La lluvia caía como mísiles, ya habían varios cuerpos en el piso, con arena pegada al cuerpo a causa del agua y la sangre. E incluso algunos cuerpos se movían incluso a pesar de estar inconscientes. Algunos caían aun cuando no los golpeaba alguien, si no que algo les golpeaba. Era bastante perturbador, parecía una danza de muertos.
Por otra parte, una enorme cantidad de personas, era arrasada por los integrantes del Ryodan.
que es todo esto? – pregunto Shalnark a Phinx.
Como quieres que sepa, no nos avisaron nada – le respondió Phinx dando varios golpes en una dirección logrando que varias personas en una sola fila cayeran muertas en el piso. En el otro extremo, Shizuku a la vez acababa con algunos y limpiaba los cuerpos.
Al menos mandaron algunas personas – dijo Shizuku como para calmar la ira de Phinx.
Sabia que algo así iba a ocurrir, después de todo estamos en una guerra de asesinos – indico Machi colgando a varias personas entre los árboles cercanos, mientras Feitan los trozaba.
Como sea... ya hacia falta algo de acción desde que llegamos aquí – indico Nobunaga.
Si lo dices... aunque últimamente haz estado muy callado Nobunaga – opino Shalnark.
No te interesa – dijo cortando a 5 a las vez.
Aunque aun no entiendo por que de repente vienen tantos – dijo Feitan.
Debe ser la tormenta – susurro Machi.
Es lo mas probable, pero da lo mismo – indico Phinx lanzando a varios; ya muertos, hacia Shizuku.
Tampoco entiendo por que mandan tantos inexpertos – susurro Shalnark.
Cierto... bueno, están esos dos que envió el Centro, ellos se harán cargo – dictamino Nobunaga.
Anna tenia cada vez mas personas inconscientes en su poder, pues Yoh no era capaz de matarles.
ya deberías aprender a matarlos – opino Anna indicándole a un grupo grande lanzarse en cima de otro grupo de personas concientes.
No creo que sea valido, para que puedan luchar otro día... – dijo golpeando en la nuca a uno con la empuñadura de la espada, y dándole una patada a otro.
Realmente eres bueno – musito Anna. Un instante después no tuvieron gente atacándoles. – terminaras muerto si sigues siendo tan amable! – le golpeo con un collar de cuencas azules. – bueno ya da lo mismo, hay que esperar a que pasen esas personas que tratan de entrar.
En la enfermería el ambiente era un tanto tensa, mientras Reese escuchaba lo que Morvern le tenia que decir, esperaban la llegada de otras dos personas que avisaban que llegarían en unos minutos.
no sabes en que estado están Gon? Las dos podrían estar lo bastante mal para no poder llegar... – musito Keiko preocupada.
Si eso ocurre, Kidara tiene dos personas mas para ayudarle – indico Gon con confianza.
Esas sombras... pero si ni siquiera la pueden tocar – replico Ishii suavemente.
Confiemos en que llegaran... – dijo Yukina.
Ellas... llegaran – dictamino Hiei, mientras se arreglaba unas vendas en su brazo derecho. Llenándolo de arneses, y apretando fuertemente. – no creo que esa chica sea tan débil.
Kidara y Alaniz estaban sentadas una frente a otra en los bordes del bosque de arena. Después de que Alaniz le ayudara a pararse, ambas cayeron nuevamente por el cansancio. Las tarjetas de May les habían dejado sin fuerzas; funcionaban consumiendo el aura del portador.
que tormenta... – musito Alaniz. – demonios! No me puedo mover.
Ya lo arreglaran... al otro lado de este bosque están peleándose – susurro Kidara con esfuerzo. – estando tan cerca del centro no podemos llegar, que patéticas.
Tu te estas desangrando – le indico Alaniz viendo un hilillo rojo deslizarse del cuerpo de Kidara a la arena.
Da lo mismo – le indico. – no pienso usar aura... me dijeron que Kay esta en el limite del domo, y va a usar su hatsu...
Así que por eso nos detuvieron... no me esperaba una acción tan eficiente de parte de Hichihara.
Ya da lo mismo, al menos nos dejo cerca del centro... supongo que fue a buscar a los otros.
Que otros?
Unas personas que estaban entrenando. – Kidara se agarro de una rama, y con bastante esfuerzo de paro. – te importa si te dejo aquí?
Para nada, prefiero quedarme aquí, a moverme.
Alaniz cerro los ojos, para descansar. Sintió como Kidara batía sus alas y movía un poco el aire.
Kidara se remonto en el aire trabajosamente hacia donde estaban luchando, vio varios cuerpos amontonados, que rápidamente desaparecían. Le costo mucho llegar al piso, el viento la azareaba. Al llegar, 6 personas la miraron, y después siguieron con lo que estaban haciendo.
que quieres chica? – le pregunto Phinx.
Terminen rápido, pronto otro hunter rechazara esta tormenta. – musito en voz alta, sin poder decirle con mas fluidez.
Ósea que dejemos de usar nen? – pregunto Shalnark.
Si – dijo con esfuerzo.
No se como llegaste aquí en estas condiciones – le indico Machi.
Oye! Tómanos en cuenta – le indico Nobunaga. Kidara estaba discando por su celular.
Esta Kein? ... no, no te puedo dejar esto a ti, dame con alguien – Kidara espero unos momentos – Kein, no es momento de decirme eso, hubo un ataque en la falla... si, ya terminaron, lo que quiero saber es si enviaste a alguien mas... ya veo... entonces no hay problema, ellos no usan nen exactamente – y corto.
Que ocurre? – pregunto Shalnark a Feitan, quien había conectado su celular al de Kidara para escuchar.
Alguien entro mientras acabábamos con la basura.
Ahora no hay tiempo de atraparlo, si llega a usar nen, dentro de unos minutos dejara se ser una amenaza – musito Machi.
Mejor dicho, todos dejaremos de ser algo, si seguimos usando aura, Shizuku deja esos cuerpos allí! – indico Phinx.
No podemos dejar estos cadáveres aquí... – dijo Nobunaga tomando algunos y amontonándolos.
Después se encargaran, yo no diré nada – dijo Kidara suave – ustedes serán inútiles si reciben el golpe de aura.
Por un momento pensé que te habías vuelto loca. – dijo con alivio Phinx. – casi pienso que te estabas preocupando de la otra forma por nosotros.
Nunca – musito. – yo ya me voy... – aviso dándose la media vuelta.
Que te vaya bien! – le deseo Shizuku. Kidara simplemente levanto la mano, mientras materializaba el báculo.
la chica tiene talento – susurro Ivonne.
Si, ese lago artificial fue magnifico – agrego Kan.
Espero que Ingram se mantenga parejo con ese tipo... ShadowSong, un rato – deseo Ivonne con preocupación.
Si seguimos caminando nos van a captar – susurro Kan.
Lo se, lo se – dijo Ivonne con una sonrisa. – solo venimos a pescar un par de ellos, nada mas, después nos vamos, deacuerdo Kan?
Ambos siguieron caminando. Ivonne llevaba un paraguas negro, lleno de blondas del mismo color, e iba vestida con abrigo, tipo Mongomery. Su cabello castaño claro se confundía con el color tostado de la prenda. Kan por su parte, iba mojándose de manera directa, blusa, pantalones negros, zapatos de cuero, y una cadena colgando de un lado de su cadera.
Ivonne paso su mano por el magnifico cabello de Kan, de un color rojizo, no pelirrojo. Y le sonrió con la mirada. Kan miro sus ojos color turquesa, y le devolvió la mirada.
tu sabes que no me gusta que te pongas así, aun tenemos 15 minutos para cazar uno o dos – le dijo tapándolo con el paraguas.
No pudimos haber hecho esto mas adelante? Ya se que el clima era perfecto para que Ingram usara su técnica...
Estará bien – le aseguro Ivonne – saldremos pronto.
No quiero saber que pasara cuando nos descubran...
Eso no es tu problema, si no el mío... cuando volvamos te prometo que te ayudare con tu escultura de madera, pero acompáñame, ok? – le pidió.
Por que siempre que actúas como hermana mayor acepto!
Por que yo soy linda – Kan hizo un gesto negativo.
Caminaron bordeando el bosque, y pronto se detuvieron. Se sintieron golpeados por una fuerza mayor que la del viento. Las hojas de los árboles empezaron a caer de manera abruta, y de color café, no verde, como estaban en esos momentos. El poder las auras estaba cambiando un tanto ciertas cosas.
Yoh tomo a Anna de la mano antes de que cayera, Anna le tomo por el cuello... Yoh se puso azul, lo estaba ahorcando, sin poder soltarse vieron a lo lejos, como de un punto todo cambiaba de color y de "actitud".
nadie te pidió que me ayudaras – le advirtió Anna.
Yoh no pudo decir nada, le faltaba el aire. Pero tampoco dijo nada, por el presentimiento que tenia... en cuanto terminara el choque de la auras, sabia que debía irse al centro a vigilar. Alguien andaba por allí cerca... lo presentía.
Kurama tomo el libro de las manos de Kein, y lo hojeo un poco. Kurapika examinaba otro libro, y estaba Kein sentado tomaba té.
La sala de biblioteca del centro era espectacular, tenia una cúpula de vidrio con motivos de 5 ríos, cada con distintas riquezas a sus orillas. Los pilares estaban lustrados y barnizados de un color marrón profundo, dando un toque noble. Todos los detalles, como manillas, lo que correspondiera a madera de poca dimensión eran de color café un poco mas claro. Y todo lo que fuesen pequeños detalles, desde las empuñaduras de las sillas, las lámparas, los marcos de las ventanas, los marcos de las estarías, y las escaleras que estaban usando para llegar a las partes mas altas de la biblioteca eran de color plata opaca. El alto de la biblioteca era enorme, eran unos quince pisos hacia arriba.
es extraño que pidan usar la biblioteca – advirtió Kein.
Me surgió una duda en la tormenta – le dijo Kurapika.
Estoy buscando algunas cosas – respondió simplemente Kurama.
Y es extraño que en cuanto llegáramos nos estuvieras esperando ya con alguna clase de texto; la pregunta que quería hacerte te la haré cuando termine de buscar – le indico Kurapika.
Ya veo... bueno, llamare a Hyo, les aseguro que esta biblioteca es casi como su casa; solo utiliza la habitación para escribir.
No es necesario... ya encontré lo que buscaba – le advirtió Kurapika desde lo alto.
Ya veo... – susurro Kein al ver el titulo del libro...
La tierra se movió, y el coliseo de agito.
Zera tomo a Gon por el cuello, y después lo rodeo con sus brazos, presionándolo. Se lanzo a la pared, y se mantuvo pegada allí.
ni se te ocurra usar Gyou – lo amenazo Zera. – si lo usas tardaras meses en recobrar tu aura – le respondió al ver la cara de interrogativa de Gon.
Por un instante Gon, pensó que lo atacarían en cualquier momento, sentía una amenaza, tenía el presentimiento. Desvió la mirada al Coliseo por alguna razón, y vio como se veía borroso; aquella aura atropelladora los estaba anulando gradualmente.
Kris! – escucho la voz de Laine. – no lo hagas!
Vio a Laine agarrar a Kris por el brazo, pero el chico ya había materializado el espejo, que también se veía borroso. Y vio flotar a Kris hacia el techo del coliseo.
Gon se asusto mas por la seguridad de ambos, pues vio a Laine también usar aura; una llama dorada se formo en el hombro de Laine, poco a poco las lenguas se fuego se fueron separando hasta dejar aparecer un cachorro de zorro, de color dorado, con 2 extensas y largas colas. El zorro se colgó de la espalda de Laine, tapado por su cabello. Allí Gon se fijo que era la cola que había visto hace unos días. Y por alguna extraña fuerza proveniente del zorro Laine pudo saltar, se dirigía por el aire de manera liviana, acercándose a Kris.
Zera! No les pasara nada? – pregunto Gon preocupado acercándose a Laine y a Kris por debajo.
Si Kris logra lo que quiere hacer, no tendrá problemas – la dijo Zera siguiéndolo, su expresión no mostraba temor o preocupación, pero sus ojos tenia una expresión distinta; como si tuviera algún tipo de esperanza. Vio a Gon mirando preocupadísimo – si tu puedes hacer cosas imposibles, confía en lo que ellos hacen; y lo mas importante, no se lo digas a nadie. Si es algo que ellos quieren hacer déjalo así.
Pero... – Zera le miro enfadada.
Cuando termine esto te contare lo que tiene que ver con May. Vete a descascar, si pasa algo yo veré.
Samara se había sentado en el piso, y Ann no hallaba momento para irse. Sorento hacia ya bastante rato que se había largado. Pero Samara no cantaba, ni Ann estaba pendiente de las muñecas, ambas miraban al horizonte, veían como explotaba el aura de alguien. La lluvia ya no les llegaba directamente, si no que como roció que se les enterraba como finas agujas de manera horizontal. Ann solo quería irse para sentirse mas segura, el sentimiento que emanaban esas auras era terrible, uno era de profunda inseguridad, y la otra intenciones enormes de destrucción, juntas afectaban mucho el estado anímico de la gente.
Kidara trepo por los soportes inestables del coliseo, hasta el techo, dirigiéndose al centro del techo, donde había un vitral, mirando hacia abajo la biblioteca donde estaría Kein, viendo algún libro. Sin dudarlo se lanzo contra el vidrio, cayendo de lleno en el centro de la habitación, dejando entrar la lluvia. Levanto la mirada hacia Kein que la miraba impresionado. Le dolía aun el tobillo, ni siquiera se pudo levantar. Kein se acercó, tras el estaba Kurama, o por el otro extremo Kurapika, quien se acercaba.
Alrededor de Kidara, el vidrio, como si retrocediera en el tiempo, levito hasta el techo volviendo a su lugar. El vitral crujía, amenazando con caerse.
que te ocurrió? – pregunto Kurama alarmado.
No pregunten eso, y preocúpense por el oráculo! – les lanzo como pudo, la voz le salía cortada.
El oráculo? – pregunto Kurapika acercándose, intentando darle la mano para ayudarla a pararse. – sabemos que todo esto esta hecho por nen... pero...
Estas magnitudes pasan las esperadas – musito Kurama. El coliseo se había vuelto a estremecer.
Los demás estarán bien – susurro Kein desde la puerta a medio abrir. – yo soy el que fallo, la culpa es mía.
No seas imbecil – balbuceo Kidara intentando acercarse, sin poder avanzar mucho, sin apoyarse en el hombro de alguien no podía avanzar mucho ya, su tobillo estaba destrozado después de la subida, y la caída; pero no quería apoyarse en Kurapika, por el descubrimiento de hacia unas horas, no quería perder más sangre.
Imbecil? Si quieres me ayudas – dijo saliendo.
Ciertamente es un tonto, pero ninguno de nosotros puede entrar a donde el va, simplemente nos perderíamos, y no podríamos salir – informo Kurama.
Me da lo mismo.. va a perder su aura – dijo Kidara alejándose de la mano de Kurapika, y sentándose en el sillón mas cercano.
Pero que es lo que va a hacer? – pregunto Kurapika – aun no he ido a lo que ustedes llaman oráculo.
...es una sala repleta de aura, al entrar uno recibe información, como si fueran visiones; pero no son datos sobre el futuro ni nada, es un sala donde dan datos concretos, que no podrían cambiarse ni si quiera de manera circunstancial... – explico Kurama – yo nunca e estado allí, pero Kidara... tu estuviste, no?
No, nunca entre, pero se como funcionan ese tipo de cámaras, si las toca un aura poderosa se desequilibran, y se deshacen - susurro Kidara con los ojos cerrados – le nuca manera de protegerlo, es con un Ren que pueda cubrir la habitación del golpe de aura...
Entonces el va a hacer eso.. cuanto falta para la expansión total? – pregunto Kurapika.
Cinco, cuatro, tres, dos uno...
Rei entro apresurada a la enfermería; no se impresiono de ver personas allí. Se dirigió a Keiko.
los pupilos están asustados... no están preparados para un ataque de esta índole - dijo apenas, la voz se le ahogaba mientras intentaba tomar aire.
Yo no se que aremos... – Keiko miro Yukina, que estaba encogida, se abrazaba a si mismo, y lloraba.
Muchos se retiraran después de esto – susurro Hiei.
Si uno entraba a una cabaña, era un acto de lo peor, si eran mujeres las que estaban dentro, se encogían en sus camas, y lloraban, asustadas. Algunas quizás soportaban mucho mas, pero en sus rostros se notaba le presión, y los hombres se "retraían", algunos lloraban en silencio, otros se mantenían en silencio soportando. Sentían como su los sentimientos fueran como un mazo que les caía encima, y se cargaba mas y mas.
Laine sostenía a Kris, el chico estaba abrazado a su espejo, que se resquebrajaba, miraba con sus ojos verdes al horizonte, donde se veía como cambiaba la dirección de las cosas a causa del choque, Laine intentaba que Kris no notara el terror que tenia. Su bestia nen se mantenía solo para mantener un poco mas tranquilo a Kris, pero sentía como el suelo se sacudía a sus pies... de alguna forma mágica no se rompía, y caía; eso era lo que lograba Kris, anulaba el aura que llegaba...
Reese sintió como Ishii le tiraba la manga, y se dio la vuelta, le vio el rostro, Ishii estaba asustado.
que ocurre? Pronto pasara – dijo intentando que su voz no se quebrara, todos estaban callados por que les afectaba el aura a todos. – por lo que me dijo Morvern, esto ya terminara, hay mucha gente cuidando de que no entren intrusos
Lo se... pero Sefora... no ha vuelto – balbuceo.
Era cierto! Sefora no había vuelto! Si no conociera a Sefora no le preocuparía, pero sabiendo como es ella, te empieza preocupar que no vuelva, o no te avise cuando algo pasa. Siempre la diferenciaban de las otras chicas por ser una terca, por hacer lo que quería, pero siempre que tuviera una oportunidad clara de poder hacerlo. Y si podía avisaba. Si salía y no lograba lo que buscaba volvía, y se disculpaba.
es cierto.. Sefora es una chica, lo había olvidado... – susurro Reese – no te preocupes Ishii, iré a buscarla..
Antes de que Ishii le dijera algo, se fue corriendo. Noto inmediatamente el cambio de la lluvia en su forma de caer. Sefora podía estar por allí tirada, llorando... era cierto; las mujeres eran mas delicadas.
Entro corriendo por el pasillo de la primera puerta que encontró, el caso era que no había ni un alma caminando por los pasillos, ni si quiera una mayordomo, nada... si quiera una presencia... subió las escaleras que daban a los distintos pisos donde alojaban a los generales, intento abrir algunas puertas, pero todas estaban selladas. Siguió subiendo, hasta llegar a una piso que tenia un pasillo largo hacia dos direcciones, y una puerta a cada extremo. Fue a la de la derecha, pero la puerta estaba cerrada. Siguió por el otro lado, la puerta estaba abierta, pero daba a otras varias puertas.. y varias estaban abiertas. Ni si quiera sabia como iba a salir de allí... bueno, ya había entrado; que se le podía hacer?
Busco primero por las primeras puertas, y busco algún signo de que alguien hubiese pasado por allí recientemente. Tres puertas mostraban eso... ahora, le hubiera encantado tener el olfato de un perro, para detectar el olor de Sefora, o un gran oído. Prefirió sentir su presencia; que era algo peligroso, por que sin querer podría llegar a usar aura. Sintió varias presencias, una acercándose, otras no muy lejanas, que estaban en un solo lugar, y otra en otra dirección; esa debía ser Sefora... pero habían ahora dos presencias juntas; habrían encontrado a Sefora? Corrió por la puerta de su izquierda, temía que fuera algún general poco amable quien la hubiese encontrado. Corrió abriendo con fuerza cada puerta; cada vez estaba mas cerca, y las presencias no se movían. Al abrir la que creyó la ultima, golpeo a alguien con ella.
cuidado, Reese – le indico la persona.
Perdone! – exclamo antes de ver el rostro de la persona. – busco a una amiga; se que no debo estar aquí! – dijo inclinando la cabeza.
Ya veo... aun así tendré que castigarte! Elija; la olla o los látigos - dijo el general.
Perdón? – pregunto Reese levantando la cabeza. Y Vio la cara sonriente de Kein. Quien tenia a Sefora a sus pies.
Caíste – le indico Kein – no tienes por que ser tan formal con cada general que golpeas por accidente.
Ya veo.. – dijo avergonzado – como esta?
No se, me la encontré encogida en el piso. – la tomo y se la paso a Reese – llévala a su habitación, no a la enfermería, solo necesita dormir... – Reese asintió con la cabeza – y Reese...
Si?
Nadie te prohíbe entrar aquí en busca de ayuda si la necesitas, y mas allá esta la biblioteca, no se quien te dijo que no se podía entrar a este piso... – dijo pensativo mientras se dirigía a la puerta.
Me lo dijeron Ross, y Haku – susurro siguiéndolo mientras Kein le abría la puerta.
Es mentira, puedes entrar a todas las habitaciones que estén abiertas del coliseo; Haku te lo dijo, para que lo vieras con Ross entrar a la habitación – le dijo cerrándole un ojo.
Juntos? Comparten la habitación? – dijo un tanto impresionado.
Solo de vez en cuando, y de noche, a veces de día – Reese puso la cara pensativa.
Y para que? – dijo ignorante.
No lo se, me da lo mismo. - dijo sin hacerle mucho caso, y siguió bajando con el a un paso rápido las escaleras.
Yukina termino de atender a los que estaban algo heridos, Keiko se quedo escribiendo algunas fichas medicas. Y el resto poco a poco se fue retirando, partiendo por Ishii, después Kurama, seguido por otros, y al final Gon. Tras eso, la enfermería quedo vacía, y silenciosa, solo se escuchaba el rasgar del lápiz de Keiko en el papel.
Pareciera que la onda expansiva era cada vez mas débil, los sentimientos expresados eran cada vez mas débiles, y a las personas que se iban mejorando, miraban la lluvia con melancolía, después de haber llorado, o sentirse mal. Otros estaban melancólicos por otras cosas, pero en fin, poco a poco se fue calmando.
Para otras personas, era un pequeño alivio, Laine tenia menos carga que soportar al sostener a Kris, quien parecía herido de una manera terrible. Su espejo estaba roto, pero no lo había perdido... Laine se asusto en un principio al ver que el espejo se desvanecía, y Kris casi rendido, y al ver que a ella le pasaba algo similar, temió por caer mientas sostenía a Kris. Cerro los ojos con fuerza, par ano ver si caía, y para mantenerse serena.
por favor, hermana, no me decepciones ahora, en especial con Zera vigilándote! – escucho el grito de Ann.
Ann? Eres tu? Donde estabas? – pregunto lo mas alto que pudo.
Tratando de encontrar a Kay! El con una persona que esta al otro lado de la barrera, están luchando, por eso sientes esa extraña sensación – le indico acercándose. – si quieres dame a Kris, para que puedas bajar sin preocuparte por soltarlo.
Laine miro hacia abajo, y su hermana estaba en el techo del coliseo parada, miro mas a lo lejos, y vio a Zera al otro extremo del techo. Ann estaba justo bajo ella, Ann salto suavemente, como si flotase, en el instante que estuvo al lado de Laine, agarro a Kris mientras caía. Laine se dejo caer suavemente, mientras su zorro acolchaba su caída, y se dedicaba a desaparecer en una llama dorada.
son unos tontos, ambos – musito Ann dándole una palmada en la cabeza a Laine – unos tontos muy valientes; pudiendo perder sus auras, se arriesgaron a ayudar al Coliseo a mantenerse en pie. – dijo sentándose al lado de su hermana. – ya que mas da? Estamos empapadas! – exclamo al ver que ambas se habían sentado en un charco. Laine se las arreglo para que Kris quedara sobre ellas, y no sobre el piso.
Mejor nos vamos, o se va a enfermar – dijo Laine, viendo que era inútil, y un tanto ridículo.
Ann no dijo nada, tomo a Kris, y se lanzo hacia abajo con su técnica tan especial para saltar. Laine la siguió, pro sin caer directo, si no que apoyándose de pilar en pilar, de nivel en nivel. La siguió lo mas rápido que pudo a la cabaña; mas contenta que nunca.
Zera se limito a bajar, y dirigirse al piso donde se suponía que estaría Gon, para poder contarle lo respectivo a May, antes de que el chico se lo preguntara a otra persona. Pero mientras bajaba se encontró con Samara, quien estaba seguida de Sorento.
como esta la hermana de este hombre? – pregunto Samara con cara tristona.
Estará bien, solo tiene que dormirse un poco... – Zera intento irse, Sorento sin decir una palabra se dirigió a la enfermería. La lluvia ya no era lluvia, si no que roció que caía lentamente.
Pobres! – exclamo Samara dolida – Cherry estaba mojada! Swani se va a enfermar! Y Otora esta de mal humor! – dijo en un lamento. Mientras entraba al coliseo y se dirigía a su piso, seguida de Zera, quien aun no encontraba razón para compadecerla o pensar que no estaba medio corrida.
Anna seguía corriendo de un lado para otro seguida de Yoh, ellos debían encargarse de encontrar al intruso, pues si el Ryodan iba, era muy posible que alguien les viera; y eso era bastante contradictoria, pues eran ladrones y asesinos sueltos que andaban por ahí... para los pupilos era amenazante, y para otras personas, una molestia, para otros la razón de sus pesadillas, y sus venganzas.
Ivonne evadía a la astuta de Anna con gran ventaja, Kan la seguía sin decir una palabra, en esos instantes, era crucial estar en silencio, y alertas, por si Anna o Yoh se daban cuenta de que ellos estaban yendo paralelamente con ellos.
maldición – musito Anna con furia. – esa persona es buena, pero no lo suficiente... – dijo con malicia.
Me asustas cuando te pones así.. – susurro Yoh.
Vas a hacer lo que te digo.. o te las vas a ver – dijo encolerizada.
SII – exclamo con abundantes lagrimas. ToT
..."Este rezo es por mi padre, por mi madre, por mis hermanos, y por mi puebl9, quienes rezan junto a mi! - recito Anna con los ojos cerrados, y sosteniendo un rosario enorme de cuencas azules, al terminar abrió los ojos abruptamente – CASISSEA! Los invoco guerreros caídos de este campo! – exclamo. Por un instante todo estuvo en silencio.
Ivonne observaba curiosa, sin entender bien que hacia Anna... y dándose cuanta de que ella también podía usar nen, Ya no sentía las auras de Ingram y ShadowSong a lo lejos...
no se que quiere hacer esa chica... peor ya veremos, por que mientras tenga nen... no podrá detenerme – balbuceo casi a gritos mientras Kan le tapaba la boca, lo miro un ínstate y después de quedarse callada, empezó a reírse para si.
Veamos que hace la chica.. tu encárgate de ella, y yo del chico – le advirtió sacando una daga.
Que agresivo, quiero saber que va a hacer... por que corre un rumor – susurro escondiéndose en el follaje de un árbol bajo.
Un rumor?
Si, de que trajeron luchadores especiales, que hacen parte de una orden poco común entre los humanos que pueden ver cosas que otros no...
Nen?
No, dicen que es algo mas, y que por lo tanto las técnicas son muy distintas... – Ivonne cerro los ojos, mientras hacia memoria. - todo conocedor de nen no es una persona normal, pero ellos, se pueden considerar como una raza anexa de humanos... ella pertenece a la orden de los Shamanes dentro de lo que tenga que ver en esa raza... y otras personas tiene que ver con apariciones especiales, que no son nen.
Será bueno verlo.. – acepto Kan.
Tras de ellos había un cuerpo, el cuerpo de pronto se empezó a mover! Y no parecía muerto, solo herido...
ustedes! – bramo apuntándolos. Antes de que siguiera, Kan le corto el cuello.
Casi nos delata... – suspiro Ivonne aliviada. – demonios! – exclamo lanzando el cuerpo lejos con un golpe de aura. – se mueven aún después de haberse vuelto a morir! – dijo repugnada.
Ya están muertos, pero solo sus cuerpos... – dijo Kan viendo que parecían mas. – algo les devolvió la esencia!
Que esencia ni que nada! Eso lo hizo la chica! – exclamo de manera ahogada.
Anna escucho el movimiento de entre las hojas, agarro a Yoh por el cuello de la ropa, y lo lanzo hacia el follaje. Mientras ella se acercaba corriendo. Ivonne y Kan lo miraron un instante mientas el intentaba pararse, sin mas se echaron a correr...
ouch... – se quejo Yoh... – se me escaparon! – exclamo asustado...
se – fueron – por – allí – musito uno de los cuerpos apuntando por entre unos árboles.
Gracias! Cúbranme! – les pudio mientras corrió en la misma dirección en la que se habían ido Ivonne y Kan.
Anna apareció al instante, cuando ya no odia ver a Yoh entre los laberintos hechos por los gruesos troncos de los árboles.
bien – dijo sin moverse – que esperan? – los zombis se miraron – no llame sus almas para que se quedaran allí parados, síganlos! – los cuerpos se apresuraron seguir la dirección en la que se había ido Yoh.
Anna siguió caminando el camino marcado...
Ivonne corrió hacia la ruptura de la carrera siguiendo a Kan como podía a causa del zetsu, le costaba un poco seguirlo...
Esa chica realmente es peligrosa! – exclamo Ivonne.
No lo seria si gritaras menos – le replico Kan de mas adelante.
Que querías que hiciera? Estaba impresionada.. pero tenemos datos de cómo protegen esta zona, y de unos de los guerreros especiales... – dijo sin ningún remordimiento – los Shamanes...
Como sea... Kouichi nos va a golpear...
Lo se, lo se... – Ivonne corrió la mirada – el chico nos viene siguiendo de cerca.. usa zetsu de manera apropiada...! – pasaron por un claro, que era una ubicación peligrosa...
Ustedes dos nos e vana burlar de mi cuando salgan de aquí – grito la voz de Anna pareciendo por delante de ambos. Yoh apareció por detrás junto a los zombis, que avanzaban como podían... Yoh no le encontraba la razón a que Anna llegara antes que el...
No pensábamos burlarnos, niña – dijo Ivonne sacando una pequeña daga. – te estaba albando por poder perseguirnos tan bien
De personas como tu no vale la pena recibir un elogio - Ivonne presiono la daga; y aunque fuera de metal se estaba abollando.
Que fría – susurró Kan.
Anna... no seas tan mala... – le pidió Yoh detrás.
Si ellos son los malos, a mi no me puedes decir mala por decir eso - le replico. – ahora, Yoh; véncelos.
Yo solo?
Ves a alguien mas aparte de esos zombis? – dijo apuntando a los zombis. Los zombis se dieron la media vuelta. Yoh dejo caer abundantes lagrimas de cocodrilo. Anna no cedió, siguió a puntando a Ivonne.
Él? – Kan sonrió, y saco unos nudillos metálicos de su bolsillo – aun que sea la mejor espada no podrá contra mí.
Tu chica, Anna? No? Te atreverías a luchar conmigo – la invito Ivonne.
Ya no llovía, pero se había formado poco a poco una niebla, no muy densa, pero lo suficientemente turbia para poder esconderse en ella.
no vale la pena – musito Anna.
Maldita niña! – Ivonne salto para caer sobre Anna, la iba a atravesar con su daga, pero desvaneció.
Soy una sacerdotisa, no me atraparás.
Y tu? Que harás? – pregunto Kan a Yoh.
Depende de lo que tu hagas – le indico Yoh.
Kan corrió hacia Yoh, quien se mantuvo sin desenfundar. Ni hacer algún movimiento. En el instante en que Kan preparaba su brazo para golpearlo, otra persona se lanzo contra él, y lo lanzo bastante lejos. Kan se detuvo usando sus pies y manos.
Ivonne dejo te tratar de atrapar a Anna, y presto atención al golpe que había recibido el chico. En el momento en que intentó acercarse a Kan, ya tenía el rosario de Anna rodeándole el cuello.
tu estas aquí conmigo, no molestes – le indico Anna presionando el rosario un poco más. – tú tampoco molestes, Alaniz!
Yoh se acercó a Alaniz, quien sostenía una especie de remo de madera.
perdona, no me pude resistir – se disculpo.
Kan se agachó, el golpe al parecer había sido muy potente.
Ivonne se dio la media vuelto, tomo a Anna por la muñecas y la lanzó...
Las cuencas del rosario le quemaron el cuello, pero era mejor eso a perder a Kan, o que les atrapasen. Tomó a Kan, y saltó sobre los árboles, Yoh saltó también para seguirle; seguido de cerca por Alaniz.
no tiene remedio.. se escapara.. – musito Anna mientras se retiraba - ..que vergüenza
Efectivamente, de alguna milagrosa forma, Ivonne había pasado junto a Kan por la ruptura, evadiendo de manera efectiva a los del Ryodan; para cuando ellos se dieron cuenta, ella ya había pasado.
son unos patéticos – decreto Anna a Yoh, y a los del Ryodan.
Por favor Anna – le replico Alaniz.
Que carácter... Dios.. – comento Shalnark.
Te compadezco.. – susurro Machi al pasar al lado de Yoh.
May despertó violentamente, se puso sus lentes sin decir nada, y salió corriendo de la enfermera. Ni Keiko ni Yukina dijeron nada, aunque Yukina se paro, como con la mímica de poder detenerla.
ya esta bien – le advirtió Keiko, sin mostrar alguna expresión de preocupación.
May corrió pesadamente hasta llegar a la estatua del ángel, sin que el ángel le preguntara bajo corriendo las escaleras, moviendo la roca que tapaba la escalera con su propia aura. Corrió sin detenerse un instante, incluso cuando llego a un gran portón de madera y metal, que volvió a mover usando su aura... no había tiempo. Al llegar a una puerta final se detuvo... en la puerta habían varias letras regadas, como si fuera letras pegadas de manera magnética a la puerta, tomo unas cuantas, y las puso alrededor de la cerradura, formando la palabra; Greed Maiden (doncella avariciosa, o doncella de la Avaricia.) Empujo la puerta y corrió con todas sus fuerzas.
Kein! – grito, y tomo todo el aire que pudo – TONTO!
Knock, Knock.
"pase!"
Zera entro a la habitación silenciosamente, como si pudiese despertar a una persona dormida. No había nadie dormido, pero si alguien deprimido.
ósea que May mató a su maestro? – pregunto Gon sin mirar a Zera cuando esta entro. Zera asintió. – pero por que pasaría alfo así?
Por eso te dije que depende de ti que pensar – le advirtió. – esto te lo digo para que juzgues mal la manera de ser de May. – Gon se mantuvo en silencio, para que Zera hablara. – May fue dejada en casa de sus tíos por sus padres al ser niña, no fue por que no la quisieran, fue por que la querían; no podían mantenerla. May siempre vivió sabiendo que sus tíos no era sus padres. No se como se llego a sentir, ni como era, pero se que sabia eso; May quiso conocer a sus padres, y sus tíos le permitieron irse cuando tenia 11... ellos tampoco la podían mantener ya. Al partir ocurrieron varios eventos desafortunados para May, hasta el punto que no podía ya avanzar por miedo al mundo. Ahí es cuando entra su maestro, una persona rica, un cazador de dinero, que por una razón X, la acogió. Con unos meses may se dio cuenta rápidamente sobre lo que podía hacer el Nen. Y Prendió sola al principio, ya a los doce imitando a su maestro podía usar su aura usando su característica, materializaba cosas simples.
Pasando el tiempo, su maestro pronto se dio cuenta de que podía usar practicas básicas de la técnica. Allí es cuando, le enseña de manera formal a May las técnicas.
Naturalmente después la tomo para que le ayudara en los trabajos. Pero uno ocurrió mal, y May erró una técnica y descubrieron a su maestro; el maestro quedó herido tras la falla, al hallarle le mataron. El por que de la falla la desconozco, ni por que descubrieron al maestro, pero eso fue lo que me dijo ella...
Gon se mantuvo en silencio. La manera en que Zera decía las cosas, parecía no darle mucho interés, como si el recuerdo fuera un cuento que a nadie le interesaba mucho. Pero se quedo pensativo de todas, formas.. lo decía como si fuera un recuerdo muy lejano... Y como se llamaba el maestro? A donde intentaron introducirse para que una falla así dejara al descubierto a una persona?
Zera se paró, y se dirigió a la puerta para irse.
y como se llamaba el maestro de May? – pregunto finalmente.
Azuma Prism; mi padre – musito justo al cerrar la puerta.
Gon se quedó mirando en la dirección de la puerta, muy impresionado.
º º
Yoh, me haz decepcionado; tendremos que empezar con el entrenamiento de nuevo – Indico Anna. – y tú, anda detrás, caminas muy lento. – le indico a Alaniz, que se empeñaba en ir adelante, aunque cojeaba.
Anna, no puedes dejarlo por hoy? – pregunto Alaniz mientras quedaba junto a Anna, aunque esta seguía avanzando y Alaniz la seguía pesadamente – míralo – apunto a Yoh que iba seguido de los pocos zombis que quedaban, y quienes se iban retirando a medida que el bosque tenia menos densidad.
Que tenga una estela azul no quiere decir que no pueda entrenar – dijo después de haberlo mirado un instante.
Dios... aún no entiendo eso del Rey Shaman...
Eso es por que no debería interesarte, ni deberías ser curiosa
Siguiendo el camino sobre la arena llegaron al coliseo, donde Anna ordenó a Yoh que diera 20 vueltas al Centro por fuera, y otras cosillas más; nada de otro mundo.( ¬¬ U)
Alaniz se dirigió a la enfermería, donde le reprocharon su aspecto, y que ella dejara ver su forma verdadera de esa forma. Pero pronto se encargaron de atenderla.
Kurapika no pudo ayudar a Kidara a caminar a causa de que no podía tocarla si quiera, aún no entendía bien la razón. Con algo de ayuda de Kurama lograron llegar a la habitación. Tercamente, Kidara se resistió a que la llevaran a la enfermería, pero ni Kurama ni Kurapika le replicaron, ella les iba a dar mucha guerra, e iban a quedar peor las heridas.
bueno, hasta aquí te puedo ayudar – le dijo Kurama – que se mejore tu hermana – les deseo.
Idiota... – susurro Kidara.
Que simpática estás – musito Kurapika con sarcasmo, mientras le tiraba las sabanas. Cuan la habían llevado se empeño en tapar las heridas con las sabanas para que no las vieran. – de todas formas es tu culpa.
Mi culpa? – pregunto moviéndose de la cama hacia el otro lado – si, claro, me encanta que me persiga una mujer – le aviso de manera sarcástica,
Pues la otra vez te dejaste, que yo sepa – dijo envolviendo su mano con las sabanas – ya te voy a atrapar.. – musito mientras se amarraba bien la sabana e intentaba tomarla del brazo antes de que se lanzara de la cama hacia abajo. – no seas infantil, Kidara! – exclamó al ver que intentaba lanzarse por el balcón.
No crees que ya perdí demasiada sangre? – le preguntó. – déjame! Yo me puedo curar sola.
Puedes cerrar heridas superficiales, no curarlas – le aviso mientras la tomaba por el tobillo que estaba sano y la tiraba hacia la habitación, como si se tratase de un saco de papas. Kidara se sujetaba al piso con las uñas, pelando el piso y sacando la alfombra. – escuche cuando estudiaba, que esas cosas empiezan a sangrar cuando la persona es consideraba adulta, pero que solo le pasaba a las sacerdotisas para que no las tocaran los hombres. Lo tienes merecido – le indico tomándola por lo brazos, usando las sabanas como guantes, dejándola "suavemente" sobre la cama. Con una mano le sostuvo las manos a Kidara, y con la otra se dirigió a curarle el tobillo y otros cortes que tenia en las piernas. – usas ropa muy pequeña.
Ya déjame – le dijo poniéndole el otro pie en la cara. – eso de que sangraban no lo sabía... y por que lo tengo merecido?
Ya estará bien – susurro Kurapika tras suspirar – de verdad tu no entiendes... que te persiga una mujer es... – Kidara se paro y lo miro muy cerca, estaba molesta – ya entiendo... – dijo mientras le curaba los brazos.
Para mi no significa nada lo que haga, lo que me molesta es que me persiga – Kurapika volvió a suspirar.
No tiene remedio – susurro – de verdad que no entiende... - dijo decayéndose un poco.
..ya está bien? – pregunto Kidara mirándolo fijamente. – tengo sueño.
Si, ya estará bien... – le dijo – pero tu tobillo se demorara un poco más... descansa por hoy, duérmete si quieres, y estará perfecto. Yo me voy a cenar... quieres que te mande algo? – pregunto mientras se dirigía a la puerta.
No, solo quiero dormir... – dijo reordenando las sabanas, y volviendo a poner en su lugar el cobertor – y, gracias – se tapo, y se dio la media vuelta.
Una vez afuera, Kurapika no se pudo resistir a reírse un poco, aunque ella siguiera creciendo, seguía siendo bastante terca e infantil cuando se le obligaba a algo. Y aún más, que no entendiera lo que Alaniz pensaba en verdad, y lo viera de otra forma, solo por que no lo entendía bien. Era algo extraño y a la vez interesante. Según una de las pocas cosas que podía llamar una marca personal de Kidara.
Leorio iba saliendo de su habitación, al salir y al ver a Kurapika se impresiono un poco.
que paso? – Kurapika se miró a si mismo, tenia el cabello bastante desordenado (algo poco común) y la ropa muy arrugada. – que demonios estuvieron haciendo los dos?
...no mal interpretes – le indico Kurapika arreglándose la ropa – por eso me mirabas así?
La verdad, si. – Leorio hizo un gesto de disculpa rápida, al ver que se iba enojando – vas a comer?
La verdad no, creo que tomare un poco de té... – susurro, mientras bajaba las escaleras.
..y como esta?
Quien?
Kidara – la dijo Leorio adelantándose un poco – que no se había ido con Alaniz, vi las ventanas de la habitación rotas... – dijo pensativo – este lugar es increíble, las cosas que se rompen se reparan por sí solas...
Ella esta bien, solo tiene que dormir...
Una cosa mas – advirtió Leorio poniéndose más serio – que fue esa aura que todos sentían?
Es un asunto que tiene que ver con el otro bando, pero ya esta solucionándose.
Ya veo... al parecer eran más inteligentes de lo que pensaban.
Naturalmente, nunca tienes que pensar de tu enemigo como lo hacen Ross y otros generales; son personas.
Si... creo que ese es el peor problema – Leorio suspiro – bueno, ya nos vemos. – y se fue corriendo por el umbral hacia los comedores.
º º
El calor era terrible, el piso se había incendiado sin llamas, y Kay ni siquiera le había podido ver el rostro a Ingram. Quien tampoco le pudo ver el rostro a Kay... durante todo el choque, ninguno pudo decir nada, ni hacer nada a parte de liberar la mayor cantidad de aura posible.
Kay empezó a cerrar los ojos... estaba agotado... se arrodillo lentamente, y se apoyo en el piso. Antes de dejarse caer, pues no tenía más remedio ni podía soportar más.. vió como al otro lado también tomaban a la persona que le había dado tanta guerra.
No esperaba que nadie le tomara... no creía que le atacaran... pero se podía quedar allí hasta que se despertase; tirado.
No podía dejar de pensar en la ironía, había salvador todos de que el viento de los llevara volando, que la lluvia los ahogase, que desapareciera el coliseo... bueno, no era su estilo ser el héroe.
Y ahora, no sabía si estaba soñando, o escuchaba unos pasos apresurados que avanzaban hacía él. Sí, ya debía de estar soñando...
Hasta que sintió una patada. Al principió se retorció, pero pronto se dio cuanta de que alguien intentaba darle palmaditas... de dio la media vuelta, sabiendo quien era.
Chi... – musito.
Hermano! – exclamo – pensé que eras más fuerte!
...yo también... – susurro. – ya se fueron?
Los que estaban al otro lado? – Kay asintió – si, se fueron cuando iba llegando.
Ya veo... bien, tendrás que llevarme al centro, hermana.
Si, si lo haré.. agradezco que eres delgado... me enoje cuando me dijeron que te habías ido; tienes familia, sabes? Tienes que avisar cuando vas a hacer algo peligroso.
No era tan peligroso.
Si, claro – dijo con ironía. Chi le ofreció su hombro. – y perdona la patada.
Si, sólo ayúdame – dijo apoyándose en su hermana, que era una cabeza más baja que él.
Kay, apestas... tienes que bañarte...
Si...
Chi le iba reclamando por tal y cual, cosa, de alguna forma estaba contento, así que se limitaba a decir sí, o no, dependiendo del caso. Pero por más inmadura que llegara a ser su hermana; no dejaba de ser su querida hermana...
ª ª
te vas a morir... – susurro May llorando, mientras cargaba a Kein.
No es para tanto.. vamos, de aquí a que llegue a luchar usando hatsu... piensa! Medio año! Incluso más! – le dijo lo más enérgico que pudo.
Mientras protegía el oráculo, había perdido el conocimiento, había recibido la onda expansiva de manera bastante directa, a no ser por la intervención de Kris. (aunque no lo sabía). Justo cuando cayó, May había entrado y lo había despertado. (con el grito de "Tonto").
al menos este día termino bien, sin muertes... – comento Kein al ver la luz de la salida.
Si claro, todos los que quedaban vivos ya no tienen alma – dijo May más tranquila.
Kay hizo un buen trabajo... supongo que StuyoChi lo fue a buscar...
StuyoChi?
Chi es un apoyo para StuyoChi, pero a mi me gusta el nombre completito... – dijo sonriendo.
No lo sabía... – dijo May sin mirarlo. – Vittani me mataría si te murieses..
Lo sé... supongo que ella te cuido esta vez... – el sol le dio de lleno en la cara. May lo cargaba con fuerza... así que soltó una mano para poder taparse la cara, y poder mirar el espacio rojizo que se había formado en el cielo a causa del atardecer. – eso es lindo.
Que raro que lo diga un hombre... no te habrá afectado mucho lo que te paso allí abajo? – pregunto May, fría. Kein no le podía ver los ojos, la luz se reflejaba en los lentes, y no le dejaba ver.
La verdad, quizás un poco... que agradable color, ojala se despeje lo suficiente para ver la puesta... – dijo mirando al horizonte.
Ya no queda mucha luz... te llevaré a tu habitación. – le advirtió May.
Ya te pareces Vittani...
Ya déjame en paz... tú sabes que siempre te estoy vigilando. Por más fuerte que seas no quiere decir que seas todo poderoso y que puedas resistir todo.
Me metí allí sabiendo que iba a tener una linda siesta cuando saliera. – le sonrió ampliamente, mientras entraban al coliseo.
Tonto – le indico May. Y le dio un pisotón antes de seguir.
Creo que mañana será un buen día - musito Kein con la voz ahogada.
ª ª
Ivonne iba de la mano de Kan, mientras Kan cargaba a Ingram; quien era casi el doble que el chico.
no te sientes abusado, no? – dijo mirando el terreno que tenía por delante; una pradera verde, con algunas colinas.
Para nada... es una vergüenza que me hayas tenido que rescatar. – dijo el chico sin mirar la sonrisa de Ivonne,
...todo esto será una gran batalla... cuando llegue – comento sin dejar de mirar a Kan.
Por eso vale la pena... de todas formas, el premio es lo más importante tras una competencia – susurro Kan acomodando a Ingram.
Quieres una taza de chocolate caliente cuando lleguemos? – dijo sin hacer mucho caso... cambiando drásticamente el tema.
No eres mi mama...
Aquí, si lo soy.
Bien, una taza no estaría mal...
Y la noche iluminada por la Vía Láctea modelaba sus mejores luceros... Mientras que la luna brillante y menguante iluminaba con su luz plateada la tierra...
Por que siempre de un día de tormenta hay un día soleado...
