Leorio pateaba furioso la cubierta metálica del avión, dejando una zona bastante hundida y a punto de romperse. Lamentaba que Gon los hubiera despertado, pues no quería ver las condiciones en las que estaban y las únicas 3 posibilidades que tenían.
1, que llegarán hasta el lugar donde se supone que Kidara, en esos instantes dormida, se encontraría con un contacto.
2, pedir ayuda, y permitir que el mundo se diera cuenta de la supuesta condición de la torre o lo que fuera el librito o todo lo relacionado con masacres, y toma de tierra... ¬¬
3, o esperar morir allí... ¬¬
MALDICIÓN! – pateaba más y más en cuanto pensaba en las posibilidades tan alentadoras que les había dado Kurapica.
...veamos... el motor está completamente quemado, las llantas no tienen repuestos, así que no podríamos despegar, y no tenemos casi gasolina – observaba Killua desde el piso, estaba tirado junto a Gon observando el cielo, y las fallas del avión.
Eso quiere decir que tenemos que terminar metidos con el asunto de este lugar? – preguntó, miraba una nube, se parecía tanto a una ballenita...
No, será escuchar a Leorio por unas 4 horas más gritar... – dijo mirando a Leorio, parecía que no se cansaba, ya llevaba 1 hora así, y no descartaban que empezara a usar un poco de Hatsu...
Gon! Recuerdas cuanto durmió Kidara la última vez? – preguntó Kurapica bajando de un árbol cercano.
Em... me parece que 5 días – dijo levantando su palma - eso es lo normal – dijo pensativo...
Y nadie puede despertarla mientras duerme – suspiro Killua, Leorio que había estado tranquilo tres segundos empezó a golpear con su maleta a los árboles dejando grandes hoyos en ellos.
Es mejor así, yo la cargare si es necesario, según el papel que nos dejo Kun debemos seguir hacía el este... – dijo Kurapica descendiendo de un árbol.
Que papel? – preguntaron.
Uno que dejo y que ustedes no notaron – respondió un tanto irritado – dice que sigamos hacía el este, desde él árbol noté que esta isla tiene distintas separaciones y un desierto en medio, ese es el que debemos cruzar – apuntó hacía la dirección del desierto.
Un desierto? Genial! – dijo con Killua con sarcasmo.
Tiene que ser así? – preguntó Gon, a quien le gustaría estar en un desierto?
Lo lamento, aquí explica detalladamente que hay que hacer, y algunos datos sobre la isla – dijo ayudando a Gon a pararse.
Datos? Que puede tener una isla de especial? – preguntó Leorio, parecía más relajado, el encontrar al contacto de daba algo de esperanzas... -
Tú no sabes de lo que son capaces los conocedores de nen con un trozo de tierra Leorio – dijo con recelo Kurapica – según la nota; "la isla fue modificada el año pasado, cuando empezaron a atacarla, un hunter pensó que seria más difícil de dominar si la isla tenía un clima extraño, así que cambio de la geografía de la isla, dejándola con varios sectores, todos divididos por varios desiertos. El punto de reunión es en el del centro, que se puede desde cualquier punto de la isla, si parten a las doce llegarán 30 minutos antes de la hora de encuentro, si no lo han hecho deberán apresurarse, yo despertare alrededor de las 4, y mis sombras tampoco están disponibles, si leen esto por favor no hagan ninguna idiotez en medio del camino ni se separen, por que el desierto es un laberinto que cambia cuando una persona se ve vulnerable. Suerte!"
Ósea quiere que la carguemos – dijo triunfal Leorio, con sarcasmo.
Exactamente, y ya es más de medio día, debemos partir ya...
Pronto Gon y Killua se metieron en el avión, sacaron algunas comidas y se sirvieron, e intentaron llevar algo para el camino, pero les regañaron, pues no era necesario, y tampoco lo necesitarían, solamente les permitieron llevar agua.
Ciertamente Killua avanzaba a regañadientes, puesto que habían muchas cosas que le hubiera gustado llevar (golosinas, golosinas...) , iban a paso ligero, no apurados. El bosque pronto empezó a perder densidad, la hierba era cada vez menos. Hasta que se encontraron con un panorama muy poco alentador, el desierto, si avanzaban al este, terminarían adentrándose en el desierto. Empezaron a caminar pesadamente en la arena. El desierto, tanto como la isla eran enormes.
A que se refería con que el desierto cambiaba? – se preguntó Leorio.
Sea cual sea la razón, no creo que un idiota como tú sea muy hábil solo en un desierto – le respondió Killua.
Niño! Ten más respeto a tus mayores – Leorio le grito, pero no pudo perseguirlo, el iba cargando a Kidara, y Gon cargaba su maleta, que pendía de su caña de pescar.
Si claro... – Killua le respondió con sarcasmo. Le daba igual, de todas formas era solo Leorio.
No gasten así sus energías – replicó Kurapica – aún queda mucho camino más adelante.
No creo que nos cansemos... – le contradijo Killua.
Ya veremos... – esa frase les cayó mal de cierta forma. Era tan alentador...
La verdad no se equivocaba, el calor los hacía cansarse, a despojarse de sus ropas. Leorio caminaba lentamente, había cambiado con Kurapica el cargar a Kidara, (que no pesaba nada, así que Killua, tanto como Gon también la habían llevado) todos iban ya muy cansados, Kurapica tanto como los demás se habían sacado sus chaquetas, y otras prendas que les dieran calor. Leorio en especial, llevaba su traje y su blusa abierta, que no daba mucho gusto verle... Killua estaba un poco más a gusto, llevaba su Jockey.
Algo curioso era que Kidara no estaba sudando ni nada así, su cuerpo era ligeramente mucho más fresco que el ambiente. Su ropa se mantenía fresca de alguna forma. Y también de cierta forma le parecía agradable cargarle mientras refrescara su espalda.
Ya habían pasado 3 horas, la verdad, los demás se habían dado cuenta de esta rara propiedad de Kidara, llegaron tras una roca y se sentaron con Kidara encima, (que parecía un muñeco que movían de un lado a otro). Faltaba media hora para las 4, pero de todas formas prefirieron esperar, quizás les ayudaría un poco que se despertara.
... al fin y al cabo los 5 se quedaron dormidos...
La roca que los protegía del sol, pronto ya no fue muy útil, el sol avanzaba, y el día también, por lo tanto, pronto sintieron el calor, Kidara, en especial que los cubría. Abrió lentamente los ojos, se sentía desfallecer por el calor, y el sueño. Pero la posición del sol le decía que estaban retrasados un par de horas...
Vaya... hace mucho calor – susurró mirando el cielo azul – se quedaron dormidos...
... por favor no te muevas tanto – susurró Leorio medio dormido – los vas a despertar a todos...
se cansaron mucho? – preguntó adormecida.
Si, hasta ellos dos se cansaron – dijo sonriendo, apuntado con los ojos a Gon y a Killua.
Tenemos que partir ya, no podemos retrasarnos más, o si no nos perderemos en la isla – dijo relajada.
Danos 15 minutos más... – él si que tenía mucho calor, su traje le provocaba sofoco. Kidara se levanto lentamente, y miró bien en que posición estaba.
Por que me pusieron así? – preguntó elevando la voz hacía Leorio, fue bastante para despertarlos a todos.
Despertaste? – preguntó Gon restregándose los ojos.
... Leorio no me digas que me estaban usando para...
que tiene de malo? – replicó Killua – nosotros te cargamos un buen tramo del camino y tu nos refrescas.
Pero... – no dijo nada, con que se defendía? Si había estado dormida. Se levanto para dejarlos pararse. Saco su celular de la nada, y lo miró un instante apretando las teclas que hacían un ligero "Click" al presionarlas.
Supongo que cambiaste la hora, no? – preguntó Kurapica, viéndola que no llamaba, enviaba un mensaje de texto.
Que crees? Tenemos un retraso de 3 horas; Ross no puede esperar tanto...
Tengo una pregunta – intervino Killua – es la misma que en ese examen que tomaste hace tiempo?
No, es mucho más simpática, y mucho mayor que nosotros - dijo con sarcasmo y caminando, automáticamente todos empezaron a avanzar siguiéndola.
No puedes explicarnos algo más sobre todo esto? – preguntó Leorio.
La verdad lo investigue un tiempo, pero después tuve otras cosas que hacer, así que quede en algo sobre unas reglas escritas en el libro de una torre en esta isla; según él, debemos seguir ciertos patrones al luchar contra el oponente que intente llevárselo, la persona que lo escribió en ese entonces confiaba mucho en los hunters para proteger su legado.
Que clase de poder tiene que lo quieren? – preguntó Gon, curioso.
La información hablaba sobre que el libro fue protegido por la torre, y una barrera de energía todavía presente aunque su creador haya muerto, el libro tiene 6 paginas que están en blanco, al parecer si se escribe un verso en ellas, cambiara ciertas cosas en la persona que lo escribe. De todas formas para escribir en el libro se necesitaba de una pluma que posee la hija de esta persona, pero me dijeron que la asesinaron el mes pasado, así que están seguros de que quieren el libro – dijo, paró un momento, los demás caminaban en línea horizontal a su lado, escuchando interesados, por alguna razón sintieron un escalofrío, Kidara había extendido sus enormes alas sobre ellos. Era reconfortante, producía ese agradable escalofrío en esos instantes de calor, y sombra a su vez.
Genial! – exclamó Gon.
No creen que nos podemos apresurar? - preguntó Kidara – no creo que les caiga mal correr... o una carrera... – dijo animada. Ellos la miraban extraño, acababan de descansar y ella ya los quería agobiar otra vez.
No crees que esta bien así? – preguntó Leorio, que no podía ir tan rápido como los demás.
Es que si lo hacemos así llegaremos más rápido – dijo cerrando un poco las alas, quitándoles sombra.
Oye! – exclamó Killua, el sol le golpeo duro en la cara – no hagas eso... y pienso que será mejor que corramos, por que no quiero estar más aquí!
Veo que estás impaciente... – le dijo Kurapica. Casi insinuando.
La verdad sí, quiero conocer más hunters, gente fuerte – dijo con entusiasmo.
Tú crees que hayan? La verdad después de terminar la isla de la ambición, no creo que tengan muchos rivales... – susurró Kidara.
Pero de todas formas existe la posibilidad! – dijo Gon con entusiasmo.
Si era para a lo que vinieron no se que hago aquí... – dijo Leorio bajoneado.
Puedes intentar trabajar como medico, no crees? – le sugirió Kurapica.
Es cierto, no hay muchos cazadores que trabajen esa zona: podrías tratar – le dijo Kidara con una leve sonrisa.
...por que no hacemos la carrera cuando llegue el atardecer? – preguntó Gon mucho más alegre, el conversar así le animaba, sin que se complicaran.
Supongo que sí, en ese momento empezara a refrescar...- agregó Leorio.
Probablemente ya estemos llegando... – dijo Kidara. Poco alentador...
Vamos, tú misma dijiste que querías! – le replicó Leorio.
Pero era para acortar el camino! Crees que a mí me gusta mucho el sol, o este calor? – le dijo lanzándole una mirada molesta.
La verdad tú estas mucho más fresca por que estás con esa ropa nen... – dijo Killua, como diciendo que se retractara.
Killua... – susurró Kurapica – si la haces enojar ella hará desaparecer sus alas...
Es cierto Killua! Ten cuidado con lo que le vayas diciendo! – dijo Gon.
La verdad es que siguieron con conversaciones de ese tipo, Kidara se vengó volando por su cuenta mucho más delante de ellos, tras que Leorio se molestará tras que ella les dijera que de todas formas tenía calor y el le respondió "lo haces para que no te pidamos nada, egoísta..", y a su vez Kurapica le dijo "gruñona"... pero la verdad es que se sintieron reconfortados al momento en que llegó la tarde, y el atardecer, refrescando bastante, y dando un momento de alivió al nen de Kidara, a lo lejos vieron algo pequeño, que brillaba como naranjo, probablemente el reflejo del sol en el agua, si lo veían todos, era por que de verdad estaba allí... ¬¬ pararon un instante, y se prepararon para correr.
tres, dos, uno; listos? No! – gritó Killua, todos cayeron de bruces al piso.
Que te pasa? – le preguntó Kidara escupiendo arena.
Nada, es que el cordón de mi zapato estaba desatado – dijo agachándose – bien... listos, tres, dos, uno... listos... esperen! – está vez, no preguntaron nada, le amarraron un parche a la boca, y Gon contó.
Tres, dos, uno, listos? Ya! – el correr como una carrera los hizo acelerarse mucho; llegaron en unos instantes muy breves, Killua iba último, pues para que perdieron por hacerlos caer dos veces así, Leorio falsamente se ofreció a abrochar sus cordones, bueno la verdad lo hizo pero de otra forma con tal de que tuviera que ir saltando. A fin de cuentas Kurapica ganó. El oasis era de verdad, tomaron a Leorio por los brazos y lo tiraron al agua para ver si era real... bueno si era, pero que mas da?
Este es el lugar de reunión? – preguntó Gon, con los ojos brillantes.
Si, ella también tiene que venir desde el campamento... veo que estás emocionado, por que? – le preguntó sentada a su lado. Tenía una mirada muy decidida mientras miraba su reflejo en el agua. todo estaba enrojeciéndose poco a poco, la puesta de sol estaba muy cerca..
Si, ellos son fuertes? – le preguntó.
Lo son, ellos son hunters entre los mejores 100, y otros entre los mejores 500, pero ella es muy extravagante fuera de combate, pero es astuta y una chismosa, pero es confiable – dijo relajada – al parecer nos apuramos mucho, nos adelantamos 15 minutos... – dijo mirando la hora en su hand phone.
Y por que vas a participar? – le preguntó Gon, muy interesado.
La verdad, tengo muchas cuentas pendientes, y creo que así resolveré al menos el 30 de ellas... – dijo con un aspecto ciertamente "bonachón".
Crees que pueda hacer Algo en esta batalla? – le preguntó.
No – Gon la miró un tanto desilusionado – se que te anima poco pero no puedo permitir que estés en esto; aquí tienes que asesinar sea como sea; y tú no eres un asesino y tampoco quiero que lo seas, tú estas limpio y quiero que te mantengas así – dijo mirándolo profundamente.
Es verdad, yo no quiero matar a nadie... – dijo triste.
Pero no quiere decir que no te vayan a entrenar – dijo con una voz reconfortante.
En serio? Genial! – dijo muy alegre.
Aunque no hay mucho que hacer... ya eres bastante fuerte... – dijo mirándolo de reojo – apuesto que tú también tienes un asunto pendiente... que caprichoso... ( ¬¬ )
... Kidara! –gritó Leorio, y la tiró de la manga hacía el agua.
oye! Estamos ha..- y hundió su cabeza en el agua. Killua bajaba de una palmera, cargando un par de cocos.
Gustas? – le preguntó a Gon – que te pasa?
Es que Kidara me dijo que no me dejaría participar en esto... por que no soy un asesino... – dijo tomando el coco, sin entristecerse.
Una batalla de hunters donde debes matarlos... – dijo Killua bebiendo el agua del coco – la verdad Gon a mí tampoco me gustaría que te convirtieras en un asesino; cambiaría tú manera de ser – dijo partiendo el coco con los nudillos.
Tú crees que cambiaría? – preguntó interesado, mientras observaba a Kurapica hundir la cabeza de Leorio y Kidara en el agua desde la orilla.
La gente cambia cuando se vuelve asesina; Kurapica antes no era así y tú sabes por que, y supongo que Kidara sería distinta, yo también sería distinto! – exclamó mordiendo fuertemente la cosa blanca del coco para comer un poco.
Cierto; son cosas que no se pueden cambiar... Killua tú quieres ser más fuerte? – preguntó, Killua estaba más emocionado que él respecto al tema.
Por supuesto, aún no creo poder vencer a Irumy – dijo botando finalmente la corteza del coco.
Tú crees? Yo creo que eres muy fuerte... – dijo extrañado.
La verdad es que quiero demostrarle a mi familia que no necesito más entrenamiento, por eso debo vencerla con ventaja – dijo echándose atrás.
Ya veo; yo quiero ver que tan fuerte puedo ser, para poder ver a mí padre... – dijo mirando el cielo entre naranjo, rojo, Rosado y celeste.
Aún crees poder encontrarlo? – preguntó mirándolo un poco incrédulo.
Por supuesto! – dijo tomando algo del agua del coco – no pienso rendirme nunca!
Gon crees que el este en esto? – le preguntó pensándolo bien.
Lo dudo, él sabe donde estoy, así que el escapara, por eso necesito ser más fuerte, para poder cazarlo – dijo con entusiasmo.
Por algo eres tú Gon; no creo que no lo logres! – dijo, en ese momento, los demás salían del agua, y se secaban usando nen.
"Ross" se acercaba con dos compañías... habían llegado ni un minuto más ni uno menos...
Kidara se quedó mirando un instante, Killua levantó su vista junto a Gon, las tres personas que se avecinaban llevaban capuchas, como los que van por caravanas por el desierto. Los ojos de Ross, que eran lo único que podían ver a parte de sus pies, sus ojos eran muy penetrantes, el perfilador había hecho que sus ojos se vieran atrayentes, y extrañamente eran de un color lila. Sus compañero(a)s tenían los ojos castaños, e incluso la misma altura. Sus presencias eran muy notorias, llegaban al punto de llegar a intimidar.
A Killua le dio algo de sarcasmo ver a Kidara, Kurapica y Leorio estar allí secándose mientras una persona que parecía no tomar las cosas a la ligera los miraba.
Kidara... – susurró Kurapica, mirando de reojo hacía a tras.
Sí, ya me había dado cuenta; esa mujer siempre logra que su presencia sea notoria – dijo amarrándose el cabello, aún húmedo.
Ella es Ross? – preguntó Leorio, el ver sus ojos ya lo había hecho tomar interés.
Que crees? – le dijo Kurapica, con una expresión como de "no te impresiones".
... veo que trajiste compañía – dijo la voz de la que era Ross – y no parece ser gran cosa.
Dime que tú no trajiste, son mis compañeros, tiene algo de malo? – preguntó poniéndose otra vez la túnica, ya seca; la tarde empezaba a enfriar.
No te avergüenzas de estar en esas condiciones? Se supone que deberías estar bien presentada – dijo con una mirada de desdén.
Dime que tú no llevas esos trajes traslucidos, ni esas joyas doradas bajo la capucha – Ross cerró los ojos, al parecer Kidara había dado en el clavo.
Ese es mi estilo, pero al menos no estoy mojada..
...oye! tú crees que el sudor se limpia solo? – le preguntó Killua caminando con las manos en la cabeza.
Niño yo no sudo; y no me hagas problemas – dijo con una mirada que intentaba intimidarlo, pero como es "él" era muy dudoso que lo lograra.
Ross te presento a Gon Freecss y Killua Zaoldyeck, mis posibles pupilos – dijo Kidara acercándose a ellos.
Pupilos? – preguntaron los demás a excepción de los acompañantes de Ross.
Zaoldyeck? Freecss? – la mujer se bajo el gorro de la capucha, mostrando un rostro propio femenino, con una piel tostada, una mascarilla de maquillaje muy sencilla, su cabello era color café, amarrado por una gasa, y en su frente una cadena dorada con una perla color nácar que se veía ciertamente exagerada. Este rostro se limito a sonreír – tienes por pupilos al hijo de uno de los mejores hunters y el predecesor de una gran familia de asesinos?
Mmm déjame pensar... – dijo con una mirada que aparentaba pensar - no, son mis amigos – Gon y Killua se quedaron mirando tanto a Kidara como a Ross. Primero a Ross por saber quienes eran, y a Kidara por la respuesta.
Amigos? Desde cuando aceptas que tienes amigos? – preguntó con una sonrisa de satisfacción – la verdad no me extraña; te presento a mis pupilas por el momento; las hermanas Ann y Laine – dijo, en ese mismo momento ambas bajaron sus capuchas, era idénticas, lo único distinto en ellas eran sus cabellos, el de una era negro y el dela otra castaño muy claro, las hacían ver como si fueran el lado bueno y malo de una misma persona.
Lo sé; les explique todo lo que sabia así que deberás dejarlos pasar – pero los otros no entendían a que ser referían con pupilos exactamente – y podrías explicarles como funcionan las cosas aquí – antes de que Leorio pudiera preguntar algo.
Se nota que dejaste el caso hace tiempo, muchas informaciones han cambiado, si me permiten, en esa arboleda de allí – dijo apuntando un punto verdoso en el horizonte – hay un vehículo, así llegaremos a la cuidad.
Cuidad? Vehículo? – se preguntaban los demás.
Cuando edificaron el proyecto de la cuidad? – preguntó Kidara ya corriendo bastante más adelante, dejando a los demás a excepción de Ann y Laine que las seguían perfectamente, se habían quedado congelados pensando - ...oigan! apúrense o tendrán un largo tramo que correr!
Por que no avisas cuando partes! – le gritó Killua.
Muchas gracias! – gritó con sarcasmo Kurapica.
En la arboleda, entre medio había un monte de tierra que no se notaba a simple vista, y que tampoco llamaba la atención, abajo había un Jeep, de color negro. Ross camino lentamente hasta él, con su dedo toco la cerradura y sonó un suave "clic", y las cerraduras de abrieron. Todos entraron apretados, se sentían como una lata de sardinas.
por que no lo usaron antes? – preguntó Leorio – así no deberían haber caminado.
El problema es que se activa con nen, fuera de está zona no se puede usar nen, los mercenarios sabrán que estamos en esta zona de la isla; y esa no es la idea – contesto Ann.
Ósea que tiene censores; quiere decir que saben que ustedes están aquí, por que no los han atacado? – preguntó Killua poniendo su pie sobre la cara de Gon, realmente iban muy apretados, Laine y Ann iban juntas adelante, y ellos 5 detrás, constaba que el jeep no era muy grande.
Ciertamente saben que estamos, pero no atacan por la torre del libro – contesto Laine.
Torre? – preguntaron los demás.
El libro esta el una torre que lo protege; la torre parte a la mitad la isla, la gente con intenciones de batalla no puede pasar la barrera – dijo casi gritando Ross cuando saltaban una duna, y los tripulantes saltaban chocando sus cabezas contra el techo del vehículo.
Así en este lugar el libro lo decide todo; Ross eso que está allí es él proyecto del que hablamos el año pasado? – preguntó Kidara apuntando un punto en el horizonte entre dos montañas.
Si, lo es, tú proyecto fue tomado muy en cuenta, pero allí sólo están los postulantes para esto, tenemos un límite para las personas que podemos llegar a entrenar.
Entonces...
Maldición! Podrían explicarnos algo ahora que estamos aquí? – preguntó Killua a gritos. Ross detuvo el auto.
Vamos a cenar en la ciudad , allí les explicaremos lo que se les ocurra preguntar – dijo Ross cortante.
Por primera vez en el camino se quedaron callados, algo en la atmósfera dentro de aquel apretado jeep evitaba que sintieran los deseos de hablar.
Poco a poco se vieron algunas construcciones, y vieron una pequeña cuidad, como una mini metrópolis. Realmente era algo curioso, habían todo tipo de cosas que tenían las grandes ciudades, en un lugar que era prácticamente un pueblo. Podían ver muchas luces de neon, y muchos jóvenes caminando de un lado a otro. Gon notó que todos llevaban unas bandas en sus brazos derechos, de distintos tonos, y distintos signos.
Ross se acercó a más velocidad, ya era de noche, antes de acercarse mucho al pueblo lograron ver una luna grande, al entrar a la cuidad las luces opacaban aquello llevándolos a un ambiente nocturno como las vegas.
que alivio! – exclamó Killua estirando los brazos al salir del jeep.
Es cierto, en especial después de que Leorio se... – intentó decir Gon, pero Leorio le tapo la boca mostrando una falsa sonrisa.
... ciertamente por unos instantes el jeep apestaba... – susurró Kidara ¬¬
... de donde sacaste a ese tipo? – preguntó Ross caminando hacía una zona donde no habían luces de neon y donde realmente se descansaba la vista.
La verdad es que si es mi amigo, pero... realmente me avergüenza en muchos casos – dijo Kidara tapándose la mitad de la cara con su mano.
Cierto! Señorita Ross debe decirle a la señorita Kidara lo del nen – dijo Ann a Ross con un tono muy humilde, como si fuera una sirvienta.
Es verdad, casi lo olvidaba; Kidara debes usar ropa que no sea de nen, no puedes usar tú aura aquí; me harías el favor? – preguntó.
Por que? La cantidad es mínima, anteriormente no lo descubrieron – dijo mirándose la túnica.
Pero es por seguridad y Haku me regañara – dijo caminando por la calle directamente a una tienda de ropa.
Lo haré, pero con una condición – dijo suspirando – tú no me elijas la ropa! Consta que lo hago sólo por eso.
Killua no deberías reírte... – susurró Gon a Killua que se reía solo.
Es que no lo pude evitar... – por un instante se imagino a Kidara vestida como Ross, como una bailarina exótica... ¬¬
Ya entiendo por que no quieres que no... – dijo Kurapica intentando reír, era obvio que era muy complicado para ella en especial vestirse, si no es a su capricho.
Entonces como le hará? – preguntó Leorio, al oído de Kurapica.
Por que tengo que saberlo yo? – le preguntó, sintiéndose como si le insinuara algo.
Leorio que estás pensando? – preguntó Gon al verlo bastante pensativo.
Nada... – y miraba a Ross con los ojos muy grandes.
Se nota que este viejo no tiene remedio, no se le a quitado lo baka (tonto, imbecil) – dijo Killua caminando junto a Gon dejando a Leorio atrás mientras se seguía imaginando algo.
Kidara iba cohibida, todos la seguían casi corriendo, hasta llegar al punto en que se alejó corriendo. Simplemente la perdieron de vista, a la hora volvía con una bolsa en la mano, y vestida muy sencillo; un chaleco color beige con una blusa blanca abajo, y pantalones parecidos a los acostumbraba usar Killua. Iba muy sonrojada.
Ninguno le dijo nada, no se veía nada mal, Killua se sintió extraño, se sintió imitado.
Kidara, por que me recuerda a alguien esa ropa? – dijo Leorio riendo.
Es cierto, me recuerda mucho a.. – intentó decir Gon, pero ella cada vez estaba más nerviosa.
.. la verdad es que no tienes remedio – susurró Kurapica.
Miren así acostumbro vestir en otros casos... – susurró, como intentando aparentar que no le molestaba.
La verdad se parece a mí ropa... – de pronto fijo su mirada en la bolsa – esa tienda no es...
La verdad es que aquí puedes encontrar cualquier cosa – dijo Ann – sea como sea no podemos molestarla por como se viste, así que ahora podríamos continuar, no? – sugirió.
Espera – dijo Ross acercándose a Kidara – podrías hacer desaparecer eso – dijo pasando sus dedos sobre sus cicatrices – y por amarrarte un poco el cabello.
Ya... – y en un instante vestía distinto otra vez, era el mismo traje que usó en el hotel donde se entrevistaron.
Me parece mejor así, ni siquiera de nen, sólo intercambió con lo que llevaba en la bolsa – susurró Kurapica y se dirigió a donde les mostraban Ann y Laine.
Opino lo mismo – y simplemente siguió caminando, Kidara estaba muy molesta, al fin y al cabo debería haberse puesto eso. Pero el tipo del a tienda le había dicho ; " no! Así están de moda!" y a su vez se compro algo que a ella le gustaba. Solo por hacerle caso... más tarde le enviaría un regalo, como gracias a su genial idea, ahora Killua se sentía intimidado al ver que ella se había vestido muy similar a él.
Con un instante que miraran a Kidara y les daba escalofríos, era natural que se sintiera así, pero sea como sea tenían que comer algo, un viaje de al menos 8 horas sin comida y algo de agua por el desierto era muy agotante. El restaurante era algo realmente impresionante en una pequeña cuidad en medio de la nada. Era de 5 estrellas con una carta muy extensa. Al terminar estaban realmente muy llenos y se prepararon para escuchar lo que Ross había intentado decirles.
De todas formas, tuvieron que esperar a que Kidara se desquitara del vendedor, no podían estar muy tranquilos con la atmósfera que producía su molestia. El pobre hombre quedo allí tirado en su lujosa tienda, todo moreteado. Por otra parte todos miraban muy curiosos el pueblo, cuidad, mini metrópolis... como quieran decirle...
realmente es un oasis en el desierto – admiro Leorio.
Es cierto, pero por que construirían algo así en el una isla en medio de la nada? – preguntó Kurapica.
Siempre tienes que tomar otro tema para que las cosas pierdan su brillo? – le preguntó Leorio ya molesto, siempre tenía que irse a los detalles...
La verdad es que es un lugar para que se queden los postulantes ser pupilos – le respondió Ann.
... que son pupilos? – pregunto Gon.
Es cierto, entiendo vagamente a lo que se refiera en este caso – incluyó Killua.
Laine, explícales tú, por que después tengo mucho que hablar...
Que tiene que ver?... – susurró Killua.
Los pupilos en esta batalla, son los acompañantes de los generales, se supone que debemos luchar con estas reglas por que la isla esta regida por esa regla que puso la persona que creo la torre que está en la zona sur de la isla. Son 150 los generales elegidos en está batalla, a su vez ellos tienen unos acompañantes que son los pupilos, yo y mi hermana somos aprendices de Ross, ósea debemos aprender de ella, su responsabilidad, como la todos los generales es entrenarnos, está cuidad está llena de reclutas, algunos vinieron por su cuenta tras encontrar la información respecto a está batalla, y otros fueron elegidos por el consejo para que viniesen.
Puedo seguir preguntando? – pidió Killua.
Claro, en estos instantes es cosa de Laine responder – dijo Ross mirando por la ventana de la tienda mientras Kidara pateaba aburrida al vendedor, al gerente y una vitrina – Kidara podrías dejar de jugar?
Supongo que no saldrá hasta que se desquite completamente.. – le replicó Kurapica, ella aparentaba no escuchar y proseguía con la labor de romper cosas.
...que clase de cosa tan terrible hicieron estos tipos para que la corporación de hunter tomara la decisión de eliminarlos de está forma? - preguntó Killua.
Es cierto, Kidara comentó algo sobre unos asesinatos masivos – dijo Gon mirando fijamente a Laine – que fue?
Sinceramente fue algo terrible por mi opinión; ellos necesitaban un lugar para establecerse en la isla, así que atacaron la única aldea de la isla, y mataron a todos los habitantes, en otras ocasiones habían hecho cosas muy similares para ocupar lugares para atacar, pero la que hicieron aquí fue un problema muy grave, la gente que vivía aquí, eran protegidos por algunos países, exiliados, por esto la corporación entró en conflicto con varios consejos internacionales, pero tomaron esta decisión a causa de que averiguaron sobre el poderoso instrumento Hatsu que había en la isla y amenazaron con usarlo contra masa de personas para que les entregaran derechos – dijo mirando de reojo a su derecha, había un grupo de jóvenes riéndose y caminando por la calle haciendo mucho ruido.
Supongo que eso fue la gota que rebaso el vaso – finalizó Killua.
Ya veo – dijo Gon pensativo – por que crees que lo habrás hecho?
Yo creo que es por que la gran mayoría de ellos era aspirantes al examen del hunter pero no pasaron – dijo Ann que había estado escuchando – supongo que les dijeron que algunos seguían a aspirantes que sí habían pasado, y de esta forma conocieron el nen, no?
Si, Kidara lo había comentado...
Oye! Reese! Que haces aquí? – preguntó Laine al grupo de jóvenes de la otra cuadra. Eran 3, el que respondía al nombre de Reese era uno de cabello castaño, con mechas teñidas de un color rojizo, y vestido con ropa típica de los jóvenes que les gusta seguir la "moda".
Ah? Maldición... – dijo él mirándola impresionado – no ibas a buscar a alguien? – preguntó intentado salirse del tema.
No se supone que deberías estar en el centro? – le preguntó regañándolo Ann.
Quien es? – preguntó Gon.
Es un compañero en el centro, el entrena con nosotras, pero se supone que debería estar allí, ya es la tercera vez que se fuga... – dijo Laine.
Agradezco que Ross nunca lo castigue y que nunca le diga nada al señor Haku... – susurró Laine.
... Laine, si le voy a decir – dijo Ross – la tercera es la vencida.
Que es el centro? – preguntó Leorio.
Es la base – le dijo Kurapica – no es obvio, por cierto, Kidara ya se desquito...
Por que la dejas? – le preguntó Leorio extrañado.
La verdad ella es así, y no me gustaría viajar con ella de mal humor – dijo de manera explicita.
Es cierto; como te llamas? – preguntó Ross mirándolo de reojo.
Kurapica – era cierto, ella no lo había preguntado.
Leorio.
Eso ya lo sabia – dijo dirigiendo su mirada sus pupilas mientras perseguían a el grupo de jóvenes a quienes les habían gritado de una calle a otra – Ann, si no los puedes atrapar te daré un castigo! Y tú Reese, Ishii, y Morvern, si los atrapan en los siguientes 20 minutos también los castigare!
Siempre están entrenando? – preguntó Gon mirándolos.
Deben hacerlo, pues son novatos, quieres tratar? – le preguntó sonriendo. Kidara salía de la tienda tranquilamente tras golpear a casi todo el personal de la tienda.
Te sientes mejor? – le preguntó Kurapica parándose.
Que crees? – dijo observando a los 5 pupilos correr de un edificio a otro. Ann y Laine iban histéricas – Gon, Killua atrapen a los 5.
Desde cuando nos mandas? – le preguntó Killua sentándose, demostrando su rotundo NO.
Desde que entraron a esta isla todos ustedes estaban bajo mi responsabilidad, y aparte los entrenaran – le dijo mirándolo fríamente – si lo logran les conseguiré algunos dulces.
Que rápido cambias te tema... – dijo Kurapica insinuándole.
Deja de molestarme / se molesto Kidara.
... tengo una pregunta – dijo Ross levantando la mano mirándolos curiosa, tenía una paleta de chocolate en las manos a medio morder.
Si? – preguntaron al unísono, entes de que exageraran como siempre lo hacían.
Son hermanos? – preguntó pautándolos alternadamente con su dedo.
No – dijeron extrañados mirándose.
Oye! Kidara vamos a buscarlos – dijo Gon en el techo del edificio de en frente.
Si, haz lo que quieras... No es de tú incumbencia Ross – le dijo dándose la vuelta. Kurapica de pronto se empezó a reír ligeramente.
Entonces, parecen hermanos... – dijo sin entender.
La verdad... – Kidara le dio un codazo en las costillas a Kurapica .
Hay cosas que un hombre como tú no deberían decir...
Ross agradecería que te quedaras callada – dijo Kidara caminando en dirección fuera de la cuidad.
Te importa si trajimos tú auto de Cimaria? – preguntó Ross jugando con unas llaves.
Mi auto? - dijo haciendo memoria...
Es cierto! – dijo Leorio – puedo...
No – dijo Kidara sin mirarlo, recordó que él le había dicho que manejaba como "endiablada".
Pero tú tampoco manejes – replicó Kurapica quitándole las llaves de las manos a Ross, cuando Kidara intentó atraparlas.
Veo que sigues manejando mal... – dijo Ross alegre.
No te imaginas... – dijo Kurapica dándole una mirada de ironía. Kidara lo miraba a sus espaldas murmurando cosas...
Por otra parte Gon y Killua estaban ya a unos metros de los otros 5 novatos, no habían dicho una palabra, la idea era que no los oyeran. Killua pensó que Gon se había dado cuenta, pero de pronto intentó saludarlos, Killua se paró sobre su cabeza ¬¬, retrasándolos un par de metros, y a su vez haciendo que los delataran.
El problema empezó cuando ellos se acercaron, y Ann y los demás se escondieron, eran veloces, y sabían usar el nen. Gon tubo algunos problemas, pero fuera como fuera no estaban a sus niveles. Los ataques consecutivos a ojos de Killua y Gon fueron un gran error de parte de ellos.
Gon! Puedes dejar de probar? – preguntó Killua.
Pero...
Nos quedan 10 minutos, ya sabemos que técnicas tienen, así que vamos nos, quiero saber que nos dará Kidara! – dijo Killua con arrogancia, al terminar la frase, Laine, Ann, Reese, Ishii y Morvern se habían detenido frente a ellos.
Quien te crees? – le preguntó Ishii, era de una aspecto muy peculiar, a diferencia de los demás, su piel clara, y sus pecas resaltaban de los demás, como su cabello rojizo. Vestía casi de traje a excepción de que llevaba el primer botón de su blusa desabrochado, la blusa fuera del pantalón, no tenía corbata, y usaba un abrigo largo verde oscuro.
Nadie, simplemente tenemos que atraparlos para que nos entrenen – respondió Killua sin inmutarse, estaban indignados, inclusive Ann y Laine también estaban molestas.
...no le hagan caso! – dijo Gon poniéndose en frente – nos dijeron que debíamos atraparlos, si lo hacíamos nos dejarían entrenarnos – dijo Gon intentado que olvidaran los casi insultos de Killua.
Gon! – dijo Killua yendo a su lado.
Con que eso era, pero tú – dijo Morvern apuntando a Killua – no me importa que seas más fuerte que yo, a mí nadie me insulta así, y menos una persona menor que yo – dijo tomando con fuerza el arma que había estado usando para intentar atacarlos, era algo como unas espadas como un shuriken gigante con el centro compuesto por un anillo. Morvern también tenía piel muy clara, ojos muy verdes, cabello negro que hacían un contraste, y vestía con ropa llena de arneses que sonaban cuando se movía. Algo no muy útil...
Él hecho de que sean fuertes no quiere decir que desprecien nuestras habilidades – dijo Reese, guardando en un estuche que pendía de un cinturón, unos alfileres – pero tú nos estás subestimando.
Muy bien, luchare con todas mis fuerzas – dijo Killua sacando sus manos de los bolsillos, y lanzando uno de sus yo-yo's hacía delante.
Killua... – dijo Gon, él estaba siendo demasiado arrogante.
No te preocupes, quiero saber que tanto poder tiene a pesar de ser novatos, quiero saber si este entrenamiento vale la pena – le dijo al oído, al pasar a su lado.
Listos? – preguntó Laine.
Claro – dijeron al unísono todos los restantes.
Killua sacó su otra mano de su bolsillo, y sacó dos yo-yo's, los lazó adelante, contra Reese y Morvern, estos se corrieron apenas a un lado, Killua no se movió en absoluto. Gon usaba cargaba energía en sus puños, y espero a que Laine, Ann y Ishii se acercarán, los tres eran muy veloces, al saltar alto, se asombró al ver que Ann estaba arriba de él, que Laine lo estuviera agarrando del pie con lo que parecía su "cola", y que Ishii estuviera apunto de golpearlo. Pero su ataque no era suficientemente efectivo, Gon tubo un contacto con su cuerpo un instante, y lo envió hacía el piso violentamente. Después corto el "cola" de Laine. Y bajo hacía abajo. Allí Ann también lo alcanzó, ella llevaba Shuko's en las manos, y lo rozó levemente.
Quedaban 5 minutos.
Killua se había movido tres pasos de su lugar original, tenía a Reese atado a un yo-yo, e intentaba golpear a Morvern con el otro. Cuando le faltaba muy poco para poder atraparlo envió una descarga eléctrica. A ambos los azotó, ambos gritaron. Este grito llamó la atención de Gon, Ann, Laine e Ishii.
Killua detente! – ordenó Gon, parecía satisfecho, pero a su vez temía que Killua les hiciera mucho daño a Reese y Morvern. Killua de detuvo inmediatamente, hizo con un movimiento de muñeca que los yo-yo's volvieron a sus manos, estás las guardo en sus bolsillos inmediatamente, en su rostro se reflejaba cierta satisfacción.
Reese! Morvern! – gritó Ann. Estaba muy preocupada, corrió a ellos – están bien? – ambos se pusieron en pie por su propia cuenta, con algo de esfuerzo.
Lamento haberme excedido – se disculpo Gon.
No te preocupes – le dijo Laine – quien se excedió fue Killua.
Supongo que su personalidad es así, no? – le preguntó Ishii limpiándose la ropa, levantándose de entre los escombros dejados por él al ser lanzado hacía abajo.
Sí, pero no es una mala persona – dijo continuando con las disculpas.
No te preocupes Gon – dijo con una leve sonrisa Laine – supongo que de verdad quieren el entrenamiento, no?
Así es! – dijo ayudando a Reese a pararse.
...fue algo difícil... te llamas Gon, no? – preguntó Reese.
Todos son muy fuertes... – comentó Killua – cuanto llevan entrenando?
A lo sumo 6 meses – respondió Morvern rechazando la ayuda de Ann.
Es impresionante! – exclamó Gon – ya quiero probar el entrenamiento!
Veo que les emociona la idea... – susurró Ishii.
La verdad mucho, necesitamos ser más fuertes – dijo Killua acercándose, de pronto miró la hora en su celular – creó que nos están esperando.
Es cierto! Nos pasamos 10 minutos! – exclamó Laine.
Siempre tienes que exagerar con la puntualidad? – le preguntó Reese, pronto de miró – creó que oleré a tostado toda la semana...
Mucho gusto, me llamo Gon.. – dijo el mismo confundido.
Es cierto, no sabemos tú nombre! – rieron.
Me llamo Killua – dijo con una expresión mucho más amable, que cambió bastante la manera de mirarlo de los demás.
Nota del Autor: Shuko era un arma que usaban los ninja, consta de un anillo metálico con garras, se usaba contra las espadas, era muy útil, pero no servia para escalar.
Los 7 se apresuraron, Killua y Gon notaron que estaban nerviosos, al parecer Ann notó que estaban algo confundidos, les dijo que a Ross no le gustaba esperar que los regañaría si llegaban tarde. Gon y Killua se miraron, que clase de castigos serían para que algunos se pusieran un tanto nerviosos.
Killua, debo advertirte, no a todos les simpatizaste mucho – le advirtió Ann – me gustaría mucho que fueras un poco más amable, o te harán pasar un mal rato, y no importa que tan astuto seas, lo harán como sea.
Por que? – preguntó Gon, que también iba pendiente, únicamente, Reese, Ann y Laine iban junto a Gon y Killua, Ishii y Morvern iban mucho más adelante.
Aquí son muy competitivos, por que si no aprendes de largas a este lugar, y te prometo que no es muy interesante si no tienes nada que ensayar, por que pierdes la oportunidad de que te puedan volver a elegir para entrenarte para la batalla.
Ósea vuelven a la lista de espera – simplificó Killua.
Vaya! - exclamó Gon. Ann se rió.
Ójala que les vaya bien, yo debo volver caminando al centro, nos vemos! – dijo Reese.
Por que debe volver así? – preguntó Gon, mirándolo alejarse.
Se supone que no debería haber salido, por eso debe volver caminando – les explicó Ann.
...Él no cambia, se asocia con quien sea, incluso con Morvern e Ishii – les informo Laine.
Esos dos son unos autistas, pero unos de los más avanzados entre los aprendices – siguió Ann.
Ya veo, tiene que seguir el ritmo de los entrenamientos para poder seguir en el juego...
Así es Killua, la lista de espera es algo muy complicado, aunque no lo crean cada persona dentro dela cuidad tiene un 7 de posibilidades de poder ser elegidos para entrar al centro. Pero dicen que van a elegir un grupo de aprendices para entrenarlos de manera especial por alguien... ojalá sea cierto! – dijo con entusiasmo.
Por que? – preguntaron Gon y Killua.
Por que tendrás más entrenamiento que los demás, me gustaría saber quien será el general que nos entrenará... después hablamos más – culmino cuando llegaron al limite de la cuidad, era bastante desolador, las casas y edificios estaban abandonados en esa zona, esa zona era como la parte fantasma de la mini- metrópolis.
Killua no pudo evitar sentirse emocionado, si en 6 meses ellos se habían vuelto tan fuertes, quería decir que ellos se harían más fuertes de lo que eran en poco tiempo, y lo que más quería era tener un encuentro con alguno de los generales... alguno. Pero aparte de eso, sintió que Ross trataba demasiado como sirvientes a Laine y Ann...
Gon, en su opinión, estaba contento, las cosas no habían salido tan mal, pero estaba preocupado por Killua, un chico como él en ese mundo no parecía encajar muy bien. De pronto notó que Laine y Ann volvían a sus actitudes humildes, y serviciales, como si Ross las sometiera a algo.
Después del fin de la cuidad, se habían encontrado con los y los otros, caminaron por la pradera que diferenciaba el desierto de la cuidad, era una prado hermoso, llenó de flores y mariposas... no pudieron mirar el cielo estrellado, el cielo no tenía manera de poderlas, era como un domo que hacía que brillaran demasiado como para poder admirarlas. Pero no importaba estaban allí, y listos para cualquier entrenamiento.
