Ninguno de estos personajes me pertenece, sino a la vasta imaginación de J.K Rowling

0

0

Devuélveme la vida

0

0

32. Por ella

0

0

Draco estaba petrificado, no podía entender lo que Hermione le acababa de decir. Su rostro palideció mortecina mente y sintió como su cabeza se enfriaba súbitamente, provocando que este tambalease un poco, ante el horror de Hermione, quien lo tomo entre sus brazos y lo llevo con rapidez hacia su sillón próximo a su escritorio colapsado de tareas y pergaminos. Ella misma no podía creer sus palabras, pero en un lugar en el fondo de su corazón, en el fondo de su mente, siempre había presentido que Draco era quien ella necesitaba, desde cuando el la había salvado del lago. Era todo demasiado extraño, demasiado difícil de aceptar, pero las cosas así eran y no podían negar lo que era la realidad, lo que en verdad tenía que pasar

-Yo no puedo ser el elegido..-murmuro finalmente el chico, mientras sacaba de su túnica, con manos temblorosas un paquete de cigarros- Hermione debes estar en un error..

-Draco no te lo hubiese dicho sino estuviese segura..-dijo la chica seriamente, mientras cogía uno de los cigarros que el chico le ofrecía y lo prendía con su varita

-¿Pero por qué yo?- pregunto el chico ya con más fuerza. La impresión ya estaba dejándolo, reemplazándose por el escepticismo

-Eres sangre pura...-dijo la chica mientras se sentaba en el suelo, con sus manos apoyadas en las rodillas del rubio- en segundo lugar esta tú mala relación con Harry..-dijo la chica algo molesta por ello- y en tercer lugar por que te necesito..-dijo la castaña sonrojada

-Pero eso no hace que yo sea parte de la profecía..-dijo el chico escépticamente- Hay muchos que pueden tener las mismas características que tú estas nombrando..

-A ver como quién?- preguntó la castaña molesta ante la terquedad del rubio. Por la única razón de que no se le tiraba al cuello a matarlo por su terquedad, era por que ella sabía que una cosa de tal calibre era difícil de aceptar. Muy difícil, más de lo que ella jamás aceptaría

-Weasley..-dijo el chico rápidamente, mientras botaba el humo del cigarro con impaciencia

-Ron no..-comenzó a decir Hermione con el ceño fruncido, pero se vió interrumpida por Draco

-No me refiero a la comadreja. Verdaderamente me sorprende tu capacidad de razonar Hermione, y eso que eras la bruja más brillante de nuestra generación..-dijo el chico medio molesto y medio burlón. Mas dejo de molestarla al ver como sus ojos brillaban peligrosamente de la ira



-Ginny?- preguntó la chica impresionada, mirando a Draco seriamente, cual la miraba expectante, para saber que le parecía su teoría

-Es obvio que podría ser ella..-dijo el pausadamente, y con una especie de sonrisa de triunfo en sus labios- Ella es una sangre pura, odia a Potter por lo que ahora tengo entendido y tú la necesitas y ella a ti, ya que necesitan su mutuo apoyo..

-Sabes que no es Ginny, Draco..-dijo ella súbitamente con tono cansado- Ella esta dolida con Harry, terriblemente dolida por que el decidió terminar con ella en estos momentos tan difíciles. A ella le duele a que él la haya alejado de su vida de forma tan repentina y brutal, por argumento que el no quiere que ella sufra si es que él muere o por que encuentra demasiado arriesgado que ella siga siendo su novia, ya que los malditos mortífagos siempre atacan los puntos débiles o sentimentales de las personas, y en este cuento ella vendría siendo la más perjudicada de todo, ya que Harry la ama más que a nadie. Ella no lo odia, a pesar de todo esto, ya que sabe que Harry rompió con ella por una razón noble. Y el odio no es recíproco, ya que él jamás podrá odiar a Ginny..Y eso tú lo sabes tanto como yo..-dijo la castaña cerrando los ojos con expresión cansada en su rostro- ¿Por qué no aceptas la realidad? ¿A qué le tienes miedo, Draco?

El chico se quedó allí paralizado. Sentía que no podía respirar y que un sentimiento de angustia aumentaba ferozmente dentro de su pecho. Lo que Hermione decía era absolutamente cierto. Ella tenía razón, el sabía que aunque diese los argumentos más idiotas, todos serían rechazados por la lógica, y que esta misma lógica lo señalaría a él como el tercer elegido. Era miedo el que le hacía no aceptar tu parte en la trinidad, y no era miedo a morir, era miedo por algo que el consideraba peor que nada; que ella muriese.

-A que tu mueras..-dijo el chico con fuerza, mientras se paraba, dándole la espalda a una castaña que estaba sentada a los pies del sillón, demasiado anonadada para articular palabra- No sabes como me odiaría si es que participo en esa maldita profecía y cuando esta se cumpliese, tú morirías..Tú morirías para siempre, y sería mí culpa, ¡mí maldita culpa!..-dijo el chico con violencia, mientras con uno de sus puños golpeaba fieramente uno de los muros de piedra de la habitación de la castaña- Si yo participo en la profecía, esta se cumplirá, ¿pero a qué costo, ¿el de perderte?..Jamás..-dijo el chico furioso ante el maldito destino que se presentaba inclemente sobre la única persona que el necesitaba. Era tan su furia que no sentía como la sangre tibia se resbalaba por sus dedos y caían en el vacío, hasta tocar el frío piso

-¿Es por eso?- preguntó la castaña con voz débil desde el suelo, mientras sentía como las lágrimas caían de sus mejillas- ¡No puedes ser tan egoísta, Draco!..¿Tú crees que a mí me gustará participar en el ritual que me llevará a mi muerte?..¡Tú sabes que no!- dijo Hermione duramente, mientras se paraba y caminaba hacia un Draco que tenía la cabeza apoyada contra el muro. Tomo su mano sangrante entre sus manos y jalando de esta, logró que el rubio se girara hacia ella, y la mirase. Su mirada estaba fija en ella, podía sentir en su mirar la impotencia y el vacío.

Y esto le dolió a ella

Le dolió más que la vida misma, más que el destino cruel que debía cumplir. Más que nada. Eran esos ojos grises que estaban perdidos, lo que le hacía sufrir más que nada.

-Es que no quiero se participe de tú muerte Hermione..-murmuro él, mirando a Hermione seriamente. En sus ojos se veía la súplica. Súplica hacia la vida, hacia todo, para que le dijeran que era todo una cruel pesadilla, que no era la realidad, y que ella no tenía que morir.

-No serías el participe de mí muerte..-dijo la chica con dulzura, mientras tomaba la mano no sangrante de él y la besaba- Tú no tienes responsabilidad en mí muerte.. No te transformarías en mí asesino, ya que yo estoy condenada a morir de antes, desde que Bellatrix me lanzó el Avada Kedavra..-dijo la chica seriamente, mientras alzaba su mirada hacia el rostro de Draco que la miraba imperturbable- Draco debemos llevar acabo la profecía, es la única manera de destruir a Voldemort, es la única arma que será capaz de 

aniquilar el mal de él, para la eternidad..por lo que más quieras, que no te impida el hecho de que voy a morir, ya que si no llevamos acabo la profecía la muerte y la maldad van a continuar en el mundo, y tú y yo sabemos que muchas personas perecerán, muchos niños quedarán huérfanos..-dijo la castaña impotente, mientras con sus dos manos tomaba los brazos de Draco, para que reaccionará, ya que la miraba imperturbablemente y parecía no reaccionar a sus palabras. Comenzó a zarandear al rubio con violencia, ya que parecía bajo un trance poderoso- ¿Quieres que más niños se queden sin hogar, sin padres, ¿tendrás la conciencia tranquila Draco?- preguntó ella furiosa- Draco dime algo, dime algo maldita sea..-dijo la chica desesperada mientras tomaba entre sus manos el rostro del Slytherin

-No puedo dejar que mueras..-dijo el chico seriamente, mientras con sus dos manos tomaba las manos de Hermione que se hallaban en su rostro- pero si es lo que tu quieres, pero si es lo que tú deseas, y es la única forma de que tú seas feliz..Lo haré, a pesar de que me odie, a pesar de que me deteste más que nunca..A pesar de ser culpable de que mueras

-Entiende Draco, tú no serás el culpable de mí muerte, jamás lo serás..Entiéndelo..-exclamó la castaña angustiada de que el rubio pensará de que el tendría la culpa de su muerte- Yo ya debería estar muerta, pero es la profecía lo que me mantiene con vida..

-Pero si la realizamos maldita sea tu vas a morir..morir..-dijo el chico desesperado, como no queriendo entenderlo, mientras cerraba los ojos con furia

-Pero si yo ya estoy muerta Draco, estoy muerta desde que tengo el Avada Kedavra retenido en mí cuerpo- dijo la castaña, mientras ponía sus manos sobre los hombros de Draco con suavidad- Draco mírame por favor..-dijo ella suplicante- Mírame por lo que más quieras..

El rubio abrió los ojos lentamente, mirando a Hermione tristemente. En sus ojos se podía ver el dolor, la angustia y la confusión. Ya no era el bloque de hielo de antaño, ya no era la oscuridad su compañía, ya que el era humano por fin. El mostraba lo que sentía. El daño que le había echo Lucius en su infancia estaba siendo borrado por la persona que el tenía al frente de él; Hermione. Era ella quien lo había sanado y le había mostrado que la vida no valía la pena ser vivida si no había sentimientos y entrega. Y eso el lo estaba viviendo en carne propia. Sólo Dios sabía lo que el sentía en aquellos momentos, sólo él sabía cuanto le dolía dejar marchar a la persona que el más necesitaba. Pero como ella le había dicho, la vida no era nada sin sacrificios. Y ahora se estaba dando cuenta de su egoísmo al no querer dejarla ir, al no querer que ella cumpliese su misión de vida.

Él la quería para él, y quería evitar a toda costa su muerte.

Pero tenía que darse cuenta que no podía condenar a Hermione a una existencia infeliz si es que el no quería formar parte de la trinidad capaz de construir el arma para destruir a quien había matado a tantos. Debía olvidarse de él mismo, y del dolor que le iba a causar la perdida de ella. Debía olvidar la angustia que sentiría al pronunciar las palabras que la condenarían a la muerte.

Debía olvidar por ella

-Tengo miedo a perderte..-susurro él mirando a Hermione, mientras ponía sus manos sobre el rostro de la castaña- Tengo miedo de que cuando tú no estés vuelva a ser el monstruo que era..Tengo miedo de que cuando tú no estés, la soledad sea aniquilante..Tengo tanto miedo Hermione..-dijo el con angustia

-No temas, no temas más..-dijo ella dulcemente al rubio, mientras lo abrazaba por la espalda- tú no vas a ser un monstruo cuando no estés, por que nunca lo has sido, y recuerda Draco, yo siempre estaré junto a ti, siempre..-dijo ella alegremente, mas en el fondo de su voz se podía percibir la tristeza y la amargura ante lo que iba a suceder

-Encontrare el modo de salvarte, te lo prometo..-dijo él, en un susurro triste, mientras besaba la cabeza de ella, y la abrazaba con fuerza, como si fuese el último abrazo..



El invierno había dado a su fin hace algunas semanas en Hogwarts, y ahora las flores y el sol era lo que coronaban los días. Era finales de Mayo, y era un día hermoso y soleado, exactamente un día de sábado, donde la mayoría de los alumnos de Hogwarts se hallaban en sus habitaciones durmiendo. A ningún des criteriado se le hubiese ocurrido estar a tempranas horas de la mañana de un día sábado junto al lago. A excepción de ellos

-Potter maldita sea, ¡concéntrate!- grito la voz furiosa de Draco Malfoy, a un Harry Potter que se encontraba tirado en el suelo, sudoroso y pálido- Esto tenemos que hacerlo los dos juntos y tú te das el placer de hacer estupideces..

Se hallaban los dos chicos en los prados cercanos al lago, en un lugar nada de concurrido por los alumnos de Hogwarts, donde se enfrentaban a nadie menos que Severus Snape

-En eso estoy..-murmuro el chico mientras se paraba con esfuerzo, y una mueca de dolor en su pálido rostro, mientras tomaba fieramente su varita mágica- para de dar ordenes Malfoy y mejor ataca..-dijo el chico enojado mientras se paraba completamente

-Paren de discutir y peleen- chilló Snape furioso al ver como sus dos alumnos lo único que hacían era pelear salvajemente como si en verdad fueran unos animales, que no parecían seres humanos dispuestos a pelear por la salvación del mundo mágico- Agaeto!- grito mientras un rayo de luz cortaba el aire e iba directamente a ellos

-Tú proteges y yo ataco..-murmuro Draco Malfoy a Harry, quien lo miraba ceñudo

-Maldito..-murmuro Harry furioso- ¡para de dar ordenes, Malfoy!- grito él mirando al Slytherin, mas al girarse hacia donde estaba Snape pudo ver el rayo venir nuevamente directo a él, lo que lo tomo totalmente desprevenido, por lo que no pudo hacer otra cosa que cerrar sus ojos esperando el impacto

Mas el impacto nunca llegó

-¡Protego!- grito Draco Malfoy, poniéndose entre medio de Harry y la maldición de Snape, cual rebotó fuertemente en el escudo que había formado Draco- Despierta maldita sea Potter, y para de discutirlo todo..

-Y tú para de mandarme Malfoy..-replicó Harry algo molesto, incapaz por orgullo de agradecerle por haberlo salvado de la maldición de Snape

-Agradece que te salve de que te estuvieses revolcando en el suelo como una niñita- dijo el rubio parándose al lado de Harry, a escasos centímetros de su cara, mirándolo con cara de profundo odio y con un aire de superioridad, cual se acentuaba más al ser él unos centímetros más alto que Harry Potter

-Nadie te pidió que me salvarás hurón..-dijo el moreno enfurecido por la alusión que había echo Draco de él, como una niñita llorando en el suelo. El moreno se acerco aún más al Slytherin. Sus puños estaban blancos de la fuerza que el hacía para contenerse de no golpear al rubio

-A las mujeres siempre se les protege, Harriet..-dijo el rubio burlonamente, mas su sonrisa se vio apagada, al igual que el semblante furico del moreno, cuando un hechizo no verbal golpeo a ambos chicos y los saco disparados por los aires, hasta golpearse violentamente contra el suelo, unos metros más allá



-Ustedes dos son la antitesis de unos buenos magos, ¿cómo mierda pretenden hacer que la profecía funcionen, eh?- preguntó Snape furioso caminando hacia ellos, alzando la varita peligrosamente

-Severus, Potter es un..-comenzó a decir Draco, cual se estaba parando con expresión adolorida en su rostro, mas no pudo continuar ya que se vio interrumpido por el profesor de Pociones

-No me vengas con que Potter tiene toda la culpa- dijo Snape furioso- ya sabemos que es un retardado, pero tú también te estas comportando como tal ahora Draco- el rubio había dejado de sonreír cuando su profesor favorito le dijo que el se estaba comportando igual que Potter

-Jajaja eso te dolió hurón, no?- dijo Harry con un ataque de risa, mientras se sentaba en el suelo

-A correr 1 hora Potter, a ver si se te acaba la risa..-dijo Snape maliciosamente, acentuando una sonrisa desagradable al ver como Harry dejaba de reír abruptamente- Quiero que trotes o corras una hora, alrededor del lago..

-Pero profesor..-comenzó a decir el moreno furioso, mientras su rostro comenzaba a enrojecer por la ira

-Pero nada, partiste Potter, a no ser que quieras que sean dos horas..-dijo Snape autoritariamente

-Jajaja, suerte Potter..-dijo Draco riéndose malignamente ante la cara estupefacta y furiosa de un Harry Potter, que corría hacia el lago

-No creas que tú te has salvado Draco..-dijo Snape seriamente- el comportamiento de ambos difiere mucho de cómo unos alumnos de 17 años se deberían comportar. Los dos estan muy equivocados si se juran mejor que el otro. A pesar de que tú seas un mortífago y que hayas tenido una preparación superior en magia negra, no significa que seas superior a Potter, por que quiero que recuerdes que aquí la magia negra no es la que debe prevalecer, sino la blanca..-dijo Severus Snape seriamente, a su alumno favorito

-La magia blanca?- preguntó algo incrédulo Draco

-Sí Draco, ella es la que debe prevalecer en la trinidad. Con magia oscura no se puede vencer al mal. No se puede pretender erradicar a Voldemort con las mismas armas con que el se fortalece..La magia blanca es lo que deben aprender, lo que debe prevalecer en sus corazones. Pero por lo que veo las cosas entre tú y Potter no están funcionando..-dijo algo molesto- y el tiempo se esta terminando, tú, al igual que yo y la señorita Granger, puedes sentir que el ardor en el brazo izquierdo esta aumentando más y más..La batalla final se acerca Draco, y tú no te puedes darte el lujo de dejarte llevar por rencores infantiles, me entendiste?- dijo Severus Snape algo más tranquilo- Ahora anda a nadar 1 hora al lago..

-Qué?- preguntó el rubio impresionado- Pero creí que..

-Nada de que tú creíste..-dijo Snape con una sonrisa burlona- Te quiero en una hora más acá, para seguir entrenando, entendiste?

-Sí profesor..-dijo Draco contritamente, mientras se giraba y caminaba con paso lento hacia el lago, con expresión furiosa, aunque meditabunda. Tenía mucho que meditar sobre las palabras que Snape le acababa de decir. Era verdad, el era un mago que su especialidad eran las artes oscuras, ya que para haberse trasformado en mortífago había tenido que tener un alto grado de conocimiento de dichas artes. Era poco su conocimiento sobre magia blanca y antigua, pero gracias a aquellas dos semanas de entrenamiento se había fortalecido de una manera singular. Ahora hechizos simples como el Expelliarmus o el Impedimenta, le salían con mayor potencia, y las maldiciones de magia negra, cada vez se iban debilitando 

lentamente. Era como si lo blanco estuviese prevaleciendo en su corazón, y eso le llenaba de esperanzas y felicidad. Le estaba ganando las heridas del mal que se hallaban en su ser.

Y con estos pensamientos se sumergió en las frías aguas del lago, con una extraña felicidad en su corazón

Unos cientos de metros más allá se encontraba Albus Dumbledore y Severus Snape hablando seriamente, con una expresión meditabunda en sus rostros

-Esto no va por buen camino, Severus- dijo el director de Hogwarts hablando con el jefe de casa de Slytherin- Es hora de que tomemos medidas drásticas, es mucho el odio y el rencor que hay entre ambos..

-Y el arma no se va a poder construir bien si es que hay odio en la trinidad..-dijo Severus Snape solemnemente- En la trinidad tiene que haber luz, pero es el odio entre ambos lo que esta contaminando la trinidad..

-Debemos hacer algo al respecto Severus..-dijo Dumbledore finalmente, mientras se giraba hacia el castillo- O si no muchas vidas se perderán, llamé a la señorita Granger a mí oficina, tengo el plan perfecto para que el señor Potter y el Señor Malfoy olviden sus rencores..

-Así lo haré Albus..-dijo Snape con una sonrisa divertida en sus labios- Y luego voy con los otros a su oficina, no?

-Así es, así es..-dijo Dumbledore con una sonrisa misteriosa dibujada en sus delgados labios- ya verán lo que les espera a nuestros dos queridos alumnos, ya verán..

Y diciendo esto, ambos hombres se separaron, con un plan en sus cabezas, un plan que cambiaría el rumbo de las cosas..

……

FIN CAPÍTULO

……

Hola como están bellas? Ojala que muy bien pues. Bueno perdonen por no actualizarles con rápidez, pero estuve fuera de la ciudad durante una semana y media, y ahora por fin estoy acá, y bueno hoy día me bajo la inspiración y escribí el capítulo durante el día. Ojala que les guste mucho pues. Bueno les cuento que en menos de una semana más, entro a clases, que estrés, no? En fin les deseo suerte a todas, cuídense mucho mis bellas!. Muchas gracias por todos sus RR, estuvieron geniales como siempre. Ah! Y muchas gracias por las que me desearon feliz cumpleaños, lo pase muy bien, gracias!. Por favor dejen RR, y bueno nos estamos viendo pronto. Cuídense mucho, las quiere

Atte

Nacha

AGRADECIMIENTOS A:

-Meli 0407



-Hallie Alejandra Parker

-Conny hp

-Navigo

-Marie Iveth

-Procer in Oriens, bienvenida!

-Darla Asakura

-Aniss

-Rochy true

-SNAPE FOR EVER

-Silviota

-Tefy

-Victoria Malfoy

-Arely Uchiha, feliz cumpleaños atrasado bella!

-Yanhira, bienvenida!

-Malfoy te amo

-Harrymaniatica, bienvenida!

-krencita03

-Ana

-Witch Mia Malfoy Errelot

-Cynthia 88

-Terry Moon

-Katsurichan, bienvenida!

-Mei You Li

MUCHAS GRACIAS A TODAS USTEDES!

Y TAMBIÉN A LAS QUE LEEN ESTE FF!

DEJEN RR POR FAVOR!

NOS VEMOS, CUÍDENSE!



P.D: Por favor, si es que les interesa leer un one shot mío, lean "Broken", esta la página en mí usuario. Se los agradecería, ya que es un one shot que a mí no se por que, pero me identifica mucho. Gracias!