Un rayo de luz penetraba por entre las cortinas... era muy molesto. Daban ganas de poder amarrarlo y decirle que no molestase mas... pero aunque fuera Anna Kyouyama la que deseaba eso, no era posible.
Yoh, cierra la cortina – ordeno. Eran alrededor de las 6 de la madrugada.
...Anna... tengo mucho sueño, no puedes dejarlo para después? – pregunto introduciéndose mas en las frazadas, el estaba confinado de manera "tiránica" a la litera inferior del camarote.
Quieres dejar que tu prometida se insole? – Yoh miro por debajo de su frazada, le parecía totalmente irónico... de todas formas el rayo de sol, era diminuto.
Anna estas muy blanquita, no crees que no te hará nada malo... – naturalmente Anna le envió una de sus miradas de furia.
Yoh se levanto prácticamente arrastrando los brazos. La noche anterior, acompañó a Anna al baile, pero se irrito tanto con lo que le decían otras personas tales como "pobre chico que tiene que soportar a una chica así..." y cosas todas iguales o similares Anna se negó a irse temprano, y mas o menos a las 6 se habían ido a dormir. No entendía por que era tan caprichosa. Recién llevaban una hora de haberse echado a dormir, y le pedía que arreglara las cortinas... que pesada...
Al cerrar las cortinas, noto de afuera que recién estaban guardando, ya que incluso todavía había gente, no exactamente celebrando pero discutiendo algo, si. Y la luz que entraba era de los focos de las lámparas redondas de papel, por que aun estaba oscuro, y el sol no había salido.
Estaba un poco helado, fuera del edificio del centro, pero era en esos momentos el mejor lugar para discutir. Aun después de la junta anterior, se seguían descubriendo dudas y nuevos datos respectivos a la torre de Kyobi,
opino que la torre manipula todas esas cosas a base de nen – dijo el joven de lentes gruesos.
..teníamos que tomar este tema a esta hora? – pregunto May.
Lo lamento May, peor ya que todos duermen a esta hora, es el mejor momento para esto – le respondió el joven.
Takashi, Takashi! – exclamo Sakura, muy fuerte.
..si te escuche... que quieres?
... me gusta decir tu nombre... – Takashi se quedo unos instantes mirándola – perdona, pero según la información que he encontrado, por el momento no hay un Nen mas potente que el de Noa entre los hunters...
pero Saku – intervino Garnet – a eso se aplica lo de que el Nen se vuelve mas fuerte después de que la persona muere.
Si pero... Garnet, aun así, como pudo haber creado un rincón que sea como otra dimensión...
Esa fue obra del libro de la torre – les respondió Takashi.
Aun así, la estructura es muy distinta a cualquiera que he visto antes... en serio será nen, por que no tiene la forma de un polígono normal... – comento May, todos miraban la pantalla del NoteBook, las graficas mostraban todo.
Ósea, que incluso puede ser imposible entrar dentro... – concluyo Garnet.
Quizás podríamos pedirle a Darkmoon que enviarse una de sus sombras cuando se abra el campo... tenemos alrededor de un mes y medio... no es mucho, en especial para los pupilos... – formulo Takashi.
Por lo mismo tenemos que esforzarnos mas! – alentó Sakura.
Si! – le acompañó Garnet.
Ellos dependen de que esta información sea correcta – les advirtió Takashi
...bueno, entonces continuaremos hoy en la tarde, tenemos que dormir algo no creen? Y además - May bostezó – tengo que escribir un informe pronto; a Kein sobre la fiesta...
un informe incluso de las fiestas? – pregunto Garnet incrédula.
Esta fiesta no tenia solo el fin de dar un alto a la tensión, si no para saber mas sobre los pupilos y como les ven los generales... y realmente hay muy pocos que les tratan como iguales, la gran mayoría tiende a tratarlos con desdén, aunque la gran mayoría es indiferente a lo influyente del trato de los generales... – Garnet tanto como Sakura le escuchaban absortas; quien iba a pensar que eso se podría ver en una simple fiesta?
Realmente somos los conejillos de indias de Kein – intento interrumpirla Takashi.
ah? – exclamo May.
Nada... ya no escuchaste – Takashi se volvió a su PC.
Bien, continuo, hay tales casos en que los pupilos son capaces de liberarse del dominio de los generales si se les da un momento de confianza... – no paro, hasta que Sakura y Garnet empezaron a marearse... tanta información recopilada con solo mirar...
No queremos escuchar tu informe – Garnet intento decírselo de la manera mas amable posible. Pero se le notaba en la cara que estaba mas que harta. May estaba llena de estadísticas, posibilidades y solo cosas que conocería un accionista de la bolsa de comercios.
Es que necesito saber si esta bien... – dijo May pensativa, como si aun le faltara algún "detalle".
Yo opino que esta completísimo – le sonrió Sakura amablemente.
Tu crees? Mmm... me falto lo correspondiente a los efectos de alcohol... gracias, iré a terminar...- se dio la media vuelta para irse a su habitación dentro del centro – duerman bien! A las 5 los quiero en mi habitación... y traigan mucho café...
... en mi no hace efecto el café... solo los dulces... – susurro Takashi absorto en los nuevos gráficos.
Todo lo que sea dulce funciona! Takashi, tenemos dos cosas en común! – exclamo Garnet alegre.
A mi también! – se incluyo Sakura.
Claro – aseguro Takashi, algo asustado por sus exclamaciones extremadamente chillonas de solo alegría.
Hasta cerca de las 7 los tres se quedaron allí trabajando un poco en la información, y un poco comentando cosas, como los Yaoi de Garnet, como de los dulces que les gustaría comer.
Takashi estaba de buen humor, pensaba estar tenso de que tanta gente dependiera de que la información que regatearan seria crucial para el conclusión de esta "guerra", era agradable tener gente tan optimista a su lado. Ya que siempre había estado habituado a la oficina y al ambiente opaco. A pesar de que gritaran, le animaban. Sonrió bastante aliviado, tenia muy buenas compañeras de trabajo.
Killua seguía despierto, Gon estaba cabeceando. Lo único que se preguntaba era como podía obsesionarse tanto... ya había terminado las primeras 20 etapas del juego, pero no quería dormir a pesar de haber pasado las ultimas tres horas metido en el mismo hoyo dentro de un volcán. Y a pesar de eso no había necesitado nada para mantenerse despierto que el santo juego. Y a pesar de estar usando audífonos, se escuchaban todas musiquitas y voces de los personajes, al conversar entre ellos, invocar hechizos, e incluso sus exclamaciones, tales como "Maldición!" u "Ouch!".
Gon tenia ojeras enormes, y se suponía que ese día debían ir a entrenar con Hiei y Kurama...
Leorio abrió la puerta, cepillandose los dientes, parecía alegre, y con insomnio.
Gon aun no duermes? – pregunto bastante balbuceado pero entendible.
No... Killua no deja de jugar y el televisor no me deja...
Vaya, me acompañas a pedirle un favor a Kidara? Hoy empiezo a trabajar en la enfermería... – miro unos instantes a Gon, realmente sus ojeras eran enormes... – o mejor no...
..ah! - Killua se estiro y apago tanto la Joy Station como el televisor con los pies – que hora es?
Las 7 de la mañana – le respondió Leorio viendo su reloj de mano.
..será mejor que vaya a dormir, o no podré ir al entrenamiento – extendió los brazos, camino hasta la cama, se tapo con las frazadas, y no se volvió a asomar.
..aun no entiendo como puede aguantar tanto... – lo miro Gon – en todo lo respectivo a dormir parece que le va mejor que a mi... – recordando el entrenamiento que les había dado Bisuke en Greed Island, donde le costo mucho tomar la costumbre de dormir y mantener una roca sobre su cabeza sujetándola con una cuerda...
si me acompañas a pedirle el favor a Kidara, te daré unas pastillas para dormir – le ofreció Leorio.
Gracias... después de esta noche dudo poder dormir bien... tendré a los personajes de Killua en el juego, jugando en mi cabeza mientras duermo... – le comento Gon saliendo de la habitación y cerrando la puerta.
Pasaron unos segundos...
que sueño... si sigo así no pasare el juego dentro de esta semana y tampoco podré entrenar... que haré... pondré a Gon a jugar también? – musito Killua – nah - cerro ojos nuevamente. Y cayo en un profundo sueño.
Leorio acompañado de Gon entraron a la habitación de Kidara, se extrañaron de que por ninguna esquina sentado en el piso estuviera Kurapika dormido ( o intentando dormir ). Se acercaron a la cama, y solo vieron a Kurapika. al parecer esa noche Kidara se había largado a alguna parte, y no había ido a dormir en una reconfortable cama. Leorio y Gon se dieron la media vuelta, y salieron, esperando encontrarse con Kidara mas tarde.
...tras cerrase la puerta, bastante fuerte, Kurapika abrió un poco los ojos... le parecía estar viendo a Kidara a su lado... no, debía estar alucinando... y abrazo la tibia almohada que estaba a su lado. La almohada era bastante rara, no era muy blanda que digamos...
Leorio y Gon se apresuraron a desayunar, Leorio le contaba lo ocurrido la noche anterior, mientras bajaban las escaleras.
Gon, cuando crezcas entenderás por que es tan importante tener una linda mujer a tu lado... – le aconsejo.
Por que? – Gon no entendía exactamente a lo que iba, pero una cosa sabia: Leorio quería mucho a Noa.
...que hacen aquí? No deberían dormir? – Pregunto Leorio, a Ann, Laine, Zera y Chi quienes estaban al final de la escalera.
Por que deberíamos? – pregunto Ann. Ann al parecer estaba perfectamente. Estaba muy despejada, a diferencia de Laine y Chi, que aun seguían con la resaca; tenia ojeras verdes debajo de los ojos, y estaban muy pálidas.
Quiero ver como funciono la droga – le dijo Zera, para que no le hiciera preguntas incomodas.
Por que están tan mal ustedes dos? Que les paso anoche? – pregunto Gon a Chi y a Laine.
Voy a morir de cirrosis... – susurro Chi sentándose en una de las butacas del piso en el que estaban. Ahora estaba azul...
Eso pasa cuando tomas mucho mas de lo que puedes – le dijo Ann tanto a Gon, como a Laine y Chi.
Y que las trae aquí? – pregunto Leorio extrañado, Chi llevaba una cámara fotográfica, estaba en pijama, al igual que Laine.
Para que es la cámara? – pregunto Gon tomándola de las manos de Chi. Era una cámara de fotos instantáneas.
...ya lo verán... recuerdan lo que ocurrió en el coliseo del cielo hace unos meses? – pregunto Chi. Gon hizo memoria... lo recordaba, Kidara casi mataba a Chi y a Shina; una que hacia parte del grupo de Ritten, quien era muy hábil en técnicas de curación. Chi les había sacado una foto a Kidara y a Kurapika en un momento no muy propicio para aquello.
...por que piensas que algo así ocurrirá ahora? – le pregunto Leorio que también había recordado. La miraba como diciéndole "no tienes remedio... cuando maduraras?"
por que lo arreglamos con Kein – de un instante a otro, Chi estaba mejor, a excepción de las ojeras, apretaba su puño con fuerza, algo se imaginaba... estaba emocionada
que hicieron? – pregunto Gon.
Gon, es algo muy lógico... piensa... – Ann miro a Gon como para intentar darle una idea a través de sus ojos. Pasaron unos segundos, y Gon seguía pensando...
BUENOS DIAS! - grito una voz enérgica. Laine se tiro al piso, ya exhausta, se abrazo a su bata, de color rojo, muy esponjosa – que paso? – pregunto una vez mas... era Clef. Su cabello era de color celeste, y las puntas azul mas oscuro. Estaba vestida con un vestido verde, con tréboles de diseños por todas partes, y su collar pendiendo de manera bastante destacable en su cuello.
Ohayou Clef... – susurro Laine, Ann que se había recuperado de la impresión del enorme saludo ayudo a levantarse a su hermana.
..pero que te paso! – insistió Clef.
Estuviste en la fiesta de anoche? No te vi... – le pregunto Chi poniéndose un chaleco sobre el pijama.
No me gustan las fiestas, estuve cantando en el karaoke con mi general – dijo entusiasta.
Nosotras no hemos dormido... que suerte tienes... parece que hubieras tomado una buena siesta – Laine miro, Clef negó con la cabeza – no puede ser... no me digas que otra vez los dulces...
No, esta ves fue por que estaba apostando con Selma a quedarnos despiertas hasta el día siguiente... pero gane... – se puso pensativa un instante – GANE! SI!
Selma... siempre es lo mismo, siempre apostando, y son su pupila mas en cima... – susurro Ann.
Dijiste algo? – pregunto Gon que estaba a su lado. Mientras Clef gritaba se acerco a Gon.
Oye... donde esta Killua? – pregunto Clef girándole el brazo. Gon la miro un instante, parecía un gato por la expresión de su rostro.
Killua... esta dormido arriba.. por...
Gracias – y se fue a las escaleras... cuando desapareció... – KIRUA!
...supongo que estará de mal humor – susurro Ann.
No lo dudo... – le respondió Zera.
..esperen, si hace eso, Kidara y Kurapika se van a despertar – se alarmo Chi – espérame! – le grito a Clef corriendo las escaleras.
...ya empezaron otra vez... – susurro Leorio resignado, y suspirando.
Siempre son así? – consulto Ann a Gon.
Si... – intentó sonreír.
Entre todos, subieron lentamente, puerta de la habitación de Killua estaba abierta, pero Clef no estaba dentro, Killua estaba saliendo de la cama, se restregaba los ojos, y se paraba.
ya despertaste? – pregunto Gon.
No, no debiste decirle a Clef que estaba aquí
Lo siento... – se disculpo, pero noto que Killua también tenia ojeras. - Vaya, si que tenias sueño...
Que pasa? – todos los que habían ido a ver que había hecho Chi al final, estaban parados en la puerta, mirando fijamente hacia adentro.
Realmente tenia su razón para estar, la cara de Kurapika sobresalía de las frazadas... uno de sus pies estaba fuera de la cama, pero no solo su pie, habían dos piernas que sobresalían al nivel de la cadera de Kurapika. que significada? lo dejo a su criterio
Gon y Killua se quedaron congelados... Chi tenia la cabeza baja, como si estuviese decepcionada. Apretó su mano a su cámara fotográfica... pero no era así; levanto la mirada, tenia aun brillo muy extraño en los ojos, tomo la cámara, y entro a la habitación.
Zera tanto como Ann, no estaban muy interesadas, y Leorio estaba impresionado. Pero también se hecho atrás. Gon y Killua se quedaron estáticos de color blanco. De quien demonios eran las piernas? No podían ser de...
esto es mejor de lo que esperaba... – balbuceo Chi. Gon y Killua presintieron el peligro. Kidara se estaba despertando, escuchaban unas maldiciones lanzadas por la Voz de Kidara...
Chi, no creo que sea un bueno momento para que hagas eso... – le aconsejo Gon en voz baja.
Bueno momento? – Chi presiono aun mas la cámara – es el mejor momento que pudo haber esperado! – grito.
Y Kidara se levanto de entre la frazadas, había "surgido" de manera que se podía suponer que había estado junto Kurapika. Tenia la cara mas pálida de lo normal, aunque algo sonrojada, parecía muy mareada, pues miraba de manera perdida de un lado a otro, y Kurapika seguía sumido en un sueño, Kidara estaba muy despeinada, y tenia varios de los tirantes de su vestido abajo, y no donde debían estar. Se restregó los ojos un par de veces, bostezo, como si nadie la mirara, se arreglo los tirantes, salió de la cama, abrió las cortinas, después el balcón, y se metió al baño.
Gon, Killua, Chi, y Leorio suspiraron de alivio, al parecer no le interesaba si estuviesen allí o no. Ann miraba por la venta de la salita que daba a las habitaciones, y Zera se tapaba la mitad de la cara, como si le avergonzase todo lo que pasaba.
será mejor que lo olvides por esta vez, si se da cuenta de que alguna vez estuvo en la misma cama con su "hermano", ustedes; en especial Chi, estarán en problemas... – les aconsejo Ann, poniendo énfasis a la palabra hermano, con otro tono de voz. Sin mirarlos. –
Y también cierren la puerta, por que si Kurapika se da cuenta también ocurrirán cosas... – agrego Laine, en el mismo estado anterior.
Los 3 asintieron con la cabeza, y se apresuraron a cerrar la puerta lo mas suave posible. Se quedaron unos instantes pensando... que demonios le pasaba a Kidara, que no entendía como se podía interpretar algo así?
Al parecer no...
Quieres ir a desayunar? – pregunto Ann a Zera y Laine.
Claro... – asintió Laine, intento parase, pero Zera la tomo del brazo, Laine inconscientemente se colgó del cuello de Zera, a quien no parecía molestarle...
..oye Clef, no creo que sea bueno que hagas eso... – le aconsejo Gon a Clef, estaba jugando con adorno de plata de la puerta de Samala. El adorno al moverse y balancearse en la puerta hacia mucho ruido... hasta el punto en que se cayo.
NO! – exclamo Clef. Lo volvió a poner en su lugar a duras pernas, después continuo con la siguiente puerta, la de Gon y Killua, no vio nada interesante, y siguió con la puerta que acababan de cerrar.
Clef, no quieres desayunar? – le pregunto Laine preocupada. Clef se quedo unos instante mirando la puerta.
Quienes duermen aquí? – pregunto apuntando la puerta.
Nada que pudiese interesarte – le advirtió Killua.
..pero... – Kurapika salió de la habitación clavando a Clef detrás de la puerta. Llevaba, ese traje liviano, sin mangas que normalmente utilizaba debajo de la capucha.
Buenos días... – susurro.
Bu – bue - buenos días... – intento sonreír Laine.
Que hora es? Es hora de desayunar? – pregunto poniéndose un traje rojo que de hacia tiempo que no veían.
Si lo es... – susurro Samara saliendo de su propia habitación.
Buenos días Samara – saludo Kurapika sin inmutarse como los demás.
..buenos días, soy Samala.. no Samara.. – le indico acercándose tambaleándose.
Gracias por advertirme... quieres desayunar?
No ahora no, necesito hablar con tu hermana respecto a algo que ocurrió anoche...pero antes. Hay una chica detrás de la puerta.. que tonta... – Kurapika se movió, y Clef se cayo hacia el lado bastante mareada, tenia la nariz con marcas de haberla presionado con la puerta.
Aire...aire.. – susurro – esa puerta no me dejaba respirar... – dijo apuntando la puerta y culpándole como si fuese una persona.
Que paso anoche? – pregunto Kurapika a Samara.
Bueno, lo que te diré es que tu hermana es una tonta, no entiende lo que le quiso decir Alaniz... realmente tonta.. – Kurapika de pronto estaba enojado.
..que suerte tenemos... – susurro Laine ayudando a Killua y a Gon a levantar a Clef – si supiera lo que le hicimos a Kidara supongo que se enojaría mucho... si se enojo con lo que le esta contando Samara... por cierto donde esta Chi?
Se fue hace un rato – respondió Killua.
Que bien... – susurro Laine.
..dime los detalles en el desayuno.. después hablas con mi.. her-ma-na – le indico Kurapika caminando junto a ella a la escalera.
Muy, bien te espero en la noche... – susurro Samara dirigiéndose nuevamente a la habitación de Kidara.
No comes ahora? – volvió a preguntar Kurapika.
No como mis alimentos a media noche... costumbre.. – respondió al ver la interrogativa en la cara de los presentes. Tanto, Gon como Killua, Laine y Clef intentaron asentir como si estuviesen deacuerdo con Samara. Kurapika se quedo mirándolos un instante... se veían tan cínicos.. digno de una enorme gota de sin comentario – que tontos... – susurro Samara.
Ya veo... oigan, donde esta Kidara? – pregunto Kurapika a Killua y a Gon.
No lo se... – respondió Killua levantándose. Clef estaba empezando a reaccionar... – antes de que esta chica se despierte... – susurro para sus adentros. Se dio la media vuelta.
...mmm - exclamo Clef incorporándose... – que paso? Donde esta Kirua? – Gon miro inmediatamente en busca de Killua, pero ya se había ido; había escapado por el ventanal – KIRUA! – grito Clef mientras bajaba corriendo las escaleras.
...lo único que te diré es que Kidara es muy tonta... – le dijo Samara indicando la habitación de Kidara con su dedo índice.
Será mejor que nos vayamos... – susurro Laine tomando a Gon, y bajando con el...
Por que? – pregunto cuando ya habían bajado la primera escalera.
..la verdad... nada.. – sonrió. Gon no volvió a consultar.
A Cada palabra que decía Samara, Kurapika entendía mas lo ocurrido la noche anterior, aunque de todas formas perdía en parte el hilo de la explicación con sus comentarios correspondientes a; "que tonto" o "que gente mas imbecil" y "la humanidad... que peste..." Kurapika gradualmente se iba enojando, o quedándose pensativo. Con lo que le dijo al final Kurapika entro en un estado bastante irritable...
y... como sabes todos esos detalles sobre el licor, de cómo yo no pude bailar con ella, o lo que ocurrió con Alaniz? – pregunto antes de ponerse furiosos y no poder decir nada...
que lógico... saco la información de mis otros ojos... Swani, Cherry y Otora...
perdón?
Son mis lindas amiguitas, mis muñecas... puedo ver a través de sus ojos... no es lindo? – comento Samara.
..y por que espías con esas cosas? - consulto insinuándole...
es interesante...
dios... como es que ella no se da cuenta de lo que le quiere decir la gente? – se quejo, sabia que Kidara no entendía bien ciertos sentimientos que sintiera, pero que no entendiera cosas como la de Alaniz era el colmo... – creo que desayunare...
tonto... tonto... todo es tonto... – y empezó a reírse.
Cuando Kurapika bajo vio varios grupos de pupilos, conversar, y tomar sus desayunos sobre los vestigios de los árboles de la noche anterior; aun en ellos quedaban algunas fragantes flores, y por ahí algunas guirnaldas. El ambiente era mucho mas liviano que el de la noche anterior; era como si en ese momento de verdad pudiese respirar. Incluso a pesar de que estuviera nublándose, se sintió un poco mas libre, aunque de todas formas, molesto.
Al entrar en el comedor vio un grupo de generales en un rincón del comedor, parecía que la iniciativa de Kidara estaba dando frutos...
Sakura lo saludo enérgicamente, Garnet también, que se alegro de verle. Chii le saludo vagamente, como avergonzada. Y los demás personajes, no le saludaron tan calurosamente; Killua estaba azuloso; al parecer por la presencia de Clef a su lado. De parte de Zera o Ann sabia que no recibiría una respuesta muy alegre y a Leorio simplemente le dijo un "buenos días" de manera cortes. Laine no estaba en esa mesa, la busco con la mirada mientras se sentaba y se servia un pastelillo; la encontró con una chica de cabello negro verdoso, y con una dama vestida de manera muy formal; con un traje al cuello, y un broche de plata que parecía milimétricamente puesto en su ubicación, dando la combinación perfecta.
a quien miras? – pregunto Leorio, comía su tostada encantado.
Nada... hoy parece un desayuno especial... es distinto al de unos días atrás... – observo Kurapika al probar su pastelillo.
La señorita Rune no esta hoy... – susurro Ann – hoy cocino la señorita Mench.
Con razón... pero la comida de Noa saben mucho mas agradable... – comento Kurapika.
..por que tiene sentimiento al cocinar... – alabo Leorio.
Y tu que haces aquí Clef? – pregunto Garnet a la chica.
...desayunar con Kirua... – presiono mas el cuello de Killua.
No veo que este comiendo... – susurro Ann.
Suelta a Kirua... lo estas ahorcando... – se alarmo Saku al ver mas azul a Killua; el movía los brazos desesperado, pero no podía emitir ninguna clase de sonido... de pronto todos miraban a Killua, agitaba los brazos, y Clef no hacia caso a ninguno de ellos.
Selma! Encárgate del comportamiento de tu pupila – exclamo Kay de tal forma que su voz entro en énfasis a la tal Selma sin llamar lo suficiente la atención a los demás del comedor.
Selma? Ella es la general de Clef? – pregunto Garnet con cierto recelo y arrugando la frente.
...por que te molesta tanto? – le pregunto Saku.
No te diste cuenta? Le cae mal... – le respondió Chi.
La dama que estaba sentada junto a Laine y a la joven de cabello verdoso, Se paro y camino, tenia un caminar francamente raro, caminaba evitando pisar las líneas que marcaban las baldosas del comedor. A pesar de su aspecto áspero, no lo era. Y al hablar todos lo notaron.
Clef? Clef? CLEF? – subió el tono. Su voz no era lo que esperaban., era alegre y suave, su manera de expresarse era muy artificial.
Mm? – musito Clef, su cabello de un instante a otro tomo un color verde; como el pasto. Levanto la cabeza, soltó un poco a Killua, este tomo aire.
Quien es? – pregunto al instante, parecía encantada de ver a Killua al parecer.
Es Kirua... – dijo orgullosa. Los demás no dijeron nada, lo importante era que sacara a la niñita de esa mesa en especial.
No, el otro – desvió la mirada a Gon, Gon la miro un instante; se extrañó.
Buenos días... señora... – en un principio Selma parecía encantada, pero al escuchar la palabra "Señora" tomo un aspecto bastante oscuro... daba miedo.
Que le pasa? – Gon se hecho atrás, incluso Clef lo soltó y se fue a la otra esquina de la sala.
Oye! Que te pasa! Explica que le pasa! – le grito Killua después de tomar aire.
Nunca le digan que esta vieja, por mas verdad que sea! – respondió saliendo del comedor.
TRAIDORA! – le gritaron al unísono Gon y Killua.
...vamos Selma, la vida continua... – le dijo Saku de manera acogedora.
..es cierto! – dijo Selma de pronto radiante de alegría.
..que carácter mas cambiante – comento Kurapika. Selma volvió de la misma manera radiante a su asiento con Laine y la chica de cabello verdoso.
volviendo a lo que decíamos – intento Leorio – que le ocurrió a Noa, Ann?
No es algo que debas saber – Leorio dejo caer su cabeza de su mano, volcando su taza de Té.
A parte de cocinar, Noa no hace otra cosa? – consulto Garnet.
Pues veras... – Leorio iba a responder lo que había visto el otro día, cuando Noa le contó de cómo ella creaba el coliseo – Ann y Noa trabajan en... demonios! – exclamo, Ann le había pateado entre las piernas debajo de la mesa.
Perdona, tengo impulsos extraños... – A Kurapika no le convenció – ocurre que hoy llega el tercer grupo de apoyo, y debo ir a recibirlo junto a Ross, y me inquieta; a pesar de que me advirtieron de que eran personas apacibles; pero después de lo ocurrido con mi hermana... los hombres solo piensan en pelear... – musito, los presentes que estaban comiendo se atragantaron, incluye hombres y mujeres
Y cuando llega? Hoy en la noche? – consulto Garnet.
Por que te interesa tanto? – Saku parecía muy extrañada. Por como conocía a Garnet era extraño que le interesara saber mas cosas sobre los embarques; pues siempre decía que era problema del mundo y que a ella nunca le tomaban en cuenta... por eso Garnet siempre se deprimía...
Por que quiero conocer a un chico lindo que se ponga el abrigo negro! – lo dijo muy enérgica, los ojos le brillaban.
Kurapika y Sakura rieron un poco; sabían que hablaba del abrigo que tenia un rosetón rosa enorme que había estrenado la noche anterior. Killua se miro con Gon con un signo de interrogación; Garnet abrió su paraguas e hizo aparecer una especie de hologramas donde aparecía el abrigo, Sakura miro a Garnet, Garnet miro a Killua y Killua Gon con una interrogante.
Ponte el abrigo! – le ordeno Garnet apuntándole con el paraguas.
NO! Con ver a Clef una vez al día basta! – Killua se paro dejando caer la silla, y dio unos pasos torpes hacia atrás. Garnet no lo alcanzo al instante, pero miro de manera insinuadora a Gon...
Por que me miras así? – Gon intento ganar tiempo, nadie lo ayudaría, en todas partes había alguien haciendo jaleo, sabia lo que quería Garnet pero quería que al menos lo dejara en paz a el...
Gon y Killua forcejaron con el paraguas y los hologramas de Chi; que eran realmente corpóreos, y Sakura les gritaba para que pararan...
Nadie les tomaba en cuenta...
y quienes son esta vez? – pregunto Zera en un tono muy suave... entre el jaleo solo lo escucho Ann, sabiendo que Kurapika y Leorio estaban atentos.
Parece que de verdad te interesa... sabiendo que eres de pocas palabras – Zera asintió tomando otro sorbo de café. - ...ya que eres general te diré; y ustedes, Leorio y Kurapika no se lo cuenten a Darkmoon, ella lo debe saber de otra forma... – ambos asintieron mirándola; listos para escuchar. Ann tomo aire – ..demonios... – dijo de manera inexpresiva – la verdad es que solo vendrán 7 personas; el 10 de los generales están fuera de la isla, y salieron por la falla del domo, así que necesitamos refuerzos para proteger esa zona, ya que al parecer descubrieron que se podía entrar o salir por allí, un fallo en el domo, aun con unos defensores poderosos, ya en las ultimas dos noches ya ha habido un par de ataques; ni si quiera personajes del legendario Ryodan pudieron detenerlos de manera efectiva... que te ocurre? – Kurapika dio vuelta la taza, Leorio lo miro preocupado. Gon, Killua, Garnet y Sakura ya no estaban discutiendo. La taza había resbalado de manera muy sonora.
..el Ryodan? – pregunto, la mano le temblaba.
Si, por que? Eres de la lista negro o algo que te irritan tanto? – le replico Ann.
No... nada.. – se levanto rápido; necesitaba explicaciones.
Tu... – Ann alcanzo a observarle el rostro antes de que se levantara... y se hecho hacia atrás – sus ojos... – murmuro.
Zera hizo un gesto de desaprobación a Ann, Leorio se limito a mantenerse en su lugar.
Kurapika salió del comedor dando un portazo.
Kurama tomo su lugar en su puerta del coliseo; Reese se paro a su lado, apareciendo de pronto. Le hizo un gesto como indicando que se iba, Kurama desvió la mirada, equivalía a un si. Reese partió.
Los otros dos guardianes tomaron sus lugares respectivos en las puertas; esperaban a Zera en su lugar. Desde el instante en que lo 4 tomaran posiciones ni si quiera un ave podía pasar si antes haber sido examinada.
Para los que desconocieran lo de la falla del domo aprecia una exageración, pero para lo que si les parecía poco ese tipo de protección, pero no dudaban de las habilidades de los guardianes.
A pesar de que los del bando opuesto fuera unos desalmados no quería decir que no tuvieran habilidades refinadas de lucha; al contrario, la vida les había tratado tan mal que tenían una experiencia extensa, aunque de todas formas existían los inexpertos. En el bando opuesto no existían ordenes directas, solo se dividían grupos según su nivel de habilidades.
...y de donde sacan esta información...
El celular de Kurama sonó, era Hiei. Todas las mañanas lo mismo; se volvía impaciente demasiado rápido. Ni siquiera contesto, era la simple alarma que avisaba que estaba harto, como para pasar el tiempo. Pero sonó otra vez.
que te ocurre Hiei?
Mira hacia el norte – y corto. Kurama guardo el celular, miro al norte como le habían dicho; vio un pequeña figura. – "Un avión?" – pensó. Tecleo veloz un mensaje su superior.
Zera recibió el mensaje al instante, dejo de escuchar la explicación de Leorio acerca de por que a Kurapika le irritaban tanto las arañas. Toco el hombro de Ann... Leorio estaba mas bien dirigido hacia Sakura y Garnet, se retiraron lentamente...
tu avión esta aquí... – susurro caminando a su lado. – supongo que eres el reemplazo de Noa para Ross
si, odio a Ross... pero es por el bien de mi hermana
El día estaba muy fresco, fueron a la salida que guardaba Kurama.
buenos días Zera – susurro Kurama serio. – quienes vienen esta vez?
Refuerzos para la falla
Y ella ira a recibirlos? No es muy inexperta?
...no te interesa Kurama; iré con Ross
te toco la peor compañera del mundo... – le deseo Kurama. – Hiei esta cansado de esperar, Zera, y si no llegas en 15 minutos Yusuke se quedara dormido... – Zera se fue al instante - .. una pregunta, hay una persona llamada Kuwabara en ese avión? – se dirigió a Ann.
Si... a pedido de ustedes lo encontramos... su poder esta a mi nivel, pero su habilidad es rara... no fue una persona escurridiza de encontrar como Kaito, o Hizoka... como sea – se expreso con un gesto de desaprobación – Kazuma es patético...
Que mala eres... – sonrió Kurama, su celular dio un solo pique; quería decir que empezaba la vigilancia – ya vete...
Ann sabia que no había tiempo que perder, Ross ya había salido hace media hora, y estaría molesta, siempre era lo mismo cuando iban a buscar a alguien. Ross siempre media hora antes de la hora acordada para poder regañarle después. Era lo típico, pero ya le odiaba tanto, que no era un problema ya; tendía a ser muy hipócrita cuando llegaba alguien nuevo, o conocido, siempre era lo mismo intentaba ser carismática y simpática y después la mascara se le caía. Lo odiaba... era tan hipócrita, tan inepta... incluso ella misma podría ser mejor general que ella; si no fuera por el ciego e interesado de Haku, aquella pareja de tontos...
Faltaba poco para llegar a donde llegaría el avión, no un avión exactamente mas bien un Jet blanco con 6 turbinas, y enorme; demasiado para solo 7 personas. Fue el único comentario; su mente quedo en blanco para no escuchar a Ross gritarle histérica... lo típico cuando llegaban personas superiores; el verse como la mujer que no era. El ponerse en blanco era la única forma de lanzársele encima para intentar matarla...
El avión demoro un poco en apagar los motores; el lugar era una península de tierra cubierta por la tierra negra alrededor de una laguna de aguas profundas de color esmeralda. Era de aguas tan cristalinas que podía hasta las truchas que nadaban en el fondo acompañadas de árboles muertos; y blancos por la acción del tiempo en el fondo. Era una laguna hermosa, justo en el centro quedaba una rama viva de algún árbol hundido que descansaba sus raíces en el fondo, el árbol tenia hojas lila oscuro, lograba un contraste con el reflejo del cielo gris en del agua.
Ya no podía escuchar a Ross, aunque esta le gritara, o ella pusiera la mente en blanco para no escuchar; la laguna le había cautivado., ya nada le molestaba en esos instantes; pero esta vez, para colmo, Ross la agito.
NO OBSERVES ASI EL PAISAJE! MIRA QUE YA ESTAN BAJANDO! – A Ross le saltaba la vena bajo los pañuelos que le adornaban el cuello de manera extravagante. Ann apenas le hizo caso, miro un instante mas el paisaje, lo grabo en su mente, y miro al avión que estaba al otro de la laguna. Los 7 personajes bajaron uno a uno, todos cargando algo en las manos. Ross le tomo la mano, y se acercaron a la orilla, Ann no entendía, Ross dio un paso sobre el agua; y camino sobre ella perturbando su superficie. – que te pasa? Nunca te contaron sobre esta laguna? - le pregunta incrédula.
Logro divisar a Kazuma Kuwabara; un tipo de aspecto duro de cabello pelirrojo, no le pareció gran cosa; aunque en los expedientes lo alababan mucho. Después mas cerca logro ver a Bisuke Puruta, le parecía un aspecto muy extrañó para alguien con aproximadamente 60 años de edad. Después le siguió Kaito, realmente era alguien a quien tomar en cuenta, su aura no era tan notoria, pero su pose y su mirada le bastaron. A medida que se acercaba de la mano de Ross, logro ver a otros personajes; el primero era Hizoka; no sabia mucho de el, pero le pareció alguien extravagante, con aspecto de payaso, pero tenia mirada de asesino; el otro era Itazu Murai, el manipulador de espadas. La siguiente era una joven con aspecto de samurai, el séptimo y ultimo era un personaje encapuchado, así que no pudo saber quien era. Pero logro notar la figura de una mujer.
Ross rápidamente la soltó la mano, y se tapo la mitad del rostro con sus paños adornados, ya había empezado su actuación. Sonrió cortésmente a Murai, a la samurai, y al personaje encapuchado de blanco; ninguno de ellos la tomo muy en serio. Después le dio su mano a Kaito, e intento saludar a Kuwabara, Bisuke e Hizoka, que se limitaron a decirle un simple "Hola", Ross forzó su sonrisa, era una de las pocas veces que le tocaban personajes tan superiores a ella, o tan orgullosos, el actito no le estaba funcionando.
Ann espero a que Ross se espabilara, tomo su celular y dio un pique al numero de Kein para indicarle que habían llegado satisfactoriamente. Después se puso al frente de Ross; su tarea era normalmente la misma; darles una introducción y responder a sus preguntas, tendía a hacerlo acompañada de Laine... pero ya que ella estaba con la resaca, pues que se le podía hacer?
Buenos días – les saluda de manera inexpresiva, saco un folio de papel de entre sus ropas; era un tubo metálico que solo odia abrir para poder ver la información de los nuevos integrantes, solo para comprobar cuando Ross no conocía a los nuevos invitados. – mi nombre es Ann Eluria, y soy pupila de Ross ShadowSong; como rutina es comprobar sus datos por un posible impostor, ya que Ross no conoce a ninguno de ustedes como colegas; me permiten? – todos asintieron de distintas formas. – como ven no soy de gran categoría en lo que trate de batalla, o en el nivel en que yo este considerada dentro de este circulo existente respectivo a lo que a ocurrido en el ultimo Año en esta isla; la isla de Kyobi. Los hechos corresponden a una matanza sin sentido, solo por poseer un territorio en esta isla, por lo cual a las naciones unidas les afecto, pues toda la gente que vivían; eran personas en exilio y protegidas por varias naciones; y por consecuente el consejo de Hunters sabia sobre esta situación de conocedores de nen que se estaban organizando para crear otra institución similar a la del cazador; y no habían hecho grandes movimientos al respecto; pero por múltiples razones esto significo una amenaza obvia, por lo cual se envió un grupo inicial de 59 personas y sus aprendices o pupilos para la protección de la isla; al llegar al punto donde debería estar el pueblo de los exiliados fueron atacados por este grupo rebelde, la batalla acabo con mas de la mitad de los pupilos, y mas de media docena de "generales", demostrando que eran una cantidad enorme como para acabar con personas de ese poder. El consejo tomo cartas y decidió tomar un plan ambicioso, que habían estado planteando años antes para el entrenamiento de novatos en nen, a cargo de un grupo de Hunters con experiencia; lo que ven ahora a lo lejos es este proyecto realizado y manipulado por los mismos generales – dijo quitándose a un lado para que vieran como a lo lejos se alzaba el coliseo – esta edificación es una materialización nen, por lo cual es solo visible por conocedores. Por otra parte, después del ataque ocurrido a los primeros 59 generales, se activo una barrera que dividió la isla por la mitad; en consecuencia en cada mitad en ciertos puntos aparecieron edificaciones con cientos de laberintos, con el tiempo descubrimos que hay una falla en el domo, el otro bando también lo ha descubierto, por ente tenemos un grupo protegiendo esa única salida; los aviones registrados en los datos del oráculo del laberinto pueden entrar pero no salir. Se ha tomado la medida de no uso de nen al máximo dentro de la mitad que nos corresponde la isla, ya que tememos que implique en el domo; si escuchan farsas respectivas a por que no deben usar nen dentro de la isla y bajo obligación es por esto. – Ann guardo el folio de papel, era extenso pero solo resumió lo que le parecía importante – estos son los datos que considero que necesitaran; cuando entren al coliseo May Hichihara les indicara sus habitaciones; puede que puedan compartirlas. Después deben ir con Noa Rune que esta en el laberinto del oráculo esperándoles para enviar sus datos al Oráculo... alguna duda? –
No nos trates como infantes... – le replico Kuwabara – esa barrera se abre alguna vez?
Si lo hace, dentro de este día a unos meses siguientes se abrirá según dice el oráculo; 4 veces, allí es cuando se entablan las batallas.
Genial! – exclamo Kuwabara agitando con animo un paquete largo; al parecer una espada. – una ultima pregunta, esta aquí Yusuke Urameshi?
Si lo esta, es uno de los guardianes de las puertas del coliseo – Bisuke levanto la mano.
Quien esta a cargo? – pregunto con un tono dulce.
Haku – le respondió Ross, estaba bastante parqueada; se había parado bastante lejos y se puso a pensar ya que su teatro no le había funcionado y estaban tomando en cuenta mas a Ann – si tiene alguna duda pueden consultarme a mi también –
No gracias – respondieron la joven samurai, Murai, Bisuke y Kuwabara agitando la mano como para que se fuera.
Ann... hazme el favor de guiarlos al Centro, le diré a Noa que le avise a Sorento que disponga del oráculo... – se fue balbuceando maldiciones.
...otra consulta mientras vamos al centro? – Ann no se inmuto; simplemente siguió con lo de siempre, lo raro era que Laine no estaba a su lado...
..tenemos que trabajar con ella? – pregunto La joven Samurai.
Tu eres Albah, no? – consulto Ann abriendo nuevamente el folio de papel. Ella asintió – depende de a que grupo de ataque se integren.
Grupos? – pregunto Kaito levantado un poco su boina para poder mirar a la cara a Ann.
Si, hay distintos grupos en los que se dividen los generales acompañados de sus pupilos; ya que el numero de pupilos es superior al de los generales por mucho; simplemente arman un grupo de grande pupilos con características similares en ataque bajo la custodia de un general y le dan un nombre al grupo, despendiendo de la característica generales del grupo es como trabajara en batalla; la idea es exterminar lo mas rápido posible a este grupo al que nos enfrentamos, debido a las pocas oportunidades que tendremos del atacarles.
Por que hay que trabajar con pupilos? – fueron las primeras palabras que dijo el personaje encapuchado.
Perdona, no se tu nombre – se disculpo Ann – tu no apareces en la lista.
Miratai Sumire; mis datos son confidenciales, es normal que no estén; pues fui sacada de la custodia de la lista negra para integrarme a este asunto; si quieres mas datos busca por la "Obsoledora", Allí te saldrán algunos mitos urbanos con algunos datos... ahora respóndeme
Muy bien señorita Sumire; según los últimos datos entregados por la única familiar del Sr. Togashi, el creador del libro, dijo que debíamos trabajar en grupos si queríamos pasar por la barrera, la única teoría que existe a este porque es; la cantidad de aura emanada por los grupos, o el simple consentimiento escrito en el mismo libro. – en ese instante guardo el folio – Señorita Sumire; me permitiría ver su rostro? – consulto. Miratai se soltó la capucha, mostrando un rostro delicado, una piel blanca como la leche; era albina; pero tenia los ojos negros. Ann se exalto un poco, el contraste entre los ojos y la persona en si eran bastante aturdidores.
Veo que tienes una piel muy delicada – le miro Albah.
Fue un problema genético al nacer – respondió de manera ruda, como si le hubiera ofendido, y se volvió a poner la capucha.
Tienes un tono de ojos bastante inusual – comentó Murai.
No me molestes – susurro.
Que se pesada – le continuo Kuwabara.
..caballeros, señoritas – Ann aclaro su garganta – nos vamos? – entre todos asintieron.
KIDARA! KIDARA! – grito Kurapika agitándola. Kidara abrió lentamente los ojos, tenia ojeras y los ojos enrojecidos no de color rojo, si no que irritación .
Que hora es? – se agito el cabello, y se paso las manos por los ojos – que tarde... – bostezó al ver que eran casi las 12. – que te ocurre? – Kurapika había entrado al baño, al volver la lanzo agua con un vaso . – gracias – estaba tan cansada y adormecida que no tenia fuerzas para enojarse.
Esta el Ryodan aquí? – le pregunto tomándole el brazo.
No completo, solo algunos integrantes
Kuroro esta?
Como quieres que este después de lo que le hiciste?
Por que no me dijiste? – dijo sentándose a su lago algo aliviado.
Pensé que era lo mejor; te tensionas mucho si hablamos sobre ellos - dijo levantándose, chasqueo los dedos; ya estaba vestida con el típico traje de sacerdotisa, un poco cambiado, pero seguía teniendo la misma esencia. – trata de evitar pensar que están pisando el mismo suelo, de todas formas, dentro de los próximos meses es muy poco probable que tengas que hablar con ellos siquiera – se lavo la cara.
Lo intentare... es que me moleste, no pude evitar enojarme... – se disculpo.
..ahora; necesito que vayas ahora junto con Laine, y Leorio a registrarte en el oráculo como algo dentro de este sistema – le dijo amarrándose el cabello con una cinta blanca.
Por que?
Por que no queremos que se repitan incidentes como lo que ocurrió con Leorio, y.. ojala elijas ser general... – se dirigió a la puerta cargando su báculo – gracias por despertarme.
Kidara salio de la habitación, era razonablemente tarde, y tenia mucho trabajo por delante como general.
Kurapika le imito y también salió, Kidara lo miro un instante antes de bajar la escalera de caracol. Llevaba el traje rojo que alguna vez le había prestado a ella. No puedo evitar recordar los días que había pasado en la isla ballena... ahora; que había hecho la noche anterior? Realmente que no recordaba nada...
Camino hacia la salida, no tenia hambre ni quería comer, sentía unas nauseas sequerosas. Se sentó en el primer asiento que vio; un tronco puesto entre dos árboles modo de banca. Vio hacia el comedor los pupilos salían gradualmente, Mench los estaba echando:
AHORA VÁYANSE! SHUU! – le dijo moviendo un cuchillo entre sus manos; con solo este instrumentos obedecían rápidamente.
Se escucharon algunas quejas por aquí y haya. Kidara se mantuvo sentada unos instantes hasta que salieron todos, algunos asilan de las casitas, otros se acercaban, al parecer de fuera del centro. Eso estaba prohibido, salir del centro para los pupilos estaba prohibido, para que no descubrieran cosas que no debían, pero a ella le importaba un bledo esa regla. Al parecer ya les habían informado de que algo harían esa mañana por que todos se sentaron en el espacio que correspondió la noche anterior a la pista de baile ideada por Ross. Cuando vio que estaba la mayoría salió de su escondrijo entre las sombras de los árboles. Todos la miraron; Kidara realmente no sabia como demonios iba a entrenarlos, pero si sabia como probarlos; el saber como entrenarlos se lo preguntaría a cualquier persona que hubiese enseñado alguna vez nen. Pero lo importante era probarlos; eso era lo interesante.
Cuando se paro en frente de ellos, enterró su báculo en la tierra.
Silencio general...
Soy Darkmoon Kidara, general 74; simplemente díganme Kidara o Darkmoon según deseen.
Si Kidara! – gritaron al unísono. Kidara se quedo un instante mirándolos, y después se apoyo en su báculo, lo ultimo le había parecido estúpido; no era el ejercito...
...esto no es la armada ni nada así, soy de la misma o un poco mayor que algunos que hay aquí – se puso la mano en la frente para evitar que se le viera el tick la ceja.
...al fin... – exclamaron algunos.
Y que es lo que haremos? – pregunto una chica de cabello blanco con algunas mechas grises, era muy largo, y llevaba un vestido muy extraño.
Se me ha pedido que elija a un grupo para un entrenamiento especial; durante este día están bajo mi control; no quiero replicas alo que diga; por que me molesto fácilmente – silencio general – para saber a quienes voy a probar; por favor acompáñenme al interior del coliseo.
..perdona la intromisión, pero no creo que debamos entrar – dijo un joven de cabello bastante largo como para ser hombre, vestía con una gabardina.
...no me hagan problemas hora... – Kidara le mando una mirada de molestia, todos se pararon rápidamente, no les parecía buena idea que se enojara.
La siguieron tímidos, era un grupo enorme, pues eran todos los pupilos, sin excepción. No habían muchos generales en los pasillos del enorme coliseo. Kidara llevaba un papel en las manos e iba mirando los números de una puerta que habían en cada pasillo. Hasta que llegaron a la "2050", Kidara abrió la puerta; y todos se quedaron con la boca abierta.
Era una sala enorme vacía, dentro había un bosque artificial, pero con solo oler el aire les aprecio estar en verdaderas tierras verdes. Se quedaron en la entrada, donde solo había un poco de espacio; se cerro al puerta tras ellos y se mantuvieron apretujados entre el limite del "bosque" y del umbral de la puerta.
Por favor; para lo que vamos a hacer ahora no hay suficiente tiempo con solo un día, así que empiecen por adentrarse en esta región artificial, solos, con una diferencia de 50 segundos unos con otros, los ocho primeros divídanse los puntos cardinales y diríjanse a ellos, su alguno topa con la puerta, suban por la pared y salten en el sentido contrario; y hasta allí llegan los detalles; prepárense para la caza... – Kidara estaba sobrevolando sobre ellos, había extendido sus alas, al terminar la explicación se dejo caer hacia abajo; todos obedecieron inmediatamente.
Al llegar al piso, Kidara se puso a esperar.
Aquel lugar era una de las habitaciones de entrenamiento para los generales; hay sido parte del diseño original que ella había aportado al proyecto. Incluso habían hecho las habitaciones con los mismos números originales.
Ya que de la noche anterior no se acordaba nada, tubo que pensar un remedio rápido para poder hacer la prueba de los novatos, ya que no sabia si había preparado o no el asunto... Pero aun no sabia que había hecho la noche anterior para no recordarlo, quería tener una explicación al vestido que llevaba puesto en la mañana. Bueno, como fuera, ahora tenia que encargarse de una interesante cacería.
En ultimo momento entraron tres personajes; Ann, Reese y la chica de cabello verde oscuro.
No entendían bien por que había un bosque dentro del coliseo, ni por que debían estar allí, caminaron los tres junto hacia la arbolada, esperando encontrar a alguien que les explicase de que trataba el entrenamiento de ese día. Pero no encontraron nada. Entre mas avanzaban, notaban signos de que alguien había pasado por allí antes, los tres se miraron, e inmediatamente tomaron velocidad para seguir el rastro de ramas rotas, pisadas y otros.
Kidara paralelo a eso, materializó a sus sombras, las tres se miraron, no dijeron nada, y se separaron en diferentes direcciones. Ahora si empezaba el juego.
A ultima hora, entro un ultimo personaje; Kris.
La caza era interesante, el pupilos se daban cuentan inmediatamente de que los seguía algo, o alguien; cuando se trataba de Sui o Kun, las cosas terminaba rápido, no podían defenderse de manera efectiva, pero en algunos casos sabían escapar, aunque de todas formas eran atrapados, otros eran un fracaso; gritaban o se daban la vuelta y lanzaban un ataque inservible. Si era Kidara la que atacaba, recibía primero cualquier ataque, y si no le parecía muy bueno, simplemente le enviaba un golpe en la nuca, aunque nunca faltaban los que atacaban inmediatamente; eran astutos y esperaban a ella hicieran el primer movimiento. Pero no eran muy experimentados, todos caían.
El grupo de Reese, Ann y la chica de cabello verde oscuro percibieron que alguien lo iba a atacar; pero no era así, era Laine escapando de un ataque, la perseguía Kidara... o no era Kidara?
Corran! – les advirtió.
Quien quiera que fuese que tenia un parecido enorme con Kidara, los perseguía empuñando una especie de medialunas metálicas que se doblaban en dirección de sus codos, estaban algo manchados de sangre, la joven tenia ojos rojos, y una mirada muy fría; los 4 se echaron a correr, no querían saber que pasaba si ella los alcanzaba...
Sui por su parte se encontró con Kris en el umbral de la entrada. El chico se hecho atrás, Sui llevaba una espada enorme; un machete de 20 centímetros de diámetro, y lleno de dientes, justos como para cortar un chiquillo como Kris.
no corres? – pregunto Sui acercando su rostro, al rostro de Kris – tu eres el chico que hace que Kidara se irrite... mejor dicho melancólica. – apoyo el machete en el piso. Kris puso una cara de pánico. – que? Te asusta esta cosa? – pregunto acercando el filo dentado al cuello de Kris. – si no reaccionas pronto te dejare fuera del juego... mmm... tu quieres que te entrenen? – Kris negó con la cabeza. – de dotas formas tengo que probarte como el resto.. – tomo con ambas manos el machete lo inclino hacia atrás, y lo lanzo... contra el piso.
Morvern sostenía a Kris entre sus brazos. Kris no tenia expresión en su rostro.
que no piensas? Estaba muy asustado como para poder defenderse... te pareces a Darkmoon, que eres de ella? Otra supuesta hermana? - pregunto soltando a Reese en el suelo.
Morvern... no lo es, es una sombra – susurro otra voz desde el otro extremo, Sui no lo había notado.
Ishii... que no estabas luchando con la otra fotocopia? – Sui se molesto.
La verdad, es que después de un rato se largo – Morvern lo miro como esperando algún comentario – no, no creo que haya sigo mi apariencia... deja de insinuarme cosas – se sonrojo.
Ja, te toco una mujer extraña – le comento Morvern – tu – miro a Sui, de su chaqueta saco una especie de espada, sonó un "Click", y la espada presento cuatro filos, formando un shuriken enorme con un anillo en el dentro para que Morvern pudiera sostenerlo. – deja al chico en paz...
...estoy haciendo lo que me ordenaron... de todas formas no iba a matar a un chico tan débil como el... – Kris levanto la mirada, sus ojos perdidos y sus pupilas inestables se posaron en Sui, se paro del pasto.
No me digas eso... – murmuro, solo Morvern lo pudo escuchar, siendo el mas cercano. Sui apunto el machete hacia el. Kris se acerco al punto que su cuello estaba casi en el filo dentado. Sui sonrió.
Y que piensas hacer? – le pregunto, el chico le daba pena, se estaba divirtiendo dejando fuera de combate a cobardes, pero este chico tenia algo muy distinto, algo que ya había visto antes... antes de que pudiera recordarlo, Reese junto sus manos, levanto los dos dedos índices. Sui al ser un ser creado a base de nen, pudo ver como el aura se acumulaba en los extremos de sus dedos índices. Poco a poco tomo forma; un espejo. Era cuadrado, con un marco singular, estaba divido en 4 partes como cualquier marco, pero tenia diseños raros; los que iban arriba y abajo tenían imágenes de cómo filamentos que unían a los marcos laterales, estos tenían Ángeles y demonios , varis parejas de Ángeles y demonios tomados de las manos. – que es eso? – Sui vio su propio reflejo desaparecer en el espejo; una pareja del marco se movió por el espejo, y se puso en lugar de su reflejo; Sui no se podía mover.
Adiós... – musito Kris, y Sui instantáneamente desapareció como si fuera arena que se la llevaba el viento. Morvern e Ishii se quedaron unos instantes mirando el lugar donde había estado Sui. – no se acerquen... – camino hasta el limite de los árboles - imbeciles... – susurro, y desapareció entre los follajes.
Que fue todo eso? – pregunto Ishii mirando una y otra vez el lugar donde estaba Sui.
Ni idea... ahora, que hacemos, no estoy muy seguro de que significa todo lo que esta pasando...
Y con esa idea se quedaron; ya que allí estaba la salida, pensando que alguna otra persona llegaría esperando poder salir...
Kidara noto la llegada del aura de Sui a su cuerpo, mientras golpeaba en la nuca a un pupilo. Le extrañó, quien podría haber cancelado la existencia de su sombra?.
De un instante a otro, todo lo ocurrido entro a su memoria. Ahora o no nunca; debía encontrar a Kris, había algo que comprobar antes de que la prueba terminara; no pudo arriesgarse a volver a formar a Sui, pues podía ser inestable, pero con los pupilos que habían acabado Sui y ella, Kun podría terminar... Ahora Kris era la meta.
Reese, Ann, y Laine no podían mas, la chica de cabello verde oscuro parecía imperturbable, no estaba cansada. Kun les seguía el rastro, había cambiando ya un par de veces de arma, pues al lanzarlas desaparecieran, y hacia parecer entre sus manos una que le pareciera mejor; pero estaban esquivando muy bien. Ya no quedaban presas interesante a parte de ellos, en recorrido había acabado con varios. Los quería atrapar, se veía interesante.
YA NO PUEDO MAS! – exclamo Laine – aun sigo con la resaca de anoche! – dijo exhausta.
Ya no podrás mas cuando esa chica te alcance! – le respondió Reese adelantándose, logrando que todas las demás aceleraran.
...ya me aburrí – susurro la chica de cabello verde oscuro.
Y que piensas hacer Sefora? – le pregunto Ann.
A mi no me afecta el que nos siga a o no, pero ya no quiero correr, si quieren sigan, yo la perderé... – murmuro Sefora. Se paro, Reese siguió corriendo empujado por Laine. Krista se paro justo en la trayectoria que debería tomar Kun para seguirlos, ella ahora llevaba una lanza, Sefora tomo una pose defensiva, justo cuando Kun iba a golpearle, se agacho; pero Kun Choco contra "algo"... en ves de poder volver o seguir adelante.
Demonios... – dijo levantándose. Nunca antes le habían golpeado así. – quien eres? – le pregunto.
Merhameck Sefora– musito.
Como me golpeaste? – Kun nunca antes se había sentido tan ofendida. Siendo una sombra nen, nunca había podido tocarle...
Seria tonto mostrarte como funciona mi habilidad no, pero ya que eres una simple sombra te lo diré; mi hatsu es mi propia sombra; es decir cuando me muevo queda una estela de aura que equivale a mi, pero que no me afecta a mi, como un fantasma.
No me trates de esa forma; aun así tengo mi esencia.
Ya veo... me equivoque... – dijo pensativa. – pero sea como sea, no podrás pasar mientras yo no quiera seguir corriendo, y de todas formas es solo una prueba – dijo manteniendo su pose defensiva.
Bien... después los cazare.. en otra ocasión; son unos chicos muy buenos – sonrió. Sefora también le sonrió. Kun se esfumo.
Que linda... – le comento. Y se sentó en el piso, ya que no quería correr mas.
Kidara también sintió la llegada del aura de Kun, ahora estaba completa; por lo que había visto; Kris era un formidable contrincante, y en las condiciones en que estaba sicológicamente era peligroso, pero aun así quería hablar con el. Sentía un cierto parecido entre ambos... necesitaba saber mas; no podía calmar su curiosidad.
Avanzo hasta la entrada, y se encontró con Ishii y Morvern sentados uno a cada lado de la puerta. Ellos la miraron con los ojos muy grandes... inmediatamente supuso lo respectivo a Sui, estaban un poco confundidos. Pero ese no era el caso, ahora quería saber donde estaba Kris.
tu eres Morvern, no? – pregunto. Morvern asintió lentamente con su cabeza.
Quieres saber algo? – pregunto Ishii. – como, a donde fue Kris? – Kidara lo miro objetivamente. – se fue a esa arboleda, donde están las flores blancas – dijo apuntando a la izquierda de Kidara.
Gracias... – no les comento mas, y se largo hacia la dirección dada.
El camino no era muy fácil, pero para alguien de la altura de Kris debió haber sido bastante sencillo. En esos instantes no tenia que preocuparse por Alaniz, tenia que hablar con el, ya.
Siguió avanzando, hizo todo lo posible por hacer el mejor zetsu que pudiese. Y llego hasta una parte donde no habían árboles, solo unas plantas sobresalientes de la hierva y rodeado de árboles un poco mas bajos que la mayoría.
Descubrió a Kris sentado a un lago, tapado por algunas ramas bajas, no se acerco mas, no sabia como comenzar a preguntarle, lo que si era que si llegaba a intentar escapar no podría evitar golpearle para que no lo hiciera. El chico estaba agazapado, y se tapaba la cara, parecía que lloraba, pero no era así, se movía de adelante hacia atrás lentamente; tratando de evitar llorar
Kris levanto su mirada, no tenia expresión otra que arrepentimiento.
hermana... hermana... HERMANA – murmuraba continuamente.
Kidara ser mantuvo atrás; el chico era peligroso, fuese lo que fuese el espejo que materializaba, era peligroso para ella. Y en el estado en que estaba, un movimiento en falso, y el chico concentraría toda el aura que tenia entre sus manos... temía de el, por primera ves temió de un niño.
hermana... hermana... ALANIZ! PORFAVOR! – grito, Kidara camino hacia atrás. Estaba confusa, no sabia exactamente el sentimiento que llevaba por dentro; su corazón palpitaba rápidamente, y sudaba, de alguna forma, no podía moverse a total voluntad. Algo en el chico la perturbaba, todo lo que a el le pasaba ya lo había visto... en ella misma; malos recuerdos.
Alaniz... Alaniz... – susurraba una y otra vez. Susurraba de tal forma, que podía notar una enorme desesperación en su voz. De pronto levanto la cabeza; tenia los ojos muy abiertos, y sus pupilas se movían de su lugar; como un loco. – NO QUIERO! ALEJATE! – era claro que no se lo decía a Kidara, pero había llegado apunto de que el peligroso espejo estaba de vuelta; era peligroso, esa cosa podía anularle y acabar con ella. Pero en vez de eso lanzo el espejo a un lado, antes de caer al piso ya se había quebrado en varios trozo, pero de manera ordenada, el vidrio del espejo se quebró en 6 partes iguales, y los marcos se separaron de manera uniforme, pedazo por pedazo, quedando un par de Ángeles y demonios por trozo. Todos se lanzaron hacia el piso, y ninguno se volvió a partir, y no desaparecieron, ahora Kris se tapaba los oídos; escuchaba algo que Kidara no podía.
Obviamente Kidara no sabia que hacer; estaba perpleja ante tal acto de desesperación cercano a la locura. Solo lo había visto una vez, y ella misma le había quitado la vida a esa persona, no entendió nunca bien, pero no había podido aguantar ver su cara blanca a causa del sufrimiento, y sus ojos fuera de sus orbitas. Haría lo mismo con Kris?
Pero ocurrió algo que no tenia previsto; Kun salió de su cuerpo sin permiso y sin que le haya llamado, ni siquiera había pensado en ella.
yo he visto eso antes... tu – susurro. Kidara se extrañó... – tu obviamente no lo recuerdas, por que no quieres recordarlo, ya lo borraste de tu mente.
Realmente ni siquiera tengo idea de por que se me hace tan familiar - dijo sin creerle mucho.
Hazme caso, si pudiera introducirme a sus pensamientos recordarías inmediatamente...
No, te anulara, Sui; apenas y puede suministrarme su aura
Pero tu ya no deberías depender tanto de nosotras; deberías ser fuerte por tu cuenta – y volvió dentro de Kidara.
Bien... – no hizo mucho caso a los murmullos de Kris, había encontrado una posible solución. Aun por peligrosa que fuese, Kun tenia razón de todas formas; aun le quedaba esa carta. Lentamente sus ojos tomaron un tono escarlata, aura si tenia su ara en concentración, aunque no había cambiado; solo la podía manipular mejor.
Kris miraba a una sola dirección, no se había percatado de Kidara. Kidara puso su mano sobre la cabeza de Kris, sintió como si ella se introdujera dentro del cuerpo de el... pero no era así; Kris la estaba rechazando, en el momento en que lo había tocado, dejo de moverse, sus ojos se quedaron con una expresión de impresión y por su rostro corrían lagrimas.
Todos los que habían quedado, alrededor de 50 de unos 400, se apretujaron en el espacio sin árboles que había frente a la puerta; ninguno de ellos podían abrir. Estaban allí estancados hasta que Darkmoon volviese con ellos.
Reese, Ann y Laine se devolvieron, vieron un montón de sus compañeros tirados unos sobre otros, no tenían intenciones de ayudarles por mas mal trechos que estuviesen. Eran unos inútiles, con la competencia que había entre ellos dentro del centro por ser elegidos por algún general era mucha, aunque aun así podían cambiar si algún otro se los pedía, pero el problema era mantenerse dentro del centro, y si habían perdido así; era mejor que se fueran o se quedaran en ese bosque artificial para siempre. Al llegar al lugar de inicio, se encontraron con una gran cantidad de sus compañeros; les extrañó.
que tal les fue? – pregunto Reese carismático.
Habían tres generales 74 – le reclamo una amiga.
Se les llama sombras, tonta – le corrigió Ann.
Eran de lo mas endemoniadas, no te dejaban nunca! – reitero la misma.
Entonces como escapaste? – le pregunto Laine interesada, en tal caso, Sefora estaba en problemas.
Pues yo.. yo la golpee! – dijo apretando su puño enérgicamente.
No te creo – le replico Morvern – eres un embustera... ni siquiera se como te llamas, alguien tan patética como tu no pudo haber escapada así, habían tantos mucho mas hábiles que tu que no pasaron
Que duro eres Morvern! – le replico Laine. Entre los 50 que habían, eran lo únicos que eran amigos a pesar de que competían entre ellos, incluyendo a Ai; quien estaba sentada justo en el borde del bosque masticando su goma de mascar rosa.
El esta seguro de que no fue posible, por que esas sombras son solo visibles pero no tangibles – susurro Ishii.
Siempre adivinando lo que uno va a decir.. – comento Ann en tono despreciativo.
Supongo que lo ibas a decir – dijo sonriéndole, como diciéndole "te la gane!"
Pero..pero, créanme! En serio! Me atacaron las 2 juntas, y las golpee y se alejaron... – volvió a hablar en vano la misma chica.
No será; las atravesé, ellas se burlaron y se fueron? – consulto Morvern. – mira, si quieres acercarte a un circulo de amigos o algo así, búscate algunos que sean de tu propia índole.
Pero... pero... – ninguno la miro, miraba desesperada a todos lados, esperando ver alguien que le creyera. – yo solo quería...
Nada, Cristel, por que no simplemente te vas? No vas a lograr nada, ya haz visto a los que lo han intentado – le replico Ishii.
..realmente, no se que ven aquí, no nos consideremos amigos, pero no nos gusta que todas personas se acerquen a nuestro circulo... ósea, que aun de la manera mas terca; si somos amigos? – recito Ann.
Supongo que si.. – repico bastante distante Reese, mirando hacia el follaje. – alguien viene...
Debe ser Sefora... – susurro Ishii.
O Kris... – murmuro Morvern. Pero apareció Sefora, caminando muy lentamente y sin animo alguno. Tal como había dicho, no tenia muchas intenciones de correr mas.
Ishii aclaro su garganta, para molestar a Morvern. En signo de que el había acertado. Morvern no se inmuto; era lo típico.
Kris asustaba a Kidara, se retorcía en el piso, y daba chillidos espantosos, como si lo torturasen con una hierro caliente... y cada segundo que pasaba; Kidara sabia que había visto algo así antes, y como Kun le decía, podía haber era ella misma.
NO – gritaba una y otra vez con la voz entrecortada, por su garganta cansada que no podía mas. Kidara estaba perdiendo la noción, ya ni siquiera sabia su intención original, solo escuchaba ese grito frió y desesperado. Lo que había visto no cabía en duda: era Alaniz; quizás cuando mucho mas joven, como la dama que era, Kris estaba pensando en el antiguo recuerdo de su hermana. Tanto lo extrañaba?
El grito iba de mal en peor, Kris lloraba de manera inexpresiva...
Kidara sentía una punzada en la cabeza... con cada una imagen, cada vez mas rápido... mas rápido... y mas...
...era una sonrisa que conocía, una sonrisa bonachona que extrañaba. La había visto hace un tiempo, pero por que la había olvidado todo el tiempo ya pasado?
Un vestido.
Una fotografía.
Un abrazo.
Lo que mas sabia era que ella era la niña que estaba parada en medio de un jardín, donde toda la gente reía, llevaba un vestido bonito, pero; por que sangraba su cuello y las mangas?... todos la miraban... todos, estaba sola... esos rostros, como los aborrecía!
calla... – susurro. – calla.. cállate... cállate, CALLATE! – grito finalmente. No quería recordar eso. Puso su mano en la frente de Kris; estaba muy fría.. – cállate! Me haces recordar! – grito, ella sentía que también podía entrar en un estado como el de el si seguía gritando, sin notarlo sus ojos se tornaron rojos; un rojo opaco, sin brillo. Si el chico seguía gritando le cortaría el cuello.
Alaniz... – susurro, se acurrucaba mas en el piso. El espejo quebrado tras Kidara tomo lentamente su estado original, y se desvaneció en el aire - hermana... – Kris tomo aire, y le dio hipo, como hacen los niños pequeños cuando intentan dejar de llorar. Kidara no podía evitar sentir una enorme lastima, pero si lo llegaba así, con Kris en los brazos frente a los pupilos, significaría una muy mala impresión, aunque explicara por que estaba así; con su trabajo había aprendido que la impresión inicial era muy importante.
Kris, como era tu hermana antes? – pregunto tomándolo aun así en sus brazos. Kris sudaba, y temblaba, pero aun así respondió.
Ella era como lo viste cuando intentaste leer mi mente – contesto. Kidara se molesto, Kris se había dado cuenta de que había intentado leerle la mente, cosa poco común.
No vi nada, me bloqueaste
...si pudiera te daría un fotografía... quiero irme, no quiero estar mas aquí
que era ese espejo? – preguntaba rápidamente. Kris parecía animarse, por que el calor volvía poco a poco a su cuerpo.
Kris no le respondió.
Kidara siguió caminando, era difícil llevarlo en sus brazos mientras las ramas le golpeaban la cara.
En lo único que pensaba era en esos recuerdos olvidados en lo mas hondo de si, eran peores que los de la tribu; por que en ellos tenia a Kurapika y la aliviaban, pero estos otros, eran otra cosa.
Al salir de la arbolada se encontró con una gran cantidad de miradas reprobatorias, tenia muy claro que ella no era mayor que esos pupilos por algunos años. Pero la idea que tenia de la impresión desapareció rápido, Laine se acerco rápido para ver a Kris, y Morvern detrás de ella.
esta muerto? – pregunto Morvern.
Tonto, no digas tonterías – Laine lo golpeo, como Ishii siempre adivinada lo que iban a decir mas adelante, Morvern siempre decía la peor opción posible.
Que le paso? – pregunto Ann.
No, necesito hablar con el – dijo dejándolo lentamente en el piso. –Kun! – exclamo, Kun apareció rápidamente, pero esta vez vestida distinto, como para que los pupilos se dieran cuenta de la diferencia que había entre Kidara y su sombra – Sui! – a su vez Sui, también llevaba una tenida distinta. Aunque las tres se vieran parecido, seguían siendo distintas. – todos! – de mala gana todos miraron a Kidara. – puede que yo sea unos años mayor que ustedes, pero tengo mas experiencia de la que ustedes tendrán en 10 años. Ahora de los que están aquí, debo elegir solo 25, y los demás volverán a lo normal, si tenia general volverán con el, los que yo elija se quedaran bajo mi tutela, y quien los probara a todos en batalla serán ellas, Sui y Kun, mis sombras – no lo dijo en un tono autoritario, mas bien en un tono de reto, y con bastante vehemencia.
Y de que vale la pena si ni siquiera las podemos tocar – le replico Ai masticando su goma de mascar.
Kidara sonrió.
en tal caso, les presentare a Suikun – Sui y Kun se miraron, en inmediatamente formaron una sola llama de aura; tras una honda de energía, apareció una personaje que no se veía hace mucho, una jovencita de cabello negro, y ojos de color arandano, vestida totalmente de negro, cargando esta vez con una katana espada japonesa.
Que original.. – comento con sarcasmo Morvern.
Es lógico, pues eso eran inicialmente – dijo de manera inexpresiva, sin mostrar orgullo.
...que es lo que quieres realmente? – pregunto con una voz fría la nueva fusión, era claro que era la mezcla de ambas, pues hablaban las dos voces al mismo tiempo de un solo para de labios. Todos se fijaban en especial en sus ojos; tenían un fulgor de color blanco, como si le faltase algo dentro. – hace mas de 2 años que no hacemos esta fusión, para que la necesitas? Ya eres una mente libre.
No es eso, lo hago teniendo en cuenta que es algo anormal, pero necesito hablar con Kris, y con... tu ya sabes – le replico. Nadie entendía de que hablaban. Por lo que Kidara y Suikun no se molestaban, si no entendían no les interesaba, así tan fácil.
Que te recuerda? – la voz tendía mas a la Kun.
Cuando vuelvas de lo diré... – Reese aclaro la garganta.
Perdona que te moleste, pero no será mejor que hagamos esto en otra parte? Opino que alguien debe recoger a los que cayeron, y nosotros ir con Suikun a otra sala de entrenamiento – Suikun lo miro un tanto molesta.
Hablas de mas – le replico cortante.
Lo siento... pero no los podemos dejar allí – susurro Reese.
Ella dirá; ahora no me importa – contesto Ishii. Kidara tomo a Kris por los brazos, y salió dando un portazo. – vez?
Lo único que logras es hacer que se enoje – le aconsejo Ann.
Quizás después no tenga malos y nos de castigos sin sentido – dijo Morvern.
Cállate – le dijeron Ann y Laine.
Nos vamos? – pregunto Sefora a Suikun quien permanecía parada en medio de todos.
No, falta una sola cosa; una pregunta. – Suikun tomo aire – por que están aquí? – la pregunta la hizo en voz alta. Poco a poco el bullicio que se había armado volvía al silencio.
Por que preguntas eso? – consulto Ai, que comía ahora una goma de mascar azul.
Es lo que se me ha pedido, Kidara es la que tiene la duda...
Kris se había quedado dormido, con sus sombras fuera, era bastante vulnerable, si Alaniz acaso llegaba a verla con Kris en los brazos en ese estado, estaría en serios problemas. Opino rápidamente ir a su propia habitación, encerrarse en ella, y pedir consejo a Leorio de que hacer con Kris en el estado en que estaba..
Por todas partes sentía que Alaniz aparecería, y no pudo evitar correr, subir las escaleras ruidosamente, y dar un portazo al entrar en la habitación, finalmente poniéndole pestillo. Acostó a Kris en la cama, le dio unas palmadas suaves en la mejilla, logrando que reaccionase.
Kris, voy a preguntarte algo; y quiero que me respondas, y quizás te pueda ayudar a dejar de sufrir – Kris le golpeo la mano, miro su alrededor, y se hecho atrás, se bajo de la cama y se arrinconó.
No, no quiero herma... Kidara... – Kris tenia los ojos fuera de si, por alguna razón se había confundido. – aléjate... eres igual que Alaniz...
No soy Alaniz, ni opino parecerme a ella – le replico manteniéndose al margen de la cama. Kris hizo aparecer el espejo.
No te acerques mas – la amenazo.
Puedes anularme, pero al menos responde mi pregunta; como era tu hermana antes? Déjame leer tu mente...
No quiero... solo si...
Solo si que?
Si logras que hermana vuelva.. yo no quiero a Niz, yo quiero a mi hermana Alaniz, no mi hermano Niz...
Puedo intentarlo, pero tu hermana cada vez que la veo, y estamos de malas... no me deja decir nada... es mas fuerte que yo
Pero tu eres mas fuerte que ella de otra forma; tienes algo que ella quiere – le replico dejándose caer al piso.
Y que es? No le daré ni el báculo ni el pendiente - reclamo.
No, tu misma... ella te desea
En que sentido? – Kidara empezó a sentir un leve escalofrió.
Dice que eres especial... pero mas allá no sabría responderte, cada vez que habla de ti, mira el teyo y se empieza a reír... – de pronto Kris se congelo en su lugar. Era la primera vez que Kidara conversaba de buena forma con el chico, pero de pronto Kris empezó a chillar de nuevo – NO QUIERO! – se tapo los oídos, y empezó a llorar.
Dime que no quieres... – susurro Kidara sin inmutarse, no quería verse afectada por el sentimiento de lastima, ni invadida por el deseo de callarlo.
...lee mi mente por favor! Ayúdame! – le rogó, Kr4is se presionaba a si mismo como si intentara frenar algo dentro de el. Kidara no se movió hasta que el espejo de Kris desapareció en el aire.
Se acerco lentamente, y puso su mano sobre su hombro, sentía como si le hubieran dado un golpe en el estomago...
Que eran esas imágenes? ...
Kris reía, estaba tomado de la mano de una chica, tenia el cabello corto, y tenia unas mechas de cabello mas largo trenzadas con flores. Llevaba un vestido verde claro, y Kris iba de traje; se veía alegre, y hablaba animado.
Era de verdad ese el callado Kris que ella conocía? Si, y tenia otra mirada, ambos tenían otra mirada, eran ojos brillantes de alegría, inundados de alegría infantil, de estar jugando.
Esa era la Alaniz que Kris deseaba? Pues realmente era algo muy distinto a la imagen que tenia ahora de Alaniz...
Le dolía la cabeza, como si le hubiesen golpeado con un machete metálico en la nuca, veía muy borroso... veía otra vez la fotografía... el vestido... las marcas en su cuello...
Kurapika, tenemos que hablar – le indico Zera suavemente.
Ya eran mas o menos las 4, la luz declinaba, y el cielo era siniestro; a punto de llover.
Zera se había ido de su lugar en las puertas del coliseo para hablar con el.
veo que es importante para que hayas dejado tu lugar – dijo cerrando el libro que leía. – que ocurre?
... surgió una duda, se que no eres el hermano de Kidara, por que se que no tiene familia por lo ocurrido con el Sr. Darkmoon – se sentó al lado de Kurapika – sabes quien es ese hombre?
No, nunca me han hablado de el, la primera vez que oigo su nombre es aquí. Que tiene que ver con Kidara?
El fue prácticamente su padre, a excepción de su familia; le echaban toda la culpa de la enfermedad de este hombre.
No me dijo nada...
La verdad, es mejor que ella te lo diga, para que entiendas mas adelante alunas marcas que tiene en ella.
Marcas?
Así es; marcas, y pareciese que le atormentasen, por que las tapa – metió su mano en uno de los innumerables bolsillos de la ropa, y saco un sobre – así era Kidara cuando tenia unos 14 años.
14? Una foto? – Kurapika tomo el sobre, y Zera se fue. No abrió el sobre de inmediato, se dirigió a su habitación para verlo, seria mas cómodo, y quizás Kidara estaría en la habitación.
Subió lentamente las escaleras, antes de subir del todo, vio a alguien parecido a Kidara; Suikun: se le crisparon los nervios... era tan pesada. Iba seguida de algunos pupilos, unos 50 o 60, incluso mas. Le extrañó que no fuera Kidara la que comandaba.
Pensaba en las marcas, que clase de marcas eran? Físicas? Mentales? Debían ser mentales... era lo mas probable.
Abrió la puerta de la habitación la llave de la puerta; por alguna razón estaba cerrada hasta con el seguro. En un principio no vio a nadie, pero al caminar a la cama para sentarse, vio a un chico tirado en el piso; con la cara marcada de lagrimas, y Kidara también tirada a su lado.
Se asusto en un principio, pero no vio ninguna agresión en ellos; lo único, ambos habían estado llorando.
Tomo a Kris, sin saber bien quien era. Y lo pudo en la cama. Por otra parte, Kidara tenia que trabajar, no podía estar allí tirada, lo que hubiese pasado entre ella y el chico no le importaba, había que despertar a Kidara.
hey... Kidara, despierta – la tomo por los hombros y la paro. – tienes trabajo que hacer – le indico. Por un instante de molestó, pero después se fijo de un detalle; sentía sus dedos húmedos. Apoyo a Kidara en la cama, y se miro una mano primero; eran lagrimas... pero la otra; sangre. – que es esto? – ahora tenia dos cosas por las que despertar a Kidara.
La miro bien, en la habitación no hay rastro de lucha ni nada por el estilo; ni en el piso sangre. Había empezado a sangrar cuando la tomo?
La miro bien, tenia color, aun no era peligroso, miro otra vez; la sangre emanaba de su cuello, justo donde tenia una cinta negra rodeándole, y de sus manos también emanaba, le saco al túnica, y también en sus brazos, donde también usaba cintas negras; de allí también sangraba. Saco lentamente la cinta de sus brazos, cuidadosamente... y la otra también. La del cuello lo hizo con aun mas cuidado, pues ella podía despertarse; y el quería averiguar por que usaba esos "adornos" en el cuello y en los brazos, no se los quitaba para nada. Tomo un pañuelo, y limpio la sangre... y se asombro...
Eran...
la marca de los exiliados... – musito perplejo.
Ella era... no, no podía ser, ella se había ido por su cuenta.
Las marcas eran signos que el no comprendía, pero si había estudiado lo que significaba tener alguno de sus caracteres; el exilio de su tribu; la tribu Kuruta. Pero no podía ser, Kidara... por los vagos recuerdos que tenia; sabia que ella se había ido por voluntad propia. Tendría algo que ver con la fotografía? Tomo el sobre y saco una única foto; era de un papel bastante antiguo. En ella salía una niña. Aunque estaba en blanco y negro, sabia que la niña era Kidara, aunque tenia el cabello mar corto, y los ojos mas afilados que en esos instantes, era Kidara. Vestida con un lindo vestido, como una dama antigua, y un sombrero de a la ancha, con detalles de florcillas, pero su rostro era muy triste.. y algo noto; se veía muy linda así a pesar de todo. Sonrió un instante al verla, pero también noto que llevaba tapados parte de sus brazos con cintas y el cuello también, se traslucían por la tela transparente del cuello y las mangas.
Esas eran las marcas de las que hablaba Zera? No eran marcas por algún trauma psicológico, eran marcas; las marcas de los exiliados.
Que tenia que ver el chico con que hubiesen sangrado?
despierta! – ordeno Kurapika al chico inconsciente. Una vez mas Kris fue despertado de su trance.
Quien eres?
Kurapika, el hermano de Kidara; que le paso, por que sangra? – estaba bastante alterado, y agitaba a Kris, quien miraba a Kidara, que tenia enrojecido alrededor de los lugares donde tenia los signos.
No lo se... – Kurapika lo miro de manera reprobatoria – no... no me mires así... donde esta mi hermana? ALANIZ! – de un instante a otro, Kris también estaba alterado, gritaba a viva voz el nombre de su hermana.
Silencio.. – susurro Kurapika poniéndole la mano en la boca. – si tu hermana ve a Kidara, y te ve a ti en ese estado, no quiero pensar en lo que hará... sabes o no sabes que le paso?
Ella quería hablar conmigo... decía que yo le hacia recordar cosas... y se metió en mi mente, intente no rechazarla, pero al final todo quedo oscuro... – de pronto empezó a sollozar. – no quiero... no quiero... quiero a mi hermana...
..mírame – le indico Kurapika. – vete con tu hermana, pero no le digas nada respecto a esto.
No pienso, Niz no es mi hermana... no lo es! – afirmo. Pero parecían aterrorizarle las palabras de Kurapika. – yo lo se!
Pero de pronto se callo, Kurapika miro a sus espaldas, Kidara estaba despierta, y tenia la misma mirada que tenia en la foto. La misma... se paso las manos por el cuello y se las miro. Al instante sus ojos mostraron terror, y empezó a murmurar continuamente "mi alma es libre... pero esta encadenada".
Kurapika se tapo los oídos, Kris tanto como Kidara empezaron a gritar, Kris gritaba constantemente; "NO!" y Kidara la frase anterior. Kurapika no sabia exactamente que hacer con los dos en ese estado, pero algo era claro, entrarían en una especie de locura si no los paraba.
La puerta se abrió; era Leorio.
todos ustedes son una basura, los que no aguantaron mas de un minuto y medio – indico la voz mezclada de Suikun.
Pero aun así quedamos 30 – le contradijo Ai – no que teníamos que ser 25?
Mañana terminaremos... Kidara en si luchara directamente con ustedes, yo no tengo el mismo criterio que ella.
Naturalmente eres una sombra – le envió Morvern.
Imbecil – le indico Laine dándole un codazo.
Será.. – y Suikun se desvaneció sin terminar la frase. El hatsu de había desecho.
Que ocurrió? – pregunto Reese poniéndose justo en la ubicación en que estaba Suikun, como para probar si era invisible o no.
...como sea, esto termino por hoy.. dios que aburrido... – se quejo Ishii.
Y que? – le replico Ai.
Sabia que dirías eso, y que gastamos nuestro tiempo, esa sombra no era la gran cosa... – Ishii se puso pensativo.
..si claro; ya sabia que dirías eso – imito Morvern molesto.
..nos vamos? – pregunto Ann a Laine y a Ai.
Supongo... – respondió Ann.
Da igual – murmuro Ai, ahora comía una goma de marcar color violeta.
Poco a poco el patio de fue vaciando, todos entrando en sus respectivas cabañas, ya que no tenían nada mejor que hacer mientras esperaban la cena.
gracias.. – susurro Kurapika.
subí por que los gritos eran insoportables.. esos generales.. desgraciados...aun con los gritos no hacen nada – Leorio le limpiaba con desinfectante las marcas a Kidara, ponía una capa de gasa de algodón y después la cinta original. – a todo esto, que paso? Por que estaban gritando?
..no estoy muy seguro... lo averiguare.. si... eso haré... lo averiguare. – Kurapika estaba muy desconcertado, lo único que quería era una explicación; una de Alaniz y otra de Zera. Por que Kris y Kidara no despertarían hasta el día siguiente – gracias por el sedante, yo me... iré, si eso haré... podrás llevar a el con su hermana, no? – consulto por Kris.
Claro... – Leorio trago saliva, hacia mucho tiempo que no veía a Kurapika tan decaído y desconcertado.
Termino de aplicarle la curación a Kidara. Miro las heridas, que no eran heridas; la piel simplemente sangraba, así tan simple, como cuando uno suda por los poros, era lo mismo. Opinaba que debía ser doloroso.
Después tomo a Kris en su espalda. Un mayordomo le indico al habitación de Alaniz; no había nadie. Estaba cubierto de ropa por todas partes, y joyas coladas por varios lugares, el único lugar decente era una cama de una plaza arrinconada al final de la habitación. No conocía a la tal Alaniz, ni le daban ganas de hacerlo, algo le decía que le aborrecería.
Pensativo aun en la hemorragia de Kidara volvió a la habitación. Se asusto, Kidara estaba parada frente a la ventana; al parecer el sedante no había mucho efecto en ella. Paso por al lado de la cama y tomo una jeringa, estaba lista para inyectar. Le tomo el hombro a Kidara...esta se dio vuelta y se puso frente a frente de Leorio violentamente.
Kidara... – exclamo extrañado. – que te ocurre?
Ella levanto la mirada, su ojos reflejaban dolor, un dolor muy grande. Y para la mayor sorpresa de Leorio, empezó a llorar, a llorar, junto con sollozos, era casi humano. La única vez que la había visto llorar, fue por una niña, y las otras veces no era muy expresiva. Por primera vez la vio como la jovencita que era, aunque fuese pesada, obstinada y mandona... era una adolescente.
...Leorio... dame eso – dijo entre cortado, se le ahogaba la voz con las lagrimas y los sollozos. Leorio se fijo a donde indicaba; su mano con la jeringa.
Permíteme - le tomo la mano, y lentamente enterró la finísima aguja en la piel del ante brazo de Kidara, y hecho todo su contenido.
Con lo que le había inyectado, dormiría a lo sumo a la noche del día siguiente.
Kidara se sentó en la cama y unos instantes después cayo dormida.
toma aire amiga... descansa... – le deseo Leorio. Y salió de la habitación lentamente.
Kidara se quedo dormida placidamente, pero con algo de hipo a causa de los sollozos.
Fuera lo que fuera, Leorio quería saber que la hacia sentirse así.
Por otra parte Kurapika, fue al encuentro de Zera; quería explicaciones concretas. La ida de Kidara de la tribu no había sido solo decisión de ella en tal caso, entonces... esa era en parte la razón por la que no había podido volver a ayudarles... o eso creía...
Zera estaba en su guardia, parada sobre un pilar muy grueso y redondo. Sostenía una especie de cetro dentado, y un mango remendado con tela áspera...
Zera... tienes un momento? – intento ser lo mas cortes posible.
Si es sobre las marcas, pregúntale a May, ella es la chismosa.
May?
Una de lentes, que anda siempre con Kein.
Quie...
Zera tomo nuevamente su posición. No le respondería mas preguntas a Kurapika.
May... era la joven que le había hablado sobre Samara, cuando ella iba a ser la nueva compañera de piso. Pregunto a un mayordomo, quien le indico un piso y un numero.
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