Ninguno de estos personajes me pertenece, sino a la vasta imaginación de J.K Rowling

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Devuélveme la vida

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35. Obliviate

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……

Estaban en una habitación que a Hermione se le hacía bastante escalofriante. Estaba totalmente cubierta por oscuros adoquines de piedra, no poseía ninguna ventana. El olor a moho y a humedad de aquel lugar era casi nauseabundo. Aquel cuarto estaba iluminado únicamente por dos candelabros, cuales se encontraban sobre una mesa en malas condiciones. La mesa tenía a sus lados dos sillas, cuales parecían de lo más incómodas.

Pansy Parkinson, no se detenía a mirar a la Gryffindor, cual estaba parada en la mitad de aquella tétrica habitación, con mirada interrogante. La ahora morena estaba cerrando con unos fuertes hechizos aquella puerta, lo que hacía que la castaña se asustase aún más de la situación. ¿Cómo había cedido ir a conversar con aquella muchacha que había transformado su vida en un infierno?, ¿qué locura la llevo a creer en que lo que Pansy Parkinson tenía que decirle era de vital importancia?

-¿Me puedes explicar a que te referías sobre lo de que D..-comenzó a preguntar la castaña impaciente, mientras caminaba hacia la morena

-No hables..-susurro ella violentamente, mientras se giraba hacia la castaña y la miraba con fiereza- Si no quieres que todo se vaya a la mierda Granger por favor cállate..

Hermione callo inmediatamente. No sabía por que le hacía caso, y eso la enfurecía de verdad. Tal vez era su voz llena de prisa y súplica, o tal vez sus ojos que a pesar de su frialdad, imploraban por su ayuda. La morena no dejaba de mirar la puerta con su varita en mano, señalando esta. De repente se giro hacia la Gryffindor, cual la miraba expectante, y con voz ronca le señalo con una de sus manos la silla, para que se sentara.

-Ahora puedes hablar Granger..-dijo ella fríamente, mientras se sentaba en una de las sillas, y sacaba de su túnica una cigarrera, de la cual saco dos cigarros y le paso uno a la castaña, cual lo acepto, y lo prendió con uno de los candelabros que estaban ahí sobre la mesa. La castaña abrió la boca para comenzar a hablar, pero fue nuevamente interrumpida por la morena- Pero pensándolo bien antes debo dejar las cosas en claro, y necesito que me escuches con atención- dijo seriamente la morena, mientras ella prendía su cigarro, y botaba el humo de su boca- Quiero dejarte en claro que yo no fui parte de la trampa que te tendieron en navidad. No me importa si me crees o no, pero si vamos a tener la conversación que vamos a tener, quiero que lo tengas claro desde ya. No somos amigas, ni jamás lo seremos Granger, pero quiero que te quede claro que no soy tu enemiga, ya no..-dijo la morena mecánicamente, mientras miraba fijamente a la castaña, cual parecía no demostrar su asombro



-¿Por qué ya no eres mi enemiga, Parkinson?- preguntó Hermione imperturbablemente, mientras miraba profundamente los ojos fríos y cansados de la Slytherin

- A veces uno se cansa de odiar y de hacer mal. Aunque no me creas odiar desgasta, odiar te envenena. Digamos que estoy buscando redención...-dijo la morena duramente, como buscando simplificar con palabras algo que no se puede simplificar, algo que simplemente no se puede expresar con las palabras. A veces las palabras son nuestras cadenas, no nos dejan expresar lo que sentimos con su totalidad. No nos dejan explicar los cambios que se forman cada día en nuestro interior.

-¿Por qué te debería creer?- preguntó escépticamente Hermione, mientras botaba el humo del cigarro. Las dudas comenzaban a aflorar en su cabeza, ya que no podía creer que alguien que la había odiado siempre ahora ya no lo hacía

-¿Y por qué no?- replico Pansy rápidamente, mientras penetraba con su mirada la de Hermione. Podía ver la duda en aquellos ojos, pero sabía que no lograría convencerla del todo y sinceramente no le importaba del todo. Sólo necesitaba que le creyera que Draco estaba en peligro, necesitaba salvarlo de la amenaza de Voldemort y Hargrave, ya que así ella se salvaría. Habría sacrificado su vida por la felicidad de el. No por que lo amase, ya que no lo hacía, sino por que ambos poseían historias y personalidades parecidas. Ambos habían tenido la mala fortuna de de nacer en familias de asesinos, ambos había perdido su ser más querido por culpa de aquellos familiares que tanto odiaban, ambos eran mortífagos por obligación, por conformismo, por no haber luchado contra aquella fortuna tan adversa. Pero se diferenciaban en algo; el había conocido a una persona que lo guiaba hacia la luz, que lo amaba. Ella no. No tenía una guía, no tenía a nadie que la amara. Era grande su desgracia, pero la había aceptado con fortaleza. Ya no había nada que hacer, sólo le quedaba proteger a quien ella creía que merecía salvarse; Draco Malfoy.

Y eso haría

No le importaba traicionar a los mortífagos, ya que su alma jamás perteneció a ellos. Su alma pertenecía a los caídos, a los que buscaban siempre la luz, pero hallaban la oscuridad en su camino. Iba a encontrar la luz sacrificándose desinteresadamente por aquel hombre, para que viviese la felicidad que ella jamás alcanzó a conocer en su plenitud.

-No lo sé..-dijo Hermione tristemente, mientras apoyaba sus hombros en la mesa que estaba al frente de ella. Cerro los ojos, y dijo monótonamente- Dígamos que te creo Parkinson, ahora me puedes decir por que no debo dejar que Draco se vaya de Hogwarts. Dime por favor, que no entiendo que me querías decir con aquellas palabras..

-Antes que nada Granger necesito escuchar algo de ti..-dijo Pansy Parkinson mirando a la castaña como si la estuviese evaluando

-Puedes parar con este jodido juego. ¿Me puedes decir que mierda le pasa a Draco?- pregunto la castaña perdiendo por primera vez los cabales. Sentía como la ira y la preocupación congelaba su cuerpo. Si algo le pasaba a el, no sabría que hacer, no sabría. Para su pesar, la morena sólo se limito a sonreír arrogantemente.

-Parkinson dime que le pasa a Draco, no te quedes ahí callada y sonriendo como una imbécil..-grito Hermione furiosa, mientras se paraba con violencia de la silla, y se paraba junto a la morena, cual a pesar de la violenta reacción de la Gryffindor, seguía ahí parada mirándola profundamente

-Siéntate Granger, por favor..-dijo la Slytherin suavemente, impresionando a Hermione, cual dejo de fruncir el ceño- Sólo quería ver algo, y ya lo vi en demasía- dijo misteriosamente la muchacha. Hermione al escuchar tales palabras, no supo que hacer ni nada por el estilo. Sólo se limito a sentarse, mirando los ojos hipnóticos de aquella muchacha, que en aquellos momentos la intrigaba más que nunca- He escuchado algo que no debía, algo que puede cambiar el curso de la vida de Draco, la tuya y la de los demás..



-A qué te refieres?- preguntó Hermione demasiado desesperada por tanta intriga

-Voldemort sabe lo de la profecía, sabe de cierta manera en que consiste..-dijo Pansy duramente. Aquellas palabras golpearon fuertemente a Hermione, cual lo único que atino a hacer fue abrir los ojos desmesuradamente. El miedo comenzaba a reptar en su pequeño cuerpo, haciendo que se estremeciese- Tú ya sabrás que hay un mortífago que es espía de Voldemort acá en Hogwarts. Hay muchos mortífagos, como yo, Draco, Blaise, pero ninguno de ellos esta activo. Sólo ella lo esta..

-La mujer que estaba junto a Bellatrix cuando atacaron a Harry en Marzo, no?- preguntó Hermione mientras sacaba otro cigarro de su túnica, y lo prendía con ansiedad- Ella es la que le dice a Voldemort todo, no?

-Correcto..-dijo ella tranquilamente, al ver que la castaña comprendía la terrible noticia que ella le estaba contando- Yo la seguí hace una noche, de hecho la anterior, y escuche una conversación que mantuvo con Voldemort a través de la pi…

-Piedra de la oscuridad..-murmuro Hermione desanimada, mirando a la Slytherin, cual miro impresionada a la castaña, ya que la piedra de la oscuridad era algo que sólo lo ocupaban los mortífagos. Hermione sonrió tristemente, mientras se descubría el brazo izquierdo y dejaba ver la marca de Voldemort que le quemaba la piel- Mortífaga..-murmuro ella, mientras se cubría nuevamente el brazo- No me preguntes nada, sólo quiero que me cuentes el resto de lo que escuchaste, el hecho de que sea mortífaga no cambia mucho las cosas..

-Bueno..-dijo la Slytherin sonriendo levemente, mientras sacaba otro cigarro de la cigarrera y lo prendía con el candelabro- Ella los espió y se entero de que la profecía hablaba de tres elegidos, cuales construirían el arma capaz de aniquilar al Señor Oscuro. El ahora sabe lo de los tres elegidos..

-Sabe quienes son?- preguntó Hermione con temor en su voz. Ahora comenzaba a hilar el problema, el terrible problema. Voldemort se había enterado de los tres elegidos. No importaba si se enteraba de que ella y Harry eran parte, ya que era demasiado predecible, y el por ahora no les podía hacer nada. Pero todo cambiaba en cuanto a Draco, ya que Voldemort sí poseía medios para llegar a el y aniquilarlo. Estaban sus compañeros de Slytherin y sobre todo su padre. Sólo ella rezaba de que la respuesta que le iba a dar Pansy fuese algo para nada alarmante, pero podía leer la urgencia en sus ojos.

Draco estaba condenado

-Sí Granger, el sabe quienes son..-dijo ella con miedo por primera vez en aquella conversación. Hermione jamás creyó que iba a ver a la fría e imperturbable Pansy Parkinson con miedo. Pero ahora podía ver que la morena desde un principio poseía una sombra de miedo y preocupación en su bello rostro- Y tiene pensado destruir a Draco..

-¡Tenemos que evitarlo!- grito Hermione llena de miedo, mientras se llevaba sus manos sobre su rostro y cabeza. Sentía como las lágrimas querían bañar su rostro, pero sabía también que no iba a sacar nada llorando y angustiándose. Debía actuar fríamente si quería salvarlo

-Escúchame Granger, no sacas nada angustiándote. Cállate y escúchame que esto no termina..-dijo Pansy fieramente, mientras tomaba una de las manos de Hermione con brusquedad- Voldemort le ordenó a esta mortífaga que eliminase..

-¿Qué lo matase?- preguntó débilmente Hermione, mientras su rostro palidecía más y más. Sentía como la sangre la abandonaba

-No, Voldemort encuentra que la muerte es demasiado buena para el. El en verdad quiere que sufra por ser un traidor, quiere transformarlo en un verdadero mortífago y verlo asesinándote a ti y a Potter..



-¿Cómo transformarlo en un verdadero mortífago?- preguntó Hermione alarmada ante la idea de ver a Draco transformado en un verdadero mortífago, y ver como asesina a Harry y a ella. No podía entender como pretendía Voldemort transformar a Draco en un verdadero mortífago. ¿Amenazándolo?

-Granger hay varios métodos..-exclamó ella exasperada, mientras fumaba impacientemente- Como el Imperius, o el Obliviate..

-Dios..-murmuro ella asustada, y con asco a la vez- Quiere que Draco enloquezca. Quiere hacer que nos asesine y luego hacer que se de cuenta del crimen que hizo. Como tanta maldad, como tanta crueldad..

-Eso no te lo cuestiones Granger, no sacas nada preguntándote el por que de tanto mal, por que no la hay- dijo Pansy Parkinson duramente, pero en sus ojos se podía ver la tristeza

-No hay razón para tanto mal, no hay razón para tanta crueldad..-susurro Hermione con impotencia- Debemos hacer algo Parkinson, debemos detener aquel maquiavélico plan..Acaso no escuchaste como pretendía hacerlo aquella mujer?

-Quiere sacar a Draco de Hogwarts, fuera de la protección que le brinda el castillo y sus ocupantes..-dijo Pansy seriamente, mientras botaba el humo del cigarro

-¿Cómo?- preguntó Hermione impacientemente

-No estoy segura, pero tengo un leve presentimiento de que van a utilizar a Lucius Malfoy..-dijo ella fríamente. Al ver como Hermione iba a replicar, al ver la cara de odio que dibujaban sus facciones, la paro con un gesto brusco con la mano- No es lo que crees Granger. No le van a pedir a Lucius que secuestre a su hijo, es completamente distinto el plan que ella tiene con el padre de Draco. Ella le pidió autorización a Voldemort para matarlo, ella quiere sacar a Draco de Hogwarts con el asesinato de Lucius..

Hermione palideció de una manera casi fantasmal. Aquella mortífaga no era una enemiga común y corriente; era un ser bestial. Para lograr sus objetivos era capaz de asesinar a alguien que había sido su camarada. No podía lograr entender el afán de dañar tanto, el afán de destruir por destruir. Draco estaba en vital peligro, y también la creación del arma capaz de destruir a Voldemort. Si Draco caía bajo la telaraña de aquella diabólica mujer todo estaría perdido, incluido lo que el pudiese sentir por ella y ella por el. Si Draco se transformaba en un verdadero mortífago, se transformaría en un asesino en potencia y todo el mal que había en su alma afloraría como la peor pesadilla de todas. Sabía que si el la olvidaba, el era capaz de asesinarla. No podía dejar que Draco se fuese de Hogwarts, ya que o sino todo estaría perdido.

Incluido ella

-No lo he visto..no he visto a Draco..-murmuro Hermione débilmente, mientras aspiraba profundamente el cigarro- No lo he visto esta mañana, y tampoco a Snape..De hecho Harry me dijo que el vino a buscarlo temprano a la sala de entrenamiento..

-Dios, esa maldita ya asesino a Lucius..-dijo angustiadamente la morena, mientras se paraba con violencia de la silla- No la he visto esta mañana..-dijo golpeando duramente la mesa, provocando que los candelabros cayesen al suelo de piedra, extinguiéndose así la luz por completo de aquella habitación- Draco debe estar marchandose en estos momentos. No debes dejar que se vaya Granger, debes evitarlo..

Hermione se paro rápidamente, y alzando su varita grito: Lumus

La habitación se ilumino y lo primero que vio fueron los ojos verdes de una angustiada Pansy Parkinson. Su pálido rostro denotaba la angustia y el cansancio. Se veía en ella la búsqueda de redención a una vida de asesinaos y crueldad.



-Granger, sálvalo..-dijo ella casi en voz de suplica. Seguía la Slytherin manteniendo esa posa fría e impenetrable característica de ella, pero sus ojos decían otra cosa distinta. Ella estaba cambiando.

-Lo haré..-dijo Hermione fuertemente, mientras caminaba hacia la puerta casi corriendo. Se giró y pudo ver como la Slytherin sonreía casi imperceptiblemente

La Gryffindor le sonrió fugazmente, y de ahí abrió aquella puerta y salió corriendo en búsqueda del rubio, lo más rápido que podían sus piernas. Ahora era momento de salvarlo a el

Pansy Parkinson al ver como la castaña salía de la habitación, sintió cierto alivio en su alma atormentada. Ella era la luz que Draco necesitaba para no sucumbir al mal y al odio. Lastima que ella jamás había conocido aquella luz, y sentía que jamás la iba a encontrar. Sentía que no iba a vivir mucho más, que su camino estaba llegando a su fin. Era por ello que estaba buscando volver a la serenidad de una vida llena de paz y sin cargos de conciencia. Necesitaba eliminar sus demonios, y aquella manera era la forma de salvar lo poco de bueno que quedaba en ella.

Jamás era demasiado tarde para arrepentirse.

………………

………………

………………

Llevaba buscandolo hace más de diez minutos. Cada minuto que pasaba a ella se le hacía más angustiante y desesperantemente. Su mente divagaba entre la preocupación de que se haya ido de Hogwarts y en lo que le iba a decir para retenerlo junto a ella en aquel lugar. ¿Decirle que lo quería? ¿Decirle que Pansy le había revelado que estaba en graves problemas?

¿Qué hacer?

¿Qué decir?

Sentía que iba a enloquecer por cada minuto que pasaba, por cada paso que daba y no lo encontraba. La castaña corrió con furia hasta la puerta del castillo, y ahí finalmente lo vio. Vio al rubio parado arrogantemente apoyado junto a una pared, con una pequeña maleta junto a sus pies. Su pelo caía desordenado por su espalda. Una de sus pálidas manos sostenía un cigarro. Pudo ver en el suelo un gran número de colillas. Sentía por una extraña razón que el la estaba esperando

Hermione bajo las escaleras con cautela, como queriendo no hacer ruido. No quería sacarlo de su dolor y de su mundo. Podía ver su rostro palido, y sus ojos mirando la puerta abierta, cual dejaba ver los cerros próximos al castillo. Podía ver que sus ojos miraban la nada, parecía estar y no estar a la vez. La muchacha camino hacia el con miedo, no sabía que decir, no sabía que hacer. Una voz en su cabeza le decía que esas cosas se iban a dar por si solas, que no había que presionar un momento tan crucial como aquel.

Cuantas veces nosotros idealizamos ciertos encuentros, ciertas escenas, esperando decir cosas que jamás podríamos decir, esperando oír cosas que jamás oiríamos. Mejor dejar de idealizar, de planear todo tan racionalmente, y dejar que las cosas fluyan.

Dejar que las cosas sean

-Draco- susurro Hermione al llegar junto al rubio, mientras con suavidad ponía una de sus manos sobre su hombro



El rubio ni se inmuto, ni se giro hacia ella. Seguía fumando como si nada, como si no se hubiese percatado de la presencia de la muchacha. Se quedaron así por lo menos dos minutos, hasta que el chico se limito a musitar

-Viniste, sabría que lo harías. Siempre lo haces..

Hermione al escuchar aquellas palabras sintió que algo nacía en su interior. Algo que jamás volvería a morir. Sintió como aquello se instalaba en su corazón, era un sentimiento. Un sentimiento de protección, de amor hacia aquel muchacho frío que estaba junto a ella. Sabía que aquellas palabras pronunciadas por el valían más que mil palabras bonitas. La castaña no podía hablar, sentía la garganta totalmente seca. Sentía una mezcla de felicidad y angustia en su interior. Felicidad por que sabía que Draco sentía que ella estaba junto a el, pero la angustia también estaba presente, ya que sentía que había un pequeño muro entre ellos, que no la dejaba expresar cuanto lo sentía por el, cuanto lo quería a el.

Sólo atino a abrazarlo fuertemente por la espalda, apoyando tiernamente su cabeza en la espalda de este. Sus brazos rodearon la cintura del rubio. Para la impresión de ella, pudo sentir una de las manos de el tomando una de sus manos, por adelante. Aquel contacto hizo que en la castaña se desencadenara una tempestad de sentimientos, de recuerdos que la confundían y la sumían en un torbellino difícil de escapar. Podía sentir como las lágrimas escapaban de sus ojos. Ella odiaba llorar, y casi nunca lo hacía, pero aquella situación hacía que se rompieran todas las estructuras de su persona.

El chico al percatarse del llanto de Hermione soltó su mano con ternura, y se giro enfrentando a la Gryffindor. El chico tomo entre sus manos el rostro lloroso de la castaña, cual no se atrevía a mirarlo.

-Mírame Hermione..-ordeno el rubio serenamente, mientras alzaba aún más el rostro de la castaña, cual no pudo resistirse, y lo miró fijamente

-Lo siento..-murmuro ella con la voz llorosa- Soy una ridícula por estar llorando, pero es que..-dijo la chica sollozando tratando de hablar, mas le costaba- No se que es lo que me pasa, son demasiados sentimientos, demasiados recuerdos, que me estoy ahogando y..

Mas no pudo continuar al sentir como el rubio la abrazaba fuertemente por la cintura, escondiendo su rostro entre el cuello y los cabellos de ella. Hermione se había quedado sin habla, jamás abría creído posible aquella conducta en Draco. El estaba siendo como muchas veces su pilar, como cuando la salvo del lago o cuando la ayudo en su recuperación. Ella sin el no habría logrado mucho, no estaría con vida de hecho. Eran los dos vida para ambos.

-Draco..-murmuro ella mientras lo abrazaba con ternura, y le acariciaba su cabeza, como una madre a su hijo pequeño- Todo va a estar bien, ya verás..Sólo no te vayas por favor..

-Debo hacerlo..-murmuro el mientras se separaba de Hermione, y la miraba serenamente. En su mirada no había frialdad ya, se podía ver mucho más. Podía ver a Draco en sus ojos grises. Podía ver el alma de el, ya no más frialdad, ni máscaras ni falsa indiferencia. Ahora podía ver la verdad, una verdad que le agradaba ver, ya que siempre era mejor la verdadera esencia de una persona, que una careta- Tú sabes que odiaba a mi padre por que hizo de mi una bestia y sobre todo por que asesino a mi madre. Pero Hermione debo ir, yo era lo único que a el le quedaba..-dijo Draco seriamente, mientras se pasaba una de sus pálidas manos por su cabello

-Estas en peligro Draco..-dijo Hermione finalmente, mientras se secaba las lagrimas de su rostro, y lo miraba seriamente- Si vas, te va a pasar algo terrible..

-Ya lo sé..-dijo Draco duramente, mientras de sus ojos grises parecían salir chispas de furia- ¿Tú crees que soy tan cándido para no saber que la "muerta natural" de mi padre, no es más que un plan tramado por Voldemort para eliminarme? No soy tan idiota Hermione..-dijo fríamente



-¿Entonces por qué mierda vas?- grito Hermione desesperada- ¿Por qué te vas? ¿A buscar la muerte? ¿Es qué acaso no sabes que te necesitamos?- grito la castaña angustiada, mientras miraba fijamente el rostro del rubio, cual parecía estar cubriéndose por una máscara de dureza. El se estaba alejando de ella, el muro estaba apareciendo nuevamente- ¿Es qué acaso no te das cuenta qué a ti yo te quiero más que mi propia vida? ¿Tan poco te importa el amor que yo siento por ti?- preguntó la chica fríamente, mirando imperturbablemente a Draco. Ya estaba. Había confesado por fin algo que estaba quemándola desde hace semanas. Pero en vez de sentirse libre, sentía que un puño oprimía fuertemente su pecho, asfixiándola. Las lagrimas amenazaban nuevamente por bañar su pálido rostro- ¿Es qué acaso no te importo?

Draco se había quedado ahí parado mirando a la castaña, impresionado. Jamás pensó que iba a escuchar aquellas palabras de la orgullosa Gryffindor, o por lo menos no en ese contexto. Su alma estaba dividida. ¿Cómo ella era tan idiota de preguntarle si ella le importaba? La respuesta era más que obvia. El en aquel lomento se movía, actuaba sólo pensando en ella. Todo era para ella. Pero parecía que ella no entendía cuan importante era para el. Pero ella no tenía tanto la culpa de no entender aquello, ya que el con su frialdad la confundía. El sabía que su frialdad e indiferencia no dejaba que ella entendiera cuanto la quería.

Sí, por que el en verdad quería a Hermione. La quería más que su propia vida. Pero no sabía como expresarlo de la manera correcta. Expresaba el amor que sentía por ella protegiéndola. Y eso era exactamente lo que quería hacer, ir hacia el entierro de su padre y eliminar a todos esos mortífagos que querían atentar contra la vida de la única persona que el quería. Debía ir al funeral de su padre, debía salvarla. Debía encontrar el medio para que no muriese cuando se realizase la profecía, ya que sin ella el estaba perdido.

-No digas cosas que no sabes Hermione..-dijo el muchacho fríamente, logrando sólo que la castaña sufriese aun más. ¿Cómo podía ser tan insensible con sus sentimientos? Draco estaba cada vez más desesperado, no sabía como expresarle a la castaña que en verdad el la quería y que el se iría de Hogwarts con la intensión de aniquilar a todos los que quisieran quitársela, ya que no soportaría perder otra vez a un ser tan querido, como lo fue su madre- por favor no llores..-dijo el chico cada vez más desesperado al ver como de los ojos de la castaña salían aún más lágrimas. Trato de tocarla, mas la chica reacciono violentamente

-Suéltame, no me toques..-dijo ella terriblemente dolida. Su voz acuchillo a Draco en lo más profundo de su complicada persona- Te estoy diciendo que me importas, que si algo te pasa me destruirías y tu igual te vas a ese lugar sabiendo que lo más seguro es que es una trampa..-dijo ella entre sollozos- A ti yo te quiero, te quiero demasiado, y si no te lo he dicho antes fue por que no lo quería ver, o por que fue simplemente miedo a lo que me dirías. Ya veo que no vale la pena, poco te importo..

Mas no pudo continuar la castaña, ya que fue interrumpida por las dos manos de Draco que se posaron sobre su rostro con una ternura que conmovió a la muchacha, cual olvido su ira de inmediato. Eran esos gestos de el lo que hacían que ella se sintiese querida por el. No eran sus palabras, ya que este no sabía expresar bien la pasión de sus sentimientos, si no eran aquellas acciones, aquellos pequeños contactos.

-Tú sabes que estoy encarcelado en este cuerpo, en las palabras que no puedo decirte, Hermione..-dijo el suavemente, mirando con ternura los ojos castaños y llorosos de la castaña- Es mi culpa no poder expresarte con palabras cuan importante eres para mi, pero tienes que ser conciente que a veces las palabras sobran, y que el verdadero mensaje se encuentra en el silencio, en los gestos, en las miradas, en los besos..Ellos expresan lo que las palabras jamás han podido..-y diciendo esto, tomando totalmente desprevenida a la muchacha, la beso suavemente, con total ternura y delicadeza.

Hermione si estaba anonadada antes por la reacción fría del muchacho, ahora lo estaba aún más con el juicio que había tenido de el. Ella había estado tan equivocada. Draco era distinto, tenía que haber entendido desde un comienzo que su forma de expresar los sentimientos no eran las palabras, sino al contrario los gestos, miradas y otros. Ella había buscado palabras, pero sabía que el no podía decirle un te quiero con palabras, sino lo haría con gestos, con acciones. El ignorar eso la había llevado a equivocarse con el



-Lo siento..-dijo ella suavemente, separándose de el mínimamente, apoyando su frente contra la de el. Sentía la respiración de el contra su cara, y cerro los ojos con una sensación de paz en su interior- Por favor Draco no te vayas, te va a pasar algo malo, lo sé..

-Debo ir..-dijo el seriamente, mientras con sus brazos abrazaba la cintura de la muchacha- debo enfrentarme con la persona que asesino a mi padre, debo terminar con aquellas personas que quieren destruir mi felicidad y la tuya. No debo huir más..

-No vayas..-suplico la castaña, abrazándolo con fuerza, mientras sus pequeñas manos se aferraban a el con fiereza- Si te pasa algo todo estará perdido, la profecía, yo.. todo..

-No me va a pasar nada Hermione..-dijo el solemnemente, como si estuviese prometiendo algo de extrema importancia- Por favor tienes que confiar en mí..No me voy a dejar matar ni atrapar..

-No, por favor no te vayas, en verdad va a pasarte algo malo..-dijo ella angustiada, mientras lo abrazaba con más fiereza. Sentía como la angustia oprimía su estomago, y como lágrimas de desesperación comenzaban a salir de sus ojos- Soñé que algo malo te sucedía Draco, lo soñé y Par…

-Hermione no me va a pasar nada, especialmente ahora..-dijo el chico tratando de tranquilizar a la castaña, mientras acariciaba su sedosos rizos- Sé que me necesitas, que me quieres y que mi muerte significaría algo terrible para ti. Sabiendo eso jamás me perdonaría si me atrapasen o me matasen..Tienes que confiar en mi, tienes que creerme..-dijo Draco mientras se separaba del cuerpo de la castaña, volvía a poner sus manos en el rostro de la castaña. Bajo su rostro al de la muchacha, y la miro fijamente- Créeme, jamás me perdonaría hacerte daño..

-Sólo vuelve Draco, sino vuelves jamás te lo perdonaré..-susurro la chica más tranquila, pero no dejaba de sentir angustia en su interior- Creeré en ti, pero ten cuidado de los mortífagos, especialmente de una mortífaga, cuyo nombre ignoro, pero se que tiene nuestra edad..Ella esta detrás de todo esto..

-La que estaba junto a Bellatrix en la noche..?- comenzó a decir el chico, mas no pudo continuar ante los terribles recuerdos de aquella noche

-¿En la noche morí?- terminó Hermione, con una sonrisa triste, mientras con sus manos sacaba las manos de Draco que estaban sobre su rostro con suavidad- Sí, ten cuidado de cualquiera mortífaga de nuestra edad..

-Lo tendré..-dijo el chico con una sonrisa serena dibujada en sus delgados labios- Es la hora de partir..-dijo soltando las manos de la chica, mientras tomaba la maleta que estaba en el suelo- Ya verás que estaré aquí en poco tiempo más, para así fastidiarles el entrenamiento a ti y a Potter..-dijo burlonamente, para poder liberar la tensión que se estaba viviendo en aquellos momentos.

Antes de que Hermione replicase furibunda ante el comentario del Slytherin, el chico se había acercado a ella, y la beso por última vez. La beso como no lo había hecho jamás, como si quisiera transmitir todo lo que no podía en aquel beso, cual parecía más que nada una despedida. La chica se abrazo en el cuerpo del rubio como si este fuese un salvavidas, mientras acariciaba su cabeza con plena ternura. Finalmente el rubio rompió aquel beso de despedida, con una sonrisa dibujada en su rostro.

-Nos vemos Granger, un gusto haberte conocido..-dijo con uno tono de voz arrogante, haciendo que la castaña bufará de ira. Y el chico con un última mirada y sonrisa dibujada en su hermoso rostro, se giro dejando sola a Hermione

-¿Draco?- preguntó la chica llamando la atención del rubio, cual ni se giro para mirarla, sino se detuvo y se quedo mirando hacia el camino- Vuelve..-dijo Hermione con serenidad, mientras una sonrisa extraña se dibujaba en sus labios.



Y sin responder nada ante aquellas palabras, Draco continuo su camino cuesta abajo, con la intensión de enfrentarse a aquellos siempre odio.

A los mortífagos

Hermione se quedo ahí parada durante unos minutos, mirando como el cuerpo de Draco desaparecía más y más de su vista, hasta desaparecer completamente. Tenía la extraña sensación de que las cosas no iban a salir bien, que el mal se iba a interponer en sus caminos. Sentía que pasarían días y acontecimientos importantes antes de volver a estar con el verdadero Draco..

Y así sería

………………

………………

………………

Draco Malfoy se encontré de pie junto a las escaleras de la fría mansión donde el había vivido desde su infancia. Su cárcel, el lugar que tanto odiaba y que siempre trataba de evitar, especialmente en los veranos. Ahora debía volver ahí para terminar con todo lo amenazante que rodeaba su persona y la de Hermione. Debía terminar con todo lo que le había traído tantos pesares en su corta vida. Abrió la puerta de la gran mansión Malfoy, y se encontró con el vestíbulo, cual en vez de estar ordenado y limpio como siempre lo estaba, estaba bastante sucio, aunque los muebles estaban intactos.

Pero sentía que algo no andaba nada de bien. Cerró la puerta, y se giró hacia el vestíbulo nuevamente, y de repente vio algo que lo impresiono, más no lo demostro en ningún motivo. Sólo saco su varita cautelosamente, al ver como una persona salía de la oscuridad de los pilares de aquel vestíbulo

-Draco, te estaba esperando, ya era hora que vinieses a velar a tu querido padre..-dijo la voz dulce de Samantha Hargrave, apareciendo frente a Draco. Esta llevaba su corto cabello negro peinado perfectamente. Su hermoso y frío rostro estaba maquillado delicadamente. Su cuerpo estaba cubierto por un vestido morado, elegante pero antiguo. Parecía un vestido que se ocupaba en la corte de algún reino europeo del siglo XVII. Tenía el vestido terminaciones de una tela blanca de encaje. Hacía un contraste hermoso con su pálida piel. Sus ojos azules estaban fijos en él y en sus movimientos

-Samantha..-dijo el muchacho sonriéndole cínicamente, mientras alzaba su varita como si estuviese jugando con ella- A eso mismo vengo. ¿Por qué note sientas querida? Debes estar cansada de velar tanto a mi querido padre..-dijo hipócritamente, mientras se sentaba en un gran sillón color rojo sangre que estaba en la mitad del salón

-Sí lo estoy..-dijo ella mientras se sentaba en un sillón morado, al frente del rubio, y le sonreía con dulzura- Tú siempre tan atento Draco

-Es parte de mí encanto – dijo el rubio arrogantemente, mientras se sentaba comodamente, sin dejar de jugar con la varita entre sus manos- Bueno querida, ahora quiero que me expliques cuales son tus intensiones, por que no creerás que soy tan idiota para creer en tu fachada de cordero degollado, no?

-Siempre tan inteligente Draco..-dijo ella confalsa dulzura, mientras sonreía empalagosamente, con los ojos cerrados. La muchacha tomo una tasa que tenía en una mesa junto a ella, y tomo un trago- Debo suponer antes que nada que ya sabías que asesinaron a tu padre, no?



-Correcto..-dijo el chico sonriendo malignamente- Pero más que eso querida, sabía que tu lo habías asesinado. Desde siempre has odiado a mí padre, desde que supiste que el había asesinado a tu madre, no?

-No te equivocas, mate dos pájaros de un tiro, Draco..-dijo ella seriamente, mientras depositaba la taza de te sobre la mesita- Le pedí permiso a Voldemort para matar a Lucius con la excusa de sacarte de Hogwarts y aniquilarte, pero también tenía la idea de vengarme de el por asesinar a mi madre..

-Así que quieres aniquilarme, Samantha?- dijo el chico divertido, mientras continuaba jugando con su varita. Sonreía cínicamente- Eso estaría muy mal, pero bueno en fin antes de hacerlo, me puedes decir por favor que pretendes hacer?

-Oh encantada, de hecho es un plan excelente..-dijo ella entusiasmada, mientras se sentaba cómodamente, mirando sádicamente al rubio- El plan es hacerte olvidar todo lo que viviste en Hogwarts este años, o sea en resumidas cuentas tu relación con Granger, tu participación en la profecía, y poner falsos recuerdos en tu mente. Así serías un mortífago fiel a nuestra orden y te mandaríamos a asesinar a Granger, y luego te quitaríamos la maldición y verías que asesinaste a la única persona que te ha importado desde la muerte de tu madre. Vas a olvidar a quien quieres, a quien necesitas, y enloquecerás. Es tu paga por tu traición..- dijo la morena divertidamente, mientras apoyaba su rostro sobre sus dos manos, mientras sonreía con maldad- No te parece un plan maravilloso, Draco? – dijo con falsa alegría

-De hecho lo encuentro demasiado bueno para creer que es idea tuya..-dijo el chico con una sonrisa arrogante en su rostro- Es un plan de Voldemort este sin duda, tú jamás podrías hilar un buen plan..

-Pero Draco querido, déjame decirte que aunque mis planes no han resultado de maravilla, por lo menos logre que asesinarán a Krum, haciendo que tu querida Hermione sufriese una gran perdida..-dijo ella burlona y malignamente, mientras tomaba otro trago de la taza que se hallaba junto a ella- Yo saqué a Potter del salón, para que así Granger creyese que lo habían secuestrado y la muy idiota siguió al pie de la letra la carta que se le entregó..Ese espíritu de heroína me enferma..

-Así que fuiste tú en conjunto con mi padre?- preguntó Draco falsamente alegre con una sonrisa en su rostro- Pero no lograste matar a Hermione

-Correcto..-dijo ella haciendo un puchero, mientras dejaba la taza en su regazo- Pero esta vez si lograré matarla y fastidiar los planes de ustedes..Ya que tú sin tu memoria, serás un títere que asesinará a aquellos que creyeron en ti.

-Pero pueden revertir la maldición..-dijo Draco tranquilamente, mientras tiraba la varita hacia el aire y la agarraba con total tranquilidad

-Ahí esta el problema para tus queridos amigos Draco..-dijo sádicamente Samantha- El Bolivia te que te haré sólo se puede revertir con mí muerte, y tu sabes lo que le puede pasar a alguien si es que me mata? Acaso no conoces el don que me dio Voldemort?- dijo ella con auto suficiencia, mientras dejaba escapar una sonrisa llena de maldad de sus labios- El que ose matarme correra la misma suerte. O sea Draco para que tú vuelvas a recordar alguien deberá asesinarme, y ello significará la muerte para quien se atreva a hacerlo. El hechizo dice que quien me mate, antes de dos horas correrá la misma suerte que yo. ¿Tú crees que alguien se atreverá a asesinarme, joven Malfoy?- dijo con malicia, mientras se paraba y sacaba de una de sus mangas una varita

-Bueno veo que esta agradable conversación se ha terminado, no Samantha?- dijo Draco naturalmente, mientras trataba de pararse del sillón con aburrimiento, pero al intentar hacerlo, sintió como algo lo aprisionaba. El sillón había cobrado vida y lo sostenía con fuerza, dejándolo sin escape



-No me dirás que creías que iba a dejar que te enfrentarás a mí..-dijo ella con la voz fría como un témpano, mientras se acercaba a el peligrosamente, moviendo la varita de manera circular- Yo no ocupo la fuerza bruta como tú, sino la inteligencia. Bueno querido Draco, olvídate de tus recuerdos, olvídate de la luz, por que jamás volverás..Obliviate!…- dijo la mortífaga alzando su varita, mientras de esta salía un rayo blanco, cual impacto la cabeza de un desesperado Draco que no se podía mover.

Antes de que el rayo lo impactará busco un recuerdo de Hermione, de su Hermione. Quería que fuera lo último que recordará antes de sumirse en la oscuridad. Ahí estaba ella en su memoria, hermosa, sonriente, junto a el. Cuanto se odiaba en aquellos momentos, no pudo cumplir su promesa. No quería pensar en lo que pasaría más adelante, cuando el se transformase en una bestia nuevamente. Sólo quería pensar en ella, hundirse en ella antes de olvidarla..

Antes de dejar de amarla..

……

FIN CAPÍTULO

……

Hola cómo están mis bellas? Espero que bien. Bueno acá les traigo el ante penúltimo capítulo de este ff que ya lleva más de dos años. Wuauu me da ganas de llorar, llevo años pensando e imaginándome esta crucial escena. Créanme que la llevo planeando hace tanto, y el escribirla fue nose, terrible y maravilloso, fue como materializar un sueño, una idea, una ilusión. Ay es que estoy sensible, pero no se, me da pena que este terminando este ff, pero hay que cerrar los ciclos, no? Bueno espero que les haya gustado este capítulo, cual lo escribí más largo que los otros. No se que más decir, espero que les guste, y muchas gracias por los rr anteriores, y por fa déjenme hartos RR, para mi es súper importante saber que cuento con su apoyo. Bueno las quiero un montón, nos vemos!!

Atte

Nacha

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AGRADECIMIENTOS A:

-Mariana, bienvenida!!

-Silviota

-Tefy

-Conny hp



-Paola Lisette

-Arely Uchiha

-Alondra

-Lady Li Mei

-D. Daniela, bienvenida!!

-Terry Moon

-mkar, bienvenida!!

-Jane Sanchez Garcia, bienvenida!!

-Aniss

-Kaoururiddle

-Dark Light

-Victoria Malfoy

MUCHAS GRACIAS!!

NOS VEMOS!!