Ninguno de estos personajes me pertenece, sino a la vasta imaginación de J.K Rowling
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Devuélveme la vida
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33. Recuerdos
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Era una noche fría y oscura. La luna a duras penas iluminaba los territorios del castillo de Hogwarts, ya que era cubierta por las nubes que amenazaban con una tormenta. Una mujer vestida por una túnica negra, que cubría todo su cuerpo, caminaba por los bosques de Hogwarts con una velocidad y agilidad casi gatuna. Su rostro estaba cubierto por un antifaz negro, cual no permitía distinguir los ojos y la nariz de aquella mujer. Ella se adentro por los bosques y siguió caminando cada vez más rápido. Estaba atrasada y eso ella lo sabía, y a su amo aquello no le agradaba nada de nada. Pero sabía que perdonaría su impuntualidad si le contaba la maravillosa noticia que tenía que darle, ya que esta podría darle el triunfo para la eternidad. Y así ella, podría ser su alidada preferida, su mano derecha.
Aquella noche, ella cambiaría el curso de la historia
Y eso ella lo sabía, ya que lo que debía revelarle a su amo, iba a hacer fallar la tercera profecía e iba a inclinar la balanza a favor de su amo para la eternidad.
La mujer siguió corriendo fuertemente, sorteando árboles y raíces que interrumpían su paso. Cuando de repente se giró violentamente. Había escuchado algo, si es que no estaba en un error. Los ojos azules fríos de ella comenzaron a escrutar el lugar. Alzo su varita amenazadoramente y comenzó a recorrer el lugar donde ella se hallaba, viendo detrás de los árboles si es que alguien se hallaba ahí espiándola, lo que podría ser verdaderamente fatal para sus planes, ya que si era un enemigo podrían descubrir finalmente quien era la mortífaga infiltrada de Voldemort en Hogwarts.
De repente la mortífaga escuchó un ruido proveniente de unos arbustos de gran tamañazo, que se hallaban a su izquierda, junto a un gran árbol. La mujer sin dudarlo, y sin temer a nada ni a nadie que pudiese aparecerse, camino con cautela hacia aquel lugar, con la idea de descubrir al posible espía. Cuando estaba ya apunto de llegar al lugar, de repente salió corriendo de ahí una pequeña ardilla, cual asustada ante la presencia de la mortífaga, salió corriendo lo más lejos que pudo
-Así que una ardilla..-murmuro con fastidio la mortífaga, mientras guardaba la varita en su sobre todo negro- Tanto, por nada..-exclamó ella mientras se alejaba de aquel arbusto con malicia, mientras alzaba su varita hacia la ardilla que corría velozmente, lejos de aquella mujer- Igual era una molestia, y me hizo peder tiempo, y a las molestias se les elimina- Y diciendo esto alzo su varita, sobre la ardilla que ya casi no podía ser visible a los ojos de la mortífaga, y dijo despiadadamente- ¡Avada Kedavra!
La ardilla cayó muerta impactada por la maldición asesina que había impactado sin clemencia en su pequeño cuerpo. La mujer al ver caer muerto a la ardilla, continúo caminando sin importarle nada. Debía llegar al lugar de reunión, Voldemort no estaba nada de contenta con ella, desde la noche en que ella y Bellatrix habían atacado a Potter, ya que no habían logrado
matarlo y más encima su jefa había terminado en prisión. Debía compensar todos sus errores, y estaba segura que ahora lo haría.
La mujer continúo corriendo hasta llegar a lo que parecía un círculo, rodeado de una gran mata de árboles y arbustos. Todavía continuaba con la desagradable sensación de que alguien la seguía, pero ya no le importaba, lo más seguro que eran animales salvajes que vivían en el bosque, y no iba a perder el tiempo jugando a la cacería. Aquel lugar, que tenía forma de círculo, poseía al medio una piedra que era plana y de no gran estatura. Sobre esta había una piedra negra y circular, del porte de un cráneo.
Ella se acercó a la circular piedra, y se saco el sobre todo negro, dejando ver su ropa entera negra. Se saco el antifaz dejando a ver su hermoso y pálido rostro. Sus labios dibujaban una sonrisa llena de ambición y excitación. La información que tenía era fundamental. Saco su varita, y murmurando unas palabras in entendibles, hizo que apareciese un pequeño cuchillo. A continuación lo tomo con su mano derecha, e hizo un tajo en su palma izquierda. La sangre comenzó a emanar del corte, por lo que la mujer con gestos impacientes, toco con su mano sangrante la esfera negra y dijo:
-Yo te llamo a ti, señor del caos y de la destrucción, Lord Voldemort.-recito la mujer con la voz cargada de vehemencia, mientras su mano sangrante continuaba posada en la esfera negra
La mujer comenzó a sentir que la esfera comenzaba a adquirir temperatura, por lo que saco su mano izquierda de aquella, y pudo ver que la esfera ya no estaba negra, si no que se mostraba el rostro pálido y cruel de un hombre. Sus ojos eran rojos, y parecían tajos, más que ojos. Su nariz era como la de una serpiente, y su boca era una línea delgada. Era el rostro del mago más temible de la historia de la humanidad y de la magia; Lord Voldemort
-Vaya, vaya Hargrave, veo que te place hacerme esperar, no?- preguntó peligrosamente Voldemort, quien miraba desde la esfera enfurecido a la mujer
-Lo siento amo, no era mí intención..-dijo Samantha Hargrave, sin parecer del todo arrepentida- es que la seguridad e el castillo cada vez es más difícil de sortear..
-Ya lo sé, ya lo sé..-dijo mal humorado el hombre- pero crees que esa es una razón justa a tenerme esperándote todo este tiempo? Tú crees que tengo el tiempo de estar esperando a una muchachita inoperante, Hargrave?- preguntó con una furia fría aquel terrible ser- Me has fallado demasiado, no pudiste matar a Granger en Navidad, no pudiste matar a Potter en Marzo y no has logrado darme ninguna información releva..
-A eso vengo justamente Mi Lord, a darle…-interrumpió la muchacha impulsivamente a Lord Voldemort, mas este en vez de contentarse con lo que la muchacha le informaba, este se enfureció al verse interrumpido. Sus ojos enrojecieron peligrosamente
-¡No me interrumpas maldita muchacha!- dijo fríamente Lord Voldemort, mientras comenzaban a salir corrientes eléctricas de la esfera, cuales estaban a punto de tocar a una atemorizada Samantha Hargrave- O te juro que te mato ahora mismo, por tú ineptitud. Gracias a tú mal desempeño, en estos momentos Bella esta en Azkaban, y ella era justamente una de mis más grandes servidoras. Por tu bien espero que traigas buenas noticias..-dijo amenazadoramente Voldemort
-Así es..-dijo la mujer mirando seriamente la esfera, con un brillo de ansiedad en sus ojos
-De qué se trata?- preguntó Voldemort algo más interesado, mientras con una de sus manos instaba a la mujer a que continuase hablando
-Es sobre la tercera profecía..-dijo la mujer mirando a su amo expectantemente- Es una profecía que habla de que..
-Ya se Hargrave de que se trata del arma capaz de aniquilarme por completo- manifestó Voldemort impacientemente- No es ninguna novedad esto para mí
-Ya lo sé, Mi Lord..-dijo la muchacha sumisamente- no era mí intención subestimarlo, usted lo sabe todo. Lo que quería decirle que para la construcción del arma se necesitan de tres personas. Los tres elegidos..
-Continua..-dijo Voldemort comenzando a mostrarse interesado ante la información que le estaba entregando la Slytherin
-Uno de ellos es Potter, quien va a utilizar el arma en contra de usted, Mi Lord..-dijo Samantha con ansiedad- La sangre sucia de Granger, es la otra elegida, pero no pude saber que papel desarrolla en la creación del arma, y el último elegido es un traidor, un traidor a nuestra causa..Draco Malfoy..-dijo Samantha Hargrave triunfantemente, esperando ver en la cara de su amo la impresión, mas no vio nada de aquello. Solo vio como sus ojos brillaban peligrosamente, como si estuviese tramando un maléfico plan
-Malfoy desde siempre ha sido un traidor a nuestra causa..-dijo gélidamente Voldemort- Desde siempre he podido ver en su mente el odio que siente por nuestros ideales, por que estos representan lo que su padre es, y el odio que siente por el es inmenso. Sabía que tarde o temprano el iba a traicionarnos y cooperar a destruirnos.
-¡Debemos hacer algo amo!- grito impacientemente Samantha- Es un traidor, y los traidores deben pagar con sangre. Aparte si lo aniquilamos, el arma en contra de usted, jamás podrá ser creada..
-No Hargrave, no vamos a matar al joven Malfoy..-dijo despacio Voldemort, mientras sus ojos rojos brillaban con maldad
-¿Qué no vamos a matarlo?- exclamó impresionada la Slytherin, mientras sus ojos azules se abrían desmesuradamente
-Te atreves a cuestionar mis ordenes?- preguntó furioso Voldemort, mientras la esfera volvía a lanzar corrientes eléctricas
-No, lo siento Mi Lord, no era mí intención cuestionar sus ordenes..-exclamó la Slytherin comenzando a temer en la ira de su amo. Parecía le no apreciar sus esfuerzos, pero ya lo haría
-Así me parece..-dijo Voldemort tranquilizándose, mientras sus ojos dejaban de brillar intensamente rojos- Vamos a hacer un plan aún peor. No vamos a aniquilar a Malfoy por ningún motivo, sino vamos a transformarlo en un mortífago de verdad. Vamos a convertirlo en contra de Potter y de Granger. El mismo los va a aniquilar, y luego después de haber destruido cualquier posibilidad de crear el arma, vamos a despertarlo y le haremos ver que el mismo aniquilo toda oportunidad de salvación. Que el mismo mató a quienes comenzaba a apreciar..-dijo siniestramente Voldemort, mientras una sonrisa sádica se dibujaba en sus labios- Draco Malfoy caerá en la locura, y con ello pagará su traición..
-Es un plan sublime amo..-dijo Samantha Hargrave con una sonrisa maligna en sus labios, mientras sus ojos con odio brillaban- Quiero ver los rostros de Potter y de Granger cuando sean asesinados por quien creyeron, por quien era uno de los elegidos para matar a su más acérrimo enemigo.
-Pero debemos sacar a Malfoy de Hogwarts..-dijo Voldemort dejando de sonreír- Esto te lo dejo a ti Hargrave, quiero que de cualquier forma, no importa cual, saques a Malfoy de Hogwarts y que lo transformes en uno de los nuestros nuevamente..-dijo Voldemort imperativamente- Quiero que lo hagas Hargrave, y sin ningún margen de error, ya que o sino será tú cabeza la que tendré..
-No se preocupe mí amo, no le fallaré por ningún motivo..-dijo Samantha Hargrave, mientras se hincaba y hacía una reverencia a la esfera, en donde se hallaba el rostro de Voldemort- Tengo el plan perfecto para lograr sus deseos. Pero necesito su autorización para lo último..
-Habla Hargrave..-ordeno Voldemort impacientemente, mientras se podía ver en su inexpresivo rostro, que la furia lo estaba poseyendo
-Autorización para matar a Lucius Malfoy..-dijo la muchacha imperturbablemente. Como si matar a una persona fuera una cosa de poca importancia, y algo demasiado común y corriente
-Concedido..-dijo Voldemort duramente, mientras sonreía con placer- Hace tiempo que Lucius se ha ido transformando en una obstáculo en mis planes..Matálo..
-Muchas gracias mi Lord, pronto tendrá noticias mías, cuando Malfoy sea uno de nosotros nuevamente..-dijo Samantha Hargrave haciendo una nueva reverencia, mientras la ambición brillaba en sus ojos, y una sonrisa maligna dibujaba sus bellos labios
-Así lo espero Hargrave, por tu bien..-y diciendo esto Lord Voldemort desapareció de aquella esfera. Cual nuevamente se torno negra, con algunos tintes rojos, gracias a la sangre de aquella mortífaga
Samantha Hargrave se levanto del suelo, mientras su mirada expresaba verdadero fastidio. Esperaba que su amo la felicitará, y hasta en sus más locas fantasías, había soñado que el la alzaba al puesto que había ocupado Bellatrix. Pero no. Ella tenía que superar aquella misión encomendada, una misión que era definitiva en la guerra contra la Orden del Fénix. De repente la mirada de frustración cambio a una de verdadera felicidad. Voldemort no le hubiese encomendado una misión tan importante a ella, si es que no hubiese creído en su persona y en sus capacidades.
Una nueva esperanza nacía en el interior de ella, y no iba a dejar pasar aquella oportunidad. Esa oportunidad que podía garantizar su ascenso inminente al poder que ella siempre había soñado. Al poder que ella siempre quiso alcanzar.
Y con estos pensamientos aquella maligna persona se dio vuelta, y camino hacia el castillo, donde se iba a poner nuevamente la angelical máscara de una Samantha Hargrave que era luz y bondad, cuando ella en verdad era oscuridad y maldad.
Tras desaparecer la mujer, de los arbustos salio una mujer, cuyo pálido rostro denotaba confusión y horror. Había escuchado algo que no le correspondía, pero que le afectaba. Ella siempre había conocido la verdadera esencia de Samantha Hargrave, y no le extrañaba la naturaleza de sus actos. Era una mujer maligna y despiadada. Le causaba asco su dualidad, ya que en esa dualidad ella veía su mismo error.
Acababa de escuchar como pretendía destruir a un Draco Malfoy, que por fin estaba logrando ser el mismo, que por fin estaba viendo la luz. Y eso no lo podía soportar, ya que ella se aparecía en muchos sentidos a aquel Slytherin. Era una mortífaga por que desde su niñez se lo impusieron. Jamás fue libre, y su manera de ser siempre se vio influenciada por el horrible ideal de sus padres. Jamás tuvo la valentía de oponerse a la voluntad de Voldemort y a la de sus padres, y por esa cobardía había cometido los más terribles errores, las más terribles aberraciones. Tanta cobardía la había matado, y ahora era una sombra de lo que había sido en antaño. Se había matado a sí misma por miedo, había vendido su alma para no perder su vida, pero no se había dado cuenta que protegiéndola de esa manera, se había matado.
No podía dejar que a alguien que se parecía tanto a ella, alguien que la vida le había dado la oportunidad, tuviese que volver a la oscuridad y al cruel dominio de Voldemort.
No podía dejar que Draco Malfoy se alejase de Hogwarts
…
En ese mismo instante, bajo el mismo manto de aquella noche oscura, se encontraban tres alumnos de Hogwarts, entrenando exhaustivamente. A medida que avanzaba el tiempo, a medida que el tiempo avanzaba, la impaciencia y el miedo aumentaban en ellos. Todavía no habían podido lograr crear el arma, y eso generaba que las diferencias aumentasen entre ellos.
-Potter de una jodida vez, puedes hacer bien tú parte?- grito enajenado Draco Malfoy a un moreno que jadeaba sentado en el suelo, con los ojos cerrados y una expresión enfurecida en su rostro
-Mierda Malfoy, tú has bien la tuya y así podré hacer bien la mía..-masculló el moreno mientras se paraba y apoyaba una de sus manos sobre la pared
-¡Basta ustedes dos!- grito Hermione Granger furiosa, mirando asesinamente tanto al Gryffindor como al Slytherin- Yo les voy a decir por que mierda no funciona la creación del arma, yo les voy a decir por que no se puede crear. Por que la trinidad debe ser luz, ¡luz Harry! ¡luz Draco!- grito enfurecida la muchacha, mientras rompía la posición donde ella se tenía que encontrar para crear el arma- Ustedes sólo se odian, y para que funcione la condenada profecía deben dejar de hacerlo y comprenderse..
-Lo que pides es imposible Hermione..-dijo cansadamente Harry, mientras caminaba donde su amiga y la tomaba de la mano, para tranquilizarla
-Suéltame..-exclamó fuera de sí la Gryffindor. Jamás ninguno de los dos la vio tan furiosa- No vamos a vencer si seguimos con estos rencores, con estos dolores, así que vamos a tener que finalizar esto..
-¿A qué te refieres?- preguntó bruscamente Draco Malfoy, quien estaba apoyado contra la fría pared, prendiendo un cigarro, mientras sus ojos grises escrutaban los ojos castaños de la muchacha, cual no se dejaba intimidar por aquella mirada
-A que vamos a tener que tomar medidas severas con respecto a nuestras diferencias..-dijo la muchacha duramente, mientras sacaba un cigarro de su capa y lo prendía- Así que la prática se pospone en este mismo instante..
-Nos vamos a dormir?- preguntó Harry Potter entusiasmado ante la idea. Eran ya las 3 de la mañana y el cansancio estaba poseyendo su persona. Ya no estaba hablando y actuando con coherencia. Tantas prácticas lo estaban dejando totalmente cansado, pero jamás reconocería aquello
-En tus sueños, Potter..-dijo fríamente Hermione, mirando asesinamente a Harry, quien quedo atónito ante el tono de voz de su amiga
-Ya se te pegó el tono de voz, de ese idiota arrogante con complejos de superioridad..-dijo el moreno molesto, mientras miraba asesinamente a un Draco Malfoy que sonreía con superioridad
-Aprende del mejor..-replico el rubio, mientras botaba el humo del cigarro y miraba divertido a Harry, quien ya se acercaba amenazadoramente hacia el rubio
-¡Paren ustedes dos!- grito la chica enfurecida, mientras se interponía entre Draco y Harry, que estaban a punto de golpearse- Me canse de ustedes dos, si es que no deciden ayudar en esto, voy a tener que tomar medidas más drásticas, que podrían resultar traumáticas para ustedes dos. Si no quieren amigarse a través de la conversación, les juro que lo haré a la fuerza, y ya verán que no resultará nada de agradable
-Qué quieres hacer Hermione?- preguntó fastidiado Draco, mientras con una de sus manos desordenaba su platinado cabello
-Qué conversemos..-dijo simplemente la muchacha, provocando que la cara de los otros dos se desfigurara. Jamás pensaron que Hermione iba a decir algo así, a las tres de la mañana- Conversemos para conocernos mejor, o sea específicamente para que ustedes se conozcan mejor..
-A ver, déjame entenderte..-dijo seriamente Draco- tú quieres que yo converse con Potter como si nada, onda mejores amigos, con un café y todo..
-Sí..-dijo la castaña mirando fijamente a Draco y a Harry, cuyas caras se desformaban a cada segundo
-¿Onda que yo le cuente a Malfoy cuál es mí canción favorita, cuáles son mis miedos, qué es lo que quiero estudiar?- preguntó Harry, con voz ahogada, mientras miraba a Hermione como si estuviese verdaderamente demente
-Exacto Harry..-dijo la chica sonriendo por primera vez en esa noche, mientras suspiraba aliviada y cerraba los ojos como en señal de paz. Pero al abrirlos se encontró con los dos chicos que estaban casi encima de ella, con expresiones de incredulidad
-Jamás- gritaron los dos al unísono desesperados, casi abalanzándose sobre la Gryffindor, cual abrió desmesuradamente los ojos
Los dos chicos se giraron en dirección a la puerta, con la sola idea de irse de aquel lugar, que les parecía lo más cercano a una prisión, cuando de repente sintieron un extraño viento. Las velas súbitamente se apagaron, sumiendo en la oscuridad la habitación. Pero no por mucho tiempo, ya que de repente la habitación se ilumino súbitamente.
Los dos muchachos se giraron y tuvieron que contener un grito, cuando vieron que al medio de la espaciosa habitación, estaba Hermione, con los ojos totalmente blancos, parada sobre un círculo que poseía dentro de estos unos símbolos extrañísimos. Había estrellas, una luna, un sol, y lo que parecía ser un reloj de arena. Todo esto estaba dibujado con lo que parecía ser una tinta dorada brillante, adentro de un círculo
-Intente ayudarlos, y ayudarnos por las buenas..-dijo la castaña con la voz extrañamente ronca, sus ojos miraban sin mirarlos- Pero ustedes sólo se centran en sus diferencias y en el rencor que se tienen por cosas del pasado. No se entienden, y no quieren hacerlo, así que eso haré..los haré sentir, sentir lo que el otro ha sentido durante toda su existencia..Para que se entiendan, para que se comprendan, para que se acepten y amen..Ya que en ustedes esta que la trinidad sea luz..
-Hermione..-murmuro Draco impresionado ante el escenario que veía, cual era sumamente aterrador. De los ojos de la castaña, salían lagrimas, más su rostro no expresaba absolutamente nada. Los cabellos de ella, sueltos revoloteaban y golpeaban su rostro
-Acá va mí última ayuda, ahora sólo recuerden, sientan, sean el otro..-y diciendo esto la castaña unió sus palmas, como posición de oración (N/A: como lo hacen los alquimistas, como edward en full metal alchemist) Al chocar las palmas de las manos, una luz cegadora invadió la habitación cegando a los muchachos, cuales no pudieron ver más que los recuerdos del otro. Cuales no pudieron sentir más que los pensamientos del otro
…
…
Draco Malfoy se despertó con una angustia punzante en el pecho. Se encontraba tirado en el suelo de aquella habitación de entrenamiento y el cuerpo le dolía de una gran manera. La luz golpeaba su rostro, parcía que había amanecido, pero no quería abrir los ojos, todavía no. Jamás había pensado que ser Harry Potter era tan terrible. Siempre había pensado que era el niño consentido, que todo el mundo lo alababa, que todo el mundo lo amaba por ser el "elegido". Pero cuanto se había equivocado. El haber perdido a dos padres tan buenos, el
tener que soportar ser observado como un animal de laboratorio y que todo lo que el dijese, todo lo que el hiciese sería terriblemente juzgado. El ver como asesinaban a Sirius Black, su único pariente, su único escape de los terribles Dursley. El tener que soportar la frustración de que nadie le creyese que Voldemort había vuelto, y haber sido tratado como un loco durante tanto tiempo. El miedo de que sus seres queridos fuesen asesinados, el horror que le provocaba pensar que Ginny Weasley pudiese ser asesinada por Voldemort. Dios, cuan mal lo había juzgado. A pesar de ser distintos, tenían cosas en común, como el no haber podido ser libres en la vida. Harry con la misión de salvar al mundo mágico, el con la presión de transformarse en un asqueroso mortífago.
Por otro lado, Harry Potter despertaba al mismo momento en que el rubio lo hacía. Su impresión no era menor. Sentía que se había equivocado demasiado con el al juzgarlo, al tratarlo como si fuese su enemigo. El no lo era, era víctima de una vida llena de abusos a su persona, de un padre que lo había obligado a transformarse en un ser sin sentimientos, en su propio prisionero. El hecho de ver a su madre muerta, por su padre, hacía que la ira hirviese contra Lucius Malfoy. Era un ser despiadado, un asesino, que había envenenado a su hijo. No podía entender como existían padres capaces de lastimar a sus hijos, capaces de matarlos y hacer que estos se odien a sí mismos. Podía sentir la confusión de Draco, y la terrible angustia que sentía. El tener que usar una máscara, el tener que ser alguien que no quería. Le recordaba tanto a el, que podía sentir cierta empatía con el. Lo había juzgado tan mal, lo había odiado tan erróneamente.
Harry abrió los ojos y pudo sentir como la luz tenue de la mañana chocaba contra su rostro. Se sentó y busco con la mirada a Hermione, cual se hallaba acostada contra el frío suelo, en el lugar donde se había encontrado el círculo que ella había convocado para hechizar a ambos chicos. Harry se paro rápidamente, y camino hacia ella y la tomo entre sus brazos suavemente. Al girarse se encontró con un silencioso Draco, que sin abrir la boca, con un hechizo no verbal, transformo la mesa que estaba en aquella gran habitación en lo que parecía una cómoda cama. Harry sonrió tenuemente, y acostó a la castaña en la cama, cual pareció agradecerlo, ya que no pudo evitar sonreír dulcemente en sueños.
Tras taparla bien, y besar los castaños rizos de la cabeza de Hermione, Harry tomo una silla, y se sentó al lado de la cama donde se hallaba ella. Draco Malfoy hizo lo mismo, sentándose al lado del Gryffindor. En silencio saco un cigarro y se lo puso en la boca. En un acto totalmente fuera de lo común, el chico le paso un cigarro a Harry, cual a pesar de que no fumaba, lo acepto con una sonrisa, y con su varita convocó fuego, para encender ambos cigarros.
No dijeron nada. Las palabras sobraban en aquel momento, pero ambos podían sentir, a pesar de que no lo dijesen en voz alta, que algo había nacido entre ellos. Y ese algo era amistad, era luz..Y todo se debía a aquella muchacha que se hallaba dormida a unos cuantos centímetros de ellos
El plan había funcionado
…
FIN CAPÍTULO
…
Hola, como les va? Espero que bien..Bueno lo siento mucho por la demora, me demore más de dos meses, algo que jamás había hecho, pero que esta vez lo hice. Horror, en verdad estoy avergonzada, y tal vez a muchas de ustedes mis justificaciones no les importa, y es válido. H e tenido un semestre de locos en la universidad, y bueno aparte han pasado ciertas cosas que me han absorbido tiempo y tranquilidad. Aparte he tenido una crisis de inspiración. No sabía que hacer con el ff, en verdad estaba desesperado, estaba punto de resumir todo lo que ocurre hasta el momento en que Draco termina de recordar. Pero decidí no hacerlo, ya que no es justo para ustedes, y una amiga, la Naty, me ayudo con la idea de cómo Draco y Harrt por fin simpatizan, así que pude respirar tranquila por fin. En fin, ya
estamos en la recta final, quedan exactamente 4 capítulos y un epílogo. Ya lo tengo todo en mí cabeza, es sólo escribir. El próximo capítulo lo van a tener para a comienzos de Noviembre. No me voy a demorar más de lo que me demore con este capítulo. Muchas gracias a cada una de ustedes por los 500 RR, en verdad estoy feliz, más que feliz. Era un sueño y lo logramos. Bueno nos vemos, y por favor dejen RR..las quiere
Atte
Nacha
AGRADECIMIENTOS A:
-Lady Li Mei
-Meli 0407
-Witch Mia Malfoy Errelot
-Tefy
-KhFH Tonks
-Hary maniatica
-Maria Iveth
-Navigo
-Aniss
-Jass Weasley
-Yessie
-Katsurichan
-Arely Uchiha
-Silviota
-Victoria Malfoy
-Terry Moon
-Luza Granger
-Naty
-Cynthia 88
-Lora D
-Maria Paz
-Christine, bienvenida!
-K. tit, bienvenida!
-Vero Malfoy Uchiha, bienvenida!
-Valito, bienvenida!
-Alondra, bienvenida!
-Kaoru
-H. Alejandra Parker
MUCHAS GRACIAS POR SUS RR, NOS VEMOS!
