Dedicado a cada una de Ustedes, especialmente a mi amiga Naty
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Ninguno de estos personajes me pertenece, sino a la vasta imaginación de J.K Rowling
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Devuélveme la vida
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31. Eres
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No quería abrir los ojos y darse cuenta de que todo había sido un sueño. Un maldito sueño, lleno de las ilusiones más profundas de su corazón. No, no quería abrirlos, no quería ver que la realidad era distinta y que Draco no estaba a su lado. No quería despertar y verse sola nuevamente. Pero debía hacerlo, en cualquier momento se iba a dar cuenta de que todo había sido un sueño, y que su mente cansada le había hecho ver cosas que no eran.
El cuerpo de Hermione estaba cubierto por unas sabanas blancas y cálidas, que ella reconocía como las de su cuarto. Sus brazos estaban bajo las abrigadas sabanas, que la mantenían en un estado de sopor difícil de superar. Suavemente fue sacando sus delgados brazos fuera de la calidez de las sabanas y con un esfuerzo sobre humano, se sentó. Verdaderamente estaba adolorida. Los entrenamientos con Harry habían aumentado con una intensidad espantosa, exhaustándola hasta el extremo, más no lo demostraba. Debía mantenerse fuerte como ejemplo para Harry y para los demás. Aparte también estando la madre naturaleza con ella, Hermione poseía más energía y poderes que antes, mas eso no significaba que ella padeciese un fuerte desgaste físico.
Aparte el hecho de la presión psicológica no la ayudaba en nada mucho. El hecho de encontrar al tercer elegido la mantenía al borde de la histeria, ya que podía sentir que la batalla con Voldemort se acercaba a cada momento, sin piedad alguna. Y había otro punto muy importante que provocaba en ella una preocupación sobre humana. Era el hecho de que Draco Malfoy la estuviese evitando desde aquella noche en donde ella había resucitado. Eso la enloquecía y la llevaba a pensar en las cosas más inusuales. E l le había jurado en que iban a superar las dificultades juntos, mas no fue así. El la había abandonado y la había dejado sola durante todas esas semanas, sin ninguna explicación.
Era una preocupación importante ya que de cierta forma lo extrañaba. Necesitaba de su sarcasmo, de su fuerza, de su persona. Y el hecho de que le hubiese dicho que iba a estar con ella en esos momentos tan duros, y que juntos iban a buscar una cura, y que realmente la hubiese abandonado, y la hubiese dejado sola, la llenaban de odio y rencor.
La había abandonado
Cuantas noches se había desvelado al no saber de él durante días. Cuántas malditas veces había soñado que el se aparecería con una excusa por su ausencia. Y ahora que aparecía
supuestamente, el le decía un simple; hola. Y ese maldito hola le hacía olvidar su odio y esa rabia que la carcomía cada vez que pensaba en él.
Quería abrir los ojos y cerciorarse que él había vuelto. Pero temía que todo fuese una ilusión de su mente demasiado cansada. Pero sabía que no podía permanecer para la eternidad con los ojos cerrados, tenía que abrirlos y enfrentar la realidad.
Una realidad con o sin Draco Malfoy
Hermione abrió los ojos lentamente, con mucho cuidado. Y se encontró ante una oscuridad, que de a poco se fue aclarando gracias a que los ventanales de lo que parecía ser su pieza, dejaban que penetrase la luz de la luna. La muchacha lentamente se descubrió, y con delicadeza sus pies tocaron el frío suelo.
Estaba en su pieza
Los ojos de Hermione se había aclimatado a la oscuridad, y ahora podía ver con total certeza que estaba en su pieza. Los muebles, los libros, los rollos de pergamino. Todo tal como ella lo había dejado. Con pasos dudosos camino hacia las cortinas, para cerrarlas, para volver a dormir, con una sonrisa triste dibujada en sus labios. Todo había sido un sueño. Draco no había aparecido, y estaba sola.
La muchacha al llegar al ventanal, apoyo su frente contra el frío vidrio, con expresión cansada dibujada en su pálido rostro
-Dónde mierda estas maldita sea?- murmuro la muchacha angustiadamente, mas sus pensamientos se vieron interrumpidos al escuchar como unos pasos se acercaban a ella suavemente
Hermione se giro, y se encontró de frente con quien había creído una ilusión
-Estoy a tú lado..-dijo el chico fríamente saliendo de la oscuridad que lo rodeaba, caminando hacia los ventanales donde se hallaba Hermione, para que esta lo pudiese ver mejor. En los ojos de él se veía el cansancio, la angustia y sobre todo esa frialdad que había vuelto a aparecer duramente en los ojos de él.
Hermione se enfrentó duramente a él. Sus ojos cuales por un segundo parecieron ablandarse. Por fin lo veía, después de verse ignorada durante semanas por él. Por fin veía a quien le había causado angustias al desparecer así como así de su vida. Sentía como la náusea volvía a su cuerpo, mas no podía mostrarse débil y dependiente a él. Era lo que menos ella quería, después de lo que el le había hecho. Dejarla sola
-Mientes..-dijo la muchacha con violencia, mientras de sus ojos comenzaban a salir chispas de ira, fijando sus ojos duramente en los fríos de Draco- No estas a mí lado, nunca lo estuviste y jamás lo estarás Malfoy.- dijo la chica duramente, mientras caminaba hacia el y con sus delgadas manos lo empujo con fuerza- ¿Por qué te fuiste?
Existe un punto, donde las personas ya no pueden esconder sus sentimientos. Un punto donde fingir ya no es un arma de protección, si no un suplicio. Y eso Hermione lo sabía. No iba a aparentar que no le había afectado el abandono de Draco. No iba a fingir que no le importaba el Slytherin. No más máscaras, no más fingir que todo estaba bien cuando todo estaba mal. No quería más falsedad, no lo toleraba más. No quería decir ni sentir cosas que no pensaba ni sentía. No. Esto tenía que acabar.
-Te estoy preguntando por que te fuiste Malfoy- grito la chica con más fuerza, con el rostro rabioso, mientras con sus puños comenzaba a golpear el pecho de un sorprendido, pero impasible rubio- Mierda, ¿es qué no me vas a responder? ¿Por qué demonios me dijiste que me ibas a ayudar, que íbamos a salir de esta juntos, y te fuiste? ¿Por qué juraste algo que no ibas a cumplir?- gimió la chica, mientras lágrimas salían de sus ojos, sin importarle el honor ni nada por el estilo. Estaba tan furiosa y adolorida que no le importaba nada, ni
siquiera mostrarse débil ante aquel chico- Responde Malfoy, responde de una maldita vez..-dijo furiosa mientras golpeaba con sus puños al chico, pero cada vez más débilmente, hasta que rendida dejo de golpearlo, y cayó de rodillas al suelo
Draco Malfoy se agacho, quedando frente a frente a una Hermione, que tenía el rostro cubierto con su cabello. De su rostro caían lágrimas sin piedad. Tenía los ojos cerrados, como queriendo no ver lo que estaba sucediendo
-Por qué te fuiste Draco?..-murmuro ella tristemente, cambiando el tono de su voz a uno totalmente distinto al otro- ¿Por qué me dejaste sola, cuando sabías que te necesitaba?- alzo su rostro, y sus ojos castaños chocaron con los grises del rubio, que la miraban tristemente, sin esa frialdad que siempre poseía. Era una tristeza que Hermione jamás pensó ver en aquellos ojos
-No era mí intensión abandonarte Hermione..-dijo el chico serenamente, mientras con una de sus manos tomaba el mentón de la castaña
-Pero lo hiciste Draco, lo hiciste, y justo cuando más te necesitaba..-murmuro ella cansadamente, sin oponerse al contacto del rubio
-Estuve buscando respuestas..-dijo Draco ignorando las palabras de la Gryffindor- buscando respuestas que te pudieran salvar de la muerte horrible que te condenaba Hermione..
-Pero podías buscarlas acompañándome en esto, no?- susurro ella tristemente
-Podría haberlo hecho, pero no fue así, y no sabes cuanto lo lamento..- dijo el chico sinceramente, mientras se paraba, y con sus fuertes brazos tomaba los hombros de Hermione y la obligaba a levantarse. Se arrepentía por haberla dejado sola, pero habían razones de peso para haberlo hecho. Razones que iban más allá del propio entendimiento de él y el de Hermione.
-Dime la verdad Draco..por qué me ignoraste durante tanto tiempo?- dijo la chica más tranquila, enfrentando la mirada de Draco- No creo que haya sido solo para buscar algo que me pudiera salvar..
-Hermione no hay otra razón- dijo el chico convincentemente, mas Hermione sabía que el mentía, lo podía adivinar en sus ojos. Lo conocía, o por lo menos eso creía ella. Y sabía, con lo poco que se podía conocer a Draco Malfoy, de que mentía. Draco tenía una razón potente de no haberse aparecido durante aquel tiempo a Hermione, una razón que se escapaba de sus manos, y que sólo Dumbledore comprendía. Según este era de vital importancia que el dejase de ver a Hermione, ya que ella con la ausencia de él, se daría cuenta de algo que estaba relacionado con la profecía.
Es inexplicable decir como Draco se odio a sí mismo por no oponerse a las palabras de Dumbledore, como lo había hecho cientos de veces, pero el director de Hogwarts le había suplicado a él para que dejase de verla. Draco al verla cientos de veces por los pasillos, con su rostro triste, pálido y enfermizo, estuvo muchas vecés a punto de romper su trato con Dumbledore, pero no lo hacía, ya que sabía que lo que le había pedido Dumbledore tenía un trasfondo, a pesar de que en esos momentos no se viese claramente.
-Por qué has vuelto entonces?- preguntó la chica suspicazmente, mientras se secaba las lágrimas de sus ojos, y miraba duramente al rubio
-Por que no podía no romper mi promesa, debía volver y..-comenzó diciendo el rubio fríamente, pero no pudo continuar ya que Hermione lo había abofeteado fuertemente
-Acaso te vuelves a aparecer por tú promesa? Qué vale tu palabra Draco Malfoy, si no estuviste conmigo este tiempo?..No importa nada si estas acá para cumplir tu promesa y no para estar a mi lado por voluntad propia..No valgo nada para ti, absolutamente nada..-dijo la chica furiosa nuevamente, y en un acto totalmente impredecible, a al no soportar la presión
de estar junto a él, lo empujó, mas Draco la tomo por sus muñecas y la pego contra su cuerpo
-Jamás vuelvas a decir semejante idiotez..-dijo el chico fríamente, penetrando con sus ojos los ojos de una furiosa Hermione, que con las palabras del chico fue suavizando la expresión de su rostro- Me conoces lo suficiente para saber que sí no quiero hacer algo no lo hago..Estoy aquí por voluntad propia, y créeme que no eres absolutamente nada para mí..
Las palabras que acaba de pronunciar Draco, habían impactado de sobre manera a Hermione. ¿Dondé estaba el Draco inexpresivo, el que a duras penas podía decir lo que sentía? ¿Qué había sido de él?
¿Acaso por fin estaba apareciendo el Draco que estaba en potencia, ese ser humano que no era cruel, y que en el fondo de su ser se escondía bondad y calidez?
¿Ese cambio se debía por ella?
-¿Entonces que soy Draco? ¿Qué soy?- pregunto suplicante al chico todavía aprisionada entre sus fuertes brazos
-Una sabe lo todo insoportable..-dijo burlonamente Draco Malfoy mientras se inclinaba hacia el rostro de la chica y besaba con delicadeza su frente, sin que esta se opusiese, a pesar de que puso cara asesina al escuchar lo que decía el Slytherin. Sentía la castaña como sus mejillas enrojecían, pero no le importaba mucho. Estaba demasiado débil para oponerse, y aunque no le gustase reconocer, era en ese preciso lugar donde le gustaba estar- Eres calma en la tormenta..-dijo más seriamente el chico besando una de las suaves mejillas de Hermione, mientras esta sonreía tímidamente- La persona que me transformó- dijo el rubio, mientras besaba tiernamente la otra mejilla de la castaña- La que me mostró que no todo es tan negro como creía..-dijo el rubio suavemente, mientras se acercaba cada vez más a la boca de la castaña, pero todavía aquella boca no era su objetivo. El rubio beso a la castaña con una sonrisa en la punta de la nariz- Eres Hermione simplemente la que me salvó, eso eres..- y diciendo esto el rubio, con una sonrisa dibujada en su serio rostro, beso suavemente en la boca a la Gryffindor, mientras ambos cerraban los ojos y se dejaban llevar por aquel momento de paz en la tempestad que estaba a sus alrededor..
-Y tú no quieras saber que eres para mí?- preguntó la chica divertidamente, mientras cortaba el beso, y ponía sus delgados brazos alrededor del cuello de él
-No..-dijo seriamente, más en su boca se dibujaba una sonrisa malévola, a lo que la castaña sólo pudo atinar a sonreís
-Eres lo que necesito..-dijo la muchacha sinceramente, pero al mencionar aquellas palabras palideció como la misma muerte. El chico pudo ver el cambio de ella. Se había paralizado y su piel se había tornado de un color mortecino
-Hermione que ocurre?- preguntó el rubio preocupado ante la reacción de la castaña, cual hjabía apartado su cuerpo del de Draco, y se había sentado en una silla, en silencio, con los ojos cerrados, dueña de unos pensamientos que Draco no podía conocer
-Eres tú Draco..-dijo la muchacha casi sin voz, mientras abría sus ojos, que miraban fijamente al rubio- eres tú el tercer elegido..
…
FIN CAPÍTULO
…
Hola, como están? Espero que Bien. En primer lugar lo siento por la demora, pero estos no han sido los mejores días de mí vida. Estoy terminando el semestre y tuve el examen de introducción al derecho, y bueno a pesar de que estudie como enferme, me eche el ramo. Tengo que darlo el próximo semestre. Bien mal aquello! Pero en fin, he estado con escasez creativa, y con mucho estrés. Por favor entiéndanme, no es de flojera, ero es que verdaderamente estoy agotada. Otro punto, ya se que actualice poquito, este capítulo es enano, y bueno era mucho más largo, peor no alcancé a terminarlo para el 15 de julio. Lo que pasa es que hoy es mí cumpleaños, jaja sí hoy, y bueno quería actualizar en esta fecha, para compartir con ustedes esta fecha, que por lo menos para mí es importante. Ya tengo 19! No lo puedo creer como el tiempo pasa de rápido..es terrible..Este capítulo es chico, muy corto, lo siento..pero no quería dejarlas más con la espera..Besos, las quiero, cuídense mucho
ATTE
Nacha
AGRADECIMIENTOS A:
-Mikito
-Lora D
-Momiji
-Aniss
-mLgM.MalFoyGrAnGer
-Terry Moon
-Lore M
-Meli0407
-Yessie
-Marie Iveth, bienvenida!
-Maria Paz
-Claudia
-Witch Mia Malfoy Errelot
-Pumuky, bienvenida!
-Navigo, bienvenida!
-Dakota Malfoy
-Ange, bienvenida!
-Ana
-Lunatica 87
-Claudia Granger
-Jass Weasley
GRACIAS!
NOS VEMOS!
DEJEN RR POR FAVOR!
