
El la necesitaba, y ella también a él.
Y no es siempre la necesidad algo amoroso, si no, se necesitaban para poder algún día, juntos, ver la luz.
-Granger ya llegas tarde- dijo el Slytherin quien la esperaba en la entrada de la cocina, mirándola con reproche
-Lo siento Malfoy..-dijo la chica acercándose al retrato de la fruta
-Seguro que lo sientes..-dijo el chico sonriéndole con ironía- ¿En qué andabas?
-Terminando un reporte de Transformaciones, te deje el libro de la historia de los magos del siglo XIX en tu locker..- respondió la chica con total tranquilidad- Pero vale que ya no me controles- replicó con un mohín de disgusto.
-Alguien tiene que hacerlo- replicó sonriendo al ver como la Gryffindor se sulfuraba de rápido.
-Ja
ja ja, para que sepas mi queridísimo hurón, yo soy la
que debe controlarte a ti-dijo la chica sonriéndole al chico
con burla- Tú eres el único acá que necesita a
alguien como yo. Madura, inteligente y sensata para controlarte.
-Ja ja ja- río Draco con ironía- Estuvo buena esa Granger. Nadie te discute tu inteligencia ¿Pero tu madurez? No te hagas la payaso conmigo, sabes que aparentas ser señorita "Yo-no-hago-nada-malo"..pero por dentro, ufff. Te conozco mejor que nadie, de sensata tienes muy poco.
-Ya ya Malfoy, tranquilo- dijo la chica algo molesta ante su salida- Pero deberías saber que...
Pero antes de seguir replicándole al chico, se quedó paralizada, y su cara comenzó a palidecer al escuchar unos sollozos en una esquina, un poco más lejos de ella. Se quedo muda ¿De quién era ese llanto tan amargo? ¿Quién tenía el alma así de desgarrada?
-Granger,¿ qué pasa?- preguntó el chico al ver como la Gryffindor callaba y se ponía más pálida que la misma muerte- ¿Qué rayos te pasa?- dijo el chico cambiando su expresión fría y altanera, por una preocupada
-Malfoy- susurró Hermione tomando los brazos del chico cuales estaban en sus hombros, para que el dejara de presionarlos
-Rayos Granger estás helada- advirtió el chico tomando sus manos entre las suyas, cuales estaban un poco más cálidas que las de ella- ¿Qué te paso?
-Malfoy-repitió la chica volviendo a la escena- entra a la cocina, yo me voy a demorar un poco, hay algo que tengo que hacer.
-A ver, me crees estúpido, explícate, no te voy a dejar sola hasta que me expliques que te paso-replicó el chico furioso, sin soltarle las manos
-Basta Malfoy- ordenó algo molesta, tratando de safarse de las delgadas y pálidas manos el chico, mas éste no le soltaba sus manos- No eres mi padre, déjame, tengo que hacer algo, te juro que vuelvo al tiro.
-¿No vas a ser ninguna estupidez?- preguntó Malfoy con indiferencia, mas en sus ojos se veía un dejo de preocupación.
-Malfoy no molestes. No creas que me voy a ir y tirar por la torre de astronomía- contestó liberando sus manos de las del chico, mientras sonreía burlonamente- No te preocupes, no vas a lavar los platos tú solo.
-Vale..-dijo
el chico con seriedad- Pero lo de la torre yo no lo considero una
estupidez- advirtió con falsa seriedad, mientras alzaba una de
las cejas.
-Ja ja, tu humor negro me fascina Malfoy-ironizó alzando una ceja, mientras sonreía divertida y se daba la vuelta caminando hacia los pasillos bañados en la oscuridad en búsqueda del dueño de las amargas lagrimas.
Hermione al darse vuelta, caminó hacia la oscuridad del pasillo en busca de quien lloraba. Era un llanto amargo, cual clamaba angustia y amargura. Era un llanto triste, que pedía auxilio y no sabía porqué, pero tenía la certeza de que conocía a esa persona, y que no era una mera casualidad que ella hubiese escuchado el llanto. Además de que esa persona estaba llorando escondida en los rincones más oscuros del castillos. Todo era una jugarreta del destino, que los movía como fichas de ajedrez, y no había nada que hacer para evitarlo, sólo someterse o rebelarse. Pero esta vez Hermione Granger no quería revelarse contra el destino, en otra situación lo hubiese hecho, pero esta vez quería saber quien lloraba. Sentía que si lo sabía, que si veía quien era, iba a cambiar el curso de su vida. Que sensación más angustiante saber que la vida de uno puede cambiar en 180°, por una pequeña decisión. Pero no había nada que hacer, así operaba la vida.
Caminaba
con la varita en alto, por cualquier cosa, de forma sigilosa, casi
como la de un gato, para no asustar a quien sollozaba.
Los sollozos y la respiración entrecortada por la angustia, sonaba cada vez con más fuerza. Sólo tenía que acercarse un poco más, y tener cuidado y delicadeza para no ser descubierta. Para ver quien era, para ver si podía ayudar a esa persona a aliviar su dolor, aunque fuera un poco, con eso se contentaba.
Mas sus pensamientos se vieron interrumpidos al tropezar de lo lindo con lo que parecía un par de libros, sin poder evitar un gemido al caer contra la fría y áspera piedra que formaba el piso del colegio. El efecto fue instantáneo, la persona había dejado de sollozar.
-Esta
si que la he echo buena- pensó la Gryffindor molesta, mientras
se incorporaba, donde pudo sentir un dolor agudo en su rodilla. Se
había echo un raspón, lo podía sentir y le
sangraba un poco. Pero eso ahora no le importaba a ella.
-¿Quién anda ahí?- pregunto finalmente al ver que el dueño del llanto no hablaba ni decía nada, sólo se mantenía en silencio y respiraba pesadamente.
-Por favor responde- suplicó la chica un poco desesperada al ver que nadie le contestaba- Te juro que no te haré daño. Sólo quiero saber quien anda ahí.
Pero no recibió respuesta alguna, así que la chica exasperada ante la cobardía de la persona que lloraba, y también inquieta al no saber su identidad, y sin poder ayudarla. Se dio la vuelta dispuesta a ir a la cocina a cumplir su castigo, cuando una tímida voz susurró.
-Lumus
Hermione
se volteo y para sorpresa de ella, pudo ver a una pálida
chica, de ojos castaños mirándola con expresión
de infinita tristeza, con el pelo revoloteado, y con la piel más
pálida que una calavera.
Era Ginny Weasley
-Ginny- susurró Hermione al ver a la chica en ese estado de desarreglo y tristeza- ¿Qué te pa...?
Pero la castaña no pudo seguir diciendo nada por el estilo, ya que fue abofeteada con fuerza por parte de la pelirroja. Esto a Hermione no le dolió tanto físicamente, sino más el alma. ¿Así que Harry y Ron le habían contado lo que ella era? ¿el monstruo que era? No había duda alguna, los ojos de la chica antes teñidos por la tristeza, ahora estaban hechos un verdadero mar de furia.
-¿Como
pudiste Hermione! como pudiste?- le gritó la pelirroja con ira
mientras tomaba los hombros de la castaña y la zarandeaba con
fuerza, mas la otra se limitaba a mirar con sus ojos miel, los ojos
llenos de ira de su amiga- ¡quise no creer! ¡te defendí!
¿cómo pudiste hacerme esto? ¡hacernos esto!
¡hacerte eso!- gritó la chica fuera de control
-Ginny
yo..-comenzó a decir la castaña, cual sentía que
todas las fuerzas le habían abandonado el cuerpo
-¡Es que nada!..-gritó Ginny mientras la soltaba de los hombros, y con voz trémula de ira continuó- Quiero verlo. Muéstramela.
Hermione no tenía que ser adivina o nada, lo que Ginny quería ver era la marca Tenebrosa, de eso no había duda alguna.
La
chica tomó su brazo izquierdo, levantándose la túnica,
y la blusa. Luego subió hasta el ante brazo, donde llegó
hasta una venda negra, y con tranquilidad aparente la aflojó.
Se pudo ver en la pálida piel de la chica, la marca que le
había cambiado el destino a la Gryffindor: La marca Tenebrosa.
Ginny al verla, se tapó la boca, y retrocedió algunos pasos, con sus ojos desorbitados de horror y de impresión. Pero su expresión cambio al instante por una de asco y de horror.
-No me queda duda. Así que es verdad, ahí esta la evidencia-dijo la chica con ira contenida- No puedo creerlo Granger- exclamó enfatizando en el apellido de su ex mejor amiga- No puedo creerlo, eres una bestia, un animal, uno de ellos. Una mortifaga.
-Así es-susurró la chica apenada.
-¡ASI ES! ¡ASI ES!- grito Ginny descontrolada al ver la calma de la chica- ES QUE NO PRETENDES DECIR NADA MÁS, ¿TÚ UNA DE ELLOS? ES LO QUE NUNCA SE ME HUBIESE OCURRIDO DE TI. ¡ELLOS MATARON A KRUM! ¡ELLOS MATARON A CUANTA GENTE INOCENTE! ¡LLEVARON A LA LOCURA A LOS PADRES DE NEVILLE! ¡TU AMO ASESINO A LOS PADRES DE HARRY! TÚ ERES UNA..
-Dilo Ginny- dijo Hermione al ver que la chica no terminaba la frase- ¡Bien! ¡gritalo! ¡eso de que soy una sangre sucia! ¡sí, pues lo soy! y soy tan sangre sucia como mortifaga ¿Eso es lo que querías escuchar? ¿eso es lo que quería oír? Pues ahora vas a callarte y vas a para de gritar como una histérica y me vas a escuchar.
-NO
TE VOY A ESCUCHAR NADA- gritó la pelirroja, mas su barrera de
fortaleza comenzaba a derrumbarse ante la salida de la Gryffindor.
-No te estoy pidiendo a que lo hagas, si no te estoy diciendo que lo vas a ser-susurró Hermione amenazadoramente.
-No me puedes obligar Granger -advirtió la chica con ira, mientras empujaba a Hermione y caminaba hacia otros pasillos, con rapidez.
-Error Ginny, estas en un error. Me canse de que no me escucharan, de vivir lo que viví durante todo el puto invierno- dijo la chica con un poco de ira en su voz- Me toca a mí alegar, me toca a mí hablar y lo voy a hacer por las buenas o las malas. Tú eliges. Porque me vas a escuchar igual.
-Voy a gritar- amenazó Ginny con falsa seguridad, ya que internamente estaba muerta de miedo.
-Ese no es un problema, ya hay un hechizo silenciador.-replico la castaña con simpleza- Ahora te sientas y me escuchas o voy a tener que hacerlo por las malas.
-Por las malas- repitió la pelirroja en un arrojo de valentía mientras se tiraba contra Hermione, y comenzaban o forcejear la varita
La
pelirroja tenía mucho más fuerza que la castaña,
ya que hacia deporte y era algo más alta que Hermione. Por lo
que no fue de gran problema quitarle la varita a la chica, tirandola
contra el suelo.
-Viste..-dijo la chica triunfante, mientras con su varita apuntaba el pecho de Hermione, cual respiraba jadeantemente, y tenía los ojos cerrados- no me puedes obligar a nada Granger, ahora mismo voy a ir donde Dumbledore para que te expulsen. Y no vas a poder hacer nada ya que yo tengo tu varita.
-¿Y quién dijo que necesitaba la varita para hacer magia?- dijo Hermione abriendo los ojos, cuales para horror de Ginny estaban totalmente blancos, mas ella la seguía mirando fijamente a la cara.
-¿A qué te refieres Granger? No hagas estupideces..-comenzó a decir la chica.
-No hagas estupideces tú, niñita- dijo la Gryffindor molesta mientras se paraba- Mira a tu alrededor.
Ginny alzo su mirada y para su sorpresa vio que ya no estaban las dos en el oscuro pasillo de uno de los subterráneos de Hogwarts, sino estaban en una sala completamente blanca.
-¿Que has echo?- gritó desesperada- ¿Dónde estamos?
-Estamos en mi conciencia Ginny, es hora que se sepa la verdad, me aburrí de callar, así que prepárate, ya que de aquí no escaparas. Es hora que sepas la verdad
…
…
FLASH BACK
…
…
…
Era una pieza pequeña, de cuatro paredes, fría e inundada por la oscuridad, mas no estaba sola la pequeña pieza. En uno de sus rincones, había una mesa, una mesa muy pequeña, y al lado de esta había una silla, de madera fina. Sobre ella se encontraba una mujer de cabellos negros y largos. Sus ojos eran de un color frío y duro. Su mirada no expresaba dureza alguna, al contrario, se podían ver en ellos indecisión, duda. Su piel era más pálida que la misma luna y más fría que un bloque de hielo. Sus facciones demostraban que era una mujer despiadada, y su frente prominente y bella mostraban carácter. Sin duda era una mujer bellísima.
Y tenía miedo, mucho miedo a lo que vendría, a lo que pasaría. A que si había tomado la correcta decisión, que si lo que estaba haciendo iba a servir de algo. Aunque la duda la inundaba, ella sentía que su sacrificio iba a servir algo, y que la misión que iba a llevar acabo era lo correcto. Lo más difícil y complicado, pero lo correcto. Sólo necesitaba llegar a él, y ser marcada para siempre.
La puerta se abrió fuertemente, asustándola, sólo sus fríos ojos no expresaron nada de nada, había sido entrenada para guardar sus emociones. La luz interrumpió de forma brusca en la pequeña pieza, mezclándose rápidamente con la oscuridad.
-Sakura- susurró el viejo hombre entrando alto y delgado a la pieza oscura, llenándola de luz el pequeño cuarto.
-Sakura- susurró la mujer con una sonrisa irónica dibujada en su rostro- Sakura Knightley. Bonito ¿no?
-Yo prefiero tu otro nombre, pero debo llamarte por Sakura, así te vas a acostumbrar- dijo el hombre tratando de sonreírle a la fría mujer que tenía al frente- ¿Severus te dio todos los frascos que necesitas?
-Me los dio todos, no te preocupes- aseguró la mujer parándose, dando a mostrar su alto y delgado cuerpo- Los tengo ya en el baúl- dijo con frialdad y arrogancia.
-Eres otra, estoy orgulloso en lo que te has transformado- dijo el viejo hombre con un tono de orgullo en su voz, mas lo cambio por un tono serio para decir las siguientes palabras- Eres muy valiente al haber tomado esta decisión, sólo Dios sabe lo que estas sacrificando y lo que estas haciendo. Siempre estaré orgulloso de ti, pequeña.
-Gracias Albus- sonrió la mujer francamente, acercándose a Albus Dumbledore, mientras lo abrazaba, haciendo un gesto que todo el mundo creería que una mujer con el semblante que tenía antes jamás daría a mostrar- Era un gesto de ternura o emoción- No les fallaré, tras conversar contigo ese día cuando Harry me reveló lo de la profecía no dude en hacer esto. Y ahora a pesar de lo que se cierne contra mí no es más que tinieblas. Estoy segura de que es lo correcto.
-Y yo también pequeña, yo también- susurró Dumbledore pasando su mano de forma cariñosa en la cabeza de la chica- Bueno es hora que vayas. Mark te va a dejar en el callejón Knocturn donde ahí te tendrás que encontrar con el mortífago que te va a llevar donde Voldemort. Sólo te deseo suerte, y fortaleza.
-Gracias Albus- dijo la chica sonriendo y separándose de su director- Hasta pronto.
-Hasta pronto Hermione- se despidió el hombre al ver como la figura de la mujer abandonaba la pieza.
…
…
Hermione y Ginny habían estado observando la escena, y para agrado de la castaña la pelirroja estaba boquiabierta. Haberle mostrado sus recuerdos era la mejor manera de hacerla entender de que ella no era la chica mala de la historia, y que ella no era la mortífaga cruel que creían, sino que ella era. Una espía de Dumbledore infiltrada en la orden de Voldemort. Aunque no decidió mostrarle las razones a que le llevaron a esa especie de "suicidio", prefería explicarle ella después. Sólo quería mostrarle lo que paso de forma rápida y general, los detalles resultaban dolorosos, y quería hacerlo rápido, no quería que Draco Malfoy se enterara de lo que estaba haciendo. No sabía porqué, pero no quería. Mejor era pasar a otra escena, quería saltarse la escena en que ella y Mark se despedían, ya que o sino Ginny descubriría que su profesor de defensa era un espía. Mejor pasar al momento de su iniciación de mortífaga.
…
…
-Bueno, bueno. Así que tú eres la rusa Sakura Knightley- susurró un hombre de voz fría que caminaba junto a Sakura por unos oscuros pasillos subterráneos con olor a moho.
-Así es, y tu debes ser un Malfoy, sino me equivoco- añadió la mujer con frialdad escrutando en los ojos de su interrogador- Son todos iguales.
-Así es, tú conociste a Ethan- dijo el hombre con una sonrisa iónica en los labios- En la campaña para unir a los gigantes en nuestras legiones, en Siberia.
-Creo que conocer es un termino muy general, digamos que lo conocí más que nadie. Fuimos más que simples conocidos, no se si me entenderás Malfoy-dijo la mujer caminando por los fríos pasillos, cual aire cortaba su pálida piel, mientras sonreía con malicia.
-Dime Lucius por favor-añadió el hombre sonriendo con frialdad- Bueno ya estamos llegando. ¡Ah! se me olvidaba decirte una cosa Knightley, vas a tener que pasar una pequeña prueba antes de iniciarte. Pero tratándose de alguien de tu fama y categoría.
-Será como quitarle un dulce a un niño- sonrió con ironía- Lucius, Lucius este es el momento con que he soñado desde hace años, y creedme que estoy preparada para lo que sea.
-Me gusta ver tanta pasión en los principiantes, todos deberían ser como tú Knightley- halagó con su típico tono de frialdad, mas en sus ojos se podía ver admiración por la bella y decidida mujer- Pero no te fíes.
-Dime Sakura, pues en algún momento fuimos de la familia- añadió con sorna escrutando los fríos ojos de Lucius- No me fío Lucius, sólo sé que estoy segura que lo que me pongan lo venceré sin mayor problemas.
-Bueno mi querida Sakura- dijo el hombre parando ante una fría y negra puerta de mármol, de 5 metros de altura, y 3 de ancho- Yo te he mostrado la puerta para seguir tu camino de servicio al Señor Oscuro, sólo tienes que cruzarla, y tus ambiciones se harán realidad.
Sin dudarlo un segundo, la mujer saco la varita de su túnica negra, sin que Lucius se diera cuenta, y abrió las puertas, donde se vio sumida en la más pura oscuridad.
Hermione disfrazada de Sakura, no tenía que ser una adivina para saber y entender que a pesar de la oscuridad habían muchos pares de ojos observando sus movimientos y cuando sintió que Lucius Malfoy cerraba la puerta tras ella, trató de aparentar que no tenía miedo. Intentó controlarse así misma, y olvidarse de la niñita asustada que albergaba dentro de su interior. Si demostraba miedo, o se ponía gritar como estúpida, nada iba a salir bien, tenía que avanzar y quedarse quieta, esperando a que alguien le dijera algo o la atacasen. Ella estaba segura que la iban a atacar, la orden de los mortífagos necesitaban mortífagos preparados contra la orden del fénix. Cual cada día tenía mejores aurors. Sólo tenía que esperar y ser paciente.
Pero su espera se vio interrumpida, cuando desde la oscuridad, la voz fría y poderosa de una mujer cuando le lanzo una maldición complicada y poderosa, digna de una bruja de magia negra. Sólo que ella a pesar de ser una sangre impura, de magia blanca, era capaz de hacer magia negra, y de la más peligrosa.
-¡Protego Agaeto!- gritó Hermione, mientras sentía como el hechizo de color violeta impactaba en su poderoso escudo, haciendo que chispas se vieran reflejadas por todo el lugar, donde en unas milésimas de segundo, pudo haber decenas de mortífagos observando la pelea, y entre ellos unos ojos rojos, de forma de serpiente, dueños de una cara pálida y siniestra: Voldemort
Hermione no se dio por vencida, y para ver a su contrincante, necesitaba observar y observar era lo que iba a ser ahora.
-¡Ilumina!- gritó Sakura, mas el lugar no se ilumino, sino sus ojos ahora veían todo con claridad, como si fuera luminosa la circular y amplia habitación.
-¡Sulliavan!- grito la mortífaga.
Hermione no pudo hacer nada para evitar el poderoso hechizo, cual le impacto en el pecho e hizo que comenzase a electrocutarse fuerte y dolorosamente. El dolor que sentía era intenso y doloroso, y más aún con las risas frías de los mortífagos que la rodeaban, esto más la humillaba.
-Así que la pequeña cree que puede venir y derrotarme- dijo una mujer con voz fría y cruel, mientras hacia un gesto de guagua- Pobre ilusa, has venido a tu propia muerte.
-No es que lo creo, estúpida mujer- gruñó Hermione parándose y escrutando a la mujer con sus fríos ojos grises- Tvoy a vencer, y después vas a estar gimiendo por piedad.
-¡Que te crees Knightley!- gritó a mujer hecha una furia al verse humillada en público- Señor, amo mío déjeme matarla.
-Has lo que se te plazca Bella- dijo el hombre con voz fría, cortando el aire con sus palabras- Pro si te vence tu serás castigada.
-sí lo haré mi amo- dijo la mujer demacrada- Ahora muere estúpida ¡VADA KEDAVRA!
Hermione esquivo el poderoso hechizo, y pudo ver que su atacante no era nadie mas y nadie menos que la mismísima Bellatrix Lestrange. a muchacha corrió hacia el centro de la pieza, y antes que su oponente pudiese atacarla, trazo un circulo con la varita y grito:
-¡Solem Nocturn!- con voz potente y poderosa
Del circulo en donde Hermione se veía rodeada, se levanto una luz, que la rodeo, y se elevo hacia el techo de la habitación, y para el miedo de Bellatrix, cual no conocía el hechizo que la mujer estaba proclamando, comenzó a lanzarle una cantidad de maldiciones de toda índole y poderío, mas ninguna llegaba a Hermione. Los ojos de la chica estaban totalmente negros, mientras comenzaba a murmurar unas frases en latín, que sólo unas pocas persona en toda la estancia sabían lo que significaba.
-¡Replicate Agaeto Nocturn!- gritó Hermione con fuerza, y de su varita salió una luz negra y potente, que saltó del escudo de luz e impacto de lleno a Bellatrix. Cual para sorpresa de muchos, ésta al ser golpeada por el hechizo de Sakura, en vez de salir disparada o caer inconsciente, se quedo parada estática, sin poder gritar de dolor ni nada por el estilo. Los que sabían como operaba dicha maldición sabían en que consistía, la mujer estaba sufriendo el impacto de todos los hechizos que le había enviado a Sakura, pero no podía gritar ni expresar su dolor. Sino que este dolor era tan fuerte y venenoso que no se podía expresar de forma física. Los ojos de Bellatrix estaban abiertos, paralizados y horrorificados por el horrible dolor que estaba sintiendo.
Sakura salió del escudo de luz, y caminó hacia donde estaba la mujer paralizada de dolor, y grito:
-¡Ilumina Total!
La estancia, antes plagada por la oscuridad, ahora volvía su iluminación corriente y pudo ver Sakura con sus propios ojos, que eran decenas de mortífagos más de los que ella había creído ver, quienes habían visto su pelea contra Bellatrix. Y ahí al medio, en un trono dorado, estaba Lord Voldemort, quien se quedo mirando a la mujer que tenía al frente, y dijo con voz fría:
-Acércate
Y Sakura sin dudar caminó hacia Lord Voldemort, mientras al llegar a él, se arrodilló, y el hombre pronunció las siguientes frías palabras
-Bienvenida Sakura Knightley, ya era hora que vinieses a mí, tí serás mi nueva discípula.
-Gracias amo- dijo fríamente.
-No me agradezcas nada, pero antes que nada, de veras pasar por una última pequeña prueba.
-Dígame mi señor
-Mata a Bellatrix- ordenó el hombre fríamente mirando a la mujer, de rostro demacrado, cual no había sido conciente todavía de las palabras de su amo, ya que seguía cata tónica por el hechizo lanzado por Sakura.
Hermione vio al cuerpo desvalido de Bellatrix sobre el frío suelo de piedras, y de repente sintió hacia ella algo parecido a la pena. Sí, pena ante la vida que esa mujer demacrada había elegido, cual la había llevado a su propia destrucción. Ahora Voldemort la quería a ella, y no a Bellatrix. Al hombre que ella siempre adoró casi como a un dios, ahora la estaba desechando por alguien "mejor" Era todo tan asquerosamente utilitarista y pragmático que
Hermione sintió arcadas. ¿Así era como tenía que terminar la historia de Bellatrix? No había duda.
Pero no podía matarla, no era una asesina. Dumbledore una vez le advirtió que se vería en escenas donde lo más seguro era que tendría que asesinar a personas, y que si se trataba de inocentes, debía usar un poderoso hechizo que le enseñó el mismo, de magia antigua, para hacer parecer que el cuerpo estaba muerto. Pero este hechizo era captable por magos poderosos, y Voldemort era uno de ellos, y si veía misericordia en ella la aniquilarían, y todo su plan para ayudar a Harry, y para pelear contra los mortífagos se iría desplazado a la nada y ella sería borrada del mapa. Aunque no lo deseaba, debía asesinarla. No porque quisiera, si no porque debía. Era la hora que Bellatrix abandonase ese mundo.
-Sí. mi amo-dijo Sakura con voz fría, mientras caminaba hacia la mujer cual seguía no dando señales de vida. Estaba paralizada, parecía muerta.
-Espera Knightley. Espera muchacha..-dijo Voldemort con voz autoritaria, provocando que Sakura quien había caminado hacia Bellatrix, se diese vuelta- Veo que me eres fiel, que es lo que necesito, veo que eres poderosa y tienes un gran conocimiento. Eres tú lo que busco.
-Gracias mi amo- dijo la mujer arrodillándose, mientras miraba directamente con desafío y determinación a los ojos de Voldemort.
-Pero no es necesario que mates a Bella- objetó con voz indiferente- Ella ya esta muerta Knightley. Te habrás dado cuenta.
-Pero sigue respirando señor..-dijo la mujer algo confundida
-Pero la muerte no es sólo física. Psicológicamente la destruiste por completo, está aniquilada..-dijo fríamente mirando a una Bellatrix que no tenía idea de lo que pasaba- La maldición que ocupaste, al devolverle todos sus hechizos, fue muy poderosa, que la hizo quedar en un estado de cata tónica.
-Esta muerta en vida..-susurró la mujer al ver a Bellatrix cual tenía la mirada perdida y de sus ojos caían lágrimas por su pálido rostro.
-Así es. Ahora acércate Sakura- ordenó imperativamente- Nott llévate a Bellatrix a su habitación- mandó Voldemort a uno de sus mortífagos.
Sakura se puso al frente de Voldemort, arrodillada, mientras veía que el hombre como sus dedos fríos y largos, le tomaban el brazo, y sin saber porqué le provocaban un fuerte dolor.
-Ahora eres mía, Sakura Knightley- dijo el hombre mientras pasaba un dedo de su mano derecha en su ante brazo izquierdo y susurraba unas palabras en latín mientras aparecía la marca Tenebrosa.
…
0
…
0
…
0
…
FIN CAPITULO
…
0
…
0
…
0
…
Hola como están mis niñas? Espero que muy bien pues. Bueno yo llegue hoy de la playa jeje, y estuvo muy entretenido, en verdad estuvo genial, ya que me encanta el mar, es increíble pues. Bueno sobre el ff, muchas gracias por sus rr, de verdad se han pasado, cuando los veía en el ciber café en verdad me alegraban mucho, se pasaron, en verdad fue genial, muchas gracias bellas. Con respecto a este capítulo no es muy largo, ya lo sé, pero es bastante intenso, y bueno no se preocupen, ya que voy a actualizar el próximo capítulo en menos de una semana más, antes de irme al norte por unos días, asi que ff no les va a faltar. Bueno me voy despidiendo agradeciendoles otra vez más por leer este ff y por apoyarme siempre. Muchas gracias, nos vemos, cuídense mucho, y por favor dejen rr, besos
Atte
Nacha
AGRADECIMIENTOS A:
-Ro
-Momiji
-Lucysan
-Malfoy te amo
-jana, bienvenida!
-Alis Black
-RoOo14, bienvenida!
-Brisa 2006, bienvenida!
-Hel.Hel, bienvenida!
-Sakura
Haruno
-Victoria Malfoy
-Terry Moon
-IsaMay
..
..
..
MUCHAS GRACIAS A CADA UNA DE USTEDES, NOS VEMOS!
