Eran más de las 1 de la madrugada, Leorio había controlado sin efecto a Gon y Killua de dejar de jugar a lanzarle bolitas de Ren. Le quemaban la ropa. Dos veces ya había tenido que cambiarse, pues se notaba parte de su ropa interior y... (imagínenselo ¬¬ u ) ... el juego lo empezó Killua, estaba aburrido, se había visto como mil veces la película que estaban dando en la TV. Y empezó a lanzar las bolitas a ver que pasaba, pero pesó Leorio, y se empezó a quemar, Gon también hacía lo mismo, así que cuando vio a Leorio, correr golpeándose la camisa, lanzó otra... y allí empezaron a reírse.
El Note book de Kidara estaba encendido, el programa "suich and press", tenía varias ventanas abiertas, y así había estado todo el día, recibiendo muchos mail's, y sus usuarios desesperados por hablarle. Lo más impresionante era que todos sus contactos estaban disponibles, a Killua le parecía una manera de presión para que accediera a algo, poco a poco no pudo soportar, hasta que sonó otra ventana, tomó asiento, y miró la primera ventana...
Ross, the shadow manager: Kidara, estés o no, responde cuando puedas...
Ross, the shadow manager: supongo que Alaniz ya te avisó, estarás disponible?. Sabes que es importante.
La tentación de responder a algo así para averiguar más, impulso a Killua a teclear, Gon salía del baño y vió a Killua, pero ya que casi siempre estaba en el note book no se acercó a ver...
Darkmoon: mmm.. no sabría...
Ross, the shadow manager: no juegues, quien quieras que seas no puedes engañarme. Si está Kidara cerca dile que nos contacte por el medio acordado.
Darkmoon: cómo sabes que no soy ella? (Killua estaba intrigado, como era posible que lo descubrieran, pero siendo que Kidara conocía gente tan hábil, no serviría mentir...)
Ross, the shadow manager: no es de tú incumbencia, sólo dile que nos encontremos por el modo acordado. Como le han tratado de decir mas de 100 persona este día.
Darkmoon: se lo diré, pero dime quien eres, y para que la llamen.
Ross, the shadow manager: si no sabes de lo que se habla no puedo informarte de nada.
Auto mensaje: "Ross, the shadow manager" se ha desconectado. Desea reemplazar contacto?
Auto mensaje: no es posible reemplazar contacto, no hay contactos disponibles...
Demonios! – exclamó, ahora que sabía que Kidara estaba metida en un asunto, del que a él le censuraban, le llamaba mucho la atención, ahora más que nunca quería ser parte de alguna de las locas cosas de Kidara.
Empezó a revisar los contactos, el programa de "suich and press" de Kidara era mucho más avanzado que el de Milkye, cuando ponía "ver características" salía de donde era el contacto, de donde había sacado el mail, a que paginas iba regularmente. Pero todos a excepción de unos 5 que estaban en otro grupo eran la asociación de Hunter. Entre los contactos reconoció a Shendu, del grupo de Ritten (hacía parte de los 15 servidores de Ritten. Hubiera hablado con él, pero de manera simultanea se habían ido todos sus contactos...)
El programa de Kidara era tan distinto al que conocía que lo hizo pensar que era sólo un grupo de personas en especial... si supiera hakear... ya abría encontrado toda la información que buscaba.
La puerta se abrió, Kurapica, junto con Kidara con su nueva ropa entraron. Leorio los saludo y empezó a echarle a en cara a Kurapica que Gon y Killua habían quemado su ropa. Kurapica lo escuchaba fingiendo que lo escuchaba; esas travesuras no eran su culpa. Kidara saludo Gon que leía un libro, y se dirigió a la computadora, Killua se había desvanecido, si ella sabía que se había metido allí, quizás se enfadaría.
Killua al principió la vió revisar uno a uno los contactos, viendo a que hora fue su último mensaje. Killua había cerrado la ventana de la tal Ross, por que si Kidara le veía sabría que alguien se había metido allí y seria bastante lógico quien había sido. Kidara fijó su mirada en la esquina donde estaba arrimado Killua. Había cerrado las ventanas y revisaba su bandeja de mensajes de correo electrónico.
Baja – le ordenó. Killua temió que se enojara como lo hacía siempre, casi como una broma, pero esta vez no era molestia, era más bien como si lo llamara a una conversación.
Que quieres? – le preguntó, por un momento pensó que ella no había notado su intromisión en sus asuntos.
Escribiste a alguien usando mi cuenta? – preguntó abriendo un mensaje.
Si lo hice que? – la presencia de Kidara no le producía una tendencia a mentir, pues con ella no servía.
Nada, pero note dijeron nada que llamara tú atención? Por que supongo que lo que te dijeron te dijeron te incentivó a buscar, no? – dijo mientras buscaba un mail y lo abría.
La verdad sí – respondió, aún Kidara no parecía molesta.
Y te enviaron un recado?
Si, que te encontraras con ellos con el método acordado - dijo e intentó salir de la habitación.
Killua conoces otra organización que funcione de manera parecida a la del Hunter? – preguntó antes de que se diera la media vuelta.
No, por que? Sólo he escuchado sobre grupos terroristas o que trabajan para la mafia – Kidara se paró.
Te gustaría saber más? Por que se que te gustaría que te hablara sobre lo que decían mis contactos – preguntó – no respondas, llama a los demás y lean este mail, y después les explicare el resto – se paró, e indicó a los demás que fueran – Killua les dirá... – Killua estaba confundido, si la tal Ross no le había querido decir nada, por que Kidara les iba a revelar respecto al tema siendo algo "tan" secreto? Notó que Kurapica miraba a Kidara con una cara de " es sobre eso?", Como si supiera que era el tema tan secreto.
Al acercarse, notaron que el mail no era muy largo, pero tenía mezclas entre una letra y otra, incluso faltaban letras, haciéndose un poco difícil la lectura. Killua seguía confuso, si el tema era tan secreto entre los hunters, por que se los mostraba a ellos? Por otra parte Leorio y Gon parecían estar un poco intrigados por el tono de voz de Kidara. Y Kurapica parecía no muy tranquilo, pero parecía saber... "algo"...
"° Comprnderas la °ituación, el caso se volvi° incontrolable, mataron a los habitantes que tenían un acuerdo °on la asociación, ahora si est° situación sale a la vista todos quedaremos mal, ya se autoriz° la guerra, pero con °iertas reglas, no podemos atacar la torre del centro del campo, por las razones que ya sabes, ° más aún, tenemos muchas limitaciones en la cantidad de personas disponibles o que se ofrecen para esta batalla. °unca pensamos llegar a este extremo pero ellos hicieron algo más allá del esperado a parte °e la matanza... es algo realmente impresionante, ellos mismo informaron que habían usado los cadáveres como marionetas, que si no nos absteníamos a que tomaran el libro empezarían a usar esto en varias partes del mundo, el problema serían las asociaciones afiliadas a nosotros, no podemos permitir que obtengan el libro... pero sa°es que la persona que lo materializó murió hace tiempo, pero se dice que pareció un conocedor, que era un hunter pero que tubo un problema con la organización y lo traicionaron, él dio la información a está otra banda, ahora quieren el libro para obligarnos a disolvernos, y tú sabes que si no somos organización °o podemos hacer mucho, no tenemos una fuerza mayor, Así que se decidió tomar la última opción; la guerra. Así que toma tus armas pues la guerra a °omenzado. Ójala tengas a alguien que te pueda acompañar, el tener más de 400 participantes no es mucho contra est° fuerza °"
No entendían de qué hablaba, Kurapica sólo comprendió parte cuando dijo lo mismo que le había informado Alaniz; "Toma tus armas pues la guerra a comenzado". Para los demás no tenía mucho sentido. Pues no era algo de los que supieran algo, o respecto a la matanza de la que se hablaba o de la amenaza para la organización.
A Gon nada le sonaba familiar, lo único que lo inquietaba era el tema de la matanza. Por otra parte Killua quería saber más, mucho más que eso. Si era algo de este tipo, una amenaza para los hunters, era algo bastante grave. En parte muchos perderían sus oficios y a su vez empezarían muchas organizaciones clandestinas para ejercer trabajos para la mafia, un golpe muy bajo, pues empezaría bastante caos en las grandes metrópolis. Leorio al igual que Gon, lo que más le inquietaba era las palabras matanza y extensión por el mundo...
Kidara que demonios era eso? – le preguntó Leorio – que matanza?
Este mail me informa que una cosa que es temía ocurrió y que se deberá formar una guerra de asesinos, todos conocedores de Nen – dijo apoyada en la pared.
Y por que nos muestras esto? No tenemos mucho que ver o sí? – Killua lo hacía modo de sicología invertida...
Si lo tienen, de todas formas sabrían, estoy casi segura de que si fuera de todas formas me acompañasen...
Ir a donde? – preguntó Gon, se estaba perdiendo.
Esto comenzó hace bastante tiempo, muchos aspirantes que no había pasado la prueba hace unos 10 años siguieron a los aspirantes que pasaron la prueba. Aprendieron nen, y empezaron a hacer trabajos, estos mismo adquirieron pupilos que les parecían favorables de tener. Así empezaron hacerse más, estos empezaron a hacer luchas contra los hunters por los trabajos. Muchos conseguían robar licencias y cambiaban los nombres transformando, de está forma aprendieron más sobre la organización, uno de ellos, del cual sólo sabemos que es muy poderoso nada más, junto a todos los que pudo como él y se escondieron en la cuidad de las estrellas fugaces, pronto tomaron más poder, la corporación del hunter no se hizo problemas, pero pronto estos empezaron a deshacer los tratados hechos por los hunters, a hacer estragos entre países, destruir reliquias que por las que es había luchado mucho por proteger o restaurar, el consejo empezó a encubrir estos hechos, era mejor no echar a perder el prestigió de la corporación. Pero estos llegaron a un punto de ser una corporación tan poderosa que no podían permitir que siguieran expandiéndose, provocaban guerras para que los contrataran... y así sucesivamente haciendo la guerra con la asociación del Hunter – terminó. Los demás se quedaron unos segundos en silenció procesando las consecuencias para ellos. Si eran verdad las afirmaciones de su manera de trabajo era un problema muy importante para todos los que fueran hunters.
Tengo una pregunta, de que matanza habla el mail? – preguntó Leorio.
Pues...
Pienso que está relacionado con el libro que se nombra en el correo.. – susurró Kurapica.
Gracias, tiene razón. No se mucho sobre el libro, lo único que sé es que es un arma muy poderosa. Al parecer fue puesto en una torre en algún lugar del mundo por el creador del libro y su hermano, ambos están muertos, asesinados por no decir como neutralizar el campo que protege la torre. La torre esta en un lugar que no esta indicado en los mapas, por eso necesitaba dinero, tenía que comprar un avión y esas cosas... para poder llegar, no podía ir contratando a alguien por que nadie puede saber el lugar de la torre a excepción de las personas relacionadas. Está organización descubrió donde estaba la torre, mató a los habitantes; el trato que se tenía con ellos era no informar de su existencia al mundo, la consecuencia de eso era que no tendrían acceso a una mejor vida, pero a cambió les ofrecimos los recursos para vivir de manera liberada e ilimitada y una carga de artefactos tecnológicos cada año. El que les mostró la ubicación se cree que es un ex hunter que fue traicionado, yo no sé las razones. Pero el problema mayor empezó cuando intentó monopolizar la isla y empezó a matar a toda la gente, tomando a los que parecían ser útiles y los obligó a aprender nen para aumentar sus integrantes, todos los de esa orden están en la isla, mientras no monopolicen la isla no pueden deshacer el campo que protege la torre y el libro... eso es todo lo que podido averiguar – tomó aire, los demás quedaron mirándola intrigados. Más que nada nunca pensaron en la posibilidad de otra organización como la del hunter.
En el fondo no quieren que encuentren el libro y que cumplan sus amenazas? – preguntó Killua.
Más que nada que no se esparzan más.
Y tú tienes que ir – completo Gon.
Así es...
Pero sabes que note dejaremos ir sin nosotros, correcto? – siguió Leorio.
Si – dijo con un gesto de alivió y una sonrisa. Comprendían exactamente por que les mostraba una verdad del mundo de hunters.
Y sabes que si vamos tendrías que revelarnos esto, y a su vez no entenderemos al principio – culmino Kurapica.
No se para que siguen si ya saben todas mis razones... – los miró a los ojos, y después miró el reloj – lo único que voy a decir es; lamento a haber tenido que arrastrarlos hasta aquí, necesitaba un trabajo para comprar el avión...
No es un poco exagerado comprar un avión? – preguntó Leorio.
Lo sé, pero no tengo otra opción... – Gon y Killua, discutían en una esquina, Gon negaba con la cabeza y Killua le seguía explicando algo...
...Kidara confía en nosotros! – dijo guiñando un ojo y apuntando a Gon con su dedo pulgar. Gon estaba en la esquina con una expresión de; "no quiero, pero tengo... pero no quiero!". Tomó a Gon de la mano, y se lo llevó casi a rastras hacía la puerta, tenía esa expresión que tomaba cuando algo muy interesante o un reto iban a ocurrir.
No quiero imaginar lo que se le ocurrió.. – dijo Leorio, y se fue a la sala de estar a ver televisión. Sin dejar de pensar "realmente no tienen remedio... pero al menos vamos a empezar otra aventura..."
No creo que deberías confiar en Killua, pienso que va a hacer algo poco aceptable para conseguir el avión... – dijo Kurapica, advirtiéndole; pero Kidara tenía una sonrisa.
No importa, el robo de un avión si lo puedo pagar, de todas formas son hunters, no creo que los sancionen, ni que los atrapen...
Por que los apoyas? – le preguntó un poco molesto, presintiendo que algo malo iba a pasar...
Tú piensas que es malo, pero yo siento que se van a divertir, y es algo que no pasa desde hace varios meses – y se fue a ver televisión con Leorio, Kurapica otra vez parecía bastante molesto.
Tu no tenias una gran reserva de dinero? - le pregunto Kurapica.
Pues si, pero mi agente lo administra, y tiene estrictas ordenes de no tocarlo...
Entonces para que lo quiere? – Leorio y Kurapica se miraron, para acumular dinero, si no lo iba a usar?. Antes de poder preguntar, Kidara ya se había largado a su habitación
Eran casi las 2 de la madrugada, Killua tuvo que esperar mucho para hacer parar a un taxi. El taxista parecía borracho, pero igual subieron. Gon no decía nada, era obvio, como habían previsto antes; iban a robarse el avión. Y no era una idea que le gustara mucho a Gon, en especial cuando se trataba de algo tan grande como un avión... el taxista se paso medio kilómetro del aéreo puerto... pero como estaba al parecer un poco "volado" no se animaron a subir otra vez y caminaron los 500 metros de vuelta.
Killua, estás seguro? – le preguntó Gon aún resentido.
Claro que sí – dijo poniéndose las manos en la cabeza y mirando el cielo medio nublado.
Pero yo no quiero robar un avión... – le reclamó.
Vamos, será un préstamo permanente – dijo sin preocupación.
Pero...
Gon, no quieres salir otra vez? No estás aburrido de estar en ese hotel, yo no voy con Kidara por que sí, con ella en realidad las cosas se vuelven muy interesantes... No te vuelvas así, de todas formas solucionaremos lo que ocurra después, deacuerdo? – le dijo tomándole la mejilla y airándola, jugando.
Killua, será sólo un préstamo, no? – dijo más animado.
Así es – poniendo una cara de "al fin.." – vamos?
Fueron lentamente hacía el aéreo puerto, como los aéreo puertos tiene arribos a todas horas, tenía bastante gente. Killua arrastró a Gon junto al lugar donde se recibían las maletas, un instante una niña se puso a llorar, la gente fijaba su atención en ella... Gon y Killua se metieron a la banda, saltaron hacía fuera de la banda, pues está se conectaba con los aviones y con las pistas de vuelos, el hombre que ponía las maletas estaba escuchando música y revisaba una caja, que al parecer tenía su contenido en mal estado. Corrieron hacía un hangar, la gente de manera extraña no notaba su presencia, estaban usando de manera muy leve zetsu, era suficiente para esa ocasión. Cuando llegaron a un hangar donde había un avión nuevo, si pintura, sin numero de registro, ni algún cambio después de ser hecho, Killua se quedó mirándolo.
Killua, vamos a hacerlo o no? – dijo Gon, parecía que Killua era el que se estaba retractando, a Gon le pareció incoherente... (¬¬ U).
No es eso... – dijo suspirando y metiendo sus manos en los bolsillos - yo no sé pilotear un avión... – Gon se quedó mirando, sin hacer algún comentario. Cómo no habían pensado en ese detalle antes?
Ahora que haremos? – preguntó Gon, si Killua no sabía y los encontraban allí, pasarían un mal rato.
Dame tu hand fone – lo tomó, y empezó a marcar con una sonrisa falsa en su rostro. Gon se acercó, decía "Kidara". Kidara sabría pilotear un avión? – hola? Sabes pilotear un avión? – preguntó, a su vez ella respondió – "Killua, como vas a robar un avión si no sabes pilotear... pensé que sabías... Kurapica, ya se... espera... oye! Está bien, algo Salió Mal!...ya vamos... quédense allí y que no los vean... (suspiro)" gracias...
Sabía que no teníamos que hacer esto... – susurró Gon, y Junto a Killua se metieron en el hangar, detrás de unas cajas de tapices para el avión. - Killua, te dije! – dijo con tono arrepentido.
Lo sé! – elevó la voz – Gon por que te preocupa tanto? Haz cambiado...
No lo sé, si se tratara de algo más pequeño lo haría, pero es un avión! – le replicó.
Ya veo, Gon el avión no tiene registro es nuevo, por lo tanto no pueden reportarlo... y de todas formas Kidara se encargará de devolverlo... acaso no quieres ir a ese lugar? A mí me parece interesante...
No, no es eso, no es por que sea interesante; quiero saber más sobre esa organización que mató gente sin razón...
Ya veo, pero que tiene que ver que te portes así?... – dijo, eso no iba al grano.
Yo no quería robar el avión!
Eso es todo? - ¬¬ U dijo mirándolo directo a los ojos.
Tanto te cuesta comprenderlo! - y le sacó la lengua. Ambos se dieron la media vuelta, y no se hablaron los siguientes 15 minutos. Un golpe en la puerta del hangar los hizo mirar hacía ella, era Kidara que venía discutiendo con un hombre calvo, con Kurapica y Leorio tras ella, Leorio cargaba su maleta, Kurapica su bolso, mas las mochilas de ellos no estaban.
...que no me entiende? Si no me deja tendré que tomar medidas más drásticas – dijo con su típica mirada que ponía cuando hacía negocios.
Cómo cuales, quien eres tú para ordenarme que te ceda un avión? Que además es único en esta cuidad en su clase? – le dijo apuntando al avión con orgullo.
Leorio, puedes ver las fallas? – le preguntó a Leorio.
La verdad un par.. – susurró, mirando bien.
Él es un ingeniero técnico a mis servicios, veamos si su avión vale la pena... si no es así, accedería a prestármelo? De todas formas pagare las reparaciones - le dijo, observando a Leorio para incitarlo a que se acercara a examinar. Obviamente era una farsa, pero incluso Kurapica parecía sereno. Leorio se metió dentro, junto con el hombre calvo, y Kidara. Kurapica se acercó a las cajas.
Será mejor que suban pronto, ya vamos a partir – les indicó cerca de las cajas, observando si el hombre pelado podía ver algo. No parecía en desacuerdo con la idea, simplemente parecía haberse resignado – suban rápido, y que no los vea, Kidara está fingiendo ser una cliente que quiere el avión de manera privada, apúrense que Leorio no encontrará más fallas... y dudo que sean verdaderas... – susurró.
Kurapica tu no... – Gon intentó preguntarle por que estaba tan tranquilo y no molesto.
Gon, vamos! – los motores del avión se habían encendido... por otra parte Leorio seguía "sacando jugo".
Ve? Estas cajas en un caso de emergencia golpearía a los pasajeros si quisieran salir, se sueltan muy fácil... – Kidara había cambiado algunos pequeños detalles para que Leorio lo entretuviera mientras intentaba aprender los controles de la maquina... ella tampoco sabía, pero si había alguien que sí... normalmente no sacaba a sus sombras en casos así, pero que más daba? Sui manejaría, y Kun lo tomaría al hombre calvo y lo dejaría en el aéreo puerto, y volvería... no estaba mal...
Entonces esto no debería ir así – dijo indicando el carrito donde se supone que se llevaba la comida – debería tener un seguro...
Eso es todo? – preguntó el hombre calvo irritado.
...lo siento señor... – susurró una voz parecida a la alguien que conocía, pero que a su vez no era... – pero este vuelo ya no es responsabilidad suya... - Kurapica acompañado de Gon y Killua ya habían subido, el hombre los miró.
Ustedes... que hacían aquí?
Mejor preocúpese por ella – dijo Gon apuntando a Kun.
Que? De donde salieron? – dijo incrédulo. Kun lo tomó, salió por la puerta que habían dejado abierta al entrar Killua, Gon y Kurapica.
A donde se lo lleva? – preguntó Gon asomándose por la puerta. Leorio lo tomó del cuello, y cerró la puerta.
No te preocupes... – dijo Kidara saliendo de la cabina, cargaba las mochilas de ambos. Se las entrego.
Al fin y al cabo todos terminamos robando el avión... – dijo Leorio tomando asiento en una de las sillas, que aún tenían bolsas plásticas.
Y ahora todos tendremos que ir... supongo... – dijo Kurapica sentándose al otro extremo del avión.
O si quieren también se bajan, a mí me da igual... – dijo otra voz similar a la de Kidara. Kurapica de pronto se molesto y se dio la media vuelta, mirando por la ventana de su lado del avión... – la puerta del piloto se abrió. Allí estaba Sui, vestía de la misma forma que Kidara se vestían hasta hace unas horas.
Hola – saludo Gon, como si la viera todos los días. Paso un instante y Sui se puso a gritar.
Que? Es el único que se alegra de verme? - Gritó.
La verdad yo creo que sí... – susurró Kidara – aparte de mí.
Tú! – la apunto - como puedes decir eso?
Hola – saludo Killua saliendo del baño.
Ven? – dijo mostrando a Killua que ignoraba por completo lo ocurrido – los mayores no tienen educación!
Sui, cállate... – susurró Kidara – tú estás conmigo siempre, el que yo este es como estar contigo... – Sui se enojo.
Creo que voy a chocar el avión... – elevó su voz y cerró la puerta de la cabina.
No creo que hable en serio, o sí? – preguntó Leorio alarmado.
Si llega a hacer eso, Kidara la llamara a su cuerpo, no te preocupes – le dijo Kurapica, tomando su libro de siempre.
Por que no la saludaron? – preguntó Gon.
Kidara no es necesario que la salude, siempre están juntas, en el caso de Leorio... bueno Leorio... – susurró Killua.
...y en mi caso, ni hablar, ya saben por que – dijo Kurapica con una indirecta. Con esa parte de ella, siempre se había llevado muy mal, lo irritaba.
Lo sabemos... – susurraron los demás.
Así tan simple, Leorio empezó leer, Kurapica intentó evitar pensar que habían robado un avión, Gon y Killua estaban en la parte de más atrás del avión intentando saber si había algo de comer, encontraron una variedad bastante grande de cosas, al parecer el avión iba a ser estrenado dentro de poco, y había sido preparado con anterioridad.
El ambiente cambió con la entrada de Kun, ya que era aura atravesó la pared del avión. Miró a todos, no dijo nada a diferencia de Sui, y se fue a sentar muy atrás. Ella no estaba vestida como la última vez que la había visto. Llevaba como un abrigo muy largo azul, sobre un traje bastante peculiar, era como una mantilla que se terminaba amarrando en la cintura, debajo iba una camisa blanca, y su falda era abierta del mismo diseño de la mantilla, azul con inscripciones naranjas. Pero de todas formas llevaba un pantalón bajo, y como las tres iba descalza. Era la única de las tres que siempre tenía los ojos rojos, pero que no tenía las cicatrices.
Pronto todos cayeron dormidos, incluso Kun, Gon y Kilua se habían atiborrado con la comida del avión, y se había quedado dormidos en unos 4 asientos puestos hacía tras a modo de cama. Al fin y al cabo, Sui cumplió, empezó bajar la altura del avión. Kidara cuando dormía, dormía mucho... pero de todas formas la llamó y Kun, mientras el avión perdía el control se fue a manejar, nunca lo había hecho, pero de todas formas tomo el manubrio, apretó un par de botones y el vuelo siguió muy tranquilo... demasiado...
Una tormenta azotó al avión, Kun tenía casi la misma información de Kidara, de este modo sabía donde ir, pero no podía manejar contra una tormenta. Tomó el báculo, pues estaba disponible para las tres, lo alargó y la empezó a pinchar a su emisora. Kidara chasqueó los dedos de manera inconsciente y Sui apareció, Kun le dejó los controles y se largó dentro de Kidara. Sui había sido entrenada cuando estaba viva, para enfrentar cualquier adversidad. Faltaba muy poco para llegar, pero de todas formas, nadie notó el aterrizaje, a excepción del piloto. El avión estaba averiado; y así pasó la noche, con tormenta y todo, más un avión que no podía devolverlos por donde se habían venido.
En aquel día habían pasado muchas cosas... pero la más rara llegaría al siguiente...
El leve canto de un ave despertó a Gon al día siguiente, al mirar por la ventana dedujo que el camino que les seguía no seria fácil...
