Kurapica, se detuvo, los demás siguieron adelante, fueran quienes fueran no les permitirían salir al parecer.
Kurapica, no vienes? – le pregunto Gon.
Tengo un mal presentimiento...
Un mal presentimiento? – pregunto Killua corriendo de espaldas.
...no, no se preocupen – dijo haciendo un gesto como retractándose. Killua y Gon se miraron y se recogieron de hombros. Lo único que esperaban era una explicación de Kidara de lo que ocurría.
Kidara los observo bien, y se quedo impresionada. Las tres personas que veía hacían parte de la lista negra que ella seguía. Eran Yuske Urameshi, Hiei y Kurama, acompañados por Zera.
Nota del autor: Ahora se van a preguntar, que demonios hacen personajes de Yuu Yuu Hakusho en un Fick que a sido ya por dos etapas completamente de Hunter?.
Y yo les digo, la verdad me pareció que pintarían bien dentro de la historia. Pues Yuyu y Hunter son del mismo creador. Por lo tanto son compatibles. Por otra parte habían creado personajes con características muy parecidas a ellos, así que me dije "Por que no los pongo a ellos?" así que aquí los tienen. Están bien adaptados, me queme la cabeza intentando hacerlos encajar de manera correcta, así que piensen que tiene "algo" que ver. Así que a ls Fans de Yuyu y/o Hunter creo que les va a ir cayendo bien. no creo que sea necesario describirlos...
Kidara, no te puedo permitir salir – dijo Zera – se que no soy de esas personas que obedecen todas las ordenes, pero esto viene de mi parte, así que date el tiempo de escucharme.
Que hacen ellos aquí? – pregunto.
Veo que sigues recordando esa mala experiencia – dijo con optimismo Yuske.
Pero no te preocupes, no estamos aquí para vengarnos o algo por el estilo – completa Hiei sentándose sobre el muro.
No tiene que ver con eso – dijo, por un instante cerro los ojos, como reteniendo algo - ...sinceramente me costo mucho capturarlos como para que los pongan a trabajar conmigo.
No te guardamos resentimientos – le dijo Kurama, viéndola muy tensa.
No es necesario que le digas eso – le contradijo Hiei.
Pueden callarse? Quiero hablar con Zera – dijo Kidara cortante.
Veo que sigues siendo la chica terca y orgullosa... – dijo Yuske con una gran sonrisa, pero guardando silencio.
Kidara no había prestado atención, como los demás al lugar a donde estaban, que no tenia comparación con el lujoso hall que habían dejado atrás. El lugar estaba al aire libre, como si fuera el patio trasero del coliseo, el espacio era enorme, aunque se hacia muy poco cuando con la cantidad de pequeñas casas de dos pisos que estaban ubicadas de cualquier forma en el patio, dejando como un circulo en el centro. Nadie rondaba por allí. El suelo estaba cubierto de una suave capa de hierba, de cuando en cuando habían algunos árboles, y habían paredes con motivos románticos alrededor, de un metro y algo de altura, donde Kidara y los 4 personajes estaban conversando. Todas las casitas parecían ser muy modestas. En el fondo, se ubicaba una construcción mas grande. Notaron que si había movimiento dentro de ellas. Había mucha gente metida dentro...
Mira – exclamo Gon, apuntando la casona – huele bien...
uhm? – Killua levanto la nariz, un aroma apetitoso entro por su nariz – es cierto!
Este lugar parece un lugar para los sirvientes... – susurro Kurapika.
Y pensar que dentro era tan lujoso – comento Leorio mirando su alrededor girando.
...Oiga, nosotros vamos a ver quienes están allí! - exclamo Gon tirando de la manga a Killua, y llevándolo consigo hacia la casona.
Yo nunca dije que iría contigo! – dijo, pero simplemente siguió a Gon.
Oigan, después me dicen en que termino el asunto de Kidara! – exclamo Gon entrando por la puerta.
...esos dos, parecen ser los únicos contentos de estar aquí – dijo Kurapika bastante mas relajado – de pronto sintió un gran sonido, miro hacia atrás, un pedazo de la pared había caído al otro lado. Los 5 ya no estaban.
Quien dice que no estoy contento? – dijo Leorio, estaba pegado a la ventana, miraba algo, quizás que... – tu eres el único con Kidara!
Ah? – Kurapica se acerco, dentro habían muchos niños – Leorio, tienes unos gustos muy extraños... – dijo mirándolo de reojo, que estaría mirando tanto en unos chicos?
La verdad es que dentro de veían muy divertidos, como cualquier grupo de amigos. Algo comían, Gon y Killua estaban dentro, nadie al parecer los había notado, estaban allí parados, sin algo en especial que hacer aparte de mirar impresionados. Killua por un instante se quería retirar, para seguir a Kidara y escuchar la explicación. Pero una voz llamo su atención, que lo llamaba y a su vez le dio un enorme escalofrió.
Killua? – pregunto una voz, MUY alegre.
...mm? – Gon, tanto como Killua miraron atrás.
Hola! Eres tu Killua! – exclamo una chica, parecía de unos 11 años, su cabello era de un extraño rosa chicle, muy desordenado; sus ojos eran entre un verde y un azul muy oscuros; su piel extremadamente clara, pero sus mejillas eran rosadas, usaba un vestido verde con un trébol bordado a la altura de su cadera, y un chal azul. Usaba un collar muy extraño, era de varias piedras de colores fríos entrelazadas.
Clef? – Killua trago saliva, parecía espantado.
Quien creías? – dijo muy alegre, mostrando una hermosa sonrisa – Hola – dijo mirando a Gon, después de abrazarse a Killua.
Hola, me llamo Gon, Gon Freecss – dijo mirando como Killua no hacia nada por evitar aquel abrazo.
Hola, me llamo Clef! – Gon miraba la cara de Killua, que le decía; "vamos nos!". Gon no sabia muy que hacer, o seguir allí hasta que la chica empalagosa se fuera o esperar a que Killua escapara.
...Clef! que haces aquí? – le pregunto – no deberías estar en Padokia?
Em me perdí un día, y termine tomando el examen del Hunter, y ahora mi maestra me puso aquí – dijo, restregaba su rostro contra Killua.
Dejando el tema de Killua mientras, el intenta safarse de Clef con pinzas, soldadura o lo que fuera de su "amiga"... Kidara seguida de bastante lejos por Kurapika, veía algo mucho mas complicado. Los cuatro eran a simple vista personas muy fuertes. Kurapika estaba bastante atrás, le preocupaba como podría reaccionar Kidara frente a todo esto. Mientras avanzaban pronto llegaron a un lugar que tenia varios árboles enormes repartidos por todas partes, era un desierto sombreado...
Kidara, realmente no dejas de ser muy irritable – dijo Yuske desde uno de los árboles, se había agachado y la miraba contento, con una sonrisa – y veo que esta vez vienes acompañada.
El viene por su cuenta – le respondió, de una rama mas alta salto hacia abajo Kurama.
Kidara, deberías aprender a ser un poco mas amable – dijo sentándose.
Kurama tu sigues preocupándote de esas cosas – dijo Kidara con sarcasmo.
Me preocupa, pues aquí deberemos trabajar juntos – respondió, con un tono bastante amable, de seguida también bajo Hiei, seguido de Zera.
Pues a mi no me agrada – susurro Hiei.
...cállense – susurro Zera – vinimos hasta aquí para hacer un trato, así que no hagan que se enoje mas de lo que ya esta.
No se cuando admití que esta mujer era el líder de nosotros 4 – susurro Yuske.
Era el único trato que teníamos si queríamos salir de la lista negra – completo Hiei.
Quieren callarse, no los seguí hasta aquí para escucharlos pelear o discutir – dijo Kidara cortante. De manera muy extrañable, los 4 guardaron silencio.
Bien, si entenderás, nada es como lo acordamos hace un par de años, y no hay mucho que podamos hacer frente a eso, por que los imbeciles del consejo pusieron a Haku y a Kein a cargo; en resumidas, Kein no se interesa por nada respecto a la relación de la gente de aquí dentro, y Haku hace todo según le sugieras Ross – dijo Zera acercándose a Kidara y sentándose en el piso.
Y también han integrado a ayudar a muchos de nosotros – dijo Yuske también sentándose al lado de Zera.
La verdad no me va a agradar tener que trabajar con ustedes cerca de mí – Kurapica acababa de llegar, caminaba lentamente, para sentarse como los demás en el piso, Kurama y Hiei se quedaron sobre el árbol.
Quien es el? – le pregunto Zera – lamento haberlos dejado así, yo tenia ordenes de que ustedes no entraran, pero preferí hacer eso, los deje dentro del deposito de comida.
El es Kurapika es mi... – de pronto lo miro un instante, Kurapika se hecho atrás, mirándola como si pasara algo muy extraño por sus cabezas, pero de manera paralela.
Me lo dirán después - U dijo Zera intentando no salirse del tema, como siempre ella tendría algún problema con decir quien era específicamente, y también a su vez para evitar hablarle con sarcasmo.
...perdón – dijo Kidara tosiendo un poco. Kurapika se había molestado; pero no le importaba - que hacen ellos aquí?
Veo que tu nunca tienes vergüenza – dijo Yuske mirándola como a punto de reírse – nosotros después de que nos atrapaste, nos mantuvieron vigilados todo el tiempo; y realmente era fastidioso, pero hace un par de meses nos dijeron que nos dejarían fuera de vigilancia si trabajábamos en esto... y a resultado bastante bien! – dijo con optimismo. Zera lo golpeo en la nuca.
Mentiroso... – susurro – a ti solo te gusta por que uno de los médicos es Keiko!
No! – dijo sonrojándose ligeramente – no tiene nada que ver! – Hiei callo sobre su cabeza.
No se salgan del tema, Kurama descubrió que están siguiéndote Kidara - dijo volviendo a saltar – apresúrense, por que al parecer son los matones del mes pasado... – y tomo dirección hacia el coliseo.
Yuske – susurro Zera.
No hay problema – dijo corriendo y alcanzando a Hiei.
Nosotros somos los guardianes de las puertas del coliseo, y por venir a explicarte todo esto dejamos nuestro lugares – dijo mirando a lo lejos.
Estarán bien? – preguntó Kurapika parándose.
Ellos hacen parte de los primeros 10 de la lista negra que persigue Kidara.
...respóndeme una pregunta mas – dijo Kidara también parándose – tu estas deacuerdo con Ross y Haku?
No – Kidara empezó a caminar hacia el coliseo.
Vas a pelear con ellos? – pregunto Zera. Kurapica se paro a su lado.
No creo que sea bueno que te metas en problemas que no te incumben – dijo con una leve sonrisa.
..pero
yo creo que viendo por mi cuenta todo quedara claro mas fácilmente, y no quiero que Ross venga a explicarme; diles que vuelvan a sus puerta, que después arreglare cuentas con cada uno de ellos – Zera se quedo un instante parada.
Tu no haz cambiado, sigues con esa extraña costumbre – y salto, muy alto, que no vieron el momento en que cayo.
Me impresiona que haya hablado tanto – dijo Kidara dándose la media vuelta y caminando – haz estado muy callado...
No, no te preocupes, solo estaba pensando – respondió. - aquí parece una especie reino con clases sociales.
No me extraña, Ross y Haku, junto con otros muchos Hunters han cultivado la soberbia y no es de extrañar que hagan cosas como estas, no hay que ser un genio para darse cuenta de la diferencia entre ellos y los pupilos.
Si – a lo lejos noto a los 4 guardianes alejarse. Realmente Zera era muy astuta, en un principio había dicho que no le iba a permitir irse, pero solo lo hizo por las apariencias, era para que quienes podrían llegar a perseguirlos lo notaran mas tarde. Pero ya sabia la razón de la furia de Kidara; ahora noto la diferencia anárquica dentro del mundo del Hunter frente a los novatos. Realmente no pudo sentir cierta intriga para saber los secretos del libro del que tanto se hablaba y otras cosas que le habían provocado dudas, pero veía mas que nunca que Killua y sus compañeros también estaban molestos, por una simple razón, la manera en que eran tratados a los pupilos, como verdaderos esclavos de los generales, y mas que nada que los generales no hicieran nada. Compartía ese sentimiento con los demás.
Kurapika? – Kidara estaba detenida frente a tres personas, y Kurapika miraba al frente como mirándolos a ellos, pero eso era solo por el exterior estaba pensando en algo. Pero ella misma mas que nunca necesitaba desquitarse de alguna forma, no estaba mal tener una pequeña riña con algunos matones de los generales – quiero que me dejes sola con ellos.
Sola? – si se quedaba sola, era inminente que quizás los matara.
Si, no hay problema no los matare – dijo poniendo su mano en su hombro, sus ojos por un instante se tornaron rojos. Ella había leído su mente.
Pero de todas formas no me iré – se negó. La verdad sabia que ella no haría lo que el le dijera; normalmente no cumplía de manera correcta sus promesas.
Es momento de que tu acates lo que yo te pido! – los tres matones estaban allí parados sin hacer nada, mirándolos.
Pues no – dijo sin alterarse, de pronto se hecho a reír – bien, pero no los mates, por que...
Bien gracias, ahora lárgate – Kurapica la miro con una cara de "mal agradecida". Los tres matones miraban con los ojos bien abiertos, parecían un poco extrañados por la actitud de ambos. Kurapika salto hacia uno de los árboles, alejándose saltando de árbol en árbol. Devolvió su mirada a los matones; los tres estaban riendo, una (no eran solo hombres) era de piel blanca, y ojos color miel, su cabello era blanco... vestía un vestido verde, y llevaba como una mantilla de un verde mas oscuro en cima, en sus bordes tenia unas pequeñas mostacillas verdes. En sus manos llevaba anillos con detalles de ramas, y como un fanatismo, llevaba sus uñas también de verde. El otro, era un joven de piel medio morena, sus ojos negros y cabello castaño; estaba vestido con una polera de mangas cortas, y sus pantalones tres curatos parecían desgarrados, uno de sus brazos como una cubierta metálica dividida por escamas. Por otra parte, usaba unas bandas en sus muñecas con unas inscripciones raras. El tercer personaje ya lo conocía; era Alaniz. – que miran? – los tres la miraron fijamente, fue tal el silencio que se prolongo hasta que paso un ave entre ellos.
...la verdad pensé en un principio que esto no te interesaba... – dijo incrédula Alaniz. Esta vez iba vestida con unos pantalones estilo militar beige, con botas del mismo estilo, una polera que decía "fox", bajo una chaqueta sin mangas color marrón, su cabello corto y sus rasgos, a diferencia de otras mujeres; sin maquillar realmente le hacían ver como un joven.
Tengo un estirpe que seguir – Alaniz, o Niz; sonrió y le guiñó una ojo, Kidara azulecio.
Mmm supongo que sabes que te tenemos que meter en el calabozo por irrespeto a un general mayor? – pregunto Niz.
Por que ellos no hablan? – pregunto mirándolos. Parecían no tener alguna intención de hacer parte de esto, sus expresiones hacían notar que no estaban muy contentos de estar allí.
Ellos son; Snakeblade, Shun; general 27 y Yuki, Rei; general 47, ambos son generales superiores a nosotros; no tienen por que dirigirnos la palabra – Ambos se acercaron entre si, como para evitar estar cerca de Niz y Kidara.
Tu también? Pensé que eras una persona que tenia carácter... – apretó los dientes y sus puños, Niz la miro directamente a los ojos.
No tiene que ver con eso; si no lo hago también tendré que ir a los calabozos, yo te estaba apoyando respecto a tu proyecto inicial; pero ahora estoy mas interesado en ti... – Kidara levanto la mirada, estaban en una transición entre el rojo y azul.
Quieres dejar de decir eso! – grito furiosa – y de verdad ahora ya no te tengo simpatía alguna!... ahora lo único que quiero es desquitarme... – de pronto al estirar su brazo apareció su báculo - ..y ustedes me van a servir... – dijo moviendo su otra mano, sonando como cuando dos espadas chocan, aparecieron sus garras. Los tres, Shun, Rei y Alaniz iban a atacar después de lo dicho, pero se detuvieron al ver a los lados de Kidara moverse la arena. A sus diestra y siniestra parecieron Kun y Sui.
Como te atreves a decir que nosotros te serviremos para desquitarte? – pregunto Rei, apretó su mano, envuelta en aura. Al estirar su puño contra Kun aparecieron cientos de hojas, y flores. Las plantitas atravesaron a Kun como si ella fuera un fantasma – veo que son solo sombras... – dijo riéndose.
Los generales no se ordenan exactamente por su habilidad de batalla, si fuera así yo iría por el 140, y se que será difícil vencerlos, pero me servirá para descargarme...
Realmente ya comprendo por que Ross ordeno que te disciplináramos, eres una joven terca y muy irritable, con ideas claras; pero de todas formas hay que disciplinarte – dijo Shun de manera casi amable. El joven a pesar de su manera de vestir, su manera de actuar era muy amable, y parecía no ser muy fuerte.
Los tres son amantes de las leyes? – pregunto Sui.
Tus sombras hablan? – pregunto Rei mirando con curiosidad a Sui y Kun.
No son cualquier sombra; a diferencia de otras personas yo poseo 3 auras dentro de mi, y cada una de mis sombras son las representaciones de ellas, pero cada una tiene distintas capacidades a la otra... – Sui estiro su brazo, he hizo un movimientos son su mano como su quisiera agarrar algo de tras de su brazo, al devolver su mano a una posición normal, llevaba una espada larga, Deguon. Kun por su parte simplemente Había estirado sus zarpas. Kidara había transformado el extremo curvo del báculo hasta que este tomara la forma de una hoz.
Garras retráctiles? ... es algo muy curioso – comento Rei.
Y no solo eso – susurro Kun. Las tres extendieron sus alas.
Interesante – comento Shun.
Me encanta! – dijo emocionada Niz. Niz, Rei y Shun, saltaron y se separaron.
...opino que es una mala idea separarse para atacarnos – susurro Kun. Kidara, Sui y Kun se movieron rápidamente en distintas direcciones.
Kurapica iba rápidamente de árbol en árbol, sabiendo que alguien le perseguía. La verdad es que quien quiera que fuese no tenia un buen Zetsu. Kurapika se detuvo en el árbol entre el limite del desierto y la fina pradera que se ampliaba hacia el centro.
...Quien quiera que sea tiene un pésimo Zetsu – dijo alzando la voz, materializo su cadena y la dejo caer, como preparando un ataque. Un joven salto de la copa de uno de los árboles.
Se que tengo un mal Zetsu – dijo sacudiéndose algunas hojas de su cabello.
Por que me seguías? – pregunto lanzando la cadena hacia arriba y atajándola en el aire para hacerla desaparecer.
Solo acato una de las tantas ordenes de mi general; y se que todos sabían que yo estaba observando, pero no tiene remedio; de todas formas no se porque me envían si no voy a decir nada – dijo recogiéndose los hombros.
Ya veo; tu eres uno de los chicos que persiguieron Gon y Killua... quien es tu general? – pregunto, era uno de los pocos jóvenes dentro del lugar que al parecer no parecía influenciando por el clasismo predominante.
Soy uno de los tres pupilos del general 2 Haku, no tengo idea de su apellido... – dijo rascándose la cabeza, como intentando recordar.
Realmente aquí seleccionan a los mejores? – dijo con sarcasmo Kurapika.
Y como te llamas? – pregunto sentándose en la rama. Vestía con ropa totalmente negra a excepción de una chaqueta sin mangas y algo corta de color verde oscuro, a un lado de la chaqueta había una bolsillo, al otro estaba el marcado el signo del Hunter. En su brazo derecho había una banda negra con pequeños detalles azules, también noto un cinturón tenia un bolsillo también, y un pequeño tubo de cuero.
Kurapika – dijo un poco extrañado. Era raro, Ann y Laine eran increíblemente respetuosas, y no cuestionaban nada, a excepción de que estuvieran bajo el permiso de Ross, el era muy liberal.
Yo me llamo Reese Seith, se que tengo un apellido algo extraño...
No hay problema, conozco otros mas peculiares – dijo Kurapika como disculpándose.
Y tu que haces aquí? – pregunto arrancando una ramita y mordiéndola por un extremo.
La verdad no tengo una idea concreta...
Tienes una habilidad nen genial – lo felicito - no se me abría ocurrido nada así.
..tu no dirás lo que hablamos?
Por supuesto que no, lo que mas quería era ver la habilidad de Kidara, pero me descubrieron Hiei y Kurama, así que tengo que volver, y te encontré a ti regresando así que decidí seguirte.
Oye, tu podrías explicarme algunas cosas?.
No hay problema, mientras Haku no me necesite... – dijo bastante alegre – alguna pregunta en especial?
Si, que son esas bandas? En la cuidad también las vi – dijo mirando la banda con los ojos, Reese la miro, en eso no esquivo una rama, y le golpeo en la cara mientras avanzaban por los últimos árboles.
Estas bien? – le pregunto deteniéndose, era extraño que un chico así fuera tan... ya saben...
Si... – dijo tapándose la nariz, que estaba roja – no te preocupes sigamos... – aunque ya tenia algunas lagrimas en los ojos...
Kurapica sintió cierto alivio al ver un ejemplo de los jóvenes que podrían haber allí, pero de todas formas sintió no poder hacer nada por los jóvenes, al parecer todos eran tratados como... esclavos...
Explícate bien... - susurro Kun pisando la cabeza de Shun.
No eres nadie como para hacerme esto, soy 30 números mayor – Kun piso mas fuerte su cabeza, enterándola en la arena.
Quien dice que me interesa este estúpido sistema? Simplemente me caíste mal – dijo con una sonrisa malvada.
...Rei! – grito una voz a lo lejos. Sui apareció de un árbol cargando a Rei, mientras se sacudía la túnica.
..resultaron ser unos fanfarrones – susurro.
No seas tonta – Sui miro a Kun irritada – estamos hechas de aura, no tenemos cuerpos materiales, era obvio que sus ataques no nos pudieran tocar.
Si gracias... lo había olvidado...
Pero Kidara al parecer tiene problemas... – dijo Sui apuntando hacia atrás con su pulgar.
No me digas que esa mujer... – susurro Sui palideciendo.
Ni si quiera lo digas...
Kidara tenia serios problemas, Alaniz era muy fuerte, aunque Kidara fuera mas veloz, Alaniz era mas resistente. Aunque le golpeara con su báculo, lo detenía produciendo una onda. Era tal la fuerte de Niz que seria muy difícil penetrar su defensa. Kidara al retroceder recibía daño; ya que el impacto se le devolvía. En ningún momento Alaniz dudo, pero no se podía negar que el báculo le había dejado algunas secuelas...
es un báculo muy extraño, aun si fuera un arma hecha por nen, no debería penetrar – se miraba la herida con curiosidad, eran como quemadas.
Tu sabes que tiene que ver con la tribu, de pasar de generación en generación obtuvo su aura propia; así que no vayas a despreciar su capacidad – esta vez movió el filo del báculo de tal forma que si lo lanzaba este giraría y volvería como un boomerang.
Es interesante lo que puedes hacer con el... – Kidara hecho su brazo atrás, y torció su cuerpo, apoyo su pie atrás y lanzo el báculo, Alaniz debió esquivarlo, fugas, el báculo volvió, y debió volver a esquivarlo, al darse la media vuelta se topo con la cara de Kidara, esta sonreía, flotaba frente a Niz, sus ,manos pasaron rápidamente por el rostro de Alaniz, ella detuvo ambas manos.
Crees que así vas a vencerme? – empezó a presionar las manos de Kidara. Pero su sonrisa no se borraba; era una sonrisa muy leve pero llena de malicia.
Así no, pero así si... – Kidara giro de tal forma sus brazos que Alaniz no se pudo soltar, extendió sus alas, ya que esta no era la ropa que usaba habitualmente, no tenia el espacio en su espalda para dejar salir las alas, de tal forma que hubo una onda de aura, que incluso a lo lejos, Kurapika sintió... repentinamente su aura se libero de golpe, bajo en picada hacia abajo, y lanzo a Alaniz contra loa árboles. Entre el polvo y la arena. Kidara estaba una vez mas con sus ropas habituales.
...realmente eres un oponente interesante – susurro Alaniz parando entre la arena, al producirse el cráter la arena cubrió rápidamente el agujero en la tierra. El Ren de Niz levanto la arena, como un polvillo – por que tu aura exploto así?
Estuve luchando contigo únicamente con Zhou – dijo Kidara chasqueando los dedos y volviendo a la ropa anterior; esa que tenia las mangas y la falda sobre los pantalones – normalmente siempre estoy usando nen, pero por las advertencias deje de usarlo, cuando hago eso debo guardar y almacenar toda mi aura, y cuando la libero se puede decir que explota.
Mmm tomare esto como si me hubieras vencido – dijo dejándose caer en el piso – pero a la siguiente no te dejare ir... – la malicia lleno su rostro.
Ni lo sueñes... – dijo dándose la media vuelta, y arreglándose la chaqueta. Intento irse muy rápido. Sinceramente, había tenido que hacer eso para que no se notara que había abierto la parte de la espalda de su ropa. Llevaba su túnica puesta recelosamente sobre sus hombros.
...al parecer te dio muchos problemas – susurro Sui – te haz oxidado...
no tiene que ver con eso, siempre hay alguien mas fuerte que tu... – se excuso Kidara Sui se rió, Kun saco su pie de la cabeza de Shun, ambas como vapor volvieron al cuerpo de Kidara – ustedes dos – dijo mirando hacia el coliseo y dándoles la espalda – váyanse pronto, de sus heridas no tienen nada que lamentar, así que apresúrense a llegar al coliseo...
Y salto a un árbol. Se soltó la túnica, y se amarro la polera de su traje de tal forma que su espalda quedaba descubierta; cierta persona la regañaría por eso , pero por ahora no tenia mucho que hacer, si no podía usar hatsu como siempre lo hacia.
Al llegar al coliseo, se encontró con Zera en la puerta Norte.
Te daré tu habitación, sígueme – de esta forma, sin que Kidara dijera nada, la siguió por los pasillos similares al laberinto de un gran castillo. Tras unos minutos Kidara tomo aire.
No quiero una habitación aquí – Zera no dijo nada – incluso prefiero dormir en un árbol – Zera siguió en Silencio.
Zera la llevo hasta una escalera de caracol, parecía interminable mientras se dirigía hacia arriba. Zera simplemente salto hacia arriba, Kidara la imito. Arriba había una gran sala, todo parecía ser morado a excepción de los vidrios un jarrón con flores blancas, puestos en el centro de la sala, sobre una mesita que era como púrpura... ninguna de las dos hizo algún gesto, Zera bajo sin decir una palabra.
No a cambiando – susurro Kidara mirando sobre su hombro las escaleras – habla cuando es necesario nada mas... – observo la habitación, habían 5 puertas, una tenia el numero 74, en letras doradas, y las otras cuatro, no tenían nada escrito. Pero no pudo evitar tocar las puertas, de alguna madera exquisita, con grabados en las esquinas., con motivos de flores. Miro la escalera de caracol una vez mas, y vio que seguía, pero no subió. La habitación donde estaba ya era suficientemente ostentosa para alguien como ella.
Kurapika iba guiado por Reese entre las apretujadas construcciones hasta el comedor que había visitado unos instantes antes. Desde que había salido con Kidara, Zera, Yuske y los otros, no habían pasado mas de media hora; dentro del comedor aun había movimiento.
Oye! – elevo la voz Reese, justo a la entrada del comedor – yo; por seguirlos no he podido comer. Pero te responderé 2 preguntas.
Que representan esas bandas que llevan? Los que están en la cuidad también los llevaban.
Estas? - dijo tomando la suya – estas son para ver el rango de los pupilos. Si vez en la cuidad, hay muchos chicos, y un desierto, pues ellos entrenan entre ellos, una vez al mes alguien va, Normalmente es Zera, General 56... bueno, en fin, las bandas, van diciendo tu categoría; las naranjas con franjas azules, te dicen que quien las lleve es novato; las rojas con una línea diagonal Lila, dicen que eres iniciado; las verdes con centro blanco, dicen que eres avanzado, y las negras dicen que estas seleccionado, cuando uno es pupilo de algún general a la banda se le agregan marcas azules, como la mía.
Eso los diferencia unos a otros... y los que tienen una solo negra?
Ellos entrenan periódicamente con el general que les asignen por el día – y abrió la puerta del comedor – cuando a un general le agrada alguno, simplemente le cambia la banda. Otra consulta?
Ya te hice las dos consultas...
...mmm lo había olvidado... – dijo riéndose de si mismo.
Al entrar, vieron que todos iban en el postre, en una primera intención le pareció algo bastante alegre, hasta que entro Mench. La puerta se había cerrado fuerte tras Reese y Kurapika, Mench iba bastante enojada. Entro rápidamente por una puerta en el fondo de el comedor. Todos se detuvieron a excepción de 2 personas Gon y Killua. Ridículamente los había podido identificar por eso. Reese tomo asiento en la ultima mesa, que estaba casi vacía a excepción de una chica, tenia el cabello verde oscuro, una mirada muy fría como aburrida, sus ojos negros, tenían un brillo muy extraño, y vestida como algo así como ninja. Había vuelto a comer lentamente. Kurapica espero a que todos volvieran a comer de sus platas, la fruta con caramelo que se les había servido. Camino lentamente había Gon y Killua. Iba a llamarlos por sus nombres, pero vio de repente a una chica, que parecía un gato aferrada fuertemente al brazo de Killua. Killua comía nervioso, sus frutas, no parecía muy contento, su mano temblaba ligeramente al tratar de echarse la cuchara en la boca, Gon estaba a su lado, como disculpándose por no poder ayudarlo.
Kurapika toco el hombro de Gon, que coima algo sentido.
Gon?
...Kurapika? – Gon dejo su cuchara e intento sonreír.
Quien es ella? – pregunto intentando ser discreto.
No lo se muy bien, pero parece ser una vieja amiga de Killua...
...no lo es... – dijo Killua parándose y arrastrando a Clef junto con su brazo. Iba medio ladeado por el peso de la chica – me la encontré un día en Padokia, y un se cayo de un barranco y la saque, y después no se que le paso, que se comporta así cuando me ve...
vaya... – Kurapika se quedo mirando extrañado, junto con Gon.
No lo ha soltado en media hora...
Y Leorio? – pregunto Kurapika mirando el comedor – no entro con ustedes?
Si lo hizo, y se fue por ahí... – Gon le apunto la puerta por donde se fue Mench al principio.
...se fue persiguiendo a una mujer – le dijo Killua sacudiendo su brazo, haber si Clef se soltaba. Apunto por una ventana donde entregaban la comida, allí había una joven de extrañable cabello color verde, tenia una mirada muy serena, en sus ojos resaltaban el color castaño, iba vestida con un kimono lila. Kurapika en ese instante que la miro, la vio casi como una niña; justo en ese instante Leorio Aparicio ayudándola a cargar una canasta de manzanas, ella le indicaba donde dejarlas. La chica se perdió de vista de la ventanilla, pero vio a Leorio sonrojarse intensamente cuando se fue.
Leorio es un tipo extraño...
...Maldición! Clef! SUÉLTAME! – Killua se sacudía, increíblemente, Clef no se soltaba.
..ella esta usando su hatsu para amarrarse, Killua – dijo Kurapika caminando hacia la salida. Ambos le quedaron mirando, con cara de"como no me había fijado?..." – yo voy a buscar a Kidara... y por cierto, son como unos mitones gigantes... – dijo hablando dándoles la espalda para irse.
Leorio estaba completamente manipulado por aquella dulce joven, era a ella a quien había visto en un inicio. Era algo bastante extraño, en un instante la había visto, al siguiente la había visto sonreír, y al siguiente lo único que quería era estar con ella. Al entrar con los demás no la vio, unos instantes después, algo tropezó sobre el, vio hacia tras, estaba a punto de maldecir a quien quiera que haya sido, cuando la vio a ella. Le decía repetidas veces que lo sentía, el muy atontado le ayudaba a levantar las cajas que había dejado caer al tropezarse con el.
En los momentos en que Kurapika se había fijado en como miraba anonado a la joven, el estaba ayudándole en la cocina.
Muchas gracias por ayudarme – le dijo con una gran sonrisa.
No te preocupes Noa... era así como te llamabas, no? – ambos llevaban varias bandejas llenas de platos para lavarlos.
No era necesario que me ayudaras en la cocina - su manera de hablar tan amable, y su voz tan agradable... había hecho a Leorio sentirse muy bien en su compañía.
No te preocupes... – cuando iban a buscar de pronto su estomago empezó a sonar. Noa rió.
Veo que tienes mucha hambre, ahora voy a desayunar... me acompañas?
Y ellos? – dijo apuntando por la ventanilla a los que terminaban de comer.
Hoy hay 3 castigados, ellos deberán terminar, aunque yo le dije a Ross que no había problema...
...tu siempre estas en la cocina?
No siempre... soy la doncella de Ross también...
Doncella?... sinceramente no me parece bueno que sirvas a una mujer como ella.
A ella le debo mucho... tu debes saber que aquí hubo un gran ataque de parte de os mercenarios, yo viví por que al parecer les parecí interesante junto con otras jóvenes... Ross me salvo... por que seria tan mala?
Veras – si le tenia tal agradecimiento, era mejor no decirle nada al respecto.
Por la puerta aparecieron Ann y Laine, acompañadas por Reese.
Ohayou – saludaron los tres sin mucho animo y tomando unos delantales que estaba colgados al lado de la puerta.
Ohayou chicos, hoy no es tanto, así que no se preocupen – los dirigió a donde estaba la pila de platos – quieren que les ayude?
Ohayou chicos! – les dijo Leorio, estaba de tan buen humor que no le importaba quien fuera, lo iba a saludar de buenas ganas.
Buenos días Sr. Leorio...
...muchas Gracias Leorio, si quieres puedes irte... te agradezco tu ayuda...
claro, nos vemos, trabajen duro chicos – y salió tatareando una canción de la cocina, tras escuchar un leve "si" de los chicos.
Gon y Killua estaban afuera, Killua estaba muy decaído, seguía encorvado por el peso de Clef. Leorio intento no reírse y seguir se buen humor, con una enorme sonrisa en su cara. Gon se lamentaba por no poder hacer nada por Killua. Kurapika estaba junto a Kidara mas adelante, en la entrada del coliseo. Al estar los 6 juntos empezaron a caminar por el pasillo, Killua seguía arrastrando a Clef por el piso, que suspiraba levemente, ya que ninguno decía nada, los suspiros se escuchaban claramente...
Killua calla a tu amiga... – susurro Kidara.
No puedo... – Kidara tomo por el cuello de la ropa a Clef. Estaba tan firmemente agarrada, que Killua también fue jalado un poco hacia arriba.
Quien eres? – dijo mirándola con cierta curiosidad mezclada con molestia.
Me llamo Clef... y tu? – dijo soltándose y dejando caer a Killua. Killua se quedo allí sentado en el piso, esperaba a ver que haría Kidara.
Dark Moon para ti... ahora lárgate... – Clef se paro en el piso, en el momento en que Kidara la soltó, los saludo a todos con la mano, se dio la media vuelta y se fue. Gon, Killua, Leorio y Kurapika se quedaron atónitos mirando unos instantes.
Por que te hizo caso! – pregunto histérico Killua mientras tomaban nuevamente camino por los pasillos.
...Mi DESAYUNO CON NOA! – de pronto grito Leorio.
...no te preocupes, después comeremos... – agrego Kidara casi ignorándolo.
Es extraño que te hiciera caso casi, si ni aun después de tanto tiempo abrazada no soltara a Killua – comento Kurapika.
Chica molestosa...
Creo que no lo sabremos... – comento Gon.
Tengo que aprender como lo hace...
Veo que mucha gente conoce a Kidara... – susurro Kurapika.
cuanta gente conoces aquí? – pregunto Leorio un poco sarcástico.
Mmm tendría que ver... – y empezó a pensar contando con sus dedos...
los esperaban un resultado, se les hacia divertido verla mover sus dedos, con uñas negras moverse con tal velocidad y nerviosismo... no prestaron atención a donde iban, hasta que llegaron a las escaleras en caracol, Kidara seguía contando, salto hacia arriba, los demás la siguieron. Al encontrarse con la sala púrpura, se quedaron impresionados de la exquisitez de los adornos de las sala.
...creo que 254... estas son nuestras habitaciones, y las compartiremos con alguien mas, que no se quien es... la del final es mía, las otras dos no se como las repartirán... parece que eran 256... – siguió contando, y entro en su habitación, dejando a los cuatro en la sala... 5 minutos después, los 5 se abalanzaron contra el par de puertas... al fin y al cabo, ninguno entro a ninguna habitación, Leorio intento abrir la otra que se suponía que era para otra persona, mas no pudo, la puerta estaba cerrada de tal forma que ni si quiera se movía, parecía parte de la pared... al final terminaron Jugando piedra papel o tijeras ( Jan-Ken-Pon).
Al final Kurapika termino compartiendo con Gon la habitación, y Leorio con Killua, quien no acepto muy contento...
En la primera hora, desempacaron lentamente, Gon y Kurapika escuchaban atentos mientras guardaban sus cosas como Killua y Leorio se peleaban.
" Maldición!...ese es mi lado de la habitación!... pues que pena, que tengas que dormir en el sillón: no voy a compartir la cama contigo!... de aquí; aquí, es mi parte de la cama... esta mal dividido..."
Y así continuamente...
Hasta el almuerzo... que resulto ser un desastre, no solo por Leorio y Killua, sino por Kidara; que estaba sin otros antecedentes, furiosa, como era de esperarse.
A la esa hora, los cuatro salieron de sus habitaciones, llamados por la voz de Noa. Leorio fue el primero en salir. No se podía decir que estuvieran muy felices, Gon no estaba muy al tanto de todo, y mirada un poco confundido a los demás, pues Kidara estaba muy callada, y Kurapika estaba manteniendo distancia un par de pasos atrás. De pronto se fijo nuevamente en Kidara, vestía muy distinto a como siempre lo hacia. Vestía una chaqueta negra, abierta, polera abajo, y pantalones, todo negro, con las costuras color morado. Se veía bien, pero era extraño verla como si no fuera quien era, una persona no muy interesada en su apariencia, mas bien por unos cuantos caprichos... los demás no se habían dado cuenta. Pero Gon se alegro de que ya no estuvieran tan tensos. Mas aun habían varios asuntos que arreglar.
Al entrar al gran comedor, Killua guardo silencio. Aquel ambiente no le gustaba, pero tenia preguntas que hacer, (o escuchar) las explicaciones que deberían darle a Kidara una vez que explotara. No noto lo tensa que estaba. Simplemente la vio con su nueva ropa, se recogió de hombros y la siguió por la espalda.
Leorio se lamentaba por haberse ido de la cocina. Pero ahora notaba como los generales los miraban con desdén, y como fijaban sus miradas vehementes sobre Kidara, mirándola como si fuera la peor escoria... En esos instantes sintió un increíble odio, y unas ganas muy grandes de lanzarse en cima de todos y matarlos. Mas se limito a apretar los dientes y sus puños para aguantar el impulso.
El ambiente discordante, penetro lentamente en la mente de Kurapika, intentaba pasar indiferente, por el comedor, mientras todos los que estaban callaban, incluso los meseros, los miraban pasar entre las elegantísimas mesas redondas...
...Haku, estaba sentado junto a Ross y le hablaba en la oreja, ignorante de todo lo que ocurría. Su cabello gris brillante, se movía de manera suave mientras se reía con Ross, de pronto sus ojos ambarinos se fijaron en los azules de Kidara.
buenas tardes Dark Moon – tomo el tenedor y comió un bocado de su filete, que realmente tenia un aroma muy tentador – en vez de hacerte tantos problemas disfruta de la mejor cocina de parte de Mench.
Eso no me interesa, y sabes que no como mucho... – dijo sin alterar su voz Kidara. Parecía entrañablemente relajada.
Después de lo de esta mañana, como puedes saludarla así? – pregunto Ross, comiendo de tal manera su comida, que daban deseos de quitársela... esta vez iba vestida distinto. Ahora llevaba un vestido de noche, y sus labios eran rojos.
No te pedí una opinión... – susurro, mirándola un instante. La gente dentro del hall miraba fijamente la mesa.
Ross relájate.. – dijo Haku, Ross intento pararse, mas Haku le dio unas palmadas en la espalda – que tanto problema con eso? Esos chicos, de todas formas morirán en batalla. No vale la pena invertir tanto en ellos.
...ese es el problema... – susurro Kurapika por detrás.
Haz dicho algo?... como te llamas? – pregunto haku, parándose en frente de Kidara, se movió un poco para mirar el rostro de Kurapika.
...Yo...
El se llama Kurapika, y es mi hermano, Haku – dijo Kidara empujándolo con su mano, para que volviera poner atención a lo que ella le fuera a decir. Kurapika le dio un pequeño tick; seria el hermano de Kidara dentro de ese embrollo?
Ya veo... supongo que el hará algo aquí, no? – dijo cruzando los brazos e inclinándose hacia el frente. De pronto se quedo unos instantes mirando directamente el rostro de Kidara – ya te haz convertido en una mujer... tus ojos son distintos...
En 6 años era natural que cambiara - Dijo caminando hacia el frente... Haku dio la media vuelta.
Pero esa mirada y ese brillo peculiar que tenias no ha cambiado en lo mas mínimo. No sabia que tenias un hermano.
Es un Hunter, y los que me acompañan también, Kurapika es un excelente estratega
Bien... hay algo mas que quieras decir? – dijo con una horrible sonrisa, no es que su boca o sus dientes fueran feos, mas bien tenia la sonrisa de esos tipos famosos. Sino que mostraba una gran malicia.
Si, que te vayas al demonio si es que me vas a escuchar y no vas a hacer nada! – Kidara le devolvió una sonrisa de suficiencia y malicia. Se dio la media vuelta lentamente, los demás la siguieron. Sin poder evitar mirar de ves en cuando hacia atrás.
Lo que pide es demasiado, no crees Haku? – comento Ross.
Pienso eso, no pienso compartir con la escoria...
Un viento potente empujo todas las mesas, haciendo caer tanto comida, como a las personas. Haku estaba parado en un viga superior y Ross había sido cubierta por un par de mesas.
Te odio Kidara! – grito. Haku arriba se limito a reír.
...creo que la mantendré ocupada para que no moleste...
Kidara siguió caminando, pero no se dirigieron a las habitaciones, se dirigieron hacia la parte trasera del coliseo, Kidara paro antes de pasar por la puerta. Se dio la media vuelta, y suspiro.
lamento que tengan que pasar por todas estas cosas, pero me prometí que no deberían ocurrir... cuando yo entrenaba con Ross, ella competía con Haku por ver cual de los dos alumnos era mejor. Ocurrió que a mi y al otro alumno que resulto ser Kein, quien es el que administra todo esto, era su alumno y lo supero ampliamente, yo por mi parte me fui, no aguante que me trataran como basura. Y no voy a permitir que le pase a los pupilos...
...no te preocupes no es problema.. pero vamos a comer! – dijo Leorio alegre. Mas se detuvo.
...Sinceramente prefiero comer bien acompañado, una comida buena, a una comida muy existía con ese tipo de personas... – escucharon la voz de Zera en sus espaldas.
...ni tampoco yo!... es bastante tiempo Kidara! – los 5 se dieron la media vuelta. Allí estaban Zera, Chi, y Kay.
Es un gusto volver a Verte Chi – dijo Kidara, con una mirada muy extraña para ella. Era como de un alivio increíble, como si le hubieran quitado una tonelada de encima.
Que haces aquí? – ¬¬ pregunto Killua a Chi.
Que malo eres – dijo pasándole la mano por la cabeza. # - además tengo cuentas que arreglar contigo, si no lo sabias soy una Hunter de informática que esta dentro de los 15 mejores.
Es un gusto volver a verlos – dijo Kurapika con una leve reverencia.
Tu sigues siendo como siempre, veo que no te afecta a la cabeza estar tanto con Kidara... – dijo Chii, dándole unos coscorrones a Gon.
.. no creo que me afecte estar con esta señorita tan terca, que nunca escucha lo que le digo – dijo mirando hacia otro lado. Kidara le mando una mirada asesina que ignoro completamente.
...hola – dijo Kay sin hacer la gran ceremonia.
Este tipo nunca cambia... – dijo Kidara dándole la mano.
No lo haré.. – dijo estrechándola fuertemente, como si fuera un viejo amigo.
...sinceramente estamos deacuerdo contigo, me parece una estupidez lo que han hecho con el método...
así que decidimos que iríamos con ustedes para molestar a Haku.
Para molestarlo? – pregunto Gon.
Es un chantaje... me esta gustando mucho todo esto... – dijo Leorio.
..tengo hambre... susurro Chii.
...Si no se apuran no quedara mucho! – grito Killua que ya estaba entrando al comedor...
Realmente en el comedor no quedaba nadie. Leorio fue el primero en asomarse por la ventanilla, quien con suerte se encontró con el rostro de Noa.
Comieron gratamente acompañados por Noa.
Pero en esos instantes ya no importaba tanto, lo que importaba es que ya tenia algo de apoyo; aunque Zera no hablaba mucho, pero tenia cierta influencia. Y el tener a Chii y su hermano Kay era reconfortante.
La cena, fue algo distinto, pues ninguno de los 8 comió, conversaban animadamente, A excepción de Zera. Comentaban sus últimos meses.
Al final de la conversión cuando se iban, Chii llamo a Kurapika.
...y como van? – pregunto Chi a su oído, apuntando a Kidara con la mirada. Kurapika se sonrojo levemente.
...por que me preguntas esas cosas! – pregunto intentando sonreír y apurando el paso para irse.
Entonces si paso algo! Dime!
No a pasado nada – y troto hacia adelante.
...si siguen así nunca pasara nada... – y suspiro.
Cuando subió al piso donde estaban sus habitaciones, no pudo abrir la puerta de su habitación, sin hacerse ningún problema, por que sus amigos llegaran, se sentó en una silla que estaba al lado del ventanal.
Pasaron 15 minutos, y ninguno aparecía. Mas sintió un escalofrió en su espalda. Se tomo de los brazos. Vio por la escalera subir lentamente algo... una sombra. De pronto la sombra cuando se supone que debería aparecer, una figura fugas paso la habitación y se lanzo contra el.
Kurapica golpeo ese algo con su brazo. Era inexplicablemente blando. Se acerco a ver que era, y vio una muñeca. Eso era lo que lo había atacado. La tomo, y se observo, vio un clavo de color negro clavado en la cabeza de la tierna muñeca.
Miro hacia la escalera, y vio el rostro de una mujer. Su cabello negro, largo tenido de azul en las puntas, caiga suave en sus hombros. Y mirada perdida, llevada por sus ojos verde oscuro, penetraron en Kurapika, aquella mirada era la de un asesino sádico. Aunque no se sentía su aura de asesino. Vestía completamente de negro a excepción de su collar que llevaba una rosa artificial, que llevaba en el cuello. Sus labios pintados de lila muy oscuro casi negro, susurraron algo suave, que Kurapika no escucho. La muñeca se elevo en el aire, su delicada carita sonrió, mientras abría muy grandes lo ojos. Le daba un aspecto diabólico.
La mujer camino fantasmalmente por sala, y entro a la habitación que se suponía estaba cerrada. Antes de cerrar la puerta, se dio la vuelta, y se movió el cabello, que le tapaba la mitad de la cara.
Kurapika miro impresionado su otro ojo, que estaba abierto tan grande como las mismas cuencas de sus ojos, y con su pequeña pupila verde lo miraban.
Kurapika se quedo allí un instante parado. Tomo aire, aliviado, al notar que la mujer no saldría mas. Camino hacia su propia habitación que ahora si estaba abierta. La mujer le había dado escalofríos.
Kurapika? – Kurapika se sobresalto, se dio la media vuelta, y era May. La mujer que acompañaba a Mench en la mañana. Vestía con un tipo de capa, y usaba lentes, que dejaban ver cristalinamente sus ojos azulinos. – lamento haberte asustado – dijo arreglándose los lentes.
...no es problema... – miraba la puerta de la mujer anterior.
...si preguntas por ella, se llama Samara, pero se llama así misma Samala. Será su compañera de piso.
...gracias por decirme... – dijo Kurapika con usa sonrisa algo forzada – hay personajes muy extraños aquí...
ni te imaginas... – dijo May bajando las escaleras mirando una ficha. Kurapika noto su cabello castaño, de un color algo rojizo. Pero a su vez noto el rubio de Kidara.
Kurapika? estas bien? – pregunto acercándose – se que acaba de entrar Samara aquí...
Si lo hizo – Ella estaba extrañamente preocupada.
Esa mujer, usa sus muñecas para manipular a la gente... por eso era peligroso... te sonrió cuando entro a la habitación?
Si lo hizo... pero...
Que alivio... cuando sonríe a un persona después de pasar a su lado quiere decir que no le hará nada...
Por que te preocupa tanto? – levanto la silla que estaba en el piso, y se sentó en ella. Kidara bajo la mirada.
Ella es muy poderosa, y si te hubiera manipulado al cabo de un tiempo hubieras muerto – Kidara corto la frase y se dio la media vuelta. Y entro en su habitación. Kurapika se extrañó.
Al cabo de un rato, bajo las escaleras y salió al patio de entrenamiento. Salto y se paro sobre una de las paredes. Allí se quedo mirando el extraño cielo, deformado por el efecto del domo que protegía a la isla de ser vista por quien cruzara por esa zona.
Kurapika... – una voz susurro.
Mmm? – miro hacia abajo, tapada por la sombra de la luna, estaba Chi.
Puedes acercarte? – Kurapika bajo, Chii le indico que se acercara, y le susurro algo al oído. Al principio Kurapika puso una cara de " por que me dices estas cosas?", y después puso una de, "chica molestosa déjame en paz... no digas esas estupideces..." ¬¬#
Por que me dices esas cosas a mi? – Kurapika le pregunto, con una mirada que demostraba su molestia, y una enorme gota de "sin comentario" a su lado –por que no se las dices a TU novio? – dijo poniéndola el dedo en la frente.
Por favor, no seas así, faltan 4 días para san Valentín, haz algo... - U. Kurapika se dio la media vuelta, y se devolvió dentro del coliseo – piénsalo! - le grito Chi.
Al subir al donde estaban sus habitaciones, vio que la silla estaba en el piso, el florero en el piso, y la mesa rota. Se preocupo pues; quizás abría sido Samala. Abrió bruscamente su propia habitación, y vio la chaqueta de Gon puesta descuidadamente en la cama. La habitación de Kidara estaba cerrada, por ultimo intento entrar a la habitación de Killua y Leorio. En un principio escucho unos golpes...
Abrió la puerta bruscamente... y se quedo con la boca abierta.
Leorio estaba en el piso, Killua le estaba tomando la pierna y se la tiraba, intentando hacer una llave. Gon estaba tirado en cima, evitando que Leorio se moviera.
te rindes? – le pregunto Killua tirando mas la pierna.
No lo haré! – grito Leorio.
...chicos que están haciendo? –¬¬ pregunto mirándolos muy serio.
Si ganamos esta pelea Leorio dormirá en tu habitación.. – dijo Gon con una gran sonrisa.
No lo haré – dijo elevando la voz. ¬¬#
Vamos no seas así, o si no tendrás que compartir la habitación con Kidara o Samala. – le dijo Killua, agarrando con sus brazos la pierna de Leorio, y tomando con sus piernas su cuello, Leorio empezaba a ponerse azul.
No voy a dormir con este tipo raro... – la puerta se abrió, Kidara se quedo unos segundos mirando y tomo la misma expresión que Kurapika.
Yo tampoco voy a dormir con el, Así que dejen las cosas como están.
Tu decidiste las cosas, no es... jus-to – dijo Leorio con la voz ahogada.
No – dijeron al unísono Kidara y Kurapika. ¬¬
Podemos arreglarlo de otra forma, por que no usamos el Jan-Ken...
NO – dijeron Leorio, Kidara y Kurapika.
Eso no servia Gon, ellos ya saben que tenemos mas técnica... usemos esto otro – Killua abrió su mochila, y saco una hoja de papel ( que era la cuenta de algún restaurante), y Dibujo 5 líneas, y después las unió horizontalmente de manera aleatoria, en cada línea vertical, puso un nombre. Puso su cara de gato y uso su patita en la hoja – si hacemos esto podremos sacar parejas de habitación a la zar. Y fin de los problemas.
Estoy deacuerdo – susurro Kidara.
Me parece justo – dijo Kurapika cruzando los brazos, en signo de que se resignaba.
No lo se...
Parece divertido... – dijo Gon mirando curiosos la Hoja.
Lo que deben hacer es tomar cada uno un lápiz, al otro la do de la hoja hay unos dibujitos, a los que les toque el mismo tendrán juntos la misma habitación.
..oye pero hay un solo pollo aquí abajo – dijo Leorio apuntándolo.
Somos 5 uno quedara solo.
Los 5 se pusieron en ronda sobre el pequeño papel. Mirada miraba su nombre escrito con la clara letra de Killua. Durante cinco minutos no hacia mas que moverse sobre la hoja y Gritar " oye! Yo iba a tomar ese camino!". Al terminar Kurapika empezó a ver quien había quedado con quien. Se habían peleado tanto, que la los rayones eran muy difíciles le leer, y la hoja tenia algunos hoyos...
Killua se reía mientras los demás miraban con quien quedaban... piensen EL es Killua, como no va a hacer trampa? Díganme... ¬¬...
Se reía con los ojos. No se quitaba de la mente, que había arreglado las cosas para quedar solo o con Gon. Fuera como fuera, los demás no lo sospecharían hasta el final, y para cuando lo hicieran el ya se abría ido a su habitación...
Pero tampoco se habían imaginado que también lo había arreglado para que Leorio quedara solo, o Kidara sola, con Gon o Kurapika.
esperen... – dijo Kidara y se dio la media vuelta, y como a Killua por el cuello – hiciste trampa no es así?
... - ¬¬.
Killua no mientas, tu mismo haz dicho que todos tus movimientos son una trampa – dijo Kidara poniendo su cara muy cerca de la de Killua mirándolo enojada.
...los resultados ya están... no pueden cambiarlos...
yo tengo otro método – dijo Kurapika...
realmente somos unos inmaduros, nos hacemos tantos problemas por donde estaremos... por que no simplemente nos acostamos donde sea cada día? – pregunto Leorio, en un principio pareció un comentario maduro...
no – dijeron los 4.
... mi método es esto – tomo la mano de Kidara y la empezó a agitar.
Que quieres – dijo mirando sus manos moverse.
Materializa ... – y le dijo algo al oído.
Deacuerdo – agito su brazo, y cayeron un par de dados.
Debemos sacar números, y sin trampas, el que saque el numero mas alto se queda solo, después el que tenga el 2 numero mas alto, tendrá que dormir con el que le siga en la cantidad de los números y así sucesivamente... están deacuerdo? – los 4 asintieron..
Yo empezare! – dijo Leorio levantándose la manga de su blusa – nunca e tenido suerte en los casino así que dame un numero bajo! – grito. Los lanzo enérgicamente. Rebotaron contra la pared, y después cayeron en la cama. Salió un 5 y un 4.
Veamos... – Gon tomo los dados, los tiro suavemente sobre la cama, el primero fue un cuatro y el segundo lo mismo.
...dame suerte! – dijo Killua sosteniendo los dados entre sus manos, los lanzo, y le salió 2 y 3.
...siempre pierdo en estas cosas... – susurro Kidara... mas le salió 2 y un 1.
... veamos que sale... – al lanzarlos sabia que tenia una alta posibilidad de sacar 10 o 7... pero saco 2 y 2...
esta decidido, -saco el veredicto Gon – Leorio se queda solo, Killua y yo quedamos juntos, y Kidara con Kurapica...
esta va a ser una larga noche... – susurro Kurapika saliendo frustrado de la habitación y entrando a la que seria la de el y la de Kidara.
Tu inventaste el método... no es mi culpa que te salgan esos números... – le dijo Kidara adelantándose y entrando primero...
...quien dice que es mi culpa? - .
y de verdad que muchos de los que estaban en ese piso pensaban que era mejor dormir en la alacena de la comida, en vez de ir a dormir con alguien que te molesta o estar solo. A excepción de Gon y Killua, claro...
